Tema: Lenguaje, postergación y esperanza

Peruano sin tiempo,
“Ya pe virrey, para cuándo el puente”. “Ahorita, hijo. Ahorita”. El puente de piedra demoró 40 años. Tres virreyes se murieron esperando. “Ahorita” en el Perú dura una dinastía.
“Ya pe jefe, para cuándo el aumento”. “Ahorita. El otro mes”. “Ya pe amor, para cuándo nos vemos”. “Ahorita que salga de la chamba”. “Ya pe Dios, para cuándo la respuesta”. “Ahorita, hijo. Ahorita”.
El “ahorita” peruano es el purgatorio del tiempo. No es sí. No es no. Es un talvez que te deja viviendo en la sala de espera de tu propia vida.
Los judíos esperaron al Mesías 400 años de “ahorita”. Cuando llegó, estaban tan acostumbrados a la espera que no lo reconocieron. Lo mataron por apurarlos.
Quizás tu “ahorita” ya llegó y no lo viste porque estabas mirando el celular. Quizás el puente eres tú. Quizás el aumento es decir que no. Quizás Dios ya respondió y tú sigues en la sala de espera.
Hoy, cumple un “ahorita”. Uno solo. Llámala. Renuncia. Perdona. A ver si el Perú se mueve cuando tú te mueves.
Nos leemos cuando el ahorita sea ahora, y llegues con una taza de café.
Tu compatriota
Vick
Conversando con una taza de Café
-Vick-yoopino