¿Quiere ser prospero?

Mis amigos, hermanos y hermanas que aún me queden y visitantes espóradicos que llegan por esté su blog, sean todos bienvenidos, hoy trataremos un tema de actualidad, de esos que salen en las carátulas de las revistas ¿quiere usted ser próspero?, me imágino que muchos y yo también contestaremos !SI! a todo pulmón, pero sabe cuál es la definición de prosperidd escrita en la Biblia, o simplemente quiere escuchar la que se grita desde los púlpitos y la que pastores, maestros y profetas enseñan a sus callados e impenetrables feligreses un domingo si y el otro también, por lo tanto corra, salga y tome el primer bus a la libreria cristiana más cercana, y comprése una Biblia, prometale al vendedor de que regresara a pagarsela apenas reciba el primer milagro y pase por una panadería, compre pan dulce, si es torta de tres leches, invite, porque con lo que lee por aquí como que no le va a saber a gloria, y luego haga un alto en Starbucks y pida un Capuchino Venti para toda la tarde, y con todo ello, si cuenta con un diccionario bíblico, en hora buena, y además con algún comentario bíblico, entonces excelente, y si aparte tiene por esos milagros de la vida una concordancia, ya la hicimos y aprenderemos bien, pero siéntese tranquilo, la Biblia no muerde, ni yo tampoco y empecemos.

Qué me contestaría usted y algunos más a esta pregunta ¿qué es la prosperidad? muchos me dirán que fue la razón por la que llegaron a este país !a ser próspero! tener un buen trabajo, carro, mejores cosas, poder comprarles la computadora a tus hijos, tener tu iPhone y tu iPad 3, tu TV de 55″ para las olimpiadas y sacar temprano a pasear al perro pastor alemán que tienes, con tu bolsita en la mano, poder comprarte el equipo más grande para tu carrito y que todo el barrio se entere que vas llegando por la música que ensordece y retumban los bajos, y el día que sales caminando te meten a la policia porque nadie te reconoce, y una casita como todo sueño américano y salir de la pobreza o dejar de pasar por necesidad, otros, dirán su carro último modelo, su 4×4 para las montañas y paseos los domingos en vez de ir a la iglesia, y poder regresar a ver a los paisas y mostrarles cómo hemos prosperado.

Pero, me imágino que para muchos suena bien, pero para ti mi hermano o hermana en Cristo, ¿Qué crees que significa prosperidad para Dios? ¿será lo mismo?, crees que quiere hacerte prospero y está preocupado porque tengas un buen trabajo, un carro último modelo, de que puedas viajar, de que te vayas de fin de semana con la familia y no te falte nada, de que seas el primero en la línea para poder comprarte el iPhone 5 (ojala, porque yo ya estoy juntando el dinero para ser uno de los primeros en adquirirlo), de que tu cuenta corriente y de ahorros siempre este en azul y contenga muchos ceros, crees que quiere escucharte llegando en tu carrito con el volúmen a a todo lo que da, y !arriba el Tri! para que sepa la gente de que llega el hijo del rey, tú crees qué en el cielo los ángeles aplauden, cuando sales en tu carro quemando llanta, la música a todo volúmen y vociferando que te abran el paso, ¿eso es la prosperidad para Dios?. Vamos a buscar y ver en nuestra Biblia qué es lo que dice Dios.

“Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijó Jehová” Génesis 26:12

A quién no le gustaría ese tipo de cosecha, pero sabe mi amigo y se lo digo bajito, “sembró” o sea trabajó, realizó un esfuerzo, aquí no dice nada de que dejó su diezmo y Dios lo bendijo cien veces, no, pero sigamos con el siguiente versículo:

“El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso” Génesis 26:13

Aquí vemos, (esto yo lo aprendíde un pastor) que hay una separación entre , “enriqueció y prosperado”, probablemente usted no encuentre aún la difrencia, pero mi amigo enriquecerse es la parte material, prosperado es la parte espiritual, usted puede estar lleno de dinero, puede poner un negocio y salirle todo bien, pero eso no significa que sea prospero porque sigue viviendo en pecado, sigue siendo un tranza, sigue alejado de Dios, porque su habilidad, su voz, sus manos, pueden hacerle a usted una persona exitosa en los negocios, pero su alma está perdida, mire a su alrededor cuantos famosos, hombres celebres, según la humanidad, están hoy dando de brincos, pero no porque le vienen pisando la cabeza al diablo, sino porque el piso del infierno está caliente, salvo, claro está, que en último momento reconozcan que sólo Jesús puede transformarlos y se arrepintieron, de lo contrario estarán por la eternidad en el fuego eterno. Pero hoy no solo en el mundo sino también dentro de las iglesias todo quieren ser prosperos y piden en sus oraciones, su carro, su casa, su novio, su TV, su trabajo, su dinero, su iPad, su iPhone, todo “su”, pero cuantas veces mi amggo usted dentro de esas oraciones piden que se le quite lo mentiroso, que se le quite su ambición por el dinero, cuándo oye usted y lo dice y repite, que sea Dios quien verdaderamente sea el Señor de su vida, pero de verdad, no de mentiritas o hasta se acabe el servicio, sino para siempre, usted le pide a Dios sinceramente que desea ser usted su hijo y que lo haga prospero, espiritualmente hablando, o sea que llegue a concocer a Dios en su totalidad, sabe mi amigo, son muy poquitos los que piden eso, todo quieren su milagro, todos quieren ser positivos, todos le quieren contar a Dios hasta tres para que les haga el milagro o sea todos vienen para que Dios los engrandezca, hasta hacerlos poderosos, (hay excepciones, claro está), porque somos hijos del rey y nos merecemos eso y mucho más, pero no es así.

Pero aquí, mi querido amigo, y si aún me quedan, hermanitos y hermanitas, ¿cómo le vino a Isaac todo lo que hemos leído? ya sé, no me diga, es que lo declaró, lo visualizó, es que fue positivo, oro y persitió hasta que se hiciera el milagro de cosechar ciento por uno, no mi amigo, una y mil veces no, esto no es magia, de que usted le ordena a Dios su milagro y El tiene la obligación (y aún dicen, es promesa de Dios, pero no leen las letras chiquitas), vamos de nuevo a la Biblia y como yo siempre digo, el único libro que nos quitara la ignorancia, (por no decir ese de largas orejas).

“Y se le apareció Jehová, y le dijó: No descindas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a tí y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre” Génesis 26:2-3.

Dios le dijó a Isaac lo que debía de hacer, dónde habitar, dónde no ir, y que hizó Isaac, “No desciendas a Egipto” o sea no te juntes con el mundo, que el mundo no se meta en tu vida ni tu lo metas en la iglesia como sucede hoy en día, que muchas veces los de adentro hacen peores cosas que los de afuera, hermanitos, la palabra es simple aunque hacerlo nos cuesta “OBEDECIO” es todo lo que hizó, si usted y yo obedecemos en todo, no una parte, no lo que nos conviene, no lo quequeremos o nos gusta, entonces Dios estará con nosotros y nos bendecirá, pero llegamos el domingo a la congregación, arrastrando los pies, levantamos nuestras manos, como que el cansancio nos venciera, damos nuestra ofrenda a regañadientes, pero a la hora de pedir, sacamos nuestro rollo de papel higienico, dándole la lista de bendiciones y milagros que nos tiene que hacer y rápidito porque tenemos que llegar al restaurant antes de que se llene, mi amigo, estamos equivocados, asi no es lo que Dios nos ha dejado escrito, usted puede dar el diezmo, como predicó en otra iglesia (siempre es en otra iglesia) un pastor: de que hoy es el mes siete, del año 2,007, y el día 7, (ojo el 7 es el número perfecto de Dios), entonces si usted trae al altar $777.00 semejando los números perfectos de Dios usted será prosperado, su negocio será bendecido y usted prosperara porque es promesa y porque usted es una hija del rey, (pero no le dijo: hija del rey de bastos) y sabe mi hermano, montones de gente pasaron al altar a dejar sus $777.00, firmaron cheques y algunas que yo conozco, para hacerlo mejor, dieron más a mayor siembra mayor cosecha y hoy las veo, tratando de llegar a fin de mes con lo que ganan a duras penas, no mi amigo, no es asi, esto es un error, y le digo más estas son cosas del demonio, nadie puede comprar un milagro, recuerde siempre “tu dinero perezca contigo”, sabe lo único que usted debe de hacer es obedecer, la prosperidad de Dios no viene por creer, sino viene por el hacer, (escuchelo bien y vuelvalo a leer) la prosperidad no viene por el creer, sino por el hacer, ¿qué? “Obedecer la Palabra de Dios”, si no está en obediencia, no puede ser bendecido, tan simple como eso, o sea usted puede hacer muchas cosas, dar sus $777.00, pero si no es obediente a la Palabra de Dios, simplemente está dando dinero, no espere nada a cambio, porque lo que quiere hacer usted es doblarle la mano a Dios osea vulgarmente hablando “darle su mordida” o sea comprar su milagro y eso mi hermano es del diablo. “Todo esto te dare si te postras y me adoras” o “Este dinero te dare si me haces este milagro” no le suena parecido, bueno entonces ¿qué debemos hacer? obedecer, ¿desde qué se convirtió, le ha sido fácil ser cristiano? y yo sé que el decir palabrotas, el dejar de tomar, de fumar, de pegarle a su mujer o a su marido ya no lo hace, pero, ¿se acerca día a día al Señor? ¿ya no hay odio en su corazón, ni envidia? ¿ya no existe ese deseo de mentir o engañar? ¿honra a Dios con sus palabras y hechos? entonces ¿qué tan fácil le es seguir a Jesús?, porque muchos no cristianos y conozcó algunos son buenísimas personas, pero no tienen a Dios y por lo tanto “todos pecaron y están destituidos de ….”.

Entonces mi amigo y ya para terminar, debemos de obedecer en todo lo escrito en la Palabra de Dios para que seamos prosperados, aquí nos quedamos, los dejó porque es tarde y debo ir a buscar que comer, no solo de pan con mermelada de durazno vive el hombre, también de filet mignon y pure y quizás, solo quizás de algunos camaroncitos, y también de pollo loco, o IHop, nos vemos, pero recuerde la próxima vez que ore, es bueno pedir, pero mejor es saber que pedir y no errar, si Dios está en su corazón, pedirá de acuerdo a su voluntad, de lo contrario pedirá como algunos de nosotros para nuestro propio deleite, (imáginese, yo estoy pidiendo que el Rey de España me mande la visa de residente, los pasajes “somos 5” para irnos para alla, con su respectivo trabajo, y aún el rey se hace de los oídos sordos, y yo me preguntó ¿por qué?),  cuidese y bendiciones.

La obra del Señor

Volvimos, ya sé que me tarde un poco, pero hoy me toco trabajar, por lo que recien regreso y en el camino estaba pensando y trate de leer un poco al respecto y ahora, voy a exponerlo en un post, pero mi amigo, bienvenido, nos volvemos a encontrar pero quisiera que pase la voz a otros con la direccion de este blog, para que entre muchos podamos aprender algo más cada día respecto a la Palabra de Dios y a su voluntad, hoy, prepárese un café para que no se nos duerma, sé que por lo menos aquí en San José, California hace calor, estamos en verano y aunque aún es soportable, pero estamos a café y Coca Cola, pero bueno empecemos y ya sabe, todo lo que aquí se dice, comparelo con la Biblia que es nuestra guía, y todo lo que usted lea, escuche, diga quien lo diga, comparelo con su Biblia, yo utilizó la Reina Valera 1960, que es la que me parece más cercana a la original, las últimas un poco como que la vienen adaptando al léxico actual y me parece que algo la han cambiado, pero si usted puede encontrar una traducción directa del griego sería extraordinario.

Mi amigo primero usted tiene que averiguar qué trabajo llevó a cabo el Señor cuando estuvo en la tierra. Hizo básicamente dos cosas: Evangelizó y edificó. Lucas 19:10 dice “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Eso es evangelismo. Hechos 1:2-3 dice: “Hasta el día en que [Jesús] fue recibido arriba [en el cielo]… [estuvo] hablándoles acerca del reino de Dios”. Eso se refiere a la edificación de los discípulos.

En la Biblia nunca se nos habla de la obra del Señor como algo fácil. Las palabras “obra” y “trabajo” en el versículo 58 conllevan la idea de trabajar hasta el agotamiento. El comentarista Campbell Morgan dijo que lo que Pablo tenía en mente era esa “clase de esfuerzo que está impregnado con la sangre roja del sacrificio, esa clase de esfuerzo que deja huellas en el camino”. Pablo dijo lo siguietne a Epafrodito: “Estuvo próximo a la muerte, exponiendo su vida para suplir lo que faltaba en vuestro servicio por mi” (Filipenses. 2:30). Aquel hombre joven se estuvo matando trabajando. El es un buen ejemplo de alguien que está “creciendo en la obra del Señor siempre”.

“Vuestro trabajo… no es en vano” cuando crecéis en la obra del Señor (v. 58). Nunca carecerá de sentido, ni será inútil o infructífero. Antes bien, dará fruto y será de bendición y provecho.

A muchos creyentes se les ve ocupados alrededor del templo, pero no estoy seguro de que estén haciendo la obra del Señor de evangelismo y edificación.

Los cristianos han sido llamados para hacer la obra del Señor a su manera (la del Señor). Reconocer ese privilegio debería emocionarnos. Se da usted cuenta de que el Dios Todopoderoso, el Señor de cielo y tierra, ha dicho; “¿Quieres ser mi enviado especial, llevando mi mensaje a todo el mundo mientras tanto que vivas? William Barclay dijo correctamente: “No es el hombre el que glorifica el trabajo sino el trabajo el que glorifica al hombre. No hay dignidad como la dignidad de una gran tarea”.

Pablo, al describir su trabajo y el de Timoteo y Apolos, nos da principios prácticos para hacer la obra del Señor como El quiere que se haga.

Mi querido hermano y amigo, de acuerdo a lo que venimos viendo aquí, tengo una pregunta ¿qué venimos haciendo en las congregaciones? ¿verdaderamente estamos formando a los hermanos? ¿estamos haciendo la obra a la cuál nos llamó el Señor?. Tu, líder, llamése pastor, maestro, evangelista, profeta, líder de varones, de mujeres, de jóvenes, líder de alabanza y danza, ¿estamos enseñando verdaderamente a hacer la obra a la que Jesús nos llamó? o simplemente los estamos entreteniendo con llevarlos a la playa, a la montaña dándoles clases de arte y fotografía, realizando campeonatos de golf o futbol, preparándolos para las olimpiadas de tirachinas, o verdaderamene los estamos preparando para hacer la obra de Dios, como nuestra prioridad. Si solamente el 10% del tiempo que dedicamos a entretenerlos, lo utilizaramos en enseñarles la verdadera Palabra de Dios, tendríamos discípulos comprometidos, (¿por qué y como viene la fe?, solo por el oír, pero, ¿qué?) Te lo dejo de tarea, nos seguimos comunicando y mañana seguimos con este tema, cuidense, aún hay gente que venimos intentando hacer la obra. ¿quiere unirsénos?

La importancia de la verdad/Verdadero servicio

LA IMPORTANCIA DE LA VERDAD

“Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros” (Efesios 4:25)

¿Por qué es tan importante decir la verdad? Porque somos miembros los unos de los otros. Cuando no decimos la verdad entre nosotros, dañamos nuestra comunión. Por ejemplo, ¿qué sucedería si el cerebro le dijera que lo frío es caliente y lo caliente es frío? Cuando se bañara, !moriría congelado o se cocería en agua hirviendo! Si su ojo decidiera enviar falsas señales a su cerebro, una peligrosa curva de la carretera parecierda ser una recta, y se estrellaría. Dependemos de la sinceridad del sistema nervioso y de cada órgano del cuerpo.

El cuerpo de Cristo no puede funcionar con menos exactitud que eso. No podemos ocultar la verdad a los demás y esperar que la iglesia funcione debidamente. ¿Cómo podemos servirnos los unos a los otros, llevar las cargas los unos de los otros, cuidarnos mutuamente, amarnos, edificarnos, enseñarnos y orar los unos por los otros si no sabemos lo que está ocurriendo en la vida de los demás? Así que sea sincero, “siguiendo la verdad en amor” (Efesios 4:15).

VERDADERO SERVICIO

“Sirviendo al Señor” (Romanos 12:11)

Todo lo que usted haga en la vida cristiana debe ser compatible con la Palabra de Dios y verdaderamente en su servicio y para su gloria. En Romanos 12:11, la palabra que Pablo empleó para describir el servicio cristiano se refiere al servicio de un esclavo, cuya única tarea era llevar a la práctica la voluntad de su amo. Así es como usted debe servir a Dios: como siervo de Jesucristo.

Pero no puede servir al Señor con sus propias fuerzas, así como no pudo ir a El por su propio poder y voluntad. El poder de servir a Cristo viene de Dios. “Para lo cual también trabajo”, dijo Pablo, “luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí” (Colosenses 1:29).

 

John Macarthur – “La verdad para hoy”