Contentos y confiados

«Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen» (Salmos 17:5)

Los cristianos que son espiritualmente estables tienen un testimonio que honra a Cristo. Esa es la clase de testimonio que tenía el apóstol Pablo. Atado en cadenas como preso del Imperio Romano, seguía contento y confiado en el Señor (Filipenses 4:11, 13). Pero muchos creyentes no están contentos hoy. En realidad, a los incrédulos les resulta difícil entender cómo un cristiano que cree en un Dios Todopoderoso puede vivir como si Dios fuera débil.

Tal vez haya ocasiones en las que usted se sienta aplastado, débil y sin poder mantenerse firme. Usted sabe lo que es perder su equilibrio espiritual. Nos enfrentamos a las tentaciones y las pruebas de esta vida. No obstante, es esencial que seamos espiritualmente estables, no solo por nuestro propio bienestar, sino también por nuestro testimonio cristiano ante el mundo perdido. Así que cerciórese de que está dependiendo de Dios, no de usted mismo, para mantenerse firme.

Bueno mis amigos, les dejo una alabanza para que usted se mantenga alabando y confiado en su creador, bendiciones y seguimos en contacto.

Vuelva a visitarnos en un rato regresamos y le aseguro, volveremos a dejarlo pensando.

Respetando a todas las religiones (¿¿??)

Bueno mis queridos amigos, hermanos, visitantes, asiduos, extraviados que pululan por la red, bienvenidos, a este su blog, hoy vamos a ver algo interesante, bueno eso es lo que pienso yo, esperemos que al final usted también.

Recordará muy probablemente este acontecimiento. En los días que siguieron al ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, muchos estadounidenses instintivamente buscaron valor y solaz en Cristo. Pero incluso allí, en un culto en la Catedral Nacional de Washington, D.C., que se transmitió en vivo a todo el mundo, un ministro cristiano elevó una oración en el nombre de Jesús pero dijo: «respetando todas las religiones». ¿A todas las religiones? ¿a los druidas? ¿a los que adoran a los gatos? ¿a las brujas? El ministro cristiano, de una iglesia cristiana no debe sentirse obligado a condicionar, ni a pedir disculpas por orar al único Salvador verdadero.

Pablo dio una afirmación impresionante en Romanos 1:16-17: «porque no me averguenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: mas el justo por la fe vivirá». Aunque el mensaje de salvación que Pablo proclamaba era el mensaje más maravilloso e importante de la historia, el público y las autoridades le habían tratado de manera humillante por predicarlo vez tras vez. Jamás ni por un momento consideró diluirlo para hacerlo más atractivo al público.

Si usted nunca se ha sentido avergonzado por proclamar el evangelio, probablemente nunca lo ha proclamado verdaderamente, en su totalidad, tal como Jesús lo proclamó. Todos queremos que nos acepten, y sabemos, como, Pablo lo descubrió tantas veces, que tenemos un mensaje que el mundo rechazará, y que mientras más nos aferremos a ese mensaje, más hostil se volverá el mundo. Así es como empezamos a sentir verguenza. Pablo superó eso por la gracia de Dios y el poder del Espíritu, y dijo: «No me averguenzo». Es un ejemplo contundente para nosotros, porque sabemos el precio de la fidelidad a la verdad: el rechazo del público, la cárcel y, al final, la ejecución.

¿Dispuesto? bueno aquí lo dejamos, nos seguimos comunicando, aún se me han quedado algunas cosas en el tintero, bendiciones y nos vemos.