La Cita Perpetua

Nos estamos volviendo olvido. Es un proceso lento, casi químico: cada recuerdo compartido pierde un átomo de nitidez, cada anécdota su tono exacto. Pronto seremos dos desconocidos con un pasado en común, un dato curioso en la biografía del otro. Una ironía amable: para dejar de ser extraños, primero tuvimos que compartirlo todo; para volver a serlo, solo hace falta el silencio.

Pero sé, con una certeza que contradice a toda lógica, que una mañana cualquiera —de esas que no se planifican ni se anotan en ningún calendario— te despertará un vacío sin forma. Y sin saber bien por qué, llegarás a un café. No a nuestro café, porque esos lugares ya no existen, sino a uno que tenga la misma luz filtrándose por la ventana, o el mismo sonido metálico de la cucharilla. La sintaxis de ese momento estará pulida por la nostalgia, y sin quererlo del todo, me buscarás con la mirada.

Sabrás, por supuesto, que no me encontrarás. No importará. La búsqueda no será por la persona, sino por el fantasma. Y en ese instante preciso, cuando tu corazón se contraiga no con dolor, sino con el reconocimiento de una ausencia, el recuerdo volverá a nacer. Tendrá la duración de un suspiro, apenas el tiempo de que el barista ponga tu taza sobre el mármol. En esa fracción de segundo, lo sabremos todo otra vez. Todo lo que vivimos, con su peso y su levedad.

Quizás, en otro giro del azar, yo llegue al mismo café en otro día. Me sentaré en la mesa que da a la ventana, la que usábamos para ver llegar al otro. Miraré la calle y buscaré, entre la gente anónima, esa caminata apurada que era solo tuya —esa que tenía la urgencia torpe de quien teme hacer esperar al amor—. Marcharé, al final, sin que hayas llegado. Pero la decepción tendrá un regusto dulce, y pensaré, como un mantra de consuelo: «Mañana, quizás».

Y saldré a la calle con una sonrisa. No de felicidad, sino de gratitud por el recuerdo puro que aún guardo: la imagen de un día en el que no había nada en el mundo más importante que apurar tus pasos para llegar a mi.

Un día, lo sé, volverá a suceder. No en esta realidad de persianas bajadas y tazas frías, sino en otra. En la geografía paralela de los sueños, donde el tiempo es circular y las pérdidas son solo temporales. Allí, en tus sueños y en los míos, seguiremos llegando siempre, puntuales y sin aliento, a nuestra cita perpetua. Dos fantasmas con prisa, condenados a encontrarse para recordar, una y otra vez, el sabor de lo que significa perderse.

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino
-MiVivencia.com

Café, lluvia y sueños

A veces, la noche trae más que oscuridad.

Nos entrega tiempo para limpiar el polvo del alma, preparar un café caliente… y mirar, desde la ventana, cómo la vida sigue caminando, incluso bajo la lluvia.

Mientras Kiba dormía, retiré las plantas del alféizar, sacudí el polvo de los visillos de muselina, y limpié los cristales con té frío para que la escasa luz pudiera colarse en la habitación.

La habitación —oscura y con vistas al norte— se iluminó levemente, mientras la lluvia seguía golpeando los vidrios desde fuera.

Corrí a prepararme un café, cargado, dulce y caliente. Quería quitarme el sueño… y espantar un poco el frío. Sin darme cuenta, la lluvia fue cesando.

Y entonces, aparecieron los caminantes: unos rumbo al trabajo, otros de regreso a casa, algunos simplemente saliendo a pasear entre charcos y calles resbaladizas. Los niños, felices, jugaban como si la lluvia fuera un parque nuevo.

Desde mi ventana, con el café en la mano, observaba la vida pasar. El invierno se acerca. Y mientras llega, intento conquistar nuevos reinos. Ganar batallas con una sonrisa. Avanzar en los sueños. Y ser, en medio de todo, un hijo de Dios.

Ya es tarde. Es hora de ir a nuestros cuarteles de invierno. A buscar el calor de una cobija… y dejar que los sueños nos transporten a lugares mágicos, donde no hay imposibles, donde la realidad es nada y lo imposible… posible. Porque, aunque sabemos que los sueños son solo sueños, también sabemos que a veces —solo a veces— los sueños se vuelven realidad.

Buenas noches, mis amigos. Duerman en paz. Y sueñen sin miedo.

Conversando con una Taza de Cafe
-Vick-yoopino

Vuelve, payaso.

Dicen que los payasos son expertos en hacer reír.

Pero nadie pregunta qué pasa cuando se apaga la luz, cuando cae el telón, y lo que queda… es solo la soledad.

Salían carcajadas de los asistentes. Reían con cada acto, desde el principio hasta el final.

En cada representación, él entregaba todo lo que tenía.

Se vestía lentamente. Paso a paso se colocaba el maquillaje.

Pintaba su cara, sus ojos. Rojo en la nariz y los pantalones. Verde y amarillo para el cabello. Azul de cielo… azul de mar nocturno para el traje. Azul también como su soledad. Zapatos rojos y azules. Tan grandes como su tristeza.

Silencio. Empieza la función. Entraba riendo, dejando el llanto de amor en un rincón.

Ponte el disfraz y haz reír —le decía el presentador, con rostro serio.
Y salía a escena. Cantando. Saltando. Corriendo. Brincando por encima de su soledad. Hasta que termina la función.
Y en cualquier rincón, se duerme. Huye de su tristeza. Se tapa con un poco de cielo. Y se acurruca con su soledad.

Hasta que vuelva a reír… como cuando tenía diez años. Aunque hoy ya tenga ochenta. Vuelve a reír, payaso. Sigue saltando, volando entre risas y brincos. Con tu traje azul. Con tu tristeza. Con esa soledad que también te hace reír.

Hoy, das una risa y un aplauso en tu camino al cielo. Volverás un día, cuando regresen las sonrisas. Volverás del recuerdo, y sonreirás con risas del alma. La que perdiste. La que se quedó en aquel lugar donde un día aprendiste a reír.

Vuelve, payaso. Sin maquillaje. Sin zapatos de colores. Sin tu traje azul cielo. Solo con tu sonrisa. Esa que te abrirá las puertas del cielo. Donde te espera el amor que perdiste una tarde de lluvia, una noche ya olvidada. Ahora vivirán juntos, por la eternidad.

Conversando con una Taza de Cafe.
-Vick-yoopino.

Sea parte del juego

Mis queridos amigos acabo de llegar de mi trabajo, son casi las 12 de la noche, pero pensé (no lo dude, aún lo hago), antes de irme a dormir, les dejo un pensamiento. Como pensaba, salí tan tarde que no pude asistir a la reunión de las clases de interseción que se dictan en la congregación a la que asisto, lástima, pero bueno, ahora le dedicare unos minutos para estudiar y ponerlo en práctica, pero como les decía, quiero dejarles un pensamiento, ya mañana por la tarde seguiremos con un post sobre Efesios que estamos por terminar.

«Corred de tal manera que lo obtengáis» (1 Corintios 9:24).

Como yo era un deportista excelente cuando era niño, jamás pude ser miembro de algún equipo, porque me retire del deporte porque sabía que no era bueno, pero muchos chicos, jugaban y trataban de ser parte de la selección de futbol, o de basket del colegio. Una y otra vez, uno de los entrenadores miraba a cada muchacho que verdaderamente no tenía aptitudes, pero aún así lo ponía dentro del equipo. Le entregaba la camiseta y lo hacía parte del equipo, aunque siempre estaba en el banco y nunca podría participar de un juego con sus demás compañeros.

Afortunadamente, es todo lo contrario  en la vida cristiana. El Señor no nos pone en el equipo solo para calentar el banco. Tiene el propósito de enviarnos al juego. Es su gracia la que nos llama a la salvación, y es su voluntad la que nos envía al mundo para dar testimonio de El.

Todos somos como el muchacho que no tenía habilidad. Dios nos pone misericordiosamente en el equipo, no debido a nuestra habilidad, sino simplemente por su gracias soberana. Y El nos da la capacidad para participar en el juego. Así que entre en el juego y dé gracias por el santo privilegio de servir a Jesucristo.

Aqui nos vamos, pero antes le dejamos un video con una alabanza de nuestra iglesia «Manantial de vida» para que usted nos conozca y pueda levantar sus manos alabando al creador.

Bendiciones y seguimos, hasta mañana.

Nada temere – Viviendo en oración

Queridos amigos, visitantes y uno que otro curioso, bienvenidos y seguiremos esperando su retorno por aquí, seguimos en adoración, pero un pensamiento antes de escuchar y ver Nada temere del grupo de alabanza de la iglesia Casa de Oración de California, al sur por el área de Colton si es que mal no recuerdo, pero mejor vamos al pensamiento.

«Constantes en oración» (Romanos 12:12)

Para los cristianos consagrados, eso me parece somos usted y yo, la oración será tan constante en su vida espiritual como el respirar lo es en su vida física. Eso fue así con los primeros creyentes y cómo adoraron, antes y después de la llegada del Espíritu Santo en el día de Pentecostés (Hechos 1:14; 2:42), y eso no significa como creen algunos, tener que estar de rodillas todo el día y toda la noche, sino también es una actitud. Al principio la iglesia designó diáconos para que los apóstoles pudieran dedicarse persistentemente a «la oración y [al] ministerio de la palabra» (Hechos 6:4)

Dios quiere que usted ore «con el espíritu, pero… también con el entendimiento» (1 Corintios 14:15) y «sin cesar» (1 Tesalonicenses 5:17). Por eso Pablo exhortó a Timoteo a que hiciera que «los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas» (1 Timoteo 2:8).

Aquí viene una pregunta, ¿usted cree en esto? ¿Es participe de esta orden?, cuánto tiempo dedica usted a reunirse y conversar con su creador, no a pedir, sino a orar, alabando su nombre, a reconocer que es Dios, a darle gracias por todo lo que ha hecho por usted. Allí donde se encuentra, dele gracias y alabe su santo nombre.

Seguimos no se aleje mucho, regresamos pronto, bendiciones y ya sabe, si tiene preguntas, corra donde su maestro, pastor, profeta, y pregunte, que le quiten sus dudas , pero sobre todo tome su Biblia, es tiempo de aprender, mañana siempre es tarde, no se vaya al mall, no se meta a la piscina, no camine por Facebook, yo sé que Macdonals te espera, dele un tiempito a Dios, quizás sea el útimo tiempo que le dedique a buscar la vida eterna.

Simplemente alaba

Queridos hermanos el domingo tubimos servicio y dentro de la alabanza todos cantamos está canción «Simplemente alaba» eso es lo que debemos hacer porque en la eternidad si tu piensas como yo que el cielo es nuestra casa, simplemente alaba, anoche y hoy viendo y escuchando una y otra vez el video que aquí te dejo, empece a alabar a Dios y entender una a una cada palabra, debemos tener en cuenta de que nuestro amor por Cristo, por amor al Padre, aún en los peores momentos debemos alabar a Dios, cuando estes llorando por una pena o cuando la tristeza te apriete el corazón, cuando las dificultades de la vida toquen tu puerta, alaba a Dios y no dejes de hacerlo, porque aunque hay momentos en que te preguntas ¿en donde estás, mi Dios?, El está trabajando, como dice la canción nunca hubo justo sin respuesta, alaba y espera su voluntad, porque recuerda mandará ángeles a que luchen por ti, y las puertas que él abre para tí, nadie puede cerrar, por ello, hermano, amigo, simplemente alaba, alaba, levanta tu voz y que llegue hasta el cielo, porque El será tu galardon y el consolador y suplidor de tu necesidad, bendiciones mi amigo, nos vemos pronto, y ya sabes en los tiempos díficiles, simplemente alaba.

Alaba hasta que tu garganta no dé más, porque tu victoria esta por llegar cuando alabas a Dios.

Alabanza y adoración

Bueno queridos amigos, aquí les subo una alabanza de nuestra congregación «Manantial de vida» con la canción Soy sano, escuchela despacio, la música es para adorar y alabar a Dios, no para que nos volvamos sordos, pero usted sólo, cierre sus ojos aprendase la letra y piense en que si usted verdaderamente es un discípulo de Jesucristo, es sano, no solo físicamente sino espiritualmente, ha sanado su corazón del odio, de la amargura y sobre todo tiene la bendición de tener la vida eterna, bendiciones, nos vemos pronto.

Entre a nuestra alabanza

Bueno mis amigos y hermanos en Cristo y tambien bienvenidos visitantes asiduos y/o extraviados, aqui subimos una alabanza de nuestro grupo de la iglesia «Manantial de vida» espero que pueda escucharla para poder también levantar sus manos y alabar a nuestro Dios.

Bueno mis amigos y hermanos nos vemos en un rato, bendiciones y cuidese.

Falsa seguridad – Evite el engaño

Nos volvemos a encontrar aquí para refleccionar, amigo o hermanos en Cristo, seguimos trabajando para poder entregarle algo que nos permitirá seguir en nuestro caminar diario. Tomé su Biblia, escudriñela y siga caminando.

FALSA SEGURIDAD

«No todo el que me dice «Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos». (Mateo 7:21).

El Nuevo Testamento presenta normas elevadas para distinguir la verdadera vida cristiana, y también da muchas advertencias para evitar el engaño de sí mismo respecto a la salvación (vea Mateo 25).

Una de las causas del engaño de sí mismos es una interpretación errónea de la doctrina de la seguridad. Muchos son engañados por testigos cristianos bienintencionados que les dicen que para ser salvos sencillamente tienen que tomar una decisión por Cristo y después, basándose en esa oración de decisión, nunca volver a dudar de su salvación.

Lamentablemente, tales evangelistas están tratando de garantizar la salvación de alguien sin la obra convincente del Espíritu Santo y la futura evidencia de los frutos espirituales acompañados de la obediencia a la Palabra (Juan 8:31). Sólo Dios puede dar a una persona la verdadera promesa de la salvación, por el Espíritu obrando mediante su Palabra (vea Romanos 8:14-16).

EVITE EL ENGAÑO

«Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?» (Mateo 7:22).

Una buena manera de evitar el engaño espiritual de sí mismo es sencillamente conocer y esquivar las trampas religiosas en las que se puede caer. En primer lugar, hay excesiva preocupación con las simples actividades religiosas. El enfoque externo sobre la asistencia a los cultos y a los estudios bíblicos, el escuchar sermones, el cantar himnos y otras buenas actividades como esas pueden en realidad apartarlo del conocimiento del Dios a quien piensa que está sirviendo.

En segundo lugar, hay una dependencia superficial de las actividades religiosas y las ceremonias pasadas. El hecho de que usted fuera bautizado cuando era niño, de que asistiera a la escuela dominical o a la escuela bíblica de vacaciones, o que se uniera a una iglesia no significa necesariamente que ahora esté justificado ante Dios.

En tercer lugar, hay un conocimiento religioso de por sí. Usted puede comprometerse con una determinada denominación y sus tradiciones, o tener un gran interés académico en la teología. Pero todo eso es inútil si no está interesado también en ser más semejante a Cristo y más obediente a su Palabra.

John Macarthur – La verdad para hoy.

Bueno mis queridos hermanos y hermanas en Cristo, nos vemos, lealo dos veces, probablemente es usted miembro o líder o está sirviendo en algún ministerio en la congregación a la cual asiste, pero recuerde todo ello no lo hace un tremendo seguidor de Cristo, son obras, aunque buenas, son solamente obras, el arrepentimiento a lo que nos llamó Cristo y a la entrega total es lo que nos inicia en nuestro caminar, bueno aquí lo dejamos, espero que lo haya hecho pensar, bendiciones y nos vemos muy pronto.