En el más perfecto caos

Ayer tubimos una fiesta, era un matrimonio todo caminaba bien, como les cuento siempre, en el más perfecto caos, pero pongamos atención y el agua para hacernos un café, todo estaba bien, estabamos preparando todas las mesas con sus respectivos vasos, cubiertos, y todos los detalles necesarios y empezamos a estar relativamente listos para dar el servicio, hasta que minutos antes nos dimos cuenta de que la cocina nos mando poco pan, a cortar las tajadas más delgaditas para que alcance, luego la cocina (para variar) no nos mando la mantequilla especial de ajo y tomate que se necesitaba, a correr, a recoger los platos puestos en la mesa, y ya empezamos a ver los errores, un jefe que esta junto a la mamá de Tarzan, (perdido), y me ha confirmado algo que aprendi hace muchos años en mi tierra natal, cuando los jefes no saben exactamente su trabajo y su responsabilidad y de pasada, no tienen idea de como tomar las desiciones correctas, empiezan a ver las minucias, y lo intrascendente, o todo aquello que entra en la llamemosle formalidad, yo diría la forma de perder el tiempo pareciendo que uno hace algo, o mejor dicho matando el tiempo a balazos, por ejemplo cuando hay que tomar desiciones importantes respecto a un problema que se presenta, empiezan a ver si usted tiene la corbata bien puesta, si se lustro los zapatos, o la servilleta, o simplemente si esta lloviendo afuera, o si puede tomarse una coca cola o agua o un simple café, cosas que no afectan el trabajo, pero como se hace un poco de drama, un poco de teatro que todo es en beneficio de la empresa, parece y el jefe se la cree que de esta siendo eficiente, pero del verdadero problema y como resolverlo o la manera más eficiente de llevar el departamento, nada de nada, como me di cuenta en los días anteriores, hasta los propios encargados se dan cuenta de que no sabe nada, de que es medio como diriamos, no conoce el trabajo, aunque el se cree el manager eficiente, pero porque es el manager, pues tomas las desiciones aunque muchas de estas son equivocadas, y otros tienen que corregir el embarre, o rehacer lo que se hizo o quitar lo que se puso, o poner lo que se quito, (tremendo personaje), pero no falta de que algunos le dicen si a todo lo que dice (el es el jefe) y despues varios hay que rehacer lo hecho, pero los de más arriba o no se dan cuenta o tratan de empapelarlo porque las cosas no estan saliendo bien, y darle su papel de gracias por los servicios (???) prestados y chaoouu, en fin continuemos, estabamos corriendo (y no al baño) pero llegamos a estar a punto, pero uno empieza a mirar las incongruencias, si usted se esconde y nadie lo ve, no pasa nada, pero si usted se para, empiezan los problemas, cuando usted trata de ayudar, otros se aprovechan y nadie dice nada, por ellos caminamos como el cangrejo, si se cae el mundo al costado, uno simplemente le dice adios y que se caiga aunque claro esta le llaman la atención por no querer ayudar, pero al que dejo caer no le dicen nada, hay gente que para paseando, mosqueandose por todos lados, pero como tiene el pelo ya blanco una por la edad que más esta para alla que para aca, pero no se nos quiere ir, no pasa nada, sobre todo porque nacio aqui y no allá, en todo mete sus narices, pero a la hora de meter el hombro, sale corriendo que tiene que hacer algo (nada, o ver como crece el cemento) en otro lado, que el conocidísimo “trabajo en equipo” es cuando se hace lo que la otra persona quiere y que cuando uno pide ayuda, le dice que se rasque sus propias pulgas solo, pero esas personas son las primeras en hablar en las reuniones pidiendo mano dura, reglas más extrictas, en fin, como digo siempre “Señor las recoges o te las mando” o “Señor recibelas con la misma alegría con que yo te las mando”, pero no se van, son hueso duro de roer, o como dice el dicho “yerba mala nunca muere”

Pero nos equivocamos, si mi amigo, nos equivocamos, surgio el caos, no el orden, nos olvidamos de la agenda, (la dejamos en casa) si teniamos un orden de servir, un orden cuando parar, para que hubiese el tiempo de hacer el brindis, el primer baile, el servir la comida partir el pastel, pero varias de esas reglas se rompieron, no se siguieron los pasos y no salio tan bien como hubiesemos deseado, (por lo menos yo, aunque a muchos no les importa) mucha gente ordena, todos mandan, nadie hace caso, si usted le dice algo a alguien, se enoja, no seguimos las reglas, ¿por qué? porque al hombre y la mujer no le gusta que le impongan reglas, eso es simplemente, y más aún cuando el que impone las reglas esta como les dije anteriormente junto a Robinson Crusoe, perdido en una isla del Pacífico.

No se si los de la boda se dieron cuenta, nosotros si, (por lo menos yo), recapacitemos, diría el historiador, y volvamos a empezar, aprendamos de nuestros errores para que mañana podamos hacerlo mejor, pero por piedad que haya un solo jefe, de lo contrario todo seguira saliendo mal, (pero ojo que sea un jefe que sepa lo que esta haciendo). Aunque de esos hay pocos, yo estoy buscando uno. ¿y usted?. Nos vemos.

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