A punto de tirar la toalla

Bueno queridos amigos y hermanos en Cristo, y visitantes que espero que vuelvan a darse una vuelta por aquí. Les transcribo una carta que recibio el pastor John Macarthur y que muestra muchas cosas que en nuestras iglesias se ve a menudo, seguramente usted pastor o lider de alguna congregación, estara familiarizado con este asunto, al final daremos nuestra impresión.

Una vez recibí una carta de un joven pastor que estaba pensando en dejar el ministerio, y lo que decía me rompió el corazón. Esto es lo que él esribió:

Permítame explicarle algo que me tiene preocupado y que todavía no he podido corregir, y que me esta llevando a pensar en dejar el ministerio. Quizás el Señor quiera usar sus conocmientos para darme a mi algo de luz.

Creo firmemente que el liderazgo de la iglesia debiera ser lo mejor de lo mejor, no solo en sus vidas espirituales personales, sino también en ejemplo para los que dirigen. No quiero decir que el líder tiene que ser perfecto o sobrehumano, pero sí que debiera tener una relación personal viva y creciente con nuestro Señor. Creo firmemente que si los líderes de una iglesia no presentan un estilo de vida de compromiso y dedicación con el Señor y con su iglesia, sus seguidores tampoco lo van a hacer.

El problema, pastor MacArthur, es que las dos terceras partes de nuestros líderes elegidos, solo vienen a los cultos una vez a la semana. No estoy diciendo que todos tienen que estar presentes cada vez que se abran las puertas del templo, pero sí creo que, excepto en el caso de situaciones imprevistas, enfermedades y vacaciones, los líderes de la iglesia deberan esforzarse por estar presentes en los cultos de la iglesia, sino por otra razón, al menos para animar a los santos y al pastor. Encuentro bastante difícil de creer que se pueda proveer de un buen liderazgo cuando los líderes no pasan suficiente tiempo con los creyentes para enterarse de cuáles son sus heridas y temores. En nuestras reuniones de consejo de diáconos, encuentro que la mayor parte del tiempo se pasa en asuntos que no tienen relación directa con las necesidades de las personas. Creo que es debido a eso, nuestra iglesia se encuenntra estancada, lo que equivale a que estamos retrocediento en vez de avanzar. Varias veces pedí a los líderes que pensáramos juntos sobre esto (algunos de ellos incluso no son muy fieles en asistir a las reuniones), pero sin ningún resultado.

No estoy hablando acerca hombres y mujeres que sencillamente no pueden acudir a las reuniones, sino de personas que no quieren hacerlo. Algunos de los líderes dicen que están muy ocupados, demasiado cansados al final del día, o ni siquiera se excusan. Pero esos líderes no tienen ningún reparo en recordarme que ellos son los que deciden en la iglesia. Eso sucede a menudo. He llegado a la conclusión de que si eso continúa así en el próximo año, estoy listo para dejar el pastorado. ¿Cómo es posible que un pastor pueda dirigir su iglesia, establecer los programas que se necesitan y desarrollar un liderazgo espiritual si no se puede conseguir que los demas líderes le apoyen? Estoy abierto a su consejo. Creo sinceramente que nuestra iglesia tiene grandes posibilidades pero mientras tanto que seamos tibios, el Señor no va a bendecirnos o a usarnos.

Esa carta la podían haber escrito miles de diferentes pastores (en los cuales yo mismo me incluyo, ojo yo, Victor) porque es común para las personas dar por supuesto las cosas buenas que Dios les ha dado. Yo no quiero que eso suceda en nuestra congregación, no quiero que las personas se olviden del Señor. Quiero que ellos continúen temiendo su santo nombre.

Mi hermano, quizás, usted pueda decir, al igual que yo, pero si está carta es todo aquello que me viene sucediendo, y si mi amigo, pero la cuestión es ¿qué hacemos? bueno no creo que sea aconsejable hacer bajar fuego del cielo y que los consuma, como hemos pensado muchas veces, sino empezar a formar hombres y mujeres para todos juntos poder hacer la obra de Dios. Tenga usted líder, pastor o miembro de alguna congregación, espero que los de la congregación «Nueva Generación en Cristo» en la cual hoy me congrego, también lleguen por aquí.

La iglesia es un cuerpo, y debiéramos prestarle gran atención a su anatomía. Una iglesia necesita tener una estructura adecuada (un esqueleto), sistemas internos (ciertas actitudes), músculos (diferentes funciones), y carne (la forma de los programas). Elimine algunos de estos componentes esenciales, y el cuerpo no puede sobrevivir. Hay ciertas verdades esenciales que una iglesia tiene que creer y sostener firmemente si quiere contar con una estructura sana y fuerte. Estas doctrinas son inalterables y nunca negociables; no pueden quedar comprometidas bajo ningún concepto. Si usted cede en cualquiera de estos puntos destruye a la iglesia y esta se convierte en un bulto amorfo, que no tiene forma o como decimos normalmente «no tiene ni pies ni cabeza».

Hoy la iglesia parece pensar que su meta es ayudar a las personas a sentirse mejor acerca de sí mismas. No les ofrece a las personas otra cosa qué placebos espirituales. Se enfoca en la psicología, en el amor propio, en el entreteniemiento y en otras mil diversiones para tratar de satisfacer esas necesidades.

La iglesia ha sido reducida de un organismo que hace incapié en conocer y glorificar a Dios a una organización enfocada en las necesidades humanas. No se dan cuenta de que si usted conoce a Dios y le glorifica, las necesidades de su vida quedarán satisfechas. «El temor a Jehová es el principio de la sabiduría» (Pr. 9:10) Cuando usted goza de una relación correcta con Dios, todo lo demás cae en su justo lugar. Muchos predicadores en el nombre de Dios y algunos por desconocimiento e ignorancia, otros por malicia y beneficio propio, quieren sacar a Dios de su trono y convertirlo en un siervo que tiene que hacer todo lo que ellos le pidan que haga. Las personas tienden a ser irreverentes; no saben cómo adorar a Dios. Algunas personas piensan que la adoración es todo aquello que les produce sentimientos agradables. Conocen muy poco acerca de Dios. Hay demasiadas Martas y muy pocas Marias en la iglesia (Lucas 10:38-42). Estamos tan ocupados sirviendo y tratando de que el servicio salga espectacular, que no dedicamos tiempo a sentarnos a los pies de Jesús. No temblamos ante la Palabra de Dios. No nos atrevemos a enfrentarnos a la santidad de Dios y a nuestra pecaminosidad de modo que podamos ser usados para su gloria.

Ahora mi hermano, pastor , líder, visitante de alguna iglesia, ¿qué debemos hacer? simple, empecemos a conocer a Dios, y formemos discípulos de Jesucristo, busquemos en medio de Su Palabra, su voluntad y sobre todo empecemos arrepintiendonos de nuesra vida pasada, hagamos un compromiso con Dios y empecemos a caminarr y guiar verdaderamente al pueblo de Dios, sin conocerlo jamás nos podremos autotitular, «hijos», ni mucho menos poder decir a los cuatro vientos que «El es nuestro Señor», bueno ¿empezamos?, perfecto, no deje de visitarnos e iremos estudiando lo que Dios quiere para su iglesia, para usted y para cada uno de los que por aquí nos visitan, dejeme sus comentarios para poder mejorar este blog, gracias y bendiciones.

Obreros para la construcción

Nuevamente por aquí, pero ahora con un tema interesantísimo, es necesario que usted este comodo y que ponga sus cinco sentidos en lo que va a leer, he tenido un tiempo meditando lo que vamos a conversar, y sobre todo me he tomado el tiempo para preguntar, por aqui y por alla, hablar con algunos pastores, al respecto y sobre todo he buscado qué dice la Biblia al respecto (utilizo la versión Reina Valera 1960, que me parece la llamemosle más acertada), por lo cual nuevamente como es una conversación informal entre amigos, preparece un cafecito, doble, para que no se me duerma, tome su Biblia y agarreme a bibliazos si no es correcto lo que digo, pero sobre todo preste mucha atención, y si tiene dudas, corra con algún líder o su pastor para que le dé respuestas a sus incognitas.

Ahora si, con las salvedades del caso empezamos. En estos tiempos que corren que cada día nos trae una sorpresa nueva y que la crisis del ladrillo aún no nos deja y que por países de Europa estan muy mal y que así como USA los contagio hace unos años, hoy nos están devolviendo el mismo virus, lo único que este virus es más duro de frenar, pero eso ha hecho que algunos líderes de iglesias, como la que usted visita o es miembro (quizás) les gusta que se piense de ellos como hombres de empresa, porque han tenido la revelación de que la iglesia de Jesucristo, hay que manejarla como a COSCO o Safeway, otros se creen estrellas o presentadores de televisión, otros han entrado en la iglesia como filósofos, o psicoanalistas, abogados de migración y nos dan la receta para entrar al cielo, saltandonos la barda, pero mi amigo, esas ideas que a la primera mirada parecen buenas, estan en clara oposición con lo que las Escrituras nos dice, sobre los líderes que debemos tener en las congregaciónes, que algunos han convertido en tienda de remate, o de segunda mano, o en circos que hasta a payasos invitan a darnos su testimonio, incluyendo a aquellos artistas que tienen 5 meses de convertidos y los quieren hacer pastores, no, más neofitos, no necesitamos, !por el amor de Dios!.

Si usted tiene su Biblia a la mano (de lo contrario comprése una, corra, aquí lo esperamos, le prometo no irme) (¿ya regreso?, bueno seguimos) 2 Timoteo 2, Pablo usa siete metáforas diferentes para decirnos cuáles son las características esenciales del liderazgo. Como un maestro (v.2), un soldado (v.3), un atleta (v.5), un labrador (v.6) un obrero (v.15), un vaso (v.20-21), y un esclavo (v.24). En donde si usted se dá cuenta de lo que significa cada una de estas características, nos dan ideas de sacrificio, trabajo, servicio, privaciones, esfuerzo, nos hablan de las responsabilidades del liderazgo espiritual. Jamás esto nos puede hacer pensar que el liderazgo es algo fácil y encantador, recuerde que el liderazgo dado por Jesucristo es aquel que enseña la verdad de la Palabra de Dios y que guia a los miembros de una congregación por los pasos dados por el maestro.

El liderazgo en la iglesia no se supone que sea encantador ni tampoco es un manto de posición elevada que se confiere a la aristocracia de la iglesia, como algunos lo pintan y lo demuestran ubicando sillones y hasta reclinadores en el altar para que el liderazgo se siente, tratando de buscar ser reconocidos se sientan en las primeras bancas creyendo asi que Dios los va a ver en mejor forma, yo pienso diferente, el liderazo debe sentarse al final, ¿la razón? porque desde allí usted lider, podra ver si alguien tiene una necesidad, al frente, será muy díficil, de igual forma se dará cuenta quien o quienes no llegaron a la iglesia, para poder hacer la obra para la cual fue llamado, pastorear a las ovejas. En una iglesia que asistí, pasaron meses para que supieran que estaba allí, nunca conocí al lider de varones, mucho menos al de matrimonios, jamás, supieron que me fui, (que tal liderazgo, y ellos nos van a guiar al cielo). Este liderazgo, tampoco se obtiene por antiguedad, ni se compra con dinero, ni se hereda, usted puede tener el llamado de Dios, pero no por ello, ni su esposa ni mucho menos sus hijos lo tienen, porque algunos pastores entregan el mando de la iglesia a sus hijos, por el hecho de creer que Dios también los llamó a ellos, Dios llama a toda persona a que se arrepientan, pero no necesariamente a seguir los pasos del papá o del esposo. No cae necesariamente en las manos de aquellos que son exitosos en los negocios o finanzas, tampoco se entrega por la inteligencia y talento. Sus requisitos y aquí mi querido amigo, lealo dos veces, ya sea usted pastor, maestro, evangelista, etc., son: un carácter irreprensible, madurez espiritual y disposición de servir humildemente.

Si usted mis queridos amigos, recuerdan lo que leyó en su Biblia se dará cuenta de que la metáfora predilecta del Señor Jesús para el liderazgo espiritual, que El la usó a menudo para describirse a sí mismo, era la del pastor; uno que cuida del rebaño de Dios. Todo lider de la iglesia es un pastor (recuerde bien esto, y que cómo pastores daremos cuentas). Un pastor, dirige, alimenta, cuida, consuela, corrige (aunque a nadie le guste) y protege. Estas son las responsabilidades que nadie debe olvidar.

Si usted ve a su alrededor, los pastores carecen de una posición social. En la mayoría de culturas, el pastor ocupa una de las posiciones más bajas, solo dentro del reino de Dios muchos de ellos se han creído la mamá de los pollitos y creen que deben ser servidos, de merecer hoteles de cinco estrellas cuando van a predicar a otras ciudades y de cobrar por hacer la obra de Dios, otros inclusive, si no van a iglesias de renombre, o de tantos asistentes, pues simplemente no van, esto mis queridos hermanos no es de Dios, cuántos y diganme por favor en un comentario, de esos grandes televangelistas, cantantes, llegaran a una congregación de 50 personas, !Jamás!, porque allí ni venderan sus libros, ni compraran sus CDs, mucho menos dejarán una gran ofrenda, o ¿cuándo? viajarán a pueblitos en las sierras de nuestros países a promover el evangelio, ¿buena pregunta? encuentre usted la respuesta.

Bajo el plan de Dios, el liderazgo es una posición de servicio amoroso y humilde, es un ministerio, no una administración, es la iglesia de Jesucristo, no el restaurant «Tacos al pastor», que algunos lideres creen. Aunque digan esa frase celebre «Todo lo hago en el nombre de Cristo» ¿será?. A los que, Dios verdadermente ha llamado para el minsiterio, no los ha llamado a ser monarcas reinantes, sino esclavos humildes, no individuos famosos e ingeniosos que saquen el pecho porque se pueden comprar camisas de 1,000 dolares, o tener carros último modelo, sino siervos diligentes. El hombre que dirige el pueblo de Dios debe de ser por encima un ejemplo de sacrificio, devoción, sometimiento y humildad.

Mire mi amigo, si usted esta caminando y pastoreando una iglesia debe de entender lo que aqui digo, el pastorear un rebaño espiritual no es tan sencillo, las demandas son muchas y los requisitos difíciles de satisfacer. No todos poseen las calificaciones requeridas, y entre los que las cumplen, pocos parecen brillar en la tarea. Sino mire alrededor, lideres que quieren hacerlo rico, prospero, que hasta le cuentan hasta tres a Dios para que les haga el milagro, que dicen prueba a Dios por tu milagro, que saltan, bailan, dan de gritos y te tumban para decirte que tienen la unción, sin darse cuenta de que el pastorado espiritual exige que verdaderamente sea primero un hombre piadoso, talentoso, de múltiples habilidades y de gran integridad. Recordemos que también los describe como, maestro, soldado, atleta, labrador y esclavo. Con todo, debe mantener la perspectiva y conducta de un pastor.

Bueno mis amigos, aqui nos quedamos, seguiremos, eso se lo prometo, pero mi amigo si es lider de alguna iglesia, es usted un siervo y el siervo está para servir, (como dice un dicho: «siervo que no sirve, no sirve»), reciba a la gente, mire por los que llegan y por los que no llegaron, ore por las necesidades y sobre todo que su caminar este de acuerdo a las normas escritas en nuestro libro esencial: La Biblia. Nos seguimos viendo y conversaremos más sobre este punto y muchos otros, gracias y bendiciones.

Tres pasos a seguir para ser creyente

Cualquiera que quiera seguir a Jesús al reino de Dios, es decir, cualquiera que quiera ser creyente, tiene que enfrentarse a tres mandameintos: 1) negarse a sí mismo, 2) tomar su cruz cada día, y 3) seguirlo. Cuesta creer estas palabras. No son agradables para el consumidor ni razonables para el que busca. El cristianismo ligero no se halla en ninguna parte. Pero este no es un pasaje oscuro, ni diferente de las demás enseñanzas de Jesús. Son principios que enseño firme y repetidamente en todo su ministerio, vez tras vez en todas las diferentes ocasiones.

La idea es que si uno quiere ser discípulo de Cristo y recibir perdón y vida eterna, debe rehusar asociarse !con la persona que uno mismo es! Usted está hastiado de su ego pecaminoso y ya no quiere tener nada que ver con esa condición caída. Y tal vez no solo consigo mismo sino también con su familia.

No es una invitación amistosa, es una advertencia: Si vienes a Cristo, tal vez las cosas en tu familia serán peores, no mejores. Puede producir una división en tu familia, como nunca antes la has experimentado. Si le das tu vida a Jesucristo, habrá un golfo impasable entre tú y las personas que no entregan su vida a El.

Recuerda usted cuando Jesús dijo: «Una cosa te falta: anda vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz». Jesús hizo que saliera a relucir la justicia propia del hombre y luego dejó al descubierto su amor al dinero. El joven quería que Jesús le enseñara cómo tener la vida eterna, pero Jesús le dijo que el precio era abandonar su ilusión de justificación propia y más bien reconocer que era un pecador indigno y miserable. Tenía que estar dispuesto a someterse al Señor Jesús, aun si ello significara dejar todas sus posesiones terrenales. Tal vez Jesús no lo pida, pero el requisito para la vida eterna es estar dispuesto a dejarlo todo si El así lo pide.

Seguir a Jesús no es un asunto que dependa de usted o de mí. Ser creyente no es cuestión de nosotros, no es custión de estima propia. Mas bien es cuestión de estar hastiados de nuestro pecado y de nuestra desesperación por el perdón. Es cuestión de ver a Cristo como el invaluable Salvador del pecado, la muerte y el infierno, para que voluntariamente dejemos a un lado lo que sea necesario, aun si nos cuesta nuestra familia, nuestro matrimonio y lo que sea que atesoremos y poseemos. No puede ser más claro que esto: Si usted trata de aferrarse a sí mismo, a su plan, a su agenda, a su triunfo, a su autoestima, pierde el perdón y el cielo.

Si quiere seguir a Cristo hasta el cielo, este es el mensaje: Niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígalo. ¿Oye esto en el evangelio contemporáneo? ¿Alguna vez oye esto en el mensaje que da algún predicador por televisión o algún evangelista? ¿Oye alguna vez que alguien se levanta de entre la multitud y dice lo siguiente?: «Si quiere usted convertirse en creyente, !renuncie a la vida! Rehúse asociarse con usted mismo, rechace todas las cosas que su ego anhela, quiere y espera. Esté dispuesto a morir por amor a Cristo, si es necesario, y mientras vive como un esclavo, sométase en obediencia a Jesucristo» !Eso no vende! No es un brillante mercadeo, pero es la verdad que usted escuchara en este blog.

Nos quedamos aquí, vuelvalo a leer, detenidamente y sobre todo preguntándose, ¿en dónde estoy yo, y a qué estoy dispuesto por llegar al reino de Dios?

Bendiciones y seguimos.

Antes de irme por el momento les dejo una alabanza para que pueda adorar al creador, es de la congregación «Nueva Generación en Cristo» si desea ver más, busquenos en YouTube, con el nombre de nuestra iglesia, y disfrute alabando y adorando a Jehová, nos vemos.

Respetando a todas las religiones (¿¿??)

Bueno mis queridos amigos, hermanos, visitantes, asiduos, extraviados que pululan por la red, bienvenidos, a este su blog, hoy vamos a ver algo interesante, bueno eso es lo que pienso yo, esperemos que al final usted también.

Recordará muy probablemente este acontecimiento. En los días que siguieron al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, muchos estadounidenses instintivamente buscaron valor y solaz en Cristo. Pero incluso allí, en un culto en la Catedral Nacional de Washington, D.C., que se transmitió en vivo a todo el mundo, un ministro cristiano elevó una oración en el nombre de Jesús pero dijo: «respetando todas las religiones». ¿A todas las religiones? ¿a los druidas? ¿a los que adoran a los gatos? ¿a las brujas? El ministro cristiano, de una iglesia cristiana no debe sentirse obligado a condicionar, ni a pedir disculpas por orar al único Salvador verdadero.

Pablo dio una afirmación impresionante en Romanos 1:16-17: «porque no me averguenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: mas el justo por la fe vivirá». Aunque el mensaje de salvación que Pablo proclamaba era el mensaje más maravilloso e importante de la historia, el público y las autoridades le habían tratado de manera humillante por predicarlo vez tras vez. Jamás ni por un momento consideró diluirlo para hacerlo más atractivo al público.

Si usted nunca se ha sentido avergonzado por proclamar el evangelio, probablemente nunca lo ha proclamado verdaderamente, en su totalidad, tal como Jesús lo proclamó. Todos queremos que nos acepten, y sabemos, como, Pablo lo descubrió tantas veces, que tenemos un mensaje que el mundo rechazará, y que mientras más nos aferremos a ese mensaje, más hostil se volverá el mundo. Así es como empezamos a sentir verguenza. Pablo superó eso por la gracia de Dios y el poder del Espíritu, y dijo: «No me averguenzo». Es un ejemplo contundente para nosotros, porque sabemos el precio de la fidelidad a la verdad: el rechazo del público, la cárcel y, al final, la ejecución.

¿Dispuesto? bueno aquí lo dejamos, nos seguimos comunicando, aún se me han quedado algunas cosas en el tintero, bendiciones y nos vemos.

Una dura verdad

Que tal mis amigos, hoy les traigo un tema interesante y que nos puede ayudar a seguir el verdadero camino o a tratar de encontrarlo. Estube caminando por algunas iglesias como usted sabe y sino, dele una miradita a los post anteriores y se dará por enterado, y muchos pastores creen que el éxito del cristianismo depende de lo popular que sea o de lo popular que lo hagamos y para ello no importara que hagamos si con eso llenamos los templos, tratamos de que nuestra banda de músicos se escuche lo mejor posible, adquiriendo un complejo equipo de sonido, y tratamos de que cada domingo nuestros musicos suenen como los propios ángeles, muchas veces interfiriendo en lo que Dios va a hacer en medio de la adoración, por el hecho de querer que se escuche mejor.

Pero por otro lado a veces en el ambiente de la iglesia de mente verdaderamente abierta (¿¿??), presentan un evangelio reinventado y diseñado a la moda que sutilmente elimina la ofensa del evangelio, e invita a la gente al reino por un sendero fácil. Descartan todas las cosas difíciles de creer en cuanto al sacrificio de uno mismo, a aborrcer a la familia y cosas por el estilo. Decir la verdad llega a ser un ajuste nada sabio en la carrera.

Los pastores de las iglesias locales muchas veces estilizan las reuniones para que se vean, suenen, se sientan y huelan como el mundo, a fin de eliminar la resistencia del pecador y seducirle al reino por un sendero fácil y familiar. La idea es hacer que el cristianismo sea fácil de creer. Pero la verdad sin barniz, sin tergiversación ni modificación, inevitable, es que el evangelio es en verdad difícil de creer. Es más, si se deja sin ayuda al pecador, le es absolutamente imposible. Esta es la filosofía de moda: «Si les gustamos, les gustará Jesús». Este artificio funciona superficialmente, pero solo si le hacemos acomodos a la verdad. No podemos criticar a los predicadores locales por reinventar el evangelio, porque no están actuando en forma distinta a los televangelistas de renombre y otros evangélicos más ampliamente conocidos. Para mantener sus cargos de poder e influencia, mantienen una tenue alianza con el mundo en el nombre del amor, el atractivo y la tolerancia, y para conservar contentos en la iglesia a los inconversos, deben reemplazar la verdad con algo suave e inofensivo.

Para mí la única pregunta es: ¿cómo hago mi parte? ¿Cuál es mi responsabilidad? Con toda certeza no puede ser acomodar el mensaje. El mensaje no es mío; viene de Dios, y es por ese mensaje que El salva. No solo, no puedo acomodar el mensaje, sino que tampoco puedo acomodarlo en el costo. No puedo cambiar las condiciones. Sabemos que Jesús dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo» (Lucas 9:23).

Ahora mi amigo entienda bien esto: La predicación de la verdad de veras influye en el mundo y genuinamente cambia un alma a la vez. Eso sucede solo mediante el poder del Espíritu Santo que da vida, que envía luz y que transforma el alma, en perfecto cumplimiento del plan eterno de Dios. Su opinión o la mía no es parte de la ecuación.

Bueno mi amigo es difícil de creer, pero seguimos y nos estamos viendo pronto, bendiciones.

Frutos dignos de arrepentimiento, introducción

Hechos 17:30 «Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan»

Lucas 3:8 «Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros. Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos de Abraham, aún de estas piedras».

Aqui podemos ver, cosas muy importantes, si usted camina por las calles, ve la televisión, escucha a algunos artistas, cantantes, e inclusive si usted entra a alguna iglesia, de la denominación que sea, todos tienen un común denominador «Soy cristiano» y muchos se lo creen, muchos creen y hasta lo afirman que por solo decir la frase «soy cristiano» ya es suficiente como para creer que se van al cielo con zapatos y todo, pero si usted mira de cuando en cuando un poco detenidamente la vida de todas esas personas, se dará cuenta de que caminan de una manera muy diferente a la que dice la Biblia, entonces usted mismo se hace la pregunta ¿serán cristianos?

Pero sabe mi amigo, la vida de algunos que dicen ser crisianos su vida no ha cambiado, siguen haciendo lo mismo que antes de recibir a Cristo en su corazón, pero luego de ver todo eso, de mirar la TV y ver que tantos artistas dicen ser cristianos y su vida es un desastre, quiero en este momento cambiarle la pregunta de ¿serán? a: ¿porqué usted dice que es cristiano?.

Y vera de que ha dado y le daran alguna de estas respuestas:

1- Yo levante la mano y pase al altar para que oraran por mi.

2- Yo hice la oración del pecador.

3, Yo acepte a Cristo.

4. Es que oraron por mi.

5. Yo voy a la iglesia todos los domingos.

6. Yo doy mis diezmos.

7. Es que siempre salgo a repartir folletos y revistas.

8. Es que yo escucho estudios biblicos.

9. Yo me porto bien, no hago mal a nadie.

Algo de esto, hace que algunos se crean verdaderos cristianos porque hicieron o hacen algo de todo lo anterior. Pero sabe mi amigo o amiga, hermano o hermana en Cristo, usted debe de saber algo, el verdadero cristiano se inicia con un verdadero arrepentimiento. Jesús dijo que los que querían seguirlo deberían arrepentirse.

Mateo 4:17 «Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: arrepentios, porque el reino de los cielos se ha acercado»

Lucas 5:32 «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento».

Dios nos manda arrepentirnos. Pablo dijo: «por cuanto todos pecaron» y Jesús proclamo el arrepentimiento a las multitudes porque no hay un solo justo. Cuando Jesús dijo que había venido a llamar a los justos, si usted camina por alguna iglesias, hay miles de justos, no tomo, no fumo, soy buena gente, ayudo a los demás, «Yo soy justo».

Digame el vestir las faldas hasta los tobillos,utilizo el velo, hombres aquí, mujeres allá, la gente tiene un montón de ideas medio raras, otros por ser vegetarianos, otros que hacen mandas, y creen que eso, los hace cristianos.

Jesús quería que entendieran el mensaje y que tenían que arrepentirse para poder estar con él.

Entonces ahora viene la pregunta ¿usted cree que es cristiano?

No tengo yo la respuesta pero si su vida de antes de decir que se convirtio y la que tiene ahora, sigue en el mismo rumbo, mi aamigo pienselo bien porque el cielo no es su futuro, es tiempo de arrepentirse, o quizás mejor decir, arrepentirnos y buscar a Dios.

Nos vemos la siguiente semana en donde seguiremos con el mismo tema del arrepentimiento, bendiciones.

Vicck

¿Qué, perdonar, yo?

Setenta veces siete… perdónense los unos a los otros… vuelva la otra mejilla… perdone como el Señor lo perdonó. Podemos echar fuera estas frases de nuestra mente como si fueran viejos clichés, o dardos como aspirina a otros que están luchando con agravios legítimos de otra persona. Pero el perdón no es un concepto superficial. Dios lo toma en serio. Tan en serio que El nos ha dado una opción en cuanto al perdón. La obediencia a su Palabra es esencial.

Hoy en día es popular la venganza; no el perdón. Con frecuencia se ostentan las represalias como una virtud que refleja una auto-estima saludable. Ya se pregona como un derecho inalienable de libertad personal. La venganza es evidencia de la fortaleza del macho.

Nuestra sociedad se emborracha con las uvas de la ira humana. Furor en las carreteras, arranques de ira por parte de empleados insatisfechos, armas de fuego disparadas desde automóviles, y otros crímenes relacionados con toda clase de venganzas se constituyen en las marcas distintivas de esta generación. No es para sorprenderse que muchas personas estén transformadas por sentimientos de culpa, rabia, depresión y otras emociones destructivas.

Las dificultades típicamente más problemáticas de las personas que buscan consejo se verían significativamente reducidas (y en algunos casos completamente solucionadas) por medio de una comprensión correcta de lo que las Escrituras dicen acerca del perdón. El perdón no es un tema fácil, especialmente en una era compleja tal como la nuestra. Casi ningún concepto es más importante para la fe cristiana que el perdón. El evangelio mismo es un mensaje sobre el perdón de Dios, y la enseñanza de Cristo estaba llena de exhortaciones al pueblo de Dios para que se perdonaran constantemente unos a otros. Debemos encarar lo que las Escrituras enseñan sobre el pecado, la culpa y el perdón de Dios.

Nuestra necesidad de perdón divino es infinitamente mayor que cualquier perdón que pudiéramos ser llamados a extender a nuestros congéneres pecadores. A la persona que siempre tenga presente esta verdad, nunca le resultará un mayor problema perdonar a otros.

Recuerde, sin el perdón de Dios no tendríamos ninguna esperanza en absoluto.

John Macarthur «El poder del perdón»

Sanidad Interior: Una introducción

Que tal mis queridos amigos, bienvenidos y a los demás, gracias por retornar, nos volvemos a juntar ahora, luego de un tiempo a conversar algo que me parece aparte de interesante, muy necesario, en los últimos tiempos algunos pastores han puesto interes en enseñar lo que verdaderamente es la sanidad interior. Hoy queremos hacer una introducción a este tema, luego en post más adelante, nos dedicaremos a escudriñar en forma más profunda nuestra Biblia y entregarles algunos estudios al respecto.

Pero como siempre les digo, preparese un buen café, Starbucks de preferencia (tengo debilidad por esta marca), si lo acompañamos con un Tiramizu, o tristemente con un sandwich de filet mignon, pues al final terminaremos comiendo y olvidándonos de lo que estamos leyendo, por lo que mejor solo el café, de lo contrario, invite.

Eso si, mis queridos amigos, hermanas y hermanos en Cristo, agarre su Biblia para poder comparar si lo que aquí le digo es biblico o lo estoy inventando, ¿qué no tiene una? pues aquí lo espero, corra a la primera libreria cristiana que conozca y comprese una y regrese.

Bueno aqui empezamos, La sanidad interior esta relacionada directamente con el estudio de que en nuestra alma existen heridas, que fueron originadas en nuestro pasado y ojo mi amigo o amiga, esto puede estorbar la obra de Dios en nosotros y por medio de nosotros.

Usted y yo, somos el resultado de lo que hemos vivido, de nuestras experiancias buenas o malas que hemos vivido en nuestro pasado, muchas veces borrascoso.

¿Cómo se siente usted hoy?, tranquilo, lleno de gozo, o esta algo asi como apachurrado. pues le cuento, todos, si, absolutamente todos, hemos pasado por experiancias traumaticas, quizás a diferentes niveles y en variadas circunstancias, pero todos tenemos heridas en nuestra alma, por ello, cuando llegamos a la iglesia, esta se ha convertido en un hospital, en donde debemos ser sanados, restaurados, ya que necesitamos dejar los odios, las envidias, el temor, el fracaso, el orgullo, la vanidad, el sentido de culpabilidad por cosas que hemos hecho, la falta de perdón, las heridas y recuerdos que nos detienen para poder hacer la obra de Dios.

Recuerde usted los días después de que recibió a Cristo en su corazón, la vida dio un cambio y empezamos a formar parte de un grupo que a medida que va conociendo a Cristo, las cosas van cambiando, pero mi amigo, usted puede ver en nuestro hospital, gente que lleva dos o tres años de una vida cristiana comprometida y que tiene una forma de vida y una paz que sobrepasa todo entendimiento, y puede ver que la mochila de problemas y heridas que cargaba cuando entro por la puerta del templo, en la medida de que ha empezado a conocer a Cristo, ha venido dejando su pesada carga, pero usted tambien puede ver a otros hermanos o hermanas que luego de 10 o 15 años, siguen igual o peor de cuando llegaron, de que el odio y el rencor aún es parte de su diario vivir, por lo cual no han dejado que la obra del Espíritu Santo se haga realidad en su vida.

Entonces mis hermanos tenemos que cambiar nuestra manera de pensar, y dejar que Dios cure nuestras heridas, que muchas de ellas las causaron, familiares cercanos a nosotros, padres, hermanos, esposa, esposo, hermanos, maestros y hasta pastores y líderes espirituales, heridas que muchas veces tratamos de ignorar u ocultar, con palabras y actitudes de aceptación, pero que nos impiden avanzar, crecer en conocimiento de Cristo y lo que es peor, muchas veces nos impide poder servir en el cuerpo de Cristo (su iglesia). Mis amigos, si verdaderamente dejaramos a Dios que curara nuestras heridas, nos podríamos convertir en instrumentos poderosos en las manos de Dios.

Recuerde lo que dice la Biblia en Romanos 12:2. No se conformen a este siglo, o sea usted mi amigo no llegue a amoldarse al mundo, somos todos perosnas que muy rapidamente nos acomodamos o acostumbramos, ya sea a un nuevo trabajo, a una nueva casa, a una nueva ciudad, por lo que el entorno nos hace muy rapidamente acostumbrarnos a un diario vivir, de acuerdo a como vive el mundo. Dice no se acostumbre, no viva como lo hace el mundo, que siempre le dice que usted es primero, que todo esta para satisfacer sus necesidades, y que debe de ser un hombre exitoso, triunfador y sobre todo usted como buen cliente, siempre tiene la razón.

Mis amigos no es asi, cuando verdaderamente llegamos aconocer la voluntad de Dios, usted y yo empezaremos a cambiar nuestra manera de pensar y dejaremos a que Dios bajo el poder de Su Espíritu Santo empiece a hacer la obra en nuestra vida limpiando, restaurando y sobre todo curando totalmente nuestras heridas.

Aquí por lo pronto lo dejamos, seguiremos más adelante, pero por ahora, sepa que el único que puede curar sus heridas del alma, es Dios, y que el poder del Espíritu Santo puede cambiar personas y hacerlas gente de bien, que hacen la voluntad del creador.

Cuidese, bendiciones y nos vemos pronto.

Vicck

Concederá las peticiones de tu corazón

Que tal mis amigos, hermanos que nuevamente nos visitan por aquí, vamos a mostrarles un buen video del pastor John Macarthur, pero que viene a confirmar algo que nos viene sucediendo, sientese por favor, tome su cafecito y un pastel o pan con queso y continuemos, durante las últimas semanas y meses, he venido escuchando el hacer la voluntad del Señor, de una y mil maneras, todos quieren y dicen que estan haciendo la voluntad del Señor y hasta ponen a prueba sus desiciones, (las que uno toma), he venido observando como muchos de nosotros asumimos que algo que hacemos es de acuerdo a la voluntad de Dios, y corremos para un sitio y para el otro, no nos damos cuenta de que muchas de las cosas que hacemos son en nuestras propias fuerzas o porque simplemente es nuestra mejor opción (para nosotros) o porque de esa manera salimos del problema en que nos hemos metido, sin dejar que Dios actúe, nosotros le damos una ayudadita y es que en nuestra loca carrera, no nos detenemos a meditar y a escuchar la voz de Dios para lo que venimos haciendo, simplemente porque estamos en contra del tiempo y las cosas deben de hacerse para ayer, y Dios permite que usted y yo sigamos, pero debe de llegar el momento en que nos pongamos seriamente a pensar si es de Dios o no.

Mire por favor el siguiente video y podrá como yo, darse cuenta de que la frase celebre, repetida innumerables veces por nosotros «El concederá las peticiones de tu corazón» que la decimos para que con ello podamos hacer y deshacer todo lo que se nos venga en gana, porque según alguien, El tiene la obligación de concedernos todo lo que le pidamos o querramos, pues por el hecho de que somos sus hijos, mi hermano y amigo, parece biblico, pero no lo es, detenidamente vea este video y se dará cuenta de que algo le faltaba, a nuestras desiciones.

¿Ya se dio cuenta de qué?, si de una frase anterior «Deleitate en el Señor», ahora descifre, agarre un buen diccionario y encuentre el significado en la palabra «Deleitate» y vera de que para que Dios conceda las peticiones de tu o nuestro corazón, hay ciertas normas (llamemosle así) que cumplir primeramente. Allí está el secreto de todo, si tu vida es una vida de entrega, de compromiso con Dios, si nuestro caminar va de acuerdo a las normas escritas en la Biblia, le aseguro que lo que su corazón desea, estará marcado con lo que Dios desea para usted, porque será El, quien ponga en su corazón y en el mío, todo su amor y como respuesta usted hará toda su voluntad. Meditelo, y ahora haga su volundad (la de Dios).

Cuidese y nos seguimos comunicando, les dejó un video de una alabanza para que usted empiece a deleitarse en Su Señor, en de una congregación llamada: «Nueva Generación en Cristo» aquí en San José, California, donde nos venimos congregando desde hace poco tiempo, seguiremos subiendo tanto a YouTube como al presente blog más alabanzaz y danzas con panderos y banderas, para que todos ustedes puedan ver y escuchar al grupo de danza y alabanza de nuestra congregación, bendiciones.

Y este atento, volveremos a retomar los estudios bíblicos en los ptróximos posts, además de recomendar algunos libros que vengo leyendo, nos comunicamos y vemos en la red.

Nueva Iglesia, Alabanza y Adoración

Queridos amigos y hermanos que nos visitan por aquí, les cuento que estamos reuniendónos en una Congregación llamada «Nueva Generación en Cristo», ya desde hace poco mas de dos meses, de lo cual les traemos una de sus canciones de alabanza en donde utilizan panderos y banderas, esperamos poder seguir asistiendo y poco a poco poder volver a retomar todo aquello que nos convierte en mejores cristianos y mejores hombres de bien. Que podamos crecer en el conocimiento de la Palabra de Dios y podamos hacer su voluntad.

Pero ¿Cómo crecemos espiritualmente? El apóstol Pablo dice que debemos crecer hacia la madurez, hacia la plena estatura de Cristo mismo (Efesios 4:13) ¿Cómo ocurre eso?. Ocurre, dice Pedro, cuando deseamos la leche espiritual de la Palabra de Dios de la misma manera que un recién nacido desea la leche materna.

Para allá vamos. Bendiciones y seguimos pronto.