La verdadera conversión

Bueno nos volvemos a encontrar, regresamos luego de una noche de frío, y saben ha mejorado un poco y parece que en los próximos días subira un poco más, en fin, volvamos a nuestro café, he empezado a buscar información sobre Verismo, la cafetera especial de Starbucks para preparar un buen capuchino, en la actualidad he comprado varias máquinas de diferentes marcas, pero hasta el momento nunca me ha resultado y todas sin excepción han terminado en el reciclaje, seguiremos buscando donde podemos hacer un buen test a esa maquinita y luego si todo sale como dicen a por ella para navidad, pero bueno corramos por un buen Starbucks, una capirotada o Tiramizu, lo que caiga primero luego sentadito bien comodo y calientito, pues tome su Biblia, no me venga a decir que aún no se compra una o que la dejo olvidada en algún lugar entre su casa y la iglesia, bueno mi amigo no se preocupe, de olvidados esta lleno el infierno, en fin lleve bronceador, empecemos.

Mucha gente desde pastores, evangelistas, maestros, profetas, como siempre digo: esa tira de iluminados llenos de unción que existen en nuestras congregaciones se apresuran a decir que si usted declara su fe en Cristo y que asegura que Jesús es tu Señor, es suficiente para probar su salvación, mi amigo esto refleja la creencia fácil que ha terminado con esta generación. Ya no se hace mención, mucho menos se predica sobre “la puerta angosta, díficil de hallarla”, ahora todo es fácil y ser cristiano es la moda, todo el mundo dice “soy cristiano” pero ni preguntes de compromiso, ni siquiera de arrepentimiento, porque te miraran con cara de incrédulos como si fuera chino. Pero ¿qué? significa la verdadera conversión, ¿lo sabes?, alguien te lo ha dicho o sigues creyendo que hacer una oración, que alguien ore por ti, si piensas que asi es, te voy a dar una mala noticia, no es conversión, es una obra de teatro que no impresiona a nadie, mucho menos a Dios. Jonathan Edwards escribió:

La Escritura describe a la conversión en términos que implican o indican un cambio de naturaleza: Nacer de nuevo, transformarse en nuevas criaturas, resucitar entre los muertos, renovarse en el espiritu de la mente, morir al pecado y vivir para la justicia, despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo, ser participantes de la naturaleza divina, etc.

En consecuencia, si no hay cambio real y duradero en la gente que piensa que se ha convertido, su religión no vale nada, cualesquiera sean sus experiecnias. La conversión es un cambio completo de dirección del hombre desde el pecado hacía Dios. Dios puede refrenar el pecado en la persona no conversa, por supuesto, pero en la conversión él cambia el corazón y la naturaleza de ellos desde el pecado a la santidad. La persona conversa se transforma en enemiga del pecado.

¿Qué podemos entonces decir de la persona que declara que ha experimentado la conversión pero cuyas emociones religiosas se desvanecen con rapidez, dejándola prácticamente igual a lo que era antes? Se le ve tan egoísta, mundana, necia, perversa y no cristiana como siempre. Eso habla en su contra mucho más que lo que cualquier experiencia religiosa pueda hablar de ella.

En Cristo Jesús, ni la circuncisión ni la incircuncisión, ni la experiencia dramática, ni la silenciosa, ni un maravilloso testimonio, ni uno aburrido, cuentan para nada. Lo único que cuenta es una nueva creación.

Mire mi amigo, entonces, debemos de entender lo que es una verdadera conversión, el cambio debe ser total, de lo contrario solo nos estamos engañando a nosotros mismos, si usted dice que es un cristiano verdadero, y como que nos vamos de “noche de brujas”, o doy mi diezmo y mañana Dios me tiene que bendecir, ni hablar de que “Soy hijo del Rey y debo vivir como tal”, usted no lo es, es una vida de sumisión a la Palabra de Dios, de entrega de compromiso, no porque tengas un ministerio ya eres cristiano, es una vida de cargar tu cruz cada día y seguirlo. En Mateo 12 y deseo que prestes mucha atención porque muchos simpatizantes van por el milagro y tras los prodigios, y quieren su desayuno y almuerzo gratis, pero no lo quieren a El: Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, y no lo encuentra. Entonces dice: volveré a mi casa de donde salí. Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va y trae consigo otros siete espíritus peores que él. Y después de entrar, habitan allí; y el estado final de aquel hombre llega a ser peor que el primero. Así también sucederá a esta perversa generación (Mateo 12:43-45).

En lugar de milagros y prodigios Jesús se dirigió a su necesidad de salvación, este amigo endemoniado que fue liberado no era cristiano, estaba limpio, bañadito y talqueadito como bebé recien nacido, pero no había aceptado a Jesús como su salvador, porque si lo hubiese hecho estaría lleno del espíritu Santo, su alma estaba desocupada, como las de algunos liberados, pero el Espíritu Santo no habita en ellos, inclusive podría ser que asistía a alguna iglesia, pero era simpatizante, estaba dentro de la multitud esperando su milagro, hasta probablemente diera su diezmo para recibir ganancias a cambio, pero no estaba entregado a Cristo porque estaba vacío, por lo tanto está expuestos a la invasión demoniana, y si tu aceptas a Jesús como tu Señor, estaras lleno de Cristo, y los demonios no podran entrar, ¿sigo o me regreso a explicartelo mejor?, si tu tienes a Cristo en tu corazón, nada podrá hacerte daño, porque en él somos más que vencedores, porque si estas lleno del poder de Cristo, resistiras al diablo en el día malo, entonces mi amigo es tiempo de hacerte la pregunta ¿soy verdaderamente cristiano?, ¿es Jesús mi Señor y Salvador?, entonces mi vida debe ser diferente, ¿cierto?. Recuerde 1 Pedro 1:5, cuando Cristo reina en la vida de una persona, esa persona es protegida por el poder de Dios, por lo cual “el maligno no te toca”, cuando el Espíritu Santo habita en una persona, ningún demonio de tercera clase puede establecerse como intruso, si usted puede ver a su alrededor a gente endemoniada es que no tiene la salvación, punto y claro, gritelo, y entíendalo.

Nos vemos, lo dejamos aquí, cuidate y recuerda, la conversión verdadera nada tiene que hacer con una simple oración, ni con una declaración, es algo más profundo, en el cual tu vida debe de cambiar, bendiciones y seguimos, probablemente mañana, y recuerde, dentro de los que dicen seguir a Jesús, están los discípulos que hacen la obra y la multitud que espera su milagro, ¿en cuál de los dos grupos estas?. nos vemos.

Sea parte del juego

Mis queridos amigos acabo de llegar de mi trabajo, son casi las 12 de la noche, pero pensé (no lo dude, aún lo hago), antes de irme a dormir, les dejo un pensamiento. Como pensaba, salí tan tarde que no pude asistir a la reunión de las clases de interseción que se dictan en la congregación a la que asisto, lástima, pero bueno, ahora le dedicare unos minutos para estudiar y ponerlo en práctica, pero como les decía, quiero dejarles un pensamiento, ya mañana por la tarde seguiremos con un post sobre Efesios que estamos por terminar.

“Corred de tal manera que lo obtengáis” (1 Corintios 9:24).

Como yo era un deportista excelente cuando era niño, jamás pude ser miembro de algún equipo, porque me retire del deporte porque sabía que no era bueno, pero muchos chicos, jugaban y trataban de ser parte de la selección de futbol, o de basket del colegio. Una y otra vez, uno de los entrenadores miraba a cada muchacho que verdaderamente no tenía aptitudes, pero aún así lo ponía dentro del equipo. Le entregaba la camiseta y lo hacía parte del equipo, aunque siempre estaba en el banco y nunca podría participar de un juego con sus demás compañeros.

Afortunadamente, es todo lo contrario  en la vida cristiana. El Señor no nos pone en el equipo solo para calentar el banco. Tiene el propósito de enviarnos al juego. Es su gracia la que nos llama a la salvación, y es su voluntad la que nos envía al mundo para dar testimonio de El.

Todos somos como el muchacho que no tenía habilidad. Dios nos pone misericordiosamente en el equipo, no debido a nuestra habilidad, sino simplemente por su gracias soberana. Y El nos da la capacidad para participar en el juego. Así que entre en el juego y dé gracias por el santo privilegio de servir a Jesucristo.

Aqui nos vamos, pero antes le dejamos un video con una alabanza de nuestra iglesia “Manantial de vida” para que usted nos conozca y pueda levantar sus manos alabando al creador.

Bendiciones y seguimos, hasta mañana.