Tres pasos a seguir para ser creyente

Cualquiera que quiera seguir a Jesús al reino de Dios, es decir, cualquiera que quiera ser creyente, tiene que enfrentarse a tres mandameintos: 1) negarse a sí mismo, 2) tomar su cruz cada día, y 3) seguirlo. Cuesta creer estas palabras. No son agradables para el consumidor ni razonables para el que busca. El cristianismo ligero no se halla en ninguna parte. Pero este no es un pasaje oscuro, ni diferente de las demás enseñanzas de Jesús. Son principios que enseño firme y repetidamente en todo su ministerio, vez tras vez en todas las diferentes ocasiones.

La idea es que si uno quiere ser discípulo de Cristo y recibir perdón y vida eterna, debe rehusar asociarse !con la persona que uno mismo es! Usted está hastiado de su ego pecaminoso y ya no quiere tener nada que ver con esa condición caída. Y tal vez no solo consigo mismo sino también con su familia.

No es una invitación amistosa, es una advertencia: Si vienes a Cristo, tal vez las cosas en tu familia serán peores, no mejores. Puede producir una división en tu familia, como nunca antes la has experimentado. Si le das tu vida a Jesucristo, habrá un golfo impasable entre tú y las personas que no entregan su vida a El.

Recuerda usted cuando Jesús dijo: “Una cosa te falta: anda vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz”. Jesús hizo que saliera a relucir la justicia propia del hombre y luego dejó al descubierto su amor al dinero. El joven quería que Jesús le enseñara cómo tener la vida eterna, pero Jesús le dijo que el precio era abandonar su ilusión de justificación propia y más bien reconocer que era un pecador indigno y miserable. Tenía que estar dispuesto a someterse al Señor Jesús, aun si ello significara dejar todas sus posesiones terrenales. Tal vez Jesús no lo pida, pero el requisito para la vida eterna es estar dispuesto a dejarlo todo si El así lo pide.

Seguir a Jesús no es un asunto que dependa de usted o de mí. Ser creyente no es cuestión de nosotros, no es custión de estima propia. Mas bien es cuestión de estar hastiados de nuestro pecado y de nuestra desesperación por el perdón. Es cuestión de ver a Cristo como el invaluable Salvador del pecado, la muerte y el infierno, para que voluntariamente dejemos a un lado lo que sea necesario, aun si nos cuesta nuestra familia, nuestro matrimonio y lo que sea que atesoremos y poseemos. No puede ser más claro que esto: Si usted trata de aferrarse a sí mismo, a su plan, a su agenda, a su triunfo, a su autoestima, pierde el perdón y el cielo.

Si quiere seguir a Cristo hasta el cielo, este es el mensaje: Niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígalo. ¿Oye esto en el evangelio contemporáneo? ¿Alguna vez oye esto en el mensaje que da algún predicador por televisión o algún evangelista? ¿Oye alguna vez que alguien se levanta de entre la multitud y dice lo siguiente?: “Si quiere usted convertirse en creyente, !renuncie a la vida! Rehúse asociarse con usted mismo, rechace todas las cosas que su ego anhela, quiere y espera. Esté dispuesto a morir por amor a Cristo, si es necesario, y mientras vive como un esclavo, sométase en obediencia a Jesucristo” !Eso no vende! No es un brillante mercadeo, pero es la verdad que usted escuchara en este blog.

Nos quedamos aquí, vuelvalo a leer, detenidamente y sobre todo preguntándose, ¿en dónde estoy yo, y a qué estoy dispuesto por llegar al reino de Dios?

Bendiciones y seguimos.

Antes de irme por el momento les dejo una alabanza para que pueda adorar al creador, es de la congregación “Nueva Generación en Cristo” si desea ver más, busquenos en YouTube, con el nombre de nuestra iglesia, y disfrute alabando y adorando a Jehová, nos vemos.

Así, no quiero ser cristiano

Si mis amigos, y esto lo digo con tristeza, con dolor, yo sé que todos somos pecadores, que nos arrepentimos y probablemente volvemos a pecar, pero la cuestión, es que en nuestro interior existe la envidia, amargura, contienda, escuche a una amiga, “si los cristianos son asi, prefiero quedarme como soy” y es cierto, porque muchas veces por creernos cristianos, pensamos que nos merecemos todo, como somos hijos del Rey, tenemos derecho a todo, incluyendo mentir, engañar, hablar mal, pero sobre todo levantar falsos e inventar mentiras, con el único fin de perjudicar, pero mis amigos, esto es una verdadera mentira, lo más probable es que no sea hijo ni hija, hasta entenadas, pero nada más, hace unos días, me comentaban la forma en que los cristianos se comportan, tratando de engañar a la gente, de coaccionar con respecto a lo que otras personas deben de ser, pensar y comprar, las palabras, actitud que tienen, demuestran que de cristianos dejan mucho que desear, y eso es lo más triste, primero porque la gente es lo que primero mira, si, a personas que tienen otra religion, son las que estan bajo la mira, y la lupa, el más pequeño detalle, será para que te pongan en el cadalzo y bueno allí si tratan de señalar a otros que cometen un error, como me decia una señora (es un decir), que era una cabrona, que no asistía a la iglesia, pero que yo no era nadie para hablar y enseñar de religión, como contestarle, si como yo siempre pienso, cuando inteligentemente no podemos exponer lo que pensamos o creemos, porque no existen argumentos en nuestro vivir que puedan demostrar que mis afirmaciones son valederas, empezamos a gritar, cuando las ideas, creencias, se demuestran con el testimonio diario de nuestras propias vidas, pero si no puedes, cuando no hay argumentos, es cuando demuestras lo pobre que es tu creencia y lo imposible que es tu demostración, y lo pequeño que es tu Dios, es cuando los 10 mandamientos es para que lo hagan los demás, pero yo no que soy muy cabrona, en vez de callarse, agachar la cabeza, sentir verguenza de que a pesar de que han pasado muchos años de vivir, no hemos logrado salir de la mediocridad cultural en que vivimos, y aprender, lo malo es que este es el diario vivir de mucha gente, y el común denominador de aquel que por que cree que nació en un lugar en donde existía una creencia (que aún no entiende, mucho menos conoce, llegando a creer que Charlos Heston es Moises y hasta la fecha le da las gracias por haberlos sacado de Egipto) (bueno es broma, pero de que las hay, las hay, sino empiece a preguntar y se dará cuenta), entonces, yo tengo un dicho que lo aprendi en mi caminar diario: “porque usted se mete en un garage ¿se convierte en carro?” NO, bueno porque dice que es católico, ¿el cielo es su próxima casa? igualmente NO.

Pero continuemos, estabamos hablando de aquellos que se dicen cristianos, pero se comportan peor que el más recalcitrante pecador, es que en los últimos tiempos, casi 2,000 años se ha venido infiltrando en la iglesia una serie de enseñanzas que han venido cambiando el verdadero pensamiento de Dios, ¿Cómo así? si tiene tiempo, un café, deseos de saber, bueno sientese porque parado se nos puede caer y este listo y abiertos sus ojos, asi como su entendimiento, quizás y solo quizás, lo haga pensar. “Pide y se os dará, tocad y se os abrirá” y pedimos como buenos porque nos dicen que debemos pedir que Dios nos escucha, que debemos de tocar las puertas que todas deben de estar abiertas porque Dios proteje y cuida y bendice y sobreabunda a sus hijos, wow, wow, y otro wow, y nosotros incautos (y no es un inca con auto) nos la creemos y luego de tener una vida de mentiras, engaños, y demás, queremos que se nos de lo que pedimos, y se nos abra las puertas de lo cielos, no solo las ventanas y recibamos a manos llenas las bendiciones, y si son en metalico o papel verde moneda especialmente los de 100, es mejor y allí aparecen los pastores, evangelistas, maestros y otros que nos dicen hay un impío juntando dinero para ti que eres un hijos del Rey, bueno será hijo de… alguien, pero del Rey nunca, pero engañamos y nosotros nos la creemos, porque nos conviene y empezamos a comportarnos tan cretinamente, que como entre bueyes no hay cornadas, entre cretinos no nos damos cuenta de lo que verdaderamente somos.

Conozco una señora, que dice tener una religión y discute, afirma, sale los sabados y fiestas de guardar, a evangelizar, la conoci una vez que me invitaron a su templo, bueno no celebra cumpleaños, porque no son de Dios, pero si se va de parranda de vez en cuando porque si es de Dios, que sigue los mandamientos, pero creo que los sigue a KMart o al mercado, porque miente como ella sola, maldice como las buenas, acuchilla por la espalda que es un contento, como por ejemplo hace unos días le preguntaron sobre el comportamiento de otra señora y mi amiga, se explayo en decir lo bueno que era, lo acomedida, lo servicial, lo humana, lo humilde, yo entre mi pensaba, ¿de quién esta hablando? esa persona no es asi, entonces la mentira, los engaños, las tramas, y los dramas, nos decimos que seguimos a Dios, que somos hijos del Rey, que vivimos una vida de humildad haciendo el bien sin mirar a quien. Mentiras.

Por eso dice la gente “Si son asi, yo no quiero ser cristiano”, Si usted quiere serlo, le mando a mi amiga, pero si desea saber más, encontrar la verdad, y ser un hombre o mujer verdaderos, consigase una Biblia y haga lo que dice allí, lo demás, es lo de menos.

Punto final y antes de acabar, No se si usted vio la pelicula “Buscando al soldado Ryan” Eran tres soldados (ojo tres soldados, no tres cerditos, ese es otro cuento) bueno eran tres hermanos en la segunda guerra mundial, dos de ellos murieron en el fragor de la guerra, y el Comando decidio, sacar al tercer hermano, y mandaron a un pelotón a buscar donde estaba, pasaron de todo hasta que lo encontraron, pero todos murieron en el intento de encontrarlo y llevarlo fuera de la guerra. Al final de la película, el soldado Ryan se acerca a una tumba de uno de los hombres que lo encontro y lo devolvio a su madre, ya anciano, de caminar pausado, el hombre se dirige a la tumba y temblando, llorando, lleno de dudas, le pregunta a su mujer: “¿he sido un buen hombre, para que la muerte de estos hombres haya valido la pena?”, ahora yo le hago esta pregunta “¿valio la pena, de que Jesus muriera por usted, asi como es usted, un cristiano?, respuestas, solo entre usted y el creador, pero ojo, su familia si lo sabe, mirelos a los ojos y pregunteles ¿soy un buen hombre?, ¿soy una buena mujer?, se sorprendera. Nos vemos.