!Sabiduría! para pedir, para buscar, para llamar

Bueno mis queridos amigos, seguimos por aqui intentando buscar más de Dios y leyendo una vez más nuestra Biblia, que con el compromiso hecho con el pastor, hemos empezado a leer Mateo, y hemos vuelto ahora a darle otra leída con mayor detenimiento y sobre todo buscando la revelación y la Palabra que podamos compartirla luego con ustedes, por lo tanto, tenga un poquitín de paciencia y le daremos algún estudio en las próximas horas. Pero hoy que hace un poco de frio, con nuestro acostumbrado café, ya que sin café es imposible agradar a Dios, vamos hoy a conversar con respecto a la sabiduría que debemos de tener los cristianos con respecto a ciertos versículos que al leerlos creemos que ha llegado navidad y debemos presentar nuestra lista de pedidos, pero vayamos sin más preambulos a leer nuestra Biblia.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7-8)

Tener la sabiduría de Dios está entre las mayores necesidades que tenemos. La sabiduría de Dios nos ayuda a tomar decisiones prudentes a lo largo de nuestra vida cristiana; a optar por el camino de Dios y rechazar el camino del mundo en toda situación.

Usted dirá, y bueno que quiere decir esto con relación al versículo en cuestión, bueno mi amigo vamos a explicarlo, en estos días, si usted pone atención a la serie de enseñanzas que se vienen dando desde algunos pulpitos (ojo no son pulpos chiquitos) pero usted escucha, que debes pedir, que encontraras todo lo que tu corazón desea, que se te abrirán todas las puertas, de que si tocas, las ventanas de los cielos se abrirán de par en par y recibiras las bendiciones que ya son tuyas, porque Jesús ya pagó por ellas y que ahora debes exigir que se te entreguen, mi amigo parece que llegamos a Navidad y que debemos presentar nuestra lista de pedidos a papá Noel y todo lo que querramos el 24 por la noche, (o cualquier día que usted pida) el viejito pascuero lo va a dejar a los pies de nuestro arbolito, o cama, donde usted desea, escuchamos esto y todos somos felices y pedimos como si la nieve cayera en verano, nos falta papel para nuestra lista, hasta que recobramos el sentido y alguien por allí, debilmente en algunos casos, otros con voz de trompeta les dice a todos: “Asi no es, esto es un engaño del diablo” algunos quieren ahorcar al hermanito que dice esto, pero luego que me suelten el cuello les quiero decir.

Miren mis hermanos el versículo es totalmente cierto, pero para poder pedir , buscar las bendiciones, llamar a que se cumplan nuestras oraciones, hay una pequeña condición que viene escrita en letras pequeñitas, que nadie, ni siquiera los lideres de las congregaciones muchas veces prestan atención, (o no combiene darse cuenta) para todo esto debemos tener la sabiduría que viene de lo alto, si porque Dios te la dará, para que puedas saber y entender como debe de estar tu relación con Dios para pedir, si llamas al Espíritu Santo, a que viva en tu corazón y seas transformado al mismo pensamiento de Jesús, ahora si, cuando estes en una relación directa con el Padre, entonces todo aquello que pidas se te dará y si llamas se te abrirá y todas las bendiciones vendrán sobre ti, porque todo lo que pidas, todos tus pensamientos, todos tus deseos, serán los que el Espíritu Santo ha puesto en tu corazón, ya se acabó, el pedir la millonada de dinero que necesitas para ser rico, ya no vas a pedir el carro nuevo que quieres para ir a hacer las compras, ni siquiera vas a tocar para tener un mejor trabajo que el que tienes, ya no pediras ni tu nuevo iPhone5, mucho menos tu iPad3, ni la casa nueva, ni la de verano en Paris, ya que tu pedido estará en la misma comunicación con lo que el Padre quiere para ti, porque recuerda siempre, Jesús no murió, ni por tu carro, ni por tu trabajo, ni siquiera para que puedas dar la vuelta al mundo en un crucero de verano, murió por ti y por mi, entonces, si lo más importante y por lo cual derramó su sangre, somos nosotros, tu vida y mi vida debe estar comprometida con Dios y Su Palabra,  allí mi amigo se cumple este versículo, antes, puedes pedir, puedes llamar, pero sientate porque o cambias o es mejor que te compres una almohada porque tienes para rato, y yo sé que la misericordia de Dios actúa, pero también se que Dios es un Dios justo y dará a cada uno lo que merece.

La Biblia presenta muchos mandamientos y principios para la vida cristiana, pero no es un manual exhaustivo de métodos y reglas para toda situación concebible. Eso no sería muy práctico, e impediría que confiáramos solamente en Dios. El quiere que leamos su Palabra cada día de modo que podamos conocer sus principios para una vida recta y que podamos orar sabiamente pidiendo dirección cuando tenemos que tomar decisiones difíciles.

En las Escrituras el Señor presenta a los creyentes la verdad suficiente para vivir de manera responsable, y suficiente misterio para llevarlo a El en la oración confiada: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5)

Entonces mi amigo y ya para terminar, busque de Dios, pida sabiduría, y cuando la tenga, podrá saber, qué es lo que pedirá, que es lo que buscará y a quién y dónde llamará, seguramente la lista de Navidad se le reducirá tremendamente, porque el hacer la voluntad del Padre será ahora su principal preocupación y deleite, nos seguimos comunicando, bendiciones y ya viene más, tan solo espere unas horas, y por favor ore, para que la voluntad de Dios se haga en nosotros, (en usted y yo), gracias.

A punto de tirar la toalla

Bueno queridos amigos y hermanos en Cristo, y visitantes que espero que vuelvan a darse una vuelta por aquí. Les transcribo una carta que recibio el pastor John Macarthur y que muestra muchas cosas que en nuestras iglesias se ve a menudo, seguramente usted pastor o lider de alguna congregación, estara familiarizado con este asunto, al final daremos nuestra impresión.

Una vez recibí una carta de un joven pastor que estaba pensando en dejar el ministerio, y lo que decía me rompió el corazón. Esto es lo que él esribió:

Permítame explicarle algo que me tiene preocupado y que todavía no he podido corregir, y que me esta llevando a pensar en dejar el ministerio. Quizás el Señor quiera usar sus conocmientos para darme a mi algo de luz.

Creo firmemente que el liderazgo de la iglesia debiera ser lo mejor de lo mejor, no solo en sus vidas espirituales personales, sino también en ejemplo para los que dirigen. No quiero decir que el líder tiene que ser perfecto o sobrehumano, pero sí que debiera tener una relación personal viva y creciente con nuestro Señor. Creo firmemente que si los líderes de una iglesia no presentan un estilo de vida de compromiso y dedicación con el Señor y con su iglesia, sus seguidores tampoco lo van a hacer.

El problema, pastor MacArthur, es que las dos terceras partes de nuestros líderes elegidos, solo vienen a los cultos una vez a la semana. No estoy diciendo que todos tienen que estar presentes cada vez que se abran las puertas del templo, pero sí creo que, excepto en el caso de situaciones imprevistas, enfermedades y vacaciones, los líderes de la iglesia deberan esforzarse por estar presentes en los cultos de la iglesia, sino por otra razón, al menos para animar a los santos y al pastor. Encuentro bastante difícil de creer que se pueda proveer de un buen liderazgo cuando los líderes no pasan suficiente tiempo con los creyentes para enterarse de cuáles son sus heridas y temores. En nuestras reuniones de consejo de diáconos, encuentro que la mayor parte del tiempo se pasa en asuntos que no tienen relación directa con las necesidades de las personas. Creo que es debido a eso, nuestra iglesia se encuenntra estancada, lo que equivale a que estamos retrocediento en vez de avanzar. Varias veces pedí a los líderes que pensáramos juntos sobre esto (algunos de ellos incluso no son muy fieles en asistir a las reuniones), pero sin ningún resultado.

No estoy hablando acerca hombres y mujeres que sencillamente no pueden acudir a las reuniones, sino de personas que no quieren hacerlo. Algunos de los líderes dicen que están muy ocupados, demasiado cansados al final del día, o ni siquiera se excusan. Pero esos líderes no tienen ningún reparo en recordarme que ellos son los que deciden en la iglesia. Eso sucede a menudo. He llegado a la conclusión de que si eso continúa así en el próximo año, estoy listo para dejar el pastorado. ¿Cómo es posible que un pastor pueda dirigir su iglesia, establecer los programas que se necesitan y desarrollar un liderazgo espiritual si no se puede conseguir que los demas líderes le apoyen? Estoy abierto a su consejo. Creo sinceramente que nuestra iglesia tiene grandes posibilidades pero mientras tanto que seamos tibios, el Señor no va a bendecirnos o a usarnos.

Esa carta la podían haber escrito miles de diferentes pastores (en los cuales yo mismo me incluyo, ojo yo, Victor) porque es común para las personas dar por supuesto las cosas buenas que Dios les ha dado. Yo no quiero que eso suceda en nuestra congregación, no quiero que las personas se olviden del Señor. Quiero que ellos continúen temiendo su santo nombre.

Mi hermano, quizás, usted pueda decir, al igual que yo, pero si está carta es todo aquello que me viene sucediendo, y si mi amigo, pero la cuestión es ¿qué hacemos? bueno no creo que sea aconsejable hacer bajar fuego del cielo y que los consuma, como hemos pensado muchas veces, sino empezar a formar hombres y mujeres para todos juntos poder hacer la obra de Dios. Tenga usted líder, pastor o miembro de alguna congregación, espero que los de la congregación “Nueva Generación en Cristo” en la cual hoy me congrego, también lleguen por aquí.

La iglesia es un cuerpo, y debiéramos prestarle gran atención a su anatomía. Una iglesia necesita tener una estructura adecuada (un esqueleto), sistemas internos (ciertas actitudes), músculos (diferentes funciones), y carne (la forma de los programas). Elimine algunos de estos componentes esenciales, y el cuerpo no puede sobrevivir. Hay ciertas verdades esenciales que una iglesia tiene que creer y sostener firmemente si quiere contar con una estructura sana y fuerte. Estas doctrinas son inalterables y nunca negociables; no pueden quedar comprometidas bajo ningún concepto. Si usted cede en cualquiera de estos puntos destruye a la iglesia y esta se convierte en un bulto amorfo, que no tiene forma o como decimos normalmente “no tiene ni pies ni cabeza”.

Hoy la iglesia parece pensar que su meta es ayudar a las personas a sentirse mejor acerca de sí mismas. No les ofrece a las personas otra cosa qué placebos espirituales. Se enfoca en la psicología, en el amor propio, en el entreteniemiento y en otras mil diversiones para tratar de satisfacer esas necesidades.

La iglesia ha sido reducida de un organismo que hace incapié en conocer y glorificar a Dios a una organización enfocada en las necesidades humanas. No se dan cuenta de que si usted conoce a Dios y le glorifica, las necesidades de su vida quedarán satisfechas. “El temor a Jehová es el principio de la sabiduría” (Pr. 9:10) Cuando usted goza de una relación correcta con Dios, todo lo demás cae en su justo lugar. Muchos predicadores en el nombre de Dios y algunos por desconocimiento e ignorancia, otros por malicia y beneficio propio, quieren sacar a Dios de su trono y convertirlo en un siervo que tiene que hacer todo lo que ellos le pidan que haga. Las personas tienden a ser irreverentes; no saben cómo adorar a Dios. Algunas personas piensan que la adoración es todo aquello que les produce sentimientos agradables. Conocen muy poco acerca de Dios. Hay demasiadas Martas y muy pocas Marias en la iglesia (Lucas 10:38-42). Estamos tan ocupados sirviendo y tratando de que el servicio salga espectacular, que no dedicamos tiempo a sentarnos a los pies de Jesús. No temblamos ante la Palabra de Dios. No nos atrevemos a enfrentarnos a la santidad de Dios y a nuestra pecaminosidad de modo que podamos ser usados para su gloria.

Ahora mi hermano, pastor , líder, visitante de alguna iglesia, ¿qué debemos hacer? simple, empecemos a conocer a Dios, y formemos discípulos de Jesucristo, busquemos en medio de Su Palabra, su voluntad y sobre todo empecemos arrepintiendonos de nuesra vida pasada, hagamos un compromiso con Dios y empecemos a caminarr y guiar verdaderamente al pueblo de Dios, sin conocerlo jamás nos podremos autotitular, “hijos”, ni mucho menos poder decir a los cuatro vientos que “El es nuestro Señor”, bueno ¿empezamos?, perfecto, no deje de visitarnos e iremos estudiando lo que Dios quiere para su iglesia, para usted y para cada uno de los que por aquí nos visitan, dejeme sus comentarios para poder mejorar este blog, gracias y bendiciones.

Obreros para la construcción

Nuevamente por aquí, pero ahora con un tema interesantísimo, es necesario que usted este comodo y que ponga sus cinco sentidos en lo que va a leer, he tenido un tiempo meditando lo que vamos a conversar, y sobre todo me he tomado el tiempo para preguntar, por aqui y por alla, hablar con algunos pastores, al respecto y sobre todo he buscado qué dice la Biblia al respecto (utilizo la versión Reina Valera 1960, que me parece la llamemosle más acertada), por lo cual nuevamente como es una conversación informal entre amigos, preparece un cafecito, doble, para que no se me duerma, tome su Biblia y agarreme a bibliazos si no es correcto lo que digo, pero sobre todo preste mucha atención, y si tiene dudas, corra con algún líder o su pastor para que le dé respuestas a sus incognitas.

Ahora si, con las salvedades del caso empezamos. En estos tiempos que corren que cada día nos trae una sorpresa nueva y que la crisis del ladrillo aún no nos deja y que por países de Europa estan muy mal y que así como USA los contagio hace unos años, hoy nos están devolviendo el mismo virus, lo único que este virus es más duro de frenar, pero eso ha hecho que algunos líderes de iglesias, como la que usted visita o es miembro (quizás) les gusta que se piense de ellos como hombres de empresa, porque han tenido la revelación de que la iglesia de Jesucristo, hay que manejarla como a COSCO o Safeway, otros se creen estrellas o presentadores de televisión, otros han entrado en la iglesia como filósofos, o psicoanalistas, abogados de migración y nos dan la receta para entrar al cielo, saltandonos la barda, pero mi amigo, esas ideas que a la primera mirada parecen buenas, estan en clara oposición con lo que las Escrituras nos dice, sobre los líderes que debemos tener en las congregaciónes, que algunos han convertido en tienda de remate, o de segunda mano, o en circos que hasta a payasos invitan a darnos su testimonio, incluyendo a aquellos artistas que tienen 5 meses de convertidos y los quieren hacer pastores, no, más neofitos, no necesitamos, !por el amor de Dios!.

Si usted tiene su Biblia a la mano (de lo contrario comprése una, corra, aquí lo esperamos, le prometo no irme) (¿ya regreso?, bueno seguimos) 2 Timoteo 2, Pablo usa siete metáforas diferentes para decirnos cuáles son las características esenciales del liderazgo. Como un maestro (v.2), un soldado (v.3), un atleta (v.5), un labrador (v.6) un obrero (v.15), un vaso (v.20-21), y un esclavo (v.24). En donde si usted se dá cuenta de lo que significa cada una de estas características, nos dan ideas de sacrificio, trabajo, servicio, privaciones, esfuerzo, nos hablan de las responsabilidades del liderazgo espiritual. Jamás esto nos puede hacer pensar que el liderazgo es algo fácil y encantador, recuerde que el liderazgo dado por Jesucristo es aquel que enseña la verdad de la Palabra de Dios y que guia a los miembros de una congregación por los pasos dados por el maestro.

El liderazgo en la iglesia no se supone que sea encantador ni tampoco es un manto de posición elevada que se confiere a la aristocracia de la iglesia, como algunos lo pintan y lo demuestran ubicando sillones y hasta reclinadores en el altar para que el liderazgo se siente, tratando de buscar ser reconocidos se sientan en las primeras bancas creyendo asi que Dios los va a ver en mejor forma, yo pienso diferente, el liderazo debe sentarse al final, ¿la razón? porque desde allí usted lider, podra ver si alguien tiene una necesidad, al frente, será muy díficil, de igual forma se dará cuenta quien o quienes no llegaron a la iglesia, para poder hacer la obra para la cual fue llamado, pastorear a las ovejas. En una iglesia que asistí, pasaron meses para que supieran que estaba allí, nunca conocí al lider de varones, mucho menos al de matrimonios, jamás, supieron que me fui, (que tal liderazgo, y ellos nos van a guiar al cielo). Este liderazgo, tampoco se obtiene por antiguedad, ni se compra con dinero, ni se hereda, usted puede tener el llamado de Dios, pero no por ello, ni su esposa ni mucho menos sus hijos lo tienen, porque algunos pastores entregan el mando de la iglesia a sus hijos, por el hecho de creer que Dios también los llamó a ellos, Dios llama a toda persona a que se arrepientan, pero no necesariamente a seguir los pasos del papá o del esposo. No cae necesariamente en las manos de aquellos que son exitosos en los negocios o finanzas, tampoco se entrega por la inteligencia y talento. Sus requisitos y aquí mi querido amigo, lealo dos veces, ya sea usted pastor, maestro, evangelista, etc., son: un carácter irreprensible, madurez espiritual y disposición de servir humildemente.

Si usted mis queridos amigos, recuerdan lo que leyó en su Biblia se dará cuenta de que la metáfora predilecta del Señor Jesús para el liderazgo espiritual, que El la usó a menudo para describirse a sí mismo, era la del pastor; uno que cuida del rebaño de Dios. Todo lider de la iglesia es un pastor (recuerde bien esto, y que cómo pastores daremos cuentas). Un pastor, dirige, alimenta, cuida, consuela, corrige (aunque a nadie le guste) y protege. Estas son las responsabilidades que nadie debe olvidar.

Si usted ve a su alrededor, los pastores carecen de una posición social. En la mayoría de culturas, el pastor ocupa una de las posiciones más bajas, solo dentro del reino de Dios muchos de ellos se han creído la mamá de los pollitos y creen que deben ser servidos, de merecer hoteles de cinco estrellas cuando van a predicar a otras ciudades y de cobrar por hacer la obra de Dios, otros inclusive, si no van a iglesias de renombre, o de tantos asistentes, pues simplemente no van, esto mis queridos hermanos no es de Dios, cuántos y diganme por favor en un comentario, de esos grandes televangelistas, cantantes, llegaran a una congregación de 50 personas, !Jamás!, porque allí ni venderan sus libros, ni compraran sus CDs, mucho menos dejarán una gran ofrenda, o ¿cuándo? viajarán a pueblitos en las sierras de nuestros países a promover el evangelio, ¿buena pregunta? encuentre usted la respuesta.

Bajo el plan de Dios, el liderazgo es una posición de servicio amoroso y humilde, es un ministerio, no una administración, es la iglesia de Jesucristo, no el restaurant “Tacos al pastor”, que algunos lideres creen. Aunque digan esa frase celebre “Todo lo hago en el nombre de Cristo” ¿será?. A los que, Dios verdadermente ha llamado para el minsiterio, no los ha llamado a ser monarcas reinantes, sino esclavos humildes, no individuos famosos e ingeniosos que saquen el pecho porque se pueden comprar camisas de 1,000 dolares, o tener carros último modelo, sino siervos diligentes. El hombre que dirige el pueblo de Dios debe de ser por encima un ejemplo de sacrificio, devoción, sometimiento y humildad.

Mire mi amigo, si usted esta caminando y pastoreando una iglesia debe de entender lo que aqui digo, el pastorear un rebaño espiritual no es tan sencillo, las demandas son muchas y los requisitos difíciles de satisfacer. No todos poseen las calificaciones requeridas, y entre los que las cumplen, pocos parecen brillar en la tarea. Sino mire alrededor, lideres que quieren hacerlo rico, prospero, que hasta le cuentan hasta tres a Dios para que les haga el milagro, que dicen prueba a Dios por tu milagro, que saltan, bailan, dan de gritos y te tumban para decirte que tienen la unción, sin darse cuenta de que el pastorado espiritual exige que verdaderamente sea primero un hombre piadoso, talentoso, de múltiples habilidades y de gran integridad. Recordemos que también los describe como, maestro, soldado, atleta, labrador y esclavo. Con todo, debe mantener la perspectiva y conducta de un pastor.

Bueno mis amigos, aqui nos quedamos, seguiremos, eso se lo prometo, pero mi amigo si es lider de alguna iglesia, es usted un siervo y el siervo está para servir, (como dice un dicho: “siervo que no sirve, no sirve”), reciba a la gente, mire por los que llegan y por los que no llegaron, ore por las necesidades y sobre todo que su caminar este de acuerdo a las normas escritas en nuestro libro esencial: La Biblia. Nos seguimos viendo y conversaremos más sobre este punto y muchos otros, gracias y bendiciones.

Tres pasos a seguir para ser creyente

Cualquiera que quiera seguir a Jesús al reino de Dios, es decir, cualquiera que quiera ser creyente, tiene que enfrentarse a tres mandameintos: 1) negarse a sí mismo, 2) tomar su cruz cada día, y 3) seguirlo. Cuesta creer estas palabras. No son agradables para el consumidor ni razonables para el que busca. El cristianismo ligero no se halla en ninguna parte. Pero este no es un pasaje oscuro, ni diferente de las demás enseñanzas de Jesús. Son principios que enseño firme y repetidamente en todo su ministerio, vez tras vez en todas las diferentes ocasiones.

La idea es que si uno quiere ser discípulo de Cristo y recibir perdón y vida eterna, debe rehusar asociarse !con la persona que uno mismo es! Usted está hastiado de su ego pecaminoso y ya no quiere tener nada que ver con esa condición caída. Y tal vez no solo consigo mismo sino también con su familia.

No es una invitación amistosa, es una advertencia: Si vienes a Cristo, tal vez las cosas en tu familia serán peores, no mejores. Puede producir una división en tu familia, como nunca antes la has experimentado. Si le das tu vida a Jesucristo, habrá un golfo impasable entre tú y las personas que no entregan su vida a El.

Recuerda usted cuando Jesús dijo: “Una cosa te falta: anda vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz”. Jesús hizo que saliera a relucir la justicia propia del hombre y luego dejó al descubierto su amor al dinero. El joven quería que Jesús le enseñara cómo tener la vida eterna, pero Jesús le dijo que el precio era abandonar su ilusión de justificación propia y más bien reconocer que era un pecador indigno y miserable. Tenía que estar dispuesto a someterse al Señor Jesús, aun si ello significara dejar todas sus posesiones terrenales. Tal vez Jesús no lo pida, pero el requisito para la vida eterna es estar dispuesto a dejarlo todo si El así lo pide.

Seguir a Jesús no es un asunto que dependa de usted o de mí. Ser creyente no es cuestión de nosotros, no es custión de estima propia. Mas bien es cuestión de estar hastiados de nuestro pecado y de nuestra desesperación por el perdón. Es cuestión de ver a Cristo como el invaluable Salvador del pecado, la muerte y el infierno, para que voluntariamente dejemos a un lado lo que sea necesario, aun si nos cuesta nuestra familia, nuestro matrimonio y lo que sea que atesoremos y poseemos. No puede ser más claro que esto: Si usted trata de aferrarse a sí mismo, a su plan, a su agenda, a su triunfo, a su autoestima, pierde el perdón y el cielo.

Si quiere seguir a Cristo hasta el cielo, este es el mensaje: Niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígalo. ¿Oye esto en el evangelio contemporáneo? ¿Alguna vez oye esto en el mensaje que da algún predicador por televisión o algún evangelista? ¿Oye alguna vez que alguien se levanta de entre la multitud y dice lo siguiente?: “Si quiere usted convertirse en creyente, !renuncie a la vida! Rehúse asociarse con usted mismo, rechace todas las cosas que su ego anhela, quiere y espera. Esté dispuesto a morir por amor a Cristo, si es necesario, y mientras vive como un esclavo, sométase en obediencia a Jesucristo” !Eso no vende! No es un brillante mercadeo, pero es la verdad que usted escuchara en este blog.

Nos quedamos aquí, vuelvalo a leer, detenidamente y sobre todo preguntándose, ¿en dónde estoy yo, y a qué estoy dispuesto por llegar al reino de Dios?

Bendiciones y seguimos.

Antes de irme por el momento les dejo una alabanza para que pueda adorar al creador, es de la congregación “Nueva Generación en Cristo” si desea ver más, busquenos en YouTube, con el nombre de nuestra iglesia, y disfrute alabando y adorando a Jehová, nos vemos.