¿A quién predicas tú?

_MG_3456Queridos amigos, nos volvemos a juntar para conversar algo interesante, o por lo menos yo lo creo interesante, pero he visto en varias congregaciones y en la última que visite hace pocas semanas, algo que no se me cocina, algo  que me parece que en vez de avanzar, retrocedemos, por lo que vuelvo a sentarme con mi Biblia al lado, y buscar respuestas a mis preguntas, quizás tengas tú al igual que yo algunas preguntas o mejor aún respuestas a nuestras interrogantes, pero sería bueno no solamente que nos dejes un comentario, sino que con la Biblia en la mano nos hagas ver la realidad o nos ayudes a encontrar la verdad desde otro punto de vista, y es que hace unos días invitaba a pasar por aquí, y visitarnos por Facebook y me dijeron que estaba equivocado, que estaba loco, pero no me dijeron, ni porque, ni en qué, ni mucho menos me dieron las razones bíblicas para hacerme pensar, era como siempre digo, no tienen argumentos, simplemente tienen creencias de acuerdo a sus gustos, o de lo que creen es bonito, es felicidad, es bien para todos, de que Jesús es amor y que ya tienes todo lo que pides y que eres sano, de que eres prospero, y quizás solo quizás intentamos darles a los demás lo que nos hemos vendido nosotros mismos de que es Jesús, lo malo que hemos cerrado los ojos y los oídos a la verdad de la Palabra de Dios, por lo que, quieres según tú sacar a alguien de su error pero no tienes argumentos solidos para ello, por lo que apelas a lo mas fácil, acusar, señalar, creyendo que con ello logras algo, lo único es entender que al no tener respuestas ni argumentos, caminas por el error y la mentira, y al final para redondear la incapacidad argumental, pues dices la frase celebre “El Señor me dijo”, o que “Dios te revele” y es que cuando no hay argumentos, cuando no hay la verdad y todo no son más que palabras, lo más fácil es “Dios ocupate tú” sin preguntarnos ¿estoy dentro de la verdad? y es que muchas veces hablamos, predicamos, enseñamos y hasta honestamente tratamos de profetizar a pesar de no ser profetas a otras personas, sin darnos cuenta de que estamos predicando a otro Jesús.
De todo ello vamos a conversar, yo tengo ya mi cappuccino en la mano, no consegui Tiramizu, por lo que me conformo con un pan con queso manchego, y bueno consegui entre gallos y media noche un heladito de fresas con chocolate y nueces que mejor no se lo cuento, me va a pedir y hoy no invito, y me imágino que ya tiene su Biblia en la mano, un papel y lápiz para poder tomar apuntes y luego de estudiar sus notas preparar algo para conversar con sus amigos en la congregación.
Por lo que empecemos por el principio, pidiendo a Dios sabiduría para entender lo que desea decirnos mediante Su Palabra,  sobre todo si eres pastor, maestro, músico, cristianos-300x200líder de algún ministerio, profeta, ujier, dentro de alguna congregación (en especial, las dos que estaban juntas). o inclusive si te crees un iluminado de los que nunca faltan y que caiste por aquíy ya no sabes como salir, toma tu Biblia y busca en 2da. de Corintios 11:3-4 “…vuestros sentidos sean de alguna manera extravíados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habeís recibido… bien lo toleráis” Mis queridos amigos líderes, si a tí te estoy hablando, no te me hagas el loco mirando para otro lado, ni siquiera buscando al vecino para decirle es para usted, no, es justamente para tí, tu que dices ser pastor, tu que dices ser maestro, inclusive a tí, que dices que Dios te habla y que todo lo haces en el nombre de Dios, tengo una pregunta para ustedes ¿a qué Jesús vienes predicando? ¿estás seguro que es el Jesús de la Biblia?, ¿te suena raro, que te hagan esta pregunta?, si dices que por mucho tiempo has venido hablando y predicando de ese Cruz 115Jesús que murió en una cruz, pero, bueno un consejo, aunque sea de un conejo, sabes tengo algo que decirte, durante mucho tiempo caminaste y predicaste equivocadamente, eso hasta tú mismo lo reconociste,  y según tú, ojo según tú, ya recobraste el camino y ahora estas predicando la verdad de Dios, pero quiero pedirte un favor, a ti que hablas del amor, a ti que vienes predicando del arrepentimiento y quieres comprometer a todo el mundo en libros y métodos que no llevan a ninguna parte, sino te alejan más de Dios, vuelve a retomar tus cuadernos, abre tus libros, vuelve a ver los archivos de tu computadora, me imágino que tienes tus enseñanzas y predicas de tiempos pasados, bueno, vuelve a compararlos con la Biblia, cada uno de tus escritos, palabra por palabra, tomate el tiempo para hacerlo, es por el bien tuyo y de aquellos que creen que les vienes enseñando la verdad, porque he visto con tristeza y dolor, no solamente por tí, sino en especial por esa gente que hoy se encuentra más confundida que esperanzada, mas triste que feliz, más lejos que cerca de la puerta estrecha, que muchos son aquellos que creyendo que predican de Jesús, vienen desviando el camino, aún con buenos deseos. Luego de lo cual tú, sin señalar a nadie, como es costumbre, sin tratar de hecharle la culpa a otro, como siempre, sin lágrimas de cocodrilo, ni dramas, ni manipulaciones, mucho menos con películas que te mueven las emociones pero que solo sirven para que pases un buen tiempo, mucho menos irte a un concierto en donde lo último que se hace es adorar a Dios, arrepientete, pide perdón, primeramente a Dios, y a todos aquellos que les vienes fallando, y por vez primera conviertete en discípulo y vuelve al camino. Porque hacemos muchas cosas creyendo que son de Dios, hemos predicado, enseñado, verdades que aprendimos en el camino, parecían verdades y de Dios, porque la gente se sentía bien y contenta, predicabamos más a gusto de los hermanos que de Dios, “!Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu y nada han visto! (Ezequiel 13:3), pero en el caminar nos damos cuenta  de que estabamos equivocados, pero el orgullo de líder (aunque creamos que es humiladad) hace que no veamos la realidad, a pesar de decir a los cuatro vientos de que hemos cambiado nuestro orgullo de decir “yo soy el ungido” no nos deja someternos a Jesucristo, “Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad, convirtieron en desierto y soledad mi heredad preciosa” (Jeremías 12:10) y por persistir en nuestro jefe_gritonerror, personas han salido heridas, hermanos han separado sus caminos, ministerios han decaído, principios doctrinales se vienen tambaleando y según, todo lo estabamos haciendo en el nombre de Dios, entonces ¿a qué Jesús predicamos? Es tiempo de volver a las Escrituras, dejar métodos, libros de iluminados, ese gran error del “yo creo que es así”, “Dios me dijo”, volver a la doctrina de los apóstoles y empezar a caminar el camino, sin ese afan de que “yo soy”, eres un siervo inutil tan solo eso somos y por lo tanto debemos volver a nuestro Señor. Y empezar a predicar de Jesucristo, el de verdad.
adorador 002Y también estoy conciente de que muchos dirán: “este tipo está loco “otros” “no toquen al ungido”, otros “hereje”, otros “¿quién yo?”, entre otras frases, o hasta enojarse, desgarrarse las vestiduras, pero me consta de que si alguien tiene una idea diferente, se enojan y acusan, de que si alguien dice algo, empiezan a buscar culpables, pero siempre mirando a otro lado, “Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; vision mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan” (Jeremías 14:14) pero debemos recapacitar y volver a las Escrituras, convertirnos verdaderamente en discípulos y seguir a Jesucristo, y hacer lo que nos mando, “predicad la Palabra a toda criatura” ¿empezamos?
Bendiciones mis hermanos y nos volvemos a ver muy pronto. Salvo que siga usted creyendose que es el iluminado que siempre tiene la verdad y que nada ni nadie puede contradecirle. Ni aún un angel del cielo. (Recuerde: esto último se lo dejo de tarea).
Amén.

Nuestras reuniones de oración

Queridos hermanos y amigos, así como visitantes asiduos a este su blog, hoy nos levantamos con ganas de hablar de la oración, ese ministerio y misterio, muchas veces abandonado dentro de las iglesias, pero que a veces se le quiere dar un impulso, hace unas semanas me invitaron a una iglesia, a la reunión de oración, la iglesia debe tener unos 200 a 230 miembros, cuando llegue, y empezamos eramos 11, y vi con tristeza de que muy pocos son los que asisten a los tiempos de oración en la gran mayoría de congregaciones, pero me comio la curiosidad y empece a buscar alguna razón para que esto suceda, bueno y muchas veces la culpa la tenemos los líderes que hacemos de todo muchas veces con buenas intenciones, otras por ignorancia y otras porque nos creemos presentadores de GolTV, en fin, al empezar nos dieron una charla motivacional de lo que es la oración y lo que podemos obtener con ella, asegurándonos de que todo, absolutamente todo lo que pidiesemos en oración, Dios tenía que darnóslo, y que persistierámos hasta obtenerlo, luego empezó la pedidera, cada uno tenía que decir ¿cuál era su necesidad? y también las necesidades de la iglesia, y luego a exigir, a pedir, a decretar, a visualizar que ya lo teníamos, por lo cuál quería salir corriendo, todos y cada uno oraron, y si que se dieron vuelo, desde un carro, trabajo, ropa, dinero, salud, computadora (me acorde de mi laptop), papeles, uno que otro pidio por su mamá, tía, abuelita, hijos, estudios, colegio, crecimiento de la iglesia, mejorar la ecónomia, las autoridades, al llegar mi turno, lo pase al siguiente, porque si oro le aseguro que me queman vivo, porque pediría que primero Jesús viva en nuestros corazones antes de empezar a pedir, aquí hay una razón por la que algunas personas no vienen, porque varios de ellos quieren una relación con Dios, no una venta de garage.

«Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye Mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo» (Ap. 3:20).

Queridos amigos, Jesús no es Papá Noel a quien hay que hacerle nuestra lista de pedidos y regalos, juntamente con los milagros y necesidades para que nos lo traiga cuando nosotros queremos y necesitamos y que está dispuesto a darnos todo lo que nuestro corazón desee, mi hermano él esta a la puerta, siempre está allí dispuesto a tener una relación con nosotros, pero no para cumplir nuestros tres deseos, sino para saber que él es nuestro Dios, aquel que nos cuida, aquel que en tiempos de dificultad, se sienta y trae consuelo a nuestras vidas, aquel que creó el cielo y la tierra, que nos da el alimento, la sustentación para nuestra vida, aquel que espera que lo glorifiquemos entendiendo de que de él venimos y hacía él vamos, cada día al despertar, su misericordia es nueva, que perdona nuestros pecados cuando el arrepentimiento llega a nuestros corazones y que fue crucificado para que tu y yo entendamos de que el seguirlo, nos llevará a la eternidad junto a él. Eso es parte de la oración, el estara a tu lado, quizás sin palabras, tan solo en Su presencia, pero hoy vemos con tristeza de que aún en las congregaciones más grandes del área, de 2,000 o 3,000 miembros, a la reunión de oración a duras penas llegan a 50 y exagerando 100, en otras iglesias, les dan una hojita para que haga sus pedidos, y en otras les dicen cuando tenga su tiempo con Dios, esta es la lista de pedidos por las cuales usted puede ayudarnos a orar. Dios mio, pero recuerdo unos amigos que viajaron medio USA para asistir a un concierto, recuerdo también que la gente hacía línea, compraba los boletos con semanas de antelación, (yo lo obtuve con unos 8 meses de anticipación pero para el congreso de la Apple), se enojaban cuando los boletos no estaban listos, para asistir a la predica de un evangelista de gran renombre, porque veían milagros, (pero recuerde la fe viene por el oír, no por ver, pero oír la Palabra de Dios) pero cuando se les invitaba a una reunión de verdadera busqueda de Dios, tenían que llevar al niño al médico a las 7:30 pm, o estaban por salir a hacer las compras de la semana, o la novela estaba en lo mejor, o el partido de la final de futbol era justo en ese momento, pero pretextos: mil, aunque esos mismos la noche anterior gritaban, se empujaban, levantaban las manos y ¿adoraban a Dios? en el último concierto de fulanito de tal, y a la salida, el CD, DVD y la camiseta del famoso, y autografiada, (aunque costase un poquito más, yo les quería vender una camiseta mía, con mi firma y ni para lavar su carro la querían comprar), pero a la hora de comprar una Biblia, nos cuesta tanto que seguimos con la que tenemos así ya no tenga la mitad de las hojas. Le pregunté a un pastor y me dijo con sorpresa para mi, que era un buen ministerio el de la oración, pero que no atraía a la gente y era mejor darles al mejor predicador, traerles al grupo o cantante de moda, incentivarlos a hacer actividades para tener ocupados a todos los miembros de la congregación, clases, campeonatos de golf, futbol, costura, damas chinas, ajedrez, aprender a hacer tru tru (que hasta ahora no sé que es) y que a más actividades, siempre estaría llena la iglesia, o sea en palabras comunes y silvestres, “darles pan y circo” entretenerlos y que todos esten contentos. Con su restaurant cristiano de tortas de pollo y tacos al pastor para levantar el ministerio.

Pero segui investigando, la razón por la cual la oración no es el ministerio que más nos guste, otro punto es el conformismo, los pastores y líderes de las congregaciones, se conforman y dan gracias al cielo de que 5 o 7 personas lleguen a la reunión de oración y no se hacen la pregunta ¿por qué vienen tan pocos? ¿porqué no hay compromiso?, quizás por el temor de tener que llegar a hacerse está pregunta ¿seré yo, la causa?, !hay mamá!, bueno y yo también me hacía esa pregunta, porque luego de asistir a algunas reuniones, al final prefería dejar de hacerlo, porque como decía líneas arriba, yo quiero buscar al Dios que perdonó mis pecados, al Dios que se habla en la Biblia, por lo que es él y no para darle mi lista de compras para navidad y esperar que venga en su trineo y me las deje en mi casa, y ni siquiera tengo chimenea para que baje, mucho menos chocolate caliente, ni galletitas de chocolate, entonces muchas veces tambien nosotros los líderes tenemos parte de culpa, de que en vez de enseñar a tener una relación, creemos que llegamos a la línea de Papa Noel y nos sentamos en sus rodillas y le damos nuestra lista de pedidos, pero hay otra razón y creo que es la más importante, levántese, corra, y busque usted su Biblia, en el carro, debajo del asiento, en el estante, recuerde, recuerde, ¿dónde la dejo? y vamos a darle una leída detenidamente.

“y dijistéis: He aquí Jehová nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Jehová habla al hombre y éste aún vive. Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir? Porque este gran fuego nos consumirá; si oyéremos otra vez la voz de Jehová nuestro Dios, moriremos. Porque ¿qué es el hombre, para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva? Acércate tú, y oye todas las cosas que dijere Jehová nuestro Dios; y tú nos dirás todo lo que Jehová nuestro Dios te dijere, y nosotros oiremos y haremos”. (Deuteronomio 5:24-27)

Hermanos y amigos, suena bien, no nos queremos acercar por temor a ser exterminados, se parece a esos hermanitos que son muy espirituales, pero sabe la realidad, mi querido amigo, es que sabían que si se acercaban a Jehová, él que conoce todo, les diría la verdad, porque nada hay escondido a los ojos de Dios, entonces el venir a la oración es acercarse a Dios y al entrar a tierra santa hay que sacarse las sandalias, del pecado, de la mentira, del orgullo, de la vanidad, y con dolor lo digo, del piraterismo y siendo limpiados, recien nos podemos acercar y muchos no nos queremos arrepentir de nuestros pecados, es más fácil que otros vayan y que nos traigan las buenas nuevas y nosotros las haremos, (creyendo que así, engañamos a Dios), esa es una de las razones de peso, limpiate, para que luego te acerques al altar y expongas tu petición, pero eso es lo que no queremos hacer, y por eso las reuniones de oración cada día atraen menos gente, y es que a la gente les gusta sentir, emocionarse, gritar, levantar las manos y corren detras de los conciertos, detras del milagrero que nos tumba y nos quita nuestro dinero para levantar y mantener Su ministerio, de aquel que predica de los milagros y bendiciones, porque es impersonal, somos todos como esos animalitos que se cayeron al despeñadero, juntitos todos, pero cuando hay que tener compromiso o debe existir una entrega por medio del reconocimiento de nuestros pecados, un arrepentimiento y fe para seguir a Jesucristo, como que ya no es agradable, ya no gusta, y también se debe a la falta de seriedad al enseñar la verdad.

Desde los pulpitos enseñamos que somos los escojidos, que por ser hijos de Dios nos merecemos esto y aquello, pero no escucho mucho decir arrepientete porque el reino de Dios se ha acercado, muy rara vez, muy disimuladamente escuchamos la palabra infierno, o castigo a los pecadores o jucio, en las reuniones de oración puedo oír el retumbar de gritos de exige, ordena, declara, no mis amigos, y ya para terminar, el acercarse al Dios verdadero, lo debemos hacer reconociendo que somos pecadores, recuerda usted al publicano, “yo no soy como ese” pero debemos decir “perdóname Señor porque soy pecador”, pienselo y seguimos pronto, lo espero y ore por este blog, pero para que continúe.

Bendiciones, y sé que algunos que vi por allí, medio que se han enojado conmigo, y casi no me quieren hablar, me sacan la vuelta, pero repito, si miento, llaméme, conversamos, y si tiene razón, yo me retracto, pero y si no la tiene y soy yo el que tiene la razón, ¿qué va a hacer?, nos vemos pronto, hoy trabajo por lo que será tarde por la noche, y lástima una vez más en mi congregación hoy miercoles tenemos clase de interseción, pero no sé si darle gracias a Dios por que me llamaron a trabajar en la tarde o me voy a perder la reunión que cambiará vidas. No vemos.