Orar, Si pero antes…

Queridos amigos y hermanos nos volvemos a encontrar por aquí, hoy día fue un poco largo, primero porque trabajé, por lo que nos fuimos casi de amanecida a eso de las 8:10 am con dirección a tomar el trencito para irnos a nuestro centro de trabajo, descubrí, una revista sobre diseño de Blogs, por lo que me puse inmediatamente a leerla hasta terminarla en ida y vuelta, regresamos a eso de las 5:00 pm, más cansados que despiertos, por lo que luego de un rato, recuperamos fuerzas y nos pusimos a estudiar y leer nuestra Biblia, y nos sentamos a escribir el presente post, sobre la oración, que algunos tienen creó, un error garrafal, como se dice siempre “Tú pide, eres hijo del rey y te tiene que dar todo aquello que tu corazón desea” bueno no es así, escuche hace unas semanas a una pastora decir “oraremos hasta que Dios nos responda (hasta allí, vamos bien) y él nos tiene que dar lo que le hemos pedido (allí como que no)”, pedimos de todo, como en post anteriores les comentaba, cuando me invitaron a una reunión de oración en otra congregación que no es en donde me congrego ahora, y pidieron de todo, solo faltaba, su café y el tiramizú, porque se dieron vuelo al pedir, carro, dinero, esposo, novio, de todo y con la seguridad que Dios tenía que darles lo que pedían, no, lo siento, pero no es así, y si a tí mi hermano o hermana te enseñan eso, es que te tienen engañado, ojala sea por ignorancia y no por algo oscuro en las mentes de esos maestros. Pero vayamos a la Biblia:

“Si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” 1ra. Juan 5:14

Orar en el nombre de Cristo es más que una fórmula. Algunos piensan que tienen que terminar toda oración con la frase “En el nombre de Jesús o Cristo, amén” y ya con eso tienen la seguridad, de que lo van a recibir, creen que Jesús ahora tiene la obligación de darnos todo aquello por lo cual hemos orado y terminado con la frase celebre, como si fuera magia, porquer yo declaro y decreto, entonces lo recibo, no hermanos, tu puedes declarar lo que quieras pero hay una parte clave en toda oración que no debemos pasar por alto, ni mucho menos dejar de enseñar a todos nuestros feligreses, no te digo discípulos, porque con tristeza podemos decir que dos o tres y con suerte cuatro, pero no pasamos de allí. Pero la oración apropiada abarca mucho más que una fórmula. (esto no es 2+2=4)

¿Qué significa orar en el nombre de Cristo? ojo mi amigo, hermano, pastor, maestro, profeta, por favor ponga mucha atención, para que luego no diga, !uupps!, yo no sabía. En las Escrituras, el nombre de Dios incluye todo lo que es él. Cuando Dios le dio su nombre a Moisés, le dijo: “Yo soy el que soy” (Exodo 3:14). De igual manera, el nombre de Jesucristo incluye todo lo que él es. Cuando se ora en su nombre, lo que se pide tiene que ser consecuente con lo que El es. (Ahí está el detalle). Orar en el nombre de Cristo es orar según la voluntad de Dios. Por eso mi amigo usted puede pasarse añales (años) pidiendo algo, y no recibe y sigue terqueando, como me contaron que una viejita que oraba año tras año, y nada, hasta que llegó un nuevo pastor medio preguntón y preguntó ¿por qué ora tanto esa ancianita? y le contestarón “Es que pide que Dios salve al diablo”, y nadie le había dicho que hay que orar de acuerdo a la voluntad de Dios, sino estamos perdiendo el tiempo en oraciones que jamás serán contestadas, como queremos nosotros, sé que es una exageración, pero cuando pedimos parecemos niños chiquitos, el juguete más caro o el capricho más grande.

Cuando nuestras peticiones están en conformidad con el plan soberano de Dios. El las contestará y aumentará nuestra fe. En vez de invocar una fórmula al final de sus oraciones, tal vez pudiera decir: “Pido esto porque creo que es la voluntad de Jesús”, (porqué, sabe usted cual es la voluntad de Dios, ¿cierto?).

Por lo tanto mi amigo, antes de orar por alguna petición, exáminela y exáminese, para saber si por lo que se va a orar es la voluntad de Dios, no ore por cualquier cosa, cree usted que el Señor está preocupado por su trabajo o por su carro, más que porque su alma se salve, cree usted que le quiere dar una cuenta bancaria grande o el perdón de sus pecados, cree usted que quiere darle su milagro o llamarlo hijo y encima, que luego nunca más regrese, salvo que quiera otro milagro, (recuerde él nos conoce a la perfección) dígame, cientos, miles, me imágino que usted hermano, pastor, profeta, los ha vistyo, han pasado al altar y oraron y recibieron al Señor (según usted y ellos) pero viene la pregunta ¿dónde están hoy en día? se acercaron a Jesús por su milagro, y después, recuerda a los diez leprosos “y los otros nueve, dónde están? entonces mi amigo, cuando oremos hagamos lo primero sabiendo cual es la voluntad de Dios y cuando digamos que lo hacemos en el nombre de Jesucristo, sepamos verdaderamente a quién lo estamos pidiendo y que no es una fórmula mágica que con solo decirla y repetirla se nos cumplirán nuestros tres deseos. Y sabremos cual es la volunntad de Dios, solamente viviendo en la Palabra, escudriñándola, día a día, esto no es magia, es un estilo de vida. es llegar a parecernos cada día, más y más a Cristo.

Bueno mis queridos amigos, nos vemos ya será mañana por la tarde, porque por la mañana trabajo y bueno estare pensando en otro post para que todos conozcamos un poco más respecto anuesto creador. Bendiciones y regresamos pronto.

¿Cómo es Dios? ¿Tú lo sabes?

Regresamos, mi amigo ahora agarre su Biblia, tenemos tiempo para leer y aprender un poco más, nos dieron en el trabajo, vacaciones obligatorias, por lo que nos dedicamos a estudiar, leer, mirar y escuchar, por lo que prepárese porque seguimos, ¿Usted sabe cómo es Dios? muchos dirán, !claro! como estamos espirituales, diremos, es el que me perdonó todos mis pecados, y me ha dado vida eterna, El es el que va a cumplir todas mis oraciones, es el que quiere traer paz a mi vida, y porque abrira todas las puertas, y me concedera las peticiones de mi corazón, es el que desea que todo me salga bien, sanará mis heridas, me hará prospero y cubrira todas mis necesidades, bueno mi hermanito y hermanita, si usted piensa así, es media verdad, pero tengo que decirle que se va a decepcionar, no es tan así como se lo han enseñado y a usted le a gustado creer, pero mis amigos, la Biblia dice otras cosas que es necesario que usted aprenda, ojo si tiene dudas, corra a su pastor, profeta, maestro, y preguntéle al respecto, pero si quiere leer le propongo un libro Cara a cara con Su majestad de John Macarthur.

Voltaire, el agnóstico francés, dijo cierta vez, irónicamente, que Dios creó al hombre a Su propia imagen y el hombre le devolvió el favor. «No sólo esto es típico de los hombres impíos», escribe un autor de comentarios, «sino que también muchos cristianos a menudo son culpables del mismo error». Por ser seres finitos, tenemos la tendencia de percibir el infinito a la luz de nuestras propias limitaciones. Aun la Escritura misma presenta la verdad en un lenguaje y pensamientos que se acomodan al entendimiento humano.

Pero aun cuando se nos dirija en esa forma, la Biblia también nos anima a ir más allá de nuestras limitaciones y tener pensamientos exaltados sobre Dios. «Es absolutamente esencial que nuestras ideas sobre Dios sean lo más exactas posibles con lo que El es en realidad. En lugar de ello, a menudo ponemos a Dios en una especie de caja -¡y la nuestra es increíblemente pequeña!-. Tenemos la tendencia de dejar que nuestra cultura, en lugar de nuestro Dios, determine nuestros valores. Estos valores influencian nuestros pensamientos acerca de Dios, y dan forma a la manera en que nos relacionamos con El en nuestra experiencia diaria» (Gregg Cantelmo, «Criminal Concepts of God», Masterpiece Sept./ Oct. 1989, p. 5).

La única manera de saber cómo es Dios, es descubrir lo que Él ha revelado acerca de Sí mismo en las Escrituras. La revelación de la naturaleza de Dios tiene distintas categorías de atributos, los cuales son definiciones de Su carácter. ¿Qué dice la Escritura acerca de Dios? Para empezar, en el sentido más amplio de la palabra, Él es incomprensible. Zofar expresó este hecho verdadero en su réplica errónea dirigida a Job: «¿Descubrirás tú las profundidades de Dios? ¿Alcanzarás el límite de la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos; ¿qué harás? Es más profunda que el Seol; ¿cómo la conocerás? Su dimensión es más extensa que la tierra, y más ancha que el mar. Si él pasa, y aprisiona, y llama a juicio, ¿Quién podrá contrarrestarle?» (Job 11:7-10). David lo dijo de esta manera: «Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza, y su grandeza es inescrutable» (Sal. 145:3). Dios es infinito -y no hay para Él fin. Saber cómo es Dios es fundamental para conocer Su Persona; y conocerle es la esencia de la vida cristiana. El Apóstol Juan escribió: «Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado» (Jn. 17:3). Cuando la mayoría de la gente oye el término vida eterna, piensan en una vida que dura para siempre. Sin embargo, la Escritura afirma que más que eso, se trata de una calidad especial de vida para aquel que conoce a Dios. Trágicamente, muchos creyentes de hoy día tienen puesto su afecto en las cosas temporales de este mundo, cambiando su gran privilegio de conocer a Dios por las cosas mundanas. Dios mismo reprende esta clase de pensamiento cuando dice: «No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque en estas cosas me complazco, dice Jehová» (Jer. 9:23-24).

¿En qué se deleita el Señor? No en nuestra jactancia de la sabiduría mundana, ni en la habilidad humana, ni en las riquezas materiales. El se deleita en que le conozcamos. Debemos aprender a decir con David: «Oh Dios, mi Dios eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, cual tierra seca y árida donde no hay aguas, como te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria».

Por ello mi amigo y hermano, teniendo en cuenta lo que dijo David, no es cuestión de que Dios nos de el carro de nuestros sueños, ni el dinero, ni siquiera la salud, ni tu iPhone, ni tu iPad, mucho menos tu Mac book Pro con retina display, el viaje o inclusive el hombre o la mujer de tus sueños, es que te deleites, en buscarlo, que todo tu ser anhele encontrarlo, que puedas decir,  me deleito en la presencia de Jehová, no porque te va a hacer o te ha hecho un milagro, sino simplemente porque El es tu Dios, debemos llegar a ese nivel de cristianismo en donde lo único importante es Dios, búscalo, aprende de Su Palabra y sigue los pasos de Jesús, lo demás es lo de menos, y nos vemos pronto, deja un comentario, y sobre todo llega a conocerlo en toda su inmensidad, bendiciones, nos vemos luego.

Concederá las peticiones de tu corazón

Que tal mis amigos, hermanos que nuevamente nos visitan por aquí, vamos a mostrarles un buen video del pastor John Macarthur, pero que viene a confirmar algo que nos viene sucediendo, sientese por favor, tome su cafecito y un pastel o pan con queso y continuemos, durante las últimas semanas y meses, he venido escuchando el hacer la voluntad del Señor, de una y mil maneras, todos quieren y dicen que estan haciendo la voluntad del Señor y hasta ponen a prueba sus desiciones, (las que uno toma), he venido observando como muchos de nosotros asumimos que algo que hacemos es de acuerdo a la voluntad de Dios, y corremos para un sitio y para el otro, no nos damos cuenta de que muchas de las cosas que hacemos son en nuestras propias fuerzas o porque simplemente es nuestra mejor opción (para nosotros) o porque de esa manera salimos del problema en que nos hemos metido, sin dejar que Dios actúe, nosotros le damos una ayudadita y es que en nuestra loca carrera, no nos detenemos a meditar y a escuchar la voz de Dios para lo que venimos haciendo, simplemente porque estamos en contra del tiempo y las cosas deben de hacerse para ayer, y Dios permite que usted y yo sigamos, pero debe de llegar el momento en que nos pongamos seriamente a pensar si es de Dios o no.

Mire por favor el siguiente video y podrá como yo, darse cuenta de que la frase celebre, repetida innumerables veces por nosotros “El concederá las peticiones de tu corazón” que la decimos para que con ello podamos hacer y deshacer todo lo que se nos venga en gana, porque según alguien, El tiene la obligación de concedernos todo lo que le pidamos o querramos, pues por el hecho de que somos sus hijos, mi hermano y amigo, parece biblico, pero no lo es, detenidamente vea este video y se dará cuenta de que algo le faltaba, a nuestras desiciones.

¿Ya se dio cuenta de qué?, si de una frase anterior “Deleitate en el Señor”, ahora descifre, agarre un buen diccionario y encuentre el significado en la palabra “Deleitate” y vera de que para que Dios conceda las peticiones de tu o nuestro corazón, hay ciertas normas (llamemosle así) que cumplir primeramente. Allí está el secreto de todo, si tu vida es una vida de entrega, de compromiso con Dios, si nuestro caminar va de acuerdo a las normas escritas en la Biblia, le aseguro que lo que su corazón desea, estará marcado con lo que Dios desea para usted, porque será El, quien ponga en su corazón y en el mío, todo su amor y como respuesta usted hará toda su voluntad. Meditelo, y ahora haga su volundad (la de Dios).

Cuidese y nos seguimos comunicando, les dejó un video de una alabanza para que usted empiece a deleitarse en Su Señor, en de una congregación llamada: “Nueva Generación en Cristo” aquí en San José, California, donde nos venimos congregando desde hace poco tiempo, seguiremos subiendo tanto a YouTube como al presente blog más alabanzaz y danzas con panderos y banderas, para que todos ustedes puedan ver y escuchar al grupo de danza y alabanza de nuestra congregación, bendiciones.

Y este atento, volveremos a retomar los estudios bíblicos en los ptróximos posts, además de recomendar algunos libros que vengo leyendo, nos comunicamos y vemos en la red.