Verdadero hijo en la fe

Un llamado urgente al discipulado

Esta tarde quiero detenerme en una expresión que no es común, ni ligera, ni fácil de asumir: “verdadero hijo en la fe”.
La encontramos en la carta de Pablo a Timoteo, y desde que la leí con atención me dejó pensando.
Porque no cualquiera recibe ese nombre.
Ni Pablo se lo dio a muchos.

La pregunta es inevitable:
¿cuántos de nosotros podríamos ser llamados verdaderos hijos en la fe? ¿Estamos siendo discipulados por alguien? ¿Estamos discipulando a alguien?
No es un título sencillo. Tampoco es automático.

Un saludo que dice más de lo que parece

En 1 Timoteo 1:1–2 leemos:

“Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza. A Timoteo, verdadero hijo en la fe: gracia, misericordia y paz…”

Detengámonos un momento ahí.

Pablo no dice simplemente “a Timoteo”.
Dice: “verdadero hijo en la fe”.
Eso implica una relación profunda, un proceso, una formación real. No una simpatía, no una cercanía ocasional, no un saludo protocolar.

¿De dónde salen tantos apóstoles?

Pablo se presenta como apóstol por mandato de Dios.
Y eso abre otra pregunta incómoda para nuestros tiempos:

¿de dónde salen hoy tantos apóstoles?

La definición bíblica de apóstol es clara: alguien enviado para proclamar la doctrina de Cristo, su obra redentora, su vida, su muerte, su resurrección y toda la Palabra de Dios. Un propagador del evangelio, no un título honorífico.

Sin embargo, hoy parece que “evangelista” queda chico para muchos. El título de apóstol o profeta suena más rimbombante, más llamativo. Hay alfombras rojas, presentaciones, nombres grandes… pero cada vez menos formación.

Efesios 4 nos recuerda que Dios mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, evangelistas, pastores y maestros. No se autoproclaman, no se compran, no se improvisan. Algo no está encajando bien cuando hay tantos títulos y tan pocos discípulos.

Timoteo: el fruto de una relación

Timoteo no apareció de la nada. Pasó cerca de quince años caminando con Pablo. Aprendió, acompañó, observó, fue corregido, enviado, probado. Pablo confió en él lo suficiente como para enviarlo a iglesias con problemas reales. Eso no se hace con alguien formado a medias.

Por eso lo llama verdadero hijo en la fe. La gracia no está en asistir a la iglesia. Eso es apenas el comienzo. La pregunta clave es otra:

¿Alguien te está formando? El discípulo no se hace en una hora dominical. Se forma caminando la vida junto a otro, día tras día.

Pablo solo llamó verdaderos hijos en la fe a dos personas: Tito y Timoteo. Dos, entre cientos de convertidos. Eso nos dice algo muy claro: formar discípulos es difícil, lento y exigente.

El ruego de Pablo: corregir lo que está mal

En 1 Timoteo 1:3, Pablo le ruega a Timoteo que se quede en Éfeso para corregir falsas doctrinas. No lo envía usando frases grandilocuentes ni manipulaciones espirituales. Le dice, con honestidad: “te ruego”.

Había cosas que se estaban enseñando mal.
Hoy, muchas veces, la respuesta ante el error es el silencio.
“No toques al ungido”, se dice.
Pero Pablo no actuó así. Dijo: anda y corrige.
No por opinión personal, sino porque así está escrito.

Para hacer eso, Timoteo tenía que estar formado. No podía decir “yo creo que…”. Tenía que decir: la Escritura dice.

Manda y enseña

Pablo le da una orden clara:
“Esto manda y enseña”.

Y le recuerda que nadie menosprecie su juventud, pero también le exige ejemplo: en palabra, conducta, amor, fe y pureza.
Aun siendo un discípulo avanzado, le dice: ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

El llamado no es solo a aprender, sino a transmitir. A corregir cuando sea necesario. A enseñar con responsabilidad.

La pregunta vuelve a aparecer, inevitable:
¿alguien te está enseñando? ¿y tú estás enseñando a alguien?

“Haced discípulos”

En 1 Corintios 4:17, Pablo dice que envía a Timoteo porque es su hijo amado y fiel en el Señor. Y entonces recordamos las palabras de Jesús en Mateo 28:19–20:

“Id y haced discípulos…”

No dijo: hagan creyentes. No dijo: hagan asistentes. Dijo: haced discípulos.
Personas que estudian la Palabra, que la viven, que la guardan, que la transmiten.
Eso es personal. Eso es profundo. Eso es exigente.

Una reflexión final

Martín Lutero dijo algo que sigue siendo actual:
“Las buenas obras no hacen a un hombre bueno;
pero un hombre bueno hace buenas obras”.

Fuimos llamados a hacer buenas obras, y una de las principales es esta: hacer discípulos.
Convertirnos, quizás algún día, en verdaderos hijos en la fe… o formar a uno.
La Palabra de Dios no vuelve vacía, pero la pregunta es:

¿qué tanto de lo que lees se queda en ti? ¿qué tanto transforma tu vida?
Antes de dormir, vale la pena preguntarnos:

¿quién me discípula? ¿a quién discípulo?

Si una de esas dos cosas falta, algo debemos corregir.
Y si no tienes un discípulo, comienza a buscar un Timoteo.
Alguien que, cuando tú no estés, pueda continuar la obra sin torcerla.

Vick
Conversando con una taza de café
-Vick-yoopino
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Buscando la unidad: la clave olvidada de la Iglesia

Antes de comenzar, quiero hacer una pausa. No una pausa técnica ni de cámara, sino una pausa interior. Porque hablar de la unidad dentro de la Iglesia no es un tema menor ni cómodo. Es, probablemente, uno de los desafíos más grandes del cristianismo actual.

La unidad no es un concepto bonito para colgar en la pared. Es una condición espiritual.

El desafío real de la unidad

Vamos a la iglesia, nos reunimos, conversamos, compartimos momentos agradables. Incluso podemos llamarnos amigos. Sin embargo, muchas veces, aun dentro de la Iglesia de Jesucristo, cada persona camina con sus propios intereses, sus propias prioridades y su propia agenda espiritual.

La Biblia nos plantea algo mucho más profundo.

En Hechos 1:14 leemos:

“Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego”.

Perseverar es insistir, mantenerse firmes. Pero la palabra clave aquí es unánimes. No significa simplemente estar juntos en un mismo lugar, sino pensar lo mismo, desear lo mismo, buscar lo mismo.

Eso fue lo que me llevó a investigar, a leer, a escuchar testimonios fuera de nuestro contexto habitual. Especialmente en lugares donde ser cristiano no es socialmente aceptado ni culturalmente cómodo: Rusia, Corea del Norte, zonas donde la fe cuesta, donde creer tiene consecuencias reales.

Ahí descubrí algo que me sacudió.

En muchos de esos lugares, a la conversión no se le llama “hacerse cristiano”. Se le llama arrepentimiento. Antes de aceptar a Cristo, la persona debe reconocer y abandonar una vida pasada. Algunos ni siquiera dicen “soy cristiano”, dicen: “soy un arrepentido”.

Y eso cambia todo.

En gran parte de América y Sudamérica hemos puesto el énfasis en “aceptar al Señor”. Repite la oración, firma la lista, y listo. El arrepentimiento queda como algo secundario, para después.

Pero arrepentirse primero y decidirse después es mucho más difícil… y mucho más profundo.

Tal vez, si habláramos menos de “aceptar” y más de “arrepentirse”, no estaríamos buscando una unidad superficial, sino la unidad de los arrepentidos.

La base bíblica de la unidad

La Biblia insiste en esto una y otra vez.

En Hechos 2:1 se nos dice que cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes. No estaban dispersos, no estaban distraídos, no estaban cada uno en su mundo. Estaban en el mismo canal espiritual.
Y entonces ocurrió el derramamiento del Espíritu Santo.

La pregunta es inevitable:
¿qué nos falta hoy para que ese derramamiento alcance a todos?

Muchas veces pedimos que el Espíritu descienda, pero no estamos unánimes. Perseveraban unánimes en oración y ruego. El ruego no es una oración liviana; es clamor, es profundidad, es carga compartida.

¿Clamamos juntos por una misma causa?
¿O cada uno ora solo por sus propios problemas?

La Escritura dice que cuando dos o más se ponen de acuerdo, Dios responde. Pero el acuerdo no es automático. Se construye perseverando unánimes.
En Hechos 2:42 se nos muestra cómo vivía la iglesia primitiva:
perseveraban en la doctrina, en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones.
No era un cumplimiento mecánico. No era leer por leer. Era vivir lo que leían.

Y más adelante dice algo aún más radical:

“Todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas”.
No había “esto es mío, no lo toques”. Se compartía según la necesidad. Se vivía la fe con sencillez, con alegría, con coherencia.
Por eso el texto concluye con algo contundente:

“Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
La comunión no es solo comer juntos. Es pensar juntos. Caminar juntos. Perseverar en lo mismo.

Los obstáculos que nos dividen

El problema es que la unidad cuesta. Y como cuesta, muchas veces inventamos métodos para hacer crecer las iglesias. Y sí, crecen. Pero crecen sin comunión y sin perseverancia.

Algo no está bien ahí.

Nehemías entendió esto profundamente. Antes de reconstruir los muros, lloró. Oró. Sintió el dolor como propio. Reconoció el problema antes de actuar.
Cuando comenzó la obra, surgió la oposición, como siempre ocurre. Pero Nehemías fue claro:

“El Dios de los cielos, él nos prosperará”.

Y entonces sucede algo clave: el sumo sacerdote y sus hermanos comienzan a edificar. El liderazgo se involucra. El cuerpo empieza a reconstruirse desde adentro.

El capítulo 3 de Nehemías repite una frase una y otra vez:

“junto a ellos”, “junto a él”, “junto a ellos”.
Unidad. Trabajo compartido. Por eso terminaron en tiempo récord.

Hoy, muchas veces ni siquiera vemos al hermano que se sienta delante nuestro. ¿Cómo vamos a estar unánimes si no nos miramos, si no nos conocemos, si no nos cuidamos?
Buscamos motivos para oponernos: cómo se viste alguien, cómo habla, cómo predica. Siempre hay algo que criticar. Y mientras buscamos oposición, la unidad se vuelve imposible.

¿Cuál es mi parte?

Jesús oró en Juan 17:
“Para que todos sean uno”.
Lo dijo: “para que todos tengan razón”. Dijo: para que sean uno.
La unidad no se impone. Se construye. Y comienza con una pregunta incómoda pero necesaria:

¿Cuál es mi parte en esta falta de unidad?

Si no tenemos la confianza para pedir ayuda, algo no está bien.
Si no podemos hablar con honestidad, algo está roto.
La única salida es volver a la Palabra, escudriñarla hasta que nos confronte, hasta que nos avive.

Perseverar no es opcional. La unidad no es decorativa. Es urgente.

Demos gracias al Señor porque estamos vivos, porque seguimos en pie, porque aún podemos perseverar. Y sobre todo, porque todavía estamos a tiempo de buscar la unidad verdadera de su Iglesia.

Vick
Conversando con una taza de café
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El problema del mal y el sufrimiento: ¿Por qué permite Dios el dolor? (2da. Parte).

Posturas filosóficas y teológicas

“A lo largo de la historia, teólogos y filósofos han tratado de explicar la relación entre Dios y el mal. Estas son algunas de las posturas más importantes.”

A lo largo de la historia, tanto la filosofía como la teología han intentado responder a la pregunta del mal, dando lugar a diversas posturas que buscan reconciliar la existencia de Dios con el sufrimiento en el mundo.

1. Posturas teológicas

El mal como consecuencia del pecado: En la tradición cristiana, se considera que el mal entró en el mundo por la caída de Adán y Eva (Génesis 3). Esta visión sugiere que el mal es el resultado del alejamiento de Dios.

El mal como prueba o castigo divino: Algunos textos bíblicos presentan el sufrimiento como una prueba de fe (como en el caso de Job) o como castigo por el pecado (como en el diluvio).

El mal y el libre albedrío: San Agustín argumentó que Dios creó a los seres humanos con libre albedrío, y el mal es el resultado de sus elecciones erradas, no de la voluntad divina.

El mal como parte del plan de Dios: Tomás de Aquino sugirió que el mal puede permitir un bien mayor, y que Dios, en su providencia, puede sacar bien del mal.

2. Posturas filosóficas

El problema lógico del mal: Planteado por filósofos como Epicuro y reformulado por David Hume, cuestiona cómo un Dios omnipotente, omnisciente y benevolente permite la existencia del mal.

La teodicea de Leibniz: Argumenta que vivimos en el “mejor de los mundos posibles” y que el mal es necesario para la existencia del bien y el desarrollo del alma.

El mal como privación del bien: San Agustín propuso que el mal no tiene existencia propia, sino que es la ausencia del bien, de la misma manera que la oscuridad es la ausencia de luz.

El sufrimiento como parte de la evolución humana: En tiempos modernos, algunos han visto el sufrimiento como un proceso natural dentro de la evolución y la existencia humana.

Agustín de Hipona (Siglo IV): El mal como privación del bien

• El mal no es una fuerza creada por Dios, sino la ausencia de bien.

• Dios permite el mal porque dio libre albedrío a los humanos.

Tomás de Aquino (Siglo XIII): El mal como parte del plan divino

• Dios permite el mal porque puede traer un bien mayor.

• Ejemplo: El sufrimiento de Jesús llevó a la salvación de la humanidad.

Postura escéptica moderna: El problema del mal como argumento contra Dios

Voltaire y el terremoto de Lisboa (1755): ¿Cómo puede un Dios bueno permitir un desastre que mata a miles?

Ateísmo post-Holocausto: La existencia del mal extremo (ej. genocidios) parece incompatible con un Dios amoroso.

Pregunta crítica:

• ¿El argumento del mal es la mayor prueba en contra de la existencia de Dios o simplemente una prueba de nuestra falta de comprensión?

Reflexión final

La cuestión del mal sigue siendo un debate abierto. La pregunta clave es: ¿El mal es un misterio sin respuesta, una prueba de fe o una consecuencia natural de la libertad humana?

(Continuará). Dejános un comentario sobre tus pensamientos al respecto de estas posiciones.

Vick
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El problema del mal y el sufrimiento: ¿Por qué permite Dios el dolor? (1ra. Parte).

“Si Dios es bueno, ¿por qué permite el sufrimiento? Esta pregunta ha atormentado a creyentes y escépticos por siglos. Desde el sufrimiento de Job en el Antiguo Testamento hasta las tragedias del mundo moderno, la cuestión del mal sigue siendo una de las mayores pruebas de fe. ¿Es el dolor parte de un plan divino, un resultado del libre albedrío o una prueba de que Dios no existe?”

Preguntas iniciales:

• ¿El mal es causado por Dios, por la humanidad o por fuerzas externas?

• ¿Cómo han respondido la Biblia y la teología cristiana a esta cuestión?

• ¿El sufrimiento tiene un propósito o es simplemente un error en la creación?

1. La pregunta del mal en la Biblia

“Desde el Génesis hasta el Nuevo Testamento, la Biblia presenta múltiples perspectivas sobre el mal y el sufrimiento. Pero, ¿nos da una respuesta clara?”

La pregunta del mal en la Biblia se refiere al problema teológico y filosófico de cómo reconciliar la existencia de un Dios bueno y todopoderoso con la presencia del mal y el sufrimiento en el mundo. Esta cuestión ha sido debatida por siglos y tiene diversas respuestas dentro de la tradición cristiana.

Perspectivas bíblicas sobre el mal:

1. El mal como consecuencia del pecado humano: En Génesis, el pecado de Adán y Eva introduce el sufrimiento y la muerte en el mundo (Génesis 3).

2. El mal como prueba o propósito divino: El libro de Job muestra a un hombre justo que sufre, pero cuya fe es probada.

3. El mal y el libre albedrío: En el Nuevo Testamento, se enfatiza que el ser humano es libre para elegir el bien o el mal (Deuteronomio 30:19).

4. El triunfo final sobre el mal: La Biblia promete que el mal será vencido en el juicio final y la creación será restaurada (Apocalipsis 21:4).

Antiguo Testamento: El libro de Job y la justicia divina

• Job, un hombre justo, sufre sin motivo aparente.

• Sus amigos creen que su sufrimiento es castigo por pecado, pero Dios no da una respuesta clara.

• Dios responde con preguntas: ”¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?” (Job 38:4).

Nuevo Testamento: La visión de Jesús sobre el sufrimiento

Juan 9:1-3 → “¿Quién pecó, este hombre o sus padres, para que naciera ciego?” Jesús responde: “Ni él pecó, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.

• La teología de la cruz: Jesús sufre y muere inocentemente, lo que muestra que el sufrimiento puede tener un propósito redentor.

Reflexión final

El problema del mal sigue siendo una cuestión central en la teología y la fe. La pregunta clave es: ¿Es el mal una prueba, una consecuencia o parte de un plan divino más grande?

Pregunta crítica:

• ¿Dios permite el mal para probar nuestra fe o es simplemente parte de la vida en un mundo caído?

(Continuará). Dejános un comentario sobre tus pensamientos al respecto.

Vick
Conversando con una Taza de Café
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Reseña de la Colección «Patrología» de Johannes Quasten – Tomo II.

TOMO II: LA EDAD DE ORO DE LA LITERATURA PATRÍSTICA GRIEGA

Enseñanzas Fundamentales:

Este período se caracteriza por la «definición dogmática definitiva» de los misterios centrales del cristianismo:

– Formulación trinitaria ortodoxa contra el arrianismo
– Desarrollo de la cristología y la teología de la encarnación.
– Establecimiento del monaquismo como ideal de perfección cristiana.
– Florecimiento de la literatura espiritual y mística.
– Sistematización de la exégesis bíblica.

Figuras Destacadas:

Los Defensores de Nicea:

– San Atanasio de Alejandría (†373): «Padre de la Ortodoxia», héroe de la fe nicena. Su fórmula «Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios» resume la soteriología cristiana. Demostró que solo Dios verdadero puede salvar, refutando el arrianismo.

Los Padres Capadocios:

– Basilio el Grande (†379): «Organizador del monaquismo oriental», teólogo del Espíritu Santo, formuló la distinción entre *esencia* (ousía) y *personas* (hypostaseis) trinitarias. Autor de reglas monásticas que perduran hasta hoy.

– Gregorio de Nacianzo (†390): «El Teólogo» por excelencia, refinó la teología trinitaria, especialmente la divinidad del Espíritu Santo. Sus discursos teológicos son obras maestras de la oratoria sagrada.

– Gregorio de Nisa (†394): Filósofo y místico, desarrolló la teología de la imagen de Dios en el hombre, la teoría de la «epéktasis» (progreso infinito del alma hacia Dios).

Escuela de Antioquía:

– San Juan Crisóstomo (†407): «Boca de Oro», el más grande predicador de la antigüedad cristiana. Sus homilías combinan exégesis literal, aplicación moral y denuncia social. Reformador eclesiástico y defensor de la justicia.

Fundadores del Monaquismo:

– Antonio el Grande (†356): Padre del monaquismo eremítico, modelo de vida ascética que influenció toda la espiritualidad posterior

Se salva uno, Dios te salva toda tu casa, a fuerzas.

210-FlatWhite-CapuchinoWithoutTheFroth-300Que tal mis queridos amigos, nos volvemos a encontrar y ahora continuamos con la historia de mi amiga que deseo ponerle nombre,  para no herir suceptibilidades ni mucho menos que la gente por la calle la señale, si escribo su nombre verdadero, por lo que si me hacen un comentario, por favor dejen un nombre, hay que bautizarla. Pero como es costumbre por aquí, busque su Biblia, corra por una, aunque sea católica, total al final la volvera a perder, luego un cappuccino Venti eso si Starbucks y un croissant con cream cheese para alegrar la tarde noche y empecemos.

Les he venido contando de mi amiga, bueno ya me tenía abandonado por creo mas o menos un mes y medio, pero como el ave Fenix no estaba muerta estaba de parranda, buscando incautos y ojo no son incas con auto sino de los otros, y volvimos a las mismas, yo le pregunto por el kilo de merluza, y me contesta a dollar cincuenta la libra de papas, le vuelvo a repreguntar por los platanos y me dice que el clima esta variado, o sea no tiene respuestas para mis preguntas y sigue con la terquedad de que se llama asi pero que se apellida paciencia y ya me dijo que no volvería a escribirme, en fin pero usted dirá ¿de qué va todo este asunto?.

Empecemos por algo interesante, ella dice que Dios llama a los pastores, pero luego dice que todos los pastores son una tira de personas llamadas a dedo y de que solamente estan para mascara vampbeneficiarse de las congregaciones y tener todas sus comodidades pagadas y de que no enseñan y no hacen las cosas para las que fueron nombrados, parece cierto ¿verdad?, En algunos casos o muchos, si es verdad, y esos muchos, hacen escarnio de las ovejas, pero hay pastores que hacen no solo su labor sino que van más allá y dan su vida por las ovejas, aunque, eso no le importa a mi amiga (ojo ella me invito a hacer su amigo en Face, nada de decir que clase de amiguitas tienes) como para decir que Dios se ha equivocado y debemos cambiar el estilo y que ella prefiere nombrar a un hermanito que tenga cara de inteligente y sea amoroso para ponerlo al frente de un grupo, sin titulos, como que venimos metiendonos ya en el papel de Dios, porque desconocemos a los que El llama, asi como a los nombrados a dedo, pero debemos reconocer a todos los que ella y probablemente su grupo llamen, vaya entonces nos salio una iluminada entre tanta oscuridad, (nunca faltan), entonces mis queridos amigos donde queda: «Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros» (Efesios 4:11), bueno mi estimada amiga se olvida de este versículo, o lo ha cambiado por ese que dice «Y yo (el nombre de mi amiga) constituyo hermanitos amorosos que guien al rebaño» y si porque desconoce a los llamados por Dios, y cierto que hay algunos entrometidos que no los llamó nadie, se metieron solitos, pero allí ella barre con todos, y solo los que ella o su grupo llama esos son los elegidos por Dios (¿cuál dios?), igualmente se olvida de: «a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, ensenar 001hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo» (Efesios 4:12-13), igualmente si como ella dice no se necesita enseñar la Biblia, entonces no se necesita llevar a los santos al conocimiento del Hijo de Dios, mucho menos a la unidad de la fe, y ¿cómo tendran fe? si no escuchan la Palabra de Dios verdadera, entonces mis amigos para qué existe el evangelio, para qué la Biblia, para qué hacemos y estudiamos y vivimos una vida cristiana, si jamás con maestras como mi amiga podremos conocer al Hijo de Dios, primero porque al no estudiar la Biblia, estamos perdidos y segundo con maestras como esta señorita, pues el camino ancho es un paseo de niños que todos juntos (sus discípulos y seguidores) caminan my contentos, y cómo hacemos, si no conocemos al Hijo, cómo podremos llegar a la estatura de Cristo. Dios mío que nos agarren confesados.

Mis amigos, parece broma, parece algo sacado de una novela de terror, pero la ignorancia cunda, usted se puede imaginar cómo están todas aquellas personas que siguen sus Biblia 33enseñanza, si ella dice que ora y Dios le habla y le dá lo que tiene que hablar, enseñar (¿?) o predicar, cuando evangeliza, o dá un estudio o simplemente hace una ministración, o consejería, mis amigos, esto es de temer, porque si usted no necesita la Biblia, ¿cómo conoce a Dios?, ¿cómo sabe la voluntad de Dios para su vida?, ¿cómo puede decir que Jesús es su Señor, si no lo conoce?, pero en muchas oportunidades le he hablado al respecto, pero su entendimiento está entenebrecido, como de muchos aquellos que creen que ir a la congregación y simplemente hacer una oración o pasar al frente ya los hace cristianos, y de que no necesitan nada porque ellos y su familia ya tienen la salvación, de que ya se nos van al cielo en olor de santidad, sin entender que si no conoces la Palabra de Dios, simplemente no lo conoces a El.

¿Qué hacemos con mi amiga? le seguire hablando o mejor dicho escribiendo, orando por ella, pero sabe la misma Palabra de Dios dice que ellos ya tienen su pago, aunque Dios es un Dios paciente, y espera, pero recordemos que la Biblia también dice: «buscadlo mientras puede ser hallado». Nos vemos, voy a seguir escribiendo de mi amiga, que dificuldade6en una oportunidad me dijo que Rahab la ramera era salva y toda su familia también de la misma forma que Noe y sus hijos, al igual que el carcelero de Pablo, y que como ella es salva, sus padres, hermanos, tios, cuñadas y cuñados, toda su familia eran salvos o como dice ella que porque ella es salva toda su casa es salva, o sea la salvación está en rebaja se salva uno y Dios le dá la salvación a todos, no pues así para que nos preocupamos de nuestros familiares, hasta me voy a llevar a mi perrito y al gato de mi hijo, ahora para entrar luego en materia, lea la Biblia esos pasajes, no se sorprenda que ya no los recuerda, pero detenidamente y tendremos un tiempo de converser, y le aseguro que llegará a temblarle las piernas.

Declarando y contando hasta tres

119939707_899fdf0f43Bueno amigos, hermanos, conocidos y visitantes, ¿cómo están todos? yo por aquí con sueño, cansado, con un frío que estoy tocando castañuelas con los dientes, y es que lo que no he trabajado todo el año lo estoy haciendo en estos días, pero seguimos al pie del cañón, en la lucha, y vuelvo para contarles de que tampoco pude asistir a los servicios de nuestra congregación en las pasadas semanas, pero parece que nadie se ha dado cuenta o los que se dieron cuenta pues una leve sonrisa aparecio en sus rostros, pero no, no y no y eso que no voy a cantar con Los Panchos, sino que me invitaron a conversar un domingo y poder llevar la Palabra en una pequeña congregación del área, inclusive cuando el pastor me llamó para hacerme la invitación, aparte de decirle que le dé una mirada a este su blog, le pregunté: ¿estás seguro?, y la respuesta fue !SI! porque leí tu blog, es por lo que te invito, bueno agradecido y contento me fuí a llevarles la Palabra, dicha congregación de unos 80 adultos, en la que bueno no tenían ministerio de danza y panderos, pero que nos dio motivo para poder enseñar algo de la verdad del evangelio de Jesucristo. Y les cuento lo que pasó, ya sabe, tome su Biblia, corramos por un capuchino al Starbucks, un Tiramizu, regresemos y empecemos a conversar respecto a lo que me ocurrio, empecemos.

Bueno como siempre llegue temprano y pude ver los preparativos del servicio de alabanza, un grupo interesante y sobre todo de muchos jovenes, empezó como todos los servicios, cantos, danza de los presentes, alegría porque nos reunimos para una celebración, empezaron las alabanzas y los hermanitos danzaban, hasta que la unción (mejor llamada emoción) empezo a hacer estragos en el líder de la alabanza de ese día, y nos dió según él una profesía, que dentro de todo dijo algo parecido a lo siguiente: (Aunque me pareció haberlo escuchado en otro lugar, no sé donde):

«Hoy vamos a profetizar aunque no seamos profetas, si nunca lo hiciste, hoy lo vas a hacer, tu y yo hemos sido señalados para cambiar las cosas, tan solo debemos atrevernos y todo 1205thumbnailserá hecho, Dios te ha delegado autoridad para profetizar sobre todo, tu tienes la victoria sobre las finanzas, (entonces ¿qué pasó? yo sigo con una mano adelante y otra atrás) sobre la enfermedad, trabajo, familia, sobre los demonios y en el nombre de Jesús, profetiza, palabras de restauración, liberación, espíritu de inmoralidad huye, de drogadicción, huye, (se salieron dos que tres hermanitos) escrito está, nada podra contra la iglesia de Jesucristo, tengo autoridad para derrotar al enemigo, a la cuenta de tres gritaremos por nuestra victoria, como cayo Jerico, caerán tus cadenas, caera todo yugo por causa de la unción, (¿?) a la cuenta de tres abra una explosión aquí en este lugar, los enfermos se sanarán, los endemoniados serán liberados, los muertos espirituales resucitarán, recuerda a la cuenta de tres el Espíritu Santo se derramara en este lugar» y empezó a contar, uno, dos, y toda la gente enfervorizada, repetía las palabras y cuando grito tres, el 99% de la congregación dio un grito que duro una eternidad, y bueno saltos, brincos, «somos victoriosos», ganadores, unos campeones y bueno cada uno se dio vuelo respecto a lo que profetizaba, de todo, sobre las finanzas, todos eramos ricos, sanidad, ya no les dolia las orejas, todos profetizaron sobre trabajo, sobre las deudas, sanidad, casa, carro, sobre lo que se les ocurria. No falto uno que grito los cinco números del Lotto, (fue tan rápido que no los pude anotar, uno nunca sabe).

Evangelizar 002Bueno hasta aquí todo bien (es un decir) y la gente contenta, les dimos un circo de tres pistas de nunca acabar, pero luego viene lo bueno, pasado el momento, todos alegres, contentos, sanos, libres de demonios, prosperos, sin cadenas, ricos, económicamente hablando, y en fin con todas las bendiciones posibles y profetizando sobre todo, hasta que me llego el momento de llevar la Palabra, y empezamos, les pedi a todos que tomaran su Biblia y nos pusimos a leer, si usted vuelve a leer lo que este líder de alabanza dijo, (yo se los volví a recordar) y a decirles, «hermanos queridos, perdón, pero no puedo callarme de lo que hoy he escuchado» todo lo que ustedes han profetizado, todo lo que han pedido, nada tiene que ver con el Reino y el conocimiento de Jesúss, todo tiene que ver con respuestas materiales, salvo de ser libre de demonios, pero todo el trabajo, dinero, prosperidad, carro, marido, esposa, casa, etc., es material, nosotros los cristianos de hoy solo nos acercamos a Cristo para que resuelva todos nuestros problemas, jamás hablamos del arrepentimiento, del pecado, del cielo, del infierno, (salvo exepciones, y muy pasadita por agua, como si temieramos algo), todo el enfásis que se pone es, en las bendiciones materiales que tenemos derecho a exigirle a Dios que nos la entregue, y hasta nos creemos con derecho de contarle hasta tres al Espíritu Santo, como si fuese nuestro sirviente y no Dios, nosotros somos esclavos, pero nos comportamos como dioses que ordenamos que se cumplan hasta nuestros mas pequeños deseos, vivimos de experiencia en experiencia y de emoción en emoción, como la esposa de un pastor dijo un día, «pasa al frente, Dios está aquí, siente su presencia» perdónenme, pero ¿y qué si no lo siento?, ¿es qué no está Dios conmigo?, vivimos por experiancias y muchas veces le damos más valor a la experiancia o a lo que un hermanito o hermanita paso o vivio, e inclusive a las historias que vivió el profeta tal o el pastor cual, que a la Palabra de Dios escrita en nuestra Biblia, y buscamos experiencias cada vez más espectaculares para creer o hacer creer que somos verdaderos hijos del Altísimo. Y corremos detrás del profeta, o del pastor ungido y hacemos línea por horas pare verlo, pero el domingo llegamos tarde a la congreagcón y a las reuniones de oración, nunca nos aparecemos, y llegamos al servicio como al trabajo, cumplimos nuestras horas de rigor y nos vamos a comer para terminar bien el día, y en la comida pasamos más tiempo, que lo que duro el servicio y nadie se queja hasta que llega la cuenta que pagamos satisfechos, no tanto así como cuando llego la hora de la ofrenda, pero a la hora de pedir, parecemos niños cuando le hacen su cartita a Papá Noel.

Tome su Biblia y vayamos a 1 Pedro 1:8 «A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no le veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso» no es cuestión de verlocristianos-300x200 o sentirlo, es cuestión de fe, de esperanza, de amor, de gozo, pero mi hermanito, en nuestras congregaciones hoy en día desde los pulpitos se nos enseña que podemos y debemos experimentar la presencia física de Jesucristo si tiene suficiente fe, pero mire lo que dice ahora 1 Pedro 1:9, «obteniendo ahora el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas» no habla de sentir, no habla de experimentar, habla de fe, pero nos hemos acostumbrado a creer que la experiencia tiene más valor que las Escrituras, sino escuche con detenimiento cada domingo lo que nos enseñan, nos dicen que debemos conocer a Cristo para asi poder obtener todo lo que nuestro corazón desea, y encima queremos contarle al Espíritu de Dios hasta tres para que descienda sobre la congregación, experiencia, sentir, qué lejos estamos del verdadero conocimiento de Dios.

Leí por allí que un pastor decía que mientras se afeitaba por las mañanas en el baño de su casa, Jesús entraba a su cuarto de baño y se pone a conversar con él, señores, y señoras, se dan cuenta «experiencia» pero les voy a decir a todos aquellos que tienen esas visiones: ¿podrías seguir afeitandote o lavandote los dientes en la presencia de Jesús?, o ¿caerías de rodillas pidiendo perdón por que eres un pecador?, o como Isaías caerías y gritarías «Ay de mi, pues soy muerto» (Isaías 6:5) o eres mejor que Isaías, que te sentarías y le invitarias un Starbucks y a charlar como buenos amigos, o ¿te pareces a Enoc?, recuerdas Pedro lo vio y cayó de rodillas y dijo: «Apártate de mi, Señor porque soy hombre pecador» (Lucas 5:8), yo no creo que alguien que ve a Jesús pueda seguir en lo que esta haciendo, sin caer fulminado por nuestros propios pecados delante de la santidad.

La mayoría de cristianos parecen sinceros en sus declaraciones, creencias y afirmaciones, muchos son como dijo Pablo con respecto a los judios «Yo les doy testimonio de que tienen celo por Dios, pero no de acuerdo a un conocimiento pleno» (Romanos 10:2), o sea en palabras claras tenemos celo sin conocimiento, tenemos entusiasmo sin iluminación, mucho menos compromiso, Como John Stott lo escribió «Son avidos (vivos) pero sin dirección».

oracion 012Cuando desde los pulpitos y en las congregaciones vuelven la experiancia el criterio principal de la verdad, estamos enfocando la vida cristiana sin nuestras mentes, sin pensar, sin usar nuestro entendimiento, lo hacemos porque a fulanita le paso, o porque hizo esto o aquello nosotros lo vamos a repetir o porque el maestro lo dijo o porque el profeta le llego la unción, como les comentaba en un post anterior, cuando una profeta de Dios (¿?) dijo, «asi dice el Señor, el próximo domingo, todos las mujeres vengan con algo rojo porque eso semeja la sangre de mi HIjo» y el siguiente domingo todas las hermanitas de rojito, toda experiencia, toda palabra profetica, todo lo que se enseña desde un pulpito debe de ser confrontado con la verdad que es La Palabra de Dios, la cual es la única verdad escrita para nosotros, lo demás, son mentiras, fábulas de mentes calenturientas, de lobos que quizas con buenas intenciones, pero lobos vestidos de ovejas que quieren desviar al pueblo de Dios o al verdadero pueblo de Dios (ojo, que no son todos los que estan, ni todos los que dicen que estan, son hijos de Dios).

Para acabar, porque nuevamente se alarga, quiero decirles a mis queridos hermanos y hermanas y cualquier visitante taciturno que llegue por aquí, muy pocos, pero muy pocos son los cristianos en el día de hoy que son como los de Berea, que «recibieron la palabra ávidamente, escudriñando cada día las Escrituras para verificar si estas cosas eran así» (Hechos 17:11). Debemos comprometernos a escudriñar las Escrituras y dejar que nuestra experiencia de la Palabra viva venga de allí, no de las emociones internas que terminan cuando se termina el servicio o la predica, debemos olvidarnos y alejarnos de los fenómenos sobrenaturales o de otras cosas que pueden engañarnos y que no son dignas de confianza, porque si lo que hacemos nace de la verdad divina que está en las Escrituras, nos traera gozo, y bendiciones inimaginables porque todo lo hemos basado en la verdad y en la Palabra de Dios.

Queridos amigos, seguimos, intentamos aprender cada día un poco más, sigo esperando a los líderes de mi congregación para aprender, quizás algún viernes, dejenme dejarles un pensamiento, es bueno orar por y con las personas, pero mi amigo, si es más importante estar en la oficina del alcalde orando para cambiar nuestra ciudad, (suena bien y hasta nos da prestigio, pero ¿agradamos a Dios?) creo que nos equivocamos, aunque el alcalde se convierta, todos sus asesores, todos aquellos que tienen poder de desición dentro de la alcaldia, ¿se convertirán?, los maestros de tus hijos ¿se convertiran?, como si fuese magia, no, no sería mejor, estar pastoreando a las ovejas, que si hoy no dan lana, no será porque ya no hay como antaño, cuando regresaban al redil, el pastor las ungía con aceite, las cuidaba y alimentaba, a la perniquebrada la curaba, a la vieja la llevaba en brazos lo mismo que a la recien nacida, no sería mejor invertir nuestro tiempo en pastorear al rebaño que Dios nos ha dado y prepararlos para que hagan la obra para la que fueron llamados, expandir la Palabra en las casas y hasta el fin del mundo, si tenemos maestros, sería bueno abrir grupos de hogar, para enseñar la verdad y no: ¿cómo ser prospero?, corregir en amor, al pueblo de Dios, mi Cruz 115casa sigue estando abierta desde hace más de una década para todos aquellos que se quieran reunir a escudriñar las Escrituras, los espero, bendicionesy seguimos.

Al final del servicio, el pastor se acerco con una ofrenda, la cual con la alegría de siempre rechace, pero le dije, «después de lo que dije, no creo que me vuelvas a invitar», a lo que me dijo !NO! quiero que vuelvas a fines de Enero, pero a darnos unas charlas a los líderes, yo que temía que me sacaran por la puerta trasera, pero bueno, podré allí decirles lo que traía y no pude, pero sabe mi hermano, la verdad es díficil decirla, pero más díficil es luchar por hacerla, se los digo por experiencia, tomemos nuestra cruz cada día, y sigamos el camino, ya está trazado, solo hay que caminar en él, pero primero hay que encontrarlo. Bendciones.

Nuestra oración ¿Es agradable a Dios?

Regresamos y seguimos hablando de la oración, es el principio y final de todo, en un par de semanas nos sentaremos a ver que hay para la iglesia de Jesucristo, este próximo viernes tendremos una vigilia, me dare una vuelta, y buscare de mi Señor para que su voluntad se haga en nuestra congregación, grabare la alabanza y quizás alguno de los estudios, pero si vienen con su «emocionalismo o su charla motivacional» arrastrando los pies retornare a casa, prefiero sentarme a orar y estudiar mi Biblia, escuchar o volver a escuchar mis estudios del Instituto Bíblico, pero solo pido al altísimo que todos vayamos con ese deseo en nuestros corazones de buscarlo, por ahora busque su Biblia, un Starbucks para que no se nos duerma, una silla para que se siente y no se nos caiga por lo que hablaremos, y le aseguro de que le removera los cimientos de su espiritualidad tan venida a menos por todo lo que hoy desde los pulpitos enseñamos, pero recuerde Dios en un Dios misericordioso y ama al arrepentido pecador y sobre todo al que hace su voluntad, por lo tanto mi amigo, empecemos.

Cuando usted mi querido amigo nace en la familia de Dios, usted entra en una atmosfera espiritual en la que la presencia de Dios (vamos a detenernos un instante, escuchaba el domingo una perorata insistente: «Siente la presencia de Dios», «Dios esta aqui», tengo una pregunta «Y si no siento la presencia de Dios», es ¿qué no esta? o ¿solo si la siento puedo recibir las bendiciones?, mis amigos, por favor, no es de emociones, no es de sentir, por favor no hagamos errar al pueblo de Dios, no es por emociones, es por fe, es por eso que estamos como estamos dentro de las congregaciones, hemos convertido el cristianismo en algo emocional, gritamos, saltamos y luego de que el motivador de turno (llamese pastor, maestro o ungido) ha movido las cuerdas del sentimiento y la emoción, inclusive hasta las lagrimas, nos queremos comer al mundo, pero apenas termina el servicio, todo vuelve a la calma y regresamos a la pasividad e inoperancia, de lo contrario contesteme una pregunta ¿a cuántas personas le hablo de Cristo este mes pasado?, ¿a cuántos viene discipulando para que hagan la obra para la que fueron llamados?, gracias y sigamos) y la gracia de Dios ejercen presión o influencia sobre su vida. La oración es la respuesta a esa presión, cuando usted mi querido amigo entiende la magnitud del poder de Dios mediante la oración es solo entonces que podemos sobrevivir a la oscuridad del mundo. Pero estamos hablando de una relación, no de una pedidera de nunca acabar.

Otra de las cosas que escuchaba era: «somos la punta de lanza» y me pregunto ¿para qué?, desde que te enteraste que eres la punta de lanza de llevar las buenas nuevas a todo el mundo, ¿qué has hecho?, seguimos moviendo las emociones, como los politicos, prometiendo tiempos mejores, pero nadie dice, ¿cómo?, ni dicen: arrepientete, el reino de Dios se ha acercado, no se escucha, si quieres seguir a Cristo, niegate a ti mismo, toma tu cruz y siguelo, no, ahora es ora por tu milagro, un hijo del Rey debe vivir como tal, tu eres millonario porque murio pobre y aunque estas en la iglesia por mas de 20 años, sigues esperando que te caiga de los cielos, y te gritan mira a Josue, mira a David, mira a Pablo, eran positivos, eran campeones y tu eres un campeón, y es cierto, los miras y lees sobre ellos, pero solo quieres las bendiciones, no el pasar por lo que ellos pasaron, desde esclavo, vendido, en naufragios, perseguido para matarlo, esa parte no te la dicen, (y tu no las quieres) solo te muestran la emoción de sentirte millonario y un paladín de la justicia, amigo primero es arrodillate y arrepientete y pidele al Señor que te tome como siervo y que su voluntad se haga realidad en tu vida, ¿dispuesto?.

Jesús instó a sus discípulos a estar en oración como él, pues les dijo: «velad, pues, en todo tiempo, orando que tengáis fuerzas para escapar de todas estas cosas que han de suceder» (Lucas 21:36). La iglesia primitiva aprendió esta lección y mantuvo el compromiso de Cristo de orar continua e incesantemente. Incluso antes del día de Pentecostés, los 120 discípulos se reunieron en el aposento alto y «perseveraban unánimes en oración» (Hechos 1:14), luego usted recordara «continuaremos en la oración y en el ministerio de la palabra (Hechos 6:4).

Pablo fue ejemplo de compromiso con la oración. En varias de sus epístolas siempre decía: «Porque Dios… me es testigo de que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones» (Romanos, 1 Corintios, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses). Sus oraciones por lo creyentes a menudo lo mantenían ocupado «día y noche» (1 Tesalonicenses 3:10; 2 Timoteo 1:3). Pero eso para los pastores, maestros y líderes de la actualidad ha quedado en el recuerdo de tiempos pasados, hoy se enseña que luego de reconocer quién es Dios, y recordarle las promesas hechas a verdaderos discípulos, debemos empezar a darle nuestra lista de milagros, ya no hay ese deseo de hablar con Dios para estar solamente con él, ahora la razón por la cual oramos es para que cumpla todo aquello que dice que debe de hacer por nosotros, (hay excepciones, eso se lo aseguro, hay personas que desean estar con el Señor por ese deseo de estar con él, pero son los pocos), o sea te hago hoy una pregunta ¿cuál es la razón por la cual buscas a Cristo?, ¿qué te mueve a asistir una vez a la semana al templo?, verdaderamente quieres ser reconocido como discípulo de Cristo, entonces ¿qué te impide hacer su voluntad? o será porque aún no sabes ¿cuál es la voluntad de Dios para tu vida?, bueno mi amigo, entonces empecemos por el principio, reconoce que eres pecador, arrepientete y lee los evangelios, lee Romanos y empieza a hacer lo que allí dice, a medida de que busques más de Dios, en su Palabra podras darte cuenta de aquello que te aleja y aquello que te hace sentar a los pies de Cristo y escuchar su palabra, es tiempo de volvernos a él. Escuchaba el domingo que nos de gracia, que haga esto y aquello, que transforme San Jose, que los colegios, que las carceles, que Dios cambie a todo el mundo, (por decirlo en una Palabra), bueno ¿qué fácil?, y a sus discípulos para qué los tiene, para que aplaudan por las victorias, para que vean que poderoso es nuestro Dios, mi hermano, no es asi, creemos y enseñamos que Dios es el mago de la botella que hará y debe de hacer todo por nosotros, no, usted y yo debemos primero convertirnos en discípulos, hombres y mujeres que escudriñen su Palabra y hagan su voluntad, luego que la prediquen en todo lugar, a tiempo y fuera de tiempo, y el Espíritu de Dios añadirá a la iglesia todos aquellos que serán salvos, pero el trabajo debemos hacerlo nosotros, pero no, queremos que Dios haga todo, nosotro solamente nos limitaremos a contar cuantos convertidos tenemos en la iglesia, no, nosotros iremos, recuerda esa frase, ¿a quién enviaré, quién irá? cuántos están dispuestos a decir conmigo «Yo iré, envíame a mi», bueno recuerde Dios lo conoce y sabe todo, hasta sus mas intimos pensamientos, por lo que, ¿qué contesta?.

Yo creo que orar en todo tiempo es vivir en un estado consciente de la presencia de Dios, donde todo lo que vemos y experimentamos se convierte en una especie de oración que se vive con una conciencia profunda y una entrega a nuestro Padre celestial. Es algo que comparto con mi mejor amigo, algo que comunico instantáneamente a Dios. Obedecer esta exhortación significa que, cuando somos tentados, presentamos la tentación a Dios y pedimos ayuda. Cuando experimentamos algo bueno y hermoso, inmediatamente le agradecemos al Señor por ello. Cuando vemos el mal alrededor nuestro, le pedimos a Dios que lo enderezca y que nos permita ayudar a lograrlo, si así él lo desea. Cuando nos encontramos con alguien que no conoce a Cristo, oramos para que Dios acerque a esa persona hacía él y nos use para ser un fiel testigo. Cuando encontramos problemas, nos volvemos a Dios como nuestro libertador.

De este modo la vida se convierte en una oración continuamente ascendente: Todos los pensamientos, obras y circunstancias de la vida se convierten en una oportunidad para tener comunión con nuestro Padre celestial. Entonces mis amigos, lo que usted y yo hemos leído aquí debemos poderlo por obra, por ello les decía que hemos equivocado nuestra definición de oración, debemos de rectificar, desde el más grande al más pequeño, desde el pastor hasta el recien convertido, de lo contrario nos seguiremos moviendo por emociones y seguiran existiando lo motivadores o presentadores de programas de concurso, para decirnos como hacer para lograr el premio mayor, sin darnos cuenta de que al final de nuestra vida nos dirá: «No te conozco», camina un día en reflexión e imagina que Jesús va contigo a todo lugar, mira, ve y escucha todo aquello que tu haces, al final del día y ya en tu casa, ¿cómo crees que se sentirá de lo que tu le has hecho ver, lo que te ha escuchado, lo que ha mirado? tu tienes la respuesta, vuelvete a mi te dice el Señor, bendiciones y nos seguimos viendo, entraremos a ver lo que tiene Dios para SU iglesia, cuidate y recuerda, él está a tu lado, y hasta el día de hoy lo ha visto todo.

Entonces con lo que hoy has leído y cuando llegues a tu lugar secreto a solas con Dios: ¿qué le diras? ¿qué pediras para la iglesia a la que asistes? ¿cuál será tu pedido a Dios para tus pastores?, entonces mi amigo, para esa reunión dentro de un par de semanas, entra en todo momento a ese lugar secreto y habla con Dios, para que el día de la reunión sobre el futuro de la congregación, se haga realidad la voluntad de Dios solamente y todos aquellos que somos o nos creemos sus discípulos lo pongamos por obra.

Este artículo está basado en el libro «A solas con Dios» del pastor John Macarthur, si lo encuentra en las librerias, comprelo, sientése con su Biblia en la mano, para comparar si lo que dice es bíblico y déjenos luego un comentario.

¿Dios contestará mi oración? 1ra. Parte

Que tal mis queridos amigos, regresamos (no lo grite, porque hay algunos que no les gusta), pero en fin, seguimos, hoy tratamos un tema que pienso yo (y eso lo hago a menudo) de que muchas veces se nos ha pasado por la mente, ¿algún día, Dios contestará mi oración?, bueno como siempre, amigos, hermanos y hermanas, líderes que nos visitan, y como decía alguien por allí, acreedores que si me muero, son los únicos que verdaderamente me lloraran, todos sean bienvenidos a este su blog, pero igualmente, seguimos con las tostadas con mermelada de durazno, nos quedan muchos frascos, por lo que he cambiado mi tiramizu por la mermelada hasta acabarmela, mis hijos y mi esposa ya han empezado a hacerme caras, porque mermelada con arroz, mermelada en el pollo y lo último que ya dijeron no fue mermelada en la Coca Cola y se rebelaron, por lo que yo me tengo que acabar todos los frascos que me quedan, bueno ni modo, pero sabe, dentro de todo es saludable, aunque la mermelada con Coca Cola es un asco, no lo pruebe, haciendo de tripas corazón, prepárese un café, el mío ya está a punto de mermelada y unas tostaditas, no vamos a utilizar la Biblia hasta la segunda parte de este post, por lo que será una conversación de amigos o conocidos, iremos viendo lo que me pasa, lo que quizás a usted le ha venido ocurriendo o quizás ha escuchado decir por aquí o por allá, y vamos a intentar buscar respuestas a todas nuestras preguntas.

Sea honesto y dígame, alguna vez usted no se ha preguntado ¿alguna vez Dios contestará mi oración?, existe en su vida algo por lo cuál ha venido orando por mucho tiempo y no ha pasado nada y no parece que exista respuesta y ha llegado a pensar ¿si es qué Dios lo escucho?, ¿ha existido momentos en que ha llegado a pensar de que Dios no lo escucha, porqué?, sea honesto consigo mismo, ¿has hecho todo lo que tenías, debías o podías hacer?, ¿has cumplido los pasos y requisitos de la oración? según te han enseñado, ¿has llorado, ayunado, y has pedido a Dios fervientemente con una fe verdadera? ¿te has levantado de mañana y luego de rodillas y en medio del sueño has pedido al Señor que escuche tu oración? y despues de todo ello y de mucha cosas más, como el diezmo, los estudios bíblicos, llegar primero a la congregación los domingos ¿y nada ha pasado?

Si es si, mi querido amigo, hermano, no te preocupes, muchos por no decir todos hemos pasado por la misma situación, pasamos los mismos tiempos, no eres un cristiano raro, que viene por años sufriendo el olvido de Dios, sé que escuchas en las congregaciones las maravillas que hace por otros y a ti te deja de lado, pero mi amigo, mira bien, algunos de esos espiritualoides, son meramente habladores para demostrar que Dios está con ellos, pero si ves con detenimiento, están pasando los mismos momentos de silencio de parte de Dios que tu, pero no quieren admitirlo. La tardanza en la respuesta de  Dios es algo que todos y vuelve a leerlo, «todos» los hijos comparten. Pero te dejo algo para que mejore tu pensamiento «Dios contesta las oraciones de sus hijos».

Mi querido amigo, hoy en todas las congregaciones se predica de la fe, me imagino que usted ha escuchado innumerables predicas sobre la fe, hasta la ha enseñado mi querido pastor o maestro o profeta, yo soy o pretendo serlo, un hombre de fe, pero sabe no todo es esperar ni lograr respuestas a mis oraciones, recuerdo a una pastora que dijo que estaremos orando hasta que Dios nos responda, y ¿qué pasa si no lo hace?, y eso que declaramos, decretamos y lo visualizamos, ¿qué va a hacer? ¿se va a enojar con Dios? ¿le va a sacar la lengua a Pablo y a los demás apóstoles por no interceder por usted?, no cree que es mejor antes de decretar, antes de ordenar, inclusive antes de orar, debemos enseñar y aprender «cómo hacer la oración correcta», ¿no cree usted? y saber esperar la respuesta correcta de parte de Dios.

El pueblo de Dios, el día de hoy es animado a pensar positivo, y a ser firme en las promesas de Dios, nos predican y enseñan de que debemos quitar de nuestra vida todo resentimiento escondido, arreglar cualquier cosa que venimos arrastrando desde la niñez, hoy se enseña que la mayoría de oraciones sin respuesta (o por lo menos sin una respuesta como nosotros queremos), asi como nuestras enfermedades, nuestra incapacidad de mover a Dios a nuestro favor, es porque nuestra fe no es lo suficientemente fuerte, y nos han venido taladrando el cerebro de que la fe es como prender y apagar la televisión o es si o es no y punto, que debemos confesar positivo, de creer simplemente y se hará.

¿Necesitas un milagro financiero, porqué sino el lunes te quitan la casa? entonces saca de tu vida todo aquello que impide actuar a Dios, cuantas suegras viven hoy en la orfandad por que alguien las saco de su casa creyendo que era eso lo que detenía la mano de Dios, (suena a chiste, pero sé de algunos que creen en eso) les hacen confesar positivamente y declara que ya lo recibiste y será tuyo todo el dinero que necesitas porque él murió pobre para que tu seas rico. ¿Quieres que tu esposo regrese? Confiesalo, declaralo, decreta, crea una imagen mental del suceso cuando toque la puerta, vayas corriendo a abrir y se den un abrazo como en las películas, y él regresara». ¿hay enfermos por aquí? recuerda, Jesús nos sanó por sus llagas, y tiene la obligación de cumplir su promesa, confiesa sanidad y sucederá y el lunes siguiente enterramos al hermano, ¿qué pasó? ¿en dónde está Dios cuando oramos? ¿es qué se ha olvidado de nosotros? ¿es que nos falta fe?

No faltan los evangelistas, pastores, maestros y profetas que sabedores de esto, vienen con sus sermones domingueros para sacar dinero, si das una ofrenda, prueba al Señor y él abrirá las ventanas de los cielos, recuerda Dios ama al dador alegre, y nos lavan el coco, o nos meten cosas que nos son totalmente mentiras, pero tampoco son totalmente verdad ¿quién quiere ser prospero? pase al frente y oraremos por usted, ¿quién necesita un milagro? pase mi hermano, Dios está aquí, conoce su necesidad, oraremos para que Dios cumpla sus promesas y lo bendiga, ¿sabe que Dios tiene un milagro para usted esta mañana? solo entreguele su corazón y declare que el milagro es suyo.

Y si tu oración no fue contestada, si la necesidad financiera por la que vienes pasando se te convierte en crisis, llega la policia y te desalojan, y tu enfermo, se muere, hay gente que te hecha la culpa, porque tu vida no es correcta ante los ojos de Dios, (porque algunos hermanitos son buenos para hecharnos la culpa) y bueno dan en parte en el clavo, pero te acusan de tener un pecado oculto, o que hay algo oscuro en tu corazón, cuando fuiste a orar en la presencia de Dios, dejaste a un lado tu mochila de pecados y entraste en Su presencia a pedir por tu necesidad, pero al salir volviste a recoger todo aquello que te aleja de Dios, de que fuiste al cine y viste tal o cual película, o comiste carne en viernes, y un sin fin de cosas que en vez de ayudar, nos atemorizan y hasta terminan alejandonos de Cristo, y todo porque no hay una enseñanza seria y verdadera de la Palabra de Dios.

Sentado al pie del camino, con las manos en la cabeza, uno se pregunta ¿he hecho de todo?, pero las cosas van mal, ¿que estoy haciendo de malo? ¿o es qué Dios me ha abandonado por mis pecados?. Mi amigo miles de cristianos piensan así, y ojo crisianos que luego llegan hasta condenarse por ello, se creen culpables ante los ojos de Dios, porque no pueden lograr respuestas a sus oraciones.

Y mi hermano esas mismas personas, saben que la Palabra de Dios es verdadera, que las promesas de Dios son verdad y se cumplen, que Dios es fiel, que Dios es bueno, y que Dios quiere que sus hijos esperen respuesta a sus oraciones, pero nos culpamos de algo cuando Dios no nos responde. Pueden ser maestros, pastores, buenos cristianos que evangelizan, que van a los estudios bíblicos, que hablan de la fe, de las maravillas que Dios hace a sus hijos, pero ven y recuerdan que sus oracioones no son contestadas, mi amigo y hermano, es que nos vienen enseñando solo la mitad del pastel, es cierto que es bueno ser positivo y saber las promesas de Dios para sus hijos, debemos saber el poder que tiene la fe, pero mi querido amigo y casi olvidado, es necesario tener que recibir la enseñanza completa, no en la parte de declarar y recibir,decretar y visualizar, ordenar y obligar, sino en la parte en que nosotros somos parte de la oración.

Hoy la corriente de la fe que se enseña desde los púlpitos es muy direfente a la verdadera fe, sigue rodando por caminos que no llevan directamente al corazón de Dios. Y si seguimos por ese camino mucha gente saldrá herida y hasta alejada de Dios porque llega a creer que en su vida hay algo incorrecto, por lo cual Dios no lo quiere escuchar y no lo va  a escuchar jamás, no podemos alimentar la fe de nuestros hermanos con promesas, que ven solo la parte material, sanidad, milagros, exito, prosperidad, dinero, mujer, novio o marido, etc, (como a los niños «si te portas bien, te compro tu caramelo, y si te portas mal, va a venir el cuco»), recuerda «la fe viene por el oir y por oir la Palabra de Dios» pero aqui hay algo importante que nostros, si, nosotros, pastores, maestros, evangelistas, profetas, hemos cambiado, la razón del llamado de Dios, debemos de enseñar «toda la Palabra de Dios» no adaptarla, ni cortarla, ni siquiera quitarle una palabra, no, es toda, no solamente lo que creemos que debemos enseñar para que nadie se moleste y se vayan de la congragción, no para tener a la gente contenta, no, debemos enseñarles toda la Palabra, no el libro de tal o cual escritor famoso, que puede ser buen libro, pero solo es psicología e inteligencia humana que no cambia vidas, no, la Palabra de Dios, que es la única que cambia, que transforma, que tiene y dá vida y la da en abundancia. Para que al enseñarla, nuestros queridos y amádisimos hermanos la pongan por obra.

Entonces y ya para terminar, no se vaya, en unas horas más viene la segunda parte y no se aleje de su Biblia, la va a necesitar, mi amigo pastor, y demás, para enseñar hay que aprender y para aprender, debemos de tener la disposición de convertirnos en discípulos, como el pastor Macarthur decía en un video, (revise los post anteriores) para existir un esclavo debe existir un amo, entonces tenemos al maestro de maestros Jesucristo que nos dejó su Palabra, debemos convertirnos en sus discípulos para poder enseñar las verdades completas el evangelio, aprender de él para enseñar de él. No nuestras fábulas, ni inventos, algunos con buenas intenciones, la total y completa Palabra de Dios, no perdamos el tiempo en entretenerlos, estudiando media hora y pasando una película de casi dos horas de duración con el fin de «enseñar a la gente», no, escudriñe la Biblia y hagamos crecer en el conocimiento de Dios a cada uno de nuestros hermanos, para que no sean sorprendidos por corrientes de doctrina que llevan a la perdición, bueno aqui lo dejamos, seguimos en un rato y ahora si, no se separe de su Biblia, mientras tanto, yo sigo con mis tostadas con mermelada de durazno, y un café.

Revisteme Señor

Mis queridos amigos, volvimos pronto y seguimos, tenemos un día interesnte, no se aleje mucho porque se perderá lo que viene, ahora les dejo un video de nuestro grupo de alabanza y adoración asi como el grupo de danza, pero antes deseo compartirles algo que espero en Dios sea de edificación, o por lo menos lo haga pensar y eso ya es ganancia.

«Según el mandamiento del Dios eterno… para que obedezcan a la fe» (Romanos 16:26)

¿Sabía usted que no es la fe más la obediencia lo que es igual a salvación, sino la fe obediente la que es igual a salvación? Se comprueba la verdadera fe en su obedicencia a Dios.

Como Jesucristo el el Señor, El exige obediencia. No hay fe sin obediencia. Pablo dijo a los cristianos de Roma: «Doy gracias  a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo (Romanos 1:8). ¿Y por qué divulgaba su fe en todo el mundo? Romanos 16:19 explica: «Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos». Al principio, es su fe la que se divulga, pero al final es su obediencia.

La fe que excluye la obediencia no salvará a nadie. Tal engaño hace que muchos entren por el camino espacioso que lleva a la destrucción (Mateo 7:13-14). Eso es como edificar una superestructura religiosa sobre la arena. (Mateo 7:21-19).

Fundamente su vida en la obediencia a Cristo. Entonces sabrá que pertenece a El.

Bueno mis amigos, espero que lo haga pensar, aquí por el momento los dejo con nuestro grupo de Alabanza, bendiciones y nos comunicamos pronto.

Bendiciones.