Reseña de la Colección «Patrología» de Johannes Quasten – Tomo II.

TOMO II: LA EDAD DE ORO DE LA LITERATURA PATRÍSTICA GRIEGA

Enseñanzas Fundamentales:

Este período se caracteriza por la «definición dogmática definitiva» de los misterios centrales del cristianismo:

– Formulación trinitaria ortodoxa contra el arrianismo
– Desarrollo de la cristología y la teología de la encarnación.
– Establecimiento del monaquismo como ideal de perfección cristiana.
– Florecimiento de la literatura espiritual y mística.
– Sistematización de la exégesis bíblica.

Figuras Destacadas:

Los Defensores de Nicea:

– San Atanasio de Alejandría (†373): «Padre de la Ortodoxia», héroe de la fe nicena. Su fórmula «Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios» resume la soteriología cristiana. Demostró que solo Dios verdadero puede salvar, refutando el arrianismo.

Los Padres Capadocios:

– Basilio el Grande (†379): «Organizador del monaquismo oriental», teólogo del Espíritu Santo, formuló la distinción entre *esencia* (ousía) y *personas* (hypostaseis) trinitarias. Autor de reglas monásticas que perduran hasta hoy.

– Gregorio de Nacianzo (†390): «El Teólogo» por excelencia, refinó la teología trinitaria, especialmente la divinidad del Espíritu Santo. Sus discursos teológicos son obras maestras de la oratoria sagrada.

– Gregorio de Nisa (†394): Filósofo y místico, desarrolló la teología de la imagen de Dios en el hombre, la teoría de la «epéktasis» (progreso infinito del alma hacia Dios).

Escuela de Antioquía:

– San Juan Crisóstomo (†407): «Boca de Oro», el más grande predicador de la antigüedad cristiana. Sus homilías combinan exégesis literal, aplicación moral y denuncia social. Reformador eclesiástico y defensor de la justicia.

Fundadores del Monaquismo:

– Antonio el Grande (†356): Padre del monaquismo eremítico, modelo de vida ascética que influenció toda la espiritualidad posterior

Reseña de «Para leer Los Padres De la Iglesia»

«Para leer a los Padres de la Iglesia» – Adalbert-G. Hamman.

«Introducción y contexto»

El libro «Para leer a los Padres de la Iglesia» del franciscano y patrólogo Adalbert-G. Hamman es una obra fundamental para quienes desean adentrarse en el estudio de los Padres de la Iglesia, aquellos teólogos y pastores de los primeros siglos del cristianismo que, con su vida y escritos, contribuyeron a definir la doctrina, la espiritualidad y la identidad de la Iglesia. Hamman, reconocido por sus traducciones y estudios patrísticos, logra condensar en esta obra un panorama claro y accesible sin perder profundidad.

Estructura y contenido:

El libro está organizado de manera cronológica y temática, abarcando desde los «Padres Apostólicos» (como Clemente de Roma e Ignacio de Antioquía) hasta figuras culminantes como «Agustín de Hipona» y «Jerónimo de Estridón». Hamman no solo presenta un resumen biográfico de cada autor, sino que también analiza sus obras más importantes, destacando su contribución teológica, pastoral y espiritual.

Además, el autor sitúa a los Padres en su contexto histórico, mostrando cómo respondieron a los desafíos de su tiempo: las persecuciones, las herejías (como el arrianismo y el gnosticismo), y la progresiva institucionalización de la Iglesia. También explora temas clave como la interpretación bíblica, la liturgia, la moral y el desarrollo de conceptos teológicos como la Trinidad y la Cristología.

Aportaciones y estilo:

Uno de los mayores aciertos de Hamman es su capacidad para hacer accesible un material que, en otras obras, puede resultar denso. Su prosa es clara y didáctica, ideal tanto para estudiantes de teología como para lectores no especializados que buscan una primera aproximación a la patrística.

Otra virtud del libro es que no se limita a una exposición teórica, sino que muestra la «actualidad de los Padres», invitando al lector a descubrir cómo sus enseñanzas siguen siendo relevantes para la espiritualidad y el pensamiento cristiano contemporáneo.

Comparación con otras obras:

A diferencia de introducciones más técnicas (como las de Johannes Quasten o Hubertus R. Drobner), el libro de Hamman destaca por su enfoque divulgativo, aunque sin caer en simplificaciones. Es un excelente complemento a obras como «Los Padres de la Iglesia» de Claudio Moreschini o «El cristianismo en sus textos» de varios autores.

Conclusión:

«Para leer a los Padres de la Iglesia» es una puerta de entrada indispensable al mundo de la patrística. Combina erudición, claridad y una visión pastoral que hace que estos gigantes de la fe no sean solo objeto de estudio, sino maestros y guías espirituales. Recomendado para seminaristas, estudiantes de teología, historiadores y cualquier cristiano que desee profundizar en las raíces de su fe.

Conversando con una Taza de Cafe
-Vick-yoopino

¿Somos engañados o nos engañamos nosotros mismos?

2013 ano-nuevoBueno mis amigos, Feliz Año 2013, ya está aquí, paso demasiado rápido el 2012, que no nos alcanzo el tiempo para hacer todo lo que queríamos hacer, esperamos que en este 2013, podamos por lo menos cumplir con lo más importante, hacer realidad todo aquello que Dios nos ha mandado, empezando por nosotros mismos, hoy vamos a seguir conversando como todo el año lo haremos sobre el conocimiento de Cristo y lo que se viene haciendo en medio de su pueblo, he navegado por Internet y he visitado un sin número de sitios, blog, webs, cristianos y hay un común denominador en la mayoría de ellos, nos hablan que debemos ir en busca de las bendiciones, nos hacen caminar en busca del milagro, seguimos a Cristo por todo aquello que nos puede dar, conocemos la Biblia por lo que nos hacen leer los días de servicio o estudio bíblico, oramos por las necesidades materiales de los hermanos, pasamos al frente para repetir una oración que según nos dicen nos hace cristianos y seguidores de Jesucristo, damos el diezmo o nos quieren hacer que demos el diezmo u ofrenda para recibir las bendiciones que Dios tiene para nosotros, nos hacen comprar libros y seguir métodos que muchas veces no entendemos y que solo mueven nuestros sentimientos hasta las lágrimas, pero que no hacen cambiar nuestra forma de vivir, damos testimonio de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, como que nos sano de la gripe, pero nos dejo el cancer, nos dio un mejor trabajo, una mejor casa o carro, nos libro de tal o cual cosa, y así podríamos seguir en un sin fin de cosas que hoy las compararemos con lo que dice la Biblia de lo que debe de ser un verdadero cristiano, y ojo no quiero decir con esto que Dios no hace este tipo de milagros, pero la diferencia esta en que nosotros los que nos llamamos cristianos, seguidores, y discípulos de Jesús, vamos tras los milagros, pero muy, muy pocos sobre el hacedor de milagros, queremos sus milagros, pero muchas veces no lo queremos a él, mucho menos a sus normas, y nuestro desconocimiento de lo expresado en su Palabra, por ello mi amigo, visitante, seguidor de nosotros aquí y en Facebook, visitante extraviado que llego aquí esperando un milagro, no, lo unico que encontrara aquí, es intentar enseñar la verdad escrita en la Biblia, por ello si tiene una, corra para que pueda comparar lo aquí escrito o dicho con lo que dice Dios y no crear más confusión, seguidamente, ya sabe, corra por un Capuchino Starbucks, de prefencia Venti, ahora, si puede usted acompañarlo con una Chocolate caliente de Nutella 03capirotada, excelente y si sabe bien pues deme la dirección de donde la compro para darnos una vuelta, y sentaditos en su sillón favorito empecemos  a ver si somos engañados o nosotros mismos nos engañamos en nuestro caminar cristiano.

Mis queridos amigos, se habla por todas partes lo que significa ser cristiano, las cualidades que debe tener esta persona y como debe de ser su diario vivir, pero nunca o casi nunca verdaderamente comparamos lo que hacemos con esas enseñanzas y encima en las congregaciones, el líderazgo asume que todos nos vamos a ir al cielo perfumaditos y talqueaditos como bebes de pecho, y que venimos dispuestos a recibir todas las bendiciones y hay gente que las cuenta y dice que hay mas de 8,000 listitas para ser entregadas a los hijos del Rey, pero hoy mi querido amigo vamos a ver si esto es cierto, (no lo de las bendiciones, sino de ser hijo del Rey), muchas personas nos engañamos en cuanto a quién es cristiano, y mire o escuche o lea bien, los hay según la biblia, los «hipocritas», recuerda esa palabra, bueno los hay los superficiales y los activos, personas que parecen, se miran como cristianos pero que hoy vamos a darles o darnos una miradita con lupa.

Uno de los superficiales son aquellos que de niños estaban en la escuela dominical, o asistieron a alguna iglesia, en algún momento pasaron al frente, quizás empujados un poquitín por mamí y «recibieron a Cristo», inclusive alguno de ellos fueron bautizados, luego de lo cual cuando crecieron su vida no estaba en las iglesias sino en lugares de perdición, pero en algún momento, al ver su vida, quisieron regresar a la fe y todos contentos porque el hermanito volvio como el hijo prodigo, pero sabe mi hermano cuando uno es niño (con excepciones) hacemos cosas, más por quienes estan a nuestro alrededor y quienes nos hablan, recuerdo un pastor que hablaba de que se sabía la Biblia a los 12 años al revés y al derecho, dice que recibió a Cristo y que hasta bautizado estaba, su padre, pastor también en ese entonces, lo hacía recitar de memoria versículos y hasta pequeños capítulos completos de la Biblia, lo cual lo enorgullesía, este muchacho a los 15 años empezó a vivir una vida desordenada, y se alejo de la iglesia y de Jesús, a los 30 regresó a los caminos de la fe y se hizo pastor, (si escuchelo bien se hizo pastor), ahora quiero decirle, que muy probablemente este muchacho jamás recibió a Cristo, solamente la vida familiar, el deseo del padre que siga sus pasos, el esfuerzo de hacerle aprender la Biblia de memoria, pero no conocerla, hizo que todos vivieran engañados de que recibió la salvación, sé que no todos hemos pasado por una situación igual, pero digame cuándo usted paso al frente y oraron por usted, cree que eso ya lo hizo cristiano digno de recibir la salvación.

mascara vampLos engañados activos mi amigo, aquí deseo que usted ponga mucha atención, son aquellos que estan dedicados a todos las actividades de la iglesia, son los menos, pero sabe de que los hay los hay, son un grupo de gente que asisten a todas las actividades, saben del evangelio y de teología, son miembros activos y muchos de ellos pertenecen a algún ministerio, pero no obedecen la Palabra de Dios, son aquellos que hablan de lo bueno que estuvo el servicio, que luego de asistir a una reunión o escuchar un estudio bíblico, levantan las manos y se rasgan las vestiduras, hablando que van a tomar como ejemplo esa discertación, pero al pasar las horas todo vuelve a la misma pasividad de siempre, hasta que llega el siguiente servicio.

En todos los casos, sucede algo interesante, las personas no nos damos cuenta del error en que vivimos, entonces creo que es necesario hacernos algunas preguntas: ¿Cómo puede una persona saber que está engañada?, Vamos a ver, ahora esto mi hermanito esto no es para que vaya señalando a los hermanos de que no son cristianos ni nada  por el estilo, es para que usted se haga las preguntas, la limpieza empieza por la casa, eso significa que las preguntas son individuales y en primera persona ¿verdaderamente soy lo que digo ser? ¿porqué digo eso?, entonces ahora empecemos.

Una de las formas más fáciles es sabiendo, quién esta buscando siempre, sensaciones, bendiciones, milagros, experiencias, sanidades, ángeles y cosas sobrenaturales, para dar testimonio de lo que hizo Dios, usted no se ha dado cuenta de que día a día algunos buscamos, esa sensación que necesitamos para poder seguir, o como algunos dicen para llenar las 523755575_783a5f0893baterias para la semana, pero mi hermano, todo es por vista, queremos ver, queremos sentir, o sea son aquellos que en tal congregación ha venido el sanador tal, o en la congregación va a predicar tal por cual y corremos detras de las experiencias, han pasado años de decir que somos convertidos y aún vivimos por vista sin darnos cuenta de que esto es por fe, está más interesado, de lo que puede recibir de Dios y ojo hoy nos enseñan de lo que merecemos recibir, y está mas interesado en sí mismo que en la exaltación de Dios, aunque equivocadamente habla de los milagros que le ha hecho Dios para testificar y dar gracias, pero y si no le hace los milagros, ¿seguría creyendo?

Existen otras personas que están más preocupados en su denominación, «yo soy pentecostal, yo soy cara de asmático, perdón carísmatico» a su iglesia, al nombre y la pomposidad que da pertenecer a la iglesia tal, en vez de preocuparse en ¿qué dice Dios en Su Palabra?, muchas veces la teología nos hace engañarnos a nosotros mismos, por ese afán de conocer, nos hace olvidar el hacer, muchas veces nos atascamos en ciertas áreas teologicas que nos impide ver todo el panórama, recuerdo un hermano que tenía una fijación sobre la segunda venida de Cristo, a tal extremo que dejó de lado todo el conocimiento escrito en la Palabra de Dios, por dedicarse a ese punto, perdiendo la verdadera razón de su llamado.

Todo esto mi hermano y amigo puede causarnos un gran dolor, ver a hermanos que hablan, testifican y son personas que parecen comprometidas con la Palabra de Dios, pero muchas veces a la primera tribulación, dejan todo y se alejan de Jesús, otros llegan a perder su amor por Jesús porque simplemente nos cansamos de seguir buscando las manifestaciones sobrenaturales, sin llegar a quedar satisfechos por lo visto, otros mis queridos hermanos están llenos de palabras vacías, escuchan los sermones, van a servicios de oración y estudio Cruz 115bíblico, se emocionan y hasta en maestros se convierten o sirven en los ministerios de la iglesia, pero la Palabra de Dios jamás ha hecho nido en su corazón, son simplemente hombres y mujeres emocionales que terminado el servicio vuelven a la inoperancia de la intelectualidad. Nos causa dolor, pero sabe mi hermano usted y yo debemos leer la parte de la Biblia en donde dice: «Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubierán sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifieste que no todos son de nosotros» (1 Juan 2:19).

Y ya para terminar le voy a dcir algo, que quizás no me crea, recoradará que en Romanos dice» «Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor», bueno ahora le voy a decir que el confesar sin obediencia es un fraude, usted se está engañando, entonces debemos de rectificar, porque el reconocimiento de quién es Jesús viene con la obediencia total a Su Palabra, sino mi amgio el cielo no es su final.

Bueno aquí lo dejamos, buena conversación, si tiene comentarios, gracias serán bien recibidos, para crecimiento, si le gusto el blog, la mejor manera de agradecerlo es invitando a otros a que se den una vuelta por aquí. Por lo demás nos vemos pronto, cuidese, bendiciones.