Verdadero hijo en la fe

Un llamado urgente al discipulado

Esta tarde quiero detenerme en una expresión que no es común, ni ligera, ni fácil de asumir: “verdadero hijo en la fe”.
La encontramos en la carta de Pablo a Timoteo, y desde que la leí con atención me dejó pensando.
Porque no cualquiera recibe ese nombre.
Ni Pablo se lo dio a muchos.

La pregunta es inevitable:
¿cuántos de nosotros podríamos ser llamados verdaderos hijos en la fe? ¿Estamos siendo discipulados por alguien? ¿Estamos discipulando a alguien?
No es un título sencillo. Tampoco es automático.

Un saludo que dice más de lo que parece

En 1 Timoteo 1:1–2 leemos:

“Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza. A Timoteo, verdadero hijo en la fe: gracia, misericordia y paz…”

Detengámonos un momento ahí.

Pablo no dice simplemente “a Timoteo”.
Dice: “verdadero hijo en la fe”.
Eso implica una relación profunda, un proceso, una formación real. No una simpatía, no una cercanía ocasional, no un saludo protocolar.

¿De dónde salen tantos apóstoles?

Pablo se presenta como apóstol por mandato de Dios.
Y eso abre otra pregunta incómoda para nuestros tiempos:

¿de dónde salen hoy tantos apóstoles?

La definición bíblica de apóstol es clara: alguien enviado para proclamar la doctrina de Cristo, su obra redentora, su vida, su muerte, su resurrección y toda la Palabra de Dios. Un propagador del evangelio, no un título honorífico.

Sin embargo, hoy parece que “evangelista” queda chico para muchos. El título de apóstol o profeta suena más rimbombante, más llamativo. Hay alfombras rojas, presentaciones, nombres grandes… pero cada vez menos formación.

Efesios 4 nos recuerda que Dios mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, evangelistas, pastores y maestros. No se autoproclaman, no se compran, no se improvisan. Algo no está encajando bien cuando hay tantos títulos y tan pocos discípulos.

Timoteo: el fruto de una relación

Timoteo no apareció de la nada. Pasó cerca de quince años caminando con Pablo. Aprendió, acompañó, observó, fue corregido, enviado, probado. Pablo confió en él lo suficiente como para enviarlo a iglesias con problemas reales. Eso no se hace con alguien formado a medias.

Por eso lo llama verdadero hijo en la fe. La gracia no está en asistir a la iglesia. Eso es apenas el comienzo. La pregunta clave es otra:

¿Alguien te está formando? El discípulo no se hace en una hora dominical. Se forma caminando la vida junto a otro, día tras día.

Pablo solo llamó verdaderos hijos en la fe a dos personas: Tito y Timoteo. Dos, entre cientos de convertidos. Eso nos dice algo muy claro: formar discípulos es difícil, lento y exigente.

El ruego de Pablo: corregir lo que está mal

En 1 Timoteo 1:3, Pablo le ruega a Timoteo que se quede en Éfeso para corregir falsas doctrinas. No lo envía usando frases grandilocuentes ni manipulaciones espirituales. Le dice, con honestidad: “te ruego”.

Había cosas que se estaban enseñando mal.
Hoy, muchas veces, la respuesta ante el error es el silencio.
“No toques al ungido”, se dice.
Pero Pablo no actuó así. Dijo: anda y corrige.
No por opinión personal, sino porque así está escrito.

Para hacer eso, Timoteo tenía que estar formado. No podía decir “yo creo que…”. Tenía que decir: la Escritura dice.

Manda y enseña

Pablo le da una orden clara:
“Esto manda y enseña”.

Y le recuerda que nadie menosprecie su juventud, pero también le exige ejemplo: en palabra, conducta, amor, fe y pureza.
Aun siendo un discípulo avanzado, le dice: ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

El llamado no es solo a aprender, sino a transmitir. A corregir cuando sea necesario. A enseñar con responsabilidad.

La pregunta vuelve a aparecer, inevitable:
¿alguien te está enseñando? ¿y tú estás enseñando a alguien?

“Haced discípulos”

En 1 Corintios 4:17, Pablo dice que envía a Timoteo porque es su hijo amado y fiel en el Señor. Y entonces recordamos las palabras de Jesús en Mateo 28:19–20:

“Id y haced discípulos…”

No dijo: hagan creyentes. No dijo: hagan asistentes. Dijo: haced discípulos.
Personas que estudian la Palabra, que la viven, que la guardan, que la transmiten.
Eso es personal. Eso es profundo. Eso es exigente.

Una reflexión final

Martín Lutero dijo algo que sigue siendo actual:
“Las buenas obras no hacen a un hombre bueno;
pero un hombre bueno hace buenas obras”.

Fuimos llamados a hacer buenas obras, y una de las principales es esta: hacer discípulos.
Convertirnos, quizás algún día, en verdaderos hijos en la fe… o formar a uno.
La Palabra de Dios no vuelve vacía, pero la pregunta es:

¿qué tanto de lo que lees se queda en ti? ¿qué tanto transforma tu vida?
Antes de dormir, vale la pena preguntarnos:

¿quién me discípula? ¿a quién discípulo?

Si una de esas dos cosas falta, algo debemos corregir.
Y si no tienes un discípulo, comienza a buscar un Timoteo.
Alguien que, cuando tú no estés, pueda continuar la obra sin torcerla.

Vick
Conversando con una taza de café
-Vick-yoopino
-MiVivencia.com

Buscando la unidad: la clave olvidada de la Iglesia

Antes de comenzar, quiero hacer una pausa. No una pausa técnica ni de cámara, sino una pausa interior. Porque hablar de la unidad dentro de la Iglesia no es un tema menor ni cómodo. Es, probablemente, uno de los desafíos más grandes del cristianismo actual.

La unidad no es un concepto bonito para colgar en la pared. Es una condición espiritual.

El desafío real de la unidad

Vamos a la iglesia, nos reunimos, conversamos, compartimos momentos agradables. Incluso podemos llamarnos amigos. Sin embargo, muchas veces, aun dentro de la Iglesia de Jesucristo, cada persona camina con sus propios intereses, sus propias prioridades y su propia agenda espiritual.

La Biblia nos plantea algo mucho más profundo.

En Hechos 1:14 leemos:

“Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego”.

Perseverar es insistir, mantenerse firmes. Pero la palabra clave aquí es unánimes. No significa simplemente estar juntos en un mismo lugar, sino pensar lo mismo, desear lo mismo, buscar lo mismo.

Eso fue lo que me llevó a investigar, a leer, a escuchar testimonios fuera de nuestro contexto habitual. Especialmente en lugares donde ser cristiano no es socialmente aceptado ni culturalmente cómodo: Rusia, Corea del Norte, zonas donde la fe cuesta, donde creer tiene consecuencias reales.

Ahí descubrí algo que me sacudió.

En muchos de esos lugares, a la conversión no se le llama “hacerse cristiano”. Se le llama arrepentimiento. Antes de aceptar a Cristo, la persona debe reconocer y abandonar una vida pasada. Algunos ni siquiera dicen “soy cristiano”, dicen: “soy un arrepentido”.

Y eso cambia todo.

En gran parte de América y Sudamérica hemos puesto el énfasis en “aceptar al Señor”. Repite la oración, firma la lista, y listo. El arrepentimiento queda como algo secundario, para después.

Pero arrepentirse primero y decidirse después es mucho más difícil… y mucho más profundo.

Tal vez, si habláramos menos de “aceptar” y más de “arrepentirse”, no estaríamos buscando una unidad superficial, sino la unidad de los arrepentidos.

La base bíblica de la unidad

La Biblia insiste en esto una y otra vez.

En Hechos 2:1 se nos dice que cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes. No estaban dispersos, no estaban distraídos, no estaban cada uno en su mundo. Estaban en el mismo canal espiritual.
Y entonces ocurrió el derramamiento del Espíritu Santo.

La pregunta es inevitable:
¿qué nos falta hoy para que ese derramamiento alcance a todos?

Muchas veces pedimos que el Espíritu descienda, pero no estamos unánimes. Perseveraban unánimes en oración y ruego. El ruego no es una oración liviana; es clamor, es profundidad, es carga compartida.

¿Clamamos juntos por una misma causa?
¿O cada uno ora solo por sus propios problemas?

La Escritura dice que cuando dos o más se ponen de acuerdo, Dios responde. Pero el acuerdo no es automático. Se construye perseverando unánimes.
En Hechos 2:42 se nos muestra cómo vivía la iglesia primitiva:
perseveraban en la doctrina, en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones.
No era un cumplimiento mecánico. No era leer por leer. Era vivir lo que leían.

Y más adelante dice algo aún más radical:

“Todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas”.
No había “esto es mío, no lo toques”. Se compartía según la necesidad. Se vivía la fe con sencillez, con alegría, con coherencia.
Por eso el texto concluye con algo contundente:

“Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
La comunión no es solo comer juntos. Es pensar juntos. Caminar juntos. Perseverar en lo mismo.

Los obstáculos que nos dividen

El problema es que la unidad cuesta. Y como cuesta, muchas veces inventamos métodos para hacer crecer las iglesias. Y sí, crecen. Pero crecen sin comunión y sin perseverancia.

Algo no está bien ahí.

Nehemías entendió esto profundamente. Antes de reconstruir los muros, lloró. Oró. Sintió el dolor como propio. Reconoció el problema antes de actuar.
Cuando comenzó la obra, surgió la oposición, como siempre ocurre. Pero Nehemías fue claro:

“El Dios de los cielos, él nos prosperará”.

Y entonces sucede algo clave: el sumo sacerdote y sus hermanos comienzan a edificar. El liderazgo se involucra. El cuerpo empieza a reconstruirse desde adentro.

El capítulo 3 de Nehemías repite una frase una y otra vez:

“junto a ellos”, “junto a él”, “junto a ellos”.
Unidad. Trabajo compartido. Por eso terminaron en tiempo récord.

Hoy, muchas veces ni siquiera vemos al hermano que se sienta delante nuestro. ¿Cómo vamos a estar unánimes si no nos miramos, si no nos conocemos, si no nos cuidamos?
Buscamos motivos para oponernos: cómo se viste alguien, cómo habla, cómo predica. Siempre hay algo que criticar. Y mientras buscamos oposición, la unidad se vuelve imposible.

¿Cuál es mi parte?

Jesús oró en Juan 17:
“Para que todos sean uno”.
Lo dijo: “para que todos tengan razón”. Dijo: para que sean uno.
La unidad no se impone. Se construye. Y comienza con una pregunta incómoda pero necesaria:

¿Cuál es mi parte en esta falta de unidad?

Si no tenemos la confianza para pedir ayuda, algo no está bien.
Si no podemos hablar con honestidad, algo está roto.
La única salida es volver a la Palabra, escudriñarla hasta que nos confronte, hasta que nos avive.

Perseverar no es opcional. La unidad no es decorativa. Es urgente.

Demos gracias al Señor porque estamos vivos, porque seguimos en pie, porque aún podemos perseverar. Y sobre todo, porque todavía estamos a tiempo de buscar la unidad verdadera de su Iglesia.

Vick
Conversando con una taza de café
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La historia oculta del cristianismo – ¿Por qué contar esta historia?

Por Vick-yoopino

Hace algunos años, durante el tiempo de la pandemia, realicé cerca de cien videos sobre la Biblia. Eran reflexiones que buscaban algo más que respuestas: buscaban preguntas.

Preguntas incómodas, necesarias. Preguntas que nos hicieran pensar si el camino que hemos seguido como creyentes, como iglesias, como cultura, era realmente el correcto.

Esa experiencia me dejó con un deseo más profundo: crear una serie que no fuera solo predicación o estudio bíblico tradicional, sino una especie de aula abierta. Un espacio de conversación, aprendizaje y reflexión sobre la historia del cristianismo —desde los apóstoles hasta el día de hoy.

Porque sí, se nos habla de fe, de amor, de salvación… pero ¿cuánto se dice sobre las persecuciones? ¿Sobre el rol de Constantino? ¿Sobre los Padres de la Iglesia y sus profundas diferencias teológicas? ¿Sobre las divisiones, las guerras, los concilios, el papado, la Reforma y todas las pequeñas y grandes grietas que convirtieron a una fe unificada en miles de denominaciones fragmentadas?

Y entonces aparece la gran paradoja:

Muchos líderes religiosos consideran que enseñar historia es innecesario.
Dicen que “a los hermanos no les interesa”, o incluso preguntan “¿para qué sirve?”.

Pero el resultado está a la vista:

Nuestra gente lee poco, estudia menos, y vive encerrada en un ciclo de creencias donde la única consigna es “solo la Biblia” —sin contexto, sin historia, sin contraste.
Y así, como dice el texto bíblico: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”.
Eso me llevó a abandonar la idea de enseñar en un aula. Pero no el deseo de compartir.

Así nace esta serie: La historia oculta del cristianismo.

Una serie que no pretende imponer, sino invitar.
No pretende tener todas las respuestas, pero sí provocar las preguntas correctas.
Una serie que incomoda, que indaga, que se atreve a decir lo que a veces desde los púlpitos se prefiere callar.

Costó más de lo previsto.

La vida, los tiempos, las circunstancias.
Los vecinos que vienen taladrando hasta el infierno y mi madre que desea almorzar a media noche.

Pero aquí estamos.

Y no nos detendremos, porque ya se están trabajando nuevas series que vendrán después.
Solo acompáñanos, comparte, y prepárate para mirar con otros ojos eso que creías conocer.

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino

El problema del mal y el sufrimiento: ¿Por qué permite Dios el dolor? (2da. Parte).

Posturas filosóficas y teológicas

“A lo largo de la historia, teólogos y filósofos han tratado de explicar la relación entre Dios y el mal. Estas son algunas de las posturas más importantes.”

A lo largo de la historia, tanto la filosofía como la teología han intentado responder a la pregunta del mal, dando lugar a diversas posturas que buscan reconciliar la existencia de Dios con el sufrimiento en el mundo.

1. Posturas teológicas

El mal como consecuencia del pecado: En la tradición cristiana, se considera que el mal entró en el mundo por la caída de Adán y Eva (Génesis 3). Esta visión sugiere que el mal es el resultado del alejamiento de Dios.

El mal como prueba o castigo divino: Algunos textos bíblicos presentan el sufrimiento como una prueba de fe (como en el caso de Job) o como castigo por el pecado (como en el diluvio).

El mal y el libre albedrío: San Agustín argumentó que Dios creó a los seres humanos con libre albedrío, y el mal es el resultado de sus elecciones erradas, no de la voluntad divina.

El mal como parte del plan de Dios: Tomás de Aquino sugirió que el mal puede permitir un bien mayor, y que Dios, en su providencia, puede sacar bien del mal.

2. Posturas filosóficas

El problema lógico del mal: Planteado por filósofos como Epicuro y reformulado por David Hume, cuestiona cómo un Dios omnipotente, omnisciente y benevolente permite la existencia del mal.

La teodicea de Leibniz: Argumenta que vivimos en el “mejor de los mundos posibles” y que el mal es necesario para la existencia del bien y el desarrollo del alma.

El mal como privación del bien: San Agustín propuso que el mal no tiene existencia propia, sino que es la ausencia del bien, de la misma manera que la oscuridad es la ausencia de luz.

El sufrimiento como parte de la evolución humana: En tiempos modernos, algunos han visto el sufrimiento como un proceso natural dentro de la evolución y la existencia humana.

Agustín de Hipona (Siglo IV): El mal como privación del bien

• El mal no es una fuerza creada por Dios, sino la ausencia de bien.

• Dios permite el mal porque dio libre albedrío a los humanos.

Tomás de Aquino (Siglo XIII): El mal como parte del plan divino

• Dios permite el mal porque puede traer un bien mayor.

• Ejemplo: El sufrimiento de Jesús llevó a la salvación de la humanidad.

Postura escéptica moderna: El problema del mal como argumento contra Dios

Voltaire y el terremoto de Lisboa (1755): ¿Cómo puede un Dios bueno permitir un desastre que mata a miles?

Ateísmo post-Holocausto: La existencia del mal extremo (ej. genocidios) parece incompatible con un Dios amoroso.

Pregunta crítica:

• ¿El argumento del mal es la mayor prueba en contra de la existencia de Dios o simplemente una prueba de nuestra falta de comprensión?

Reflexión final

La cuestión del mal sigue siendo un debate abierto. La pregunta clave es: ¿El mal es un misterio sin respuesta, una prueba de fe o una consecuencia natural de la libertad humana?

(Continuará). Dejános un comentario sobre tus pensamientos al respecto de estas posiciones.

Vick
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Vick-yoopino.

El problema del mal y el sufrimiento: ¿Por qué permite Dios el dolor? (1ra. Parte).

“Si Dios es bueno, ¿por qué permite el sufrimiento? Esta pregunta ha atormentado a creyentes y escépticos por siglos. Desde el sufrimiento de Job en el Antiguo Testamento hasta las tragedias del mundo moderno, la cuestión del mal sigue siendo una de las mayores pruebas de fe. ¿Es el dolor parte de un plan divino, un resultado del libre albedrío o una prueba de que Dios no existe?”

Preguntas iniciales:

• ¿El mal es causado por Dios, por la humanidad o por fuerzas externas?

• ¿Cómo han respondido la Biblia y la teología cristiana a esta cuestión?

• ¿El sufrimiento tiene un propósito o es simplemente un error en la creación?

1. La pregunta del mal en la Biblia

“Desde el Génesis hasta el Nuevo Testamento, la Biblia presenta múltiples perspectivas sobre el mal y el sufrimiento. Pero, ¿nos da una respuesta clara?”

La pregunta del mal en la Biblia se refiere al problema teológico y filosófico de cómo reconciliar la existencia de un Dios bueno y todopoderoso con la presencia del mal y el sufrimiento en el mundo. Esta cuestión ha sido debatida por siglos y tiene diversas respuestas dentro de la tradición cristiana.

Perspectivas bíblicas sobre el mal:

1. El mal como consecuencia del pecado humano: En Génesis, el pecado de Adán y Eva introduce el sufrimiento y la muerte en el mundo (Génesis 3).

2. El mal como prueba o propósito divino: El libro de Job muestra a un hombre justo que sufre, pero cuya fe es probada.

3. El mal y el libre albedrío: En el Nuevo Testamento, se enfatiza que el ser humano es libre para elegir el bien o el mal (Deuteronomio 30:19).

4. El triunfo final sobre el mal: La Biblia promete que el mal será vencido en el juicio final y la creación será restaurada (Apocalipsis 21:4).

Antiguo Testamento: El libro de Job y la justicia divina

• Job, un hombre justo, sufre sin motivo aparente.

• Sus amigos creen que su sufrimiento es castigo por pecado, pero Dios no da una respuesta clara.

• Dios responde con preguntas: ”¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?” (Job 38:4).

Nuevo Testamento: La visión de Jesús sobre el sufrimiento

Juan 9:1-3 → “¿Quién pecó, este hombre o sus padres, para que naciera ciego?” Jesús responde: “Ni él pecó, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.

• La teología de la cruz: Jesús sufre y muere inocentemente, lo que muestra que el sufrimiento puede tener un propósito redentor.

Reflexión final

El problema del mal sigue siendo una cuestión central en la teología y la fe. La pregunta clave es: ¿Es el mal una prueba, una consecuencia o parte de un plan divino más grande?

Pregunta crítica:

• ¿Dios permite el mal para probar nuestra fe o es simplemente parte de la vida en un mundo caído?

(Continuará). Dejános un comentario sobre tus pensamientos al respecto.

Vick
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Reseñas de la Colección «Patrología» de Johannes Quasten – Tomo I.

«TOMO I: HASTA EL CONCILIO DE NICEA (325)»

Enseñanzas Fundamentales:

Este período establece los «fundamentos doctrinales del cristianismo» y desarrolla el lenguaje teológico básico. Las principales contribuciones incluyen:

– Definición de la autoridad apostólica y el canon bíblico
– Desarrollo de la liturgia primitiva y los sacramentos
– Primeras formulaciones trinitarias y cristológicas
– Establecimiento del episcopado como estructura jerárquica
– Defensa apologética contra el paganismo y las herejías gnósticas

Figuras Destacadas:

Los Padres Apostólicos:

– Clemente de Roma (†99): Primer Papa después de Pedro, autor de la «Epístola a los Corintios», establece principios de autoridad eclesiástica y orden litúrgico

– Ignacio de Antioquía (†107): Mártir que acuñó el término «Iglesia Católica», desarrolló la teología del episcopado monárquico y la presencia real eucarística

– Policarpo de Esmirna (†155): Discípulo directo de Juan Evangelista, representa la continuidad apostólica directa

Los Apologistas:

– Justino Mártir (†165): Primer gran filósofo cristiano, desarrolló la teoría del «logos spermatikos» (semillas del Verbo en la filosofía pagana), estableciendo el diálogo fe-razón.

Escuela de Alejandría:

– Clemente de Alejandría (†215): «Fundador de la filosofía cristiana», demostró que fe y filosofía son complementarias. Desarrolló el concepto de «gnosis cristiana» como conocimiento superior de la fe.

– Orígenes (†254): Genio teológico que sistematizó la doctrina cristiana, desarrolló el método alegórico de interpretación bíblica y estableció los primeros principios de teología sistemática

Escuela Africana:

– Tertuliano (†220): «Padre de la teología latina», acuñó terminología trinitaria fundamental (*tres personae, una substantia*), formuló principios cristológicos contra las herejías.

– Cipriano de Cartago (†258): Desarrolló la eclesiología episcopal, la teología del martirio y los principios sacramentales

Reseña de «Para leer Los Padres De la Iglesia»

«Para leer a los Padres de la Iglesia» – Adalbert-G. Hamman.

«Introducción y contexto»

El libro «Para leer a los Padres de la Iglesia» del franciscano y patrólogo Adalbert-G. Hamman es una obra fundamental para quienes desean adentrarse en el estudio de los Padres de la Iglesia, aquellos teólogos y pastores de los primeros siglos del cristianismo que, con su vida y escritos, contribuyeron a definir la doctrina, la espiritualidad y la identidad de la Iglesia. Hamman, reconocido por sus traducciones y estudios patrísticos, logra condensar en esta obra un panorama claro y accesible sin perder profundidad.

Estructura y contenido:

El libro está organizado de manera cronológica y temática, abarcando desde los «Padres Apostólicos» (como Clemente de Roma e Ignacio de Antioquía) hasta figuras culminantes como «Agustín de Hipona» y «Jerónimo de Estridón». Hamman no solo presenta un resumen biográfico de cada autor, sino que también analiza sus obras más importantes, destacando su contribución teológica, pastoral y espiritual.

Además, el autor sitúa a los Padres en su contexto histórico, mostrando cómo respondieron a los desafíos de su tiempo: las persecuciones, las herejías (como el arrianismo y el gnosticismo), y la progresiva institucionalización de la Iglesia. También explora temas clave como la interpretación bíblica, la liturgia, la moral y el desarrollo de conceptos teológicos como la Trinidad y la Cristología.

Aportaciones y estilo:

Uno de los mayores aciertos de Hamman es su capacidad para hacer accesible un material que, en otras obras, puede resultar denso. Su prosa es clara y didáctica, ideal tanto para estudiantes de teología como para lectores no especializados que buscan una primera aproximación a la patrística.

Otra virtud del libro es que no se limita a una exposición teórica, sino que muestra la «actualidad de los Padres», invitando al lector a descubrir cómo sus enseñanzas siguen siendo relevantes para la espiritualidad y el pensamiento cristiano contemporáneo.

Comparación con otras obras:

A diferencia de introducciones más técnicas (como las de Johannes Quasten o Hubertus R. Drobner), el libro de Hamman destaca por su enfoque divulgativo, aunque sin caer en simplificaciones. Es un excelente complemento a obras como «Los Padres de la Iglesia» de Claudio Moreschini o «El cristianismo en sus textos» de varios autores.

Conclusión:

«Para leer a los Padres de la Iglesia» es una puerta de entrada indispensable al mundo de la patrística. Combina erudición, claridad y una visión pastoral que hace que estos gigantes de la fe no sean solo objeto de estudio, sino maestros y guías espirituales. Recomendado para seminaristas, estudiantes de teología, historiadores y cualquier cristiano que desee profundizar en las raíces de su fe.

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Algo viene caminando mal.

edible_cookie_cup_by_enrique_luis_sardiQue tal mis queridos amigos, hermanos, conocidos o simples visitantes que por aquí cayeron buscando la oferta de la semana, nos volvemos a encontrar con algunos luego de tomar un no merecido descanso, ya que tenía pensado escribir más continuamente, pero bueno estube más escribiendo en Facebook otras dos páginas que hemos creado por allá, que descuidamos un poco este blog, pero bueno ya estamos entrando en calor, viene los tiempos de verano y vamos a tener que dejar nuestro cappuccino del medio día por un Jamba Juice, pero a estas horas que son aproximadamente las 11:00 de la noche se amerita un cappuccino con su pan con queso derretido, bueno ya con ello, por favor busquese uno, y logicamente su Biblia, no nos venga a decir que aún no se compra una o la que perdio el domingo pasado aún no la ha podido encontrar debajo del asiento de carro, bueno tiene unos minutos para correr por ella y sentarse en un sillón comodo y empezar nuestra tertulia.

Sabe en los últimos tiempos han aparecido una serie de nuevas visiones dentro de las Iglesias o congregaciones cristianas, si de por si, tanto pentecostales como carísmaticos ya tenemosevangelismo 01 problemas con todo lo que los nombrecitos conllevan y todo ese movimiento de ver para creer y de que debes ser prospero, millonario y sano que han traído a las congregaciones, que más nos alejan que acercan al reino de Dios, pero hace un tiempo aparecio otra vision la de «Somos Reyes y Sacerdotes» y por dicho motivo, pues podemos decretar, cancelar, abrir y cerrar todo aquello que nuestra Gadareda gana se nos ocurra, y le han buscado sustento bíblico, así como logicamente pastores y maestros, pasando por evangelistas, apóstoles y profetas, vienen sirviendose en plato hondo con esta nueva visión, que unida a la visión de los 12 nada tiene que envidiar una a la otra,

Pero por allí hay algo nuevo en el horizonte, me cuentan, solo lo sé de oídas, que hay otra corriente, una en que nadie es algo en la congregación, o sea no hay pastores, no hay maestros, no hay apostoles, ni evangelistas, mucho menos profetas, sino todos hacen de todo, entonces mis amigos 1 Timoteo 3:1-7 es algo que nos tiramos a la espalda, porque hablar de irreprensible, no dado al vino, no un neofito, es simplemente letra muerta, dicen por el hecho de que los pastores cobran y se creen dueños de la iglesia, ¿interesante? !Wow!, cuentan de que la persona, una vez convertida, pasa por asistir a las reuniones, leen y comparten y de buenas a primera esta compartiendo lo que Dios le pone en su corazón para cada situación, que la Biblia no se estudia, ni se memoriza, ni se enseña, se ora para entender lo que el Señor nos dice. Dios mío ahora si que nos agarren confesados y en estado de bebe recien talqueadito, (en olor de santídad), porque se nos viene el mundo encima, ¿de dónde salio este nuevo movimiento?, no lo sé, decir que bueno se lee la Biblia, pero no necesitamos de ella, que ya no es necesario leerla, mucho menos estudiarla, ni enseñarla, ya se olvidaron o no leyeron donde dice 2 Timoteo 3:16-17 «Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra» pero la idea que tienen y ponen por obra, es casi como ir en contra de la Biblia misma, es como decir que la Biblia no es la Palabra de Dios, por el solo hecho de decir que no necesitamos estudiarla es ir contra lo que el mismo Dios del cielo y de la tierra nos ha encomendado, como querer decir que toda la vida de hombres y mujeres, que toda la historia de las genealogías de hombres y mujeres de Dios no valen nada, y mis amigos aquí debemos de tener mucho cuidado, ¿cómo podemos decir eso?, aquí hay dos pensamientos, (eso creo yo) primero, es la comodidad más grande, nos sentamos, leemos algunos versículos, y cada uno (como no necesitamos maestros) le da su propia interpretación, simplemente de acuerdo a nuestra situación, necesidad, o a lo que nosotros queremos, y decimos «Dios lo puso en mi boca», así interpretamos o creemos, ya no interesa lo que dice Dios, sino como se acomoda a nuestras propias necesidades o caprichos, y A_-predicadores que nadie es nadie, no interesa la verdad de Dios, solo la comodidad de nosotros, (!hay mamá!), Segundo: debemos recordar urgentemente 2 Timoteo 3:1-5 «que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos… que tendrán apariencia de piedad, pero negaran la eficacia de ella; a éstos evita» y diganles que no es así, que nos comen vivos, porque como todo eso es aparte de fácil de creer, pues saquelos de su error, pero sé que oran para pedir dirección, pero mis hermanos, oramos a quién y sobre qué, si es que leemos, pero no conocemos, creemos que Jesús murió para que nosotros no suframos, para que podamos obtener todo lo que pedimos en oración, para dejar de sufrir, ¿qué Biblia venimos leyendo? por el amor de Dios.

Entonces logicamente porque el ser humano es así, todo aquello en que estemos de acuerdo, pues será bueno y será permitido, o sea entramos sin darnos cuenta y sin entenderlo en un pragmatismo porque como es una conversación entre amigos y decimos que Dios es amor, pues ni hablar ya la hicimos y si encima creemos que porque creemos y oramos Dios nos tiene que responder, si, a todo lo que pidamos, como que 2351117543_6d7c29222esuena a algo que debemos seguirlo, porque nos rasca el oído y todos felices, !eso es lo que me gusta, eso es lo que necesitaba oir!, todos derechito al cielo. Nos dice a la letra «se ora para que nos guíe el tema que se va a dar», 2 Timoteo 4:2 «que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina» la oración esta muy bien, pero que puede predicar o hablar si no estuadiamos la Palabra de Dios, y que podemos hablar si no conocemos,  «Me dí cuenta que al Señor hay que experimentarlo» ¿cómo? o sea que Dios es un Dios de experiencias, recuerda usted Génesis 3:6 «Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto y comió…» «vio» experiencia, no que era seguirlo por creer y por fe, ahora hemos cambiado las pautas para seguir a Dios, todo es por experiencia, «convivir con el Señor», pero ¿cómo lo haces?. como convieves con alguien al que no conoces, crees conocerlo, pero si la Biblia no es tu manual del fabricante, como puede conocerse a alguien que solo sabes de oídas. «Vendíamos libros para nuestro sustento, libros buenos, espirituales, que ofrecíamos a los pastores y ellos gustaban mucho y nos hacían pedidos». Pero viene una pregunta, si se camina bajo los pensamientos de que la Biblia no se estudia ¿cómo y sobre qué serán esos libros?, y es que al creer que no son necesarios ni el pastor, ni maestros, vamos por mal camino, ¿cómo dejo yo vender libros en mi congregación, que yo no sé lo que dice?, ¿cómo puedo aceptar que se haga en la congregación cosas que nada tiene que ver con la Biblia?, como pastor soy responsable del alimento que le doy a las ovejas y sobre las personas que vienen a compartir debo enterarme de lo que van a hablar o el testimonio que van a exponer, (creo yo).

Luego me cuenta de que: «Así conocí las diferentes iglesias, todas hablan de Cristo, todas leen la Biblia, todas tienen la verdad, y todas dicen que las otras no tienen la verdad. Y para diferenciarse cada una ha creado sus reglas, su forma demuerte vestir, de orar, sus jerarquías, me he topado con mucha gente sin opinión, antes de leer un libro debe leerlo el pastor para ver si se debe leer, antes de casarse deben preguntar al pastor si es la pareja adecuada, y el pastor es dueño de las ovejas y reemplazó al Pastor». Aquí si le doy toda la razón, en muchas congregaciones los pastores se han elegido como los infalibles, los que siempre tienen la razón, aquellos ungidos, que Dios y ellos son uno, aquí si estamos de acuerdo, pero debemos examinarlo todo, primero ¿qué dice la Biblia? que instituyó, pastores, maestros apostoles, evangelistas» pero todos con una sola finalidad, preparar a los santos para la obra del ministerio ¿estamos en lo cierto?, entonces necesitamos los pastores, porque el mismo Jesús lo dijo, «mi pueblo esta como oveja sin pastor» o sea abandonada a su suerte, imáginese como estara el pueblo, cuando todos y ninguno son maestros, todos y ninguno son pastores, hablan, estudian, oran, y claro todo en el nombre de Cristo ¿sera?, probablemente crean que sí, pero ¿será, verdaderamente en Su nombre?, yo lo dudo, y si no hay quien de las pautas para seguir, quien diga cuál es el camino, quién pueda corregir, cristianos-300x200quién pueda dirigir, ¿qué hacemos? lo que se nos pegue nuestra Garadera gana, la ley se escribió justamente porque todos hacían lo que les daba la gana y nadie era culpable de nada porque nadie decía que esta mal o bien y entonces entraba el caos, porque ¿qué podemos enseñar si no conocemos?, que podemos orar si no sabemos la voluntad del Señor, y como podemos evangelizar si nosotros aún no sabemos lo que es ser verdaderamente cristiano. Nos oponemos a las formas actuales que se llevan las congregaciones, pero luchamos de la forma más fácil, en contra de las normas, no importa quién las dá, yo me opongo, pero no nos damos cuenta que lo dicho en La Biblia es la Palabra de Dios y ella es la que hay que seguir, 1 Timoteo 1:3 «Como te rogue que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina», los hombres nos equivocamos, a sabiendas o por ignorancia. y cambiamos las normas escritas por Dios, pero para ello debemos conocerla, escudriñarla y buscar la verdadera dirección del Señor, no simplemente la iglesia camina mal, voy a hacer todo lo que «yo creo» que debe de ser, y erramos aún más el camino porque inclusive le estamos diciendo a Dios que se equivoco al escribir la Biblia ya que creemos o queremos creer que lo que dice en un libro, lo rectifica en otro, por lo que seguimos mal, no conocemos, no sabemos y mucho menos, queremos conocer, simplemente estamos contentos con la forma en que lo hacemos y seguimos y nos gusta estar así. Todo lo creemos por las experiencias que pasamos, ahora ojo, espero pensar huellasque sea solo buena voluntad, y se hace porque creemos que es asi, pero la Biblia dice algo muy diferente, pero al no estudiarla creemos que es simplemente un libro y seguimos casi textualmente lo que dice siempre y cuando lo leído concuerde con nuestro pensar y creer y querer, porque no quiero un pastor, para no tener a alguien por encima mio, no nos damos cuenta de que Jesús mismo instituyo pastores para que velen por nuestras almas, pero no aceptamos eso y decimos que no los necesitamos, entonces ¿quién va a llevar a las ovejas a los pastos verdes?, Efesios 4:12 «a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo» amigos, debemos de rectificar, es cierto de que muchos pastores y maestros caminan equivocadamente, pero no por ello nosotros vamos a sacar un método que va justamente terminando peor que lo que se empezó, no es que la Biblia esté equivocada, somos nosotros los que por intereses o ignorancia hemos alterado las normas escritas por Dios, entonces debemos volver a las bases, volver a la Biblia, empezar por conocer verdaderamente a Jesús, y seguirlo, ¿dispuesto? o simplemente deseas hacer lo que más te gusta, entonces mi amiga, tengo que darte una mala noticia, el cielo no será tu hogar porque te estas poniendo por encima del mismo Dios, escribiendo tu propio manual.

 

Pasadas las Navidades ¿y ahora qué?

IMG_1506Que tal mis queridos amigos, nos volvemos a encontrar, llegando como de costumbre y con este frio, del Starbucks, con un cappuccino y su pastelito, está vez fue panetón para matar el hambre, pero bueno hemos pasado un par de meses ocupados en todas partes, desde el trabajo que no nos dejaba, unos hermanos de los que nunca faltan que se acuerdan de nosotros y nos invitan a llevar algún estudio bíblico, o predicación, y bueno llegamos a terminar el año 2013 y ver qué de bueno nos traera el próximo, pero como siempre le digo, hoy conversaremos un tema interesante, le aseguro de que, como pienso, al final no estara de acuerdo conmigo, bueno lo invito a darse una vuelta por Amazon y buscar un buen libro por allí y darle vuelo a la lectura que tanto necesitamos, pero no venga a comprarse el último comic de Spiderman, por favor, pero, si lo compra al terminarlo de leer le agradeceré que me lo preste, porque aún no lo he comprador yo, pero volvamos a nuestro tema de hoy.

Sabe mi querido amigo este mes de  Diciembre como todos los años, entre compras, porque me imagino que usted al igual que charlie-brown-christmas-treeyo (aunque la mayoría de compras las hago en Noviembre, para no despedazar mi cheque de Diciembre en regalos) hemos estado corriendo de aquí para allá, de arriba a abajo, desde la compra, y ayudarle a Papá Noel, ya que la situación económica aún está crítica, envolver todos los regalos, acordándonos siempre a última hora de algún amigo o amiga o ese intercambio que no teníamos pensado o pensando en la comida, los tamales, el pozole, menudo, (bueno es un decir), el turrón, pero el pavo o el pollo al horno, aqui en casa ni hablar de pavo porque ya por el día de accción de gracias, tenemos suficiente, pavo al horno, el día siguiente, recalentado de pavo, tarde y mañana y luego sopa de pavo, bueno, más pavo, NO, ni hablar, entonces a cambiar el menú, luego, seguimos pensando en la tarjeta para fulanito, que debemos de llamar a la familia, que debo de dar un estudio bíblico, que oramos por los enfermos, que debemos visitar a la hermanita que necesita de Dios, que enviar los juguetes a los niños pobres de por allá, que la ropa para el shelter, que hoy voy a cerrar en el trabajo y eso es pecado mortal, que mañana tenemos a 1,000 personas para una cena, que una cosa y otra, se nos viene pasando el mes hasta llegar el día 24, algunos se van a la misa de gallo a las 12 de la noche, dada por el cura de la parroquia, otros se refugian en sus salones del reino, porque no creen en Navidad y menos la celebran, pero hacen su fiestita con música de villancicos y Los Tigres del Norte para amenizar el tiempo, otros ya tienen el gallinero puesto desde la mañana y se respira un ambiente festivo (no hablo del ambiente ni del espíritu navideño), pero somos mejores personas, sonreímos a medio mundo, llegamos a las Iglesias y levantamos las manos para alabar al creador, y como les decía hasta predicamos del nacimeitno de Jesús, de las bendiciones del Padre por medio de Su Hijo, y terminamos el día con la famosa cena de navidad, entre villancicos, abrazos, pollo, panetón y chocolate caliente que a mi mujer le sale excelente, luego como Papá Noel ya estubo repartiendo, empezamos abriendo los regalos, entre fotos y videos, sonrisas y abrazos y un poco de tristeza porque a unos no nos llego la Super MAC que esperaban (soy uno de ellos, bueno llegara para mi cumpleaños), los niños con sus juguetes, muñecas, carros, Nintendo Wii, Play Station 4, tablets de la IMG_3721Apple, de todos los tamaños, en color blanco y negro, ropa infaltable, televisores, uno que otro calcetín, y entre las gracias al creador por tener una hermoza navidad, a regañadientes los chicos se van a dormir pasadas las 3 de la madrugada, arrastrando aún sus juguetes para levantarse temprano y seguir jugando, uno que otro a puntitas se levanta para seguir jugando y se queda medio dormido en la sala con sus Legos, para que el 25 por la mañana, con sueño algunos, vayan al recalentado de la comida del día anterior, a volver al pozole, a los tamales, al pollo o pavo al horno y al chocolate, otros, salimos a pasear, a perdernos por esas calles en donde la mayoría de tiendas están cerradas, pero todo con ese espíritu navideño y cargados de sus últimos juguetes que nos dejó Papá Noel.

Hasta allí todo es normal y es lo que la mayoría de amigos, hermanos, familias enteras hemos hecho, pero ahora viene lo bueno, si, hay algo más y esta es la parte en la cual usted nos deja y se va a ver si puso la marrana, ahora viene aquello que nos va a poner la cara seria y sobre todo llegar a decir: «y este tipo qué se cree», pero sabe mi amigo o hermano o hermana, esta parte es para aquellos que como yo decimos ser discípulos de Jesús, para empezar, para usted y para mi lo importante es que Jesús nació, quizás no sea en Diciembre, mucho menos el 24 a la medianoche como se celebra en mi país y de que el viejito vestido de rojo es una invención, lo mismo que el árbolito o los duendes y todas la perafernalia que se acomoda en nuestras casas en el mes de Diciembre, pero: NACIO, eso es lo importante, porque con ello podemos llegar a recibir el perdón de nuestros pecados, porque el Reino de Dios se ha acercado, pero mi amigo y hermanitos en Cristo, luego de reunirnos durante días para planear esta celebración, hacemos reuniones en las congregaciones, especiales, dramas, cantatas, predicas y sermones al respecto, nos congregamos para un tiempo de alabanza y adoración, nos juntamos para orar en unidad y unión de todos aquellos que seguimos a Cristo, pero ahora viene la pregunta por el millón:

¿Y después de todo eso qué?, es que cantamos, levantamos las manos, escuchamos predicas que hasta nos hacen salir lágrimas y de rodillas pedimos perdón o concierto-cristiano-imagen1simplemente adoramos, pero luego de que paso la celebración, luego que Papá Noel se regreso al Polo Norte junto a sus renos y duendes, ¿qué sucede en nosotros?, muchos por no decir la gran mayoría, volvemos a la misma pasividad y monotonía de seguir viviendo o vegentado en las congregaciones como antes de Diciembre, ¿hemos cambiado en algo? como me decía una amiga «ese carácter que tiene la hermanita no lo cambia con nada» ¿cambió? o sigue igual y eso que lloró, salto, brinco, y hasta hizo la formal promesa de portarse bien, pero ¿qué pasó?, ese es el punto, muchas veces desde el pulpito se dan predicas o clases impresionantes, que hacen dar de gritos de «aleluya» a media congregación, pero termina toda esa emoción al concluir el servicio, igualmente, caminamos unas semanas con ese espíritu navideño de alegría, humildad, (¿?) compromiso, pero al terminar el 25 de Diciembre todo vuelve a nuestra pasmosa normalidad, y eso es lo que debe de cambiar.

Ahora nos concentramos en la Noche de fin de año, estamos volviendo a ver ¿qué cocinamos?, nos iremos de parranda (ojo los cristianos no vamos a fiestas de fin de año mundanas, aunque si pasa por allí encontrará a muchos, aunque algunos ya las organizan en casa para que sea más barato) escogemos la música, aunque no falta alguno que la quiere en vivo y saca de donde no hay para pagar a los musicos, total «es una sola vez al año» y hay que celebrar, «aunque usted no lo crea» hace un tiempo me invitaron a una fiesta cristiana, aparecieron los mariachis, con su «ni pariente somos» para pasar por la banda (y no de asaltantes) y con su grito de guerra «a cuanto por las na.. doña Cucha» hasta el pastor dio demostración de que estaba aún en forma, eso si todos oramos por la felicidad y que Dios llenara de bendiciones ese hogar aparte de la consabida ofrenda de amor para ayudar al ministerio de los musicos y para poder seguir con la celebración (porque no es fiesta) para felicidad de la homenajeada. Salieron las Modelo (y no son chicas), y bueno ya no le cuento más, primero porque me fuí (tenía que trabajar) y las Modelo como que me caen mal.

Evangelizar 002Entonces mis queridos amigos, una vez más, ya no hay Papá Noel, ya el naciemitneo se acabó, ya estamos por recoger los arreglos navideños y esperamos al 6 de Enero para bajada de Reyes, ahora nos quedan las 12 uvas, las 12 naranjas y el champagne, o el Apple sider, pero seguimos en la misma pregunta para el cristiano promedio ¿y después de todo ello, qué?, se habla mucho, se grita hasta quedarse ronco de lo que ha hecho Dios todo este 2013, de las bendiciones, de los Milagros, de la protección, como un amigo por allí dijo «Dios ha mandado un ángel para protejernos en nuestro viaje de vacaciones», excelente y ¿ahora qué?, o es  que creemos que tenemos guardaespaldas o el genio de la lampara que hace todo para que nosotros la pasemos bien, pero y ¿cuál es nuestra respuesta?, ya la hicimos, asistiendo el domingo, orando de cuando en cuando, predicando o dando estudios, o como alguien cree dando sus diezmos, estando involucrados en algún ministerio, si estas creyendo esto, mi querido hermano o/y hermana te vas a llevar una desilución, esto nada tiene que ver con lo escrito en la Biblia y el ser discípulos de Jesucristo.

Mis amigos, hermanos y hermanas que seguimos o decimos seguir a Cristo, debemos de hacer algo, debemos de cambiar, muchos de nuestros defectos, de nuestro carácter, de esas cosas aún extrañas que tenemos en nuestras vidas debemos dejarlas, es muy fácil decir 2840800415_8a54d3cb64_mque se las dejamos a Dios y El nos cambiará, no mi hermano, cuando la Biblia dice que no tenemos cargas que no podamos soportar, es que nosotros debemos luchar contra nuestros propios demonios, pueden ser: la falta de compromiso, nuestro carácter, celos, envidias, odio, amargura, y todo aquello que nos aleja de Jesucristo, pero somos nosotros los que debemos hacer la batalla, El Espíritu Santo nos va a ayudar, pero siempre es más fácil que otro haga las cosas por tí, y tu: ¿cuándo te comprometeras? a hacer las cosas que Dios quiere que hagas, que en obedicencia te conviertas en un verdadero discípulo, estaba leyendo por allí algo que me hizo sonreir y traer tristeza, esa palabrita de «deberíamos» si otro hace algo para expander el evangelio, siempre aparece ese alguien que dice «deberíamos» nosotros hacer algo, y allí queda, nunca es «vamos a hacerlo, quén me sigue» ¿cierto o me equivoco?

cristianos-300x200Bueno nos quedamos en eso ¿y después de hoy, qué? ¿qué va a hacer usted, esperar el 31 con sus uvas?, y luego el 6 de Enero a celebrar con los Reyes Magos o Vagos, o va a ponerse de pie y empezar a comprometerse con Cristo, primero luchando contra sus propios demonios que aún lo cachetean y con la ayuda de Dios y el Espíritu Santo poder resistir y salir adelante, especialmente en eso que llaman carácter y darse cuenta de que somos siervos de Jesucristo, aquel que no merece nada, y que solo hace la voluntad de Su maestro escrita en la Biblia.

Bendiciones y nos vemos, antes no quería escribir mucho sobre el nacimiento de Jesús, en este mes se ha hablado mucho, cada reunión en los diferentes templos, se han hecho innumerables representaciones, cantatas, dramas (yo he participado en más de uno), celebraciones, servicios especiales, hasta congresos, pero ¿y ahora qué?, hagáse esta pregunta y quizás empecemos ese camino que Jesús nos trazó el día de su nacimiento. Nos vemos pronto, en cualquier celebración.

Regresando a las Escrituras y negarse a sí mismo

20121230-193952Queridos amigos nos volvemos encontrar en este su blog, hoy vamos a hablar un tema interesante, hace unos dias tubimos un estudio biblico referente a los falsos maestros, y todo estaba perfecto hasta que se me ocurrio preguntar y ¿cómo reconocer a un falso maestro?, bueno respuestas biblicas por monton, sobre los frutos, sobre comparar lo que dice con lo escrito en la Biblia, o sea me sacaron conejos del sombrero, pero antes de continuar, ya sabe mi amigo y si es nuevo por aquí, lo invitamos a correr por su Starbucks, uno tamaño Venti para que nos dure, por otro lado un pan dulce, Tiramizu, o si le da el tiempo un pan de helote (aunque su nombre verdadero es pastel de choclo), eso si tenga a la mano la Biblia, tocaremos algunos versículos bíblicos para que no me venga con eso de que no está escrito en la Biblia y yo tenga que volverle a decir «escrito está» bueno con todo ello, tome asiento, parado se nos cae y bueno el café para no dormirse.

Pero les cuento, me he venido dando cuenta en este caminar que mucha gente tiene muy poco discernimiento ni siquiera analiza lo que se dice desde los pulpitos, y no hablo de los hermanos que les falta conocimiento bíblico, sino de los pastores que muchas veces invitan a estos falsos maestros, (sin darse cuenta, eso espero) ya sé, ustedes me van a preguntar, ¿cómo sé?, bueno antes de contarles una historia veamosmascara-ojos1 lo que dice la Biblia: «como habrá falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras» (2 Pedro 2:1); «Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de llamarme apóstol» (1 Corintios 15:9), les cuento una historia, los nombres no los escribo porque no me acuerdo, pero les cuento, invitaron a predicar a un pastor y estaba empezando cuando nos cuenta humildemente una historia desgarradora de como sin saber, Dios lo utilizo como sanador, al oido de los oyentes parecia bueno, espiritual y algunos dijeron !wow! Dios usa al hermano, y si, parecia espiritual, pero sabe mi hermano aquel que quiere decirle a usted que es el ungido, no necesita ni promocionarse, ni mucho menos gritar a los cuatro vientos que Dios lo utiliza en sanidad, ni mucho menos utilizar a niños para sus fabulas por muy ciertas que estas sean, (aunque claro está, para mover los sentimientos y emociones nada mejor) ya que seguir a Dios es por fe no por vista, además no necesitamos a quien humildemente nos quiere demostrar en su orgullo que esta ungido, pero mis hermanos, nos dejamos sorprender y creemos que es de Dios, no havia empezado a predicar y ya se estaba promocionando, con un drama a dos actos y como esos presentadores de television que al presentar a un artista dicen todo lo bueno que ha hecho en sus largos años de artista o cantante, y es por eso que falsos maestros engañan a las ovejas, dicen sus logros personales, que yo viaje, que me fui a la China, que mis trajes, que mi carro, que yo canto, que yo sano, danzo y brinco, tumbo y levanto muertos, que yo y que yo, sin entender que el llamado principal fue a predicar la Palabra, porque si no hubiese hecho ese supuesto milagro, ¿seguirían creyendo que es el ungido?,  entonces mi querido amigo, recuerde «en tu nombre hicimos milagros, alejaos de mi hacedores de maldad» entonces mis queridisimos lideres, debemos tener Ordenando a Diosdiscernimiento para poder darnos cuenta que y quien viene en nombre del Senor, y aun por ser nuestro amigo no podemos dejar el pulpito a cualquiera por mas que este vestido de oveja, por ello mi amigo el conocimiento es bueno, pero más importante es el discernimiento de poder entender que es de Dios y que no. Porque muchas veces por creer que es de Dios, los hermanos aceptan todo lo que se dice desde el pulpito y terminamos desviando a las ovejas del verdadero camino. Ahora a ponerse a orar para poder entender, discernir, y tener sabiduría para saber quién viene en nombre de Dios, y quién no, debemos aprender a escuchar, no porque piensa y habla diferente a nosotros es que viene equivocado, examina lo que habla, comparalo con la Biblia y mira su caminar, quizás, solo quizás Dios te desea enseñar algo.

Hoy caminamos por sendas peligrosas que a lo malo le llaman bueno y a lo bueno malo, «mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los seduceos» (Mateo 16:6), pero pocos se ponen a comparar lo que se dice desde los pulpitos con la Biblia, alli es donde radica uno de los problemas y si encima los lideres tampoco pueden marcar las diferencias, entonces los discipulos siguen creyendo que todo lo que escuchan es de Dios. Otro de los motivos es la falta de conocimiento bíblico que tienen los hermanos, «La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría» (Colosenses 3:16), esa falta de relación que existe con el creador y la falta de entrega a buscar de Dios y la guianza del Espíritu Santo, por ello vemos luego estos resultados, debemos de rectificar, pero muchas veces esa palabra no es conocida por pastores que en su orgullo bibliapastoral no desean reconocer su error, y si lo hacen es un saludo a la bandera porque no hay frutos visibles de un genuino arrepentimiento.

Mis queridos hermanos debemos volver a las Esrituras a la Palabra de Dios, la única que nos llevara a la verdad y nos hará libres del pecado y de la condenación. Mis queridos hermanos que nuestra oración sea que el Señor nunca se aparte de nuestro lado y nuestro compromiso el de busarlo y conocerlo.

Usted recordara en Mateo «Si alguno quiere venir en pos de mí, nieguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Mateo 16:24) , recuerde entonces mis queridos amigos, si cree usted que Jesús esta preocupado en hacer realidad sus sueños o sus mas grandes pesadillas, no mi amigo, eso es falso, a Dios no le interesa dizque sus sueños, pero hoy queremos ser felices, tener carros, casa, dinero, pero hay otros que quieren ser exitosos, triunfadores, trener grandes iglesias, miles de miembros, ser artistas, cantantes, y 523755575_783a5f0893entre los músicos abunda lo primero, giras, conciertos, grabar su CD, dar coniertos, como si los conciertros son para Dios, ya sé que le enseñaron asi, pero digame y luego del concierto, ¿qué?, volvemos a lo mismo, todo fue emoción y hasta lloramos, pero son lagrimas de cocodrilo que no sorprenden a nadie, mucho menos a Dios. Porque luego del concierto la gran mayoría sale con su CD bajo el brazo, incluyendo el poster autografiado, probablemente su Tshirt con el nombre de Aleluya pintado al frente y un pescadito en la espalda, pero y de tu arrepentimiento ¿en dónde se quedó?, si al día siguiente todo vuelve a la normalidad de llegar tarde al servicio, de que la oración es cosa de sueños, entonces nuestro afamado concierto la única diferencia con el mundo es que gritamos Aleluya, Amén. Porque algunos también luego están metidos en los conciertos de Maná, Los Tigres del Nortillo, Luis Miguel, Yuri y gritan y lloran y dan de brincos, tan solo les falta gritar amén. Por ello debemos de rectificar, debemos de arrepentirnos y volver a retomar el verdadero camino. ¿dispuesto?, entonces qué espera para empezar.

Bendiciones mis amigos y hermanos, nos seguimos comunicando, y sigue en pie, hoy más que nunca, la invitacion de llegar a 2351117543_6d7c29222eesta su casa para seguir o empezar a estudiar la Biblia, único libro que es la Palabra de Dios, lideres, amigos, los espero, no estudiaremos el último libro del iluminado aquel, ni lo que dice fulanito ni pediremos diezmo, mucho menos traeremos a algun tipo que se crea el ungido, por más que sea mi amigo, ni siquiera buscaremos algo para motivarlos ni emocionarlos hasta las lágrimas, no. Buscaremos de Dios en oración, estudiaremos y escudriñaremos la Santa Palabra de Dios hasta que podamos llegar a la altura del varón perfecto o morir en el intento. Bendiciones y nos vemos. Muy Pronto, aunque quizás lo que he dicho o escrito sea una invitación a seguir caminando el camino del Señor por otros lares.

Lo espero solo traiga su Biblia, papel y lápiz y el deseo en su corazón de conocer de Dios.