La iglesia de Dios (Continuación)

Hermanos y hermanas y visitantes asiduos, seguimos con las características de la iglesia de Dios, hemos visto en nuestro caminar por algunas iglesias, que algunas escapan a lo que Dios quiere para las iglesias cristianas, algunas son por ignorncia, otras porque las definiciones principales de la iglesia de Jesucristo las han venido cambiando de acuerdo a las perspectivas y pensamientos de cada líder o pastor que se pone o ponen al frende para edificarlas, y han introducido métodos y/o programas para hacer crecer la iglesia, algunas veces como digo con deseos honestos de darle una ayudadita a Dios, otras con la idea de que cualquier método es bueno, si se logra los objetivos deseados. Por lo tanto continuemos:

«Y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo» (1 Juan 1:3)

Si usted mi querido amigo es verdaderamente cristiano, significa que existe una comunicación entre usted y el Hijo y el Padre, por lo tanto usted está haciendo la voluntad de Dios, que justamente eso es lo que Dios espera de todos aquellos que nos llamamos cristianos, que hagamos la voluntad del Padre, hemos dejado todo aquello que pertenece al «YO» por lo que Dios quiere. Aquí mi hermano debe usted tener en cuenta de que la voluntad del Padre está escrita en Su Palabra, que es la que debemos hacer y cumplir, para poder agradarlo. Ya no interesan nuestras prioridades, nuestros sueños, nuestra visión, todo lo que importa es lo que Dios quiere, nuestra visión debe ser, hacer su voluntad.

«Y El mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros» (Efesios 4:11)

Fuimos constituídos por Cristo, llamados por su santo nombre, pero hoy amigo mio, vemos por aquí y por allá gente que se autoproclama pastores y maestros, asi como profetas, (estos últimos pululan por todas partes, pero siempre que usted vea a un autoproclamado profeta, exámine su vida, si es entregada a la obra y a hacer la voluntad de Dios, porque mi hermano, el profeta de Dios no necesita presentación, ni tarjeta de visita, su presencia, su caminar delante de Dios, mostrara a todos lo que es, no porque se viste de cocinero se convierte usted en cocinero) seguimos, como algunos se autoproclaman cristianos, para fines muy diferentes que son los de hacer la voluntad del Padre, algunas veces ni convertidos son, y se olvidan de que en el mismo capítulo de Efesios en el versículo 12 dice «a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo», mi amigo ese es nuestro llamado, nuestra visión, preparar, enseñar, instruir, aconsejar, también reprender, para eso fuimos llamados, usted pastor, maestro, debe prepararse para ello, debe pedir sabiduría, amor para enseñar, para que cada uno de los miembros de la congregación esten preparados para hacer la obra, en el conocimiento de la Palabra de Dios, para que dejen de beber la leche materna y puedan entender verdaderamente que el camino al cielo es la humillación, no para que sean prosperos, ni millonarios, sino para poder servir al cuerpo de Cristo. Para que pueda decir en algún momento «Ya no vivo yo, sino Cristo en mi» por ello mi amigo pastor o líder de una congregación, usted es ejemplo a seguir y como tal debemos ver en usted a Cristo, (y en mi también) de lo contrario, su ministerio es solo eso, «su» ministerio, pero no el ministerio entregado por Jesús.

«Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura» (Marcos 16:15)

A toda criatura, blancos, negros, amarillos, ricos, pobres, jovenes, ancianos, a toda criatura, predicad la verdad del evangelio, no es, recuerdelo bien, la iglesia al gusto del cliente, como una hermanita me dijo alguna vez, «me encanta mi iglesia, porque el pastor nos predica lo que a nosotros nos gusta», no mi amigo, se debe predicar la verdad, por dura que esta pueda ser, porque de lo contrario estamos llevando por bandadas a nuestro pueblo a la perdición, porque recuerde daremos cuentas a Dios de lo que enseñamos, y debemos preparar personas, discípulos que vayan y evangelicen en todo lugar, pero hay que prepararlos, esa es nuestra obligación, no darles milagros, sino la Palabra que es viva y eficaz y es como espada de dos filos que prenetrara hasta el fondo de tu alma para que puedas sacar todo aquello que te impide tener comunión con el Hijo y con el Padre, para convertirte en un discípulo y siervo fiel.

«Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar tambiéa otros» (2 Timoteo 2:2)

Hermano, una de nuestras labores primordiales es preparar a los hermanos y hermanas, poder tener el discernimiento para encontrar hombres fieles, idóneos, la fidelidad no se mira solamente en la asistencia a la congregación, sino en su modo de vida, idoneos porque muchas veces se comete el error de poner al frente de ministerios a gente alegre, que tiene carisma, parlanchines, pero no tienen conocimiento de la Palabra, por ello debemos poder distinguir entre un hombre de Dios y un neofito, aquel que tiene una convicción seria y fuerte de su creencia y fe, ya tenemos suficientes neofitos en las iglesias para seguir cometiendo los mismos errores, nuestra mas importante prioridad es que conozcan a Jesús y en ello debe ir nuestro esfuerzo, predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo a toda criatura y Dios añadirá a la iglesia los que serán salvos.

«El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos» (Hechos 2:47)

Recuerde siempre Dios es el que añade y no busquemos programas para llenar la iglesia a como de lugar, no se esfuerce en buscar métodos y corra detras de programas como la veleta cuando es llevada por el viento, que su minsiterio dependa exclusivamente de Dios, que su visión sea espiritual, no terrenal, recuerde siempre que la iglesia no es una empresa que hay que ponerles hasta sillones para que se sientan bien los hermanitos, o como en una iglesia, que pasaban unas hojas para pedir opinión e ideas de lo que se querían que se cante o predique, no mi hermano así no es la iglesia de Jesucristo, no es un club social en donde venimos a reunirnos para comer ni para jugar, sino para conocer a Dios y adorarlo en espíritu y verdad, la iglesia es un organismo que Dios hará crecer, recuerde Dios no instituyó ni motivadores, ni empresarios, ni directores de eventos, ni cantantes, ni artistas, NO, el va a estar junto a aquellos que van a hacer su voluntad, de preparar a los santos para la obra que Dios nos a ordenado desde la eternidad y para la eternidad.

Aqui lo dejamos por el momento, mire mi hermano, en todos los años de cristiano, he visto hombres y mujeres comprometidos con la Palabra de Dios, pero también he visto gente que a veces con buena intención otros con oscuras intenciones, han hecho del evangelio un negocio y han enseñado fabulas que parecen cristianas o bíblicas, pero que por no ser confrontadas con la Biblia las aceptamos y se convierten con el paso del tiempo en parte de la doctrina de la iglesia y allí es cuando hay que tener mucho cuidado, el sentir y la forma de vida del mundo se ha infiltrado en la iglesia y los líderes no se han dado cuenta, pero estos años han sido un caminar en donde la Palabra de Dios se ha venido abriendo camino, no es fácil ser cristiano, mucha gente lo abandonará, incluso hasta la familia, algunos se burlarán, otros creeran que usted es medio loco, hemos caminado por todos los lugares, y nos hemos dado cuenta que la Palabra de Dios debe ser escudriñada detenidamente para poder ser entendida y sobre todo para poder ser enseñada, es un compromiso muy grande para un líder, porque de lo que enseñemos, el pueblo de Dios puede caminar hacia las puertas mismas del infierno o a que el pueblo de Dios pueda encontrar la puerta en donde cada uno sólo, pueda entrar a la eternidad con Dios.

Pero mi amigo, tenga siempre su Biblia a la mano, confrontela con todo lo que se le diga, no importa quien sea, pastor, lider, evangelista famoso (de estos dude más), profeta, hermano, usted compare y pregunte, ¿porqué? es mejor pregunar hoy que luego cuando es tarde y todo alrededor este calientito no tener a quién reclamarle. Recuerde es mejor entrar tuerto al cielo que completo al infierno. Bendiciones y en un rato nos vemos, (Tengo poco trabajo ahora, vacaciones casi forzadas, por lo cual le estamos dando duro al estudio de nuestra Biblia, a nuestra relación con Dios y tratando de exponerlo en este su blog, así también venimos conversando con algunos pastores que creemos que son hombres de Dios, aunque a algunos se nos hace díficil encontrarlos y es más fácil salir a comer con Obama que tomar un café con algunos hermanos en Cristo de la congregación, nos vemos)

La iglesia de Dios

El honor más grande para todo cristiano es servir a Cristo, servir a la iglesia de Cristo, esto para usted y para mi debe ser lo más importante y todo un honor. Pero mi hermano usted debe empezar por concocer los principios bíblicos para poder hacer esa tarea, ahora para que todos podamos aprender le digo que tenga su Biblia a la mano, de pasada un papel y un lápiz para tomar sus apuntes, yo se que tiene buena memoria, y un excelente sentido de recordar todas las cosas, por lo tanto espero que recuerde donde dejo su Biblia desde el domingo pasado que la llevo a la congregación y tome asiento, tomese un  café y empecemos.

«Edificaré mi iglesia» (Mateo 16:18).

Este punto es importante, mi hermano solo Dios edificará la iglesia, Su iglesia, y nosotros no podemos competir con Dios, ni tampoco darle una ayudadita, nosotros, líderes, evangelistas, pastores y maestros hemos venido incorporando métodos y formas para hacer crecer las iglesias, desde aquellos que quieren repetir el método de tener 12 líderes para que hagan la obra y empezando a reproducirse como si la iglesia de Jesucristo fuera un vulgar y triste negocio, en donde usted tiene doce y esos doce sus doce y esos otros sus doce, y quiere sacar demonios hasta de los armarios, sin entender que lo que debemos de hacer es discípulos y predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo y que Dios traera a la iglesia a los que serán salvos, y es que muchas veces queremos meter gente a la iglesia a como de lugar, sin interesar que es de Dios y que no lo es, lo importante son los resultados y creemos que en 40 días si nos lo proponemos, podremos hacer hombres y mujeres entregadas a Dios, sin pensar que solo el Espíritu Santo tiene el poder de transformar las vidas de cada uno de nosotros.

«Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre» (Hechos 20:28).

Aqui debemos de entender que el dueño de la iglesia es el Señor y no nosotros, pero muchas veces creemos que es al revés, los pastores o líderes de las congregaciones creemos que somos los dueños de la iglesia y como tal actuamos, damos y ponemos las normas que nosotros queremos y sobre todo lo que se debe y no debe hacerse en medio de la congregación, (con la frase celebre «me lo dijó el Señor», o es que El lo ha puesto en mi corazón y me trajo una paz, sin darse cuenta de que esta en Bolivia), por lo cual debemos entender que nadie solo Jesús es el dueño de la iglesia y que para poder verdaderamente apacentar la grey, debemos conocer las normas escritas en el manual dado a nosotros por el Espíritu Santo, pero un conocimiento real, escudriñando y teniendo los oídos abiertos a la verdad, no a la nuestra, sino a la verdad de Dios para nosotros, por eso vemos que cuando cerramos nuestros oídos y no somos sensibles a escuchar la voz de Dios, tenemos congregaciones estancadas y que no solamente no crecen en número sino sus propios miembros a pesar de los años siguen tomando leche y haciendo tertulias y actividades que nada tiene  que ver con la Palabra de Dios, Parece que se predica la Palabra de Dios pero solo son placevos temporales y palabra que no nutre, y a pesar de los años siguen sin entender los principios del cristianismo. Pero la sordera se hace mas aguda cuando son los líderes quienes cierran sus oídos a la verdad.

«Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra» (Mateo 6:10)

Aquí mi hemano en la iglesia es donde Dios quiere que se haga su voluntad, ojo mi hermano en la iglesia, o sea en usted y en mi, no en el templo, sino en la vida de cada uno de aquellos que nos autoproclamamos cristianos, ¿cómo? bueno aquí empezamos con problemas, Jesús es el verdadero pastor y dejó la Palabra a sus siervos para que la cumpliesen, pero no de una forma llamemosle «como nos convenga y cuando nos convenga». No hay terminos medios o se hace o no se hace, no esto si y aquello no, es total, o la cumplimos o no, pero en nuestros tiempos han querido y algunos han logrado cambiar las cosas, y han hecho creer a muchos de que nosotros somos los que dictamos la voluntad de lo que se debe y no debe hacer, hasta tenemos la desfachatez de decirle a Dios qué tiene que hacernos nuestros milagros (tu lo prometiste, le decimos y hasta se lo sacamos en cara) por muy espirituales que estos parezcan, y algunos evangelistas hasta le cuentan a Dios para que haga nuestra voluntad. Yo soy su ayudante, yo soy su siervo y el siervo o esclavo (que en otro post hablaremos del esclavo) solo tenemos derecho a hacer lo que nuestro Señor nos manda.

«Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16:18)

Por más de 2,000 años la iglesia ha recibido toda clase de ataques, pero mi hermano, nada ha podido vencerla ni destruirla como Satanás ha intentado en innumerables veces, pero sabe mi hermano hoy han cambiado las cosas, porque creemos que somos nosotros los que hemos hecho prevalecer la iglesia con nuestros ministerios, le voy a decir una palabra dura, a nadie le importa tu y lo repito tu o mi ministerio, si por mas de 2,000 años la iglesia verdadera de Jesucristo ha vivido sin TU o MI ministerio, lo puede hacer por miles de años más, entonces no es cuestion de levantar el minsiterio de tal o cual pastor o evangelista o cantante, es levantar la iglesia de Jesucristo, predicando la verdad del evangelio. No se si usted ha visto pero hay evangelistas, profetas maestros y pastores que oran y en medio del pulpito dice «Yo te pido, Ahoraaaa» y Dios corriendo debe hacer lo que se le pide, (¿qué es eso?) como otros le cuentan, «uno, dos, tres, que se haga» Dios mio perdónalos porque no saben lo que hacen, si mi hermano, hemos creído que ahora nosotros tenemos el control de todo y eso es idolatría y es de Satanás, si Dios es el dueño de la iglesia, sus siervos, o sea nosotros debemos de hacer primero lo que dice el amo, para ello debemos conocer sus normas escritas en Su Palabra, pero si al leerla, para nosotros solo es letra, y nos hay revelación por medio del Espíritu Santo, es cuando nos ponemos a formular credos y creencias con las cuales ganamos el favor de la gente y el aplauso de la multitud, pero hay una diferencia entre la multitud y los discípulos. ¿usted lo cree? veremos.

«Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y valuarte de la verdad» (1ra. Timoteo 3:15)

Querido hermano, tengo la tristeza de decirle que el día de hoy en muchos lugares no se proclama la verdad, se habla de un evangelio diluido, anorexico, en donde muchas veces ni del pecado se predica, en donde todo es bendición, en donde Dios te dara todo lo que le pidiereis, en donde debes ser positivo, en vez de arrepentirte de tus pecados, en donde debes orar por lo que quieres en vez de orar para que la voluntad de Dios se haga en tu vida, las verdades de Dios han sido transformadas, donde aparecen falsas doctrinas como si la risa fuera la relación que uno debe de tener con el Espíritu Santo o de que aparecen profetas de algún supuesto Dios, que ni la Biblia conocen, solo porque alguien les dijo o se autoproclamaron, pero sabe mi hermano, no vaya porque su mamá le dijó, ni hable porque su abuelito le dijó que hablase, vaya y hable porque Dios lo llamó, pero el profeta de Dios que tiene una vida entregada al servicio de su iglesia, y que es a esa iglesia a la que se debe enseñar la verdad escrita en Su Palabra.

Aqui nos quedamos por unas horas, vamos a seguir, pero mi hermano quiero dejarle una historia, a mi me encantan las historias y esta no recuerdo donde la leí o escuche:

Un hombre cansado de ver que las cosas en el mundo caminaban mal, las guerras entre países, las luchas, por una supuesta democracia, las muertes de inocentes, la crisis económica y tantas cosas que suceden todos los días, se sentó y decidió hacer algo para cambiar al mundo, y puso todo su esfuerzo en ello, conferencias, organizaciones y recorrio el mundo tratando de ayudar a que todo cambiara, pasaron los años y se dio cuenta de que era una tarea demasiado grande y decidió  enfocarse en su país, para lo cual nuevamente puso todo aquello con lo que contaba y quería asi dar ejemplo a su familia de que se podían hacer grandes cosas, paso el tiempo y la obra ni siquiera era tomada en cuenta, entones volvio a sentarse y decidió de que aún su país era muy grande y empezó por su ciudad, pasaron los años, viejo y cansado, casi abandonado por su familia a la cual descuido por luchar por cambiar al mundo, se dio cuenta de algo que cada uno de nosotros debemos llegar a entender, antes de querer convertir a la gente, antes de orar por los demás, antes de querer levantar un ministerio, este hombre dijo «Si hubiese cambiado YO, quizás por mi testimonio hubiese cambiado mi familia, y por ellos mi ciudad y por mi ciudad mi país, pero me dedique a querer cambair a otros en vez de rendirme yo a los pies de Jesucristo, hoy viejo y por entregar mi alma he perdido el tiempo, en vez de servir al Señor, y de ser feliz con mi familia. Usted y yo debemos de entregarnos verdaderamente a Cristo, no es el tiempo que me quede libre lo dedicare a Ti, es: mi vida te pertenece, cambiar nosotros, primero y después ir a la guerra, nadie construye una casa sin tomar en cuenta el costo, pero todo empieza en nosotros, oremos para que la voluntad de Dios se haga en usted y en mi y por medio de nosotros y digamosle, aquí estoy yo, yo me pongo en la brecha, yo ire, enviame a mí.

Nos vemos cambiemos nosotros, usted y yo para que otros al ver el verdadero testimonio de nuestra vida, deseen también tener lo que nosotros tenemos, pero recuerde, otros lo miraran a usted, no es esa frase celebre que dicen algunos «No me mire a mi, vea a Jesús» SI, yo lo mirare a usted porque si es un líder debe ser ejemplo a seguir, recuerda esta frase de Pablo, «no me miren a mi, vean a Jesús que vive en mi» ahí esta todo, que el Jesús que vive en usted sea al que vemos, pero en usted, ahora viene la pregunta ¿Jesús vive en usted?, nos vemos y bendiciones.

Dando el mensaje

Ya regresamos, ahora sientese por favor, la cosa se va a poner de candela, mire mi amigo, si usted aparte de ser cristiano, es evangelista, pero de los buenos, pastor, maestro o líder de alguna congregación y ¿quiere usted que la gente conozca a Dios? Entonces simplemente predique el mensaje verdadero. Pero deseo que tenga en cuenta lo siguiente: Si la gente rechaza las Escrituras, no se tiene nada de sabiduría. Si se cambia el mensaje bíblico por hacerlo más digerible por la gente, no se puede predicar sabiduría.

El poder de Dios por la palabra de la cruz es lo que salva a las personas. Los hombres son instrumentos para entregar ese mensaje, pero el mensaje no surge de ellos, viene de Dios. Este es absolutamente el único mensaje que tenemos. Cualquier otro mensaje es falso y absolutamente inaceptable, como Gálatas 1:8-9 declara sin disculpa ni componendas: «Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema». Pero el cristianismo ligero, que es tan popular hoy, ha sustituido otro mensaje que trata de eliminar la ofensa de la cruz.

No se puede ser fiel y popular; de modo que escoja. Lo que Pablo nos quiere decir en 1ra de Corintios es que el evangelio choca con nuestras emociones, choca con nuestra mentalidad, choca con nuestras relaciones personales. Hace añicos nuestras sensibilidades, nuestro pensamiento racional, nuestra tolerancia. Es difícil de creer. Desdichadamente, por esto la gente hace componendas, y cuando las hacen, se vuelven inútiles porque Dios salva por esta verdad.

El mensaje de la cruz no tiene que ver con las necesidades que se sienten. No se trata de que Jesús le ama a usted tanto que quiere tenerlo contento. Se trata de rescatarlo a usted de la condenación eterna, porque esa es la sentencia que pesa sobre la cabeza de todo ser humano.

El verdadero evangelio confronta al hombre y lo expone tal cual es. No se fija en el desencanto que se siente. No le ofrece ningún alivio de sus luchas como ser humano. Más bien, va al asunto profundo y eterno del hecho de que está condenado y desesperadamente necesita que le rescaten. Solo la muerte puede lograr el rescate, pero Dios, en su misericordia, ha provisto un Sustituto.

Cristo es el único camino al único Dios verdadero, y el cristianismo bíblico es el único camino al único Cristo verdadero. Las personas equivocadas que reconocen algún otro Dios y participan en cualquier otra religión no están adorando y sacrificando a Dios, sino a los demonios. Yo no inventé esto. Esta no es teología de mi cosecha. Esto es cristianismo elemental.

Ya para terminar quiero decirle mi hemanito o hermanita en Cristo, que al predicar la Palabra de Dios no la hablaremos con trucos, adulterando la Palabra de Dios, alterando el evangelio para hacerlo menos ofensivo, a fin de que los hombres nos elogien. Cambiar el mensaje, manipular las emociones o la voluntad es inútil, puesto que nadie puede creer a menos que Dios le conceda entendimiento.

Si la gente no oye la verdad, la música no va  a ayudar en nada. Si no ven la luz, el PowerPoint no ayudará en nada. Si no les gusta el mensaje, el drama y los videos tampoco ayudarán. Están ciegos y muertos. Nuestra tarea es seguir predicando, no predicándonos a nosotros mismos, sino predicando el arrepentimiento y la sumisión a Cristo Jesús como el Señor.

Los dejo, nos seguimos comunicando, bendiciones, y sobre todo piense en lo que está predicando y en lo que viene escuchando, busque en su Biblia, escudriñela, y pidale a Dios que se revele y le rebele en su Palabra. Hasta muy pronto.

La presión del ministerio – Una obligación con Dios

Seguimos queridos amigos, hoy nuevamente volveremos a hacer los comentarios para hacernos pensar, es necesario que de cuando en cuando y mejor cada día podamos ponernos a pensar en lo que venimos haciendo y en la actitud que tomamos con respecto a nuestro caminar, en los próximos posts, seguiremos hablando del perdón y de lo que Dios quiere para su iglesia, asi como empezaremos un estudio profundo de las Escrituras en el libro de Romanos, espero contar con el compromiso de su asistencia. He venido observando que en las congregaciones de hoy, en muchas de ellas su principal preocupación son los estudios o predicas con respecto a las bendiciones, la prosperidad, el bienestar personal, de que Dios te quiere bendecir, de que pide y se te dará o toca y se te abrirá, sin darnos cuenta de que la cosa va por otro lado, muchos dicen que ores para que Dios te conceda las peticiones de tu corazón, como si Dios fuese el genio de la lampara y que con solo frotarla te dará tus tres deseos, no, mis hermanos, no es así, dice la frase completa, «deleitate en Jehová y El concederá todas las peticiones de tu corazón», entonces deleitate en Jehová es la clave, pero eso no significa que brinques, des saltitos, remolinees, o levantes los brazos y cantes, NO y mil veces no, el deleitarse no es estar feliz, ni contento ni siquiera dando de brincos en la congregación en medio de la alabanza, esto es algo mucho más espiritual, es deleitarse en su Palabra, hacer su voluntad o sea en otras palabras «vivir para y por Cristo» que es lo que verdaderamente trae el gozo a tu vida, luego viene el resto, eso es lo que pronto vamos a empezar a estudiar, por lo que preparese, ya viene lo bueno, y sobre todo lo que se necesita en la iglesia de hoy, para convertirnos verdaderamente en cristianos. Pero por lo pronto aqui les dejamos unos pensamientos.

LA PRESION DEL MINISTERIO

«El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero» (2 Timoteo 2:6)

Una persona que sirve de todo corazón estará contenta solamente con el fruto espiritual. Pero algunas solo estarán contentas con prestigio, aceptación o dinero.

En el pasado, Satanás ha tratado de poner ese pensamiento en mi mente. A veces ha tratado de ponerme a dudar de por qué me interesan las personas a quienes sirvo. Su propósito es asegurarme en el conocimiento de que soy salvo y voy al cielo, que se me paga bien en un buen trabajo con mucha seguridad. Pero esa es una mentira de Satanás.

Es fácil dejar que Sataná lo presione a uno hasta conformarse con menos de lo mejor de Dios. Cuando Satanás pone pensamientos como esos en mi cabeza, mi reacción es: No estoy contento con que se me tome en cuenta o se me aprecie. Lo que importa es llevar fruto. Haga del fruto espiritual el enfoque de su ministerio.

UNA OBLIGACION CON DIOS

«A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor» (Romanos 1:14)

Un joven me preguntó una vez qué me movtiva a estudiar semana tras semana. Le dije que a veces los pasajes bíblicos son tan estimulantes que no puedo esperar a que llegue el domingo para predicar. Pero luego hay otras veces en las que lucho contra las prioridades que desplazan mi tiempo de estudio, y entonces mi ministerio no parece tan emocionante. Tengo en realidad que abrirme paso a través de esos tiempos porque sé que tengo una deuda con Dios.

¿Qué sucede si veo que hay una casa incendiada, y las personas que están dentro no saben lo que está ocurriendo? No puedo pararme en la esquina y preguntarme si vale la pena que se salven. Como tienen necesidad y yo tengo la información que puede salvarlos, estoy obligado con ellos.

Si usted participa en el servicio cristiano solo cuando le gusta hacerlo, no ha aprendido la clase de servicio que Pablo escribió en el versículo que vemos. Cuando se enfrenta a un tiempo difícil en el servicio a las personas, a veces de lo único que puede depender es de su obligación con Dios.

Bueno mis queridos amigos, aquí nos quedamos, aún hay más tinta en el tintero por lo cual nos vemos muy pronto, siga con nosotros, bendiciones.

Contentos y confiados

«Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen» (Salmos 17:5)

Los cristianos que son espiritualmente estables tienen un testimonio que honra a Cristo. Esa es la clase de testimonio que tenía el apóstol Pablo. Atado en cadenas como preso del Imperio Romano, seguía contento y confiado en el Señor (Filipenses 4:11, 13). Pero muchos creyentes no están contentos hoy. En realidad, a los incrédulos les resulta difícil entender cómo un cristiano que cree en un Dios Todopoderoso puede vivir como si Dios fuera débil.

Tal vez haya ocasiones en las que usted se sienta aplastado, débil y sin poder mantenerse firme. Usted sabe lo que es perder su equilibrio espiritual. Nos enfrentamos a las tentaciones y las pruebas de esta vida. No obstante, es esencial que seamos espiritualmente estables, no solo por nuestro propio bienestar, sino también por nuestro testimonio cristiano ante el mundo perdido. Así que cerciórese de que está dependiendo de Dios, no de usted mismo, para mantenerse firme.

Bueno mis amigos, les dejo una alabanza para que usted se mantenga alabando y confiado en su creador, bendiciones y seguimos en contacto.

Vuelva a visitarnos en un rato regresamos y le aseguro, volveremos a dejarlo pensando.

Falsa seguridad – Evite el engaño

Nos volvemos a encontrar aquí para refleccionar, amigo o hermanos en Cristo, seguimos trabajando para poder entregarle algo que nos permitirá seguir en nuestro caminar diario. Tomé su Biblia, escudriñela y siga caminando.

FALSA SEGURIDAD

«No todo el que me dice «Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos». (Mateo 7:21).

El Nuevo Testamento presenta normas elevadas para distinguir la verdadera vida cristiana, y también da muchas advertencias para evitar el engaño de sí mismo respecto a la salvación (vea Mateo 25).

Una de las causas del engaño de sí mismos es una interpretación errónea de la doctrina de la seguridad. Muchos son engañados por testigos cristianos bienintencionados que les dicen que para ser salvos sencillamente tienen que tomar una decisión por Cristo y después, basándose en esa oración de decisión, nunca volver a dudar de su salvación.

Lamentablemente, tales evangelistas están tratando de garantizar la salvación de alguien sin la obra convincente del Espíritu Santo y la futura evidencia de los frutos espirituales acompañados de la obediencia a la Palabra (Juan 8:31). Sólo Dios puede dar a una persona la verdadera promesa de la salvación, por el Espíritu obrando mediante su Palabra (vea Romanos 8:14-16).

EVITE EL ENGAÑO

«Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?» (Mateo 7:22).

Una buena manera de evitar el engaño espiritual de sí mismo es sencillamente conocer y esquivar las trampas religiosas en las que se puede caer. En primer lugar, hay excesiva preocupación con las simples actividades religiosas. El enfoque externo sobre la asistencia a los cultos y a los estudios bíblicos, el escuchar sermones, el cantar himnos y otras buenas actividades como esas pueden en realidad apartarlo del conocimiento del Dios a quien piensa que está sirviendo.

En segundo lugar, hay una dependencia superficial de las actividades religiosas y las ceremonias pasadas. El hecho de que usted fuera bautizado cuando era niño, de que asistiera a la escuela dominical o a la escuela bíblica de vacaciones, o que se uniera a una iglesia no significa necesariamente que ahora esté justificado ante Dios.

En tercer lugar, hay un conocimiento religioso de por sí. Usted puede comprometerse con una determinada denominación y sus tradiciones, o tener un gran interés académico en la teología. Pero todo eso es inútil si no está interesado también en ser más semejante a Cristo y más obediente a su Palabra.

John Macarthur – La verdad para hoy.

Bueno mis queridos hermanos y hermanas en Cristo, nos vemos, lealo dos veces, probablemente es usted miembro o líder o está sirviendo en algún ministerio en la congregación a la cual asiste, pero recuerde todo ello no lo hace un tremendo seguidor de Cristo, son obras, aunque buenas, son solamente obras, el arrepentimiento a lo que nos llamó Cristo y a la entrega total es lo que nos inicia en nuestro caminar, bueno aquí lo dejamos, espero que lo haya hecho pensar, bendiciones y nos vemos muy pronto.

Vivir nuestro mensaje

Bueno mis amigos, aqui una reflexión, terrible, dura, interesante, pero que me ha dejado pensando, si usted amigo, hermano o hermana en Cristo, visitante extraviado, visitante diario, lea este post, al igual que yo lo voy a hacer, varias veces, muy detenidamente porque hay mucho por hacer.

«Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias al Padre por medio de él» (Colosenses 3:17)

Los incrédulos prestrarían más atención a nuestro mensaje evangélico si le diéramos algo especial a observar. Pudiéramos comenzar por no mentir y por decir siempre la verdad. ¿Qué sucedería si nunca nos enojáramos hasta pecar, sino que siempre obráramos con amor; que nunca robáramos, sino que siempre compartiéramos lo nuestro; y que nunca dijéramos vulgaridades, sino que siempre pronunciáramos palabras edificantes? ¿Puede imaginarse cómo reaccionarían los perdidos si nunca nos amargáramos, ni enojáramos, ni mostráramos resentimiento, ni fuéramos violentos, ni calumniadores, sino que siempre nos caracteriza la bondad, la compasión y el perdón? Tal vez entonces presentarían más atención.

Examine su conducta. ¿Dice usted la verdad? ¿Controla usted su enojo de tal modo que solo actúa con justicia? ¿Comparte con otros lo que tiene? ¿Habla con misericordia? ¿Es usted bondadoso, compasivo y clemente? Si usted es un nuevo hombre o una nueva mujer en Cristo, vivirá de esa manera.

Aqui nos quedamos por el momento, pero ahora, salga usted a caminar, le aseguro que si verdaderamente lo que usted ha leído, le ha llegado al corazón, entonces estara arrastrando los pies por la amargura, tristeza, de saber que algo estaba mal en su vida y que tenemos que cambiar, hagamoslo mi amigo o amiga, es por ser o convertirnos en verdaderamente «cristianos».

Nos vemos y ya sabe, un comentario, sería muy bueno, pero mejor sería que ponga por obra lo que usted leyó aquí.

Bendiciones.

La importancia de la verdad/Verdadero servicio

LA IMPORTANCIA DE LA VERDAD

«Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros» (Efesios 4:25)

¿Por qué es tan importante decir la verdad? Porque somos miembros los unos de los otros. Cuando no decimos la verdad entre nosotros, dañamos nuestra comunión. Por ejemplo, ¿qué sucedería si el cerebro le dijera que lo frío es caliente y lo caliente es frío? Cuando se bañara, !moriría congelado o se cocería en agua hirviendo! Si su ojo decidiera enviar falsas señales a su cerebro, una peligrosa curva de la carretera parecierda ser una recta, y se estrellaría. Dependemos de la sinceridad del sistema nervioso y de cada órgano del cuerpo.

El cuerpo de Cristo no puede funcionar con menos exactitud que eso. No podemos ocultar la verdad a los demás y esperar que la iglesia funcione debidamente. ¿Cómo podemos servirnos los unos a los otros, llevar las cargas los unos de los otros, cuidarnos mutuamente, amarnos, edificarnos, enseñarnos y orar los unos por los otros si no sabemos lo que está ocurriendo en la vida de los demás? Así que sea sincero, «siguiendo la verdad en amor» (Efesios 4:15).

VERDADERO SERVICIO

«Sirviendo al Señor» (Romanos 12:11)

Todo lo que usted haga en la vida cristiana debe ser compatible con la Palabra de Dios y verdaderamente en su servicio y para su gloria. En Romanos 12:11, la palabra que Pablo empleó para describir el servicio cristiano se refiere al servicio de un esclavo, cuya única tarea era llevar a la práctica la voluntad de su amo. Así es como usted debe servir a Dios: como siervo de Jesucristo.

Pero no puede servir al Señor con sus propias fuerzas, así como no pudo ir a El por su propio poder y voluntad. El poder de servir a Cristo viene de Dios. «Para lo cual también trabajo», dijo Pablo, «luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí» (Colosenses 1:29).

 

John Macarthur – «La verdad para hoy»

Nos vamos a la guerra

Que tal queridos amigos y hermanos, hoy hablaremos de guerra, por lo tanto vaya al closet, vea bien en el garage, o quizás en el cuarto donde guarda sus herramientas u olvida todos sus equipos, empiece a buscar, su escopeta de dos cañones, o sus flechas de indio Siux, o quizás su resortera, porque nos vamos a la guerra, si no tiene nada de eso, un par de sartenes o cacerolas nos servira, aunque sea para hacer ruido, sus botas chanca buques y de paso una liga y sus papelitos, porque hoy hay una guerra que se la vamos a ganar al diablo, ¿estamos listos?, o hacemos como que no vimos y nos vamos a ver el chavo del 8, bueno mis amigos, mejor prepárese un café, bien cargado para soportar la lucha (contra el sueño) y empecemos a aprender un poco más respecto a guerra espiritual, hoy como muchos temas vistos en este blog, es simplemente para ponerles ese gusanito que debe de tener todo creyente que es el de escudriñar las Escrituras, bueno empecemos, recuerde al final se daría bien un comentario suyo, gracias.

Hace mucho tiempo atrás, empece a buscar información con respecto a la batalla más grande que tiene el cristiano (y ojo no es cómo llegar a fin de mes con el sueldo que tiene) sino contra su enemigo número uno que es Satanás y me di cuenta de muchas cosas, de lo cual trateremos desde este momento:

C. S. Lewis dijó: En lo que se refiere a los diablos, la raza humana puede caer en dos errores y de signo opuesto. Uno consiste en no creer en su existencia. El otro, en creer en los diablos y sentir por ellos un interés excesivo y malsano. Los diablos se sienten igualmente halagados por ambos errores, y cogen con idéntico entusiasmo a un materialista que a un hechicero.

Desgraciadamente, existen vestigios de ambos errores en la iglesia de hoy en día. Por un lado, algunos cristianos son materialistas y no entienden que la vida cristiana es una batalla espiritual feroz.

Una razón de la existencia de una actitud materialista es la indiferencia. Cuando su mundo es un lugar fácil donde vivir, es fácil olvidar que está sucediendo una guerra espiritual. Es fácil olvidar que millones de almas en el mundo están bajo las garras de Satanás. Y es fácil olvidar que Satanás siempre se aprovecha de cristianos que son letárgicos, indolentes o espiritualmente estancados. A Satanás le encanta cuando los cristianos tratan de encerrarse en un ambiente santificado en lugar de pelear la batalla. Sin embargo, esa es la norma de muchas iglesias hoy en día. Pero el mundo a invadido a la iglesia con beneplacito de los líderes y miembros de esas congregaciones. Hay demasiados cristianos que anhelan los placeres temporales y terrenales en lugar de los rigores de la guerra y enfrentamiento. Buscan una vida fácil, una vida de entretenimiento y actividades, y nunca se dan cuenta de su rol en la batalla de los siglos. Un creyente que invierte su tiempo y recursos en cosas mundanas no entenderá la guerra espiritual. No podemos dejar que la guerra espiritual avance con violencia alrededor nuestro sin que nos unamos a ella. Es vital que hagamos un inventario espiritual preguntándonos: ¿Estoy marcando la diferencia en la lucha? o más dura la pregunta ¿Estoy en la lucha?, se sorprendera cuando se responda.

Aquí mis queridos amigos, se me viene a la mente (aún la tengo) una pregunta, verdaderamente ¿entendemos lo que es guerra espiritual?, ¿sabemos de qué se trata?, ¿porqué estamos involucrados nosotros?, estas y muchas preguntas, no solo me las hago yo, sino muchos creyentes, y hasta el momento muy pocas veces nos han definido correctamente lo que significa guerra espiritual, muchos ni siquiera conocen las armas del enemigo, ni siquiera conocen las armas del cristiano, y empiezan a seguir modas, formas y muchas veces actitudes que al final cuando los de afuera nos miran parecemos que hemos llegado del Circo Solei a divertirlos, porque ni siquiera nosotros los cristianos somo capaces de explicarles porqué hacemos tal o cual cosa, en la medida que profundicemos estos estudios, trataremos de encontrar y exponer la verdad biblica. Pero sigamos.

Durante los últimos tiempos se está volviendo muy popular lanzar encantamientos en contra de Satanás y supuestamente reprenderlo o atarlo. nosotros lo atamos el domingo y el se desata el lunes, aquí otra pregunta: Si al espíritu demoniaco del alcoholismo y drogadicción, lo atamos el domingo, que pasó el lunes ¿se desató?.

¿Y qué acerca de esa fascinación? (de atar) ¿Necesitan los creyentes asistir a rigurosos campamentos de guerra espiritual? ¿Debemos romper las fortalezas de los demonios para poder recuperar las ciudades o países? ¿Deben los creyentes hablar a los demonios y echarles fuera? ¿Podemos verdaderamente atar y reprender a Satanás?

Desde luego que los cristianos se encuentran en una lucha contra los poderes de las tinieblas, en Efesios 6:12 Pablo dice: «Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales»

El teólogo Dr. Archibald Alexander, escribió: No hay nada tan indispensable como distinguir cuidadosamente entre experiencias verdaderas y falsas de la religión: «Probar a los espíritus para saber si son de Dios». Para llevar a cabo esta distinción, no hay otra prueba sino la Palabra infalible de Dios; que todo pensamiento, motivo, impulso y emoción sea traído a esta piedra de toque. «A la ley y el testimonio; si no hablan de acuerdo a ellos es porque no hay luz en ellos».

La Palabra de Dios debe ser nuestra única guía para todo lo que creemos y practicamos.

Bueno mis queridos amigos, hermanos y visitantes que espero que os tengamos nuevamente por aquí, este solo fue una pequeña probadita de lo que es la guerra espiritual, seguiremos, no se aleje de nosotros, porque lo que aprendemos en nuestro caminar cristianso, queremos exponerlo y escuchar su opinión, asi como saber de usted, pero tenga en cuenta algo que he vivido, hace muchos pero muchos años, la guerra espiritual era el pan de cada día en la iglesia en la que me congregaba con mi familia, y podíamos ver, la forma en que se hacía, pero era más por creer en la forma en que nos enseñaron, que por lo que dice la Biblia, hasta que la revelación llegó y me dí cuenta de que por más figurativa o profética que se diga que es, el saltar, pisar, gritar, nada tiene que ver con la guerra espiritual, el atar, gritar: !fuera!, ordenar, entre otros adjetivos, nada tiene que ver con la guerra espiritual, porque si eso fuera cierto, le voy a poner un ejemplo:

En todas las iglesias cristianas del área de la bahía (San Jose, San Francisco, Gilroy, Palo Alto etc) cuántas veces han atado al diablo, cuántas veces lo han hecho fuera, cuántas veces hemos gritado Satanás !huye!, ¿cuántos problemas se han resuelto? después que hemos pisoteado demonios, esporpiones y serpientes, «NINGUNO», entonces ¿porqué, seguimos haciendo lo mismo? y no verdaderamente buscamos en la Palabra de Dios, las respuestas, Sé que hay una guerra espiritual y es devastadora, porque Satanás vino a destruir, a robar, a matar, pero mientras creamos que dando saltitos, gritando, nada vamos a conseguir. Porque no primero cada uno de nosotros , los que nos autoproclamamos, cristianos nos comprometemos con el Señor, verdaderamente empezamos a buscarlo, a seguir sus pisadas, a pagar el precio, sabiendo el costo, a que sea nuestra prioridad y a empezar con nosotros en el conocimiento de su verdad, a abrir nuestras casas para hacer estudios biblicos, a tener reuniones de oracion, a escudriñar la Palabra, a hacer discípulos que vayan y enseñen la Palabra a otros, empezar a reproducirnos en otros y hacer lo que es la visión de la iglesia, predicar Su verdad a toda criatura y a hacer discípulos hasta el confín de la Tierra, que es la visión de este blog, que llegue a escucharse la verdad en todo lugar.

Bueno los dejo, regresamos en un rato, no hemos terminado, con varios temas abiertos hasta el momento, sobre todo del perdón que me trajo a mal traer por varios años, pero solamente quiero dejar en su corazón un pensamiento: «Si verdaderamente caminamos por la senda que conduce a la vida eterna, ¿por qué en mi vida no existe aún un compromiso completo para hacer la obra de Dios?» se y me: lo dejo de tarea.

Nos vemos y bendiciones.

La puerta ancha y la puerta angosta

Mis amigos y hermanos, una vez más nos volvemos a reunir, por este tu blog, pero ahora con una conversación que deseo de corazón, deje en usted ese deseo de saber más de Cristo y de Su Palabra, para lo cual tome una vez más su Biblia, porque hablaremos de la Biblia y no del libro gordo de Petete.

Vayamos pronto a Mateo 7:13-14, Jesús mencionó dos veces la puerta estrecha y una vez la ancha. Desde esa intersección, ambos caminos parecían conducir a la salvación. Ambos prometen acceso a Dios, al Reino, a la gloria, a la bendición y al cielo. Pero sólo uno de esos caminos llega allá. El otro está pavimentado con justicia propia en vez de estarlo con la perfecta justicia que Dios exige en Mateo 5:48: «Sed pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto». O bien usted acepta la verdad de que la salvación viene por lo que Dios ha hecho por usted en Cristo, o se queda sin nada que no sea su propia y pecaminosa justificación.

La principal característica del camino de la vida que Jesús señaló fue su estrechez. La senda ancha tiene toda clase de tolerancia al pecado, a las leyes aparte de la ley de Dios, y a las normas por debajo o por encima de las normas de Dios. Todo sistema de religión hecho por el hombre es parte del paisaje de la senda ancha. Pero Jesús no buscó maneras de hacer acomodos. Sencillamente dijo: «Tienes que dejar la senda ancha. Tienes que seguir la senda angosta». Para ir al Reino tienes que sujetarte a estos términos.

No basta oír predicar sobre la puerta; no basta respetar la ética; hay que entar por la puerta. No se puede entrar a menos que uno abandone la justicia propia, se vea como un mendigo en espíritu, lamente su pecado, sea manso ante un Dios santo, sin orgullo ni jactancia, con hambre y sed de justicia, y sin creer que la tiene. El infierno estará lleno de personas que tuvieron un alto concepto respecto al Sermón del Monte. Usted tiene que hacer más que eso. Tiene que obedecerlo y ponerlo en práctica.

No puede quedarse afuera y admirar la puerta estrecha, tiene que dejarlo todo y pasar por ella. Allí está de nuevo la negación de uno mismo. Uno pasa por la puerta, despojado de todo. Pero, ¿no es eso ser de mente estrecha? ¿Quiere eso decir que el cristianismo no da campo a puntos de vista opuestos? ¿Nada de tolerancia compasiva? ¿Nada de diversidad?

Así es exactamente. No lo hacemos así debido a que seamos egoistas, arrogantes o egocéntricos. Lo hacemos porque eso es lo que Dios dijo que hay que hacer. Si Dios dijera que hay cuarenta y ocho caminos. Pero no los hay: «Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en el que podamos ser salvos», nos recuerda Hechos 4:12. No hay otro nombre, sino Jesús.

Pasar por la puerta al Reino de Cristo es un peregrinaje solitario. La salvación es individual.

J. Peter reflexionaba, asistir a la iglesia no le hace a uno cristiano más que el estar en una cochera le hace a uno automovil. Usted tiene que acudir a Jesús como individuo, en una entrega individual a una fe de arrepentimiento y negación propia. Eso es duro.

Bueno espero que usted reflexione, se ponga a pensar de que el camino al Reino es pasar por la puerta estrecha, en la que antes hemos calculado el costo y hemos dejado todo para poder pasar, de lo contrario, será muy difícil hallarla. Bendiciones y nos seguimos viendo.