Episodio 00 – ¿De dónde venimos? El diario de un cristiano curioso en la era de la Patrística

Serie: «Café con los Padres»

Siempre me hice la misma pregunta: ¿Qué pasó al día siguiente de que murió el último apóstol?

Como cristiano protestante, a veces cometemos el error de saltar en el tiempo. Leemos el libro de Hechos, cerramos el Nuevo Testamento y, de pronto, aparecemos mágicamente en 1517 con Martín Lutero y la Reforma. Pero hay un vacío de 1400 años en el medio. Jesús ascendió, los apóstoles partieron, y la Iglesia no se congeló; la Iglesia siguió viva, sufriendo persecuciones, reuniéndose en casas y defendiendo la fe con uñas y dientes.

Esos primeros siglos son la Patrística. Y no, no le pertenecen a una sola denominación moderna. Son las raíces profundas del árbol del que todos nosotros somos ramas hoy.

¿Por qué yo, como protestante, necesito asomarme a esta ventana?

Es nuestra historia de origen: Quienes defendieron que Jesús es Dios y hombre, quienes sufrieron en el Coliseo y quienes ayudaron a recopilar los libros de la Biblia que hoy tengo en mi mesa de noche, fueron ellos.

Para entender lo que creo: Muchas de las palabras que usamos hoy en la iglesia (como «Trinidad») no están explícitamente en la Biblia, sino que fueron pulidas por estos primeros cristianos para protegernos de errores.

Por pura identidad: No podemos saber realmente quiénes somos ni hacia dónde vamos si ignoramos por completo de dónde venimos.

Mi mapa de ruta: Los 4 tomos de Johannes Quasten

Para emprender este viaje como un simple lector hambriento de respuestas, decidí no improvisar. Me estoy guiando por los cuatro tomos de la Patrología de Johannes Quasten. ¿Por qué un protestante elegiría a un erudito católico para esto?

Tomo I (Los inicios): Me muestra a los «Padres Apostólicos», la primera generación que conoció en persona a los apóstoles o a sus discípulos directos. Es lo más cercano a Hechos de los Apóstoles que existe.

Tomo II (La Edad de Oro griega): Me lleva a los grandes pensadores orientales que explicaron la fe en medio de un mundo pagano y filosófico.

Tomo III (La Edad de Oro latina): Me introduce a gigantes como Agustín de Hipona, a quien el mismo Juan Calvino y Martín Lutero citaban sin parar porque sentó las bases de nuestra teología de la gracia.

Tomo IV (El desarrollo posterior): Me ayuda a ver cómo la Iglesia se estructuró y sobrevivió a la caída de los grandes imperios.

Quasten no me interesa porque sea un manual de teología sistemática para debatir con otros. Me interesa porque es el mapa más limpio, respetuoso, histórico y detallado que existe. Él no te dice qué opinar; simplemente te abre la puerta del túnel del tiempo, te muestra los documentos originales y te presenta a los personajes cara a cara.

No soy maestro, soy un viajero con un libro bajo el brazo.

No escribo esto como teólogo, pastor, maestro, ni experto, mucho menos iluminado. Lo escribo como un cristiano curioso con una colección de cuatro libros gordos en la mano y muchas ganas de entender a mi familia espiritual antigua. Te invito a leer este blog no para tomar una clase, sino para escuchar los ecos de aquellos que mantuvieron encendida la antorcha de la fe cuando todo estaba oscuro.

¡Acompáñame a descubrir nuestras raíces!. Pero en el caminar, no te olvides de traer un café.

  • Vick
  • Conversando con una Taza de Café.
  • -Vick-yoopino
  • –MiVivencia.com

Deja una respuesta