Ni una sola letra, mucho menos una palabra

Queridos amigos, hermanos, conocidos, visitantes y cuanto transeunte entre por este blog, sabe mi amigo, como en el título, no cambio ni una sola letra, mucho menos una palabra de todo lo que en este blog se ha escrito y se seguirá escribiendo con la ayuda del Espíritu Santo y Dios como Señor nuestro. Y es que me doy cuenta de cómo caminan las congregaciones de hoy en día, pastores que no se preparan para llevar el mensaje de la Palabra de Dios a sus ovejas, (quiero creer eso, porque si siempre son asi, Dios mio, agarranos confesados) que tratan de entretenerlas y darles palabras dulces, halagadoras, promesas de tiempos mejores, de bendiciones, de milagros, de historias que ni empiezan ni acaban, de sermones que no tienen ni pies ni cabeza, parece esos restaurants en donde coma lo que usted quiera y en un solo plato mezclan ensalada, carne, pollo, jamón, pan, fideos, pastel, capirotada, y al final usted sabe que comió, pero no sabe exactamente, ¿qué?, pero donde me pongo triste, dolido y hasta avergonzado, es que nos comemos todo, con una botellita de agua para que resbale, Dios mio, ¿qué hacemos con tu pueblo?, si usted ha leído los post anteriores, en donde hablamos del arrepentimiento, de la confesión de pecados, de todo aquello que debe hacer un pastor para poder llevar al buen camino al pueblo, bueno debemos de orar para hacer que el Espíritu Santo traiga convicción de pecado a aquellos neofítos que suben a un pulpito a hablar de cualquier cosa, y como le comentaba a mi esposa, «Yo creía que Cantinflas se había muerto» porque de la ensalada de cosas que se dijo desde el altar, nada pude concluir, pero como les decía, lo que más tristeza me causo, es que todos gritaban «Amén, aleluya, gloria a Dios» y eso hace que a ustedes mis queridos amigos que buscan de Dios de verdad, les pido, oren, porque el poder del Espíritu Santo, nos ayude a empezar a predicar y enseñar la verdad y podamos sacar a nuestro pueblo de la ignorancia del conocimiento de la Biblia, porque de lo contrario les seguiremos engañando de que se van al cielo con cantinflas y todo, y que la van a pasar divirtiéndose con el barredero y con Ahí está el detalle. Hoy se hace más patente eso que alguien dijo «la Biblia es un gran libro de historia, pero si el Espíritu Santo no llega a tu vida, nunca se convertirá en la Palabra de Dios, siguiendo en la ignorancia, aunque la sepas de memoria, solo es letra, jamás es vida». Muchos ya llevan tiempo de asisitir a la iglesia por lo que he podido ver, pero no han crecido en el conocimiento de la Palabra de Dios, son caminantes de Biblia bajo el brazo, algunos asiduos asistentes, la mayoría, domingueros hermanos, que aún caminan entre gallos y media noche entre pasos noctambulos de la mundanalidad. Los pocos, con una sonrisa doliente, como yo, sufren al ver a nuestro pueblo que sigue un caminar, pero como dice la canción, «caminante no hay camino, se hace camino al andar», pero sabe mi amigo es un error, porque Jesús es el camino, «tan solo debemos seguirlo a El».

Por ello vengo asi como apachurrado por el camión de la ignorancia y hecho papilla el cerebro como si me hubiera pasado una estampida de elefantes por el cerebro hasta dejarlo hecho puré, pero debemos seguir, levantarnos y agarrar la Palabra de Dios y enseñar la verdad aunque se enoje la gente, en especial esos pastores, maestros, profetas que preparan sermones en 10 minutos y que terminan haciendo creer que para ir al cielo solo debes declararlo. Alguien me dijo hace un tiempo «Hermano, usted es muy exagerado», bueno si quieres dejar la cruz y solo llevarte los milagros, entonces sigue, yo prefiero tomar mi cruz, arrepentirme cada día de mis pecados y luchar para no volverlos a cometer, aclarando que muchas veces tengo que volver a arrepentirme, y pedir nuevamente perdón al altísimo, pero creó que es mejor volver a hacerlo, que simplemente creerme bueno y seguir caminando y como se dice vulgarmente «tirarme el cristo a la espalda» osea «no me importa nada y yo vivo como creo» no, no es así, por ello nos sentaremos a meditar, y seguiremos aún con más fuerza, con más ganas, con más profundidad, escudriñando la Palabra de Dios, orando y rogando de que podamos recibir mayor revelación y ayuda del Espíritu Santo para poder enseñar desde aquí, las verdades que Dios nos ha dejado en Su Palabra.

Hace unos post deje la puerta abierta para ver cuántos de los de mi congregación en especial (nadie me ha hecho comentarios, por lo cuál no sé si me visitan, aclarando que muy pocos son los que saben de este blog, aunque vamos a hacerle un poco más de propaganda en estos días) y de otras congregaciones de San José, California querían reunirse a estudiar la Biblia una vez por semana, bueno avisen, porque seguimos, es de urgente necesidad, para hacer la obra que nos fue encomendada y para convertirnos en cristianos de verdad. Espero respuestas, gracias.

Los espero nuevamente, pero sabe mi amigo, oremos al Dios de los cielos, usted sabe que el Dios de Abraham y de Jacob, así como el suyo y mio, bajo el poder del Espíritu Santo cambie vidas, redarguya corazones, y nos ayude a seguir en el crecimiento del conocimiento de su voluntad, y que está se haga realidad en nuestras vidas.

Ministros excelentes o presentadores de televisión

Queridos amigos aqui estamos, estoy preparando un nuevo post, para dentro de un rato, pero ahora le pido que tome su Biblia, sé que ha tenido un buen domingo, yo tan solo la mitad, por la mañana temprano nos fuimos a desayunar y celebrar el cumpleaños del menor de mis hijos, luego el servicio de la mañana, para luego reunirme con mis hermanos en la reunión de las 2 de la tarde en la congregación «Manantial de vida», buena alabanza y danza en los servicios, nuestras niñas vienen haciendo esfuerzos para cada día danzar para nuestro Señor, ya estare el lunes subiendo los videos tanto a youtube, como aqui en el blog, espérelos, ya que podrá alabar y adorar a nuestro creador, pero ahora vamos a conversar algo respecto a los pastores, maestros, y los demás líderes de las iglesias, y usted seguramente dirá, ¿por qué tanto con los pastores, profetas, maestros, etc? bueno sabe es que son los que guían al rebaño, enseñan o deben enseñar la buenas nuevas, el arrepentimiento y la salvación.

Los ministros excelentes no son los que anhelan recibir aplausos terrenales. Pero hoy piden y hasta exigen ser tratados como personas de gran importancia, por lo cual si la ofrenda no es buena, no van. Recuerdo a una cantante hace ya unos largos años cuando le pregunte si podía venir a mi congregación en donde eramos como 50, ya que decía que servia al Señor y bueno le pregunté y lo primero que me informó era el tamaño mínimo de la ofrenda de amor que tendría que recibir, la cual, en casi un año nosotros la recogiamos en la ofrenda y diezmos, y nos olvidamos del asunto, y eso que sirve al Señor (aunque ese señor es su banquero).

Tampoco pueden ser amadores de la comodidad sobre esta tierra.  Si no les otorgan un hospedaje cinco estrellas como que se sienten ofendidos, no todos, conozco algunos que hasta en el suelo duermen, con tal de enseñar la Palabra verdadera de Dios. La vida del ministro no es una vida de felicidad y comodidad. Era necesario que Timoteo estuviese dispuesto a soportar las aflicciones (2 Timoteo 4:5). No podía tener la clase de ministerio que Dios deseaba de él a no ser que estuviera dispuesto a pasar por alguna medida de sufrimiento. Hoy a muy pocos les causa dolor de ver y oír lo que desde los pulpitos se viene enseñando, medias verdades y medias mentiras, que lo único que hacen es desviar a los creyentes de la fe en Jesucristo para ponerla en la fe de los milagros y en la fe de la prosperidad, la sanidad, y las riquezas materiales. Ningún ministerio de valor ha llegado a existir sin dolor. Con frecuencia encuentro a jóvenes que aspiran al ministerio y procuran tener una iglesia sin problemas, un ministerio sin retos, así para el predicador fiel de la Palabra.

La noción de que el ministerio puede ser eficaz e indoloro al mismo tiempo es una mentira. Es inevitable tener aflicciones si se predica la Palabra sin adulteración, y cuando golpea la adversidad solo se tienen dos opciones: soportar y mantenerse firme y fiel, o negociar y ceder terreno. Hoy podemos ver que «pare de sufrir», usted nació para ser feliz, para ser rico, para tener el carro del año, porque Jesús murió para que usted tenga todo, ojo todo lo que su corazón desea, porque mayores cosas que Jesús hará, pero jamás se le dice que debe cargar su cruz y estar dispuesto a morir, no se le dice, que va a vivir aflicciones, a pasar por pruebas, a vivir una vida de oración, a vivir dependiendo de Jesús, si fuese como enseñan, ¿qué pasó con Pablo, con otros apóstoles que murieron por seguir a Jesús?, o es que no tenían fe. El ministro fiel siempre guarda sin fluctuación la línea que separa la verdad de la mentira, y esto es algo que no se puede hacer al mismo tiempo que se escapa del sufrimiento: “todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Timoteo 3:12). De modo que la fidelidad y la penalidad van de la mano. No podemos enseñar la verdad a medias, o como los bancos, no les mostramos la letra pequeña y cuando se dan cuenta del error, ya es demasiado tarde, lo han perdido todo, pero recuerde, daremos cuentas de lo que enseñamos y de eso estoy totalmente seguro.

Este es un tema reiterado en 2 Timoteo. Pablo escribió en 2:1, 3: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús… Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo”. Ahora recuerda de nuevo a Timoteo que el sufrimiento es parte del deber del ministro fiel tanto como lo es cualquier otro aspecto de la obra ministerial. Por ello mi amigo, veo con tristeza como líderes de congregaciones, maltratan a las personas enseñándoles verdades a medias, (perdone por ser reiterativo en esto, pero es de importancia vital, su alma está en juego) en donde si usted sufre es porque quiere, porque Jesús murió para hacerlo féliz y suplir todas su necesidades, como si fuera, Safeway, donde entra con su carrito de compras y sale al final con todo lo que necesita para su despensa, no necesita pagar porque es hijo del rey, sin darse tiempo a ver si esa es la voluntad de Dios, y no se da cuenta, simplemente porque la Biblia, no es el libro que lo acompaña a hacer las compras, porque si lo fuera se daría cuenta del costo y probablemente ya no compraría con tanta frivolidad  como lo hace hoy en día.

¿Siguió Timoteo el consejo de Pablo? Es evidente que así lo hizo. Hebreos 13:23, un versículo breve y un tanto relegado, dice: “Sabed que está en libertad nuestro hermano Timoteo, con el cual, si viniere pronto, iré a veros”. Es obvio que el escritor de Hebreos conocía bien a Timoteo y le amaba, por eso cuenta a los hebreos que Timoteo había sido puesto “en libertad” ¿De qué fue libertado? La palabra griega empleada allí sugiere que Timoteo había sido liberado de la prisión. Podemos suponer que cuando llegó el sufrimiento, Timoteo lo soportó y no cedió ante la presión. Permaneció fiel aunque es evidente que ello le significó ser encarcelado. No trató de salir bien librado sin pagar el precio de proclamar la verdad. Esto es lo que debemos de hacer, sufrir las penalidades y luchar para y por enseñar la verdad, aunque nos tachen de legalistas, de agresivos, de herejes, de divisionistas, (dividimos la verdad de la mentira) de hombres que se oponen a todo, claro que nos oponemos, a que se engañe, recuerde bien lo que dice Deuteronomios, «Si todas estas cosas haces, todas estas bendiciones vendrán sobre tí y te alcanzarán» mi hermano primero es si haces todas, no una parte, no la mitad, todas, si crees que Jesús es el Señor, pero si lo crees, eso significa que vienes haciendo lo que El dice que hagas, no un poquito, no lo que quieras, mucho menos, solo lo que te convenga, sino todo, sé que tendremos errores y hasta pecaremos, y fiel es Dios para perdonarnos, pero debemos de arrepentirnos, de persistir en el caminar siguiendo las huellas de Jesús, debemos andar como El caminó por esta tierra, pero la pregunta es: ¿luchas por caminar siguiendo sus pisadas?, entonces es tiempo de rectificaar, es tiempo de que la Palabra de Dios, haga nido en tu corazón y caminemos como decía un pastor convertidos en luz que ilumina la vida de otros, pero jamás te convertiras en luz, viviendo de fosforo en fosforo, o sea de domingo en domingo, de versículo en versículo, de tiempo en tiempo, sino buscando todos los días a Dios, teniendo una relación con El y esforzándote por parecerte cada día más a El.

Bueno aquí los dejo, nos vemos en un rato y no se aparte de su Biblia, la va a necesitar, bendiciones.

Los guías espirituales

Queridos amigos, volvimos, terminando el desayuno con mi menor hijo, por su cumpleaños seguimos a un servicio online, y regresamos a subirles un pensamiento del pastor Macarthur y seguir subiendo música de nuestro servicio de alabanza de domingos anteriores, que también este y otros más pueden verlos en youtube, pero empecemos, tenemos poquito tiempo porque en un rato nos dirigiremos a nuestra congregación para el servicio de las 2 de la tarde y grabar la alabanza y adoración, bueno seguimos y nos comunicamos.

«Mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis de nosotros» (Filipenses 3:17)

Los guías espirituales son esenciales para la iglesia porque necesitamos ver, vivir el cristianismo delante de nosotros. Pablo le dijo a Timoteo: «Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza» (1 Timoteo 4:12). Un guía espiritual debe llevar una vida ejemplar porque pueden ver la perfección en Cristo y pueden leer acerca de Pablo, pero también necesitan a alguien a quien puedan observar y con quien puedan hablar. Necesitan ver la virtud, la humildad, el servicio altruista, la disposición a sufrir, la devoción a Cristo, el valor y el crecimiento espiritual en la vida de alguien cerca de ellas.

Una gran carga en mi corazón es que los pastores y ancianos de todas las iglesias sean el tipo de ejemplos que Dios les ordena que sean. Es muy importante enseñar la verdad, pero es igualmente importante que esa verdad sea apuntalada por una vida virtuosa. ¿empezamos o continuamos?. (A cambiar nuestra vida, ojo).

Por ello mi amigo dude de esos pastores que llegan a usted con la frase «No me miren a mi, que soy pecador, pongan sus ojos en Cristo» suena piadoso y hasta humildoso, pero mis amigos, Pablo aquí nos dice que los pastores deben ser ejemplos a seguir y que su vida debe ser tomado muy en cuenta, porque ellos darán cuentas de lo que enseñan a la grey. !Hay mamá! que tal responsabilidad. Bueno aquí nos quedamos, les dejo una canción de nuestro grupo de alabanza y danza, nos vemos a la noche, para seguir aprendiendo.

Nos vemos, bendiciones, y que todo siga bien, pero recuerde: su Biblia no sale de vacaciones, ni se va de viaje, debe estar siempre entre tus manos y en tu corazón.

¿Confesar nuestros propios pecados?

Queridos amigos, nos volvemos a juntar pero esta vez para conversar algo profundo, mis amigos hace unas semanas me dieron una tarjeta amarilla, en la que estaban escritas 11 preguntas a responder, básadas según dice en la misma tarjeta en Proverbios 27:17, (que habla sobre la amistad sincera), sobre conversaciones serias, y la confesión de pecados, dentro de las 11 preguntas, hablaban del testimonio, pecados sexuales, integridad, la honorabilidad, comprensión, habitos, ira, enojo, entre otros tantas preguntas que me hicieron pensar y ponerme a estudiar al respecto, mis amigos, es bueno y como decía un gran hombre hace muchos siglos: «Richard Baxter», la confesión de pecados es para arrepentimiento, de lo contrario, de nada sirve, (me lo van a decir a mi).

Todo un grupo de pastores y líderes de iglesias acordaron humillarse solemnemente, pero se hicieron una pregunta ¿cómo humillarnos sin una clara confesión de pecados? Se trataba principalmente de la confesión de nuestros propios pecados. ¿Quién se puede ofender con nosotros por confesar nuestros propios pecados y asumir la culpa y la verguenza de ellos según el dictado de nuestras conciencias?

Cuando el pecado es evidente ante los ojos del mundo, es inútil intentar esconderlo; todo intento de hacerlo solo aumenta y agrava la verguenza.

La libre confesión es la condición para la plena remisión; cuando el pecado es público, la confesión también debe serlo.  El pecado sin perdonar no admite ni descanso ni prosperidad, por mucho que nos esforcemos en taparlo; tarde o temprano nuestro pecado se descubrirá. El fin de la confesión es reconocer el pecado, asumiendo la verguenza que supone; y si es verdad que «el que […] confiesa y se aparta [de sus pecados] alcanzará misericordia», no resulta sorprendente que «el que encubre sus pecados no prosperará» (Proverbios 28:13). Si somos tan remilgados que nos cuesta confesar nuestros pecados, Dios tendrá que plasmarlos por nosotros. O nos llevará a confesar por conciencia o su juicio proclamará nuestra iniquidad ante el mundo.

Demasiados que han emprendido la obra del minsiterio se obstinan en el interés personal, la negligencia, el orgullo, la egolatría, la vanidad, la manipulación entre otros pecados, de manera que nos vemos obligados a amonestarlos. Si viéramos que los tales se presentaran a reformarse sin esta reprensión, de buena gana evitaríamos hablar de sus faltas. Pero cuando la amonestación resulta tan ineficaz que se ofenden más por ella que por el pecado en sí, y prefieren que dejemos de reprenderlos en lugar de dejar ellos de pecar.

Aquí te escribo un ejemplo que será esclarecedor, Si miles de persons estubiesen en un barco que se estubiese hundiendo, y los que debían baldear o cerrar las entradas, estubiesen jugando o dormidos, e incluso buscando su provecho en perjuicio de todos los demás, ¿acaso no los despertarías a su labor, animándolos a trabajar por sus vidas? Y si usaras un tono perentorio o importuno con los perezosos, ¿acaso tendrías por cuerdo a aquel que se ofendiera, acusándote de orgullo, arrogancia, o falta de educación porque presumieras hablar francamente con tus colegas, o que te dijeran que menoscabas su reputación? ¿No le responderías más bien, «Hay que trabajar o todos moriremos. El barco se hunde, !y tú hablas de tu reputación! ¿Acaso prefieres correr peligro a ser reprendido por tu torpeza?». Hermanos en este caso hay que hacer la obra de Dios. Las almas no deben perderse mientras te ocupas de tus negocios y placeres mundanos, descansando o riñendo con tus hermanos. Tampoco debemos guardar silencio mientras tú ayudas a la gente a condenarse.

Por ello mis amigos, si eres médico y estas en medio de una epidemia de la peste y duermes o tus intereses personales son más importantes que el salvar vidas, desde este blog hablaremos, porque me llamó a decir la verdad a cualquier precio, por ellos los milagros no se venden ni siquiera para levantar un ministerio, por ellos levantaremos nuestra mano al oponernos de engañar a la gente diciendo que Dios quiere hacerte rico, de que tu necesidad es primero y de que tiene que recibir lo que pides porque eso lo ha prometido, seguiremos orando por ese carro que quieres o por el marido que buscas, vemos muchas veces por interes que desde el pulpito dicen cosas que agradan a la gente, pero si estudias tu Biblia te daras cuenta de que la otra parte o las condiciones para obtener el milagro no te la enseñan y vivimos engañados, pero por ellos hay aún hombres y mujeres que debemos levantar nuestra mano para decir y enseñar la verdad. A muchos no les va a gustar, o se arrepienten y no tendremos palabras que decir o seguiremos mientras existan personas que llevan a nuestros hermanos al precipicio del infierno. nos quedaremos con menos amigos, pero dime ¿a quién quieres agradar?. Pero igualmente nos arrepentimos de nuestros pecados, luchando cada día por caminar en la misma senda que nos enseña la Palabra de Dios, díficil camino, porque hay que dejar cosas que nos gustaría repetir,  el que diga que es fácil que me mande la receta.

Aqui quiero hacerles unas preguntas ¿Acaso no es el deber incuestinable de pastores, el emprender la labor de instruir a todos los que tiene a su cargo?, ¿Crees que la santa sabiduría lo negará? ¿Acaso el celo por las cosas de Dios, o el deleite de su servicio, o el amor por las almas lo negaran?.

Hay que enseñar a la gente los principoios de la fe, y los asuntos más necesarios para la salvación; de esto no cabe duda. Espero que estemos de acuerdo en que hay que enseñárselo de la manera más edificante y provechosa. No cabe duda que debemos desempeñar esta gran labor con todas las personas posibles. Por ellos amigos pastores, maestros, profetas, evangelistas, líderes de iglesias, en el nombre de Cristo, y por el amor de su Iglesia y las almas inmortales que el Padre nos ha entregado, les ruego que emprendamos esta labor de manera eficaz. He visto hace años que si cumplimos nuestra encomienda, el Espíritu Santo tocará corazones y expulsará la ignorancia reinante; quebrantará corazones endurecidos de los pecadores; responderá a sus vanas objeciones y quitará sus prejuicios; reconciliará sus corazones con los pastores fieles y hará eficaz la predicación, haciendo que la verdadera piedad sea mucho más común que antes, mi amigo con todo esto le aseguro que demoleremos el reino de las tinieblas porque todos serán conocedores de la Palabra de Dios, empezando a compartir de familia en familia de casa en casa y al final de año a toda la congregación, las cual le aseguro que ninguna familia rechazará recibirlo en el ceno de su hogar, si alguno se excusa de recibirte, no importa, solamente que no sea por culpa de los pastores o maestros, pero mi amigo pastor si aún así rechazan tu ayuda, que no sea excusa de prestársela a los que la aceptan de buen grado, preparando estudios sencillos desde el principo hasta que conozcan la Palabra y como a los niños desde lo básico hasta lo más profundo, formando dicípulos que se conviertan en maestros, evangelistas, pastores, que hagan la obra del ministerio desde sus casas y asi hasta la eternidad.

Hay una exhortación escrita hace cientos de años en Westminter que hoy es mucho más válida: «Es el deber del pastor no solamente enseñar a las personas a su cargo, amonestárlas, exhortarlas, corregirlas, consolarlas y amarlas en todo momento».

Bueno amigos los dejo, aquí, solamente un pensamiento, si tu pastor, profeta, maestro, lider de alguna iglesia, no te ha gustado lo que escribo, lo siento perdóname, pero no puedo callar lo que siente mi corazón cuando veo y escucho el sufrir de hermanos que reciben una enseñanza diferente y deficiente a la que esta escrita en la Biblia y que son tratados como cristianos de segunda clase, cuando pastores ni la Biblia leen y que sus predicas del domingo terminan hablando de su vida, contando chistes, y sobre todo de todos los muertos que resucitaron y siempre en otra iglesia, es tiempo de clamar al cielo y arrepentirse, y hacer la obra para la cual fuimos llamados, cada uno en el lugar donde se encuentra, por ello ¿A qué fuiste llamado? y ¿estas haciendo la obras para la cuál Dios te llamó? o simplemente te metiste para decir que eres lo que no eres.

Nos vemos, seguimos, quizás siendo menos, pero sabe, mucho de lo que se escribió aquí, fue dicho hace más de 500 años, y la iglesia de Jesucristo, sigue viviendo los mismos problemas, pero de uno en uno, ¿estas usted dispuesto a hacer la diferencia, o solamente seguir por la puerta ancha?, bendiciones y nos vemos mañana, domingo, tengo servicio a las 9 de la mañana y de allí a la 1:30 voy camino a mi congregación para el servicio de las 2 de la tarde, alabaremos a Dios, luego por la tarde celebraremos el cumpleaños de mi hijo, ya cumple 10, felicidades, aunque me levanatrá temprano porque quiere desayunar en el McDonnals, para gustos se rompen géneros.

Ya por la tarde, con un buen capuchino Starbucks, (sin ca..fé es imposible agradar a Dios) un pastelito de chocolate, nos sentaremos Biblia en mano, es volver a ver y escuchar lo que se predicó, tomar nuestro iPad y hacer nuestro buen devocional y una preparación de algún post con lo que escuchamos, quizás nos puedas acompañar, te estaremos esperando, bendiciones y buenas noches.

¿El propósito de la iglesia? En Tu presencia

Seguimos mis queridos amigos, hermanos y visitantes asiduos, les traigo aquí otro pensamiento, y un nuevo video de adoración, lea detenidamente y escuche con atención, le aseguro que en ambos usted encontrará motivos para ponerse a pensar y tomar una de dos opciones, seguimos igual creyendo que nuestro cristianismo ya nos compró el boleto para el tren que va al cielo, o el otro en donde iremos a ubicarnos sobre nuestras rodillas para buscar la presencia del Señor, gritando en el silencio de la humillación «perdón porque soy un pecador», no se aleje, seguimos aún por aquí.

«A él sea gloria en la iglesia» (Efesios 3:21)

Si se fuera a entrevistar a un grupo de personas y pedirles que mencionen el propósito fundamental de la iglesia, es probable que se obtengan muchas respuestas diferentes.

Algunas pudieran sugerir que la iglesia es un lugar para hacer amistades con personas espirituales. Es donde los creyentes se fortalecen los unos a los otros en la fe y donde se cultiva y expresa el amor.

Otros pudieran sugerir que la misión de la iglesia es enseñar la Palabra, preparar a los creyentes para diversas responsabilidades e instruir a los niños y a los jóvenes con el propósito de ayudarlos a crecer en Cristo.

Aun otras pudieran decir otro propósito de la iglesia es alabar a Dios, La iglesia es una comunidad de alabanza que exalta a Dios por lo que es y por lo que ha hecho. Algunas personas sugerirían que como la alabanza es la actividad principal del cielo, debe ser la responsabilidad primordial de los que están en la tierra.

Pero tan importante como son la comunión, la enseñanza y la alabanza, el motivo principal de la iglesia es glorificar a Dios. El apóstol Pablo describió la salvación como «para alabanza de la gloria de su gracia» (Efesios 1:6)

Bueno mis amigos, quizás alguno se molesto, porque no puse de que la iglesia es donde se va a recoger todos los milagros que tiene Dios para nosotros, pero sabe como pudo usted leer, la iglesia es un lugar totalmente diferente, en donde darle la gloria a Dios es su propósito fundamental, en donde Dios es el centro de todo. Bueno les dejo una canción de adoración y nos seguimos comunicando, no se aleje mucho regresamos en un rato, bendiciones.

Como siempre digo no se aleje mucho, volvemos en unos minutos.

Arrepentimiento – Tu eres el aire que respiro

Queridos amigos, hoy estamos en nuestro día de adoración, por ello usted encontrará varias alabanzas que ire subiendo en el correr del día, pero como no puedo dejar de escribir algo, aquí un pensamiento para el arrepentimiento.

«Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí» (Salmo 51:10)

No puede haber verdadera confesión sin arrepentimiento. Muchas veces no confesamos nuestro pecado porque no estamos dispuestos a abandonarlo. Cuando era un joven cristiano, recuerdo haberle dicho al Señor que me arrepentía por determinado pecados que había cometido y después le daba gracias por haberlos perdonado. Pero eso era lo único que hacía.

Ocurrió algo importante en mi vida espiritual cuando comencé a decir: «Señor gracias por perdonarme esos pecados. Sé que no te agradan, y no quiero volver a cometerlos». Eso puede ser díficil de decir porque a veces queremos cometer ciertos pecados otra vez. Pero revelamos falta de madurez espiritual cuando queremos eliminar el castigo del pecado pero deseamos retener el placer. Para que su confesión de pecado sea genuina, debe apartarse de sus pecados.

Entonces mi hermano algo hay que cambiar en nosotros, ¿empezamos?

Nos vemos luego, aquí les dejo una canción en donde usted podrá al escucharla, empezar a entender su posición delante de Dios, es de una congregación de Guadalajara, «Casa de Oración», disfrutela adorando a nuestro creador y nos vemos pronto.

Bendiciones y nos seguimos viendo, espero poder contar con sus comentarios, gracias.

Adoración – Oración – Gracias

Mis queridos amigos, hoy es un gran día, doy gracias a Dios por las bendiciones que nos viene dando a toda nuestra familia, mejor día, el de ayer y mejor aún, el de mañana, porque despertare en la gracia de Dios, bueno amigos y hermanos, les dejo unos pensamientos del pastor John Macrathur, espero que sea de ayuda y lo haga pensar en agarrar su Biblia y continuar el camino que lleva a la puerta angosta de la vida eterna, cuidense, no se olviden aunque con la calor, mejor un Jamba juice y su Tiramizu, aquí yo con mi pan con queso, a la plancha y una Coca Cola, con la Biblia y algunos libros que vengo leyendo y que estare estudiando para poder dejarles algo en el siguiente post, continuemos.

La adoración

Pablo dijo a los filipenses: “…nosotros somos…los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne” (Fil. 3:3). Juan 4:23 dice: “Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad”. Somos llamados a ofrecer nuestro cuerpo como un sacrificio vivo a Dios en un acto santo de adoración (Ro. 12:1). Pedro dijo que somos “sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 P. 2:5)

Cuando usted va a la iglesia, ¿piensa de verdad acerca de los himnos que canta o medita en las cosas que escucha, que están enseñando y predicando? Usted necesita cultivar un corazón que adora. Y su adoración no debiera estar limitada a cuando va al templo. El culto que se celebra en el templo debiera ser el catalítico que le mueve a adorar en todo tiempo, adoramos mejor cuando somos completamente obedientes. Obediencia es la definición básica de adoración. Al igual que la obediencia, la adoración tiene que ser una forma de vida en vez de solo un ejercicio religioso de los domingos.

Hebreos 10:22 nos invita a que nos acerquemos a Dios. Santiago 4:8 es más específico: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros”. ¿Se ha acercado usted alguna vez a Dios con prisas? ¿Permite usted que su corazón y mente asciendan cuando escucha los himnos, la lectura de las Escrituras o la oración? ¿Medita usted con profunda devoción? Recuerde, tenemos que ser un pueblo que adora.

He subido otro vide de nuestro grupo de alabanza y danza, para poder levantar las manos en adoración y hacer escuchar nuestra voz, elevando un canto al creador.

La oración

Puede que la oración sea el ejercicio espiritual más difícil que llevamos a cabo. Es trabajo duro porque, primero que todo, es desinteresado. La oración verdadera tiene que ver con el reino de Dios: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en le cielo, así también en la tierra” (Mt. 6:9-10) la verdadera oración también tiene que ver con el pueblo de Dios. “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy, Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” (Mt. 6:11-13). No encontramos un “yo” en la Oración de los discípulos.

Es trabajo duro orar a favor de Dios, de su voluntad y de su pueblo. Nos resulta más fácil orar cuando nos vemos metidos en problemas. Cuando estamos heridos, caemos enfermos, perdemos a un ser querido, somos pillados haciendo algo malo o estamos preocupados por causa de un hijo que se desvía del Señor, entonces notamos que orar para nosotros es más fácil.

El que ora solo en tiempos de necesidad personal tiene una vida de oración débil. Por el contrario, la persona que es capaz de entregarse a la oración sin cesar a favor del reino eterno de Dios y de las necesidades de su pueblo redimido glorifica a Dios. Lucas 11:5-8 nos habla acerca de un hombre que llama a la puerta de un amigo durante la noche, rogando por pan para alimentar a una visita que le ha llegado. Si fuera y el que tuviera hambre, no tendría dificultades en pasarme la noche tocando con fuerza a la puerta de alguien clamando por pan, ¿pero lo haría por amor de otro?

Uno de los beneficios de irse haciendo mayor es que uno tiene una lista más larga de oraciones respondidas que los más jóvenes. Usted ha tenido más oportunidades de ver a Dios demostrando su poder. Cuantas más veces ve usted que Dios responde a las oraciones, tanto más seguro se encuentra en su vida de oración. Quizá los más ancianos tienden a orar mejor que los jóvenes porque han visto muchas más oraciones respondidas.

Otra razón por la que la oración es difícil es porque es privada. Cuando usted ora, generalmente lo hace para sí. Nadie sabe cuánto ora. Eso exige auto-disciplina. Tendemos a hacerlo mucho mejor cuando sabemos que los demás están observando. Dedico mucho tiempo a la preparación de mis sermones porque sé que muchas personas van a estar escuchando lo que voy a decir. Confieso que me resulta más fácil descuidar la oración porque es privada.

La oración es trabajo duro. Es desinteresada y hay que hacerla sin buscar la atención o la aprobación de otros. Debemos tener un pequeño grupo de hermanos en la iglesia que se junten un día a la semana para orar. Le aseguro que si ellos oran, Dios responderá sus oraciones. La iglesia se beneficiará de su fidelidad. No sé cómo funcionan juntas la soberanía de Dios y las respuestas a nuestras oraciones, pero sí sé que Dios responde a las oraciones de sus hijos. Santiago dijo: “La oración eficaz del justo puede mucho” (5:16). Quiero ser un hombre de oración porque quiero ver a Dios hacer su obra y darle toda la honra y gloria que solo Él merece. Pero mis amigos de interseción, la frase clave es «la oración efectiva del justo» debemos ser justos ante los ojos de Dios.

Debemos ser creyentes dedicados a la oración. Pablo no pudo haberlo dicho más claramente cuando dijo: “Orad sin cesar” (1 Ts. 5:17). Ofrezca toda su vida como una oración a Dios, sea consciente de Él cada vez que piense, actúe o hable. Diga en su corazón: “Señor, estoy pensando en hacer esto, ¿está bien que lo haga?” Orar sin cesar significa vivir la vida como si estuviéramos mirando a través de la mente y del corazón de Dios. No quiere esto decir que vayamos caminando por ahí todo tiempo hablando entre dientes y con los ojos cerrados. La oración es vivir siendo conscientes de Dios.

Nos vemos queridos hermanos, continuaremos, pero sobre todo esperamos sus comentarios para saber si aún estan por allí, y si alguno de la congregación a donde asisto (Manantial de vida) pasa por aquí, sus comentarios serán invaluables, gracias.

Algunos textos han sido básados en el libro «El plan del Señor para la iglesia» del pastor John Macarthur.

Por y para adoradores – Aleluya

«Mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás» (Filipenses 1:13).

El apóstol Pablo siempre se consideró un preso por la causa de Cristo; nunca por un delito. Estaba encadenado porque creía en Cristo, lo predicaba y lo representaba.

Desde el punto de vista de Roma, Pablo era un preso encadenado a un guarda romano. Pero desde la perspectiva de Pablo, los guardas romanos eran esclavos cautivos encadenados a él. El resultado de tal confinamiento fue que la causa de Cristo se había llegado a conocer «en todo el pretorio». Lejos de ser una condición opresiva, a Pablo se le había dado la oportunidad de dar testimonio de Cristo a cada guardia asignado a él, cada seis horas.

¿Qué veían los soldados? Veían el carácter santo de Pablo, su misericoordia, su paciencia, su amor, su sabiduria y su convicción. Al convertirse los miembros de la guardia del palacio, se difundía la salvación má allá de ellos hasta «los de la casa del César» (Filipenses 4:22). Por muy díficil que pueda parecer a primera vista, nadie es demasiado díficil de evangelizar.

Bendiciones y seguimos, les subó aqui una canción del grupo de alabanza de la iglesia en que nos venimos congregando «Manantial de vida», bendiciones y empiece a adorar.

Nos vemos muy pronto, solamente alabe y adore a nuestro creador.

¿Verdaderos adoradores?

Mis queridos amigos, volvimos, me imagino que usted no se lo esperaba, pero es que seguimos estudiando, aunque el diablo se enoje y algunos amigos también, nada podemos hacer, si es mentira lo que escribo, pues ni modo, pero si es verdad, le aseguro que algo va a cambiar, por lo menos dejaran de ser mis amigos, en fin, eramos pocos y seremos menos, total, todo se sabra en el último capítulo, cuando estemos frente al Creador y nos dé su veredicto, por mientras seguimos, hace un tiempo escribí en un post sobre aquellos cantantes que se creen adoradores y que a pesar de cantar bien y tener una buena voz tratan de imitar a los cantantes mundanos, y nos aprendemos hasta ese pasito tum tum que canto los caracteriza, y decimos a los cuatro vientos de que somos adoradores y ponemos carita de «Yo no fui» pero muchas veces nadie les ha dicho, mucho menos enseñado lo que significa ser un verdadero adorador o lo más probable, hacen oídos sordos, o su corazón esta entenebrecido y duro para que la Palabra haga nido en su interior.

Por ellos vamos a hacer un pequeño estudio al respecto, leyendo la Biblia, ojo no es el libro de Petete, ni cualquier libro inspirado por el aroma de un pan de helote, no, es La Palabra de Dios.

«Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la veguenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amó; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con é, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias» (Apocalipsis 3:15-22).

Las iglesias cristianas han llegado al peligroso tiempo predicho hace tanto tiempo. Es una época en la que nos podemos dar paladitas en la espalda y felicitarnos unos á otros, unidos al coro «Si somos ricos, nos hemos enriquecido, y de ninguna cosa tenemos necesidad» Desde luego, es cierto que apenas si nos falta algo en nuestras iglesias hoy en día.. excepto lo más importante. Estamos carentes de la ofrenda genuina y sagrada de nosotros mismos y de nuestra adoración al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

Mis propias lealtades y responsabilidades están y siempre estarán con las iglesias fuertemente evangélicas, creyentes en la Biblia y que dan honra a Cristo. Estamos edificando grandes iglesias y congregaciones. Nos jactamos de elevadas normas y hablamos mucho acerca del avivamiento, pero quisiera hacerles una pregunta ¿Qué ha sucedido con la adoración? A veces los cristianos parecen confusos e inciertos acerca de la naturaleza de Dios y de sus propósitos en creación y redención. En tales casos los predicadores, maestros, pastores somos a menudo los culpables. Sigue habiendo predicadores y maestros que dicen que Cristo murió para que no bebiéramos, no fumáramos y no vieramos películas, y lo más triste no jugaramos con el Pay Station. !No es para asombrarse de que la gente este condfundida! No es para asombrarse que se habitúen a recaer cuando tales cosas son las que se les presenta como la razón para la salvación. Jesús mi amigo nació de una virgen, sufrió bajo Poncio Pilato, murió en la cruz y resucitó de la tumba para transformar a los rebeldes en adoradores. Lo ha hecho todo de gracia. Nosotros somos los que recibimos de ella.

Puede que esto no suene a dramático, pero es la revelación de Dios y el camino de Dios.

Otro ejemplo de nuestros pensamientos erróneos acerca de Dios es la actitud de tantos de que Dios es ahora un caso caritativo. Como si fuera un encargado frustrado que no puede encontrar ayuda suficiente. Como estando junto al camino pidiendo cuántos vendrán en su ayuda y comenzarán a hacer su obra. Inclusive algunos pastores dicen «Miren a Jesús sufriendo porque usted no se convierte» No y mil veces no, Jesús no necesita de nosotros para que su evangelio avance,

Ah, si tan sólo recordáramos quién es El. Dios nunca realmente nos ha necesitado. A ninguno de nosotros. Pero nos imaginamos que sí nos necesita, y hacemos de ello una gran cosa cuando alguien acepta «trabajar para el Señor», Todos deberíamos estar dispuestos a trabajar para el Señor, pero es una cuestión de gracia de parte de Dios.  Tengo la opinión de que no deberíamos preocuparnos por trabajar para Dios hasta que no hayamos aprendido el significado y el deleite de adorarle. Un adorador puede trabajar con calidad eterna en su trabajo pero un obrero que no adora está sólo apilando madera, paja y ojarasca para el tiempo en que Dios abrase el mundo (con fueguito). Pero Dios quiere llamarnos de vuelta  a aquello para lo que nos creó: a adorarle y a gozar de El para siempre. Es así que por una profunda adoración, que llevamos a cabo su obra.

Oí decir a un presidente de una universidad decir que la iglesia está «sufriento una fiebre de amateurismo». Cualquier persona inexperta, impreparada, inespiritual, y vacía (o sea un neófito) puede iniciar algo religioso y encontrar abundancia de seguidores que le oirán, y pagarán y promoverán su causa. Podrá llegar a hacerse muy evidente que la tal persona, para empezar, jamás buscó verdaderamente de Dios, se limitó a escuchar con los oídos cerrados, y a seguir fábulas y métodos de entretenimiento, testimonio y vida ligera.

Estas cosas estan sucediendo a nuestro alrededor porque no somos adoradores. Si estamos verdaderamnete entre los adoradores, no estaremos gastando en proyectos carnales o mundanos.

En Apocalipsis 4:10-11, el apóstol Juan nos da un claro retrato de los seres creados alrededor del trono de Dios: «Los veinticuatro ancianos se postran delante del que esta sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, eres digno de recibir la gloria y el honor y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas»

Hoy puedo decirte mi hermano con la autoridad que tiene la Palabra de Dios, que cualquier persona, hombre o mujer en esta tierra, que se sienta aburrida y repelida por la adoración no está lista para el cielo. Aunque usted me podría decir, pero yo llene la tarjetita, pase al frente y oraron por mi, yo me decidí por Cristo. Pero mi querido amigo, la verdad, es que hemos sido traídos a Dios y a la fe y a la salvación para que adorásemos a Dios en contemplación arrobada. No venimos a Dios para ser cristianos automáticos, cristianos hechos con un molde. Dios ha dado su salvación para que podamos ser, individual y personalmente, vibrantes hijos de Dios, amar a Dios con todo nuestro corazón y adorándole en la hermosura de su santidad.

Bueno querido hermano, hermana o asistente de alguna congregación y sobre todo si usted dice que es cristiano, ¿somos o no, adoradores de Cristo? se lo dejo de tarea, nos vemos pronto y bendiciones.

El traductor de la Biblia

Queridos amigos, hermanos, visitantes, y todo aquel que por aquí llega, bienvenidos, espero que regresen pronto y sobre todo tengan ese habito de aprender que jamás debe quitársenos, una porque de acuerdo a un estudio, ciertas enfermedades de la vejez, podrían evitarse si uno hasta el último minuto continúa aprendiendo, por tanto busque su Biblia, mire, es bueno tenerla en el teléfono, excelente en el tablet, pero mejor entre sus manos para leerla, porque si solo la vemos el domingo o en el estudio bíblico y luego es asunto cerrado, como que no, veo a muy pocos con su teléfono inteligente haciendo gala de una buena lectura, en fin, aunque algunos lo prefieren para pertenecer a la (ACS) Agencia de Cristianos Secretos, que ya ni la Biblia camina con nosotros y no nos pueden hacer burla de «Cristianitos», bueno mejor continuemos.

Hoy en día ser cristiano, sobre todo aquí en USA es la cosa más fácil y llevadera del mundo, quizás, algunos te han dejado de hablar, o se burlan, o la familia te deshereda, uno que otro ha recibido un golpe, pero de allí no pasa, al final de cuentas es llevadero, estamos en un país sonde se permite de todo, se puede hablar o escrbir de todo y no pasa nada, hay libertad de expresión y de culto, se sientan en una misma mesa, perro, ratón y gato y todos felices, pero en otros tiempos la cosa era díficil, por lo que es necesario que usted mi amigo, lea estas líneas y se quite de la mente eso de que Jesús se hizó pobre para que usted fuese rico, o sea sano, o sea exitoso, sino lea, busque sobre la via de Pablo, Josué, Job, Abraham, los martires de las catacumbas, o tantos hombres de Dios que vivieron y murieron creyendo en que el hombre debe vivir por fe, por tanto aquí entraremos a hablar un poquitín de uno de aquellos hombres, veremos su vida en tiempos verdaderamente díficiles para aquel que creía en el verdadero Jesús.

John Wycliffe nació en Yorkshire, Inglaterra alrededor de 1330, no se sabe mucho de su niñez, hasta 1360 que ingresó al College en Oxford, luego alrededor de 1346 entró al sacerdocio, en 1349 la plaga de la muerte negra que mató a casi la mitad de toda Inglaterra. Mientras muchos sacerdotes buscaban respuestas de hombres Wycliffe recurrió a la Biblia en busca de consuelo y respuestas contra la desesperación y el temor que lo invadían. La dependencia de Wycliffe en la Palabra de Dios construyó un fundamento en su interior, que demostró ser inamovible.

Es importante recordar que la Biblia estaba solo en latín, y solo los hombres muy cultos podían leerla, aparte de que ni siquiera los curas de esos tiempos tenían una y mucho menos habían leído alguna, y todo era mezcla de misticismo, ignorancia, abuso de poder y tantas cosas que degeneraron a la iglesia de esos entonces. La riqueza y las posesiones era lo que primaba en esos tiempos, como hasta hoy. Cada servicio era intercambiable por dinero, estaba de moda las indulgencias que por un pago, se te perdonaba cualqueir pecado.

Wycliffe, fue un himbre brillante, y un erudito en la Palabra de Dios. Creía que la principal responsabilidad de la iglesia era sobre los temas espirituales, no sobre lo político, debemos tener en cuentas de que el Papa en esos tiempos tenía el poder de decidir quien era Rey y quien no, quien vivia y quien moria, tenía un poder casi absoluto, debido a una de las ideas de que enseñaba la iglesia a todo el mundo de que el Papa era infalible, su palabra era ley. El disgusto de Wycliffe por la ansiedad de riquezas que gobernaba a la Iglasia Católica, crecía cada vez más. Creía que la verdadera responsabilidad de la iglesia era satisfacer las necesidades espirituales de la humanidad y cuidar del rebaño, llevándolo a Cristo, lo cual le ocasiono serios problemas con el Papa.

Wycliffe no pensó que la Biblia era tan santa que no podía ser tocada. No; la abrió, la leyó y la aplicó a su vida y sus circunstancias. La revelación de esa Palabra lo hizo distinguir lo verdadero de lo falso, y le permitió ver que todo el sistema de la iglesia católica se oponía al mensaje general de la Biblia. Comenzó a darse cuenta de que muchos de los sacramentos y doctrinas de la iglesia eran hipócritas y heréticos. El sistema religioso de su época había sido formulado enteramente para lograr dinero, poder y control.

Una y otra vez el Papa trato de hacer callar a Wycliffe, pero no lo pudo hacer, y Wycliffe atacó cada una de las cosas que los católicos creían, como las confesiones, diciendo que el único que perdona es Dios y no el hombre, por lo cual se oponía a la absolución por pago de dinero, diciendo que no hay mayor herejía que la que un hombre crea que es absuelto de pecado si da dienro, o porque un sacerdote les diga «Os absuelvo», porque decía debemos arrepentirnos en nuestro corazón, de otro modo Dios no nos absuelve.

Ataco duramente las indulgencias, que fueron creadas como un método para recaudar dinero, y asi mantener al Vaticano libre de deudas. Decía Wycliffe que el servicio más elevado que pueda alcanzar el hombre en la Tierra es predicar la ley de Dios. Este deber corresponde a los sacerdotes. Pero en esos tiempos los sacerdotes, paraban en las tabernas, jugando, bebiendo, teniendo amores con mujeres, concuvinas y hasta hijos.

Wycliffe instaba a las personas a regresar a la fe y la práctica de los primeros cristianos. Pero poco a poco con las influencias del Papa, fue retirado de Oxford y quienes desde el reinado de Inglaterra lo apoyaban, empezaron a distanciarse y a dejarlo solo, pero en esa soledad de Lutterworth vió el lugar oportuno y exacto para empezar a traducir la Biblia del latín al inglés común, seguido de unos discípulos fieles empezó la tarea.

Su inquebrantable convicción era que la Biblia era la única autoridad para la vida Wycliffe escribió:

Puesto que la Biblia contiene a Cristo, que es todo lo que se necesita para la salvación, es necesaria para todos los hombres, no solo para los sacerdotes. Ella sola es la ley suprema que debe regir a la iglesia, al Estado y a la vida cristiana, sin tradiciones y estatutos humanos.

Wycliffe murió el 31 de diciembre de 1384, sus restos fueron quemados por orden Papal en 1428, aún con el odio en los corazones de la iglesia católica, tratando de borrar todo aquello que pueda traer a la memoria a este parroco, pero un hombre Thomas Fuller, al relatar los eventos, grabó sus palabras para siemrpe en la historia, tan bellas, fueron: «Quemaron sus huesos hasta reducirlos a cenizas y las arojaron al Swift, un río que corría cerca de allí. De esta forma, este arroyo llevó las cenizas al Avon, el Avon al Severn, el Severn a los estrechos mares, y ellos al amplio océano. Así, las cenizas de Wycliffe son el emblema de su doctrina, que ahora está dispersa por todo el mundo»

Wycliffe no vivió para ver los resultados de su visión. No vivió para ver si su traducción de la Biblia llegaba al pueblo; lo único que tenía era la visión en su corazón y su amor por la gente común. Lo único que supo hacer fue plantar la semilla y confiar en que Dios completaría lo que había comenzado… y Dios, sin duda lo hizo.

Que Dios los bendiga grandemente, con el poder de Su Palabra en vuestros corazones, nos vemos y seguimos.