Me voy al cielo, soy salvo por fé

 Que tal amigos hoy venimos aquí nuevamente a conversar un tema interesante, he caminado por varios lugares en las últimas semanas, asi como he podido ver el caminar de varias cristianas que biblia en mano pululan a mi alrededor.

Pero por favor, hagámosnos un café, si tiene un tiramisu, sería mejor, y les contaré algo mejor que una película de ciencia ficción o terror, olvidese de Twilight, ni siquiera de El Señor de los anillos, lo único que le faltará a esta historia espeluznante, son los efectos especiales, todo empieza con una sonrisa, o mejor dicho con una sonrisa que conlleva una alegría contagiante, nos hablan de que todo es felicidad, de que vamos a trabajar en equipo, de que debemos todos empujar el carro hacía adelante, uno (o sea yo, me sorprendí) pero luego sale el peine lleno de caspa, empezó, que si traigo esto y lo otro, que si no me olvide de tal cosa o tal otra, bueno como le dije, disculpeme pero ¿habló con la secretaria?, a lo cual me increpó ¿porqué? «pues porque debe de darle su nuevo uniforme de capitana, ya que sigue utilizando el uniforme de mesera, yo no sabía que la habían ascendido», bueno se rio y quizo cambiar de tema y tomarlo a la broma y a chiste, pero estaba enojada hasta lo más profundo de su ser, amigos, porque será que trabajar en equipo es siempre hacer lo que la otra persona desea u ordena y no de muy buenas maneras, o sea, siempre es en el equipo de otro, porque cuando uno trata de realmente repartir y compartir el trabajo, la gente siempre piensa: el trabajo de otro es más fácil que el de uno, que porque será que a otros o a los demás siempre están conversando o perdiendo el tiempo, mientras que a mi (quien sea ese mi) siempre me hacen trabajar más duro, porque será que siempre veo que los demás toman su tiempo para hacer las cosas y nadie les dice nada, porque será que los demás se esconden y no puedo hacerlo yo, porque será que los demás se llevan comida a casa y a mi no me dejan sacar nada, porqué será, mi amigo o amiga que nosotros siempre (usted y yo) somos los mejores trabajadores del mundo y no nos hacen caso, casi siempre no es cierto, son gente que siempre están peleando para poder tener más horas de trabajo, pero cuando alguien como yo se va temprano se enojan porque va a tener que limpiar lo que yo dejo (aunque ellas hagan mas horas y por lógica, ganen más) y si me quiero quedar, se enojan porque les voy a quitar las propinas de las cuales vivimos, entonces ¿quién las entiende?, los borrachos toman por si ganamos el partido, por si perdimos y por si empatamos, mi «amiga» es igual se enoja contra uno por si se va, por si se queda, inclusive se enoja por si fuí a trabajar. Siempre hay gente que piensa así, a usted ¿no le ha tocado?, alguien que se queja de todo el mundo, que siempre esta buscando la manera de dejar y hablar mal de los demás, llegando a extremos que entre dramas, argucias, cuentos, chismes e inventos elaborados con maldad y llenos de odio hacen que hasta despidan a otras personas (soy testigo fiel de una situación asi) y es gente que vive preocupada por los y lo que se llevan cualquier cosa a casa, sin ver que su cartera pesa más que todas las demás, hasta inclusive cosas que no debería jamás llevar, pero lo más costiante o graciosos o quizás más digamos tenebroso, es que luego de hacer todo eso, decimos que somos testigos de Jehová nuestro Dios, somos discípulos, seguidores de la Palabra de Dios, oramos, ayúnamos, asistimos al culto (servicio, misa, o como quiera llamarlo) y luego salimos en grupo, todos contentos sabedores que vamos a hacer lo que Dios nos manda, a repartir tratados, para que la gente despierte de su letargo, a hablarles y tratar de convencerlos, folleto en mano de todas las bendiciones que Dios tiene para nosotros y lo que ha hecho, viene haciendo, y va a hacer en nuestra familia y en nosotros mismos, si, mi amiga, habla de las maravillas que ha hecho Dios en su casa, de los milagros, de las sanidades, de la prosperidad, en fin de todo aquello, que uno dice !WOW! tremenda hija (perdón, dejemoslo así, se me sale lo mundano), claro está, que para calentar motores, para estar a punto y tener toda la unción dada por el Espíritu Santo, y poder tener la convicción y el poder de convencimiento, se prepara el día anterior en una buena fiesta (con oración por la comida) y entre una buena botella de vino (para la salud), ya que según declaraciones propias, una botella no es nada y un buen baile, hasta que el cuerpo aguante, ya que no celebra fiestas como las de navidad o cumpleaños, pero de matrimonios, o bautizos, o cualquier otra celebración, a mover el esqueleto recubierto de grasa y todo para tomar valor, y sacar toda la adrenalina guardada durante la semana, y claro está que todo sea en el nombre de Dios. y salir a hacer la obra del Señor. Aménnnn.

Pero usted podrá decir y esto que me vienes conversando, qué tiene que ver con el titulo del post, bueno no se me enoje, aquí vamos, es que esa es la gente que se llena la boca de que cuando pase a mejor vida (y no es que se sacara el Lotto) sino cuando se muera, se va a ir al cielo con zapatos y todo, ¿por qué? porque un día hizo la oración de aceptación a Jesuscristo, se bautizó en algún río, acequía, piscina, tina, o a cubetazos, y en fe, ya es hija de Dios y tiene la salvación, agarramos la Biblia y le buscamos todos los versículos que puedan confirmar, todo aquello que hemos hablado, hecho, y hasta jurado por nuestra mamacita y en fin, como buenos abogados, todo lo que apoye nuestra posición, y suena bien, parece biblíco, porque inclusive ponemos cara de «yo no fui» y de que no matamos una mosca y que solo nos faltan las alitas para irnos volando al cielo (y eso que no tomamos Red Bull) y le aseguro que muchos, ojo muchos pastores y maestros de la Biblia le dirán que es cierto, que en fe ya está su nombre escrito en el libro de la vida.

Le tengo que dar una buena y otra mala noticia, la buena noticia es que usted puede seguir creyendo eso (como lo hace mi amiga) y haciendo lo mismo cada uno de los días que le faltan por vivir, siga con sus dramas, tramas, argucias, mentiras, calumnias y siga también repartiendo folletos salvadores cada sábado y enseñe lo que Dios ha hecho por usted, de las bendiciones y de cómo le transformó la vida, pero la mala noticia es de que el cielo no es el lugar a donde usted se dirigirá, ahora probablemente usted o yo no somos (juntos) como mi amiga, asistimos a la iglesia, cada día de reunión, que probablemente hace un trabajo en alguno de los ministerios, sea de ujier, sea de cantante o musico, sea el que recoje la ofrenda, o esta en la guardería, o es maestro o inclusive pastor, inclusive mi amigo o amiga, hasta hace milagros, hecha fuera demonios y todo lo hace en el nombre de Jesús, pero El mismo dijo un día «apartaos de mi hacedores de maldad» «nunca os conocí», ¿porqué?, ¿qué es lo que sucedio?, porque todo siempre fué un juego religioso que no impresiona a nadie, menos a Dios, lo hacemos porque nos gusta sentirnos alagados y reconocidos, lo hacemos porque nos encanta pensar en algún lugar donde seamos vistos, y nos gusta que nos alaben, porque lo hacemos por puro ego y vanidad, si mis amigos, lo peor es porque nos gusta el dinero y el poder, el dinero para hacer crecer el ministerio (el nuestro, ojo), porque como muchos entramos al ministerio para hacer las cosas, porque verdaderamente queremos servir a la iglesia de Jesucristo, pero en el camino nos dejamos comprar con las alabanzas que recibe nuestra vanidad y luego nuestro ego nos dice que podemos ser los salvadores del mundo y nos convertimos en ese tipo de gente que empieza a venderse a si mismo de que todo esta bien, de que debe de ser así, de que ya es tiempo de sentarse a ver como otros hacen el trabajo, de dar bendiciones y hacer milagros, al principio uno servia aqui y alla, por amor a Dios, a su iglesia, pero en el tiempo, perdimos nuestro primer amor y solo nos sentamos a ver como crece el cemento, y nos creemos de que somos aptos para irnos al cielo, porque alguien nos mintio «todo es por fe» y es cierto, pero fe ¿en qué o en quién y porqué?, nos amoldamos, nos acomodamos y simplemente nos ponemos a esperar, con algunos aspavientos de cuando en cuando, pero con la tranquilidad de que nos sabemos merecedores de que el cielo es nuestra futura casa. Gritamos y decimos con autoridad de que Dios nos habla, de que «Dios me dijo» y en base a eso manipulamos a la gente para que nuestro ego sea elevado a su máxima potencia, y empezamos a tratar de enriquecernos, de multiples formas, no solamente de dinero sino de poder decidir hasta por los pensamientos de los demás, y lógicamente todo en el nombre de Dios. Amigos hemos perdido todo aquello por lo cual un día llegamos a la iglesia, hemos perdido con el transcurso de los años nuestro primero amor y aún creemos que nos vamos a ir al cielo, si la oración que hicimos fue una mera repetición, que si el bautizó fue porque necesitabamos un baño, y porque ir a la iglesia era al principio la busqueda de una sanidad interior y buscar honestamente a Dios, pero al pasar el tiempo se ha venido apagando el fuego y se ha convertido en una rutina, como peinarnos antes de salir a la calle. Ahora usted podría decir: yo no soy así, es cierto, no todos son asi, la cuestión es que Jesús mismo dijo que el camino al cielo es díficil de hallar y son pocos aquellos que lo hayan, por lo tanto mis queridos hermanos, dentro de este mar de creyentes (??) hay unos pocos que si están caminando al cielo.

Y oramos, y asistimos a los cultos y servimos, pero ya lo hacemos por cumplir, e inclusive ya pensamos de que tenemos la entrada tan fácil que nos permitimos ciertos deslices, ejemplo, como este domingo no voy a servir, pues me voy a la pulga (mercado de compras a precio relativamente bajo) oramos antes de ir a servir, porque tengo que hacerlo, o sea que el ser cristiano, catolico, testigo, se ha convertido en algo asi como un trabajo, llego, cumplo, hago lo que tengo que hacer y al final ¿donde recojo mi cheque?. (interpretelo como, ¿dónde se encuentran mis bendiciones?). Y estamos seguros de que nos vamos al cielo.

Quizás con lo que les voy a decir, me dejes de hablar y ya no vuelvas por este blog, pero lo voy a hacer, mi amigo y/o amiga, nadie puede tener la seguridad en un 100% de que se va al cielo (aunque diga que es por fe) crealo, pero es así, ¿quién lo sabe? Ud, yo, su maestro de iglesia o estudio dominical, inclusive, cree que lo sabe su pastor, NO mil veces NO. (Usted, yo, su maestro, inclusive su pastor, solo conocemos lo que es usted, en todo aquello que se le puede ver, todo lo externo) Dios, El es el único que lo sabe, El es el que verdaderamente conoce nuestro corazón y verdaderamente sabe nuestras (suyas y mías) intenciones, conoce hasta nuestros más intímos pensamientos, cuando usted se encuentre delante del trono blanco y El de su veredicto, allí usted tendrá la seguridad de que es un Hijo de Dios o no, ¿otra forma? bien, agarre su Biblia, y hagase varias preguntas, lo que está allí escrito ¿es lo qué yo hago, o lo que yo digo que soy?, y yo sé que me dira que la sangre de Cristo me hará mas blanco que la nieve, si pero está hablando de sus hijos, de esos, vuelva a la Biblia y busque, y preguntese (yo lo estoy haciendo a diario y muchas veces, me pongo a llorar) ¿soy hijo de Dios? y luego usted y Dios, solos en la intimidad ¿a dónde me voy?

Bueno aquí lo dejamos, pero recuerde no porque dice que se va, significa que se va, yo me estoy yendo a España desde hace años y aún estoy aquí escribiendo esto, pero de que me voy , me voy, ojala sea al cielo.

Les dejo un video que encontré en youtube, vealó y quizás, solamente quizás, encuentre algún parecido. Muchos creen que este video es de bendición, y de promesas cumplidas, para hacer crecer el ministerio, pero es para que vea que muchos, solo quieren le bendición monetaria, buena casa, buena ropa, buenos carros, viajes, lo mejor de lo mejor, (iPad y iPhone incluido), lo demás no es importante, y todo con la fe que necesitamos para que Dios nos dé todo aquello que nuestro corazón desea o anhela, (aunque se llame afán), Dios te quiere feliz, nos lo jurán los pastores y maestros, no te preocupes Dios conoce de tus necesidades y tus aflicciones, solo espera en El, yo sólo quiero que Dios me quiera al lado de El, al final de mis días. Gracias al que hizo el video, quiero encontrar uno completo y con los subtitulos también completos, gracias. Sobre todo a mi amiga, que está siendo de inspiración para intentar cambiar y ser diferente, pero con tristeza, como en otro post anterior escribí, ruego a Dios para que no por ello otros no quieran ser cristianos, ni aceptar a Cristo verdaderamente. Porque sé que para ser así, no quiero ser cristiano, pero tenga fe, no todos son iguales, aunque hay muchos aún por allí, oremos por ellos, nos vemos.

La integridad de los rectos

Estaba leyendo un libro «¿Por qué un único camino?» del pastor John Macarthur y me parece que una vez más, debemos de escribir algo, amigos o visitantes, una de las características del hombre que el día de hoy se ha perdido es justamente la integridad. Más aún en aquellos que dicen que tienen un llamado y que sirven (no se para qué) en algún ministerio de la iglesia cristiana. «La integridad de los rectos los encaminará pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos» Proverbios 11:3.

La integridad es la cualidad bíblica esencial para todo ministerio. En cada lista de calificaciones que deben de poseer los líderes de la Iglesia Cristiana, hay un requisito que encabeza la lista. El hombre que vaya a ejercer cualquier cargo en la iglesia debe de ser «irreprensible».

El éxito en los negocios, las habilidades en la oratoria y las relaciones públicas o cualquier otra variedad de talentos terrenales no son los que califican a un hombre para tener liderazgo en la iglesia. La cualidad suprema y primordial en todos los niveles de líderazgo eclesiástico es la integridad, que puede definirse como amor a la verdad con la madurez necesaria para vivirla en la práctica. Ignorar ese principio equivale a sacrificar la importancia que como cristianos damos a la verdad.

No vayas porque te llamó tu papá, no vayas porqué te llamó tu abuelida, o te lo dijo un amigo, o tu mamá sigue viendo al angelito de marras que eres, a pesar de la cola y los cuernitos, Ve porque Dios te llamó, Si no te gusta orar, si no te agrada pasar tiempo con Dios, si tus ratos de oración se limitan a orar por los alimentos para que los demás te escuchen, si el leer es para ti algo así como un castigo, lo que hará que la Biblia siempre se llene de polvo pero jamás te llenes de su sabiduria, si el estudiar, escudriñar la Palabra de Dios, no es algo que este en tu agenda y te limites a repetir mensajes sin ni siquiera antes estudiarlos, mucho menos entenderlos, en donde internet es tu mejor aliado a la hora de preparar estudios, que no comprendes, y cuando ya has repetido hasta el cansancio tu testimonio, hasta las lágrimas son estudiadas, con chistes y todo, en donde hacer el bien y ayudar a los demás, es para contar con incondicionales, entonces te has equivocado, tu camino no es ese, a todos nos gusta ser reconocidos, pero no de esa manera, estamos trabajando con almas, por las cuales Jesús pagó con su sangre y muchos la quieren revender por tortillas duras y frias, puede ser que ya vienes sirviendo de pastor, pero la pregunta es: ¿Dios te llamó?, examina tu corazón, y no vayas por interés sino porque quieres formar discípulos de Jesucristo, para lo cual debes de prepararte, orar, estudiar, aprender, dejarte guiar, pero no por hombres más ciegos, que solo saben decir si a todo, sobre todo cuando es para engrandecer la carne y no el espíritu, estar siempre dispuesto a servir a la iglesia de Jesucristo por amor a Jesús y a su iglesia.

Pero todo ello, esta metido dentro de la definición de integridad, ser recto en tus pensamientos y acciones, ser correcto y sin intereses, ni dobleces personales cuando haces algo por los demás, dar y enseñar la verdad a pesar que el decirla te pueda costar, amistades, beneficios, incluso aún la propia vida, porque a pesar de que estas sólo, Dios camina de tu lado, y la soledad que te da estar sin amigos, lo llenas con el abrazo que se siente el saberse que todo es por Cristo, que El caminara delante de ti abriendote y marcandote el camino.

Sigue a Dios, búscalo, entregate a El y ubicate en donde Dios te quiere poner, El es el que reparte los ministerios, no le busques la justificación, con el consabido «Dios me habló», mejor busca de El. Es para ti mi amigo, por amor y con amor, pero la verdad la tengo que decir, aunque a mi me duela más que a ti, en su momento hablaremos los dos, tu sabes mejor eso que yo, ese día llegará, sé que no te hare cambiar, (yo no cambio a nadie) pero sé también que el sonido que hace el silencio es más fuerte en la intimidad, cuando solo, contigo mismo, sabes que tengo razón, porque no creó que Dios te halla llamado, muchos, si aunque duela, muchos, piensan igual, sólo que nadie quiere decirlo, pero lo gritan en silencio, mejor pastorea la casa que es el verdadero lugar en donde empieza nuestro ministerio, con la esposa y los hijos, de rodillas, en oración, cuando tu solo en la intimidad, derramas tu corazón en la busqueda del altísimo, primero para pedirle perdón y para que te cambie, (esa es mi principal oración, que me cambie) si empieza por la cabeza, tu y yo debemos de cambiar, ser los pastores de nuestro hogar, pero con el ejemplo, con errores, pero en una busqueda diaria , para que podamos ser mejores hombres de Dios, no porque nos lo merecemos, no y mil veces no, sino por la misericordia de Dios somos lo que somos, porque no por dar el diezmo nos hacemos merecedores de las bendiciones del altísimo, sino por su misericordia, para poder con la ayuda del Espíritu Santo ser los guías de nuestra familia. Ni porque tocas o cantas, ni por adular como algunos, pero lo peor que existe es que convertimos pastores a quienes como dice el dicho no saben leer ni escribir, Dios mio perdónanos, y perdónalos, primero a los pastores sin discernimiento que no saben ver ni diferenciar a las ovejas de los lobos, a los neofitos de los llamados y a los otros que por su afan de ser reverenciados no les importa enviar a las ovejas por el camino que lleva al infierno, a donde al final de sus días también caminarán. Señor ¿qué está pasando con tu iglesia?

Recuerdo hoy a un pastor llamado Chuy Olivares, que dijo un día, «No me puedo callar, porque sería participar del error y/o pecado que se viene cometiendo y que tendré que dar cuentas al creador por ello».  Está es una razón de peso, que hasta me tiembla la mandibula y tengo un pan con queso en las manos que no lo puedo morder, ni menos tragar, por todo ello, yo hablo, lo siento si alguien me quita el habla, total ya casi no me hablaban, ni modo. En los últimos meses he caminado, me han invitado y visitado algunas iglesias, en donde veo y escucho con tristeza que en el nombre de Dios, separamos a hombres y mujeres para que no se distraigan dentro de los templos, que si las mujeres no utilizan velo, no pueden servir, que cuando damos de brinquitos es que el Espíritu Santo nos ha tomado, y si nos tiramos al suelo la unción ha bajado sobre su pueblo, que tu solo repite la oración, di algo incoherente y ya estas hablando en lenguas, y derechito a la piscina para el respectivo bautizo y ya eres un cristiano que se va al cielo, señores ¿en dónde estamos?, ¿qué enseñamos? ya no existe la palabra arrepentimiento, y todavia decimos que lo hacemos en el nombre de Dios y que fue El quien nos llamó. He hablado con algunos pastores de aquí de San José, estudiado juntos la Palabra, para que vean que no es cosa mía, hemos orado y llorado, luego es de cada uno la desición de seguir verdaderamente a Dios o a la mamá o al papá que nos llamó.

Que Dios te bendiga y nos encontramos cualquier día por esos caminos de Dios, en donde caminando por las calles lo haremos fuerte tratando de dejar nuestra huella.

Si, Uds. escucháran, !Señor Presidente!

Durante muchos años he visto como sobre todo el latinoamérica, algunos presidentes se han convertido en algo asi como semidioses, si porque llegan al poder y empiezan a creerse los mesías, que solo ellos podrán salvar al mundo con sus ideotas y quieren quedarse en el poder eternamente, para lo cual encuentran gente que desea apoyarlos, (todo por la ambición de poder y sobre todo de riqueza) primero empiezan haciendo obras para el pueblo, luego ya vienen queriendo cambiar la constitución y llevan al país por caminos tenebrosos, en donde empiezan con ese sentido de persecución que creen que todos los quieren sacar del poder, darles un golpe de estado, y en el nombre de la democracía usurpan el poder y persiguen a todos aquellos que no comulgan con sus ideas, tratan de callar las voces que se levantan, cierran radios y periodicos, se apropian de televisoras, y la libertad se ve perseguida por aquellos que quieren salvar al mundo, y bueno si nadie los para, pueden convertirse en la lacra de un país que a duras penas puede caminar, por culpa de gobiernos que lo único que quieren es eternizarse en palacio de gobierno y poder jugar a los presidentes y tener el poder de decidir sobre la vida, pensamientos, sentimientos de todo un pueblo. Sino dele una miradita a Venezuela, Argentina, Bolivia, le pasó a Perú con Fujimori, esperamos que Alan no quiera hacer lo mismo, entre otros que andan por allí, sino mire Centroamérica y el Caribe.

Pero también este post es un homenaje a un hombre que hizo una canción al respecto, Luis Aguile, que llegó a casa una navidad.

Gracias a los que hicieron este video, lo insertamos cual es, vealo, escuchelo, y si, también compartálo.

Díficil de creer

Queridos amigos, les presento un video interesante, es para verlo detenidamente, sin apuros y con mucha atención, quiero aqui reproducir, el texto de un libro que creo yo, uno de los mejores que John Macarthur ha escrito, «Difícil de creer». En la tapa posterior del libro viene escrito:

No existe un evangelio fácil para el usuario y sensible al indagador. Solo existe la verdad. Los pastores y maestros que diluyen el evangelio de Cristo para hacerlo más popular y atrayente son responsables de conducir a su público amante de la diversión por el camino que lleva al castigo eterno.

Este libro (Difícil de creer) es el tratado resuelto y sin miramientos de John Macarthur sobre la tendencia moderna de alterar el mensaje verdadero del cristianismo con el fin de complacer los caprichos y deseos de una cultura que espera recibir mensajes sin confrontación, respuestas fáciles y compromisos superficiales.

Demasiadas personas quieren a un Jesús especialista en publicidad y mercadotecnia que se encargue de hacerles saludables, felices y prósperos. Pero Jesucristo no es el genio de la botella de nadie. El es el Salvador que murió en agonía para satisfacer la ira de un Dios santo y perdonar los pecados de la humanidad. La fe en El demanda una disposición a hacer cualquier sacrificio que El pida. La dura verdad del cristianismo es que el costo es muy alto, pero las recompensas son inestimables: Vida eterna y abundante que solo viene como resultado de seguir fielmente a Cristo.

Ahora si leyó y vió el video y aún sigue con nosotros, voy a transcribir aquí la introducción del libro «Difícil de creer» del pastor John Macarthur:

¿Quiere usted recibir el perdón de todos sus pecados, sentirse libre del juicio y el castigo eterno, que Dios le rescate del poder de Satanás para llegar a ser un amado hijo y que le enriquezca abundantemente para siempre con experiencias maravillosas y asombrosas en la alegra ilimitada del cielo eterno? Esa es la pregunta. Si su respuesta es no, entrégue este libro a otra persona (o no siga leyendo este post). Si la respuesta es sí, sepa esto: Muchos, muchos, pero muchos, dijo Jesús, que responden con un rápido sí, jamás recibirán lo que quieren con un sí.

Usted puede querer el amor de Dios, su gracia, perdón y bendición, así como la bienaventuranza indescriptible del cielo -puede quererlo como el que más- y nunca recibirlo.

¿Porqué? Porque usted está mal informado respecto del cómo. ¿Tiene esto sentido?  El mundo tiene millones de personas que piensan que se dirigen al cielo, pero que están mortalmente equivocadas. Es probable que la mayoría de ellas piense que el cielo les espera, y no es así. Lo más triste es que muchas de esas personas !se sientan en iglesias evangélicas que están mal informadas!

Si usted todavía me acompaña, y quiere la verdad para usted mismo y para otros, siga leyendo.

No es mi verdad. No tengo ninguna verdad que salve, ni tampoco la tiene nadie aparte de Dios. Esta es la oportunidad más decisiva en toda la eternidad; prestar atención a lo que Dios ha escrito respecto al camino al cielo.

Esto es suficiente como introducción. Si todavía tiene interés, prepárese para ser librado de la búsqueda de la verdad, porque esto viene de la Palabra de Dios.

John Macarthur

Recuerde si tiene interés, el autor es John Macarthur y el libro «Difícil de creer». Si puede dejarnos un comentario al respecto, lo esperamos. Gracias.

Buscando la verdad

Hace unos años encontre este video caminando por la red, gracias porque me di cuenta de que no soy el único que trata de decir la verdad, vivirla es díficil, pero queremos hacer el intento, amigos, amigas, conocidos y cada una de las personas que entra hoy aquí, todo tiene una razón por lo cual le pido que vea en su totalidad este video, le aseguro de que puede cambiarle la vida, gracias a todos aquellos que hicieron posible este video y sobre todo al pastor Paul Washer por traer la verdad a cada uno de los que tienen un corazón dispuesto a buscar la verdad.

Sientese, y vealo con suma atención y esperamos su comentarios.

¿Buenos modales?, debemos aprender

Este artículo no es mío, lo he encontrado en «Protocolo.org» un lugar que sería bueno que des una mirada muy detenidamente. La foto la encontre en flirk, me avisan si esta mal o si no quieren que la utilice, para borrarla. Esto es algo que nos falta tanto, hemos perdido en nuestro caminar (algunos nunca lo tubieron) los buenos modales, y las buenas costumbres, y muchas veces asesinamos el diccionario, el saludar, el dar la mano, el despedirse, el simplemente «buenos días», en fin, y queremos que nuestros hijos lo hagan, si nosotros no les enseñamos, qué les podemos pedir.

Buenos modales.

Sondeo de opinión en Europa.

¡Maleducado!

Una reconvención tan común, podría provocar una respuesta inteligente: ‘Y, ¿quién me educa? Tú, ¿no es cierto?’ Enseñar buena educación es una de las tareas más difíciles. Como siempre, empieza por el buen ejemplo. Si tu hijo de tres años estropea sus colores, y grita ‘¡ La pqtp.. !’, antes de reaccionar pregúntate a quién escuchó decir ‘eso’. Quizás encontarías al responsable mirándote en el espejo.

En educación, no se pueden permitir ciertas cosas. La mamá de Luisito se había esforzado para que su niño no la hiciera pasar un papelón, invitados a la casa de unos amigos. Todo iba bien, hasta la hora de comer. Luisito se sentó a la mesa, después de lavarse (como le recordaron), pero abandonó los cubiertos y comenzó a comer con las manos. ¡Si en casa, todos los días, por comodidad, se lo permitían! No alcanza aprender normas ‘para afuera’ y otras ‘para adentro’ del hogar.

La mala educación …

Tu esfuerzo comienza por enseñarle a resistir la mala educación que nos rodea. Ver algunos programas de televisión, asomarse a la ventana, subir a un ómnibus, e ir a la escuela son como sumergirse en la vulgaridad. Todos (grandes y chicos) sufrimos el asedio de los malos modales: gritar para hacerse oír, beber del pico de la botella, cruzar con el semáforo en rojo, meterse los dedos en la nariz, comer con la boca llena, insultar, interrumpir, no saludar… Algunas vicisitudes de todos los días.

… Se combate con …

…una fuerte buena educación que, en apariencia, se puede lograr de dos formas. La primera: reglas firmes, que deben respetarse en todas partes. La segunda, más efectiva y duradera, un fuerte clima de respeto, real, y vivido. No basta enseñar buenos modales: es preciso apuntar a la raíz.

Tu niño aprende a respetar si lo tratas con gentileza y consideración. Aprende a respetar si ve que Uds., sus papás, se respetan y que tratan a los miembros de la familia con amabilidad. A medida que crece, asume que ésa es la única forma de tratar a los otros.

Puedes enseñarle, con el ejemplo, que el respeto implica aceptar a los demás y que sus necesidades son tan importantes como las nuestras (y a veces, más que las nuestras). Aprender a ser gentil y considerado reclama mucho tiempo…

Daños menores.

Algunas veces ocurre que pierdes la compostura. ¡Alerta! El daño resulta menor, si el niño advierte que tú también pides perdón y te esfuerzas para corregirte.

Otra forma de vivir respetuosamente es cuidar las palabras y el tono que usamos para comunicarnos. El niño se da cuenta de la forma en que Uds. se comunican, cómo habla uno del otro, con cuál actitud, qué emociones subyacen… Cómo resuelven las diferencias, cómo aclaran sus desacuerdos, cómo satisfacen sus necesidades recíprocas; todo eso se convierte en su modelo mental para tratar con otras personas.

Somos distintos.

La buena educación reconoce el derecho a la privacidad. ‘Que alguien abra mis cajones y tome cualquier cosa, sin pedir permiso, me enfurece’, escuchamos a menudo.

Lo mismo ocurre con los ‘espacios reservados’. Sólo porque es tu hijo, crees que puedes entrar a su cuarto, sin golpear a la puerta y esperar afuera, como sería normal. No puedes negar que la única forma de que adquiera el hábito es acostumbrarlo con el ejemplo.

Cuando sea grande, deberá tratar con personas difererentes por su origen, su educación, sus costumbres… Si le diste un ambiente familiar de gentileza, consideración y tolerancia, sabrá respetar los derechos y necesidades de quienes le rodeen. Será la única forma en que sabrá lograr respeto.

¿Le importa el precio a pagar?

Estube leyendo hace algunas semanas un libro de John Macarthur que me parece totalmente interesante y digno de ser no solamente comentado, sino leído detenidamente, hoy quiero ver una sola parte de este libro, y es que «El poder de la integridad» debe de hacernos pensar, a quienes como yo, decimos que seguimos a Cristo, o por lo menos nos autollamamos cristianos, católicos, testigos y todos que creemos que estamos en el camino correcto.

Escucho de que siguen a Cristo y de que son buenas personas, que van el domingo a misa, al tabernáculo, al templo, a la reunión, etc. pero eso no los hace mejores, ni peores, simplemente pueden ser buenos asistentes, pero cuando alguien dice que pertenece a alguna denominación, y tiene algún cargo, como de pastor, ujier, maestro, creen que primero debe de hacer las cosas como lo creen que ellos deberían, o creen que debería de ser, si uno es pastor, bueno lo miran con lupa, que si habló, que si dijo, que miro, que no miro, pero no nos miramos a nuestro espejo para ver si nosotros y cada uno estamos haciendo eso que exijimos a otros que hagan.

Pero como dice John Macarthur, la persona que viene a Dios está dispuesta a pagar lo que El exija, sin importar el precio, cuando se ve confrontado con su pecado a la luz de la gloria de Cristo, cuando Dios lo libra de su ceguera, el pecador arrepentido se da cuenta de repente de que nada de lo que él apreciaba mucho, es digno de conservar si eso implica perder a Cristo. El problema que existe en el día de hoy es que el pecador cree que con decir «me arrepiento» es suficiente y vuelve a cometer los mismos pecados de todos los días, es tal la ceguera de que los comete en el nombre de Jesús y no se da cuenta de que es simplemente, su arrepentimiento, un rito religioso, un drama o una obra teatral que día a día viene repitiendo y cree que con eso puede engañar a Dios. Jesucristo es nuestro tesoro y nuestra perla, pero nos creemos merecedores de ese tesoro porque somos buena gente y porque luchamos por que la justicia se haga a nuestro alrededor, sin darnos cuenta de que la justicia de Dios primero debe de hacerse en nuestras vidas. Pero mi amigo o amiga, en un momento debe y ojala se haga en nuestra vida, el descubrimiento que El era mucho más valioso que cualquier cosa que teníamos: propiedades, fama, un carro, una casa, porque a veces, porque tenemos un carro del año nos creemos la mamá de los pollitos y nadie nos baja de la nube del ego que nos creamos nosotros mismos, pero el verdadero encuentro con Cristo hace que todo eso sea hechado a la basura y lo sigamos.

El ahora se ha convertido en el objeto supremo de nuestros afectos. Nuestro nuevo deseo es ahora conocerlos, quererlo, servirlo, obedecerlo y ser como El, aunque usted escuchará por todos lados, «Pero si yo eso hago», ¿¿si????? yo escucho a mi amiga que usted ya conoce porque varias veces la he mencionado en este blog (le voy a cobrar regalias por hacerla famosa, aunque no sabe usted su nombre, pero es mejor asi), bueno ella, con el complejo que tiene de que cree que es medio dueña, de que cree que es jefa, de que se cree sabedora de todo, manda y ordena, y si no le hacen caso se queja que es un contento, hace unos días me ordenaba que hiciera algo, como yo aparte de negarme le dije que mejor se fuera por donde vino y que hiciera su trabajo, me dejo de hablar, lleno su boca con palabras entrecortadas por la colera e ira de que no le hicera caso y encima yo le ordenaba que se fuera, pues imáginese, y en el nombre de Jesús, hablaba de todo, cuando se le hace caso, es que todo esta bién, de lo contrario empieza a hablar de la obediencia, del amor de Cristo, de la Biblia, del perdón de los pecados, utilizamos a Cristo como si fuera nuestro escudo, o nuestra venganza (según sea el caso), nos olvidamos que lo seguimos por amor a El, no por lo que podamos obtener, no porque si no nos obedecen, Dios mandara fuego del cielo para consumirlos, para servirlo y no servirnos de su nombre para que hagan los demás lo que nosotros queremos, entonces debemos de refleccionar, y preguntarnos:

¿La razón por la que nos convertimos es verdad en usted? ¿Hay algo en su vida que compita con Cristo? ¿Hay algo en este mundo que capte su lealtad, devoción, y amor más que EL? ¿Desea aún conocerlo con tanta intensidad como dice? De no ser así, ha comprometido su relación con El y está entreteniéndose con la basura del mundo. Ese es el peligro de hacer consesiones. Y creernos tan puros que con solo decir «me arrepiento» ya esta todo solucionado.

Si usted es de aquellos que porque va a la iglesia los domingos, porque es buena gente y da de comer al hambriento de lo que le sobra, de que, de cuando en cuando da una limosna u ofrenda, de que aparte de ser borracho, parandero y jugador, se porta bien, bueno mi amigo creo que vamos por el buen camino que lo lleva a la perdición y si aún, a pesar de que grita que sigue a Cristo, como mi amiga está por el camino ancho que lleva al lago de fuego, arrepientase al igual que yo y volvamos a Cristo y hagamos lo que El hizó, sin «yo creo» sino tal como dice, Y usted qué opina? sigue a mi amiga o sigue a Jesús?

Acoso, «Permisividad cero»

Hace unos días me hicieron un comentario (chisme santo) sobre acoso, me dieron todo un artículo que hoy les contare, pero primero me fui a averiguar cual es el verdadero significado de la palabra «acoso», veamos lo que encontre en Wikipedia:

El acoso laboral o acoso moral en el lugar del trabajo, conocido frecuentemente a través del término inglés mobbing (‘acosar’, ‘hostigar’, ‘acorralar en grupo’), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compañeros (entre iguales). Dicha violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años, y a la misma en ocasiones se añaden «accidentes fortuitos», y hasta agresiones físicas en los casos más graves.

Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación (o normalmente la conjugación de todas ellas) es el abandono del trabajo por parte de la víctima —o víctimas—, la cual es considerada por sus agresores como una molestia o amenaza para sus intereses personales (ambición de poder, de riquezas, posición social, mantenimiento del status quo, etc.)

Estrategias:

  • Difamar a la víctima, extendiendo por la empresa u organización rumores maliciosos o calumniosos que menoscaban su reputación, su imagen o su profesionalidad.
  • Ridiculizar su trabajo, sus ideas o los resultados obtenidos ante los demás trabajadores, caricaturizándolo o parodiándolo.
  • Invadir la privacidad del acosado interviniendo su correo, su teléfono, revisando sus documentos, armarios, cajones, etc.
  • Perfil del acosador

    El fin último del acosador es el asesinato psicológico de la víctima, y el motivo principal encubrir la propia mediocridad, todo ello debido al miedo y la inseguridad que experimentan los acosadores hacia sus propias carreras profesionales.

    Hasta aquí la definición que encontre en Wikipedia que he puesto lo más relevante, me imagino que usted dirá ahora ¿A qué se debe todo esto? Bueno le cuento, hace un tiempo (un par de años) quizás algo más, se ha venido produciendo una serie de comentarios difamadores sobre un par de personas, de sexos opuestos, comentarios dañinos, hasta donde me consta a mi, todos ellos inventados, con el sólo fin de desestabilizar: la vida, el trabajo, la tranquilidad, la paz de estas personas, este comentario iniciado por gente malintencionada, con la finalidad de ejercer poder, de hacer un daño moral, de erradicar del puesto de trabajo a ambas personas, se ha valido de la pasibidad del cuerpo gerencial de la empresa, a pesar de existir una serie de reclamos, una serie de entrevistas, a pesar de que las personas acosadas han reclamado, y hasta la señora en cuestión (victima) ha hecho hasta por escrito las reclamaciones, la gerencia de personal no ha tomado cartas en el asunto, habiendose demostrado que las afirmaciones son falsas, de existir inclusive pedidas de disculpas por parte de la agresora (inventora de los chismes), incluyendo según me cuentan, hasta un careo para que demuestre sus comentarios y nada, el gerente de área anterior, conocedor de todo esto y otras cosas más, de las que fui yo participe, asi como la anterior jefe de personal, no tomaron las medidas correctivas en su momento y erradicar todo esto que está podrido dentro del personal, o no quisieron hacerlo o simplemene pensaron que todo acabaria con el tiempo, pero no, no, y no, (y no voy a cantar) todo a continuado hasta que al final por otros medios se ha determinado el separamiento del centro de trabajo de uno de los acosados y acusados, (por motivos que en otra oportunidad explicaremos), pero mi pregunta es ¿la justicia donde está?, no que «acoso, permisividad cero» con este tipo de actitudes de ciertas personas. ¿Qué? de la señora que injustamente ha sido acosada con inventos, maltrato verbal por la serie de rumores que se corrían por lo bajo, para que todos sepan, pero que nadie lo gritara, que de la paz, la tranquilidad, del honor de esta señora??, es que no es importante, no vale, como no es santo de mi devoción, pues simplemente hacemos una mueca de sonrisa y pasamos a otra cosa, y le damos una palmadita en la espalda, como si la integridad de una persona no fuera importante. Qué esta pasando hoy en día, se han cambiado los valores de antaño, a lo bueno llaman malo y a lo malo lo llaman bueno, lo más importante es la conveniencia y el pragmatismo, qué de defender la verdad y a los que la sostienen, a la carcel o a la calle muchas veces mandamos a la victima y felicitamos al victimario, Señores, ¿qué nos está pasando en nuestra sociedad? que permitimos el acoso moral o laboral entre trabajadores, en vez de dar una muestra de autoridad y sobre todo de integridad, pero eso parece que lo debemos dar por perdido.

    Lástima, pero como muchas veces repetimos, a la larga cosecharemos lo sembrado, de alguna manera. Busquemos la verdad, defendamosla, aún a costa de nuestra vida. Que en nosotros quede, de que hicimos todo lo posible para que prevalezca y no como una amiga que tengo, habla de la Biblia, que Dios dice esto y aquello, y tubo el arranque de egolatría, al decir un día, tenga los oídos abiertos: «Yo desde el cielo los estre mirando, a todos ustedes que por ser como son, estarán quemandose en el infierno» Bueno causa risa, porque, miente como ella sola, hace dramas e inventa cuentos que le ganó a Esopo (Escribió las fabulas que llevan su nombre), partícipe de tanto comentario malintencionado que se levantó en contra de esta señora, habla mal de mi persona (esto ya es serio) y otras perlitas más que lo dejo con la duda, para que usted haga un ejercicio mental y encuentre alguans cosas más, y tiene el descaro de tener la seguridad de que se nos va al cielo, bueno usted ¿qué opina? interesante verdad, y ¿le suena conocido? Esperamos sus comentarios o también algo que le ha sucedido al respecto de nuestro chisme santo.

    Integridad ¿Qué es, existe?

    Termine de leer a nuestro gran amigo Alejandro Dumas escritor de «Los tres mosqueteros» y estaba por nuevamente darle lectura a «El hombre de la mascara de hierro» pero preferi dejarlo para la próxima semana y leer un libro de John Macarthur intitulado «El poder de la integridad» y me a hecho pensar (ya se que alguien dira «no lo creo») pero en fin no escuchemos lo que repite todo el mundo y les comento.

    Me imagino que usted compartira conmigo el pensamiento de que hoy en día la sociedad ha abandonado los parámetros morales y los principios cristianos a cambio de la conveniencia especialmente y de todo aquello que se pueda demostrar, si tiene exito entonces lo repetimos hasta la saciedad, no nos preocupamos si esta bien o no, nos interesan más los resultados. Hoy por hoy es más importante alcanzar nuestros objetivos sin importar los medios que utilicemos para lograr ello. Lo cual si usted se da cuenta lleva inevitablemente a comprometer la conciencia y las convicciones, y a medida que la persona se viene involucrando más en ello, ya no hay un sentimiento de culpa y el remordimiento nos son factores que determinen la conducta.

    Si usted se da cuenta, especialmente ahora que tenemos una crisis que venimos pagando y de la cual no necesariamente somos culpables, pero de mirar la actuación de los políticos, de los banqueros, de los abogados, yo lo veo en la empresa en que trabajo, y digame si me equivoco, desde los ejecutivos de las corporaciones hasta los vendedores, y meseros, en los tribunales, con los jueces y abogados, en los deportes, en cualquier actividad en la que usted se desenvuela, hemos llegado a aprender a mentir, a engañar, a robar y a esconder la verdad, con tal que podamos llegar a obtener aquello que queremos, deseamos, anhelamos, y no importa como lo logremos, como ya no hay remordimientos, ni conciencia, entonces creemos que lo que estamos haciendo es lo correcto. En resumen a hacer lo que sea necesario para obtener lo que se quiere. De esa manera el acomodo (o mejor dicho lo contrario de una persona integra) se convierte en un estilo de vida.

    El espíritu de compromiso que debería de tener cada una de las personas para que todos podamos trabajar en equipo (cosa casi imposible hoy en día) ya no existe, lo importante soy yo, luego yo, y tercero yo, y hay que evitar la competencia o anularla. Por ello hemos perdido los valores con los cuales un día se fundó está nación, La Biblia que marcaba los pasos a los fundadores de este país ha terminado por quedarse en un rincón, olvidada y acumulando polvo, y ya no podemos diferenciar lo bueno de lo malo, todo es de acuerdo al cristal con que se mira. Hemos perdido en nuestro caminar esos valores, aún recuerdo lo que me enseñarón hace años «trata a los demás como quieres que te traten» pero hoy se le ha hecho modificaciones» «Aplastar a los demás antes de que ellos te alasten» vivimos tiempos peligrosos en donde más tiempo uno pierde cuidandose de los ataques que tratando de ayudar.

    Usted ¿qué cree? empecemos por desempolvar, (quitarle el polvo) al libro en donde vienen escritos las normas para ser un hombre y mujer integro, (no pan integral) un hombre y una mujer con valores morales que no desea trasgredir, valores que el cumplirlas sean nuestra prioridad, porque, eso que venimos sembrando lo estamos haciendo también en nuestros hijos, y cosecharan lo que hoy nosotros venimos sembrando en los demás, no se si usted conocerá a alguien que hoy se pregunta ¿porqué, mi hijo o mi hija son asi?¿qué hemos sembrado? Se lo dejo de tarea., pero hay que cambiar, recuperemos lo que hemos perdido, aunque usted diga que no ha perdido nada, mire a su alrededor, le aseguro que si. O  sino siga terqueando, a lo sumo le creceran las orejas.

    Un día exitoso

    Ayer fue un día de correrías, pero dentro de todo de felicidad, mi hijo se gradúa de 8vo. grado, para nosotros, es un exito, primero porque es mi hijo, porque en el camino se quedaron ya varios de sus amigos (o sea desertaron) entonces es un triunfo, probablemente para algunos no represente mucho, pero para nosotros es una alegría, si te gusta el estudio, te daras cuenta que terminar una meta, nos hace saber de que logramos el objetivo, costo tiempo, esfuerzo, sacrificio, e inclusive lagrimas, aunque usted no lo crea, por ello es meritorio, el poder caminar a recibir su diploma, un papel, pero que si usted lo logra, puede decir con orgullo «lo hice, pude graduarme, vamos por el siguiente» como dijo el principal de su colegio, «aún hay un camino que seguir para verdaderamente graduarse, pero la mitad del camino ya ha sido cubierto», ahora debemos seguir apoyandolo en dirigir sus estudios hacía aquello que le gusta, mi hijo, tiene pasta para dibujante, le encantan las caricaturas, los gráficos y ha tenido muchas muestras de reconocimiento de que es bueno haciéndolos.

    Vamos a darle todo el apoyo para que ese don pueda desarrollarlo a todo su potencial durante los años de high school y pueda luego pasar a un tiempo de estudios superiores en donde se pueda convertir en un profesional, pero que nunca llegue a perder ese gusto por lo que hace.

    Porque si trabajas en lo que te gusta, realmente ese tiempo lo disfrutas, a mi me encanta cuando estoy sentado en un computador y las horas se pasan sin pensarlo, en un suspiro, no es trabajo es disfrutar el momento.

    Ojala que mis hijos sigan disfrutando lo que hacen y que sigan creciendo en conocimiento para poder ser buenos profesionales. En buena hora hijo, felicitaciones, sigue esforzandote, estamos contigo, toda tu familia. Pero sobre todo se lo que quieres ser.