Tema: Apariencia, arquitectura y soledad
Peruano sin tiempo,
El virrey Amat trajo los balcones de cajón. Madera tallada, celosías, misterio. Las limeñas miraban la calle sin ser vistas. El balcón era para asomarse al mundo guardando el alma.
Tú también tienes balcón. Se llama Instagram. Subes la foto del café, del ceviche, del atardecer en la Costa Verde. Miras la vida de todos sin que vean la tuya. El story dura 24 horas y luego eres cascarón vacío otra vez.
El balcón virreinal duró 300 años porque era de cedro. Tu story no dura ni un día porque es de ansiedad.
Las tapadas usaban el balcón para coquetear sin consecuencia. Tú usas el story para existir sin compromiso. Ambos tienen miedo a que toquen la puerta.
David danzó sin balcón delante del Arca. Ridículo, sudado, real. Su esposa lo despreció desde la ventana. A veces hay que bajar del balcón para que te vean bailar y te juzguen. Es el precio de estar vivo.
Hoy, cierra la app y abre tu ventana real. A ver qué Lima te devuelve la mirada cuando no hay filtro.
Nos leemos sin celosías, acompañados por con café.
Tu compatriota.
Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino
