Julio de 2021. Ese fue mi último post. Lo recuerdo como se recuerda una despedida sin despedida: sin saber que era la última vez que escribiría aquí… hasta hoy.
Y es que uno no se despide de un lugar como este, aunque lo abandone. Un blog es como una habitación cerrada con las ventanas abiertas: siempre vuelve el polvo, pero también la luz. MiVivenci.com nació en mayo del 2010, cuando todavía creía que escribir era un acto solitario. Hoy, después de todo lo vivido, sé que escribir es también un acto de regreso.
Intenté entrar estos días, y como suele ocurrir con las viejas casas digitales, el WordPress se puso rebelde. Me bloqueó, me ignoró, me puso a prueba. Pero aquí toy. Volví. Más terco que antes y con muchas historias que no me caben en los videos que hago, ni en los mensajes que dejo sueltos en redes. Este espacio merece algo más íntimo. Más directo. Más mío.
Desde el último post han pasado tres años… y treinta vidas. Cambié de país, cambié de casa, volví a convivir con el pasado (literalmente), y de pronto todo se llenó de series, cámaras, guiones, demonios, cristianos, brujas, cafés y preguntas sin respuestas.
Así que este no es solo un regreso. Es una declaración. MiVivencia.com está de vuelta. Y ahora sí, con ganas, con ritmo y con todo lo que no se puede decir en voz alta… pero se puede escribir.
Si alguna vez leíste algo aquí, gracias. Si es tu primera vez, bienvenido. No prometo orden ni frecuencia, pero sí historias reales, absurdas, inquietantes y a veces incómodamente verdaderas.
Porque eso somos, al fin y al cabo: una suma de vivencias. Y aquí toy, otra vez.
Conversando con una Taza de Café.
-Vick-yoopino.
