Todos gritamos: Crucifícale – Pilato y la multitud – Episodio 6

Cuando no decidir también es una decisión

Pilato no odiaba a Jesús.
Eso es lo inquietante.
No lo consideraba un enemigo.
No lo veía como una amenaza real.

Sabía —y lo dijo— que no encontraba culpa en Él.

Y aun así… lo entregó.

Del juicio religioso al poder político

El juicio religioso ya había cumplido su función.
No había verdad.
No había legalidad.

Ahora hacía falta algo distinto:
el respaldo del poder.
Jesús es llevado ante Pilato, representante de Roma, encargado de mantener el orden.

La religión necesita al imperio.
Y el imperio quiere evitar problemas.
Aquí ya no se discute fe.
Se discute estabilidad.

Pilato: el hombre que no quiere complicarse

Pilato interroga a Jesús.
Escucha.
Pregunta.
Evalúa.
No ve rebelión.
No ve violencia.
No ve amenaza política.

Y eso lo incomoda.
Porque cuando no hay culpa clara, decidir se vuelve más difícil.

Pilato intenta evitar el conflicto:
• lo envía a Herodes,
• propone castigos menores,
• busca soluciones intermedias.

Nada funciona.
Porque la injusticia no se resuelve con medias tintas.

La multitud aparece

Pilato recurre a una costumbre:
liberar a un preso en Pascua.
Dos nombres.
Dos opciones.
Barrabás o Jesús.

Uno es violento.
El otro incómodo.

La multitud no duda.
No porque haya reflexionado, sino porque ha sido dirigida.

Las multitudes no suelen pensar.
Suelen repetir.

El grito que sustituye al argumento

Pilato insiste:
“¿Qué mal ha hecho?”

No recibe razones.
Recibe un grito.
“¡Crucifícalo!”

Más fuerte.
Más insistente.
Cuando el ruido sube, la razón baja.

Y Pilato empieza a entender que hacer lo correcto le costará demasiado.

Lavarse las manos

Pilato toma agua.
Se lava las manos.

Dice:
“Soy inocente de la sangre de este justo.”
El gesto es simbólico.
La decisión es real.
El agua no borra responsabilidades.
La neutralidad no elimina consecuencias.

Lavarse las manos no es quedar limpio.

Es renunciar.

El precio de agradar a todos

Pilato elige la paz momentánea.
Evita disturbios.
Evita conflictos.
Evita perder poder.

Y para lograrlo, entrega a un inocente.

No por convicción.
Por comodidad.

El espejo colectivo

Aquí la historia deja de ser individual.
Ya no es Judas.
Ya no es Pedro.

Ahora somos muchos.
No gritamos “crucifícalo”.

Pero callamos.
No firmamos sentencias.
Pero miramos a otro lado.

La injusticia no siempre avanza por maldad abierta.
A veces avanza porque nadie quiso incomodarse.

Para detenerse

Pilato quiso quedar bien con todos y terminó quedando mal con la historia.

La multitud creyó decidir, pero solo obedeció.

Y la pregunta queda flotando,
sin acusar,
sin suavizar:

Cuando la injusticia ocurre frente a nosotros,

¿decidimos algo… o esperamos que pase?

Porque no decidir también es una forma de elegir.

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino
-MiVivencia.com

Todos gritamos: Crucifícale – Getsemaní – Episodio 3

Cuando orar es lo único que queda

Jesús no pidió milagros esa noche.
No pidió que el plan cambiara.
No pidió explicaciones.
No pidió que sus discípulos entendieran todo.

Pidió algo mucho más simple…
y mucho más difícil:

que oraran.

Y aun así, se durmieron.

El camino en la noche

Salen de la ciudad.
Jerusalén queda atrás, iluminada y ruidosa.
La noche avanza.
La conversación se apaga.

Jesús camina con la certeza de lo que viene.
Los discípulos caminan cansados, confundidos, emocionalmente saturados.

Cuando no entendemos lo que está ocurriendo, a veces no huimos…
simplemente nos dormimos.

Getsemaní: el lugar de la presión

Getsemaní no es un jardín decorativo.
Es una prensa de aceite.
Allí las aceitunas son aplastadas hasta que el aceite brota.
No es un detalle menor.
Jesús elige ese lugar porque esa noche también será aplastado.

No por golpes todavía, sino por el peso de lo que viene.

“Mi alma está triste hasta la muerte”

Jesús no esconde su angustia.
No habla en símbolos.
No disimula.
Dice con claridad:

“Mi alma está triste hasta la muerte.”
No es debilidad.
Es humanidad plena.
Jesús no atraviesa Getsemaní como un héroe imperturbable, sino como alguien que siente el miedo sin permitir que lo gobierne.

Velen y oren

Jesús se aparta un poco.
Toma a Pedro, Santiago y Juan.
No busca multitudes.
Busca compañía.
Les pide que velen.

Que oren. No por Él.
Por ellos.

Porque sabe que lo que viene no solo lo pondrá a prueba a Él.

La oración que no suena victoriosa

Jesús ora.
No con frases largas.
No con palabras triunfales.
Ora con el cuerpo tenso y el alma quebrada.

“Padre, si es posible, pase de mí esta copa.”

La copa no es solo dolor físico.
Es juicio.
Es abandono.
Es cargar con lo que no le corresponde.

El silencio que duele

Jesús vuelve.
Los encuentra dormidos.
No una vez.
Tres veces.

No por maldad.
Por cansancio.
Por fragilidad humana.
Jesús no grita.
No humilla.

Dice algo que atraviesa los siglos:
“El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.”

No es un reproche. Es un diagnóstico.

La pregunta que nos alcanza

Aquí la escena deja de ser antigua y se vuelve presente.

Jesús pidió oración.
No activismo.
No discursos.
No ruido.
Oración.

Y la pregunta aparece sola:
Si hoy Jesús pidiera que oremos,
¿nos encontraría despiertos… o dormidos?

¿Atentos… o distraídos?

“No se haga mi voluntad”

Jesús vuelve a orar.
No cambia la petición.
Cambia la entrega.

“No se haga mi voluntad, sino la tuya.”

No es resignación.
Es confianza atravesando el miedo.
Dios no quita la copa.
Pero da fuerzas para beberla.

El silencio antes de los pasos

Getsemaní no termina con alivio.
Termina con silencio.
Pero algo ha cambiado.

Jesús se levanta.
Sereno.
Decidido.
A lo lejos, ya se escuchan pasos.

Antorchas.
Espadas.

La oración no evitó el dolor.

Pero lo preparó para enfrentarlo.

Nos encontramos en el Episodio 4

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino
-MiVivencia.com

El clamor del cuervo

Esta noche el café está más oscuro que de costumbre.

Tal vez porque hoy pensaba en algo que, si no se mira con atención, parece insignificante: un cuervo.
El Salmo dice que Dios da alimento “a los hijos de los cuervos que claman”.

Cuervos.

No palomas blancas.
No águilas majestuosas.
Cuervos.

Aves negras, carroñeras, asociadas a lo lúgubre. Sin embargo, la Escritura insiste en que Dios escucha su graznido.
Y ahí me quedé en silencio.

Dicen que cuando nacen, los cuervos no tienen plumas. Solo un sonido áspero que no cesa. Un clamor por hambre. No saben buscar alimento. No saben volar. Solo saben abrir el pico y gritar.

Y el Creador los escucha.

Luego viene el momento duro: cuando ya tienen alas, la madre los empuja fuera del nido. El vacío. El miedo. El aire frío bajo el cuerpo que aún no sabe sostenerse.
En ese instante, el graznido ya no es rutina. Es desesperación.
Y Dios escucha también ese sonido.

Entonces me pregunto —mientras doy otro sorbo de café—:

¿cómo oramos nosotros?

A veces nuestras oraciones parecen listas de supermercado.
Pedidos educados.
Rituales bien estructurados.
Pero el clamor del cuervo no es elegante.

Es necesidad pura.

“No puedo solo.”
Y quizá esa sea la parte que más nos cuesta pronunciar.

Recuerdo una vez, en Palo Alto, cuando me pidieron enseñar en una pequeña reunión. Llegó una señora casi sin poder caminar, casi sin poder oír. Su dolor era visible. Y esa noche mi oración no fue académica ni preparada. Fue torpe, casi quebrada.

Porque cuando el dolor del otro se vuelve tuyo, la oración deja de ser discurso y se convierte en clamor.
No fue mi elocuencia. Fue la misericordia de Dios. Aquella mujer salió caminando mejor de lo que había entrado.
Eso me enseñó algo: el milagro no es espectáculo. Es compasión compartida.

Pero también aprendí algo más incómodo.
Muchas veces buscamos el milagro… y olvidamos al Dador.
Como aquellos diez leprosos donde solo uno regresó agradecido.
La fe no es solo pedir pan. Es reconocer quién lo da.

Si Dios alimenta a un cuervo, que no siembra ni cosecha, ¿cuánto más no cuidará de nosotros? Pero cuidado: confiar no es cruzarse de brazos. El cuervo clama. Nosotros también debemos hacerlo.

No con soberbia espiritual.
No creyéndonos más santos que otros.
Sino como quien reconoce que está aprendiendo a volar.

Porque esta vida —aunque a veces lo olvidemos— es entrenamiento. Es el curso donde aprendemos dependencia, humildad, servicio.

Buscar el Reino.
Formar discípulos.
Aceptar que a veces la respuesta es “espera”.

Mientras termino esta taza, pienso que todos, en algún momento, somos ese polluelo lanzado fuera del nido.

La pregunta no es si caeremos.
La pregunta es si clamaremos.
Y si Dios escucha el graznido de un ave negra en medio del campo…
ten la seguridad de que escucha tu oración cuando nace del corazón.

Aunque sea imperfecta.
Aunque sea desesperada.
Aunque no tenga palabras bonitas.

Clama.

Y aprende a volar.
Nos vemos en la próxima conversación.

Vick.
Conversando con una Taza de Café.
-Vick-yoopino
-MiVivienda.com

La resurrección

El inicio de una nueva historia

Cuando pensamos en la vida de Jesús, muchas veces nuestra mirada se detiene con fuerza en el Viernes Santo. La cruz, el dolor, los clavos, el silencio. Y es comprensible: allí se concentra una carga emocional y espiritual enorme.

Pero la fe cristiana no se queda detenida en el viernes ni en el domingo.
La resurrección no es el final de la historia.
Es el comienzo de algo completamente nuevo.

Jesús no vino solo a morir; vino a morir y a resucitar. Esa fue siempre la meta: entregar su vida por nuestros pecados y levantarse para nuestra justificación. Sin ese domingo, todo lo anterior quedaría incompleto.

Sin domingo, el viernes no tendría sentido

La resurrección es la confirmación divina de que la obra de la cruz fue aceptada. Si después del viernes no hubiera pasado nada, si el sepulcro hubiera seguido cerrado, los azotes, la sangre y el sacrificio no habrían cumplido su propósito redentor.

El apóstol Pablo lo dice sin rodeos en 1 Corintios 15:

Si Cristo no resucitó, nuestra predicación es vana y nuestra fe también lo es.
Así de claro.
No existe cristianismo sin resurrección.

La cruz es indispensable, pero es la victoria sobre la muerte la que le da sentido. La resurrección es la que transforma el sufrimiento en esperanza y la derrota aparente en triunfo eterno.

El testimonio silencioso de la fidelidad

Hay un detalle profundamente humano y conmovedor en los relatos de la resurrección: las mujeres.

Cuando llegó la hora más oscura, cuando el miedo se apoderó de todos, muchos discípulos huyeron. No por maldad, sino por temor. Sin embargo, ellas permanecieron. Y no solo permanecieron: fueron las primeras en ir al sepulcro.

El Señor honró esa fidelidad.
Fueron ellas las primeras testigos del sepulcro vacío.

Aun así, la incredulidad no fue ajena a nadie. Las mujeres llevaban especias para ungir un cuerpo que creían muerto. Los discípulos corrieron esperando encontrar un cadáver. A muchos les costó entender que las promesas de Jesús no eran simbólicas, sino reales.

Fue necesario ver las vendas dobladas.
Fue necesario escuchar a los ángeles.
Fue necesario recordar las Escrituras.
El Hijo del Hombre tenía que resucitar al tercer día.

Reconocer la voz del Maestro

Uno de los momentos más íntimos y reveladores ocurre con María Magdalena. Su dolor era tan profundo que, aun teniendo a Jesús delante, no lo reconoció. Pensó que era el hortelano.

Hasta que Él la llamó por su nombre:

“María”.
Y entonces, todo cambió.

Ese instante nos deja una enseñanza clave: las ovejas conocen su voz. En medio del dolor, la confusión y la pérdida, María no reconoció a Jesús por su apariencia, sino por su voz.

¿Cuántas veces nos pasa algo parecido?

Confundimos nuestros deseos con la voluntad de Dios. Interpretamos emociones como señales. Buscamos respuestas rápidas en lugar de escuchar con atención.

Reconocer la voz del Maestro requiere cercanía, tiempo, Palabra. No se aprende en la urgencia, sino en la relación.

La resurrección nos llama a vivir de otra manera

La resurrección no es solo un evento para recordar una vez al año. Es una realidad que debería impulsarnos a vivir de forma distinta todos los días.

Un Cristo vivo no nos llama a la comodidad, sino al servicio.
No a la pasividad, sino a la preparación.
No a quedarnos mirando el sepulcro, sino a anunciar que está vacío.

La fe en la resurrección nos desafía a dejar la incredulidad, a escuchar Su voz y a obedecer Su mandato: llevar las buenas nuevas a otros, con humildad y verdad.

La cruz es el pago.
La resurrección es la garantía.

Por eso no buscamos al Señor entre los muertos, sino entre los vivos. Él vive, reina y sigue llamando por nombre a quienes están dispuestos a escuchar.

Para reflexionar

Entender la fe sin la resurrección es como ver una película donde el protagonista se rinde a mitad del camino. La crucifixión es el nudo dramático, el momento de mayor tensión, pero la resurrección es el desenlace victorioso que da sentido a cada escena de sufrimiento anterior.

La pregunta queda abierta, mientras el café se enfría lentamente:

¿Estamos viviendo como quienes creen en un Cristo vivo…
o como si la historia hubiera terminado el viernes?

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino
MiVivencia.com

Me senté y lloré

Ya es de noche. Como tantas veces, nos reunimos aquí —amigos, hermanos, conocidos y quien quiera acompañarnos— en esta sección que muchos ya identifican: Conversando con una Taza de Café. Un espacio para detenernos un momento y conversar sobre lo que estamos viviendo, aunque a veces preferiríamos olvidarlo.

Vamos empezando.

Siempre me ha gustado iniciar estas charlas recordando a un viejo amigo llamado Nehemías, un hombre que, de alguna forma, se parece un poco a mí. Si usted es lector de la Biblia, recordará lo que le dijeron en Nehemías 1:3: “El remanente… está en gran mal y afrenta.”

Le contaron que su pueblo estaba en problemas. Problemas serios. Y su ayuda era necesaria.

Hoy pasa lo mismo. Tenemos los problemas dentro de casa, dentro de la iglesia, dentro de nuestra propia comunidad. Y mucha gente la está pasando muy mal. La pregunta es: ¿qué está pasando con nosotros?

Te cuento algo que me marcó.

Aquel día me tocó hacer las compras: carne, pollo, verduras (pocas, porque no como muchas). Era la una de la tarde y quería llevar algo a casa para comer, cuando veo a un hermano de la iglesia haciendo cola frente a un lugar católico donde reparten comida.

Crucé para saludarlo. Se puso nervioso, como quien no quiere ser visto. Le dije que fuéramos a comer algo, pero él me contó que ya había pasado por su iglesia:

—Oraron por mí. Me dijeron: “Dios tiene el control. Dios va a suplir.” Y después de la oración, me enviaron a casa… y vino a hacer fila para pedir comida. Porque no tenía nada en casa. En ese instante recordé el versículo que sigue:

“Cuando oí estas palabras, me senté y lloré.”

No sé si alguna vez has recibido una noticia que te golpea tan fuerte que el cuerpo simplemente se rinde. Este hermano estaba haciendo fila para comer; y su iglesia, en vez de suplir su necesidad, le dio una oración y un “Dios te va a ayudar”.

Algo no estaba bien. Algo no encajaba.

Predicamos: “¿Cuándo te dimos de comer? ¿Cuándo te dimos de beber?” Pero ya casi no hablamos de eso. Ahora todo es: “Dios tiene el control.” Sí, Dios tiene el control… pero nosotros somos sus manos.

Muchos han perdido su trabajo. Otros apenas sobreviven. Mientras tanto, hay quienes vivimos el día a día sin grandes problemas. Pero al lado de nuestras casas hay necesidad. Real. Dolorosa. Silenciosa.

Recordé esa frase que tantas veces repetimos sin sentirla: “Me senté y lloré.” Y la convertí en una pregunta: ¿Nosotros… qué sentimos?. Muchas veces, simplemente: nada.

Predicamos del buen samaritano, del que curó heridas y pagó para que el herido fuera cuidado. Pero hoy deberíamos preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo nosotros?. No podemos ayudar a todos, pero sí podemos ayudar a uno.. Y si cada uno ayudara a uno… serían muchos.

Una vez escuché a alguien decir: “Si vas a freír dos piezas de pollo… fríe tres. Siempre hay alguien cerca que no tiene qué comer.” Tenía razón.

Es bueno orar por quienes están pasando necesidad. Pero también es bueno ayudar, si podemos. Una señora decía cuando cocinaba frijoles:

“Échale más agua. Que alcance para alguien más.”

Pero nosotros seguimos diciendo: “Dios va a suplir.” Cuando la verdad es que Dios quería suplir… a través de ti. Durante la pandemia gritamos que la casa es la iglesia.

Bien. Entonces pregunto: ¿Qué está haciendo la iglesia desde su casa? ¿Estamos preparando nuestro corazón para cuando llegue la cosecha?

Si eres maestro: ¿estás estudiando? ¿estás leyendo? ¿qué estás preparando para la gente que vendrá?

Porque ese hermano por el que oraron… ¿volverá a su iglesia?. Es bueno orar. Es necesario. Pero también es necesario actuar. Hay gente sin trabajo. Hay gente trabajando y prosperando. Este es el momento de edificar a la iglesia, de servir, de enseñar, de formar discípulos.

Después de llorar, Nehemías oró. Y después de orar, actuó. “Si tienes frijoles… si tienes pollo… si tienes pan… compártelo.” No esperes a Navidad para callar la conciencia regalando un poco de ropa. La necesidad no espera. Especialmente la de los niños.

Y te digo algo que me dolió profundamente: Cuando ese hermano llegó a su casa, estaba su esposa esperándolo. Y su niño. Una familia que tenía hambre.

¿Qué le vamos a decir?

“Dios tiene control de tu hambre” ¿Eso le vamos a decir? Ese día, cuando vi eso, cuando entendí lo que estaba pasando, me senté… y lloré.

Porque en todas partes hay necesidad. Y no solo necesidad de comida: necesidad de Jesús, de compañía, de esperanza, de manos que ayuden.

La iglesia debe prepararse desde las casas. Para servir las mesas. Para ayudar. Para amar.

Somos llamados a servir, no a servirnos. Y hoy, más que nunca, es el tiempo. No mañana. No “cuando todo pase”. Hoy.

Regresaremos con otras reflexiones. Quizás algo cambie. Quizás cambiemos nosotros. Pero puedes dejarnos un comentario.

Vick
Conversando con una Taza de Café
Vick-yoopino
MiVivencia.com

¿A quién predicas tú?

_MG_3456Queridos amigos, nos volvemos a juntar para conversar algo interesante, o por lo menos yo lo creo interesante, pero he visto en varias congregaciones y en la última que visite hace pocas semanas, algo que no se me cocina, algo  que me parece que en vez de avanzar, retrocedemos, por lo que vuelvo a sentarme con mi Biblia al lado, y buscar respuestas a mis preguntas, quizás tengas tú al igual que yo algunas preguntas o mejor aún respuestas a nuestras interrogantes, pero sería bueno no solamente que nos dejes un comentario, sino que con la Biblia en la mano nos hagas ver la realidad o nos ayudes a encontrar la verdad desde otro punto de vista, y es que hace unos días invitaba a pasar por aquí, y visitarnos por Facebook y me dijeron que estaba equivocado, que estaba loco, pero no me dijeron, ni porque, ni en qué, ni mucho menos me dieron las razones bíblicas para hacerme pensar, era como siempre digo, no tienen argumentos, simplemente tienen creencias de acuerdo a sus gustos, o de lo que creen es bonito, es felicidad, es bien para todos, de que Jesús es amor y que ya tienes todo lo que pides y que eres sano, de que eres prospero, y quizás solo quizás intentamos darles a los demás lo que nos hemos vendido nosotros mismos de que es Jesús, lo malo que hemos cerrado los ojos y los oídos a la verdad de la Palabra de Dios, por lo que, quieres según tú sacar a alguien de su error pero no tienes argumentos solidos para ello, por lo que apelas a lo mas fácil, acusar, señalar, creyendo que con ello logras algo, lo único es entender que al no tener respuestas ni argumentos, caminas por el error y la mentira, y al final para redondear la incapacidad argumental, pues dices la frase celebre «El Señor me dijo», o que «Dios te revele» y es que cuando no hay argumentos, cuando no hay la verdad y todo no son más que palabras, lo más fácil es «Dios ocupate tú» sin preguntarnos ¿estoy dentro de la verdad? y es que muchas veces hablamos, predicamos, enseñamos y hasta honestamente tratamos de profetizar a pesar de no ser profetas a otras personas, sin darnos cuenta de que estamos predicando a otro Jesús.
De todo ello vamos a conversar, yo tengo ya mi cappuccino en la mano, no consegui Tiramizu, por lo que me conformo con un pan con queso manchego, y bueno consegui entre gallos y media noche un heladito de fresas con chocolate y nueces que mejor no se lo cuento, me va a pedir y hoy no invito, y me imágino que ya tiene su Biblia en la mano, un papel y lápiz para poder tomar apuntes y luego de estudiar sus notas preparar algo para conversar con sus amigos en la congregación.
Por lo que empecemos por el principio, pidiendo a Dios sabiduría para entender lo que desea decirnos mediante Su Palabra,  sobre todo si eres pastor, maestro, músico, cristianos-300x200líder de algún ministerio, profeta, ujier, dentro de alguna congregación (en especial, las dos que estaban juntas). o inclusive si te crees un iluminado de los que nunca faltan y que caiste por aquíy ya no sabes como salir, toma tu Biblia y busca en 2da. de Corintios 11:3-4 «…vuestros sentidos sean de alguna manera extravíados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habeís recibido… bien lo toleráis» Mis queridos amigos líderes, si a tí te estoy hablando, no te me hagas el loco mirando para otro lado, ni siquiera buscando al vecino para decirle es para usted, no, es justamente para tí, tu que dices ser pastor, tu que dices ser maestro, inclusive a tí, que dices que Dios te habla y que todo lo haces en el nombre de Dios, tengo una pregunta para ustedes ¿a qué Jesús vienes predicando? ¿estás seguro que es el Jesús de la Biblia?, ¿te suena raro, que te hagan esta pregunta?, si dices que por mucho tiempo has venido hablando y predicando de ese Cruz 115Jesús que murió en una cruz, pero, bueno un consejo, aunque sea de un conejo, sabes tengo algo que decirte, durante mucho tiempo caminaste y predicaste equivocadamente, eso hasta tú mismo lo reconociste,  y según tú, ojo según tú, ya recobraste el camino y ahora estas predicando la verdad de Dios, pero quiero pedirte un favor, a ti que hablas del amor, a ti que vienes predicando del arrepentimiento y quieres comprometer a todo el mundo en libros y métodos que no llevan a ninguna parte, sino te alejan más de Dios, vuelve a retomar tus cuadernos, abre tus libros, vuelve a ver los archivos de tu computadora, me imágino que tienes tus enseñanzas y predicas de tiempos pasados, bueno, vuelve a compararlos con la Biblia, cada uno de tus escritos, palabra por palabra, tomate el tiempo para hacerlo, es por el bien tuyo y de aquellos que creen que les vienes enseñando la verdad, porque he visto con tristeza y dolor, no solamente por tí, sino en especial por esa gente que hoy se encuentra más confundida que esperanzada, mas triste que feliz, más lejos que cerca de la puerta estrecha, que muchos son aquellos que creyendo que predican de Jesús, vienen desviando el camino, aún con buenos deseos. Luego de lo cual tú, sin señalar a nadie, como es costumbre, sin tratar de hecharle la culpa a otro, como siempre, sin lágrimas de cocodrilo, ni dramas, ni manipulaciones, mucho menos con películas que te mueven las emociones pero que solo sirven para que pases un buen tiempo, mucho menos irte a un concierto en donde lo último que se hace es adorar a Dios, arrepientete, pide perdón, primeramente a Dios, y a todos aquellos que les vienes fallando, y por vez primera conviertete en discípulo y vuelve al camino. Porque hacemos muchas cosas creyendo que son de Dios, hemos predicado, enseñado, verdades que aprendimos en el camino, parecían verdades y de Dios, porque la gente se sentía bien y contenta, predicabamos más a gusto de los hermanos que de Dios, «!Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu y nada han visto! (Ezequiel 13:3), pero en el caminar nos damos cuenta  de que estabamos equivocados, pero el orgullo de líder (aunque creamos que es humiladad) hace que no veamos la realidad, a pesar de decir a los cuatro vientos de que hemos cambiado nuestro orgullo de decir «yo soy el ungido» no nos deja someternos a Jesucristo, «Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad, convirtieron en desierto y soledad mi heredad preciosa» (Jeremías 12:10) y por persistir en nuestro jefe_gritonerror, personas han salido heridas, hermanos han separado sus caminos, ministerios han decaído, principios doctrinales se vienen tambaleando y según, todo lo estabamos haciendo en el nombre de Dios, entonces ¿a qué Jesús predicamos? Es tiempo de volver a las Escrituras, dejar métodos, libros de iluminados, ese gran error del «yo creo que es así», «Dios me dijo», volver a la doctrina de los apóstoles y empezar a caminar el camino, sin ese afan de que «yo soy», eres un siervo inutil tan solo eso somos y por lo tanto debemos volver a nuestro Señor. Y empezar a predicar de Jesucristo, el de verdad.
adorador 002Y también estoy conciente de que muchos dirán: «este tipo está loco «otros» «no toquen al ungido», otros «hereje», otros «¿quién yo?», entre otras frases, o hasta enojarse, desgarrarse las vestiduras, pero me consta de que si alguien tiene una idea diferente, se enojan y acusan, de que si alguien dice algo, empiezan a buscar culpables, pero siempre mirando a otro lado, «Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; vision mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan» (Jeremías 14:14) pero debemos recapacitar y volver a las Escrituras, convertirnos verdaderamente en discípulos y seguir a Jesucristo, y hacer lo que nos mando, «predicad la Palabra a toda criatura» ¿empezamos?
Bendiciones mis hermanos y nos volvemos a ver muy pronto. Salvo que siga usted creyendose que es el iluminado que siempre tiene la verdad y que nada ni nadie puede contradecirle. Ni aún un angel del cielo. (Recuerde: esto último se lo dejo de tarea).
Amén.

Regresando a las Escrituras y negarse a sí mismo

20121230-193952Queridos amigos nos volvemos encontrar en este su blog, hoy vamos a hablar un tema interesante, hace unos dias tubimos un estudio biblico referente a los falsos maestros, y todo estaba perfecto hasta que se me ocurrio preguntar y ¿cómo reconocer a un falso maestro?, bueno respuestas biblicas por monton, sobre los frutos, sobre comparar lo que dice con lo escrito en la Biblia, o sea me sacaron conejos del sombrero, pero antes de continuar, ya sabe mi amigo y si es nuevo por aquí, lo invitamos a correr por su Starbucks, uno tamaño Venti para que nos dure, por otro lado un pan dulce, Tiramizu, o si le da el tiempo un pan de helote (aunque su nombre verdadero es pastel de choclo), eso si tenga a la mano la Biblia, tocaremos algunos versículos bíblicos para que no me venga con eso de que no está escrito en la Biblia y yo tenga que volverle a decir «escrito está» bueno con todo ello, tome asiento, parado se nos cae y bueno el café para no dormirse.

Pero les cuento, me he venido dando cuenta en este caminar que mucha gente tiene muy poco discernimiento ni siquiera analiza lo que se dice desde los pulpitos, y no hablo de los hermanos que les falta conocimiento bíblico, sino de los pastores que muchas veces invitan a estos falsos maestros, (sin darse cuenta, eso espero) ya sé, ustedes me van a preguntar, ¿cómo sé?, bueno antes de contarles una historia veamosmascara-ojos1 lo que dice la Biblia: «como habrá falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras» (2 Pedro 2:1); «Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de llamarme apóstol» (1 Corintios 15:9), les cuento una historia, los nombres no los escribo porque no me acuerdo, pero les cuento, invitaron a predicar a un pastor y estaba empezando cuando nos cuenta humildemente una historia desgarradora de como sin saber, Dios lo utilizo como sanador, al oido de los oyentes parecia bueno, espiritual y algunos dijeron !wow! Dios usa al hermano, y si, parecia espiritual, pero sabe mi hermano aquel que quiere decirle a usted que es el ungido, no necesita ni promocionarse, ni mucho menos gritar a los cuatro vientos que Dios lo utiliza en sanidad, ni mucho menos utilizar a niños para sus fabulas por muy ciertas que estas sean, (aunque claro está, para mover los sentimientos y emociones nada mejor) ya que seguir a Dios es por fe no por vista, además no necesitamos a quien humildemente nos quiere demostrar en su orgullo que esta ungido, pero mis hermanos, nos dejamos sorprender y creemos que es de Dios, no havia empezado a predicar y ya se estaba promocionando, con un drama a dos actos y como esos presentadores de television que al presentar a un artista dicen todo lo bueno que ha hecho en sus largos años de artista o cantante, y es por eso que falsos maestros engañan a las ovejas, dicen sus logros personales, que yo viaje, que me fui a la China, que mis trajes, que mi carro, que yo canto, que yo sano, danzo y brinco, tumbo y levanto muertos, que yo y que yo, sin entender que el llamado principal fue a predicar la Palabra, porque si no hubiese hecho ese supuesto milagro, ¿seguirían creyendo que es el ungido?,  entonces mi querido amigo, recuerde «en tu nombre hicimos milagros, alejaos de mi hacedores de maldad» entonces mis queridisimos lideres, debemos tener Ordenando a Diosdiscernimiento para poder darnos cuenta que y quien viene en nombre del Senor, y aun por ser nuestro amigo no podemos dejar el pulpito a cualquiera por mas que este vestido de oveja, por ello mi amigo el conocimiento es bueno, pero más importante es el discernimiento de poder entender que es de Dios y que no. Porque muchas veces por creer que es de Dios, los hermanos aceptan todo lo que se dice desde el pulpito y terminamos desviando a las ovejas del verdadero camino. Ahora a ponerse a orar para poder entender, discernir, y tener sabiduría para saber quién viene en nombre de Dios, y quién no, debemos aprender a escuchar, no porque piensa y habla diferente a nosotros es que viene equivocado, examina lo que habla, comparalo con la Biblia y mira su caminar, quizás, solo quizás Dios te desea enseñar algo.

Hoy caminamos por sendas peligrosas que a lo malo le llaman bueno y a lo bueno malo, «mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los seduceos» (Mateo 16:6), pero pocos se ponen a comparar lo que se dice desde los pulpitos con la Biblia, alli es donde radica uno de los problemas y si encima los lideres tampoco pueden marcar las diferencias, entonces los discipulos siguen creyendo que todo lo que escuchan es de Dios. Otro de los motivos es la falta de conocimiento bíblico que tienen los hermanos, «La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría» (Colosenses 3:16), esa falta de relación que existe con el creador y la falta de entrega a buscar de Dios y la guianza del Espíritu Santo, por ello vemos luego estos resultados, debemos de rectificar, pero muchas veces esa palabra no es conocida por pastores que en su orgullo bibliapastoral no desean reconocer su error, y si lo hacen es un saludo a la bandera porque no hay frutos visibles de un genuino arrepentimiento.

Mis queridos hermanos debemos volver a las Esrituras a la Palabra de Dios, la única que nos llevara a la verdad y nos hará libres del pecado y de la condenación. Mis queridos hermanos que nuestra oración sea que el Señor nunca se aparte de nuestro lado y nuestro compromiso el de busarlo y conocerlo.

Usted recordara en Mateo «Si alguno quiere venir en pos de mí, nieguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Mateo 16:24) , recuerde entonces mis queridos amigos, si cree usted que Jesús esta preocupado en hacer realidad sus sueños o sus mas grandes pesadillas, no mi amigo, eso es falso, a Dios no le interesa dizque sus sueños, pero hoy queremos ser felices, tener carros, casa, dinero, pero hay otros que quieren ser exitosos, triunfadores, trener grandes iglesias, miles de miembros, ser artistas, cantantes, y 523755575_783a5f0893entre los músicos abunda lo primero, giras, conciertos, grabar su CD, dar coniertos, como si los conciertros son para Dios, ya sé que le enseñaron asi, pero digame y luego del concierto, ¿qué?, volvemos a lo mismo, todo fue emoción y hasta lloramos, pero son lagrimas de cocodrilo que no sorprenden a nadie, mucho menos a Dios. Porque luego del concierto la gran mayoría sale con su CD bajo el brazo, incluyendo el poster autografiado, probablemente su Tshirt con el nombre de Aleluya pintado al frente y un pescadito en la espalda, pero y de tu arrepentimiento ¿en dónde se quedó?, si al día siguiente todo vuelve a la normalidad de llegar tarde al servicio, de que la oración es cosa de sueños, entonces nuestro afamado concierto la única diferencia con el mundo es que gritamos Aleluya, Amén. Porque algunos también luego están metidos en los conciertos de Maná, Los Tigres del Nortillo, Luis Miguel, Yuri y gritan y lloran y dan de brincos, tan solo les falta gritar amén. Por ello debemos de rectificar, debemos de arrepentirnos y volver a retomar el verdadero camino. ¿dispuesto?, entonces qué espera para empezar.

Bendiciones mis amigos y hermanos, nos seguimos comunicando, y sigue en pie, hoy más que nunca, la invitacion de llegar a 2351117543_6d7c29222eesta su casa para seguir o empezar a estudiar la Biblia, único libro que es la Palabra de Dios, lideres, amigos, los espero, no estudiaremos el último libro del iluminado aquel, ni lo que dice fulanito ni pediremos diezmo, mucho menos traeremos a algun tipo que se crea el ungido, por más que sea mi amigo, ni siquiera buscaremos algo para motivarlos ni emocionarlos hasta las lágrimas, no. Buscaremos de Dios en oración, estudiaremos y escudriñaremos la Santa Palabra de Dios hasta que podamos llegar a la altura del varón perfecto o morir en el intento. Bendiciones y nos vemos. Muy Pronto, aunque quizás lo que he dicho o escrito sea una invitación a seguir caminando el camino del Señor por otros lares.

Lo espero solo traiga su Biblia, papel y lápiz y el deseo en su corazón de conocer de Dios.

¿Dices seguir a Cristo? entonces ¿eres su esclavo?

IMG_5583Buenas noches o tardes o días, dependiendo de la hora en que usted ingrese por estos lares, bueno no se vaya corriendo porque no encontró lo que usted buscaba, le puedo asegurar de que si nos sigue, por lo menos al final de la primera lectura, dira que ha pasado un buen momento, no somos como los escritores cristianos de ahora que hablan mucho y dicen poco, nosotros hablamos mucho y no decimos nada, total siempre lo dejo al criterio del visitante, si algo lo hizo pensar, si se va enojado con nosotros por lo que ha leído, ya hemos logrado la razón por la cual se creo este su blog, tratamos de hablar la verdad, duela a quien le duela, enoje, quien se enoje, total decir la verdad siempre incomoda, como siempre, estoy con mi Starbucks en la mano, me trajeron un pancito con queso cotija (queso duro, seco y con mas sal de la necesaria, pero que me gusta mucho por lo que vamos dando muerte al pan juntamente con el queso), no encontramos Tramizu, mucho menos pan dulce y si pido a estas horas, por aqui en el momento que escribo este post son las 11:44 pm me ahorcan en casa, entonces de tripas pan y queso, pero empecemos como siempre digo: es una conversación entre amigos o conocidos o curiosos, como usted desee, yo por lo menos lo escribo con cariño y deseo de salir, de este silencio que es escribir solo. Nuestra conversación de hoy girará sobre el punto de ser esclavos, o siervos o seguidores o amos de Cristo. (Si, hay de todo y muchos creen que no es así).

En el Nuevo Testamento una y otra vez se nos indica que los verdaderos creyentes deben de someterse a Cristo completamente (y muchos lo repiten y hasta lo creen, pero no lo cumplen) y no solo como siervos contratados o empleados espirituales, mucho menos como simples buscadores de milagros, o como algunos que caminan detrás de la herencia de encadenado2las bendiciones de Cristo porque nos dicen que somos coherederos con El, sino como quienes pertenecen por entero a El. Se nos pide obedecerlo sin preguntas y seguirlo sin reclamos. Jesucristo es nuestro Amo, un hecho que reconocemos cada vez que lo llamamos «Señor». Pero muchas o en casi su totalidad solamente son expresiones de la boca para afuera o cuando estamos pasando necesidad o en un domingo cuando el predicador nos movio los cimientos de las emociones y gritamos a todo pulmón que somos cristianos hasta que nos retiramos a nuestros aposentos y nuestra vida solo dice que somos fervientes hinchas del equipo ganador. Somos sus esclavos, (aunque usted no lo crea, pero ojo somos esclavos aquellos que verdaderamente lo seguimos hasta las últimas consecuncias)  llamados para obedecerlo y honrarlo humilde e incondicionalmente. Y si usted por esas casualidades de la vida empieza a leer la historia de la Iglesia, este era el común denominador, los primeros martires cada vez que se les preguntaba por lo que eran, todos tenían la misma respuesta «soy cristiano», algunos hablaban un poco más al respecto: «soy esclavo de Cesar» pero «soy un cristiano que ha recibido la libertad de Cristo mismo» otros decían «soy un hombre libre, esclavo de Cristo». Le suena todas estas afirmaciones conocidas o le son extrañas, escucha usted algo parecido en la congregación en donde usted se reune algunos días a la semana, yo le aseguro que no, porque esta gente que murio declarando ser cristianos hasta la el último aliento de su vida, verdaderamente vivían su cristianismo con un compromiso digno de imitar, pero díficil de realizar por nosotros, sino, simplemente siga leyendo y con un espejo en la mano, mire si lo que hablamos aquí es un reflejo de lo que se vive.

triunfadorHoy en las iglesias no escuchamos mucho acerca de este concepto. O usted escucha y ve en quien lo dice que es realidad el concepto de «soy esclavo de Cristo», con todo lo que esto significa. En el cristianismo contemporáneo se habla de cualquiera cosa menos de la terminología esclavo. Se habla del éxito, de la salud, de la riqueza, de la prosperidad, del crecimiento ministerial, de hago esto para la Gloria de Dios (¿sera?) y de la búsqueda de la felicidad. Con frecuencia escuchamos que Dios ama a las personas incondicionalmente y que quiere que sean todo lo que ellos quieren ser, que quieren que cumpla cada deseo, esperanza o sueño. Hemos llegado a extremos de que nos dicen que debemos decretar, ordenar, visualizar, nuestros sueños para que Dios empiece a actuar y mover los hilos necesarios para que podamos recibir todo aquello que soñamos. La ambición personal, la realización personal,la gratificación personal, el triunfo, el exito, el reconocimiento personal, todo esto ha llegado a ser parte del lenguaje del cristianismo evangélico, y parte de lo que significa tener una «relación personal con Jesucristo». Nos han enseñado desde los pulpitos de que el ser carnaval-brasil05cristiano nos dá derecho a pedir todo lo que necesitamos, a que las puertas se nos deben abrir, a pensar de que como somos hijos del rey, debemos vivir como tal, por ello no hay nada que no podamos conseguir tan solo pidiendolo, en oración. En lugar de enseñar el evangelio del Nuevo Testamento, donde se llama a los pecadores a someterse a Cristo, el mensaje contemporáneo es exactamente lo opuesto: Jesús está aquí para cumplir todos tus deseos. Llegando hasta contarle a Dios hasta tres para que nos entregue nuestra lista de pedidos como si fuera el Papá Noel de nuestra vida y como nos hemos portado bien, debe entregarnos todos nuestros regalos, que si damos el diezmo, El Señor tiene la obligación de multiplicar 100 por 1 lo que hemos dado y cientos corren a comprar sus milagros por cuatro centavos que una y otra vez desde el pulpito nos declaran y hasta intimidan, de que si no das serás maldecido, nos enseñan que El quiere vernos felices y la felicidad viene dada por tener todo lo que anhelamos y si no recibimos es porque pedimos mal porque estamos pidiendo miserias en vez de pedir como hijos del rey. Equiparándolo a Dios, a un ayudante personal o a un entrenador particular, al genio de la lampara maravillosa con turbante y todo, muchos asistentes a las iglesias hablan de un Salvador personal que está deseoso de cumplir sus peticiones y ayudarlos en sus esfuerzos de autosatisfacción y logros personales. Nada candle boymás alejado de lo que está en las Escrituras.

La comprensión del Nuevo Testamento acerca de la relación del creyente con Cristo no podría ser más opuesta. Él es el Amo y Dueño. Nosotros somos su posesión. Él es el Rey, el Señor y el Hijo de Dios. Nosotros somos sus objetos y sus subordinados. Lea mi querido amigo con detenimeitno la Biblia, entienda que es ser verdaderamente discípulo de Cristo, entienda el costo de seguirlo, de lo contrario nos venimos engañando cada día que asisitimos a la congregación y nos 1jesus001hacen levantar las manos como si con eso engañásemos a Dios, la entrega no es de sentimientos ni emociones, es de vida completa, no el domingo, es todos los días, no es para pedir, sino para entregarse totalmente a Cristo. En una palabra, nosotros somos sus esclavos.

Esta es una palabra díficil de comprender y de asimilar «esclavo» y es que tenemos la idea de acuerdo a la historia: siempre un esclavo era aquella persona mal nutrida, tratada como un animal, a la que podía inclusive el amo matarla y nada pasaba, porque se tenía el derecho total sobre su vida, creemos, que el ser esclavos es lo peor que se nos puede ocurrir, pero mi amigo el esclavo que solo hace lo que le dice su Amo, es aquel que obtendra la vida eterna, aquel que vivirá por toda la eternidad al lado de su creador.

Bueno mis amigos nos vemos, como siempre les digo, mi casa esta abierta para poder estudiar la Biblia, Los Evangelios, Romanos tan solo para empezar, pero en forma seria, no creyendo que somos los amos, sino sabiendo que somos esclavos que deseamos aprender del Maestro, los espero, yo pongo el café. Cuidense, bendiciones y nos vemos muy pronto.

John MacArthur: La corrupción del Evangelio

IMG_5987Mis queridos amigos, para que ustedes no piensen que estoy medio loco y que siempre vengo hablando cosas que para algunos no tienen sentido, aqui les dejo la predicación del pastor John Macarthur, ahora sé también que más de uno dirá, siempre habla de este pastor y toda la sarta de palabrerías de algunos que ni idea tienen del evangelio de Jesucristo y de lo que es ser discípulo de Jesús, pero bueno si usted es uno de esos, pase de largo, este sitio no le servira de mucho, pero si busca la verdad, le aseguro que estas palabras llegaran a su cerebro y lo haran pensar y eso mi amigo ya es suficiente, pero luego de leer detenidamente todo este artículo, mire a su interior, luego a su alrededor y hagase la pregnutan ¿ esto me sudede a mí, mi congregación esta dentro de está definición?, cuidese y bendiciones. John Macarthur es uno de los pocos pastores de USA que viene predicando la verdad tal cual está escrita en la Biblia, esa es mi opinión, pero para opinar hay que conocer, por lo tanto tan solo lea el siguiente artículo y saque sus propias conclusiones.

¿Puede la iglesia combatir la apatía y el materialismo alimentando la concupiscencia y el gusto de la gente por el entretenimiento? Parece que muchos creen que si, pues una tras otra, las iglesias se montan al vagón de los espectáculos cristianos. Esta lamentable tendencia ha hecho que muchas iglesias, que en otros aspectos son sanas, se alejen de las prioridades bíblicas.

Hay iglesias que construyen sus edificios como teatros. En lugar de un pulpito tienen un escenario. Tienen grandes plataformas realzadas con luces y sonido, contratan especialistas en publicidad, consultores de espectáculos, directores de escenario, expertos en efectos especiales y coreógrafos. La idea es darle a la audiencia lo que le gusta; adaptar los servicios para atraer multitudes. Como resultado los pastores parecen más políticos que pastores, preocupados más por agradar al público que por guiar y alimentar espiritualmente al rebaño. La gente recibe un espectáculo refinado y profesional, donde el drama, la música popular y un sermón ligero constituyen el servicio de adoración. Pero el énfasis no es en la adoración sino en el entretenimiento.

Detrás de esta tendencia esta la noción de que la iglesia tiene que centrarse y existe para alcanzar a los incrédulos. Por ello, las iglesias apelan a los consumidores de la misma manera que lo hacen la coca-cola, el cereal Frosted Flakes o la cerveza Miller Lite–usando estrategias de mercadeo para atraer al consumidor. Esa filosofía es el resultado de una mala teología. Es un sistema enraizado en una teología arminiana que ve la conversión como un acto de la voluntad humana lo cual requiere una presentación adecuada del mensaje para que la gente se salve. Su meta es una decisión instantánea no un cambio radical del corazón. Esta corrupción del Evangelio, al estilo de los publicistas de Madison-Avenue, asume que el principal propósito de las reuniones de la iglesia es reclutar incrédulos. Por ello, muchas iglesias han abandonado la adoración como tal y han relegado la predicación a un culto secundario entre semana. Tal cosa se aparta de Hechos 2.24: “y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión unos con otros y en el partimiento del pan y en las oraciones.” Hebreos 10.24-25 nos muestra el propósito y el requerimiento de las reuniones de la iglesia del principio: “considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y las buenas obras, no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre.” Note que la prioridad bíblica de la iglesia es adorar a Dios y edificar a los santos. La iglesia debe reunirse para adorar y edificarse, y luego salir para evangelizar al mundo. Nuestro Señor comisionó a sus discípulos para evangelizar de esta manera: “Id y haced discípulos en todas las naciones.” (Mat. 28.19). Cristo enseñó claramente que su pueblo no se tiene que reunir pensando como atraer y agradar a los incrédulos. La iglesia es la que debe ir al mundo, no el mundo a la iglesia. Esta es la responsabilidad de cada creyente. Me temo que los métodos que enfatizan la presentación de un evangelio atractivo al incrédulo en los cultos de adoración, absuelve a los cristianos individuales de su obligación personal de ser luz en el mundo (Mt. 5.16).

Nuestra sociedad esta llena de gente que quiere lo que quiere cuando lo quiere. Esta gente tiene su estilo de vida, sus gustos y sus entretenimientos. Cuando las iglesias apelan a esos deseos egoístas, lo que hacen es estimular ese fuego y estorbar el desarrollo de la verdadera piedad. Las iglesias que usan esos métodos usualmente crecen bastante, mientras que las que no lo hacen tienen dificultades. Y muchos líderes, preocupados por el crecimiento numérico en sus iglesias son atraídos a esa filosofía del entretenimiento. Consideremos lo que esta filosofía hace al mensaje del Evangelio. Hay quienes afirman que mientras los principios bíblicos sean presentados, no importa la forma en que se haga. Eso no tiene sentido. ¿Por qué no tener entonces un carnaval? Imagine un lanzador de cuchillos, vestido de payaso, lleno de tatuajes haciendo malabarismos con sierras eléctricas mientras grita versos bíblicos. Esto es un escenario grotesco, pero ilustra como es que la forma en que se hacen las cosas rebaja y corrompe el mensaje. Tristemente, eso no difiere de lo que actualmente sucede en algunas iglesias. Rockeros, salseros, vetriloquistas, payasos, contorsionistas y celebridades del mundo han sustituido al predicador. Y así el Evangelio es denigrado. Tenemos que ser cuidadosos de armonizar nuestros métodos con los principios bíblicos y las profundas verdades espirituales que tratamos de transmitir. Es demasiado fácil trivializar el mensaje santo del Evangelio.

No te apresures a desear las tendencias de las súper-iglesias con alta tecnología y calidad artística y énfasis en la música. Y no menosprecies la adoración y la predicación bíblica y seria. No se necesitan métodos ingeniosos para que la gente sea salva (1 Cor. 1.21). Simplemente necesitamos retornar a la predicación de la verdad y dedicarnos a sembrar la semilla. Si somos fieles a eso, la tierra que Dios ha preparado producirá fruto.

Vas para el cielo, ¿estás seguro?

210-FlatWhite-CapuchinoWithoutTheFroth-300Muy buenas tardes o noches o días, dependiendo de dónde viva, y a que hora este leyendo este post, pero le doy la bienvenida, nos volvemos a encontrar y espero que nuevamente nos siga visitando por estos lares y podamos conversar con nuestra taza de café, y como siempre para empezar, un cappuccino Venti, no me venga que se va al 7/11, por favor corra al Starbucks por uno decente, o sea el más grande y un pancito, encontré por mi casa en San José, California un lugar o huarique en donde hacen unos pastelitos de primera, voy a tomarle fotos y en un próximos post las subo para que vean lo que uno mal come, pero para conversar hace falta nuestro manual y hoy si, me imagino que traerá usted su Biblia, por lo tanto con la Biblia, y todos sus implementos a la mano, conversaremos acerca de un tema que parece no interesarle a mucha gente, empezando por los pastores y líderes de las congregaciones, ¿porqué?, bueno simple, veo con tristeza que muchos de ellos se contentan con enseñar métodos, libros emocionales, promesas de bendiciones, milagros a la vuelta de la esquina, previa ofrenda, a mayor ofrenda, más grande el milagro, pero muy pocos son aquellos que hablan del pecado, del arrepentimiento, del verdadero evangelio, del costo de seguir a Jesús, que como todos en la congregación tienen unas vidas mas o menos similares, creen todos que el cielo es su futura casa, sin darse cuenta de que esto no es cierto, lo malo es que desde el pulpito, se apoyan estas afirmaciones y declarando, visualizando y pisando fuerte para tomar nuestras promesa, pues venimos desviando al pueblo de Dios que verdaderamente quiere seguir a Cristo, pero que dificilmente lo vienen haciendo.

Probablemente le sorprenderá a usted, como a mí en otro tiempo, leer lo que la Biblia dice acerca de cuán poca gente irá al cielo al momento de la muerte. Yo sé que le han enseñado como a mi, que solo tenía que pasar al frente y repetir la oración de entrega y todo estaba solucionado, otros vienen religiosamente todos los domingos a la iglesia, inclusive dan su ofrenda, y usted como muchos han creído que con eso ya estaba su nombre escrito en el libro de la vida. Es que observa que la vida de los demás, es similar a la suya, desde el pastor hasta el último ujier, entonces todos debemos ser salvos por contagio, una creencia bastante lógica. Y que la mayoría de personas de la iglesia son unos cristianos dignos de imitar y que todos juntos hasta le vamos a poner un nombre al lugar en el cielo que nos toque y estar todos juntitos. Podría sorprenderle aún infierno 001mas descubrir que aún de aquellos que han escuchado el Evangelio, la mayoría quedará excluida del cielo y pasará la eternidad en el infierno. No se nos vaya, ni apague su computador ni se vaya a comprar a Amazon el último comic de Spiderman (si lo hace mandeme una copia), pero debe escuchar con cuidado o leer con precaución, todos los domingos y fiestas de guardar sabemos que hemos escuchado predicas sobre: de que recibiendo a Cristo en tu corazón, tienes las bendiciones y promesas hechas por Dios para ti y tu familia y de que Dios abrira las ventanas de los cielos porque eres coheredero con Cristo, por supuesto, hay muchos que se niegan a creer esto, (de que el infierno es el lugar de muchos) porque simplemente rechazan las enseñanzas de la Biblia, y en muchos casos ni siquiera son conocedores de la Palabra de Dios, muchos de ellos las rechazan por la mala o pesima enseñanza que se recibe, hace unos días escuche a un pastor decir: de que en Irán, Jesús se había aparecido ante millones de personas y les havía predicado y millones se convirtieron, !Herejía! y algunos pastores, con ese don que los caracteriza de orgullo y vanidad se lo trajerón a la congregación como la noticia del siglo, la noticia que cambiaría las vidas de mucha gente, por el amor de Dios, verdaderamente tenemos discernimiento o solo las últimas dos sílabas, no podemos ponernos a hablar cosas que estan alejadas de la Palabra de Dios, no que ¿el evangelio es por fé?, o es que en los últimos tiempo me perdi algo por estar mirando los picapiedras y me cambiaron la Biblia, o me cambiaron el evangelio de Jesucristo, qué pasaría si el tal Jesús no se les aparece ¿no se convierten?, entonces mis amigos, «dichosos aquellos que sin ver, creyeron», ¿qué hacemos?, seguimos enseñando fábulas a los hermanos, queremos recuperar el terreno perdido por haberles dado una enseñanza erronea, pero no hacemos lo que Dios dice que hagamos, escudriñar las Escrituras porque allí se encuentra la vida, o sea seguimos siendo neofitos, por lo que como siempre digo aquí los vengo esperando para empezar a estudiar, y con carácter de urgencia, aunque mi amigo si todo sigue como parece le tengo malas noticias, algún día se verán forzados a experimentar esta verdad, no todos se irán al cielo. Aquellos que creen esto solo pueden clamar con el apóstol Pablo: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos!” (Rom.11:33).

candle boyEl pensamiento de que la mayoría de la humanidad pasará la eternidad en el infierno de inmediato levanta la importantísima pregunta ¿Porqué? ¿Quién es responsable por esta espantosa catástrofe?. O como se dice en cristiano a ¿quién le vamos a hechar la culpa de lo que va a suceder?, y es que somos así, y los cristiaanos nos enorgullecemos de eso, deseamos saber quién es el culpable, pero sabe mi amigo, si usted y todos los de su y mi congregación hubiesemos estados hace 2,000 años, también hubiesemos gritado !crucificadle!, ¿porqué? porqué es la mejor forma de no tener que ponernos a cuentas con Dios, mucho menos arrepentirnos de nuestro proceder. Cuando algo malo sucede instintivamente deseamos saber la causa o el porqué. En el caso de algo pecaminoso, (un poco por la morbosidad del momento), nuestros instintos en favor de la justicia nos impulsan a buscar al culpable, de manera que pueda cargar la vergüenza y el castigo que merece. Logicamente cuando ese culpable, sea otra persona. Si nos encontrásemos con el cadáver de una persona asesinada, desearíamos saber quien la asesinó. y nos desgarramos las vestiduras para que la policia encuentre al culpable, inclusive la gente llega a tratar de linchar al asesino o violador, claro esta siempre y cuando sea otra persona. Si deliberadamente una ciudad fuese incendiada, desearíamos que el piromaniático fuese llevado a juicio. Entonces cuando leemos acerca de millones de almas sufriendo para siempre en los tormentos del infierno, seguramente querríamos preguntar quien es el responsable. ¿Quién sería tan cruel como para causar tal cosa? ¿Quién tiene la culpa?, Y lo primero que pensamos es en Satanás, le hechamos la culpa al diablo, y pensamos de que eso no nos va a suceder a nosotros, porque nosotros, pasamos al frente, porque no somos malos como esos otros, porque sabemos de que nuestro nombre es aquel que pronunciara Jesús cuando llame a sus hijos, para heredar la vida eterna, porque nos han enseñado un evangelio tan sencillo que con el solo hecho de decir que Jesús es mi Señor, bautizarme y hablar en lenguas, ya somos cristianos maduros y hasta queremos convertirnos en pastores o profetas, como hay algunos que caminan por allí, tengo un amigo que jamás leyó la Biblia que el leer y estudiar era casi sacrilegio, y hoy es pastor, increíble, pero contesteme está pregunta ¿a dónde viene guiando a 2351117543_6d7c29222eesa congregación? ¿a dónde se dirigen?, ¿le importará?, y yo sé que Dios cambia, que Dios transforma, y que puede cambiar naciones enteras bajo el poder del Espíritu Santo, pero nace de una desición personal de humillarse, seguir a Cristo, y conocerlo mediante Su Palabra, por ello mi amigo o hermano, es importante escudriñar las Escrituras, buscar de Dios, llenarse del Espíritu Santo, y hacer la voluntad de aquel que murio por nosotros por el perdón de nuestros pecados.

Muchas personas entonces con ese afán de quitarnos responsabilidades responderían que el diablo es el responsable. Hay un sentido en que esto es cierto, pero el diablo no es la causa principal. También es cierto que el infierno es el castigo del pecado y que es el diablo quien tienta a los hombres a pecar, pero él no les forza a pecar. Más bien, deja a la voluntad de ellos el resistir o ceder ante la tentación. El diablo no lleva al hombre a las posesiones de otro y lo forza a robarlas; ni tampoco le secuestra cada domingo para que no asista a escuchar la Palabra; aquí le cuento una historia, tengo un amigo, que siendo maestro de la Biblia, salía cada domingo con las justas de su casa para que, corriendo llegara a la congregación, pero siempre llegaba tarde unos 15 a 20 minutos, pero eso si con su Jamba Juice en la mano, digame, Satanás era el culpable de que en el camino abrieran un Jamba y que mi hermano a pesar de saber que estaba tarde, se comprara un Juice y luego siguiera su camino a la congregación, no, era una desición personal, o es que no tenía fuerza para decir no, o para salir más temprano de su casa, ni tampoco Satanás obliga a su mente a no pensar en los asuntos espirituales. La persona misma escoge actuar en la manera en que lo hace. O sea el culpable de que se vaya al infierno esa multitud de personas, es que hemos hecho lo malo ante los ojos de Dios, y Dios mi hermano es un Dios justo, somos nosotros mismos que hemos infringido la ley, o sea en pocas palabras todos hemos pecado, seguimos pecando y nos hemos apartado de la cristianos-300x200gracia de Dios, por lo que ya sabe a donde nos dirigimos.

Entonces y ya para acabar y dejarlos pensando, ¿qué hacemos? cientos de miles no llegaran al cielo, seguiremos con nuestras fábulas o empezaremos a estudiar para enseñarles las verdades del evangelio, pero ojo esto es para los pastores, maestros, profetas, líderes de las iglesias, porque el juicio empezará por aquellos que en el nombre de Jesús venimos enseñando la Palabra o por lo menos lo intentamos, como le comentaba a un pastor hace unos días, si tu sabes la verdad y no la enseñas, eres parte del problema (tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata ¿cierto?) y Dios te pedira cuentas, pero si la enseñas y no te escuchan, solo sacude tu calzado y sigue tu camino, pero si te escuchan abras librado una alma del infierno, por ello hay una responsabilidad muy grande en todos los que tienen un ministerio dado por Dios, como alguien dijo alguna vez «No vayas porque tu mamá te dijo, no vayas porque tienes ganas de hacer algo, no vayas porque ese ministerio te va a dar renombre y te van a conocer todos en la iglesia, anda porque Dios te envia o te llamó para hacer Su voluntad.»

Nos vemos pronto, sigo esperando, ya les cuento de las reuniones que tendre estos días con algunos pastores y amigos para ver que hacemos para seguir predicando la Palabra de Dios. Bendiciones, y antes que me olvide, mi casa sigue abierta a aquellos que quieren escudriñar las Escrituras, en especial a mis hermanos de Manantial de vida, los espero.