Cormoran un ilustre desconocido, pero sin temores

Bueno amigos para que no digan que cada vez que entran por aquí solo ven palabras duras y futbol, hoy les traigo algo que les hará pasar un buen rato sobre todo a aquellos que como a mi, ya mucha agua paso por debajo del puente y que la caida del pelo es casi una maldición, son unos videos de un tal Cormoran, feo el tipo, (como un servidor) pero que no tiene temor a hacer varias docenas de videos de mimica, pero bien lograda, lo han criticado, le han dicho de todo y se han acordado de toda su familia, pero como siempre las criticas vienen de aquellos que delante de una camara fotográfica nunca se ponen y que no cantan ni en la ducha, por ello, les dejo unos cuantos videos, aprecienlos y si les gusta denle una pasadita por YouTube y busquenlo por Fnm Cormoran y veran de lo que estoy hablando, pero eso si no se preocupen, no me he olvidado, seguiremos por aquí intentando hablar de la verdad y del verdadero camino, no solo de canciones, ni prosperidad. Nos vemos.

Aquí otro más a ver si saben quien verdaderamente canta:

La última para irnos a dormir:

Nos vemos pronto.

Los primeros mártires

¿Qué tal? Queridos amigos, hermanos en Cristo, uno que otro visitante asiduo y también a aquellos que llegaron en su periplo por Internet, hoy continuamos nuestra explicación sobre lo que es un verdadero cristiano. Sé positivamente que cuando usted llegó a la iglesia y le hablarón del amor de Cristo, del perdón y las muchas de bendiciones que va a recibir por el hecho de aceptar a Cristo en su corazón, pensó que todo era felicidad y que caminar con Cristo y llegar al cielo era tan fácil como comerse su helado de chocolate, pero mi amigo, si usted es uno de esos, le tengo que dar una mala noticia, lea el presente y anterior post y se dara cuenta de que la cosa no es así, que hemos sido vilmente engañados, sientese en el mejor sillón de su casa, parado, se nos cae y creerán que está loco, no será el único, tome entre sus manos su Biblia, si no tiene una corra a la primera libreria cristiana y comprese una, le servira para sus noches de insomnio, preparese un café cargado y empecemos.
Como explicó un historiador sobre los primeros cristianos:
Ellos (responderían) a todas las preguntas sobre ellos (con) la respuesta corta pero esclarecedora: «soy cristiano». Una y otra vez causaban no poca confusión a sus jueces por la pertinacia con la cual se adherían a esta breve profesión de fe. La pregunta se repetía: ¿Quién eres? Y ellos respondían: Ya he dicho que soy cristiano y quien dice esto por ende ha nombrado su país, su familia, su profesión y todo lo demás»
Seguir a Jesús era la suma de toda su existencia. En el momento en que la vida misma pendía de un hilo, nada importaba más excepto identificarse ellos mismos con El.
Para estos creyentes fieles, el nombre «cristianos» era mucho más que una mera designación religiosa, esto definía todo acerca de ellos, incluyendo cómo se veían a sí mismos y el mundo a su alrededor. El sello enfatizaba su amor por el Mesías crucificado junto a su disposición a seguirle sin importar el costo. Esto hablaba de la transformación total que Dios había producido en sus corazones y daba de la realidad de que en El se habían renovado completamente. Ellos habían muerto a su antiguo modo de vida, habiendo nacido nuevamente en la familia de Dios. Cristiano no era simplemente un título sino una forma completamente nueva de pensamiento, una que tenía serias implicaciones por cómo vivían, y finalmente cómo morían.
Algo debe de cambiar en nuestra forma de creer, pensar y vivir, ¿verdad?, como dijo Jesús, sopesemos todo y luego, decidamos si verdaderamente nos podemos llamar cristianos, nos vemos pronto y recuerde el seguir a Jesús, es mucho más que llegar a la iglesia el domingo. Bendiciones y nos comunicamos pronto.

Esclavo, esto puede cambiarlo todo

Amigos todos, volvemos por aquí, pero hoy con algo que sería bueno que lo haga pensar, nos encontramos por aquí con un café en medio de las manos, pero hoy debemos ponernos a pensar verdaderamente si el llamarnos cristianos, va de la mano con lo que la Biblia dice sobre ello y también si verdaderamente usted y yo caminamos de acuerdo a los parámetros dados, escritos y ordenados en la Biblia, o simplemente nos acomodamos a lo que se predica hoy, bendición, milagros, promesas, y sobre todo si con la carita es de santo, ya la hiciste, y es seguir así te haces merecedor de todas las bendiciones del cielo.
Como seguidores de Jesús, nos llamamos cristianos no obstante que esta palabra aparece solo tres veces en el Nuevo Testamento. Para identificar a los seguidores de Jesús, la Biblia usa una serie de nombres tales como hijos de Dios, ciudadanos del reino de los cielos, miembros de su Cuerpo, ovejas de su rebaño. Pero hay una palabra que se usa con más frecuencia que cualesquiera otras: esclavo.
¿De veras? Sí, aunque si hace una lectura superficial de su Nuevo Testamento va a ver que la palabra se usa muy pocas veces. ¿Porqué? Esto se debe según el pastor John Macarthur a que la palabra griega para esclavo (doulos) ha sido mal traducida en casi todas las versiones conocidas.
El evangelio define claramente la autoidentificación de los cristianos: mediante el pago de un precio habían sido hechos libres del pecado pasando a ser esclavos de Cristo. Y tenían el marco de referencia para entender sin ninguna duda, lo que eso quería decir.
«No escucharemos hablar de esto en las iglesias de hoy» el pastor Macarthur dice: La esclavitud es un concepto de mal gusto para las sensibilidades modernas, en cambio, oímos decir que Dios ama al ser humano incondicionalmente y quiere que llegue a ser lo que quiere ser. Ambición personal, realización personal, gratificación personal. Todo esto ha llegado a ser parte del léxico del cristianismo evangélico y la esencia de lo que significa tener una relación personal con Jesucristo.
La verdad hay que decirla. El evangelio no es sencillamente una invitación para hacerse amigos de Jesús. Socios en la batalla. Compañeros del camino. La Biblia incluye un mandato inconfundible para llegar a ser su esclavo. Esto es lo que significa ser cristiano.
Y bueno entonces ¿Qué somos? muchos asistentes, amigos, compañeros, y hasta nos llamamos cristianos, pero esclavos, nadie lo quiere ser, y si usted como muchos más escucha esa palabra, empieza, este hermano como que esta equivocado, algo malo tiene este hermanito, o simplemente si sigue así me voy de la iglesia o en el peor de los casos, deja de diezmar, como si con eso puede hacer cambiar la verdad, es cierto que usted va los domingos a la iglesia, pero su vida es de verdad lo que dice la Biblia que debe de ser, alza las manos y hasta llora, pero hace lo que dice la Biblia, recuerda usted este pasaje «confesad que Jesús es TU Señor» con todo lo que esto implica, si no es así simplemente estamos jugando a la iglecita y de cristiano no tenemos nada, en fin continuemos, piense y nos seguimos viendo, bendiciones, pero recuerde de asistentes, de domingueros, de personas buscadoras de milagros y prosperidad está llena la iglesia del Señor, pero dentro de esa muchedumbre ¿Cuántos son verdaderos discípulos?, nos vemos.

Abofeteado, golpeado y coronado de espinas

Seguimos sin mucho preambulo:

Jesús ya para este momento ya había sido abofeteado y golpeado repetidas veces desde antes de ser entregado a Pilato, de modo que su rostro, sin duda ya estaba hinchado y sangrante. Después de los azotes, su espalda sería un conglomerado de heridas sangrantes y músculos temblorosos, y el manto que habían confeccionado para El solo añadiría más dolor a esas heridas. Lo desnudaron de sus propias ropas, lo que sugiere que estaba completamente desnudo en sentido literal aparte del manto. Su meta claramente era hacer una completa burla de su afirmación de que era un rey. Con ese fin, confeccionaron también una corona de espinas.

«Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle» (Mateo 27:31). Las víctimas de una crucifixión generalmente tenían que llevar una placa colgada al cuello en la que se escribía el crimen por el cual se le condenaba. Era parte de la verguenza a la que eran sometidas las víctimas de la crucifixión. Eran conducidos a través de las calles y se les hacía caminar en procesión para aumentar la humillación del espectáculo.

También se les obligaba a llevar su propia cruz hasta el lugar de la ejecución. A esa práctica se refirio Jesús temprano en su ministerio cuando dijo a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Marcos 8:34).

¿Dispuesto a tomar tu cruz?

La agonía del huerto y el beso del traidor

Seguimos amigos, ayer fue un día interesante, luego de las celebraciones, de los canticos «A la Madrid» y muchos más en los que también se encontraban «El próximo miercoles nos vemos» los del Barca, volveremos a luchar por ganar, el partido fue uno histórico, que no se olvidará, ya lo he visto 5 veces y aún voy a verlo una vez más, pero mi gusto por el futbol, no debe dejar de hacerme ver, lo que está semana celebramos, por ello continuamos con un pasaje interesante y sorprendente, vuelva a dejar en un rincón su vuvuzela, guarde las palomitas y los pitos, tome su Biblia y volvamos a leer los Evangelios para seguir con nuestro relato, mi hermano y amigo, sientese para no caerse porque el traidor está listo para terminar su trabajo, continuemos:

Cuando Jesús entró en Getsemaní sabía que sería apresado allí, que lo harían pasar por una serie de juicios y humillaciones que lo llevarían inexorablemente a la cruz. De hecho, cuando el apóstol Juan describe la llegada de los soldados para apresar a Jesús, dice lo siguiente: «Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis?» (Juan 18:4).

Cuando Jesús llegó al Getsemaní con sus discípulos, ya era cerca de la media noche. Todos ellos mostraban señales de cansancio a esas horas de la noche. Era el final de una semana atareada y el final de un día muy ocupado. Pero Cristo tenía un asunto en el huerto que era más importante que dormir, y nada le impediría ir allí a orar.

Jamás había emanado tanta tristeza del alma de un individuo. Nunca comprenderíamos la profundidad de la agonía de Cristo porque, francamente, no podemos percibir la maldad del pecado como El puede hacerlo. Tampoco podemos apreciar los terrores de la ira divina de la manera como El lo hizo. La angustia que El expresa en el Getsemaní se escapa, por lo tano, de nuestra comprensión. No debemos preguntarnos si el pleno significado de la oración parece eludirnos. Aún asi hay también una riqueza de claro entendimiento en este pasaje que muchas veces perdemos de vista. (Mateo 26:36-44).

Jesús estaba afligido porque sabía que toda la culpa de todo el pecado de todos los redimidos de los tiempos sería puesta sobre El, y El sufriría el impacto total de la ira divina en sustitución de los otros. El santo Hijo de Dios quien jamás conoció ni la más insignificante sombra de pecado, sería hecho pecado, un objeto de la ira de Dios (2 Coloseses 5:21). Solo pensar en eso hizo que sudara sangre.

Cuando Cristo terminó de orar, tuvo la victoria que buscaba. Surgió de su agonía en perfecta armonía con la voluntad de su Padre. Estaba preparado para enfrentarse a la cruz y beber hasta la última gota de la copa amarga de la ira del Padre contra el pecado.

Sus enemigos ya se acercaban. La tranquilidad con la que Cristo se encontraría con ellos y la gracia apacibele que mostró a través de su terrible experiencia, son pruebas innegables de que Dios el Padre escuchó y contestó el grito del corazón de su Hijo en el Getsemaní.

Pero Satanás ya estaba organizando una clase diferente de ataque. Judas se acercaba con una gran turba armada enviada por los principales sacerdotes y los ancianos del templo.

Judas por lo tanto, para asegurarse de que podían diferenciar a Jesús de los demás, los conspiradores habían establecido de antemano la señal que usarían. «Y el que le entregaba les había ddo la señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle» (Mateo 26:48). «Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre» (Lucas 22:48).

Seguiremos en unos minutos, vaya a estirar la piernas lea nuevamente los versículos bíblicos y volveremos. Bendiciones.

Un descanso: «Real Madrid Campeón» Copa del Rey

Queridos amigos un descanso en nuestro blog, sé que usted esperaba que siguieramos con nuestro tema principal «El asesinato de Jesús», yo también, pero debemos escribir algo respecto a la final de la Copa del Rey, gano el Real Madrid y bien ganado, fue un partidazo que no se repetirá, ambos jugaron a tope y podemos decir que hay un gran campeón, a seguir festejando, nos vemos en la Champions y ganará el Barza, pero hoy «A la Madrid» felicidades campeones y nos vemos en Cibeles.

El traidor desenmascarado

Amigos mios, seguimos con nuestra semana «El asesinato de Jesús», me imagino que usted nos ha venido siguiendo toda la presente semana, en caso contrario por favor lea los anteriores posts y pongamonos al día, bueno una vez más Biblia en mano, podremos continuar, y darnos una verdadera idea de lo que paso en esos días antes de la entrega de Jesús, sirvase un café para no dormirse, y continuemos:

Para poder continuar con la farsa por un poco más de tiempo, Judas se unió al grupo y preguntó: «¿Soy yo, Maestro?» (Mateo 26:25). La pregunta en el texto griego revela una fingida incredulidad. La pregunta podría expresarse así: «¿Verdad que no soy yo, Rabí?».

Jesús simplemente respondió: «Tú lo has dicho» (Mateo 26:25). Ese comentario, evidentemente, fue hecho con tranquilidad, solo a Judas, porque el apóstol Juan, que estaba reclinado al costado de Jesús no se dio cuenta de lo dicho. Juan escribe que Pedro le hizo señas para que le preguntara a Jesús de quién estaba hablando:

«Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. [Esa es la manera de Juan de darse a conocer a través de su Evangelio] A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, ¿quién es? respondió Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón» (Juan 13:23-26).

Aun ese dialogo evidentemente tuvo lugar en tonos muy suaves, porque ninguno de los otros discípulos parece haberse dado cuenta de que Cristo estaba identificando a Judas como el traidor. Entonces cuando le dijo a Judas: «Lo que vas a hacer hazlo más pronto» (Juan 13:27). Juan dice: «Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres» (Juan 13:28-29). Juan también registra que después de que Judas tomó el bocado de la mano de Jesús, Satanás entró en él otra vez (Juan 13:27). Como había sucedido antes, cuando Judas negoció con el sanederín la entrega de Jesús, estaba poseído por el diablo. Habiendo endurecido su corazón para Jesús, se convirtió totalmente en un instrumento del maligno.

Volvemos a hacer una pausa para que usted estire las piernas, vuelva a leer su Biblia, detenidamente, con calma, como buscando la rebelación de Dios por medio de Su Palabra, pero por sobre todo recordando y pensando y preguntándose: ¿Qué hubiese hecho yo de estar viviendo en ese tiempo y en ese lugar? ojo usted, nos vemos en unos minutos, ore, o rece, como más prefiera, pero sobre todo reflexione lo que usted ha venido leyendo en estos posts. Bendiciones y nos vemos.

La Pasión de Cristo – Parte 1

Encontramos este video en youtube, vamos a ver si estan todas las partes para que usted nos vaya acompañando a medida que hablemos sobre «El asesinato de Jesús», escrito por el pastor John Macarthur, esperamos sus comentarios, pero sobre todo su reflección personal, (entre usted y Dios), bendiciones y seguimos en el camino.