Romanos y Martín Lutero

Queridos amigos, nos volvemos a encontrar, volvemos a tratar un tema interesante que hace unos días tocamos, el versículo uno de Romanos, pero hoy veremos que dice Martín Lutero, al respecto, por lo tanto mis queridos amigos que llegarón por aquí, preparese un buen café, aunque si quiere un Jamba Juice, porque la calor que tenemos en estos días, esta como para bañarse en hielo, pero aquellos que seguimos con nuestro Starbucks, pues adelante, bienvenidos, pero lo más importante, sea con café, agua, Coca Cola, etc., que no falte en vuestras manos su Biblia, yo utilizo la Reina Valera de 1960, me parece la mejor traducción, las últimas en donde hay adaptaciones a la forma que se habla hoy en día como que nos puede llevar a errores, la razón, dependiendo del país, la forma de hablar, la de utilizar los modismos puede llegar a confusión o a una dudosa interpretación, pero en fin seguimos, y ya le dije, olvidese de su smarthphone, sobre todo si no contesta los textos que se le envía, no creó que le llegue a manejar el lector de libros que es más complicado, como dijo la esposa del pastor el domingo, hay Biblias económicas de hasta 5.00 dolares, por lo tanto lo digo despacito: «comprese una», empecemos.

Dice Luerto, Por mi parte, no puedo creer que las personas a quienes Pablo dirige esta carta, y a quienes titula amados de Dios, llamados, santos, hayan sido de índole tal que el apóstol se haya visto en la necesidad de intervenir a causa de la discordia que reinaba entre ellos, y de llegar a la conclusión de que todos ellos eran pecadores. No; si ellos eran cristianos, lo sabían y se daban cuenta de ello precisamente a base de su fe. Yo creo más bien que Pablo quiso aprovechar la ocasión de escribir a aquellos fieles a fin de que tuvieran el testimonio de un gran apóstol en pro de la fe que ellos profesaban y de la verdad en que habían sido instruídos, en su lucha contra contra los judíos y gentiles en Roma que aún eran incrédulos y se gloriaban de sus perfecciones humanas, rechazando y deningrando la humilde sabiduría de los creyentes. Estos creyentes por aquel entonces no tenían otra alternativa que vivir entre esa gente, y oir y decir cosas que era imposible armonizar, como lo hace notar el apóstol también en 2 Coritnios 5:12: «No os recomendamos otra vez a vosotros, sino que os damos ocasión de gloriarnos por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón». Veamos por lo tanto el texto, hasta el pasaje donde dice: «Porque el evangelio es poder de Dios» (Romanos 1:16). Contiene enseñanzas prácticas más bien que abstractas, porque el apóstol enseña en primer término, mediante su ejemplo personal, cómo un guía espiritual debe actuar para con los que están bajo su cuidado.

Pues es propio de un ministro prudente de Dios hacer que su ministerio sea honrado y respetado por parte de aquellos entre los cuales es ejercido.

Propio de un ministro fiel es, empero,  no caer en excesos en el ejercicio de su ministerio sin abusar de él para halagar su propia vanidad, sino desempeñarlo sólo en beneficio de los que han sido confiados a su cuidado.

Un ministro de Dios debe ser un «siervo prudente y fiel» (Mateo 24:45). El que no se esfuerza por ser lo primero, es decir, un siervo prudente, llega a ser un ídolo, un perezoso, una persona indigna del honroso título de «siervo de Dios». Así, los que con una mal entendida humildad tratan de llevarse bien con todo el mundo en todo, y aspiran a ser populares entre sus feligreses, necesariamente pierden la autoridad que como regentes debieran poseer, y la familiaridad engendrará el desprecio. !Cuán grave es el pecado que estos ministros imprudentes cometen! Las coss que son de Dios y que fueron confiadas a ellos, las exponen al riesgo de ser pisoteadas en lugar de cumplir con su cometido de hacerlas respetar y honrar en la forma debida. Por otra parte, si el ministro de Dios no se esfuerza por ser lo segundo, es decir, un siervo fiel, llega a ser un tirano que constantemente atemoriza a la gente con su poder y quiere que se lo tenga por una persona temible. En vez de afanarse porque su ministerio produzca el mayor provecho posible para los demás, se afana porque infunda el mayor miedo posible, a despecho de la advertencia del apóstol de que aquel poder le fue conferido al ministro no para destrucción sino para edificación. Pero digamos en concreto cómo se llaman estos dos males: se llaman indulgencia excesiva y rigor excesivo. Respecto a la excesiva indulgencia leemos en Zacarias 11:17 !Ay del pastor inútil que abandona el rebaño» Y acerca del excesivo rigor dice en Ezequiel 34:4: «Con dureza y con violencia los habéis gobernado». Estos son dos males básicos de donde nacen todos los demás errores de los pastores. ¿A quién le habría de extrañar?. Pues la indulgencia excesiva se funda en los malos deseos, y el excesivo rigor, en la ira no dominada. Y de estos dos errores proceden todos los demás males, como bien se sabe. Es, por lo tanto, cosa de sumo riesgo hacerse cargo del ministerio sin que hayan sido abatidas primeramente estas dos bestias, cuya perniciosidad aumenta en la medida en que tienen acceso al poder que las capacita para causar daño. A través de todo el prólogo o preambulo de la carta, el apóstol se presenta a sí mismo como luminoso ejemplo de oposición a estos dos monstruos. En primer término describe con vivos colores la gloria de su ministerio, para evitar que sus filigreses lo vilipendien como hombre perezoso y demasiado indulgente. Y en segundo lugar, para no ser tenido por tirano y hombre violento, se conqusita el afecto de los suyos mediante toda suerte de demostraciones de su buena voluntad, con el objeto de prepararlos, con esta mezcla bien proporcionada de respeto y amor, para la recepción del evangelio y de la gracia de Dios. Por ende, siguiendo el ejemplo del apóstol, todo pastor de la iglesia debará, cual animal de pezuña hendida y limpia, discernir primeramente con ojos bien abiertos entre su propia persona y su oficio, esto es, entre la «forma de Dios» y la «forma de siervo» (Filipenses 2:6-7) y, estimándose a sí mismo siempre como el más insignificante entre todos los siervos, desempeñar su ministerio con una mezcla de temor y amor. Deberá empeñarse en hacer solamente lo que redunde en beneficio de los que son objeto de su ministerio; y, consciente de que toda la labor del pastor existe para, y tiene como meta, el crecimiento saludable de los pastoreados, no debiera titubear en renunciar a su cargo al comprobar que ese crecimiento de los pastoreados no se produce, o que su propia persona es factor que lo impide. Por cierto, este es el pecado más grande que un pastor puede cometer: si por el uno o por el otro de estos dos errrores, o por ambos, impide que su ministerio rinda su fruto; y harto difícil le resultara dar cuenta de su mayordomía.

Aquí nos quedamos, este fue un texto extraído de un libro «Lecciones sobre la Carta a los Romanos» de Martín Lutero, que fue escrito entre los años 1515 y 1516, un año antes de que publicara las 95 tesis publicadas por él el 31 de octubre de 1517, mi amigo, pronto seguiremos con lo escrito por Lutero, esperamos seguir viendonos y sobre todo seguir aprendiendo sobre nuestro creador, ahora, tome su Biblia, ore, y lea Romanos y buesque entre las líneas no escritas las palabras que el Espíritu Santo tiene para usted, cuidese y bendiciones.

Empecemos por nosotros mismos

Buenos días mis queridos hermanos, amigos, visitantes, miembros, nos juntamos nuevamente, encontre un lugar o huarique (restaurant encondido por algún lugar) en donde venden buen café, no tan bueno como Starbucks, pero se deja tomar, pero eso si pastelitos de primera, ya les dejare algunas fotos, como la presente con su donnita, bueno me puse a estudiar algo, con respecto a la reflexión del post anterior y debemos de seguir, pero esta vez la reflexión debe de ser personal, por lo tanto mi amigo, si usted es lider, pastor, maestro, profeta, se cree apóstol, ujier, líder de alabanza, o tiene cualquier función en cualquier ministerio de alguna congregación, tenemos una responsabilidad ante Dios, por lo tanto, corra por un café (ya sabe a donde) un pan dulce, pastelito o pan con queso, Biblia en mano, papel y lápiz para tomar notas y empecemos.

Para cada uno de los nombrados arriba (si, para usted también) es necesario que la obra de la gracia salvadora sea completa en tu propia alma. Cuídate no vayas a carecer de aquella gracia salvadora de Dios que ofreces a los demás, desconociendo la obra eficaz del Evangelio que predicas; y no sea que mientras proclamas al mundo la necesidad del Salvador, en tu propio corazón lo desconozcas y pierdas tu parte en El y en los beneficios de su salvación. Cuídate de morir mientras avisas a los demás contra el peligro de muerte, y de morir de hambre mientras preparas su comida. Aunque existe la promesa a efectos de que «los que enseñan la justicia a la multitud» brillarán como las estrellas (Dan. 12:3), esto presupone que ellos mismos la han aprendido primero. En términos sencillos, su propia sinceridad de fe es la condición de la promesa de mayor gloria. Muchos han exhortado a los demás a no caer al infierno a la vez que ellos mismos corrían allá; más de un predicador que clamó muchas veces a sus oyentes para que escaparan de la condenación, están ahora en el infierno. ¿Acaso resulta razonable imaginar que Dios le salvara a uno por ofrecer la salvación a los demás mientras él mismo la rechazaba; o por contar aquellas verdades a los demás que él mismo dejó de lado o de las cuales abusaba?. Más de un sastre que hace trajes caros para los demás anda vestido con harapos; y más de un cocinero apenas se lame los dedos cuando prepara platos suculentos para otros. Créanme, hermanos míos; Dios nunca salvó a nadie por ser predicador, por muy capacitado que fuera, sino por ser justificado y santificado, y por consiguiente, fiel en la obra de su Maestro. Por tanto, examina primero tu propia vida, (yo tambié lo voy a hacer) y asegúrate de que eres lo que incitas a tus oyentes a ser, y crees lo que los persuades a creer, y acoges bien al Salvador que ofreces a los demás. Aquel que te mandó amar a tu prójimo como a ti mismo quiso decir que te amaras a ti mismo, y no que te odiaras y destruyeras a ti mismo y a ellos.

Es terrible profesar la fe sin ser santificado, pero peor es el estado del ministro sin santificar. ¿No te hace temblar el abrir la Biblia, por si leyeras tu propia condena?. Cuando escribes tus sermones ¿se te ocurre que estás trazando acusaciones contra tu propia alma?. (Richard Baxter – El pastor renovado).

Mis amigos, aquí lo dejamos, seguiremos más adelante con este punto, hoy mejor vayamos a nuestro cuarto y a solas con Dios, pongámonos a cuentas con el creador de nuestra vida y empecemos a caminar y a hacer la obra, como le decía al principio, esto es para todos, no para el que se sienta al lado suyo, sino para usted y lógicamente para mi. Nos vemos pronto, bendiciones y recuerde, su vida eterna esta en juego.

El rapto de la Iglesia

Queridos amigos, mucho se habla, algunos pastores no quieren tocarlo (¿temor o desconocimiento?), pero aquí subimos un extracto de una predica del pastor John Macarthur sobre la gran tribulación y el rapto, deseo mi amigo, que lo mire y lea con detenimiento, esta en ingles pero subtitulado, tome su Biblia, escuche con detenimiento, pero sobre todo, estudie bastante, busque, pregunte, camine, mire y sobre todo ore, para que pueda entender todo y pida a Dios sabiduria para ver lo invisible.

Bueno mi amigo, con este video nos vemos luego, bendiciones y le aseguro que si no llego a asistir a la iglesia, viendo un par de veces este video y con Biblia en mano entendiendolo, tendra para pensar toda la semana, bendiciones y seguimos en contacto.

Mirad por el rebaño, pero: ¿eres del rebaño?

Queridos amigos, estudiando un poco, nos dimos cuenta de algunas cosas que aquí hoy escríbimos, pero antes, les voy a contar algunas cosas de las que seguiremos subiendo, en próximos días empezaremos a subir fotos y posts respecto a lo vamos viendo por nuestra ciudad, hemos adquirido una camara Canon T4i o 650D, sea en América u Europa, con algunos lentes para poder tomar mejores fotos de nuestra San José en Califonia, tan venida a menos en los últimos años, por la crisis económica que aún seguimos sufriendo, vemos que se ha perdido una serie de valores, pero eso mi amigo es otra historia, por ahora seguimos por aquí, por lo tanto luego de servirse un buen café, de preferencia Starbucks, un capuchino Venti, con su Tiramizu de rigor y empecemos, me imagino (espero que se haga realidad) ya tiene su Biblia en la mano y empecemos.

«Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre» (Hechos 20:28)

Aunque algunos opinan que la exhortación de Pablo a estos ancianos demuestra que mandaba sobre ellos, los que hoy nos dirigimos a nuestros hermanos de parte del Señor esperamos poder hacerlo libremente, sin excitar los celos que llevan dicha conclusión. Aunque enseñamos a nuestros feligreses como líderes puestos sobre ellos en el Señor, también podemos enseñarnos mutuamente como hermanos de oficio, al igual que de fe. Si las personas que tenemos a nuestro cargo deben «enseñarse y exhortarse» unos a otros en toda sabiduría (Colosences 3:16), sin duda lo mismo pueden hacer los maestros sin supremacía alguna de grado ni de poder. Tenemos que luchar contra los mismos pecados y avivar y fortalecer las mismas virtudes que nuestros feligreses. Tenemos tareas mayores que ellos que desempeñar, y mayores dificultades que vencer; por eso necesitamos que se nos aconseje y se nos despierte al igual que ellos, si es que no necesitamos instrucción. De manera que me parece que tales reuniones deberían ser más frecuentes, si no tuviéramos otros que haceres. Deberíamos ser tan francos y abiertos en el trato mutuo como lo son los más serios de nosotros con sus feligreces; pues si solo estos reciben amonestaciones y reprensiones agudas, solo ellos tendrán una fe sana y viva. Estoy convencido de que este era el juicio de Pablo, para lo cual no necesito más pruebas que la exhoratción conmovedora y estimulante hecha a los ancianos de Efeso en Hechos 20:28 anteriormente citada. !Fue un sermón corto, que cuesta aprenderlo! Si los obispos y maestros de la Iglesia aprendiesen bien esta corta exhoratción, aunque dejaran de lado muchos libros con los cuales han ocupado su tiempo, granjeándose así los aplausos del mundo, qué gran alegría sería para la Iglesia y para ellos mismos.

Bueno mis amigos, les contaba hace unos meses en algún post anterior de que un día nos reunimos para realizar un congreso aquí al norte del área de la Bahía, algunos pastores, luego de estar reunidos por unas horas, tube la ingrata idea de pedir a mis nuevos amigos de reunirnos una o dos veces al mes, para estudiar, para aprender uno de otro, para poder crecer y hacer juntos la obra para la que Dios nos había llamado, todos a una contestaron de «que no tenían tiempo» para dedicarlo a eso, «ya sabían todo lo necesario» y lo más triste uno de ellos hace un tiempo ha sido revestido de pastor y todavía no le gusta leer, mucho menos estudiar, entonces ¿cómo podemos decir que venimos haciendo la obra? cuando ya estamos contentos a donde hemos llegado y en donde nos encontramos, me dí cuenta de que los otros, ya sabían demasiado y cuando eso llega, el principio de la decadencia ha empezado, estaban conformes con lo que tenían, eran hombres que en algún momento perdieron su primero amor, y estám cegados a su propio ego, por ello es necesario, de que pastores, maestros sigamos siendo discípulos, sigamos aprendiendo y creciendo en el conocimiento de Cristo y haciendo la voluntad de aquel que nos llamó.

Por ello mi hermano desde hace un tiempo invite a líderes, pastores y maestros empezando por los de mi congregación a reunirnos para orar y aprender más sobre la voluntad de nuestro creador, porque es un honor ser obispo, más una responsabilidad guiar al rebaño del Señor y un mandato el preparar a los santos para la obra del minsiterio. La invitación está abierta aunque debo ser «positivo» y seguir esperándolos.

Bueno mis amigos, nos seguimos comunicando, estamos en contacto y sobre todo seguimos con más fuerza, mañana hay servicio, empezamos por la mañana a las 9:00 am, y seguimos a las 2:00 pm en Manantial de vida, y durante la semana les contare, porque nos han invitado a llevar un estudio bíblico en una congregación de Santa Clara, hablaremos de la pregunta «¿ustedes también se quieren ir? y de los que me diste ninguno se perdió, tan solo el que se tenía que perder», oren y busquen de Señor, bendiciones.

Llamado por Jesucristo

Queridos amigos y hermanos en Cristo, visitantes, asiduos miembros, bienvenidos nuevamente, nos encontramos en este faro del camino (bueno si no es faro aunque sea un pequeño candil), gracias por estar por aquí, por dos domingos, no pude asisitir al servicio de nuestra congregación Manantial de vida, a las 2:00 pm, y es que me toco trabajar, no hemos parado, lo bueno es que nos vamos recuperando económicamente, pero por la mañana a punta de 9:00 am, nos deleitamos con la alabanza de otra congregación, que pronto subiremos a Youtube, apenas la editemos, por la noche nos sentamos a estudiar la Palabra, por la cual estamos hoy aquí, este fin de semana fue de comida china, tremendo, toda la familia nos sentamos alrededor de nuestra mesa para darle duro a nuestro arroz chaufa, tallarin saltado, beef brocoli, pollo con almendras, y nuestra infaltable Coca Cola, para terminar con un café y unos buenos alfajores de maicena, rellenos de manjar blanco, nos costo hacerlos pero más tardamos en hornearlos que ya desaparecieron, en fin, la próxima debemos hacer más, hoy con la nostalgía de los alfajores, no se aleje de su Biblia que hoy retomaremos un libro que hace unos meses empezamos y que para que usted vuelva a recordar.

«Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios» (Romanos 1:1).

Mis queridos amigos, el mismo Pablo se nombra siervo, esto significa «esclavo» aquel que sabe que su única función en esta vida es hacer la voluntad de su Señor, mi amigo, es de suma importancia que al empezar la carta a los Romanos, lo primero que dice, tres cositas, que es siervo, que es apóstol y que fue apartado, su carta de presentación es decirles que es esclavo de Jesucristo, hoy nos enseñan que somos hijos del Rey, que debemos decretar y ordenar, en cambio Pablo dice soy un esclavo, soy el siervo de mi Señor, mire la diferencia, de los que enseña Pablo a lo que enseñan los pastores, maestros y profetas del día de hoy, «sé positivo» Pablo se havía entregado de todo corazón a Cristo y lo seguiría hasta el fin de sus días, «llamado a ser apóstol», mi hermano, nos está diciendo que fue el mismo Jesucristo, quien lo llamó para ser apóstol, para dar las buenas nuevas a toda criatura, hoy veo con tristeza, que cualquier hijo de vecino es apóstol, no lo ha llamado nadie y se autotitula, conocí a uno hace unos años, salió del país porque bueno parece que Dios no lo había traído, solo se vino, nadie lo llamó, pero era o es, ya que no ha cambiado nada, por los comentarios, de que sigue profetizando, y pidiendo ayuda para levantar «SU» ministerio, que luego de un lavado de cerebro pedía a los hermanitos de nuestra congregación de luz, su respectiva ofrenda de amor, y todos corrían a darle todo su amor, sin entender que si es de Dios, Dios y solo Dios levantara su ministerio, no el tuyo ni el mió, sino el del Señor de los cielos y la tierra, en fin él solo se llamó, pero a Pablo mi amigo, fue llamado a dar las buenas nuevas a toda criatura, en todo lugar, no solamente en los grandes auditorios, ni en las catedrales de cristal, ni mucho menos en congregaciones de miles de «ofrendadores» (no se si existe esta palabra) pero, es asi, Pablo era esclavo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para dar la buenas nuevas a toda criatura y en todo lugar como exáctamente lo hizo hasta el fin de sus días, por ello mi hermano, tu que fuiste llamado a ser discípulo de Jesucristo, ¿qué estas haciendo por cumplir ese llamado? verdaderamente estas buscando a Dios diariamente, o solamente te arrodillas para exponerle tus necesidades, tu y yo que fuimos llamados desde el vientre de nuestra madre, él nos conoció desde antes de la fundación de los tiempos, ¿estamos convirtiéndonos en discípulos y siguiendo sus enseñanzas?, hace un tiempo que vengo escuchando una especie de declaración propiamente dicha (pronto la explicaremos bien) pero dentro de todo dice algo así: «Yo soy lo que mi Biblia dice que soy, hoy la leeremos, la estudiaremos», y cosas por el estilo, pero yo la he cambiado porque viene la pregunta ¿verdaderamente soy lo que mi Biblia dice que soy?, pero ¿qué parte?: aquella que dice, ¿qué por ser ni frio ni caliente te vomitare de mi boca?, no sería mejor que digamos «yo hago lo que la Palabra de Dios dice que debo de hacer, y no hago lo que la Palabra de Dios dice que no debo de hacer», suena mucho más real, porque no puedo declarar lo que no soy, mi Biblia puede decirlo, pero ¿está hablando de mi?, verdaderamente ¿soy discípulo de Jesucristo?, ¿estoy haciendo discípulos? ¿estoy preparando a los santos para la obra del ministerio?, entonces mis hermanos, ¿dónde están los obreros, los hombres de Dios, los maestros de Biblia que van de casa en casa visitando y enseñando a los hermanos durante la semana? ¿dónde están aquellos a los que los líderes vienen preparando para hacer la obra? !brillan por su ausencia!, debemos de decir como Pablo y hacer como él, soy esclavo de Jesús y llamado para dar las buenas nuevas a toda criatura, para aprender y enseñar con mi vida la Palabra de Dios, hasta el fin de mis días, de lo contrario, seguiremos siendo tibios, porque a pesar de estar metidos de cuando en cuando en la iglesia, a pesar inclusive de tener un ministerio, inclusive, poder ser líder, pastor o pastora (?), profeta o maestro, simplemente no nos convertimos en carro porque nos metemos a un garage, igualmente porque vamos los domingos a la iglesia, no nos convertiremos en verdaderos cristianos.

Entonces y ya para volver a retomar nuestros estudios, ¿dispuesto a convertirte en discípulo de Jesucristo? entonces toma tu Biblia y declara: voy a estudiarla, voy a aprenderla pero especialmente voy a cumplir cada uno de sus preceptos, para que mi vida dé los frutos que desea mi Señor, de lo contrario simplemente me convertire en una higuera, y usted ya sabe lo que hizó Jesús con la higuera, si no lo sabe mi amigo, pues mejor comprese su TV y Novelas y a otro asunto. Amén.

Nos vemos y ahora si, les prometo que pronto porque traerémos nuevas y mejores revelaciones para futuros posts, bendiciones y nos vemos muy pronto.

¿Qué te detiene para ser un buen cristiano?

Queridos amigos, ya estamos aquí, hoy con un tema interesantísimo, y es que hace unos días me invitaron a llevar un estudio bíblico, (nadie es profeta en su tierra) pero me dierón el tema: razones por las cuales no nos comprometemos con Dios, y bueno me puse a estudiar mi Bíblia y algunos comentarios bíblicos y hoy transcribo parte de ese estudio bíblico, trataré de reducirlo o resumirlo para que no se alargue mucho este artículo, veremos lo que sale, por lo cual mi amigo o hermano en Cristo, como siempre corra por su Biblia, preparese un buen café, cargado para que no se nos duerma y luego tome asiento en su mejor sillón y empecemos, no sin antes advertirle de que debe leer su Biblia por dos veces para entenderla y comprenderla. (Hablaremos de Génesis capítulo 31, lea desde el 30 hasta el 32, si no fuese molestía, y si lo es, pregúntese, si es cristiano, porque cristiano que no conoce la Palabra de Dios, es que no puede llamar a Jesús: Señor, y si no puede llamarlo Señor, es que usted no es criatiano, dediquese a otra cosa, quizás le vaya de otra forma, gracias).

Me imágino que usted conoce toda la historia de Jacob, lo que paso con el plato de lentejas, su huída porque su hermano Esaú lo buscaba para matarlo, por haber tomado su puesto y recibir la bendición de su padre en vez que Esaú, y haberse casado con dos hermanas porque su tío Labán lo engaño, pero mi amigo un día Dios habló con él y allí empieza nuestra historia.

«También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo» (Génesis 31:3)

Bueno mi amigo por aquí empezamos, cuando Dios habla, debemos de escuchar y obedecer, en este caso Jacob estaba dispuesto a obedecer, aunque sabía que su tío Labán no lo dejaría ir tan fácilmente y que al regresar a la casa de sus padres, estaría esperandolo su hermano Esaú para matarlo, pero vamos a ver que cosas se oponían para que Jacob obedeciera a Jehová, si usted recuerda «He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequierra que fueres, y volveré a traerte a esta tierra: porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho» (Génesis 28:16), Jacob tenía una promesa de Dios, pero veamos, cuando se encontró con su tío Labán y conoció a Raquel, trabajó siete años por ella y encima su tío lo engañó y le entregó a Lea y por otros siete años trabajo por Raquel, sabe cuál es uno de los impedimentos para obedecer a Cristo, «el temor» Jacob a pesar de ser mentiroso, engañador, era un hombre temeroso, no pudo enfrentarse a su tío Labán cuando en vez de Raquel le entregó a Lea, tenía miedo de su tío, pero mi amigo y hermano en Cristo, ya no recordaba que Jehová le dijo que «Te guardare por dondequiera que fueras» si tu mi hermano o hermana obedeces a Dios, él te guardará a donde quiera que vayas, pero la obediencia debe de ser total, sin preguntas, sin el popular «pero» y tenemos miedo de lo que puede decir el mundo de nosotros, «mira al cristianito» tenemos miedo de perder amistades, hasta el trabajo o la posición en que nos encontramos, muchas veces nosotros tenemos miedo de confiar en Dios y preferimos seguir las filosofías del mundo, ese temor que nos hace esconder la Biblia, el no hablar ni decir que somos cristianos, el no levantarnos y decir soy cristiano y por lo tanto no puedo aceptar cambiar a Dios por tortillas duras y frias o sea no puedo cambiar a Dios por las cosas que me da el mundo ni mucho menos por sus placeres, inclusive.

«Y Jacob engañó a Labán arameo, no haciéndole saber que se iba» (Génesis 31:20), o sea que siguió engañando y mintiendo, mi amigo eso es temor, un miedo inmenso a decir que seguimos a Cristo y que vivimos en obediencia y por esa razón aunque estamos en el mundo no hacemos las cosas del mundo, y entender bien de que aunque el mundo se ha metido en la iglesia de Jesucristo, nosotros sabemos ver la diferencia, porque estamos en obediencia a Jesucristo y si eso es verdad en nuestra vida, el Espíritu Santo, no revela y podemos separar la verdad de la mentira, y porque sabemos la verdad no podemos seguir las filosofías de declarar, visualizar, atar, pisar, ordenar, pero mi amigo, el temor nos puede hacer escondernos y huir como lo hizo Jacob, jamás dar la cara, si en tu corazón tienes a Jesús, él jamás te desemparara, Dios sabe quienes estan en tu contra, quienes quieren tu mal y si tu estas en obediencia, Dios estará contigo y te guardara en el día malo. Y los primeros que se opondrán a que sigas a Jesús, pueden estar dentro de tu propia casa, Labán quería que Jacob le siga sirviendo y con engaños tratara de convencerte, apelará a la familiaridad, al amor, pero podrás ver que en su corazón, asi como en el corazón de algunos de tus familiares, que solo hay celos, envidias, y contiendas para contigo. Envidiarán lo que tu sabes, lo que tienes, lo que tu eres, pero siempre debes entender que si estas en obediencia a Dios, él pondrá las cosas en su real nivel y aunque las cosas las veas color de hormiga, él está viendo por tí.

Entonces el temor es algo que nos aleja de Dios o no permite que nos acerquemos, el mundo y sus placeres es otro punto, porque nos gusta que las cosas nos salgan bien, y muchas veces estamos dispuestos a hacer cualqueir cosa para ganar o triunfar, aunque esas cosas no sean las más correctas, estamos dispuestos a engañar a mentir e inclusive algunos hasta matar, recuerde a Jacob todo lo que hizó para recibir la bendición de su padre en vez de su hermano Esaú y lo suplanto, pero cuando Dios está contigo, las cosas más increíbles suceden y luego que existe un verdadero encuentro con Dios, él hace que seamos triunfadores como Jacob que todo lo que hacía le salía bien y se enriquecía, pero igualmente las riquezas, causan envidia dentro de aquellos que más cerca a tí se encuentran, otro problema es que dentro de la casa no haya honestidad, Raquel aún pertenecía a todo aquello que Dios odia, la idolatría, le robó sus idolos a su papá, y en medio de engaños no se los devolvio cuando su pabre Labán vino a buscarlos, usted recordará, que luego que Jacob huyó, pasarón varios días para que Labán le diera alcance y estaba dispuesto a quitarle todo e inclusive matarlo.

«Poder hay en mi mano para haceros mal» (Génesis 31:20), pero usted debe saber mi amigo que si usted lucha por hacer la voluntad de Dios, sin importar las consecuencias, Dios cuidará de usted, hagasé usted una pregunta: ¿cuándo fue la última vez, que verdaderamente confié en Jehová? o quizás ¿alguna vez confié totalmente en Jehová?, por la noche Dios le habló a Labán y las cosas cambiaron, pero Labán aún quería sus idólos, la gente mira, sabe de Dios, escucha de Dios, sueña, pero sigue con sus propios dioses, e idólos, muchos cristianos, creen en Dios, pero también tienen sus dioses, aunque usted no lo crea, su trabajo, sus hijos, su esposa, e inclusive sus santos, si mi amigo también tenemos santos, e idolos de barro, y creemos en el trapito sanador, en la soga milagrosa que ata demonios, en el agua bendita que limpia todos los pecados, e inclusive el aceite mágico que unge a la gente y que sin ese aceite no podemos hacer nada, que este método o aquel, que los clavos de Cristo, con los que crucificarás tus pecados, y asi tantas cosas que nos parecemos a esos sacerdotes que inventaron cientos de leyes a seguir para poder entrar al cielo, ahora hay cada cosa que verdaderamente Dios nos tiene que azotar porque hemos convertido la casa de Dios en un merdado desde la pupuza, pasando por el pollito y el perfume y tu zumba para bajar de peso y todo en el nombre de Dios y bendecido por su Hijo.

Aún mi amigo cuando paso lo de Labán, cuando al final se va a encuentrar con su hermano Esaú, sigue tratando de hacer cosas en sus fuerzas, separa a su familia, a sus animales, sus sirvientes, sin entender que Dios tiene todo bajo control, solo cuando Jacob se enfrenta a un varón, recordara el punto, reconoció quién era, un sinveguenza, un mentiroso, un hombre de doble animo, pero Dios no lo abandonaba, como a tí, si en tu corazón y en tu vida estas dispuesto a obedecer a Dios, porque Jacob dijo algo que deberíamos obtener y perseguir todos «Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma» Dios te cambiará el nombre, te llamará «su hijo» él te llamará, no te autollamaras, como ahora que aparecen, pastores, maestros, profetas, pero hablan sus propias fábulas y sus propias mentiras, porque como dice la Biblia, «hablan, pero Dios nunca les dijo».

Recapitulando y para terminar, el temor, el mundo y sus placeres, la familia, inclusive tus supuestos hermanos en Cristo, pueden impedir que obedezcas a Dios, pero tú debes de buscarlo, su Palabra debe ser tu eterna compañera, y sobre todo tener siempre en mente que la obediencia hace que Dios pueda llamarte «buen siervo y fiel, pasa».

Nos vemos, he tratado de resumir un estudio de más de una hora en lo que usted lee ahora, y sabe mi hermano y hermana, la obediencia es parte fundamental en su caminar cristiano, de lo contrario, aún si salte, brinque, grite, declare positivo, Dios no movera un dedo por usted.

Ahora es buen tiempo para empezar por el arrepentimiento de su vida pasada, reconozca que ha pecado contra Dios, el no buscarlo, el creer que pedir, exigir, saltar, atar, fueron pecados del pasado, que desde hoy inciará una busqueda de la verdad en obediencia a Su Palabra, en el nombre de Jesús. Bendiciones.

Frío, tibio o caliente (2da. parte)

Regresamos mis queridos amigos para continuar con la segunda parte de este post, pero retomaremos algo de lo anterior por medio de una historia, a mi me encantan las historias, está nos la contó un pastor. «dizque en una congregación, tenían el ministerio de danza y panderos, y las jovencitas eran bastante bonitas, y que eso empezó a traer problemas, debido a que los miembros de la congregación se dedicaban a ver a las jovencitas y no prestaban atención ni a las canciones, mucho menos a alabar y adorar al creador, por lo cual para evitar males mayores y terminar con todo por lo sano, se dio por terminado el ministerio de la danza», impidiéndoles adorar con pandero y danza a Dios, luego de lo cual, yo pensé que se cometió el peor error con personas que muy probablemente en su corazón estaba adorar al creador por medio de los panderos, banderas y su danza, pero muchas veces, pastores sin discernimiento, toman desiciones no solamnte equivocadas, sino que perjudican al cuerpo de Cristo, (aunque es la respuesta más fácil, así el pastor no llega a preguntarse, ¿porqué los varones de mi congregación estan así, si algunos tienen años de estar asistiendo a la iglesia? buena pregunta, aunque quizás nunca hecha, o nunca responidida), a aquellos que verdaderamente desean tener una relación o un agradecimiento hacía Dios, ahora usted dirá o puede decir o preguntar ¿no fue la mejor desición y evitar males mayores? es la solución más rápida y quizás  diría usted que hace que todo vuelva a la normalidad, pero le hago una pregunta: ¿qué es mejor, enseñarles a los miembros de la congregación, la verdadera relación que vienen teniendo con Dios? y explicarles que aún están desnudos, o cancelar algún ministerio para tener paz en la iglesia? y sabe ¿por qué? retomemos «eres desventurado, miserable, ciego y desnudo», miren mis hermanos, antes de pecar, Adán y Eva estaban desnudos, luego del pecado, recien se dieron cuenta, sabe porqué, porque antes tenían una relación con Dios tan extrecha, que en su mente no había malicia, que recien cuando pecaron se dan cuenta de su desnudez y de su pecado, mi amigo si vivimos en el Espíritu nos hacemos inocentes, en donde la malicia, la carne, no es parte de nuestro diario vivir, pero si aún vivimos en y para la carne, significa que aún el pecado vive en nosotros, de que nos hemos alejado de Dios, de que no podemos acercarnos porque nuestras vidas no han cambiado y seguimos desnudos por nuestro pecado y ciegos a las cosas espirituales que son la vida de seguir a un Dios que nos entrega la vida eterna a quienes son sus discípulos, a aquellos que han dejado las cosas del mundo para vivir para Cristo, allí como dice la Biblia seremos como niños (que en su inocencia), no existirá ese deseo carnal de ver a toda mujer y desearla, entonces, allí empieza el trabajo del pastor, del maestro, del profeta, enseñar las verdades del evangelio, para que los verdaderos discípulos de Jesús conozcan la verdad y serán libres del pecado y aquellos que dicen y dirán «que dura es esta palabra» seguiran su camino porque son solo simpatizantes, buscadores de milagros, y nada más, pero en la verdadera iglesia de Jesucristo, empezaremos a entender que lo que se hace es para alabar a Dios y glorificar su santo nombre, pero cuando la enseñanza es superficial, tenemos miembros que no conocen la verdad y aún estamos atados a nuestros pecados.

Bueno ahora si continuemos:

«Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verguenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amó, sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesia”. (Apocalipsis 3:18-22).

Bueno mi hermano, Dios nos muestra algo, que es lo que esta iglesia tenía que hacer para poder ser perdonada, o sea la iglesia, toda ojo por favor entiendalo bien «toda la iglesia» no estaba convertida a Dios, hacía montones de cosas, estudios bíblicos, reuniones de oración, seminarios, vigilias, etc, etc, pero jamás había aceptado a Jesús como su Señor, ojo mi hermano, hacían de todo inclusive ataban demonios, hechaban agua bendita por todas partes, tenían el aceite Mirasol para ungir, pero jamás reconocieron sus pecados ni mucho menos se arrepintieron y fueron perdonados, necesitaban algo refinado por el fuego, es el amor de Cristo, cuando por tu arrepentimiento, cuando te conviertes en discípulo, cuando caminas dentro de la voluntad de Dios, y estás haciendo su voluntad y estas construyendo tu casa sobre la roca que es Cristo, es que estas comprando oro refinado en fuego, porque nada existirá en tu vida y corazón, que te haga cambiar en tu forma de seguir al creador de la vida, muchas veces, tienes que entender, que cuando llegamos ante Dios, y ser confrontados, nos damos cuenta de que la Biblia nos muestra lo desnudos que estamos ante Cristo, podemos ver nuestros pecados, podemos darnos cuenta de que nuestra vida es vacia, esta llena de podredrumbre, y que aunque aparentamos por las obras que pudiesemos haber hecho, otra cosa, pero sabe mi hermano mientras vivamos o sigamos viviendo en el pecado, seguiremos desnudos ante Dios, por lo tanto debemos arrepentirnos para que la justicia de Cristo, nos vista de lino fino, y que la negrura de nuestro pecado al ser perdonados se transforma en vestiduras blancas que es lo que ahora debemos de tener para poder entrar a cenar con el Señor, por último Cristo nos dice que untemos nuestros ojos con colirio, porque somos ciegos, como decíamos antes, si no tenemos al Espíritu Santo, si no nos hemos convertido en discípulos de Jesucristo, no podemos encontrar la verdad que nos dá la Palabra de Dios, que no hay otro nombre bajo el cielo en donde podamos tener la salvacion, los ciegos no pueden ver el mundo espiritual, por ello, siguen viviendo en sus propias fábulas, en donde es más importante la prosperidad monetaria, la fama, el dinero, lo que yo y tu podemos hacer con la fuerza de nuestras manos, pero eres ciego a la vida espiritual que tenemos con Dios. Mi amigo y hermano, debemos de convertirnos y recibir al dador de la vida, y seguirlo, solo Jesús, mi amigo, es aquel que puede darte la salvación, no hay otro bajo los cielos, que pueda traer paz a tu vida, no hay otro que pueda llenar esa falta de amor, esa falta de paz, esa falta de alegría, esa falta de perdón, solo Jesús.

Y para terminar mi amigo, quiero que prestes mucha atención al versículoa 20, «He aquí, yo estoy a la puerta y llamó» mi amigo fijate bien, supuestamente era una iglesia que decía que se juntaban a adorar a Cristo, que enseñaban y aprendían de Cristo, que las reuniones de oración, que las vigilias, que los servicios eran para alabar, aprender, seguir a Cristo, pero mi hermano Jesús les dice: «Estoy a la puerta y llamó» o sea tenían a Jesús afuera de la congregación, no estaba adentro, estaba afuera, esperando, Dios mio que equivocados estamos a veces, creemos que tenemos a Cristo, pero nuestra realidad es que hacemos de todo, pero Jesús, al que supuestamente seguimos, lo tenemos afuera esperando, y dice «si oye mi voz y abre la puerta» entonces mi hermano es tiempo de abrir la puerta, de dejarnos de falacias y cuentos, empezar por arrepentirnos de nuestra vida, y verdaderamente empezar a seguirlo, debemos olvidar nuestras fábulas, de que seguimos orando por las cosas materiales, atamos demonios y lanzamos conjuros para alejar los malos espiritus, sin darnos cuenta que si conocemos a Dios podremos resistir al diablo y Satanás huirá de nosotros, sin necesidad de atarlo, (que hasta la fecha en medio San José atamos y los demonios el lunes de desatan, que pasó, si las cosas van peor que antes, es que las cosas suenan bien para las graderias, pero no en el mundo espiritual), mi hermano «si vencieréis», debemos y tenemos que vencer, pero para ello debemos de tener las armas del guerrero, que son espirituales, no es con fusiles, no es con piedras, ni con sogas, es con la Palabra de Dios, (pero hay que conocerla), con el apresto del evangelio, la espada de la fe, entonces mi amigo y hermano, ¿conoces y tienes las armas? si vencieréis, recien podrás sentarte con el Padre, de lo contrario estamos equivocados, el cielo no es nuestro lugar, debemos arrepentirnos y empezar a convertirnos en discípulos, ¿dispuesto? entonces te espero, vamos a empezar o continuar, depende de tí.

Bendiciones y nos vemos pronto.

Frio, tibio o caliente (1ra. parte)

Que tal mis queridos amigos y hermanos, hoy deseo que usted, corra a pedir su capuchino (por favor Starbucks, aquí nada de 7/11, si es café arabe, mejor) luego seguimos, ya solo me quedan 4 frascos, nuestra infaltable: tostadas con mermelada de durazno, y ahora si, abra su Biblia y vamos a darle una leída, pero le cuento una historia que dará base a lo que sigue, hace unos días me ofrecieron unas entradas para ir a un concierto aquí en el área de la Bahía, y me dijeron, que ya erán las últimas, que todas estaban vendidas, (solo espero que no empiece la reventa), como siempre muchos de hermanitos van a ir, (felicidades, de verdad, a mi no me gusta mucho la apretera de gente, aparte no te dejan meter tu camara de video)desde hace semanas ya estaban haciendo su línea para comprarlas, (se parecían a un servidor, que hizó su línea, por más de un día con su noche para comprarse el iPhone, y que en setiembre volvera a pararse para el nuevo iPhone5) y comentaba con un pastor, «tengo una revelación» le dije: «en el momento de entregar el ticket de entrada, entreguele una invitación para la reunión de oración para el día lunes a las 7:00 de la tarde» a lo cuál me contestó: «no creo que vengan», yo ya lo sé, le comente, nos encantan, los congresos, los conciertos, pero buscar de Dios, como que no atrae, y como siempre digo, no esta mal ir a conciertos y congresos, pero si luego de los mismos, luego de emocionarnos hasta las lágrimas y de salir hablando de lo bueno y que Dios ha tocado el corazón de muchos, aparte de que casi todos pasaron al frente y hoy nadie sabe donde están y aún secandose las lagrimas y las narices, volvemos el lunes a tener buenos recuerdos, a volver a escuchar los CDs y ver los videos del concierto, y dé los estudios del congreso, nuestra vida vuelve a la normalidad de los otros días, a la inoperancia e inamovilidad de toda la vida, es que algo no ha cambiado en nuestro ser interior, se han movido nuestras emociones, pero solo hasta allí, (¿qué sucedió, luego del concierto o congreso anterior?, efectivamente, tu lo has gritado !nada!), no han llegado las palabras hasta nuestro corazón, ¿por qué? bueno eso es lo que vamos a estudiar ahora, y eso nos debe hacer pensar, en nuestra vida de seguir a Jesús. Y quizás, solo quizás, la próxima vez que asistas a un concierto, sea, con la voluntad de adorar y alabar a su creador y en el próximo congreso, nuestro conocimiento de Dios crezca, cambie un poco más nuestra vida, y dar gracias por todo lo que Dios ha hecho por ti y te sirva de una parada en el camino, para salir con más fuerzas a hacer la obra que Jesús te encomendó.

«Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !Ojalá fueses frío o caliente!. Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verguenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amó, sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesia». (Apocalipsis 3:14-22).

Queridos hermanos vamos a hacer un pequeño estudio de estos versículos, que de alguna manera tienen relación con lo que hemos venido estudiando en los anteriores post sobre el discípulado, y mire mi hermano, quisiera que ponga atención, porque aquí tenemos un problema, si recuerda los anteriores post, hablamos de que si usted no sigue a Jesucristo, es que no es su discípulo, (seguir no es andar detrás, es aprender y hacer lo que el maestro dice) y si usted no es discípulo, simplemente no conoce la verdad y tampoco es libre del pecado, así de simple, pero en los versículos que hemos leído, existen iglesias completas que no tienen a Cristo como su Señor, porque le habla aquí a toda la iglesia de Laodicea, has llegado a la iglesia, te reunes, vas a estudios bíblicos, incluso predicas o enseñas, y profetizas según tú, en el nombre de Dios, pero jamás lo has aceptado como Señor y ni siquiera lo conoces, porque eres tibio, o sea mi amigo quieres hacer la obra, según tus fábulas, y quieres pisar demonios y serpientes, danzando la danza del fuego y no siguiendo Su Palabra, compras el trapito ungido y los clavos de Cristo, el agua milagrosa y el aceite de cocina para ungir y urgir a los demás, porque estás aquí y no estás aquí, porque corres detrás de los milagreros y de los artistas y sus conciertos, pero no quieres ponerte de rodillas ante tu Salvador y arrepentirte de tus pecados, por eso eres tibio y te vomitará de su boca, te sacara de su iglesia, y aunque le grites que hiciste milagros y hasta los demonios se sujetaron en Su nombre el te dirá, (o lo más tirste nos dirá) «apartaos de mí hacedores de maldad»

Pero dejare para el último la continuación de esta parte y seguimos, mucha gente dice y quizás tu también, !no tengo necesidad!, fijate a los artistas famosos y los no tan famosos, los que se creen la última chupada del mango, la última Coca Cola del desierto, ellos dicen que no tienen necesidad, que tienen de todo, fama, fortuna, mujeres, hombres, que el mundo se arrodilla ante su paso, sino fijate, Michael jackson, J.Lo, Frank Sinatra, La banda R415, y tantos otros que tienen de todo y no tienen necesidad, pero llegamos un poquito más abajo, aquel que antes de llegar a USA, tomaba agua del río y que hoy si no es filtrada no la toma, aquel que comía lo que mal podía encontrar y hoy si no es steack, no come, aquel que se vestía en la segunda, hoy no puede salir de Sears y usar Nike, o Adidas, aquel que con su dinero puede comprar todo lo que su corazón desea, aquel que ha llegado a ser supervisor y ya ni conoce a sus antiguos amigos, aquel que ya ha logrado por medio del dicho popular  «el que no tranza no avanza» ha logrado obtener un puesto en una empresa o es político y ya ve su propio bienestar y ya no de los demás y tiene dinero y ya no tiene necesidad, aquel que por empezar a tener exito se le ha subido a la cabeza y se cree dueño de todo el pastel, aquel que ya no quieren que le llamen por su nombre sino que le digan «Señor» y que gracias a tu propio esfuerzo y habilidad has llegado a no necesitar de nada ni de nadie para sentirte un triunfador, un campeón, y ojo mi hermano, no es cuestión de que Dios no quiera que usted se haga millonario, no, y no es que no quiera Dios, que usted tenga su Mercedes en la puerta y su Toyota en el garage y su casa con servicio adentro, no, lo único es que eso no te aleje de Dios, de que tu afan sea el dinero y todos los deleites que eso te puede dar, Dios conoce nuestro corazón y sabe los motivos por los cuales llegamos a la iglesia y dizque nos convertimos, y en este caso mi hermano, si no eres ni frío, ni caliente, ¿crees qué Dios abrirá las ventanas de los cielos para llenarte de bendiciones?, inclusive ¿crees que contestará tu oración?, si lo único que haces es vanagloriarte de que tienes una casa, un carro, porque das tu diezmo y que Dios tiene que responder a todos los deseos de tu corazón, no mi amigo, no es así.

Continua diciendo, pero eres un desventurado, porque a pesar de la fama y la fortuna, lo que verdaderamente necesitas es que se te acabe la soledad, que ese vació en tu corazón, no puede ser llenado, porque en ese afan de progresar, has permitido que los afanes del mundo llenen tu vida, y que si te das cuenta tus amigos los famosos, viven con uno y con otro, se casan y divorcian en menos tiempo de lo que dura una película, van de un lado para otro, porque mientras no tengamos a Cristo, seguiremos vacios, buscando y buscando con qué llenarlo, solos a pesar de que miles de personas gritan su nombre en los conciertos, llenan estadios para escucharlos cantar, pero al terminar el concierto, cuando todos se han ido, se van otra vez a llenar su soledad, en drogas, borracheras, sexo, y no se dan cuenta de que todo es ilusión, sin darnos cuenta de que solo Cristo puede llenar tu vida, solo Cristo puede cambiar tu soledad en alegría de saber que has encontrado a aquel que te perdona y te da la vida eterna. Dios te dice que eres un miserable, una persona digna de lástima, imáginate, que alguien tenga lastima de aquel que se cree dueño del mundo, de tener casas, dinero, joyas, aviones, ¿cómo llegar a entender que es digno de lástima?,  por saber hacía donde se dirigen, a vivir en el infierno, por eso son miserables, porque te dará lastima saber que todos esos, pasaran en el infierno toda la eternidad, mira aún les dice más, son pobres, ciegos y desnudos, pobres, porque todo lo que vale verdaderamente, es lo que tiene Dios para ti, el perdón de nuestros pecados y  «la vida eterna», eres ciego, porque no sabes a donde ir, porque no puedes ver lo que Dios te tiene reservado, y no hablemos de los milagros, ni las bendiciones materiales, no, es la ceguera espiritual que tiene la gente para ver las bendiciones que tiene Dios para cada uno de nosotros al seguir a Cristo y que el poder del Espíritu Santo este en tu vida y hagas solamente la voluntad de Dios, y les dice que estas desnudo, mira hermano, debes estar revestido de Cristo, y no darte cuenta de que estas desnudo ante Dios y que el ve tu pecado, recuerdas a Adán y Eva luego de que pecaron, se dieron cuenta de que estaban desnudos, y tu estas desnudo porque a pesar de estar en la iglesia, a pesar de profetizar en su nombre, estas desnudo y él mira tu pecado, por lo tanto mi hermano, por años hemos hecho nuestras propias fábulas dentro de las congregaciones, hemos buscado los milagros y hemos tratado de justificarlos y decretarlos, encontrando pasajes bíblicos para aprobar nuestro proceder, pero mi hermano pastor, evangelista, profeta, si verdaderamente no nos arrepentimos de nuestros pecados y nos convertimos en discípulos de Jesucristo, aprendemos del maestro, hacemos su voluntad y ponemos por obra aquello que nos enseñó y nos mandó, nos vomitará de su boca.

Para ello y por ello, nos vemos en la segunda parte, no se pierda, sé que quizás no le guste lo que hemos escrito aquí, pero le voy a decir, nuestra desnudez, nosotros no podemos verla, creemos que vamos caminando de traje y sombrero, limpios en nuestra propia inmundicia, y sabe porqué, mire a su alrededor, al hermano que se encuentra al lado, a la hermanita que esta dos filas adelante, al pastor, al profeta, al maestro y pregúntese, ¿tenemos algunas diferencias entre nosotros?, allí se dará cuenta de que todos nos justificamos, todos nos parecemos y como «entre bueyes, no hay cornadas» pues nos creemos limpios y sin pecado, ahora otra preguntita final ¿hace cuánto tiempo que verdaderamente no se arrodilla ante Dios, pidiendo perdón por sus pecados?, creo que hoy es un buen tiempo para hacerlo, ¿me sigue?.

Pero sabe Dios siempre nos dá la salida a nuestra ignorancia, pero eso mi querido amigo, viene en la segunda parte.

Bendiciones y nos vemos, quizás en un rato, o lo más probable mañana por la mañana, como para empezar bien el fin de semana.

Discípulo, discípulado ¿qué es eso? (2da. parte)

Regresamos, mi amigo seguimos, para lo cual, tome su Biblia, vamos a leer algo importante y como siempre (soy partidario del café, pero del bueno) compre un Starbucks, nuestro inseparable (por lo menos hasta que se nos acabe, la mermelada de durazno) y pongase comodo, sientese, no se duerma y preparese porque lo que vamos a conversar le atañe a usted directamente.

«Padre la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he gorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres del mundo que me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que tu me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son» Juan 17:1-9, pero podría también poder seguir leyendo todo el capítulo y que verdaderamente de cada versículo podríamos hacer todo un estudio bíblico.

Pero mi hermano, sabe el Padre le entrego a nuestro Jesús, (deseo que preste atención), aquellos hombres que serían los pilares de nuestro cristianismo, y vea la oración que realiza Jesús, «te he glorificado y he acabado la obra que me diste que hiciese», durante el tiempo que vivió Jesús entre nosotros realizó la obra de preparar a los santos para la obra del ministerio «he manifestado tu nombre a los hombres…han conocido que todas las cosas… provienen de ti, las palabras que me diste les he dado… » todo ese tiempo formó a cada uno de sus discípulos para que hiciren la obra que el día de hoy usted y yo tenemos, formar a los santos para que continuen la obra, pero ahora quiero hacerle una pregunta, a usted mi querido pastor, o maestro, o evangelista, o profeta, o miembro de alguna congregación ¿a cuántos hombres viene formando como discípulos de Jesucristo? y la respuesta en muchos casos es:, el lunes tengo estudio bíblico, luego la reunión de varones, luego las prácticas, luego el servicio, la administración de la iglesia, las compras, el folleto del domingo, si pero ¿cuántos hombress caminan con usted para luego mañana más tarde puedan continuar la obra? y usted mi querido hermano y/o hermana durante la semana ¿recibe o asiste a un discípulado? ¿es usted discípulado por alguién?, en la mayoría de casos la respuesta es ¿para qué? es suficiente con la media hora de estudio bíblico y el servicio del domingo, ¿estamos discípulando a nuestro hermozo grupo de músicos a entender la razón por la cuál están en el grupo de alabanza? o son simples músicos que entonan entrofas sin entender el por qué elevan sus cantos al creador, por ello mis queridos amigos, aunque haya pasado mucha agua por debajo del puente, y ya pintan canas en nuestras cienes y el pelo ha sido detenido por el suelo, seguimos vistiendo pañales y tomando biberon, porque nuestro conocimiento de Dios es raquitico, creemos que por tener nuestra Biblia debajo del brazo, por inducción, se nos penetrara el conocimiento, y no estoy diciendo que te conviertas en un teologo, sino en que conozcas a Dios, porque si después de 15 años de convertido aún no sabes cuál es la voluntad de Dios para tu vida, mirate al espejo, aún vestiras pañales y tu camiseta de la abeja maya.

Discípulo significa «el que sigue a otro para aprender» aquí ¿usted a quién está siguiendo? ¿a usted pastor, cuántos lo están siguiendo? y no me venga con esa frase «no me miren a mi, sigan a Cristo», si pero usted mi amigo pastor, que debe ser ejemplo a seguir, si es que en su interior vive Jesús, desde allí usted se convertirá en un discipulador, porque tenemos la orden de ir a las naciones, predicar el evangelio y hacer discípulos, Mateo 28, esta es una orden a todos los cristianos, y entonces el inicio es ser discípulo, luego discípular, pero si no seguimos ese camino, la razón para la cual Dios te salvo no se esta haciendo realidad, porque estas desoyendo la orden dada por Jesús, y mira es bueno ir a congresos y conciertos, que mueven tus sentimientos, pero si al día siguiente de que lloraste, te arrodillaste, toda tu vida vuelve a la misma inamovilidad de antes, es que solo fue emoción y de emocionales esta poblado el infierno, y es bueno emocionarse, si, lloramos por el dolor, gritamos !GOL!, por la euforia, pero si solo paramos de congreso en congreso y de emción en emoción, es que la muerte de Jesús fue en vano, nada ha cambiado en nuestras vidas, somos mejores personas, pero no somos discípulos de Jesucristo, aún llegando a la iglesia cada domingo y sirviendo en algún ministerio, estamos fuera del plan de Dios.

Un discípulo es aquel que sigue a otro para aprender, el discipulador es aquel que instruye a otros a traves de las enseñanzas bíblicas y también a traves de nuestra propia vida para llevarlos al final a tener el caracter de Cristo, Dios nos salva para que demos fruto, porque cuando tu y yo mi hermano lleguemos al cielo por la gracia de Dios, no nos va a preguntar, ¿cuántas campañas  tubiste? o, a cuántos conciertos asististe o a cuántos hombres les hiciste milagros, u oraste por su carro, o cuántas iglesias construiste, te mirara y te peguntara ¿cuánto del carácter de Cristo tienes en ti?

Un discípulo es aquel que ha decidio seguir a Cristo para aprender de él, debes entender y decidir que Jesús es el único que te puede dar la vida eterna, en donde se encuentran concentrados toda la sabiduría y el conocimiento, que no basta con decir que crees en Jesús y que resucitó de los muertos, porque recuerda hasta los demonios creen, sino que Cristo nos invita a que lo sigamos, pero todos los días, a cada momento, el centro de nuestra vida debe ser Cristo, solo así puedes llamarte discípulo de Cristo, entonces seguir a Cristo significa abandonar todas tus ideas, todos tus propósitos, dejar de lado todo aquello que te separa del creador de la vida.

Por ello recuerda estos versículos «A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz» (Juan 10:3-4). Los que son verdaderamente cristianos, oyen una sola voz, la voz de Jesús, tengo pregunta ¿cuántas voces oyes tu? que a la primera llamada a hacer la voluntad del Padre, te haces el sordo, muchas veces oímos nuestra propia voz que es la de nuestra voluntad, y hacemos oídos sordos a las palabras de Jesús, y sabe nosotros tenemos en nuestras manos de tomar la desición a quien seguir.

Un discípulo también es aquel que desea mantenerse en la verdad, dígame otra pregunta: ¿tiene usted un devocional? ¿cuánto tiempo le dedica usted a leer su Biblia y tiene una relación con el Padre? y no hablo de las oraciones por los alimentos, sino una verdadera relación, recuerda lo que los discípulos le dijeron a Jesús fue «enséñanos a orar» no le pidieron, enseñame a atar demonios, ni a sanar, ni a hacer milagros, y es que se dieron cuenta de que la oración del justo puede mucho, porque aparte de ser justo, honesto, bueno, etc, es también estar en correcta relación con el Padre y eso hace que sus oraciones sean respondidas, en la perfecta voluntad de Dios. Muchas veces pedimos que el poder de Dios descienda en la congregación, y amigos, no es para pedir milagros, carros, dinero, es para que la gloria de Dios viva en nuestras vidas, y tendremos poder para pararnos en las plazas y predicar el evangelio, para hablar en lenguas y orar en el espíritu, para poder tener el poder de liberar a los esclavizados por el pecado, para abrir las carceles de aquellos que se encuentran encerrados a sus propias vaniades, para eso es el poder y no para que te traigan tus papitas y pastel de helote para desayunar, o para saber cuales son los números de la loteria y hacerte rico y fugarte a las Bahamas.

Juan 8:31-32 «Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres», entonces viene la mala noticia, miles de personas que vienen a las iglesias, que estan los domingos levantando sus manos, que inclusive son parte del liderazgo, pastores, maestros, ujieres, profetas, y demás, puede ser de acuerdo a este versículo, que no sean discípulos de Jesucristo, porque la emoción les dura el mismo tiempo que dura el servicio o el estudio o la alabanza y después vuelven a su vida diaria en donde la relación con Dios es de domingo en domingo, y en donde no existe una busqueda de la verdad, ni mucho menos de Dios. Y cuando se les dice que debemos reunirnos para buscar de Dios, no tienen tiempo, como hace unos años varios pastores (unos seis) dijeron que no tenían tiempo para eso, que la administración de la iglesia, la visita a los hermanos, la reunión de jovenes, la práctica de la alabanza, les tomaba mucho tiempo, y no lo tenían como para perderlo de esa manera, y así decimos que venimos haciendo la voluntad de Dios. Y ojo mi querido amigo y ya para terminar, te voy a dejar con algo que debe de hacerte pensar y en especial a ti te lo digo, amigo lider, «para conocer la verdad, tienes que ser discípulo de Jesucristo» de lo contrario eres asistente, hincha, amigo, y puedes creerte de que eres discípulo y de que conoces y vives la verdad, pero te engañas, volvamos a leer nuevamente los dos versículos por favor:

«Si vosotros permaneciereis en mi palabra; seréis verdaderamente mis discípulos» o sea si la concoes, si la pones en práctica en tu vida, recien puedes ser llamado, o sea, día a día, buscas de Dios, y caminas en Su Palabra, «y conoceréis la verdad», por favor presta mucha atención, de tu comprensión de esto depende tu futuro, si verdaderamente buscas de Dios, y haces su voluntad, serás llamado su discípulo, y allí en ese momento conoceréis la verdad, y serás libre, no antes, no por asistir, no por llorar, ni por arrodillarte. Solamente por ser discípulado y cada día parecerte más a Cristo, todo alumno debe tener un maestro, para que el Señor pueda decir como al principio del post, «a los que me diste, les he manifestado tu nombre.. han guardado tu Palabra, las palabras que me diste, les he dado y ellos la recibieron y te han conocido…»

Mi amigo y hermano, debemos de empezar o seguir en nuestro caminar siendo discípulos, seguir a aquellos que nos enseñarán todo aquello que Jesús nos ha dado, para que nosotros lo demos a todos aquellos que Dios nos ha dado, que el fruto no se pierda por nuestra falta de compromiso, y ahora si los dejo, solamente pidiendo al altísimo, «Señor vuelve a llamar, quizás por mi vida de correrías, cerraba mis oídos cuando llamabas, perdóname, pero hoy me levantare a buscarte, a aprender de Tí y convertirme en tu discípulo, para poder conocer la verdad que hasta hoy me ha sido oculta y he creído en mis propias fábulas e ideas, pero mi Señor, quiero ser libre de ataduras, de la esclavitud del pecado, gracias Señor, y aquí estoy dispuesto a seguirte.

Bendiciones mis queridos hermanos y hermanas, nos vemos, y recuerde, «para que dé vida eterna a todos los que me diste» (Juan 17:2), que entre ellos estemos usted y yo.

¿Estamos proclamando el evangelio? ¿seguro?

Mi querido amigo, ya hemos tratado anteriormente este tema, pero me sigue pareciendo apasionante, y no necesariamente porque estemos haciendo lo correcto, sino por justamente todo lo contrario, estamos equivocándonos totalmente desde la a hasta la z, y es que cada domingo, cada vez que voy a un servicio en alguna iglesia, o voy a un seminario o estudio bíblico, es siempre la misma cosa, por lo que estudiando un poco leyendo por aquí y por allá, vamos hoy a tratar el tema de si verdaderamente estamos predicando el evangelio o simplemente estamos haciendo cosas que nada tienen que ver con la Palabra de Dios, y empezaremos por el principio si el recibir a Cristo en la forma que se hace es bíblico. Por lo tanto, hoy no le voy a pedir que vaya corriendo a comprarse su capuchino en Starbucks, ni su tiramizu, todo lo contrario, un Jamba juice, con su pancito con mermelada  de durazno y pongase comodo, primero porque hablaremos de lo que sucede hoy en día en casi todas las iglesias.

Preste atención a la manera en que típicamente se presenta el evangelio hoy día. Escuchará que se invita a los pecadores con palabras como: “acepta a Cristo como tu Salvador personal”; “pide a Jesús que entre en tu corazón”; “invita a Cristo a entrar en tu vida”; o “toma una decisión por Cristo”. Puede que esté tan acostumbrado a oír estas frases que hasta se sorprenda al enterarse de que ninguna de ellas está basada en la terminología bíblica. Son producto de un evangelio diluido. No es el evangelio según Jesucristo.

El evangelio anunciado por Jesús era un llamamiento al discipulado, un llamamiento a seguirle en obediencia sumisa, no simplemente una invitación a tomar una decisión o hacer una oración. El mensaje de Jesucristo liberaba a las personas de la esclavitud de sus pecados mientras hacía frente a la hipocresía y la condenaba. Era una oferta de vida eterna y perdón para los pecadores arrepentidos, pero al mismo tiempo una repulsa de las personas de religión superficial cuyas vidas carecían de verdadera rectitud. Advirtió a los pecadores que debían arrepentirse de sus pecados y abrazar la justicia de Dios.

En todo sentido era buenas nuevas, pero distaba de ser un credulismo fácil. Las palabras de nuestro Señor sobre la vida eterna eran acompañadas invariablemente por advertencias a aquellos que podrían sentirse tentados a tomar la salvación a la ligera. Enseñó que el costo de seguirle es alto, que el camino es estrecho y pocos son los que lo hallan. Dijo que a muchos de los que le llaman Señor se les cerrará la puerta de entrada al reino de los cielos (Mat. 7:13-23).

«Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?. Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos lo conoceréis. No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad».

La evangelización de hoy, en gran medida, pasa por alto estas advertencias. El punto de vista dominante de lo que constituye la fe que salva sigue haciéndose más ancho y más superficial, mientras la figura de Cristo en la predicación y el testimonio se hace más indefinida. Cualquiera que diga ser cristiano hallará que los evangélicos están dispuestos a aceptar su profesión de fe, sea que su comportamiento muestre o no evidencias de dedicación a Cristo.

Ahora mi amigo ¿qué piensa? todavia quiere seguir pidiendo a que la gente haga una desición por Cristo como hasta ahora, o las cosas que usted ha leído aquí, a lo cual doy gracias al pastor John Macarthur por su ayuda, porque me viene aclarando una serie de dudas y sobre todo, me doy cuenta de que no estoy loco, (o no soy el único loco) de que lo que he venido escribiendo por años, lo que he predicado por tanto tiempo, hablando con pastores, con maestros, con amigos y hermanos, (aunque muchos no me han hecho caso, y es que de la manera de Dios, no llena templos) es que debemos de cambiar y volvernos a la Biblia, dejar ideas, métodos, películas, fábulas y verdaderamente seguir el evangelio dejado por Jesucristo, ¿estas tú dispuesto? o deseas seguir engañando a la gente, algunas de las cuales honestamente vienen, queriendo tener un encuentro con Dios.

Bueno aquí lo dejamos, si deseas, ya saben, hermanos y líderes, aún estamos dispuestos a juntarnos para estudiar la Palabra de Dios, bendiciones y nos comunicamos, tan solo un requisito, trae café Starbucks (nada de 7/11) y un Tiramizu, gracias y bendiciones.