¿Tu cristianismo: díficil o sencillo?

Hola a todos, y nuevamente nos volvemos a juntar en este su blog y poder seguir conversando y aprendiendo todos, de lo que Dios tiene para nosotros, bueno hoy vamos empezando por la pregunta del título; ¿cómo es tu cristianismo? ¿díficil o sencillo? creo que es buena pregunta, y sabe mi amigo o amiga, hay dos respuestas, pero sabe hay infinidad de apreciaciones, porque para argumentar la respuesta, le aseguro de que podríamos pasarnos toda la noche y no terminaríamos ¿por qué?, bueno esa es la razón del post, para avanzar algo le digo de que aún nadie me ha llamado por teléfono, ni siquiera para decirme !adios!, en fin sabe, lleguemos a comprar nuestro Starbucks, un Tiramizu con su par o más de galletitas o bizcotti, para mejorar el momento, luego su Biblia, uno que otro se me ha enojado por lo que pienso de las Biblias en Smathphones, pero como siempre digo, la verdad no peca pero incomoda, en fin seguimos pensando igual, y sé que me van a decir de que es muy útil, y si es cierto, para una consulta, o para averiguar algo, pero para estudiar (¿?) vi a una hermanita que empezó leyendo la Biblia en su hermozo Galaxy III y termino en Facebook texteandose con sus amigos respecto a las ofertas de fin de semana por aniversario de Cristobal Colon, en fin seguimos.

Usted y yo sabemos que la esencia de la vida cristiana es amar a nuestro Señor Jesucristo. Si usted es cristiano, ama a Cristo. Desafortunadamente, la intensidad de su amor está sujeto a varios niveles de fluctuación. Se requiere un compromiso firme de nuestra parte para poder amar a Jesús con todo el corazón, con toda el alma, la mente y las fuerzas. Quizá no existe una mejor ilustración de la forma en que la intensidad del amor a Dios puede disminuir, que lo acontecido a la iglesia de Efeso, a la cual Jesús le dijo: “pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Apocalipsis 2:4). La enfermedad que afectaba a esa congregación es la misma que golpea a muchas iglesias contemporáneas. Fíjese bien, dentro de las congregaciones se hace de todo, hay escuela dominical, estudios bíblicos durante la semana, reunión de varones, mujeres, jovenes, igualmente hay reuniones de repostería, escuela de música, campeonatos de golf, viaje al parque de diversiones, caminando hacía la playa, hay algunas iglesias que tienen su “noche de hallowing” (aunque usted no me crea, lo ví con mis propios ojos), escuela de piano, guitarra, y tantas cosas para poder tener ocupados a todos nuestros hermanos, que olvidamos muchas veces la razón principal por la cual nos reunimos. En lugar de cultivar una relación intima y profunda con Cristo, muchos creyentes optan por ignorarlo; se converten en víctimas de la cultura y se dedican a propósitos mundanos y vacíos. Estoy tan interesado en que el amor por Cristo no se enfríe en la vida de los creyentes, usted y yo hemos escuchado o predicado mensajes de advertencia tomando como fundamento Apocalipsis 2:1-7. Este texto enseña de forma muy directa el peligro de que nos ocupemos tanto en actividades para Cristo que olvidemos la necesidad de mantener una relación amorosa vibrante con el Señor. Recuerdo ahora que en una congregación teníamos clases de carpinteria, y también de fotografía cristiana. La iglesia de Efeso tuvo un gran comienzo. El apóstol Pablo invirtió tres años de su vida enseñándoles a los creyentes efesios todo el consejo de Dios (observe Hechos 20:37,31). Nuestro Señor incluso elogió a los miembros de esa iglesia por su servicio:

“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado… Pero tengo contra tí, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepientete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a tí, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. (Apocalipsis 2:2-5).

La iglesia de Efeso era un grupo de personas esforzadas y perseverantes en medio de la dificultad; habían hecho de la santidad y la justicia su estilo de vida. Puesto que tenían una doctrina sólida, reconocían a los falsos apóstoles y evitaban la influencia de esos hombres. A pesar de su éxito, fallaron en el asunto más importante: abandonaron su primer amor. Su pasión y fervor se enfriaron y su vida cristiana se volvió un asunto ortodoxo y mecánico. Servían a Dios sin amarlo profundamente. Todo lo que hacían se había convertido en algo automático. Creían y hacían todo lo que era correcto pero lo hacían con frialdad.

Al igual que los creyentes de Efeso, Israel había sido una nación santa para el Señor desde su inicio, Dios le dijo al pueblo: “Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada” (Jeremías 2:2). Pero luego les dijo: “¿qué maldad hallaron en mi vuestros padres, que se alejarón de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?” (Jeremías 2:5).

La luna de miel en Israel llegó a su fin; lo mismo sucedió en Efeso. Y hoy sucede en muchas de las congregaciones que dicen seguir a Jesucristo, hacen de todo, pero sucede como las oraciones por los alimentos, se ha convertido en un desayuno, almuerzo y comida, se hacen por necesidad de hacerlo o por costumbre pero ya ha quedado atrás el verdadero significado de la acción de gracias. La adoración verdadera se ha convertido en que se escuche mejor, en que todos los instrumentos, micrófonos, suenen como los propios ángeles. Cuando el amor se enfría, nace la apatía espiritual, la cual luego se convierte en amor por el mundo, en tomar el mal a la ligera, al igual que en corrupción, muerte y finalmente, juicio. Imagínese cuán abrumado se sentiría usted si repentinamente su cónyuge le informara que ya no lo ama, pero tuviese la intención de seguir viviendo y durmiendo a su lado sin que cambie absolutamente nada. De igual forma, sería absurdo que usted le dijera al Señor que ya no lo ama como antes pero que tiene la intención de seguir asistiendo a la iglesia para servirle, cantarle y adorarlo. Quiero decirles que muchos de nosotros hacemos exactamente eso, aunque no somos conscientes de dicha realidad. Ese es el peligro que hay en la apatía espiritual. El apóstol Pablo nunca olvidó la importancia que representaba su relación con Cristo. “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Filipenses 3:7-8). Su pasión era conocer a Cristo; en su vida nada era tan importante ni producía tanta devoción como Cristo, ni siquiera su herencia hebrea. Irónicamente Pablo quería generar el mismo amor y devoción en los creyentes efesios; por eso les recordó lo que ya poseían en Cristo (Vea capítulo 1 de Efesios).

Mis queridos amigos, en ¿dónde nos encontramos? y deseo que usted lea detenidamente, La vida cristiana es una búsqueda continua de una relación íntima y profunda con Dios. Por causa de su compromiso con Cristo, el verdadero cristiano no hará nada que deshonre al Señor. Por el contrario, acudirá a El en busca de misericordia y gracia cuando peque. Buscará la fortaleza de Dios en los momentos de prueba y tentación, y anhelará la sabiduría y el conocimiento que provienen de Dios para que lo guíe a través del laberinto que surge en las circunstancias confusas y díficiles de la vida.

Mire mi amigo aquí no hablamos nada de declarar, de decretar, de hacerle ver a Dios sus promesas, de la obligación que tiene en cumplir nuestros deseos y que todas las puertas debe abrirlas porque somo hijos del Rey, y de la cantidad de errores que hoy cometen los pastores, maestros y profetas enseñando cosas iniciadas en cabezas calenturiantas que se han alejado de Dios y de la verdad escrita en la Biblia, por ello mis amigos, debemos nuevamente volver a nuestro primer amor, pero para ello debemos conocer a Cristo, ¿lo conoces? ¿por qué, crees eso?, allí esta el centro de todo lo que nos viene ocurriendo, te lo dejo de tarea, busca de Dios, exámina tu corazón y preguntate a tí mismo ¿cuál es la razón por la que busco de Dios? ¿cuál es la razón por la cuál me digo llamar cristiano?, nos vemos luego y sobre todo recuerda, debemos volver a nuestro primer amor.

Cuidate mi amigo, pero ten presente que Efesios a pesar de hacer muchas cosas en y por el nombre de Dios, estaba su corazón tan lejos de él, que la única manera de que se den cuenta lo equivocados que estaban fue de que Jesús tubo que decirselo, mi hermano, aún estamos a tiempo, buscalo y volvamonos a él. Nos vemos pronto.

Cristiano verdadero

Queridos hermanos y amigos caminando por internet encontre este video, que me trajo una paz tremenda, sobre todo porque puedo decir que no soy el único loco que grita por aquí y por allá lo que es ser un verdadero cristiano, le rogaría que lo vea y saque sus propias conclusiones.

Espero que le deje alguna claridad sobre lo que es el verdadero cristiano.

Y por amor a Dios, pastores, maestros, evangelistas, a todos los líderes de la iglesia de Jesucristo, enseñen la verdad, para que la gente se arrepienta de su vida y puedan pedir perdón al creador de todo y seguir el camino trazado por Jesús, miren a su alrededor, vuelvan por sus pasos a ver lo que han venido predicando y enseñando y en vez de pedir bendiciones y milagros, pidan que el Espíritu Santo toque la vida de cada uno de los miembros de su iglesia para quer puedan rectificar y tomar el verdadero camino, bendiciones, y nos seguimos comunicando, gracias a Dios por permitirme poderles decir la verdad. (aunque usted, no lo crea).

El ministerio de la iglesia: una opinión

Queridos amigos, hermanos y visitantes asiduos a este su blog, para que no me digan que siempre soy medio negativo y muchas veces muestro lo malo que existe, pero es que tanto ha cambiado la iglesia que dejaron los apóstoles que es necesario confrontarnos con nuestros pecados para que podamos darnos cuenta del error para poder rectificar, de lo contrario seguiremos iguales, haciendo y cometiendo los mismos errores creyendo que son de Dios, aquí les dejó un artículo de lo que debe de ser la iglesia de Jesucristo y es que le hemos metidos tantas cosas que realmente muchas veces perdemos la visión que tenemos por tantas actividades y cosas que hacemos que en algunas ocasiones nada tiene que ver con el mandato de Jesús, El nos ordenó, predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo, a formar discípulos y a enseñar la verdad del evangelio. Pero a medida que el mundo y sus pensamientos se ha introducido a la iglesia con beneplacito de los líderes de ella, pues ahora vemos clubs sociales en vez de lugares en donde proclamamos la verdad de Dios. Por ellos deseo que se siente tome su Biblia y le de una buena leída, luego con otro café una nueva lectura pero con detenimiento, para llegar a entender y comparar si lo que usted esta viviendo diariamente es lo que aquí se escribe del ministerio de la iglesia.

El ministerio de la iglesia

Vamos a estudiar algunos pasajes de tres de las epístolas del Nuevo Testamento – 1 y 2 Timoteo y Tito – porque en ellas nos dice cuál debiera ser el ministerio y la estructura organizacional de la iglesia. Timoteo y Tito eran evangelistas. En la iglesia naciente un evangelista era un líder dedicado a fundar iglesias que iba a un área donde no había cristianos, ganaba a algunos para Cristo y establecía una congregación. Por lo general solía permanecer con la congregación durante un año, o a veces algo más, hasta que les había enseñado todo lo necesario. Cuando algunos de los miembros habían madurado lo suficiente, entonces elegía ancianos para que cuidaran de la iglesia en aquella ciudad y siguieran con la enseñanza. Luego él se trasladaba a otro lugar y empezaba de nuevo la obra de fundar una iglesia.

La tarea básica de la iglesia es enseñar sana doctrina. No es la de expresar las opiniones de un pastor, recitar ilustraciones desgarradoras que juegan con las emociones, recaudar fondos, presentar programas y entretener a la gente o dar devocionales semanales. En tito 2:1 Pablo escribe: “Pero tú habla lo que está acuerdo con la sana doctrina”.

Si queremos que la iglesia de Cristo Jesús esté protegida contra la falsa doctrina, los ancianos que la dirigen deben ser fieles en enseñar sana doctrina. Otras muchas cosas son también buenas, pero no son prioritarias. Como ministro de Jesucristo, soy primero y ante todo responsable ante Dios por la pureza de la iglesia y su protección contra la falsa doctrina. Todos los ministros del evangelio tendrán que responder ante Cristo por la fidelidad con que protegieron y alimentaron al rebaño. Lamentablemente, hay muchos pastores cuyas iglesias esperan que ellos hagan cualquier cosa excepto lo que Cristo quiere: Enseñar la Palabra de Dios. Sus energías las utilizan en muchos otros deberes pero no en su principal tarea.

Estos son algunos de los pasajes que encajan la predicación bíblica:

2 Timoteo 1:13-14: “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”. La palabra forma implica que la instrucción regular en la iglesia debiera ser la enseñanza de la sana doctrina.

2 Timoteo 2:1-2: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. El pastor enseña a su congregación la sana doctrina a fin de que ellos se la puedan enseñar a otros.

2 Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. El ministerio eficaz se centra en la enseñanza de la doctrina, y la clave es el estudio diligente.

2 Timoteo 2:24-25: “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad”.

2 Timoteo 3:14-17: ” Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. Si deseamos que los cristianos lleguen a ser espiritualmente maduros, los lideres de la iglesia deben predicar de todas las Escrituras.

2 Timoteo 4:1-2: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.

Así, pues, el ministerio de la iglesia es simple: Enseñar sana doctrina. La única manera en que podemos agradar al Señor y obedecer al Espíritu es predicar sana doctrina según el modelo de los primeros evangelistas.

John Macarthur.

Nuestra tarea mi queridos amigos es formar personas,  hacer discípulos para que la Palabra de Dios sea predicada por ellos, y por cada uno de nosotros a toda la gente en todo lugar, pero es necesario formar, enseñar, y esa debe de ser nuestra prioridad, Libro por libro, capítulo a capítulo, versículo a versículo, pero toda la verdad desde el Génesis hasta Apocalipsis, entonces pastores, maestros, nuestro esfuerzo está claro: a formar gente, clases de discípulado en donde enseñemos y aprendamos la verdad. Recuerde, si queremos tener en nuestra congregación cristianos maduros y comprometidos que enseñen a otros, debemos los líderes enseñarles toda la Palabra con amor, en verdad y con el Espíritu Santo como guía. Nos vemos y bendiciones.

Una dura verdad

Que tal mis amigos, hoy les traigo un tema interesante y que nos puede ayudar a seguir el verdadero camino o a tratar de encontrarlo. Estube caminando por algunas iglesias como usted sabe y sino, dele una miradita a los post anteriores y se dará por enterado, y muchos pastores creen que el éxito del cristianismo depende de lo popular que sea o de lo popular que lo hagamos y para ello no importara que hagamos si con eso llenamos los templos, tratamos de que nuestra banda de músicos se escuche lo mejor posible, adquiriendo un complejo equipo de sonido, y tratamos de que cada domingo nuestros musicos suenen como los propios ángeles, muchas veces interfiriendo en lo que Dios va a hacer en medio de la adoración, por el hecho de querer que se escuche mejor.

Pero por otro lado a veces en el ambiente de la iglesia de mente verdaderamente abierta (¿¿??), presentan un evangelio reinventado y diseñado a la moda que sutilmente elimina la ofensa del evangelio, e invita a la gente al reino por un sendero fácil. Descartan todas las cosas difíciles de creer en cuanto al sacrificio de uno mismo, a aborrcer a la familia y cosas por el estilo. Decir la verdad llega a ser un ajuste nada sabio en la carrera.

Los pastores de las iglesias locales muchas veces estilizan las reuniones para que se vean, suenen, se sientan y huelan como el mundo, a fin de eliminar la resistencia del pecador y seducirle al reino por un sendero fácil y familiar. La idea es hacer que el cristianismo sea fácil de creer. Pero la verdad sin barniz, sin tergiversación ni modificación, inevitable, es que el evangelio es en verdad difícil de creer. Es más, si se deja sin ayuda al pecador, le es absolutamente imposible. Esta es la filosofía de moda: “Si les gustamos, les gustará Jesús”. Este artificio funciona superficialmente, pero solo si le hacemos acomodos a la verdad. No podemos criticar a los predicadores locales por reinventar el evangelio, porque no están actuando en forma distinta a los televangelistas de renombre y otros evangélicos más ampliamente conocidos. Para mantener sus cargos de poder e influencia, mantienen una tenue alianza con el mundo en el nombre del amor, el atractivo y la tolerancia, y para conservar contentos en la iglesia a los inconversos, deben reemplazar la verdad con algo suave e inofensivo.

Para mí la única pregunta es: ¿cómo hago mi parte? ¿Cuál es mi responsabilidad? Con toda certeza no puede ser acomodar el mensaje. El mensaje no es mío; viene de Dios, y es por ese mensaje que El salva. No solo, no puedo acomodar el mensaje, sino que tampoco puedo acomodarlo en el costo. No puedo cambiar las condiciones. Sabemos que Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo” (Lucas 9:23).

Ahora mi amigo entienda bien esto: La predicación de la verdad de veras influye en el mundo y genuinamente cambia un alma a la vez. Eso sucede solo mediante el poder del Espíritu Santo que da vida, que envía luz y que transforma el alma, en perfecto cumplimiento del plan eterno de Dios. Su opinión o la mía no es parte de la ecuación.

Bueno mi amigo es difícil de creer, pero seguimos y nos estamos viendo pronto, bendiciones.

Comentando: Difícil de creer – John Macarthur

Que tal queridos amigos, hace un tiempo empece a darles algunos comentarios sobre libros que venía leyendo, y viendo como vamos caminando por aquí, he retomado nuevamente el punto, hoy nos dedicaremos a un libro escrito por el pastor John Macarthur titulado: Difícil de creer, se los recomiendo, si es que usted verdaderamente esta buscando la verdad.

No existe un evangelio fácil para el usuario y sensible al indagador, solo existe la verdad. Los pastores y maestros que diluyen el evangelio de Cristo para hacerlo más popular y atrayente son responsables de conducir a su público amante de la diversión por el camino que lleva al castigo eterno.

Este libro es el tratado resuelto y sin miramientos de John Macarthur sobre la tendencia moderna de alterar el mensaje verdadero del cristianismo con el fin de complacer los caprichos y deseos de una cultura que espera recibir mensajes sin confrontación, respuestas fáciles y compromisos superficiales.

Demasiadas personas quieren a un Jesús especialista en publicidad y mercadotecnia que se encargue de hacerlos saludables, felices y prósperos. Pero Jesucristo no es el genio en la botella de nadie. El es el Salvador que murió en agonía para satisfacer la ira de un Dios santo y perdonar los pecados de la humanidad. La fe en El demanda una disposición a hacer cualquier sacrificio que El pida. La dura verdad del cristianismo es que el costo es muy alto, pero las recompensas son inestimables: Vida eterna y abundante que solo viene como resultado de seguir fielmente a Cristo.

“Si quiere seguir a Cristo hasta el cielo, este es el mensaje: niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígalo. ¿Oye esto en el evangelio contemporáneo? ¿Alguna vez oye esto en el mensaje que da algún predicador por televisión o algún evangelista? ¿Oye alguna vez vez que alguien se levanta de entre la multitud y dice lo siguiente?: “Si quiere usted convertirse en creyente, !renuncie a la vida! Rehúse asociarse con usted mismo, rechase todas las cosas que su ego anhela, quiere y espera. Esté dispuesto a morir por amor a Cristo, si es necesario, y mientras vive como un esclavo, sométase en obediencia a Jesucristo” !Eso no vende! No es un brilante mercadeo…

…siempre oigo que alcanzar la salvación es fácil. “!Simplemente llene esta tarjeta!” “!Tan solo alce la mano!” “!Simplemente pase al frente mientras el coro entona una estrofa más!” “Solo repita esta oración”. “Simplemente pídale a Jesús que entre en su corazón”. Suena tan sencillo. El único problema es que ninguna de esas acciones tiene nada que ver con la salvación verdadera ni con pasar por la puerta estrecha…”

Si le parecio interesante, busquelo, y podrá comprobar que muchas veces es difícil de creer, nos vemos y comunicamos muy pronto.

Gracias

Victor