Estoy feliz, hoy es un gran día «El pastor reformado»

Queridos amigos y hermanos, si, como el título del presente post, estoy feliz, y sabe ¿porqué?, bueno le cuento: hoy regresaba a casa luego de un arduo día de trabajo, y encontré un paquete del correo, primero pensé, Tim se acordó de mi y me ha mandado mi nueva Mac Book Pro con retina display y que tengo que llamarlo para gradecercelo, pero no, era un paquete muy chiquito, simplemente un sobre y nada más, y ni modo pero al abrir el sobre se me iluminaron mis ojos, como cuando un niño recibe su Play Station 3 tal como lo había pedido, yo tenía esa cara, pero sabe hace unos días me recomendaron un libro, que de unas páginas que encontré por aquí y por allá realice algunos post, pero sabe mi amigo en ese sobre estaba el libro completo de Richard Baxter «El pastor renovado» como lo llaman en español, e inmediatamente me he puesto a leerlo, primero, gracias por encontrarlo, en la libreria que lo pedí solo habían 4 ejemplares, ya quedan tres, es Amazon, debió seguir teniendo el nombre de «El pastor reformado» no tengo idea la razón del cambio, pero mi amigo recién tengo algunas páginas leídas y he vuelto a empezar, pero ahora con lápiz y papel, para tomar notas, compararlo con mi Biblia y ponerme a escribir algunos post, rogando al Espíritu Santo que me ayude a poder llegar a ustedes mi queridos líderes de iglesias y renovarse, o como dicen por allí: empiece verdaderamente una verdadera restauración de vuestro ministerio, o sea volver al inicio de la iglesia primitiva, sobre todo al concepto primigenio de lo que era un cristiano, y un líder, un verdadero pastor, un apóstol, un evangelista y un profeta, pero biblicamente, no como los de hoy que te profetizan que mañana domingo es domingo, o el pastor que te enseña que debes ordenar tu milagro, o el evangelistya que pide su ofrenda para hacer crecer su ministerio, no mis amigos, te llamaron para formar a los santos para la obra del ministerio y enseñar la verdad de Dios a toda criatura.

Como para muestra solo hace falta un botón, aqui les dejo algo de lo que vengo leyendo, ya en días posteriores, ahondaremos un poco más.

Hay que enseñar a la gente los principios de la fe, y los asuntos más necesarios para la salvación; de esto no cabe duda. Espero que estemos de acuerdo en que hay que enseñárselo de la manera más eficiente y provechosa. Tampoco se puede discutir que la conversación, examen, e instrucción personales conllevan muchas ventajas.

Las Escrituras mismas y la costumbre de los siervos de Cristo nos recomiendan la instrucción personalizada, y la avalan los piadosos de todas las edades; en mi experiecnia esto no tiene contradicción. No cabe duda que debemos desempeñar esta gran labor con todas las personas posibles; porque el amor y cuidado de las almas debe incluir a todas. Si hay 500 o 1000 personas ignorantes en tu congregación, mal desempeñarías tu cargo si hablas de vez en cuando con unos pocos, dejando a los demás en su ignorancia cuando puedes ayudarles.

No es menos cierto que esta gran labor debe ocupar gran parte de tu tiempo. En último lugar, es igualmente cierto que todos los deberes deben hacerse en lo posible ordenadamente, en su momento justo. Si estamos de acuerdo en prácticar estas verdades reconocidas, no debe haber desavenencias en cuanto a las circunstancias dudosas.

Ahora, en el nombre de Cristo, y por el bien de su Iglesia y las almas inmortales, ruego a todos los pastores fieles de Cristo que emprendan esta labor en forma eficaz. Unanse para ello, para que se sometan las personas a ella con mayor facilidad. He de confesar que he visto por experiencia que esta tarea, con la ayuda de la gracias de Dios que obra en nosotros, efectúa un cambio real; expulsará la ignorancia reinante; quebrantará los corazones endurecidos de los pecadores; responderá a sus vanas objeciones y quitará sus prejuicios; reconciliará sus corazones con los pastores fieles y hará eficaz la predicación pública, haciendo que la verdadera piedad sea mucho más común que antes. Nunca antes ha existido un plan tan acertado para demoler el reino de las tinieblas.

Bueno mis queridísimos hermanos y amigos, que más les puedo decir, este es solo un botón de lo que se viene, estaremos comunicándonos diariamente, si usted quiere ser parte del equipo pues adelante, por lo pronto no se pierdan los siguientes post, seguiremos con el perdón, Romanos, Efesios, entre otros más, esperamos sus comentarios y seguimos, bendiciones.

Seamos siervos excelentes

Queridos amigos, seguimos, nuevamente nos volvemos a encontrar en este tu blog, sabes hace unos días conversaba con un pastor, que me dio una gran sorpresa, nos conocemos desde hace muchos años y no ha cambiado nada, sigue igual como cuando lo conocí, conversamos sobre lo que se a convertido la iglesia de hoy en día, que más preocupados están los pastores en que la gente no se vaya de la igelsia que en enseñar la verdadera Palabra de Dios, en donde de siervos hemos pasado a ser los amos, y con enseñarles cuatro versículos bíblicos diciendo que Dios nos los dió, ya la hicimos, pero mi amigo conversaba de lo que Dios quiere para su iglesia, y una vez más vi con tristeza, de que cuando los argumentos escasean, los pretextos sobran, en fin seguimos, aquí les dejo unos reglones de un pastor que sigue peleando para que la verdadera Palabra de Dios sea enseñada en cada congregación, en cada casa, que esto último ya se ha olvidado, parece que al no tener maestros formados para enseñar la Biblia, no queremos hablar de las reuniones de hogar, en fin hay que volver a los principios, en donde en las casas se partía el pan y se hablaba de las maravillas que la Palabra de Dios tiene para cada uno de nosotros. Pero me demuestra que la enseñanza ha decaído, ya no hay la formación de discípulos conocedores de la Palabra de Dios, así como tampoco hay ese hambre de aprender, y empezamos a fallar en nuestra encomienda, pastores, debemos preparar hombres y mujeres para la obra del ministerio, eso los convertira en siervos excelentes, que puedan expandir la verdad a toda criatura, de lo contrario nuestras congregaciones se verán estancadas y simplemente caminaran alrededor de la luz pero jamás se convertiran en ese faro que ilumina la vida de los demás.

Un siervo excelente es también un estudiante experto de las Escrituras: “Nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido”. Es triste decirlo, muchos pastores cristianos tienen un conocimiento mínimo de las Escrituras y muy poca dedicación a su estudio. Hubo un tiempo en la historia de la iglesia en el que los pastores eran los grandes estudiantes de las Escrituras y de la teología. Los ministros, más bien que ser solo buenos predicadores, eran ante todo y sobre todo estudiantes de la Palabra de Dios. Trabajaban diligentemente para entenderla, interpretarla y aplicarla con precisión y sabiduría.

La palabra griega que traducimos como “nutrido” es un participio presente pasivo, implicando que el ser nutrido con la Palabra de Dios es un proceso continuo de alimentación. Eso involucra leer las Escrituras, meditar en ellas, interactuar con ellas y estudiarlas hasta que usted ha dominado el material. Es esencial que estemos continuamente nutridos con las “palabras de la fe”. Esa frase se refiere al conjunto de la verdad cristiana en las Escrituras. Tenemos que conocer bien las Escrituras. Eso nunca lo vamos a conseguir del todo, pero debe ser nuestra meta. Tenemos que ser expertos en esa área, no simplemente buenos predicadores que hacen cosquillas en las oídos de las personas y las llevan a pensar que han escuchado algo que merece la pena (2 Ti. 4:3). Necesitamos interpretar con exactitud la Palabra de Dios y defenderla. No solo tenemos que nutrirnos directamente con las “palabras de la fe” sino también con la “buena doctrina”. La “buena doctrina” abarca la enseñanza de la verdad bíblica y la aplicación de sus principios. El crecimiento espiritual está basado en nuestras interacciones con la verdad bíblica.

1 Pedro 2:2: Crecemos espiritualmente al ir estudiando la Biblia.

2 Timoteo 2:15: Pablo dijo: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. Estamos llamados —por encima de cualquier otro elemento del ministerio— a ser estudiantes expertos de la Palabra.

Efesios 6:17: Tenemos que usar la “espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”, con gran precisión.

Colosenses 3:16: Tenemos que tener la Palabra de Cristo morando abundante y profundamente en nosotros.

2 Timoteo 3:16-17: Puesto que la Palabra de Dios es “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”, tenemos que conocerla a fin de poder capacitar espiritualmente a otros.

Para poder pensar y hablar bíblicamente, un pastor debe pasar buena parte de su tiempo interactuando con el texto de las Escrituras. Es un tesoro inagotable que demanda toda una vida solo para empezar a entender sus riquezas. No hay virtud en ser ignorante. Lamentablemente somos una generación de personas que no nos gusta pensar; preferimos ser entretenidos. No obstante, debemos dedicarnos al estudio, la comprensión y la expresión de la Palabra de Dios. Tristemente, hay muchos predicadores que no se deleitan en el estudio. Dedican una hora de vez en cuando, y a veces ni eso. Muchos tienen el estudio como una tarea poco apetecible que interrumpe un programa fácil de actividades. Les gusta tener invitados en su púlpito tantas veces como sea posible porque así no tienen que pasar tiempo estudiando, prefieren más la variedad de tareas y reuniones administrativas. El estudio mínimo que llevan a cabo produce sermones débiles que no sirven para penetrar en los corazones y mentes de los oyentes.

William Tyndale, el hombre que llevó a cabo la traducción del Nuevo Testamento a la lengua inglesa en 1525, se encontraba en la cárcel y se enfrentaba al martirio. Le escribió una carta al gobernador pidiendo que le enviaran las siguientes posesiones: Una gorra, un abrigo y una pieza de tela para remendar sus pantalones. Luego decía: “Pero sobre todo ruego y suplico e imploro que interceda con el intendente (comisario), para que amablemente me permita tener la Biblia hebrea, la gramática y el diccionario hebreos a fin de pasar mi tiempo estudiando” (J. E. Mozley, William Tyndale).

Entonces, ¿qué hacemos? seguimos como estamos o verdaderamente empezamos a escudriñar la Palabra de Dios, aquí hoy propongo a mi congregación, (yo sé que nos reunimos a estudiar la Biblia en el templo, pero habló de escudriñar, de buscar aquello que lo dice pero no está escrito, ver en mucha más profundidad) reunirnos un día con Biblia en mano, orar y empezar a escudriñar la Palabra, empezando por Romanos, (ya vimos el primer versículo en un post anterior, lealo, y ya vienen más) siguiendo con Efesios y así hasta terminar, pero comprometidos, no importa el tiempo, es mejor que nos llegue la muerte estudiando la Palabra que viendo al Chavo del 8, no llegar a lograr el milagro que queremos, ni cubrir la necesidad, sino a llenarnos de la Palabra, de lo contrario nunca podremos llegar a entender la verdadera voluntad de Dios, porque nos dedicamos a mirar superficial y de forma meramente material, o sea como satisfacer nuestras necesidades, pero a los pastores, maestros, profetas, ujieres, danzantes, directores de alabanza, a ellos me dirijo, a buscar a Dios, dando la milla extra, haciendo algo más que el simple cumplir, porque viene la pregunta del millón, si eres líder de algún ministerio, en el mes pasado ¿cuántas veces les has enseñado la Palabra de Dios a tu equipo?, no para que Dios te de las peticiones de tu corazón, sino para qué debes hacer para dar fruto, ¿cuántas veces has orado por cada uno de ellos?, no solo por sus necesidades, sino para que tomen su cruz y sigan a Jesús,  ¿cuánto tiempo te has dedicado a estudiar la Biblia en forma profunda y no solo para el sermón del domingo? puedes hacerte tu mismo otras preguntas más, pero la principal, ¿estas intentando ser un siervo excelente, cómo?.

Bueno mi amigo, sé que hablar así y en algunos casos ponerse una soga al cuello es casi lo mismo, pero sabe, si miento, llamenme al orden, y si no miento, pues avísenme, para empezar a reunirnos, pero a estudiar, a que en dos o tres horas le saquemos el jugo al tiempo y estudiemos la Biblia de manera exhaustiva (agarre su diccionario Bíblico, su concordancia y uno que otro buen comentario) y le aseguro que todos creceremos y podremos hacer la obra a la que Dios nos llamó, cuídense, aún hay verdaderos cristianos sueltos por allí, ojala nos topemos con alguno, nos vemos muy pronto.

¿Cómo es Dios? ¿Tú lo sabes?

Regresamos, mi amigo ahora agarre su Biblia, tenemos tiempo para leer y aprender un poco más, nos dieron en el trabajo, vacaciones obligatorias, por lo que nos dedicamos a estudiar, leer, mirar y escuchar, por lo que prepárese porque seguimos, ¿Usted sabe cómo es Dios? muchos dirán, !claro! como estamos espirituales, diremos, es el que me perdonó todos mis pecados, y me ha dado vida eterna, El es el que va a cumplir todas mis oraciones, es el que quiere traer paz a mi vida, y porque abrira todas las puertas, y me concedera las peticiones de mi corazón, es el que desea que todo me salga bien, sanará mis heridas, me hará prospero y cubrira todas mis necesidades, bueno mi hermanito y hermanita, si usted piensa así, es media verdad, pero tengo que decirle que se va a decepcionar, no es tan así como se lo han enseñado y a usted le a gustado creer, pero mis amigos, la Biblia dice otras cosas que es necesario que usted aprenda, ojo si tiene dudas, corra a su pastor, profeta, maestro, y preguntéle al respecto, pero si quiere leer le propongo un libro Cara a cara con Su majestad de John Macarthur.

Voltaire, el agnóstico francés, dijo cierta vez, irónicamente, que Dios creó al hombre a Su propia imagen y el hombre le devolvió el favor. «No sólo esto es típico de los hombres impíos», escribe un autor de comentarios, «sino que también muchos cristianos a menudo son culpables del mismo error». Por ser seres finitos, tenemos la tendencia de percibir el infinito a la luz de nuestras propias limitaciones. Aun la Escritura misma presenta la verdad en un lenguaje y pensamientos que se acomodan al entendimiento humano.

Pero aun cuando se nos dirija en esa forma, la Biblia también nos anima a ir más allá de nuestras limitaciones y tener pensamientos exaltados sobre Dios. «Es absolutamente esencial que nuestras ideas sobre Dios sean lo más exactas posibles con lo que El es en realidad. En lugar de ello, a menudo ponemos a Dios en una especie de caja -¡y la nuestra es increíblemente pequeña!-. Tenemos la tendencia de dejar que nuestra cultura, en lugar de nuestro Dios, determine nuestros valores. Estos valores influencian nuestros pensamientos acerca de Dios, y dan forma a la manera en que nos relacionamos con El en nuestra experiencia diaria» (Gregg Cantelmo, «Criminal Concepts of God», Masterpiece Sept./ Oct. 1989, p. 5).

La única manera de saber cómo es Dios, es descubrir lo que Él ha revelado acerca de Sí mismo en las Escrituras. La revelación de la naturaleza de Dios tiene distintas categorías de atributos, los cuales son definiciones de Su carácter. ¿Qué dice la Escritura acerca de Dios? Para empezar, en el sentido más amplio de la palabra, Él es incomprensible. Zofar expresó este hecho verdadero en su réplica errónea dirigida a Job: «¿Descubrirás tú las profundidades de Dios? ¿Alcanzarás el límite de la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás? Su dimensión es más extensa que la tierra, y más ancha que el mar. Si él pasa, y aprisiona, y llama a juicio, ¿Quién podrá contrarrestarle?» (Job 11:7-10). David lo dijo de esta manera: «Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza, y su grandeza es inescrutable» (Sal. 145:3). Dios es infinito -y no hay para Él fin. Saber cómo es Dios es fundamental para conocer Su Persona; y conocerle es la esencia de la vida cristiana. El Apóstol Juan escribió: «Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado» (Jn. 17:3). Cuando la mayoría de la gente oye el término vida eterna, piensan en una vida que dura para siempre. Sin embargo, la Escritura afirma que más que eso, se trata de una calidad especial de vida para aquel que conoce a Dios. Trágicamente, muchos creyentes de hoy día tienen puesto su afecto en las cosas temporales de este mundo, cambiando su gran privilegio de conocer a Dios por las cosas mundanas. Dios mismo reprende esta clase de pensamiento cuando dice: «No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque en estas cosas me complazco, dice Jehová» (Jer. 9:23-24).

¿En qué se deleita el Señor? No en nuestra jactancia de la sabiduría mundana, ni en la habilidad humana, ni en las riquezas materiales. El se deleita en que le conozcamos. Debemos aprender a decir con David: «Oh Dios, mi Dios eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, cual tierra seca y árida donde no hay aguas, como te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria».

Por ello mi amigo y hermano, teniendo en cuenta lo que dijo David, no es cuestión de que Dios nos de el carro de nuestros sueños, ni el dinero, ni siquiera la salud, ni tu iPhone, ni tu iPad, mucho menos tu Mac book Pro con retina display, el viaje o inclusive el hombre o la mujer de tus sueños, es que te deleites, en buscarlo, que todo tu ser anhele encontrarlo, que puedas decir,  me deleito en la presencia de Jehová, no porque te va a hacer o te ha hecho un milagro, sino simplemente porque El es tu Dios, debemos llegar a ese nivel de cristianismo en donde lo único importante es Dios, búscalo, aprende de Su Palabra y sigue los pasos de Jesús, lo demás es lo de menos, y nos vemos pronto, deja un comentario, y sobre todo llega a conocerlo en toda su inmensidad, bendiciones, nos vemos luego.

Guerra espiritual !Salta, brinca, grita, pisale la cabeza al diablo!

Amigos y hermanos que regresaron por aquí, bendiciones, volvemos a tocar el tema de la guerra, y es que en los últimos días he visto cada batalla de algunos hermanitos, que olvidese de la guerra de las galaxias, y como les dije en algún post anterior, busque debajo de la cama su resortera, agarre un par de sartenes para darle en los callos al diablo, y sobre todo agarre un par se cuerdas gruesas para atarlo y recontra amarrarlo, y por último su colaloca (super pegamento) para poder pegarlo a algún rincón en donde no haga daño, en su mochila de Bob Esponja, ponga su bola de boliche, su patita de conejo, la bola de billar y cuatro piedras si le da la onda de creerse David y ahora si preparados para la guerra, vamonos a Starbucks para tomarnos un buen café porque estamos haciendo disparates, y es que recuerdo que nos decían: 30 segundos de gritos para asustar al diablo, y como buenos gritabamos, ahora vamos a pisarle la cabeza al diablo y a saltar como haciendo la danza de la lluvia, vamos a atar al diablo, vamos a arrojarlo al fondo del abismo, no faltaban algunos pastores que caminaban con su gente al mar, simulando lo dicho, luego vamos a quemar nuestros pecados, y vamos todos a hacer nuestra fogata, no faltaba el hermanito que sacaba su carnita para un sanguchito, en fin miles de cosas y Satanás muerto de risa tan solo viendónos, y tranquilo, porque si nosotros estamos en esas cosas llamemosle espiritualoides, pues no somos contrincante, y se rie, se burla de los cristianos que aún creen que haciendo cosas para la gradería vamos a lograr algo, mi amigo, lea detenidamente y busque en su Biblia, si lo que hace es correcto, o no, ahora si quiere hacer ejercicio, bueno comprése los videos de zumba y bajamos todos de peso y sin tanto brinco desorganizado, en fin empecemos seriamente.

¿Qué es guerra espiritual? Es una guerra de proporciones universales entre Dios y su verdad, y Satanás y sus mentiras. Es una batalla de voluntades entre Dios y Satanás. Es un conflicto cósmico que involucra a Dios y a la criatura de más envergadura que jamás haya creado, y se filtra hasta llegar a todo ser humano. Satanás y su ejército de demonios están peleando con Cristo, sus ángeles santos, la nación de Israel y los creyentes. Las líneas de batalla están claramente demarcadas. En Colosenses 1:13, Pablo dijo que Dios “nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado”. La salvación trae verdadera liberación y protección en contra de Satanás. En Romanos 8:37, Pablo dijo que somos más que vencedores por medio de Cristo. En 1 Corintios 15:57, dijo que Dios nos da la victoria. En 2 Corintios 2:14, dijo que Dios siempre nos lleva al triunfo. En 1 Juan 2:13, Juan dijo que hemos vencido al maligno; y, en 4:4, dijo que el Espíritu Santo viviente es mayor que Satanás. ¿Cómo puede alguien afirmar estas gloriosas verdades y sin embargo creer que los demonios puedan habitar en los creyentes genuinos? Muchas de las destacadas voces en el movimiento de guerra espiritual de hoy en día se apresuran en aclamar toda declaración de fe en Cristo como prueba de salvación. Esto refleja la creencia fácil que ha terminado con esta generación. Un entendimiento bíblico completo de la doctrina de la conversión hace evidente el hecho de que los demonios nunca pueden morar o poseer a un creyente. Jonathan Edwards escribió lo siguiente acerca de la verdadera conversión:

La Escritura describe a la conversión en términos que implican o indican un cambio de naturaleza: Nacer de nuevo, transformarse en nuevas criaturas, resucitar entre los muertos, renovarse en el espíritu de la mente, morir al pecado y vivir para la justicia, despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo, ser participantes de la naturaleza divina, etc.

En consecuencia, si no hay cambio real y duradero en la gente que piensa que se ha convertido, su religión no vale nada, cualesquiera sean sus experiencias. La conversión es un cambio completo de dirección del hombre desde el pecado hacia Dios. Dios puede refrenar el pecado en la gente no conversa, por supuesto, pero en la conversión él cambia el propio corazón y la naturaleza de ellos desde el pecado a la santidad. La persona conversa se transforma en enemiga del pecado. ¿Qué podemos entonces decir de la persona que declara que ha experimentado la conversión pero cuyas emociones religiosas se desvanecen con rapidez, dejándola prácticamente igual a lo que era antes? Se le ve tan egoísta, mundana, necia, perversa y no cristiana como siempre.

Eso habla en su contra mucho más que lo que cualquier experiencia religiosa pueda hablar de ella. En Cristo Jesús, ni la circuncisión ni la incircuncisión, ni la experiencia dramática ni la silenciosa, ni un maravilloso testimonio, ni uno aburrido cuentan para nada. Lo único que cuenta es una nueva creación.

Por todo lo anterior mi amigo, hermano, visitante, pastor o líder, la pregunta final o para empezar sería: ¿es usted verdaderamente cristiano? ¿verdaderamente ha recibido a Jesús en su corazón? o para ponerla más díficil: ¿es usted esclavo de Jesucristo?, dependiendo de esa respuesta es la guerra espiritual, si usted no es esclavo de Jesucristo, el que vive de acuerdo a la voluntad de Dios, entonces mi amigo, no intente hacer liberación, porque el único que se saldra es usted.

Cristiano, eso solamente, hoy recuerdo a un historiador cuyó nombre no recuerdo, pero decía, luego de los golpes, luego de las torturas, cuando los sentaban en un hierro caliente, luego de todo, ellos les preguntaban ¿quienes erán? la respuesta una y otra vez era: «soy cristiano», «soy cristiano» los tirabán a los leones para que fuesen sus cuerpos destrozados, y una y otra vez su respuesta en la agonía era: «soy cristiano» su nombre, su lugar de procedencia, todo su ser era de que es cristiano, lo más importante, era seguir a Jesús, no interesa la vida si sabes a donde te diriges, no importa tu procedencia cuando sabes que eres del cielo, no importa la vida si cuando la pierdes la vas a ganar, entonces mi hermano, debemos enseñar la verdad y ponerla por obra, díficil, claro que lo es, y cada día que me despierto y doy gracias, me es díficil, porque aún vivo en este cuerpo carnal, pero debemos proseguir hasta llegar a la estatura de Cristo, pero en el tiempo de caminar es aprender la verdad y enseñarla, para que otros también puedan llegar a entender que el camino a la exaltación es la humillación, sabiendo sobre todas las cosas que los verdaderos cristianos somos simplemente esclavos de Jesucristo. O por lo menos morimos en el intento.

Les dejo un video de una alabaza de nuestra iglesia «Manantial de vida» (aunque por lo que aquí escribo, quizás y solo quizás, pronto me inviten a despedirme de ellos, en fin asi es el fútbol, no podemos agradar a todos, con tal de que agrademos a Dios (espero) es suficiente),  levante sus manos y alabe al Señor con nuestro canto de guerra.

Bendiciones y recuerda la Biblia nos dice resistid al diablo y huirá de vosotros, porque aunque lo ates con nudo de pescador, se te desata. nos vemos al rato.

Cristianos: seres esclavos

Nos volvemos a encontrar y vengo de un viaje interestatal, me fui hasta Hayward, para mi esto es casi el otro mundo, más de dos horas de camino, pero en fin el día fue bueno, me reencontre con muy buenos amigos y hermanos que no veía desde la última vez que los vi, de regreso me puse a estudiar y me di cuenta de varias cosas, por lo cual recordé que en algún lugar pasarón mis ojos por un buen libro y me puse a buscarlo y gracias a Dios lo encontre para poder compartir con ustedes algunos pensamientos, dudas, preguntas y también lo que yo pienso, sobre todo contestando la pregunta ¿qué es ser cristiano?, desde el nombre y pasando por una verdadera definición Bíblica. No se que hora son cuando usted pase por aquí, pero ahora que vengo escribiendo son pasadas las 11:30 de la noche, por lo cual nos venimos tomando un café Starbucks, no encontre Tiramizu, por lo que pobremente nos apañamos con un pastelito de tres leches, por lo cual con tanta azucar nos mantendremos despiertos hasta terminar el presente post y quizás algo más, por lo pronto agarre su Biblia (búsquela, aqui voy a estar esperandolo), luego una buena silla con respaldar, pero no, para que se duerma, sino es que se nos puede caer para atrás y eso si, ore, para que todos podamos aprender algo de lo que aquí se escribe y empecemos.

Desde su aparición en Antioquía, el término cristiano se ha convertido en el sello predominante de aquellos que siguen a Jesús. A pesar de eso irónicamente, la palabra misma solo aparece tres veces en el Nuevo Testamento; dos en el libro de los Hechos y una en 1 Pedro 4.16. En adición al nombre cristiano, la Biblia utiliza una serie de otros términos para identificar a los seguidores de Jesús. La Escritura nos describe como forasteros y extranjeros de Dios, ciudadanos del cielo y luces para el mundo. Nosotros somos herederos de Dios y coherederos con Cristo, miembros de su cuerpo, ovejas de su rebaño, embajadores a su servicio y amigos alrededor de su mesa. Se nos llama a competir como atletas, a luchar como soldados, a permanecer como ramas en una vid y hasta a desear su palabra como los niños recién nacidos anhelan la leche. Todas estas descripciones, cada una en su forma propia y única, nos ayudan a entender lo que significa ser cristiano. No obstante, la Biblia utiliza una metáfora con más frecuencia que cualquiera de estas. Es una descripción verbal vivida que quizá usted no espera pero es absolutamente crucial para entender lo que significa seguir a Jesús.

Es la imagen de un esclavo.

Una y otra vez a través de las páginas de la Escritura, se hace referencia a los creyentes como esclavos de Dios y esclavos de Cristo. De hecho, considerando que el mundo exterior los llamó «cristianos», los primeros creyentes reiteradamente se referían a sí mismos en el Nuevo Testamento como los esclavos del Señor. Para ellos ambas ideas eran sinónimas. Ser cristiano era ser esclavo de Cristo.

Hoy en las iglesias no escuchamos mucho acerca de este concepto. En el cristianismo contemporáneo se habla de cualquiera cosa menos de la terminología esclavo. Se habla del éxito, de la salud, de la riqueza, de la prosperidad y de la búsqueda de la felicidad. Con frecuencia escuchamos que Dios ama a las personas incondicionalmente y quiere que sean todo lo que ellos quieren ser, que quiere que cumplan cada deseo, esperanza o sueño. La ambición personal, la realización personal, la gratificación personal, todo esto ha llegado a ser parte del lenguaje del cristianismo evangélico, y parte de lo que significa tener una «relación personal con Jesucristo». En lugar de enseñar el evangelio del Nuevo Testamento, donde se llama a los pecadores a someterse a Cristo, el mensaje contemporáneo es exactamente lo opuesto: Jesús está aquí para cumplir todos tus deseos. Equiparándolo a un ayudante personal o a un entrenador particular, muchos asistentes a las iglesias hablan de un Salvador personal que está deseoso de cumplir sus peticiones y ayudarlos en sus esfuerzos de autosatisfacción o logros personales.

La comprensión del Nuevo Testamento acerca de la relación del creyente con Cristo no podría ser más opuesta. Él es el Amo y Dueño. Nosotros somos su posesión. Él es el Rey, el Señor y el Hijo de Dios. Nosotros somos sus objetos y sus subordinados. En una palabra, nosotros somos sus esclavos.

Entonces ¿qué debemos hacer? En los últimos años he visto como líderes de iglesias, con el afan de llenar sus templos, se autollaman, aceptan de todo, programa que aparece, van detrás de él, milagrero que llega a la ciudad, pronto lo llaman para que dé un seminario en la iglesia, cantante carísmatico, y corremos para que nos saque de pobres y aumente la membresía, le contamos uno, dos, tres a Cristo para que nos haga el milagro, pedimos al Espíritu Santo nuestros tres deseos y no nos damos cuenta de que el Señor nos llamó para preparar a los santos para la obra del ministerio, para enseñar y predicar las buenas nuevas a toda criatura, y ni la Biblia llegamos a leer, para que nos arrepintámos de nuestros pecados, tomemos nuestra cruz, dispuestos hasta morir por Cristo cada día, por ello, hoy mi amigo y hermano líder, que puede ser pastor, maestro, evangelista, profeta, o ujier, debemos retomar lo perdido, recuerda de donde has caído, recuerda en donde perdiste tu primer amor, recuerda dónde te encontró el Señor y volvamos a caminar bajo Su presencia, aún es tiempo, volvamos por nuestros pasos y regresemos a caminar con el Rey de Reyes y Señor de señores, mis amigos, mis hermanos, volvamos a la Biblia, como me dijo alguién «en mi iglesia caminamos de acuerdo a la Biblia» pero jamás me invito a visitarlos para ver si es cierto, en fin seguimos, SI, paramos NO, nos vemos en unas horas (espero que usted vuelva), bendiciones.

Un momentido, un pensamiento más, como escribo al principio, somos coherederos con Cristo, y gracias a eso, los pastores y demás bendecidores (perdón por usar esa palabra, pero la otra, suena medio feo) nos dicen que debemos reclamar, ordenar, pedir, exigir, nuestros milagros, pero queremos solo la mitad del pastel, la otra mitad, ya que vamos a tener todo lo que es de Cristo, bueno, los golpes, insultos, latigazos, escupitajos, golpes y por último la crucifixión, viene también con el paquete, pero digame ¿quiere también eso?, seguro que NO, pero mi amigo, queremos ser como Pablo, que se escribió medio Nuevo Testamento, como José que era el dueño de Egipto, pero no queremos ser apedreados, ni vendidos, quisieramos que la esposa de Potifar nos corretee, pero no queremos ser esclavos, o sea solo queremos las bendiciones, no mi amigo, la herencia es completa, pero te hago una pregunta antes de irme a dormir, ¿estas dispuesto a cargar tu cruz y estar dispuestos a todo, por seguir a Cristo?, nos vemos buenas noches y felices sueños.

Levanta tu pandero, acompáñanos a alabar

Hoy es fiesta en USA, se celebra el 4 de Julio día de la independencia, pero sabes hace ya poco más de 2,000 años, nos dieron la verdadera independencia del pecado, por lo cual levanta tu pandero y empieza a danzar, levanta tu voz, y canta, recuerda que delante de nuestro Dios, cantaremos y nos alegraremos por la vida eterna que nos entregó, por lo tanto aquí te dejo un video de nuestra congregación «Manantial de vida» para que puedas danzar y alabar a nuestro Dios en libertad.

Bendiciones amigos y hermanos regresamos pronto, cuidese, no celebre mucho y sobre todo que la Palabra de Dios no se aparte de usted.

Simplemente alaba

Queridos hermanos el domingo tubimos servicio y dentro de la alabanza todos cantamos está canción «Simplemente alaba» eso es lo que debemos hacer porque en la eternidad si tu piensas como yo que el cielo es nuestra casa, simplemente alaba, anoche y hoy viendo y escuchando una y otra vez el video que aquí te dejo, empece a alabar a Dios y entender una a una cada palabra, debemos tener en cuenta de que nuestro amor por Cristo, por amor al Padre, aún en los peores momentos debemos alabar a Dios, cuando estes llorando por una pena o cuando la tristeza te apriete el corazón, cuando las dificultades de la vida toquen tu puerta, alaba a Dios y no dejes de hacerlo, porque aunque hay momentos en que te preguntas ¿en donde estás, mi Dios?, El está trabajando, como dice la canción nunca hubo justo sin respuesta, alaba y espera su voluntad, porque recuerda mandará ángeles a que luchen por ti, y las puertas que él abre para tí, nadie puede cerrar, por ello, hermano, amigo, simplemente alaba, alaba, levanta tu voz y que llegue hasta el cielo, porque El será tu galardon y el consolador y suplidor de tu necesidad, bendiciones mi amigo, nos vemos pronto, y ya sabes en los tiempos díficiles, simplemente alaba.

Alaba hasta que tu garganta no dé más, porque tu victoria esta por llegar cuando alabas a Dios.

La historia se repite en la iglesia

Hermanos y amigos aparte de los visitantes y personas inscritas en nuestro blog, regresamos, mucho más rápido de lo que pensabamos, pero estaba leyendo algunos libros, y recordé este texto que leeremos en unas líneas más abajo, pero quiero que usted mi amigo, primero se transporte mentalmente a poco más de 100 años atrás, cuando en Inglaterra un hombre llamado Charles Spurgeon predicaba en el Tabernáculo y que por sus creencias, por las cosas que veía en las congregaciones y hacía donde estaban caminando los líderes de esas iglesias, y hacía donde se dirigía toda la congregación, que prefirio dejarlo todo, se cansó de luchar, pero jamás claudico en lo que creía, porque no podía seguir remando contra la corriente de mundanalidad que estaba ingresando en la iglesia de Jesucristo, por ello y una vez más como siempre digo, si usted grita la verdad, se levantarán cientos contra usted que proclama las verdades de Dios, pero muchas veces lo señalan por ignorancia y otras muchas por intereses personales, prefieren aceptar lo que más les conviene por encima de lo que verdaderamente dice Dios, por ellos hoy aquí exponemos algo que vuelve a repetirse, pero que vuestra ceguera espiritual no les deja ver con claridad hacía donde están llevando al cuerpo de Cristo, por ello mi amigo, preste atención, y si usted sigue leyendo, compare lo que lee con lo que sucede en su congregación, con aquello que le vienen enseñando y sobre todo que la Palabra de Dios guie su caminar y el Espíritu Santo le revela la verdad del evangelio de Jesucristo.

Debemos reconocer que la historia ha demostrado la validez de las advertencias de Spurgeon sobre el declive espiritual y teológico de la iglesia. En la primera parte del siglo veinte, la “doctrina falsa y mundanalidad” en la forma de liberalismo teológico y modernismo que se difundieron por el mundo, devastaron el cristianismo denominacional en todas partes. La mayoría de las principales denominaciones quedaron alteradas por estas influencias de manera violenta si acaso no fatal. El resultado en la propia Inglaterra de Spurgeon fue una gran desolación. Cien años después que Spurgeon hizo sonar la alarma, gran parte de la educación teológica en Inglaterra es del todo liberal y secular. La concurrencia eclesiástica es apenas una fracción de lo había sido entonces. Los evangélicos son la escasa minoría, la predicación bíblica verdadera está en desuso hasta en las iglesias donde se supone que se cree en la Biblia, y el movimiento evangélico ha sido susceptible casi que a todas las modas teológicas nocivas que se exportan desde los Estados Unidos. En pocas palabras, la iglesia evangélica en Inglaterra nunca se recuperó del ataque modernista y liberal que empezó un siglo atrás.

Cien años más tarde estamos viendo cómo la historia se repite a sí misma. La iglesia evangélica se ha vuelto mundana, y no solo mundana por negligencia sino con deliberado propósito. Se están levantando todo el tiempo vientos de indulgencia doctrinal. “Doctrina falsa y mundanalidad”, las mismas dos influencias atacadas por Spurgeon, siempre van de la mano pero la mundanalidad va un paso adelante. Los cristianos tienden a olvidar hoy día que el modernismo no fue al principio una innovación teológica sino una metodológica. Los primeros modernistas no intentaban destruir la fe bíblica sino tan solo hacer el cristianismo más apetecible al gusto de un mundo lleno de cinismo.

Ese mismo espíritu está presente en la iglesia actual. Estoy convencido de que la mayoría de quienes vienen detrás de usted no tienen la intención deliberada de menoscabar el cristianismo bíblico. No obstante, han introducido en la iglesia una filosofía de pragmatismo y un espíritu de mundanalidad que si no son controlados, tarde o temprano traerán la misma cosecha amarga que trajo consigo el modernismo un siglo atrás.

Esta es parte de la historia que vuelve a repetirse, mi querido hermano, el mundo ha ingresado a la iglesia y nosotros los líderes lo hemos dejado entrar, y se lo puedo probar, en una iglesia, que se autoproclama de la Familia, para tener contentos a los jovenes, preparaban los miembros de la congregación américana, la reunión de los jóvenes para festejar «La noche de brujas» con calaveritas, unos cuantos demonios, y fiesta de disfraces, es que tenían que tener contentos a los jóvenes para que no se fueran a las discotecas, pues le ponian una en la propia iglesia, y el pastor hispano, decía «usted sabe como son» ¿y? o sea porque son mundanos, lo tenemos que aceptar, o como cuando el pastor pedía mediante una encuesta las canciones y de qué quería que se les predique !Dios mio, perdónanos!, o sea iglesias a gusto del cliente, usted decide lo que se va a dar desde el pulpito, por eso algunos levantamos nuestra mano y decimos !NO! no es así, ahora mi hermano, y usted ¿qué opina? ¿qué diferencia hay entre lo que el mundo tiene a lo que tenemos nosotros? desde el pastor que entra disfrazado de Matrix, o el líder de alabanza que se cree Luis Miguel, y todos gritan Amén, aleluya, Gloria a Dios, porque nada tenemos que envidiar al mundo. No mis hermanos, ya se metio el mundo, hay que sacarlo, Dios es lo más importante no tú, ni mucho menos, tu trabajo, tu casa, tu dinero, tu carro, creemos que Dios es nuestro banquero que debe pagar nuestros cheques, en vez de vivir nosotros una vida de servidumbre y esclavitud, porque él pagó por nosotros con su sangre y nosotros aceptamos ser simplemente siervos y los que debemos hacer su voluntad, pero nos hemos convertido en los amos y le contamos a Dios para que nos haga el milagro que exigimos, porque es promesa, NO y dos veces no, si eres esclavo de Cristo por amor a él, olvidate de ti, niegate a ti mismo y carga tu cruz, pero hoy justamente escuchaba: declara que es tuyo y lo tendrás, ordená tu milagro y que se haga realidad, ordena tu sanidad, declara un trabajo mejor y más remunerado, amigos, no es así, busque en su Biblia, «si haces todo esto, vendra sobre ti todas estas bendiciones», o sea primero si eres siervo y haces TODO lo que te dice que hagas TU SEÑOR, entonces y solo entonces, se te hará, bendiciones y nos vemos luego.

Señor: ¿esté sermón es para mí?

Que tal queridos amigos, nos volvemos a encontrar, en este mundo globalizado, la información corre por todas direcciones y si usted sabe buscar, obtendrá un gran tesoro para poder crecer en conocimiento, he estado estudiando detenidamente en estos últimos días, he escuchado predicas, y visto algunas predicas, he buscado en la Biblia algunas cosas que se decían desde el pulpito y verdaderamente quería ponerme a llorar, se predica cada cosa que no podría explicarlo, si es que no me pusiese a pensar en que nuestra gente, muchos de nuestros hermanos cristianos no escudriñan la Biblia, muchas veces el único tiempo en que toman su Biblia entre sus manos para leer los dos o cinco versículos que se utilizan para hacer un sermón, es el domingo durante el servicio, por lo que al no conocer la Palabra de Dios, no podemos comparar lo escrito por inspiración del Espíritu Santo, de lo que en un tiempo de oscuridad ha enseñado el predicador en cuestión, por lo tanto mucho de lo que se escucha desde los asientos de una congregación con aceptados como ciertos, a pesar de que hay algunos, (muy poquitos) que levantan su mano para decir «no es así» somos tachados de divisionistas y hasta de herejes, en fin, pero mi hermano, y les voy a poner luego el video, hay un par de pastores que al hacer una campaña monetaria (o sea pro fondos, o sea sacar dinero) llegan a decir que Maria, la madre de Jesús tenía probablemente una cantina en donde vendía vino, y la familia trabajaba allí, y la gente grita !Amen!, allí es donde les digo hay algo que tiene que cambiar, por eso aqui sigo con el libro de Richard Baxter «El pastor reformado», algunas cosas más seguiremos transcribiendo de este libro escrito por los 1600, imáginese en esos tiempos ya debían de cambiar o cambiarlos por otros a los pastores y maestros que dirigían a las congregaciones de esos entonces, pero hoy aquí mi hermano, es igual, hay cada líder que verdaderamente no se sabe qué predica, por favor lea con detenimiento, si conoce o tiene un amigo pastor, maestro, profeta, pasele la voz a que entre en nuestro blog y lea lo que aquí está escrito y nos deje un comentario, gracias y empecemos.

Sea diligente en mantenerse en una buena y saludable condición espiritual. Primero predique sus sermones a sí mismo. Su pueblo se fijará si usted ha pasado mucho tiempo con Dios y serán beneficiados. Lo que ocupa más su corazón se comunicará más eficazmente a ellos. Confieso que cuando mi corazón está frío, entonces mi predicación es fría. Si nuestro amor, fe o reverencia disminuyen pronto se manifestará en nuestra predicación, quizás no tanto en lo que predicamos sino en la manera en que lo hacemos. Y nuestro pueblo sufrirá. Por otra parte, si estamos llenos de amor, fe y celo, entonces nuestro ministerio traerá refrigerio y aliento.

Hermanos, guarden sus corazones para mantenerlos libres de las concupiscencias, las pasiones y la mundanalidad. Mantengan su fe, su amor y su celo. Pase mucho tiempo en comunión con Dios. Si no hace esto, entonces todo irá mal. Usted debe obtener de El, el fuego celestial para consumir sus sacrificios. Si su fervor es artificial usted no puede esperar la bendición de Dios. Los pecados vergonzosos y las herejías comienzan normalmente con desviaciones pequeñas. Frecuentemente Satanás se aparece como un ángel de luz para atraerle hacia las tinieblas.

Si usted cede ante el orgullo o cae en el error, entonces usted será una maldición en lugar de una bendición para el pueblo de Dios. Por lo tanto, tenga cuidado tanto para su propio beneficio, como para el de otros. Yo pienso que un ministro debería cuidar su corazón especialmente antes de ministrar en público. Lea algún libro espiritualmente estimulante o considere la gran importancia de su mensaje o piense en las grandes necesidades espirituales de su grey. Suba al púlpito en el celo del Señor, para que los corazones de los oyentes puedan ser calentados, antes de salir del servicio.

Asegúrese de que su estilo de vida no contradiga su enseñanza, de otro modo, terminará deshaciendo todo el bien que pudiera haber hecho. Si nuestras vidas son inconsistentes, la gente pronto pensará que hay muy poca verdad en el cristianismo y que nuestra predicación es solamente palabrería. Si lo que decimos es en serio, entonces pondremos en práctica lo que decimos. Una sola palabra de soberbia, una explosión de enojo, o un solo acto egoísta pueden destruir rápido todas sus labores. Si usted no anhela el éxito del evangelio, entonces, ¿Porqué está en el ministerio? ¿Acaso no está preparado para aguantar insultos y ofensas, no está dispuesto a controlar su temperamento, a mortificar su orgullo y a acomodarse a los pobres para ganar almas? Es extraño ver como algunos predican muy cuidadosamente, pero viven descuidadamente. Debemos tener mucho cuidado de ser hacedores de la palabra y no solamente “habladores”, engañándonos a nosotros mismos (vea Stg.1:21). Debemos ser tan cuidadosos acerca de nuestra forma de vivir, tal como somos cuidadosos para predicar. Si deseamos ganar almas, entonces ésta será nuestra meta, tanto cuando estamos en el púlpito, como cuando estamos fuera de el. Sea diligente para usar toda su vida para Dios y no simplemente su lengua.

Bueno mi amigo aquí nos quedamos, regresamos pronto, espero en Dios que lo que escribimos, sea de bendición en su caminar, sabedores mi amigo de que todo lo que se diga o escriba aquí debe ser comparado con la Biblia que es nuestra Guía, bendiciones y regresamos en un rato.

Tened cuidado de vosotros mismos

Mi querido hermanito y/o hermanita y extraviado que llega a este tu blog de hoy en adelante, sin saber como poder luego librarnos de la verdad que aquí se escribe, bueno hemos regresado muy rápido y es que luego de conversar y dejarles un libro que encontrar y ponerse a leer “El pastor reformado” de Richard Baxter, pues decidí mejor dejarles algunos textos del libro, ya que me imagino que la falta de tiempo, el trabajo, los niños, el futbol y tantas cosas importátisimas nos van a impedir que busquemos el libro, pero como les digo, algo les dejo, especialmente dedicados a los pastores, maestros, profetas y tanto líder que deambulan por allí, ya sabe, tome su Biblia, un buen café y aquí le transcribo algo de dicho libro.

“Tened cuidado por vosotros mismos y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo os ha puesto como obispos, para pastorear la iglesia del Señor, la cual adquirió para sí mediante su propia sangre”. (Hechos 20:28, RVA).

Primeramente, tenga cuidado de usted mismo. Asegúrese de que ha sido verdaderamente convertido. Tenga cuidado de no estar predicando acerca de Cristo a otros, mientras que usted mismo esté sin Cristo. Se les ha prometido una recompensa gloriosa a los fieles predicadores del evangelio, pero usted jamás disfrutará de esta recompensa, a menos que usted mismo haya recibido primeramente el evangelio. Hay muchos predicadores que están ahora en el infierno, quienes advertían muchas veces a sus oyentes de la necesidad de escapar de el. ¿Acaso espera que Dios le salve a usted por haber ofrecido el evangelio a otros, mientras que usted lo rechaza? Dios nunca prometió salvar a los predicadores, sin importar cuán dotados fuesen, a menos que ellos fueran convertidos.

Ser inconverso es terrible, pero ser un predicador inconverso es mucho peor. ¿Acaso no tiene miedo de abrir su Biblia y leer acerca de su propia condenación? ¿Cuando usted predica el evangelio, acaso no se da cuenta que está incrementando su propia culpa, al rechazar al Salvador que proclama? Sin embargo, es común que un predicador inconverso no se percate de su propia condición. Diariamente tiene contacto con verdades preciosas y exteriormente vive una vida santa. El denuncia el pecado en otros y les anima a vivir una vida santa. Cuán trágico es morir de hambre teniendo el pan de vida en las manos y animando a otros para que coman de el. Si esto es verdad acerca de usted, entonces le aconsejo que se predique a sí mismo antes de continuar predicando a otros. ¿Acaso le ayudará en el día del juicio decir: “Señor, Señor, he predicado en tu nombre”, solamente para escuchar las terribles palabras “apártate de mí, no te conozco”? Le aconsejo que confiese sus pecados delante de su grey y les pida que oren por la conversión de su ministro.

No es inusual encontrar ministros que sean inconversos. Su predicación será fría y sin vida, si Cristo no está en su corazón. Ojalá que cada estudiante de teología (especialmente en los seminarios) entendieran esto. ¿De qué vale estudiar si esto no nos conduce al conocimiento de Dios y de su gracia salvadora? Si Dios en su misericordia salva a estos ministros, entonces, ellos tendrán un conocimiento de El que jamás se hubieran imaginado. No se puede conocer nada correctamente, a menos que se conozca a Dios. Nada en el universo entero puede ser conocido correctamente, a menos que sea conocido en relación con su Creador.

Cuando Dios creó al hombre era perfecto y vivía en un mundo perfecto. Todas las cosas revelaban la gloria de Dios. Si el hombre no hubiera pecado, habría incrementado continuamente su conocimiento de Dios y de sí mismo. Pero, cuando el hombre buscó el conocimiento para sus propios fines, entonces perdió el verdadero conocimiento de Dios y de su creación. El conocimiento que obtuvo resultó ser vano y vacío.

Bueno mis amigos, nos vemos luego, creo que con lo que les he dejado de «El pastor reformado» es motivo suficiente para buscarlo y leerlo con detenimiento, pero no me diga «Eso es de Satanás» hace unas semanas, estaba con mi iPad leyendo detenidamente un libro y un hermanito, me preguntó cuantas versiones de la Biblia tenía en mi iPad, le dije que ninguna y que estaba leyendo un libro, dio un paso atrás, como si no me hubiese peinado y estaba que espantaba, pero me dio a entender que «sólo la Biblia» lo demás no servia, y bueno estos hermanitos abundan y es cierto que sólo la Biblia, pero cuando la lectura no es parte de nuestro diario vivir, si los libros nos producen alergia, aparte de que leer un libro y tener que pasar las páginas como que es cansado, bueno, pretextos, la cosa es que buscamos cualquier pretexto porque simplemente no nos gusta leer, y decimos y aseguramos que queremos conocer más y tener sabiduría, mis amigos hay buenos libros, lo importante es que nosotros nos decidamos a agarrarlos, no muerden, lo peor que puede pasar es que nos enseñen la verdad y tengamos problemas con nuestra ignorancia, bueno mejor lo dejamos allí, pero mi amigo la Biblia es nuestro ABC, pero algunos pastores han escrito muy buenos libros que nos pueden servir para entender la Palabra de Dios, imáginese este libro que hoy tratamos fue escrito alrededor del 1600, y aún hoy tiene vigencia, pero que como no nos gusta leer, nunca nos enteraríamos de que existe y mucho menos sabríamos qué dice, bendiciones y nos vemos.