Preparándonos para la Cosecha

Este va a ser un tiempo interesante, por lo menos para mí es interesante. Me gustaría que vaya a lo que es Lucas 8, vamos a ver un pedacito del versículo 5, nada más, que dice Lucas 8, versículo 5: «El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino y fue hallada y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayó sobre piedras. Otra parte cayó sobre buena tierra». Pero mucho se ha hablado de la segunda parte.

Se hablaba justamente de la semilla que caía en diferentes tipos de tierra, pero yo quiero hablar un ratito en qué pasó con el sembrador. Nadie habla del sembrador. El mismo Señor solamente habla en la Palabra de todos los procesos que pasó la semilla en los diferentes lugares o tipos de tierra que cayó, pero yo quiero dedicarme a una persona, y esa persona es el sembrador. Y para esto les voy a contar una historia. Esta historia, yo me divertí cuando la hice, espero que ustedes la pasen bien.

La Historia de Víctor y el Vecino

Volvamos por unos instantes a los tiempos de la pandemia y a esos meses en que nadie salía a la calle. Va a llegar un momento en que más tiempo pase, y en un determinado día van a decir: «Bueno, las puertas van a estar abiertas, vamos a salir». Yo leí esto como el Señor de la Mies, es el que abre las puertas y un día abre la puerta. Y hay un Víctor, café en mano, su sombrerito, mochila al hombro y su canasta. El Señor de la Mies le dice: «¿Qué estás haciendo, Vítor?». Vi a otra persona, con su gorro, con su sombrero. Está preparado con sus botas, su ropa de trabajo. Tiene una barra, así como esas de metal como para hacer huecos en el piso, tienen las bolsas y tienen unos tanques o galones de agua, una cosa de esas. Entonces se dirige este señor, este vecino, que supuestamente es el hombre que salió también igual que Víctor, a la calle.

Y le decía el Señor de la Mies: «Ahora, ¿dónde vas a sembrar?». Y el Señor de la Mies le dice: «En su campo voy a sembrar». Entonces este [vecino] agarra lo que en mi país creo que se llama una barreta, hace un hueco, mete semilla, otro hueco, mete semilla y así va sembrando todo el campo. Cuando termina el campo viene donde el Señor de la Mies. Y el Señor de la Mies le dice: «Mira, aquí entró terreno que era de este [Víctor], pero [Víctor] está con su café, con su croissant, su mochila y no tiene absolutamente nada para sembrar».

Entonces este amigo, en el momento que está pasando, deja caer tres o cuatro semillas a los pies de Víctor, y Víctor las pisa como es su costumbre. Y [el vecino] sigue sembrando y empieza a sembrar, y siembra todo el campo que supuestamente era para Víctor, que realmente a Víctor lo único que hizo fue salir con su café. Pasa el tiempo y comenzaban a germinar esas plantitas, inclusive la que se cayeron al lado de Víctor también empiezan a germinar. Entonces este señor, el vecino nuestro, sale con una manguera y empieza a fumigar. Pasa por mi costado y me dice: «Oye, este [campo] tiene plaga, y la langosta…». Yo le digo: «No me toques, no me toques a mis cuatro plantitas, déjamelas tranquilas ahí donde están. Están bien». Este señor se va y empieza a fumigar en su campo, en el otro campo que tenía. Porque en el momento que va creciendo, si empieza a crecer como les dé la gana, no hay que cuidarlas. Pero como buen Víctor, dice: «No, no, esto va a crecer así, porque crece».

El Llamado y la Necesidad de Preparación

¿Y qué tiene que ver esto con lo que estamos hablando, con lo que estamos viviendo? Algo bien simple. Usted, en la posición que esté dentro de su iglesia, tiene un llamado. Y su mayor llamado es servir a Dios. Pero si usted se acordara, en Efesios 4:11 dice: «Y Él mismo constituyó profetas, apóstoles, pastores, evangelistas, maestros». Ahora le voy a hacer una pregunta: Las personas tienen dos opciones, o responden, sí, o responden con ese llamado. Después de eso, ¿qué se hace? Si responde que sí, tiene que prepararse.

Normalmente es un trabajo. Si hablamos de Nehemías, Nehemías tuvo ese trabajo, fue llamado por Dios para hacer un trabajo. Jonás, a pesar de todos los problemas que hizo, fue comisionado para hacer un trabajo. Pablo, con todo lo que [hizo], hizo un trabajo. Después de que uno sabe que ha sido llamado debe dar una respuesta, y esa respuesta es prepararse.

Ahora, algunos dicen: «No, yo no necesito más que mi Biblia, y de aquí saco todo». Pero otros van al instituto, a la escuela bíblica o a la universidad, o compra buenos libros. Pero quiero decirles una cosa, y eso sí, aquí quiero que me comprendan: el instituto o la universidad da conocimiento, pero no da el llamado. No porque usted o yo vayamos al instituto, somos pastores, o somos profetas, o lo que sea.

Somos, muchos, creo que seremos siervos con un poco más de conocimiento, aprendices de siervo. Es bueno ir a un instituto. Y hay de institutos e institutos, pero es bueno porque usted va a tener cierto conocimiento. Cuando salga de él, va a saber realmente la palabra de Dios [en] sus niveles básicos, porque terminando el instituto no significa que usted aprendió todo y se olvida del asunto. Esto empieza para caminar mejor, para servir mejor.

Un líder no se hace porque se compra tres libros de «Ser líder en 10 lecciones», eso no se hace así. Es un llamado, es una gracia que le pone el Señor en su corazón y en su vida para servir. Cada persona tiene un llamado. Cada persona va a cumplir ese llamado si quiere cumplirlo definitivamente.

Póngase a pensar, si un maestro, un arquitecto, un ingeniero, un doctor, hace 10 años terminó la carrera, a este momento el mundo tecnológico ha cambiado tremendamente. Ya no se construye bajo los mismos lineamientos de hace 10 años, no se opera. La tecnología y las formas han cambiado. Y eso significa que la persona tiene que estar actualizándose constantemente. La persona que realmente en el instituto dio lo mejor de sí, aprendió mucho y salió, pero eso no significa que se acabó todo; este es el inicio.

La Oposición y la Falta de Unidad

¿Qué sucede con nuestra persona en nuestro Víctor?. Víctor estuvo [sin prepararse], mientras que la otra persona juntó semilla, probablemente la limpió para que no estuviese sembrando la semilla malograda. Consiguió material para poder sembrar. Él se tomó un tiempo de prepararse, para que cuando se abrieron las puertas, él ya tenía todo el equipo preparado.

Víctor, al contrario, estaba contento con los tres o cuatro plantitas que crecieron y ni siquiera le dio la gloria a Dios. A veces los líderes nos creemos dueños y señores de los discípulos, entre comillas. Nosotros no somos capaces de compartir con los demás, «Esto es mío, este es mi reino, este es mi pequeño castillo, no me lo va a tocar esa gente que quiere venir y ayudarme a destruir a la plaga».

Yo visito dos, tres, cuatro, cinco iglesias. Yo creo que tengo una docena de pastores muy amigos míos, y escuchen, de todos ellos aprendo un poco. Yo creo que cada lugar es un buen sitio para aprender, no sabemos todo, cada día aprenderemos algo nuevo, cada día mejoraremos en el conocimiento.

El Sembrar en Tiempos de Oportunidad

Hubo un Víctor que no se preparó en este tiempo. Víctor debe de prepararse, debe estar [preparado], ¿por qué? Porque no vamos a ir a cosechar, vamos a ir a sembrar. Así [como] en este momento hay cientos de personas que están [recibiendo] de Dios, Testigos de Jehová también, hay católicos, y de repente católicos más todavía que nosotros. Hay mormones. Cada religión, secta, está aprovechando lo mismo que nosotros en este y en cada instante, están predicando a medio mundo. La única diferencia está en que cuando nosotros salgamos y creemos que tenemos la verdad del evangelio, vamos a ir a sembrar a esa gente que todavía está un poco, como podríamos decir, indecisa y no sabe y tiene muchas veces miedo.

Nosotros tenemos que ir, entonces tenemos que prepararnos. No vamos a ir a cosechar a nadie, vamos a ir a sembrar la palabra. Para sembrar la palabra, usted tiene que prepararse. Prepararse no simplemente en el instituto. Si bajo su ministerio tiene 3, 4, 5, 10, 20 personas, enséñeles. Hay YouTube, un montón de cosas y herramientas que usted puede utilizar para enseñar a esas personas. Siempre que sea la verdad. Yo veo prédicas a cada rato los domingos, en especial. También veo clases de estudio bíblico, también veo clases de danza.

La Necesidad de la Lectura Profunda

¿Te gusta leer? ¿Gozas leyendo o es un suplicio?. Si uno agarra la Biblia y cree que está todo…. A veces nosotros no queremos leer más que todo por el hecho que no nos gusta leer, y eso no debe de ser. Lea, siempre, uno jamás deja de aprender. Pero no compre ese libro que dice: «Hazte un líder exitoso en 20 lecciones», no compre esos libros. Porque quieren [apelar a] tu ego, tu vanidad. Líderes son llamados por Dios. Lo que tiene que hacer es prepararse, porque Dios los va a apoyar y los va a sustentar. Antes de ser un líder, tiene que ser un siervo. Y siendo siervo, te vas a convertir en discípulo, y si te conviertes en discípulo, Él te va a levantar del lugar que tú tienes que estar.

No podemos esperar a que se abran las puertas. No podemos esperar que el pastor nos llame y nos diga: «Este hermano, te va a enseñar en 15 días estas cosas». Usted tiene que estar preparado. Porque si es el maestro, el maestro tiene que estar preparado 365 días al año, 24 horas al día, porque fue llamado para maestro. Si usted le dice a un [líder de] danza: «¿Sabes la rutina de tal cosa?». Pero a nosotros nos dicen: «¿Puedes llevar la clase del sábado?» y supuestamente es un maestro. Entonces algo tiene que cambiar en este tiempo.

Unidad y Cosecha

La gente va a estar dispuesta a escuchar. Pero si pasa el tiempo, la gente se acostumbra, la gente se olvida. Cuando ya las aguas vuelvan a su nivel, muchos, incluyendo nosotros, nos vamos a olvidar. Estos dos sembradores: uno que salió con su café y el otro que salió preparado para sembrar, ¿cuál quiere ser usted?. ¿El que realmente salió, se remangó las mangas y comenzó a hacer su trabajo y empezó a sembrar la semilla?. ¿O el Víctor que simplemente salió con su café?.

Si usted enseña, el crecimiento lo dará Dios. Juan 16:23 dice: «De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidieseis al Padre en Mi nombre, os lo dará«.

Si se acuerda, cuando hubo el derramamiento del Espíritu Santo, ¿cuál fue la característica principal? Que todos estaban unánimes, ¿cierto?. Yo sé que todos están juntos, pero ¿están unánimes? Es una pregunta. Todo lo que pides al Padre sea hecho, pero siempre y cuando estemos en la voluntad de Dios. Entonces, ese es algo que tenemos que lograr: que es la unidad.

Si nosotros llegamos a comprender que la iglesia es un [cuerpo de] Cristo, vamos a comenzar a trabajar en unidad. Si yo no me preparo, no puedo pedir cosechar. Se lo digo por experiencia. Si no sé sembrar, la cosecha no se da. Y si siembro tempestades, imagínense qué voy a cosechar. Piense en todo este tiempo, ¿qué ha estado haciendo para que cuando salga, pueda ir a cosechar?.

Nos vemos en unos días, con otra conversación, nos estamos viendo, comente, comparta y sobre todo prepárese.

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino
-MiVivencia.com

¿Quiere ser prospero?

Mis amigos, hermanos y hermanas que aún me queden y visitantes espóradicos que llegan por esté su blog, sean todos bienvenidos, hoy trataremos un tema de actualidad, de esos que salen en las carátulas de las revistas ¿quiere usted ser próspero?, me imágino que muchos y yo también contestaremos !SI! a todo pulmón, pero sabe cuál es la definición de prosperidd escrita en la Biblia, o simplemente quiere escuchar la que se grita desde los púlpitos y la que pastores, maestros y profetas enseñan a sus callados e impenetrables feligreses un domingo si y el otro también, por lo tanto corra, salga y tome el primer bus a la libreria cristiana más cercana, y comprése una Biblia, prometale al vendedor de que regresara a pagarsela apenas reciba el primer milagro y pase por una panadería, compre pan dulce, si es torta de tres leches, invite, porque con lo que lee por aquí como que no le va a saber a gloria, y luego haga un alto en Starbucks y pida un Capuchino Venti para toda la tarde, y con todo ello, si cuenta con un diccionario bíblico, en hora buena, y además con algún comentario bíblico, entonces excelente, y si aparte tiene por esos milagros de la vida una concordancia, ya la hicimos y aprenderemos bien, pero siéntese tranquilo, la Biblia no muerde, ni yo tampoco y empecemos.

Qué me contestaría usted y algunos más a esta pregunta ¿qué es la prosperidad? muchos me dirán que fue la razón por la que llegaron a este país !a ser próspero! tener un buen trabajo, carro, mejores cosas, poder comprarles la computadora a tus hijos, tener tu iPhone y tu iPad 3, tu TV de 55″ para las olimpiadas y sacar temprano a pasear al perro pastor alemán que tienes, con tu bolsita en la mano, poder comprarte el equipo más grande para tu carrito y que todo el barrio se entere que vas llegando por la música que ensordece y retumban los bajos, y el día que sales caminando te meten a la policia porque nadie te reconoce, y una casita como todo sueño américano y salir de la pobreza o dejar de pasar por necesidad, otros, dirán su carro último modelo, su 4×4 para las montañas y paseos los domingos en vez de ir a la iglesia, y poder regresar a ver a los paisas y mostrarles cómo hemos prosperado.

Pero, me imágino que para muchos suena bien, pero para ti mi hermano o hermana en Cristo, ¿Qué crees que significa prosperidad para Dios? ¿será lo mismo?, crees que quiere hacerte prospero y está preocupado porque tengas un buen trabajo, un carro último modelo, de que puedas viajar, de que te vayas de fin de semana con la familia y no te falte nada, de que seas el primero en la línea para poder comprarte el iPhone 5 (ojala, porque yo ya estoy juntando el dinero para ser uno de los primeros en adquirirlo), de que tu cuenta corriente y de ahorros siempre este en azul y contenga muchos ceros, crees que quiere escucharte llegando en tu carrito con el volúmen a a todo lo que da, y !arriba el Tri! para que sepa la gente de que llega el hijo del rey, tú crees qué en el cielo los ángeles aplauden, cuando sales en tu carro quemando llanta, la música a todo volúmen y vociferando que te abran el paso, ¿eso es la prosperidad para Dios?. Vamos a buscar y ver en nuestra Biblia qué es lo que dice Dios.

«Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijó Jehová» Génesis 26:12

A quién no le gustaría ese tipo de cosecha, pero sabe mi amigo y se lo digo bajito, «sembró» o sea trabajó, realizó un esfuerzo, aquí no dice nada de que dejó su diezmo y Dios lo bendijo cien veces, no, pero sigamos con el siguiente versículo:

«El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso» Génesis 26:13

Aquí vemos, (esto yo lo aprendíde un pastor) que hay una separación entre , «enriqueció y prosperado», probablemente usted no encuentre aún la difrencia, pero mi amigo enriquecerse es la parte material, prosperado es la parte espiritual, usted puede estar lleno de dinero, puede poner un negocio y salirle todo bien, pero eso no significa que sea prospero porque sigue viviendo en pecado, sigue siendo un tranza, sigue alejado de Dios, porque su habilidad, su voz, sus manos, pueden hacerle a usted una persona exitosa en los negocios, pero su alma está perdida, mire a su alrededor cuantos famosos, hombres celebres, según la humanidad, están hoy dando de brincos, pero no porque le vienen pisando la cabeza al diablo, sino porque el piso del infierno está caliente, salvo, claro está, que en último momento reconozcan que sólo Jesús puede transformarlos y se arrepintieron, de lo contrario estarán por la eternidad en el fuego eterno. Pero hoy no solo en el mundo sino también dentro de las iglesias todo quieren ser prosperos y piden en sus oraciones, su carro, su casa, su novio, su TV, su trabajo, su dinero, su iPad, su iPhone, todo «su», pero cuantas veces mi amggo usted dentro de esas oraciones piden que se le quite lo mentiroso, que se le quite su ambición por el dinero, cuándo oye usted y lo dice y repite, que sea Dios quien verdaderamente sea el Señor de su vida, pero de verdad, no de mentiritas o hasta se acabe el servicio, sino para siempre, usted le pide a Dios sinceramente que desea ser usted su hijo y que lo haga prospero, espiritualmente hablando, o sea que llegue a concocer a Dios en su totalidad, sabe mi amigo, son muy poquitos los que piden eso, todo quieren su milagro, todos quieren ser positivos, todos le quieren contar a Dios hasta tres para que les haga el milagro o sea todos vienen para que Dios los engrandezca, hasta hacerlos poderosos, (hay excepciones, claro está), porque somos hijos del rey y nos merecemos eso y mucho más, pero no es así.

Pero aquí, mi querido amigo, y si aún me quedan, hermanitos y hermanitas, ¿cómo le vino a Isaac todo lo que hemos leído? ya sé, no me diga, es que lo declaró, lo visualizó, es que fue positivo, oro y persitió hasta que se hiciera el milagro de cosechar ciento por uno, no mi amigo, una y mil veces no, esto no es magia, de que usted le ordena a Dios su milagro y El tiene la obligación (y aún dicen, es promesa de Dios, pero no leen las letras chiquitas), vamos de nuevo a la Biblia y como yo siempre digo, el único libro que nos quitara la ignorancia, (por no decir ese de largas orejas).

«Y se le apareció Jehová, y le dijó: No descindas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a tí y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre» Génesis 26:2-3.

Dios le dijó a Isaac lo que debía de hacer, dónde habitar, dónde no ir, y que hizó Isaac, «No desciendas a Egipto» o sea no te juntes con el mundo, que el mundo no se meta en tu vida ni tu lo metas en la iglesia como sucede hoy en día, que muchas veces los de adentro hacen peores cosas que los de afuera, hermanitos, la palabra es simple aunque hacerlo nos cuesta «OBEDECIO» es todo lo que hizó, si usted y yo obedecemos en todo, no una parte, no lo que nos conviene, no lo quequeremos o nos gusta, entonces Dios estará con nosotros y nos bendecirá, pero llegamos el domingo a la congregación, arrastrando los pies, levantamos nuestras manos, como que el cansancio nos venciera, damos nuestra ofrenda a regañadientes, pero a la hora de pedir, sacamos nuestro rollo de papel higienico, dándole la lista de bendiciones y milagros que nos tiene que hacer y rápidito porque tenemos que llegar al restaurant antes de que se llene, mi amigo, estamos equivocados, asi no es lo que Dios nos ha dejado escrito, usted puede dar el diezmo, como predicó en otra iglesia (siempre es en otra iglesia) un pastor: de que hoy es el mes siete, del año 2,007, y el día 7, (ojo el 7 es el número perfecto de Dios), entonces si usted trae al altar $777.00 semejando los números perfectos de Dios usted será prosperado, su negocio será bendecido y usted prosperara porque es promesa y porque usted es una hija del rey, (pero no le dijo: hija del rey de bastos) y sabe mi hermano, montones de gente pasaron al altar a dejar sus $777.00, firmaron cheques y algunas que yo conozco, para hacerlo mejor, dieron más a mayor siembra mayor cosecha y hoy las veo, tratando de llegar a fin de mes con lo que ganan a duras penas, no mi amigo, no es asi, esto es un error, y le digo más estas son cosas del demonio, nadie puede comprar un milagro, recuerde siempre «tu dinero perezca contigo», sabe lo único que usted debe de hacer es obedecer, la prosperidad de Dios no viene por creer, sino viene por el hacer, (escuchelo bien y vuelvalo a leer) la prosperidad no viene por el creer, sino por el hacer, ¿qué? «Obedecer la Palabra de Dios», si no está en obediencia, no puede ser bendecido, tan simple como eso, o sea usted puede hacer muchas cosas, dar sus $777.00, pero si no es obediente a la Palabra de Dios, simplemente está dando dinero, no espere nada a cambio, porque lo que quiere hacer usted es doblarle la mano a Dios osea vulgarmente hablando «darle su mordida» o sea comprar su milagro y eso mi hermano es del diablo. «Todo esto te dare si te postras y me adoras» o «Este dinero te dare si me haces este milagro» no le suena parecido, bueno entonces ¿qué debemos hacer? obedecer, ¿desde qué se convirtió, le ha sido fácil ser cristiano? y yo sé que el decir palabrotas, el dejar de tomar, de fumar, de pegarle a su mujer o a su marido ya no lo hace, pero, ¿se acerca día a día al Señor? ¿ya no hay odio en su corazón, ni envidia? ¿ya no existe ese deseo de mentir o engañar? ¿honra a Dios con sus palabras y hechos? entonces ¿qué tan fácil le es seguir a Jesús?, porque muchos no cristianos y conozcó algunos son buenísimas personas, pero no tienen a Dios y por lo tanto «todos pecaron y están destituidos de ….».

Entonces mi amigo y ya para terminar, debemos de obedecer en todo lo escrito en la Palabra de Dios para que seamos prosperados, aquí nos quedamos, los dejó porque es tarde y debo ir a buscar que comer, no solo de pan con mermelada de durazno vive el hombre, también de filet mignon y pure y quizás, solo quizás de algunos camaroncitos, y también de pollo loco, o IHop, nos vemos, pero recuerde la próxima vez que ore, es bueno pedir, pero mejor es saber que pedir y no errar, si Dios está en su corazón, pedirá de acuerdo a su voluntad, de lo contrario pedirá como algunos de nosotros para nuestro propio deleite, (imáginese, yo estoy pidiendo que el Rey de España me mande la visa de residente, los pasajes «somos 5» para irnos para alla, con su respectivo trabajo, y aún el rey se hace de los oídos sordos, y yo me preguntó ¿por qué?),  cuidese y bendiciones.