La despedida que no fue amor, pero dolió igual

A veces, una calle, una casa, una reja, despiertan los recuerdos que creíamos dormidos. Esta historia es una de esas memorias que no se olvidan, aunque el tiempo y la distancia intenten sepultarlas. Hoy, comparto un fragmento íntimo de una despedida que marcó una etapa, y una pregunta que me acompaña desde entonces.

Hoy he vuelto a mis caminatas por la tarde, y en una de esas callejuelas pasé por una casa blanca, con un pequeño jardín y un macetero lleno de flores diminutas. Su reja, sencilla y blanca, me recordó aquella de mi despedida. La memoria empezó a buscar entre los escombros y, como una piedra medio enterrada, apareció una frase que aún me provoca inquietantes sensaciones: “Tú te ibas.”

Miré esa reja y, una vez más, me hice la misma pregunta: ¿Qué hubiera pasado si me quedaba?

Y vuelvo a verme a mí mismo, sentado en el escritorio. Aún se colaban los rayos del sol por la ventana. Terminaba de organizar la mochila del viaje, triste, nostálgico, algo enojado conmigo. Sabía que no era una simple despedida, sino un adiós largo, indefinido. Mi mente intentaba convencerse de que sería breve, pero en el fondo sabía que eso era una mentira. Regresar a San José tomaría tiempo. Demasiado.

Escuché un golpe en la puerta. Me llamaron por mi nombre, con una voz que parecía un quejido. Me acerqué y al abrir, allí estaba ella. De pie junto al pasamanos de la entrada.

No me sorprendió verla —ya imaginaba que vendría a despedirse—, pero sí me sorprendió el modo en que se encontraba.

Al bajar las tres gradas, vi sus lágrimas caer una a una. No podía detenerlas. Había en su rostro una súplica muda, un grito silencioso que decía: “Te vas.”

Nunca había visto llorar así a alguien por mí. Ese dolor que desbordaba en sus ojos se fue filtrando en mi pecho. Éramos solo amigos, apenas unos meses de conocernos, aunque habíamos hablado tanto.

Me abrazó. Un beso en la mejilla. Un “escríbeme”, un “te llamaré”, un “vuelve pronto”. Un adiós donde se le iba el alma. En ese instante, algo dentro de mí gritaba: “Olvida todo y quédate.”

Pero la razón le ganó a la incertidumbre.
¿Cómo? ¿Por qué? ¿Y si me quedo?, me pregunté. Pero no supe qué hacer. Solo la abracé y solté un lastimero “adiós”.

Ella regresó a su casa llorando, como alguien que lo ha perdido todo. Yo volví a sentarme en mi escritorio, sin saber qué hacer. Repetí una y otra vez, en mi cabeza, todo lo que había pasado.

Las horas pasaron sin respuestas. El viaje al aeropuerto ya estaba cerca. Tomé la maleta, y la bolsa de mi perro, mi fiel escudero, que me acompañaría en esta nueva batalla contra los molinos de viento… pero en otra tierra, en otra ciudad, con otra gente. Siempre juntos.

Al salir, miré hacia la puerta de su casa. La reja blanquecina dejaba entrever su figura de pie. Me miraba. Las lágrimas seguían cayendo.

Sentí otra vez eso extraño, eso que no sabes si es dolor, culpa o miedo. Traté de sonreír, pero no quería irme. Caminé sin mirar atrás, hasta que su casa desapareció. El aeropuerto era mi siguiente destino.

Pasaron los meses. Vivía en otra ciudad, a diez mil kilómetros de su última lágrima. En una conversación telefónica, finalmente me atreví a decirle lo que sentí aquella tarde.

Nadie había llorado así por mí. Nunca.
No le pregunté si quería que me quedara. Ella tampoco me lo pidió. Solo dijo:
—Soy muy sentimental… y tú te ibas. Perdía a mi mejor amigo.

Esa frase quedó grabada en mi mente y en mi corazón. Hasta hoy, no tengo una respuesta clara a la pregunta que me hice entonces: ¿Qué hubiese pasado si me quedaba?

Tal vez nada. Tal vez todo. Tal vez solo el mismo silencio con el que ella terminó aquella llamada.

Hay despedidas que se vuelven eternas, aunque hayan durado solo unos minutos. Y hay silencios que dicen más que todas las palabras que nunca nos atrevimos a decir.

Conversando con una Taza de Café.
-Vick, desde el cuaderno del Caballero Escritor.

Vuelve, payaso.

Dicen que los payasos son expertos en hacer reír.

Pero nadie pregunta qué pasa cuando se apaga la luz, cuando cae el telón, y lo que queda… es solo la soledad.

Salían carcajadas de los asistentes. Reían con cada acto, desde el principio hasta el final.

En cada representación, él entregaba todo lo que tenía.

Se vestía lentamente. Paso a paso se colocaba el maquillaje.

Pintaba su cara, sus ojos. Rojo en la nariz y los pantalones. Verde y amarillo para el cabello. Azul de cielo… azul de mar nocturno para el traje. Azul también como su soledad. Zapatos rojos y azules. Tan grandes como su tristeza.

Silencio. Empieza la función. Entraba riendo, dejando el llanto de amor en un rincón.

Ponte el disfraz y haz reír —le decía el presentador, con rostro serio.
Y salía a escena. Cantando. Saltando. Corriendo. Brincando por encima de su soledad. Hasta que termina la función.
Y en cualquier rincón, se duerme. Huye de su tristeza. Se tapa con un poco de cielo. Y se acurruca con su soledad.

Hasta que vuelva a reír… como cuando tenía diez años. Aunque hoy ya tenga ochenta. Vuelve a reír, payaso. Sigue saltando, volando entre risas y brincos. Con tu traje azul. Con tu tristeza. Con esa soledad que también te hace reír.

Hoy, das una risa y un aplauso en tu camino al cielo. Volverás un día, cuando regresen las sonrisas. Volverás del recuerdo, y sonreirás con risas del alma. La que perdiste. La que se quedó en aquel lugar donde un día aprendiste a reír.

Vuelve, payaso. Sin maquillaje. Sin zapatos de colores. Sin tu traje azul cielo. Solo con tu sonrisa. Esa que te abrirá las puertas del cielo. Donde te espera el amor que perdiste una tarde de lluvia, una noche ya olvidada. Ahora vivirán juntos, por la eternidad.

Conversando con una Taza de Cafe.
-Vick-yoopino.

Aquí toy: Regreso a MiVivencia.com después de tres años.

Julio de 2021. Ese fue mi último post. Lo recuerdo como se recuerda una despedida sin despedida: sin saber que era la última vez que escribiría aquí… hasta hoy.

Y es que uno no se despide de un lugar como este, aunque lo abandone. Un blog es como una habitación cerrada con las ventanas abiertas: siempre vuelve el polvo, pero también la luz. MiVivenci.com nació en mayo del 2010, cuando todavía creía que escribir era un acto solitario. Hoy, después de todo lo vivido, sé que escribir es también un acto de regreso.

Intenté entrar estos días, y como suele ocurrir con las viejas casas digitales, el WordPress se puso rebelde. Me bloqueó, me ignoró, me puso a prueba. Pero aquí toy. Volví. Más terco que antes y con muchas historias que no me caben en los videos que hago, ni en los mensajes que dejo sueltos en redes. Este espacio merece algo más íntimo. Más directo. Más mío.

Desde el último post han pasado tres años… y treinta vidas. Cambié de país, cambié de casa, volví a convivir con el pasado (literalmente), y de pronto todo se llenó de series, cámaras, guiones, demonios, cristianos, brujas, cafés y preguntas sin respuestas.

Así que este no es solo un regreso. Es una declaración. MiVivencia.com está de vuelta. Y ahora sí, con ganas, con ritmo y con todo lo que no se puede decir en voz alta… pero se puede escribir.

Si alguna vez leíste algo aquí, gracias. Si es tu primera vez, bienvenido. No prometo orden ni frecuencia, pero sí historias reales, absurdas, inquietantes y a veces incómodamente verdaderas.

Porque eso somos, al fin y al cabo: una suma de vivencias. Y aquí toy, otra vez.

Conversando con una Taza de Café.
-Vick-yoopino.

Y la muerte me tiene ganas – El diagnóstico (Parte1)

El diagnóstico que llego silvando.

Una historia real entre la sala de emergencias, el absurdo y la risa nerviosa.

Bueno, les voy a contar una historia verídica. Los nombres han sido cambiados, porque de lo contrario me van a pedir derechos de imagen, y como que si con las justas me alcanza para un té de manzanilla… imagínense tener que pagar por nombrarlos. Pero empecemos.

Era uno de esos días en que, desde que uno se levanta, todo sale chueco. No encuentras los calcetines, y el único que aparece tiene un hueco del tamaño de un huevo en el talón. Pero bueno, medio que uno disimula con un pantalón largo y nadie lo nota.

Después, te das cuenta de que olvidaste cargar la cámara, pero igual te paseas media hora con ella al hombro, para que nadie diga que no la usas. Te tomas tu agüita en dedal, para que vean que eres saludable, y luego pasas por tu Coca-Cola, para que la tienda no quiebre.

El día pintaba caluroso, así que me puse mi polito, desafiando ese mal moderno de sudar la gota gorda… que en mi caso es una gota flaca, porque para engordar tampoco me da.

Pasé la tarde en un evento de panderos. Viendo lo visto, parecía más una actuación de un drama donde todo el monte era orégano, hasta que vinieron las espinas y, sin saber cómo, terminamos en tragedia. Luego, ya entrada la noche, fuimos a cenar al Denny’s. Quizás fue eso. Cené allí el viernes, y para gustos, repetí el sábado. Éramos varios amigos, disfrutando de un buen steak y mucha conversación.

A eso de la medianoche, antes de que saliera la Llorona a reclamarme por no ser su hijo —porque ya con las panderistas tenía suficiente— nos despedimos. Como había tomado agua como camello, pasé al baño. Lugar pequeño, donde no sé por qué, pero la gente o silba o canta. No voy a decir qué silbaba, porque me excomulgan.

Y ahí… empezó lo raro.

La tarde se me empezó a vestir de rojo. Dije: ¡Ay mamá! Aquí la cosa no pinta bien. El color no bajaba, al contrario, subía hasta llegar a un bermellón que ya lo hubiese querido Dalí para su Tauromaquia. Pensé: o muero en casa, o me voy al hospital.

Entonces hice lo básico: darle de comer a mi perro, limpiar mi cuarto por si deben sacar ropa, ordenar mis libros, esconder el dinero para que no lo encuentren, y meter lo necesario en mi mochila porque esto iba para largo. Antes de que me saquen de cuerpo entero, escondí mi chanchito dentro de la ropa sucia (allí nadie busca, aviso). Ya lo saqué, ahora está detrás del televisor, y nadie lo va a encontrar.

Guardé lo más importante: mi cámara, un trípode chico y otro grande —uno nunca sabe si en el otro barrio hay que seguir grabando—, mis cargadores, el reloj, el teléfono, el iPad, el iPod para matar el aburrimiento, cuadernos, lapiceros, dos calzoncillos y mi patita de conejo para la buena suerte. Y raudo, me fui al hospital.

Llegué a emergencia. Estaba vacío. Pensé: ¿o todos ya se fueron con el Señor o aquí hay fiesta y no dejaron encargado a nadie? Pero no, simplemente no había nadie.

Me atendieron rápido en recepción. Era la 1:00 am. Dije: “¡Qué rápido!” …pero después pasé a la sala de espera.

Y esperé.

Las 3:00… nada.
Las 4:00… nada.
Las 5:00… me llamaron para pesarme, sacarme sangre, orina, 20 dólares —porque había que hacer la coperacha para el café de la mañana— y si que me sacaron sangre. Pensé: ¿Drácula está de visita? Porque con lo que me sacaron, vino hasta con su familia.

Otra vez a esperar. Me preguntaron: ¿qué le duele? ¿dónde? ¿desde cuándo? ¿cómo fue? ¿y qué comió? ¿y estaba bueno? Y nos pusimos a conversar sobre qué Denny’s era mejor. Me enseñaron fotos de sus hijos, yo les mostré la de mi perro, y me mandaron de nuevo por un tubo a la sala de espera.

A las 9:00 me preguntan: ¿esa señora viene con usted?

Yo: “Ni la conozco.”
—Ah, porque pidió ADN por si el que va a never es suyo…
Otro grito: “¡Rayos!”
Yo, con cara de idiota: ¿Dónde? ¿Qué rayos?
No, que vas a pasar por rayos X y un scan.
(El “scan” resultó ser un scanner Epson… para escanear mi ID).

Luego, más preguntas. Como la enfermera cambió de turno, la nueva (que ya tenía sus años) me volvió a hacer TODO el interrogatorio. Casi me pide el carnet de Boy Scout.

Más preguntas. Más dudas. Más sueño. Más hambre.
Quisieron sacarme más sangre. Les dije que ya la Llorona me había quitado todo, y que lo único que iban a encontrar ahora era café.

Recién llegó la doctora. Hasta ese momento, solo enfermeras y practicantes, y vaya que practicaron.

Le conté mi historia, saqué la lengua, respiré profundo, dije “33”, exhalé, cerré un ojo, no respiré. Me dejó así un rato largo, hasta que me puse morado. Luego dijo: “Ya puede respirar.”

Y luego me dio el veredicto:

—Usted no tiene nada. Ya puede regresar a su trabajo.
—¿Perdón?
—¿Le duele?
—Solo cuando me río.
—Ah, entonces no es nada.
—¿Y la sangre?
—Nah… cambio de aceite.
—¿No serán los riñones?
(se ríe) —Búsquelos en casa, porque en la radiografía no los encontramos.

Allí sí me molesté. Le dije: “¡Yo creo que se los agarraron aquí, junto con mi billetera!”

Me dijo:
—Todo le funciona.

Silencio sepulcral. Se escuchaba el viento. Pero al 50%.
Dije: “Mejor, estoy ahorrando energía. Si funcionara al 100% ya estaría muerto.”
Se rió.
—¿Usted es profeta?
—De cuando en cuando.
—Pues ahora yo creo que le atinó.

Yo ya no sabía si echar a correr o llorar. Pero lo primero no pude, porque se dieron cuenta de que me quería ir sin pagar. Me amarraron a la cama y me pusieron el termómetro en la boca. Y me advirtieron:
—Si te mueves… te lo ponemos…
Me asustaron.
…en la axila.

Ya tranquilo, me dieron pastillas como para empedrar mi patio. Una tras otra, con agua y movimiento. Me dijeron: “En una semana con su médico.”
—No tengo.
—No se preocupe, no creo que lo necesite. Si llega al jueves, siéntase suertudo.

Eso me consoló.

Me dijo que tenía esto, aquello, y lo otro también. Lo único que no tenía… era cabello. Lo demás, todo ok.

Luego llegó la que cobraba. Me hizo firmar tantos papeles que hasta uno decía “certificado de defunción”.

—¿Y esto?
—Una formalidad. Después se mueren y no hay cómo hacerlos firmar.

Me tranquilizó.
Pero luego me mostró la factura… y me quitó el habla. Con eso parecía que iban a construir otra ala en el hospital.

—No se preocupe —dijo— esto es solo para darle el alta. Ya el bill definitivo se lo enviaremos a su casa. (continuará).

Esta historia en su primera parte fue real. Aunque contada con humor.

A veces, cuando uno esta más cerca del silencio, es cuando más escucha su propia voz.

Gracias por leer. Si alguna vez pasaste algo parecido, o simplemente quieres compartir una risa nerviosa conmigo, te leo en los comentarios.

—Conversando con una Taza de Cafe.
Vick-yoopino

El amor entre los cristianos, ¿abrazos y besos santos?

Queridos hermanos, nos volvemos a ver por aquí, con otro tema que pueda llevarnos a entender lo que se nos viene, tenemos un tiempo en que hacemos un alto en el camino, hace unos días nos hablaron del amor entre los hermanos, el osculo santo, el abrazo tierno y el amor, pero sabe primero un Jamba Juice, con mucho hielo, un Tiramizu o bueno un emparedado de mermelada de fresa, por fin hace unos días la mermelada de durazno ya no existe más, lo comi de todas las formas y estilos y se acabo, ya volvemos a la normalidad hasta el próximo año en donde volveremos a prepararnos unas cuantas latas para todo el invierno, pero mi hermano agarre su Biblia y busque todo lo que habla del amor, y empezaremos a estudiar algo al respecto, no me pareció demasiado bíblico aquello que abrace a su hermano y quieralo como Jesús ama a su iglesia, no es asi de sencillo, primero porque seguimos con las emociones, hay que entender verdaderamente lo que nos enseñó Jesús, no es de que te abrazo, te doy tu besito y ya nos queremos todos como hermanitos, es algo mucho más profundo, no es de abrazar y querer, esto habla de humildad, de servicio, de necesidad, de amor hasta la muerte, entonces mis hermanos empecemos y si se enoja porque no concuerdo con usted, bueno mi hermano, lo quiero y nos damos un abrazo, bechito y todo se arregla, ¿estamos de acuerdo?, bueno seguimos.

Solo los que son humildes pueden mostrar amor. No me estoy refiriendo a esa clase de amor mundano que es una falsificación y está enfocado en objetos, (a más me das, más te quiero, usted y yo mi hermano sabemos de que esto nada tiene que ver con el amor de Cristo hacía nosotros). Esta es la razón por la que muchos matrimonios no perduran. El amor mundano es solo una emoción y cuando la emoción desaparece la relación termina. Esa clase de amor solo busca recibir y no dar. Usted puede ver a su alrededor o a las estrellas de cine y TV, más demoran en casarse que ya estan presentando la solicitud de divorcio por incompatibilidad de caracteres, es que entran al matrimonio con la opción de salir corriendo al primer problema, porque jamás ni conocieron a la persona ni mucho menos se conocen asi mismos. Es por eso y otras cosas más, que muchas veces desde los pulpitos se desata un ataque de emocionalismo que todos gritan, que saltan, prometen, aseguran, declaran, visualizan, pero terminado el servicio y cuando las aguas vuelven a su nivel, toda esa euforia que solamente era emoción y no compromiso, desaparece y si dije algo, no me acuerdo, volvemos a la inoperancia y a una pasividad pasmosa, que mucha gente no nos reconoce, ¿qué pasó? simplemente se nos acabo la emoción y ese amor que gritabamos por Jesús, «con y por Jesús hasta la muerte», tan solo queda como un vago recuerdo.

El amor bíblico no es eso. No es una emoción, es un acto de servicio y sacrificio. No es una actitud, es una acción. El amor siempre hace algo. Las palabras que se emplean en 1 de Corintios 13:4-7 para describir el amor son todas verbos. El amor es un acto de servicio que fluye de un corazón de humildad. El amor bíblico satisface las necesidades de las personas. Jesús dice en Lucas 10:27 «Amarás… a tu projimo como a ti mismo». Un abogado respondió: «¿Y quién es mi prójimo?» (v.29) Jesús respondió con la parábola del buen samaritano (Lucas 10:30-35). El samaritano iba pasando a lo largo de un camino y se encontró de pronto con un hombre al que habían golpeado y robado. El ayudó a aquel hombre y le atendió en sus necesidades. ¿Quién es su prójimo? Todo aquel que tenga una necesidad que usted puede satisfacer. ¿A quien tienen que amar? A todo aquel que tenga una necesidad. ¿Cómo tiene que amarle? Atendiendo a sus necesidades, aun cuando no se sienta emocionalmente vinculado o atraído hacia esa persona.

Debiéramos satisfacer las necesidades de otras personas espontánea y voluntariamente. Nuestro amor debiera ser el reflejo de un corazón humilde. Esa clase de corazón siempre se expresa a sí mismo. Entonces mi hermano, el amor es algo diferente a abrazar y darle su besito al hermano que usted tiene a su lado, de una u otrra manera ya nos conocemos, ya sabemos quienes somos, la cosa es que su amor debe ser dado a otros, a los que no conoce, pero hoy estan pasando una necesidad, oramos por la comida, y al final casi siempre le pedimos al Señor que mire a aquellos que hoy pasan hambre y le pedimos al Señor que acerque a alguien a que supla esa necesidad, ahora le digo y si se ha fijado alrededor de su casa, que hay gente que viene pasando necesidad, ¿qué ha hecho usted?, muchas veces damos nuestra cuota mensual para alguna organización de ayuda al necesitado y con eso callamos nuestra conciencia, pero tendrá usted el tiempo para ir y darles una mano y ¿decirles cuanto los ama? Podrá usted tomar algo de su tiempo y suplir alguna necesidad material o quizás espiritual de alguna persona que no conoce (¿¿??), buenas preguntas ¿verdad?, ¿seguimos y vamos a hacer algo, o nos sentamos a ver la telenovela de las 12?

Bueno lo dejo pensando, creo que debemos de cambiar, el amar a quien conocemos es relativamente fácil, pero amar a quienes no conocemos y encima ayudarlos, como que nos deja un poco inquietos, bueno busque en su Biblia, lea un poco, escudriñe bastante y ore a Dios para que el Espíritu Santo le muestre a usted lo que es el amor, Dios envió a su Hijo unigénito a que muriese crucificado por amor a usted y a mi, para el perdón de nuestros pecados y para que usted y yo podamos tener la vida eterna, entonces ¿qué es el amor?, mirese al espejo y digase cuánto se ama, ¿de la misma manera en que ama a los demás?, ¿a todos?, incluyendo a su suegra, bendiciones y me despido con un besito.

Nos vemos mañana viernes, tenemos le aviso si no lo sabe, vigilia, y como le dije anteriormente, me dare una vuelta, grabare la alabanza y adoración, algún estudio bíblico, y luego nos volveremos a sentar el sábado para comentar, pero si nos emocionamos, y nos quieren agarrar a besitos santos, pues simplemente como dije: arrastrando los pies me ire a mi casa a buscar de Dios, pedir perdón por mi actitud y escuchare mis estudios bíblicos del Instituto, para poder conocer un poco más a nuestro creador. cuidese amorosos hay por todas partes.

Frío, tibio o caliente (2da. parte)

Regresamos mis queridos amigos para continuar con la segunda parte de este post, pero retomaremos algo de lo anterior por medio de una historia, a mi me encantan las historias, está nos la contó un pastor. «dizque en una congregación, tenían el ministerio de danza y panderos, y las jovencitas eran bastante bonitas, y que eso empezó a traer problemas, debido a que los miembros de la congregación se dedicaban a ver a las jovencitas y no prestaban atención ni a las canciones, mucho menos a alabar y adorar al creador, por lo cual para evitar males mayores y terminar con todo por lo sano, se dio por terminado el ministerio de la danza», impidiéndoles adorar con pandero y danza a Dios, luego de lo cual, yo pensé que se cometió el peor error con personas que muy probablemente en su corazón estaba adorar al creador por medio de los panderos, banderas y su danza, pero muchas veces, pastores sin discernimiento, toman desiciones no solamnte equivocadas, sino que perjudican al cuerpo de Cristo, (aunque es la respuesta más fácil, así el pastor no llega a preguntarse, ¿porqué los varones de mi congregación estan así, si algunos tienen años de estar asistiendo a la iglesia? buena pregunta, aunque quizás nunca hecha, o nunca responidida), a aquellos que verdaderamente desean tener una relación o un agradecimiento hacía Dios, ahora usted dirá o puede decir o preguntar ¿no fue la mejor desición y evitar males mayores? es la solución más rápida y quizás  diría usted que hace que todo vuelva a la normalidad, pero le hago una pregunta: ¿qué es mejor, enseñarles a los miembros de la congregación, la verdadera relación que vienen teniendo con Dios? y explicarles que aún están desnudos, o cancelar algún ministerio para tener paz en la iglesia? y sabe ¿por qué? retomemos «eres desventurado, miserable, ciego y desnudo», miren mis hermanos, antes de pecar, Adán y Eva estaban desnudos, luego del pecado, recien se dieron cuenta, sabe porqué, porque antes tenían una relación con Dios tan extrecha, que en su mente no había malicia, que recien cuando pecaron se dan cuenta de su desnudez y de su pecado, mi amigo si vivimos en el Espíritu nos hacemos inocentes, en donde la malicia, la carne, no es parte de nuestro diario vivir, pero si aún vivimos en y para la carne, significa que aún el pecado vive en nosotros, de que nos hemos alejado de Dios, de que no podemos acercarnos porque nuestras vidas no han cambiado y seguimos desnudos por nuestro pecado y ciegos a las cosas espirituales que son la vida de seguir a un Dios que nos entrega la vida eterna a quienes son sus discípulos, a aquellos que han dejado las cosas del mundo para vivir para Cristo, allí como dice la Biblia seremos como niños (que en su inocencia), no existirá ese deseo carnal de ver a toda mujer y desearla, entonces, allí empieza el trabajo del pastor, del maestro, del profeta, enseñar las verdades del evangelio, para que los verdaderos discípulos de Jesús conozcan la verdad y serán libres del pecado y aquellos que dicen y dirán «que dura es esta palabra» seguiran su camino porque son solo simpatizantes, buscadores de milagros, y nada más, pero en la verdadera iglesia de Jesucristo, empezaremos a entender que lo que se hace es para alabar a Dios y glorificar su santo nombre, pero cuando la enseñanza es superficial, tenemos miembros que no conocen la verdad y aún estamos atados a nuestros pecados.

Bueno ahora si continuemos:

«Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verguenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amó, sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesia”. (Apocalipsis 3:18-22).

Bueno mi hermano, Dios nos muestra algo, que es lo que esta iglesia tenía que hacer para poder ser perdonada, o sea la iglesia, toda ojo por favor entiendalo bien «toda la iglesia» no estaba convertida a Dios, hacía montones de cosas, estudios bíblicos, reuniones de oración, seminarios, vigilias, etc, etc, pero jamás había aceptado a Jesús como su Señor, ojo mi hermano, hacían de todo inclusive ataban demonios, hechaban agua bendita por todas partes, tenían el aceite Mirasol para ungir, pero jamás reconocieron sus pecados ni mucho menos se arrepintieron y fueron perdonados, necesitaban algo refinado por el fuego, es el amor de Cristo, cuando por tu arrepentimiento, cuando te conviertes en discípulo, cuando caminas dentro de la voluntad de Dios, y estás haciendo su voluntad y estas construyendo tu casa sobre la roca que es Cristo, es que estas comprando oro refinado en fuego, porque nada existirá en tu vida y corazón, que te haga cambiar en tu forma de seguir al creador de la vida, muchas veces, tienes que entender, que cuando llegamos ante Dios, y ser confrontados, nos damos cuenta de que la Biblia nos muestra lo desnudos que estamos ante Cristo, podemos ver nuestros pecados, podemos darnos cuenta de que nuestra vida es vacia, esta llena de podredrumbre, y que aunque aparentamos por las obras que pudiesemos haber hecho, otra cosa, pero sabe mi hermano mientras vivamos o sigamos viviendo en el pecado, seguiremos desnudos ante Dios, por lo tanto debemos arrepentirnos para que la justicia de Cristo, nos vista de lino fino, y que la negrura de nuestro pecado al ser perdonados se transforma en vestiduras blancas que es lo que ahora debemos de tener para poder entrar a cenar con el Señor, por último Cristo nos dice que untemos nuestros ojos con colirio, porque somos ciegos, como decíamos antes, si no tenemos al Espíritu Santo, si no nos hemos convertido en discípulos de Jesucristo, no podemos encontrar la verdad que nos dá la Palabra de Dios, que no hay otro nombre bajo el cielo en donde podamos tener la salvacion, los ciegos no pueden ver el mundo espiritual, por ello, siguen viviendo en sus propias fábulas, en donde es más importante la prosperidad monetaria, la fama, el dinero, lo que yo y tu podemos hacer con la fuerza de nuestras manos, pero eres ciego a la vida espiritual que tenemos con Dios. Mi amigo y hermano, debemos de convertirnos y recibir al dador de la vida, y seguirlo, solo Jesús, mi amigo, es aquel que puede darte la salvación, no hay otro bajo los cielos, que pueda traer paz a tu vida, no hay otro que pueda llenar esa falta de amor, esa falta de paz, esa falta de alegría, esa falta de perdón, solo Jesús.

Y para terminar mi amigo, quiero que prestes mucha atención al versículoa 20, «He aquí, yo estoy a la puerta y llamó» mi amigo fijate bien, supuestamente era una iglesia que decía que se juntaban a adorar a Cristo, que enseñaban y aprendían de Cristo, que las reuniones de oración, que las vigilias, que los servicios eran para alabar, aprender, seguir a Cristo, pero mi hermano Jesús les dice: «Estoy a la puerta y llamó» o sea tenían a Jesús afuera de la congregación, no estaba adentro, estaba afuera, esperando, Dios mio que equivocados estamos a veces, creemos que tenemos a Cristo, pero nuestra realidad es que hacemos de todo, pero Jesús, al que supuestamente seguimos, lo tenemos afuera esperando, y dice «si oye mi voz y abre la puerta» entonces mi hermano es tiempo de abrir la puerta, de dejarnos de falacias y cuentos, empezar por arrepentirnos de nuestra vida, y verdaderamente empezar a seguirlo, debemos olvidar nuestras fábulas, de que seguimos orando por las cosas materiales, atamos demonios y lanzamos conjuros para alejar los malos espiritus, sin darnos cuenta que si conocemos a Dios podremos resistir al diablo y Satanás huirá de nosotros, sin necesidad de atarlo, (que hasta la fecha en medio San José atamos y los demonios el lunes de desatan, que pasó, si las cosas van peor que antes, es que las cosas suenan bien para las graderias, pero no en el mundo espiritual), mi hermano «si vencieréis», debemos y tenemos que vencer, pero para ello debemos de tener las armas del guerrero, que son espirituales, no es con fusiles, no es con piedras, ni con sogas, es con la Palabra de Dios, (pero hay que conocerla), con el apresto del evangelio, la espada de la fe, entonces mi amigo y hermano, ¿conoces y tienes las armas? si vencieréis, recien podrás sentarte con el Padre, de lo contrario estamos equivocados, el cielo no es nuestro lugar, debemos arrepentirnos y empezar a convertirnos en discípulos, ¿dispuesto? entonces te espero, vamos a empezar o continuar, depende de tí.

Bendiciones y nos vemos pronto.

Si Jesús es tu Señor, es que tú eres su esclavo

Queridos amigos, hermanos, hermanas, visitantes, miembros de la congregación «Manantial de vida» nos volvemos a encontrar, y si es la primera vez que nos visita, espero que sea miembro del equipo de estudiantes de la Biblia o por lo menos de buenos cristianos. Hoy no voy a hablar (o escribir mucho) solamente un pedido o ruego, vea y escuche o lea la traducción de el video en forma completa, le aseguro de que si usted verdaderamente desea en su corazón seguir a Jesús, algo va a cambiar en su interior, tenemos ideas sobre lo que es ser cristiano, algunas de ellas medio atravesadas o raras, que muchas veces es lo que nos enseñan desde los púlpitos o en las clases bíblicas, y que nada tienen que ver con la Palabra de Dios, por ello el deseo de mi corazón es que usted y muchos más, verdaderamente sepan y comprendan lo que es ser un cristiano, lo que es convertirse en discípulo de Jesucristo. Los dejo.

Espero mi amigo, que hoy cambie su manera de pensar y siga verdaderamente las pisadas del maestro, su amo y Señor.

Bendiciones y nos vemos.

Usted y yo somos responsables

Que tal, volvemos de un largo día lleno de sol, me fui con el menor de mis hijos al Denny’s, pidió su hamburguesa con queso, papitas fritas, uvas, sausage, bacón y su Coca Cola y eso que no tenía hambre, estaba inapetente, pero bueno pasamos un buen momento, yo pedí solamente mi Coca Cola con mucho hielo ya que Denny’s no me gusta, siempre termino peleandome con el cocinero, porque la carne nunca me la cocinan como es debido y al final esta dura como una tabla y al morderla ya perdí algunos dientes en el proceso, por lo que tome mi iPad y me puse a leer mientras mi hijo terminaba sus alimentos, de regreso, seguimos estudiando, en medio de la Biblia, algunos libros buenos que hablan totalmente sobre la Biblia, sin filosofías ni psicoanálisis freudiano y con algunos comentarios bíblicos para fundamentar lo que leo y tratando de asumir responsabilidades como lo escrito en el presente post.

«Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos» (Salmo 51:4)

Si quiere pecar cada vez menos y tener un mayor desarrollo espiritual en su vida, debe aceptar su responsabilidad. No le eche la culpa a sus circunstancias, a su cónyuje, a su novio o a su novia, a su jefe, a sus empelados o a su pastor o a los miembros de la iglesia que pastorea. Ni siquiera le eche la culpa a Satanás. Su pecado es culpa suya. Sin duda que el sistema del mundo puede contribuir al problema, pero el pecado ocurre en definitiva como un acto de la voluntad; y usted es responsable de eso.

Tal vez uno de los mejores ejemplos de alguien que aprendió a aceptar su responsabilidad sea el del hijo pródigo. Cuando volvió a casa con su amoroso padre, dijo: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo» (Lucas 15:21). Estuvo incluso dispuesto a que se le tratara como a un modesto jornalero porque sabía que no merecía nada (v. 19). Esa es la actitud correcta de alguien que confiesa su pecado.

No es como sucede en la actualidad, que viven como les dá su Gadarena gana, hacen de todo, y luego llegan a la iglesia y ordenan su milagro, le cuentan hasta tres al Espíritu Santo para que les de sus tres deseos, declaran, decretan y todos felices y los líderes muchas veces son los que fomentan con sus enseñanzas de que como eres hijo del rey, debes vivir como un rey, cuenta bancaria grande, casa grande, carro grande y también pecado grande, no hay lo que veíamos en los versículos anteriores, «No soy digo, he pecado contra Ti», arrepentimiento, y saber que solo por gracia somos perdonados y por el gran amor que nos tiene el Padre podemos llegar ante los pies de su trono y alabar su Santo nombre.

Nos vemos mis amigos, les dejo una alabanza de nuestro grupo de alabanza y el grupo de danza.

Nos seguimos comunicando, invite a visitar el blog y no se aleje mucho, estamos estudiando sobre todo ahora que tenemos un poco de tiempo, luego ya a partir de Agosto entre el trabajo, la escuela de los chicos, los estudios, tendremos menos tiempo, por ello, estamos preparando artículos para esos tiempos de correrías, bendiciones.

Perseverando hasta el fin

Volvimos, mis amigos, visitantes y algún extraviado que cae por aquí, buscando su café Starbucks, en fin bienvenidos, nos volvemos a encontrar, esta vez vamos a tratar o continuar con Mateo, pero nos iremos un poquitín adelante hasta: Mateo 24: 3-14, que nos permitirá hablar algo de lo que viene ocurriendo hoy, profetas que entre gallos y medianoche se autollamaron con esa idea que algunos tienen de «darse importancia» porque de lo contrario al llegar a casa hasta el perro los muerde por no conocerlos o reconocerlos, pero que vienen juntamente a otros enseñando cosas que nada tienen que ver con la Biblia, sin darse cuenta de que daremos cuentas de lo que venimos haciendo, pero sabe mi hermano o amigo o bueno, conocido, estudie, porque muchos vendrán en su nombre (en el de Jesús, no en el suyo) y traerán, palabras bonitas, métodos de crecimiento exponencial de las iglesias, bendiciones y milagros, y hoy usted puede ver que muchos hermanitos corren detras de los milagreros que llegan a nuestras puertas, aquellos que nos ofrecen milagros, a cambio de una ofrenda y si es sustanciosa, mayor será el milagro (solo hay que tener fe) aquellos que nos enseñan a decretar como si fuesemos dictadores de países en donde el que ordena solo espera que todos cumplan (como Dios) sus más caros deseos. Amigos no nos dejemos engañar tan tontamente, y que si usted empieza a predicar la verdadera Palabra de Dios, en donde debe cargar su cruz, y humillarse, lo toman a loco y lo señalan como el que les arruina las fiestas de bendiciones, recuerdo hace un tiempo llegó o lo trajeron o se metio un profeta evangelista que pedía su buena ofrenda y llenaba de bendiciones y traía el mensaje de «un impío está guardando dinero para ti, porque eres hijo del rey» solo que hay que sembrar para llegar a obtener la bendición y corre, todos los hermanitos a dejar su ofrenda, como la banca, invierte en acciones de casas y te harás rico en dos semanas y hasta el momento ni encuentran al impío, ni las acciones te dan sus dividendos, pero nos encanta que nos hablen de bendiciones, porque como que no nos gusta que nos hablen de compromiso y llamamos, divisores, herejes, malos cristianos a aquellos que nos dicen que debemos de tener un compromiso con Dios, y que tu vida debe estar de acuerdo a la Palabra de Dios y perseverar, no en tu vida actual, sino en aquella que nos describe en la Biblia, dando frutos de arrepentimiento, pero como no gusta, aborrecemos a esa gente que habla de seguir las pisadas, pero de Jesús y no las del cantante de moda ni del  predicador que nos vende un trapito milagroso, ni una aguita del Jordán, ni uno de los clavos de Cristo, Dios mio, cuantos clavos tenía la cruz, que miles han comprado un clavito que clavo Pablito. Y caminan con su botellita de agua a todas partes y con su clavito hasta se hacen un collar, para que los proteja de todos los males, sin darse cuenta de que es idolatría, simplemente por la ignorancia en el conocimiento de la Biblia. Por ello mis amigos leamos lo que dice Mateo y nos dremos cuenta de que algunos llegaran al final otros se quedaran en el camino.

“Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mired que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto sera principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulaciones, y os matarán, y series aborrecidos de todas las gentes porcausa de mi nombre. Mucho tropezarán, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste sera salvo. Y sera predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”.

Bueno queridos amigos, estás son las señales del fin del mundo, pero deseo que usted ponga mucha atención en el orden “Y será predicado el evangelio del reino en todo el mundo, y entonces vendrá el fin” este es un punto importante, pero mientras tanto, ya los últimos tiempos están sobre nosotros, terremotos, enfermedades, la maldad supera toda imaginación, se multiplica cada día más y más, usted puede ver las noticias de los últimos días y no puede imaginar como hay gente con tanta maldad en su corazón, que puede matar a gente inocente, incluso niños y no remordersele el corazón y la conciencia, en todo el mundo hay guerras y los intereses personales o de nación, son más importantes que la vida de los seres humanos, pero sabe mi hermano, el único consuelo que nos queda es que: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (v. 13), pero perseverar en la verdadera Palabra de Dios, por eso mi hermano no se nos vaya a quedar a mitad de camino, busque, pregunte, ore, lea, llénese de la Palabra de Dios y luego póngala por obra, no se quede en la mitad, sino persevere hasta el fin.

Pero mi amigo tenga cuidado, no se vaya creyendo todo lo que le dicen, fíjese bien y compare lo que ha escuchado desde un pulpito, lo que aquí se escribe, si tiene relación directa con la Palabra de Dios, no porque parezca, no porque nos convenga, no porque suene bien, eso significa que es de Dios, solamente si la Palabra de Dios, nuestra Biblia lo dice, es que viene de las alturas, sino solamente de buenas ideas y buenos deseos, en el mejor de los casos o simplemente de mentes calenturientas que por intereses personales quieren enseñar algo muy diferente a lo que nos manda Dios.

Bueno mis amigos aqui nos quedamos, regreso en unos momentos, seguiremos pero con otro tema, de actualidad, algo de música del servicio de ayer de la congregación en que me vengo reuniendo, por lo menos hasta que no me inviten a retirarme por hereje, en fin seguimos, pero una cosa, recuerde donde este hay alguien que lo viene observando para ver su caminar y anota todo aquello que usted hace, cuidese, nos vemos.