Puestos los ojos en los guías espirituales

Bueno volvemos, es pronto, me imagino que aún no se recupera de los anteriores post, pero mi amigo es necesario estudiar la Palabra, (sigo leyendo Mateo) y parece que no es el fuerte de nosotros los cristianos, leemos la Biblia como los letreross de caminos, !de pasada!, no nos detenemos ni en los Stops de las esquinas, menos nos detendremos a releer la Palabra de Dios (claro esta, con algunas honrrosas excepciones), pero mi amigo, vuelva a tomar la Biblia en sus manos, si aún no se ha comprado una, no se preocupe asi como va, no creó que la necesite, pero en fin, usted que si tiene una, mi amigo, sabe que no muerde y empecemos, encontre una galletita, un poco rancia pero en fin es comida, mi café infaltable para no dormir, la noche es larga y no se aleje porque seguiremos por aquí muy seguido.

«Hermanos, sed imitadores de mi, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros» (Filipenses 3:17).

Desde hace tiempo he venido diciendo de que muchas veces, en muchos lugares y de boca de líderes de congregaciones dicen a quien quiera escucharlos y a quienes no quieran tambien, una frase celebre, «No me miren a mi que cometo errores, sino miren a Cristo», bueno y al poner cara de santos, pues parece que debemos creerles,  luego de repetir estas palabras, son más pecadores aún, porque se apartan de la Palabra de Dios, por no aceptar el compromiso entregado por Dios desde el mismo cielo a los que por El son llamados, los guías espirituales son esenciales para la iglesia porque necesitamos ver vivir el cristianismo delante de nosotros. Pablo le dice a Timoteo y por favor este versículo lealo varias veces y sobre todo tenga siempre en cuenta de lo que se dice desde los pulpitos: «sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza» (1 Timoteo 4:12). Un guía espiritual debe llevar una vida ejemplar porque debe mostrarles a otros la senda, el camino que debe seguir el cristiano, que es discípulo de Jesucristo, para encontrar la puerta que conduce al paraíso. Las personas pueden ver la perfección en Cristo y pueden leer acerca de Pablo, pero también necesitan a alguien a quien puedan observar y con quien puedan hablar, de cómo llegar a poder ser ejemplo a seguir, las pruebas, los triunfos y derrotas en el caminar cristiano, el saber de que a pesar de las circunstancias se puede seguir el camino. Necesitan ver la virtud, la humildad, el servicio altruista, la disposición a sufrir, la devoción a Cristo, el poder resistir ante la tentación, el valor y el crecimiento espiritual en la vida de alguien cerca de ellas.

Una gran carga y preocupación que existe en mi corazón es que los pastores, ancianos y en general los líderes de todas las iglesias sean el tipo de ejemplos que Dios les ordena que sean. Es muy importante enseñar la verdad, pero es igualmente importante que esa verdad sea apuntalada por una vida virtuosa.

Por ello mi querido amigo, líder, debemos arrepentirnos de nuestro caminar muchas veces ambiguo, debemos de pedir perdón a Dios y empezar a caminar como la Palabra de Dios nos ordena, el líder debe de ser una persona digna de ejempo a seguir, porque el líder (llamese pastor, maestro, ujier, etc.) daremos cuentas de lo que hemos enseñado y predicado al pueblo de Dios. Bueno mis amigos, (aunque después de estos post, me queden menos de los que me quedaban) nos vemos, bendiciones y regrese pronto, porque seguimos, !si!, callarnos, !jamás!. (De pasada sería bueno que le dé una leída a dos versículos antes y un par después, para entender mucho mejor lo que aquí se escribe Filipenses 3:15-19).

Comentando: Difícil de creer – John Macarthur

Que tal queridos amigos, hace un tiempo empece a darles algunos comentarios sobre libros que venía leyendo, y viendo como vamos caminando por aquí, he retomado nuevamente el punto, hoy nos dedicaremos a un libro escrito por el pastor John Macarthur titulado: Difícil de creer, se los recomiendo, si es que usted verdaderamente esta buscando la verdad.

No existe un evangelio fácil para el usuario y sensible al indagador, solo existe la verdad. Los pastores y maestros que diluyen el evangelio de Cristo para hacerlo más popular y atrayente son responsables de conducir a su público amante de la diversión por el camino que lleva al castigo eterno.

Este libro es el tratado resuelto y sin miramientos de John Macarthur sobre la tendencia moderna de alterar el mensaje verdadero del cristianismo con el fin de complacer los caprichos y deseos de una cultura que espera recibir mensajes sin confrontación, respuestas fáciles y compromisos superficiales.

Demasiadas personas quieren a un Jesús especialista en publicidad y mercadotecnia que se encargue de hacerlos saludables, felices y prósperos. Pero Jesucristo no es el genio en la botella de nadie. El es el Salvador que murió en agonía para satisfacer la ira de un Dios santo y perdonar los pecados de la humanidad. La fe en El demanda una disposición a hacer cualquier sacrificio que El pida. La dura verdad del cristianismo es que el costo es muy alto, pero las recompensas son inestimables: Vida eterna y abundante que solo viene como resultado de seguir fielmente a Cristo.

«Si quiere seguir a Cristo hasta el cielo, este es el mensaje: niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígalo. ¿Oye esto en el evangelio contemporáneo? ¿Alguna vez oye esto en el mensaje que da algún predicador por televisión o algún evangelista? ¿Oye alguna vez vez que alguien se levanta de entre la multitud y dice lo siguiente?: «Si quiere usted convertirse en creyente, !renuncie a la vida! Rehúse asociarse con usted mismo, rechase todas las cosas que su ego anhela, quiere y espera. Esté dispuesto a morir por amor a Cristo, si es necesario, y mientras vive como un esclavo, sométase en obediencia a Jesucristo» !Eso no vende! No es un brilante mercadeo…

…siempre oigo que alcanzar la salvación es fácil. «!Simplemente llene esta tarjeta!» «!Tan solo alce la mano!» «!Simplemente pase al frente mientras el coro entona una estrofa más!» «Solo repita esta oración». «Simplemente pídale a Jesús que entre en su corazón». Suena tan sencillo. El único problema es que ninguna de esas acciones tiene nada que ver con la salvación verdadera ni con pasar por la puerta estrecha…»

Si le parecio interesante, busquelo, y podrá comprobar que muchas veces es difícil de creer, nos vemos y comunicamos muy pronto.

Gracias

Victor