Nuestra oración ¿Es agradable a Dios?

Regresamos y seguimos hablando de la oración, es el principio y final de todo, en un par de semanas nos sentaremos a ver que hay para la iglesia de Jesucristo, este próximo viernes tendremos una vigilia, me dare una vuelta, y buscare de mi Señor para que su voluntad se haga en nuestra congregación, grabare la alabanza y quizás alguno de los estudios, pero si vienen con su «emocionalismo o su charla motivacional» arrastrando los pies retornare a casa, prefiero sentarme a orar y estudiar mi Biblia, escuchar o volver a escuchar mis estudios del Instituto Bíblico, pero solo pido al altísimo que todos vayamos con ese deseo en nuestros corazones de buscarlo, por ahora busque su Biblia, un Starbucks para que no se nos duerma, una silla para que se siente y no se nos caiga por lo que hablaremos, y le aseguro de que le removera los cimientos de su espiritualidad tan venida a menos por todo lo que hoy desde los pulpitos enseñamos, pero recuerde Dios en un Dios misericordioso y ama al arrepentido pecador y sobre todo al que hace su voluntad, por lo tanto mi amigo, empecemos.

Cuando usted mi querido amigo nace en la familia de Dios, usted entra en una atmosfera espiritual en la que la presencia de Dios (vamos a detenernos un instante, escuchaba el domingo una perorata insistente: «Siente la presencia de Dios», «Dios esta aqui», tengo una pregunta «Y si no siento la presencia de Dios», es ¿qué no esta? o ¿solo si la siento puedo recibir las bendiciones?, mis amigos, por favor, no es de emociones, no es de sentir, por favor no hagamos errar al pueblo de Dios, no es por emociones, es por fe, es por eso que estamos como estamos dentro de las congregaciones, hemos convertido el cristianismo en algo emocional, gritamos, saltamos y luego de que el motivador de turno (llamese pastor, maestro o ungido) ha movido las cuerdas del sentimiento y la emoción, inclusive hasta las lagrimas, nos queremos comer al mundo, pero apenas termina el servicio, todo vuelve a la calma y regresamos a la pasividad e inoperancia, de lo contrario contesteme una pregunta ¿a cuántas personas le hablo de Cristo este mes pasado?, ¿a cuántos viene discipulando para que hagan la obra para la que fueron llamados?, gracias y sigamos) y la gracia de Dios ejercen presión o influencia sobre su vida. La oración es la respuesta a esa presión, cuando usted mi querido amigo entiende la magnitud del poder de Dios mediante la oración es solo entonces que podemos sobrevivir a la oscuridad del mundo. Pero estamos hablando de una relación, no de una pedidera de nunca acabar.

Otra de las cosas que escuchaba era: «somos la punta de lanza» y me pregunto ¿para qué?, desde que te enteraste que eres la punta de lanza de llevar las buenas nuevas a todo el mundo, ¿qué has hecho?, seguimos moviendo las emociones, como los politicos, prometiendo tiempos mejores, pero nadie dice, ¿cómo?, ni dicen: arrepientete, el reino de Dios se ha acercado, no se escucha, si quieres seguir a Cristo, niegate a ti mismo, toma tu cruz y siguelo, no, ahora es ora por tu milagro, un hijo del Rey debe vivir como tal, tu eres millonario porque murio pobre y aunque estas en la iglesia por mas de 20 años, sigues esperando que te caiga de los cielos, y te gritan mira a Josue, mira a David, mira a Pablo, eran positivos, eran campeones y tu eres un campeón, y es cierto, los miras y lees sobre ellos, pero solo quieres las bendiciones, no el pasar por lo que ellos pasaron, desde esclavo, vendido, en naufragios, perseguido para matarlo, esa parte no te la dicen, (y tu no las quieres) solo te muestran la emoción de sentirte millonario y un paladín de la justicia, amigo primero es arrodillate y arrepientete y pidele al Señor que te tome como siervo y que su voluntad se haga realidad en tu vida, ¿dispuesto?.

Jesús instó a sus discípulos a estar en oración como él, pues les dijo: «velad, pues, en todo tiempo, orando que tengáis fuerzas para escapar de todas estas cosas que han de suceder» (Lucas 21:36). La iglesia primitiva aprendió esta lección y mantuvo el compromiso de Cristo de orar continua e incesantemente. Incluso antes del día de Pentecostés, los 120 discípulos se reunieron en el aposento alto y «perseveraban unánimes en oración» (Hechos 1:14), luego usted recordara «continuaremos en la oración y en el ministerio de la palabra (Hechos 6:4).

Pablo fue ejemplo de compromiso con la oración. En varias de sus epístolas siempre decía: «Porque Dios… me es testigo de que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones» (Romanos, 1 Corintios, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses). Sus oraciones por lo creyentes a menudo lo mantenían ocupado «día y noche» (1 Tesalonicenses 3:10; 2 Timoteo 1:3). Pero eso para los pastores, maestros y líderes de la actualidad ha quedado en el recuerdo de tiempos pasados, hoy se enseña que luego de reconocer quién es Dios, y recordarle las promesas hechas a verdaderos discípulos, debemos empezar a darle nuestra lista de milagros, ya no hay ese deseo de hablar con Dios para estar solamente con él, ahora la razón por la cual oramos es para que cumpla todo aquello que dice que debe de hacer por nosotros, (hay excepciones, eso se lo aseguro, hay personas que desean estar con el Señor por ese deseo de estar con él, pero son los pocos), o sea te hago hoy una pregunta ¿cuál es la razón por la cual buscas a Cristo?, ¿qué te mueve a asistir una vez a la semana al templo?, verdaderamente quieres ser reconocido como discípulo de Cristo, entonces ¿qué te impide hacer su voluntad? o será porque aún no sabes ¿cuál es la voluntad de Dios para tu vida?, bueno mi amigo, entonces empecemos por el principio, reconoce que eres pecador, arrepientete y lee los evangelios, lee Romanos y empieza a hacer lo que allí dice, a medida de que busques más de Dios, en su Palabra podras darte cuenta de aquello que te aleja y aquello que te hace sentar a los pies de Cristo y escuchar su palabra, es tiempo de volvernos a él. Escuchaba el domingo que nos de gracia, que haga esto y aquello, que transforme San Jose, que los colegios, que las carceles, que Dios cambie a todo el mundo, (por decirlo en una Palabra), bueno ¿qué fácil?, y a sus discípulos para qué los tiene, para que aplaudan por las victorias, para que vean que poderoso es nuestro Dios, mi hermano, no es asi, creemos y enseñamos que Dios es el mago de la botella que hará y debe de hacer todo por nosotros, no, usted y yo debemos primero convertirnos en discípulos, hombres y mujeres que escudriñen su Palabra y hagan su voluntad, luego que la prediquen en todo lugar, a tiempo y fuera de tiempo, y el Espíritu de Dios añadirá a la iglesia todos aquellos que serán salvos, pero el trabajo debemos hacerlo nosotros, pero no, queremos que Dios haga todo, nosotro solamente nos limitaremos a contar cuantos convertidos tenemos en la iglesia, no, nosotros iremos, recuerda esa frase, ¿a quién enviaré, quién irá? cuántos están dispuestos a decir conmigo «Yo iré, envíame a mi», bueno recuerde Dios lo conoce y sabe todo, hasta sus mas intimos pensamientos, por lo que, ¿qué contesta?.

Yo creo que orar en todo tiempo es vivir en un estado consciente de la presencia de Dios, donde todo lo que vemos y experimentamos se convierte en una especie de oración que se vive con una conciencia profunda y una entrega a nuestro Padre celestial. Es algo que comparto con mi mejor amigo, algo que comunico instantáneamente a Dios. Obedecer esta exhortación significa que, cuando somos tentados, presentamos la tentación a Dios y pedimos ayuda. Cuando experimentamos algo bueno y hermoso, inmediatamente le agradecemos al Señor por ello. Cuando vemos el mal alrededor nuestro, le pedimos a Dios que lo enderezca y que nos permita ayudar a lograrlo, si así él lo desea. Cuando nos encontramos con alguien que no conoce a Cristo, oramos para que Dios acerque a esa persona hacía él y nos use para ser un fiel testigo. Cuando encontramos problemas, nos volvemos a Dios como nuestro libertador.

De este modo la vida se convierte en una oración continuamente ascendente: Todos los pensamientos, obras y circunstancias de la vida se convierten en una oportunidad para tener comunión con nuestro Padre celestial. Entonces mis amigos, lo que usted y yo hemos leído aquí debemos poderlo por obra, por ello les decía que hemos equivocado nuestra definición de oración, debemos de rectificar, desde el más grande al más pequeño, desde el pastor hasta el recien convertido, de lo contrario nos seguiremos moviendo por emociones y seguiran existiando lo motivadores o presentadores de programas de concurso, para decirnos como hacer para lograr el premio mayor, sin darnos cuenta de que al final de nuestra vida nos dirá: «No te conozco», camina un día en reflexión e imagina que Jesús va contigo a todo lugar, mira, ve y escucha todo aquello que tu haces, al final del día y ya en tu casa, ¿cómo crees que se sentirá de lo que tu le has hecho ver, lo que te ha escuchado, lo que ha mirado? tu tienes la respuesta, vuelvete a mi te dice el Señor, bendiciones y nos seguimos viendo, entraremos a ver lo que tiene Dios para SU iglesia, cuidate y recuerda, él está a tu lado, y hasta el día de hoy lo ha visto todo.

Entonces con lo que hoy has leído y cuando llegues a tu lugar secreto a solas con Dios: ¿qué le diras? ¿qué pediras para la iglesia a la que asistes? ¿cuál será tu pedido a Dios para tus pastores?, entonces mi amigo, para esa reunión dentro de un par de semanas, entra en todo momento a ese lugar secreto y habla con Dios, para que el día de la reunión sobre el futuro de la congregación, se haga realidad la voluntad de Dios solamente y todos aquellos que somos o nos creemos sus discípulos lo pongamos por obra.

Este artículo está basado en el libro «A solas con Dios» del pastor John Macarthur, si lo encuentra en las librerias, comprelo, sientése con su Biblia en la mano, para comparar si lo que dice es bíblico y déjenos luego un comentario.

Empezando por el principio

Mis queridos amigos, volvemos a encontrarnos en este su blog, hoy vengo a empezar una serie de estudios que seguramente traeran cola, ¿la razón? es que dentro de un par de semanas en nuestra congregación tendremos una reunión para según cuentan los pastores, nos reuniremos todos los miembros, invitados y visitantes, para enterarnos de ¿cómo se encuentra la iglesia?, ¿hacía donde vamos?, ¿cuál es su situacion actual?, ya que se le cambio el nombre luego de la unión de dos congregaciones, luego ¿cuales son los planes para seguir caminando? y ¿qué es lo que se viene?, suena interesante, por ello, y para ello, es necesario tocar diferentes temas al respecto, por lo cual, y luego de un tiempo de silencio y oración es necesario saber, ¿qué es lo que dice Dios al respecto?, ¿qué es lo que dice la Biblia sobre la iglesia?, ¿cuál es el mandato de Dios para su iglesia?, y por último ¿cuáles son los pasos ordenados por Dios para que camine la iglesia, o mejor dicho SU iglesia? asi como ¿cuál es la volutad de Dios para cada uno de los miembros de la iglesia que dicen que es de Jesucriso?, por eso, mis queridos hermanos y amigos, necesitamos un par de manos para que juntas se pongan en oración para poder pedir al creador que ponga en el corazón de los pastores y líderes de la iglesia, su verdadera voluntad, que se encuentra en las Palabras escritas en nuestra Biblia, iluminarlos para que todos podamos verdaderamente hacer la voluntad del creador. Que les dé la sabiduría suficiente para poder separar lo bueno de lo malo, lo que es de Dios, de lo que es del hombre y poder caminar siguiendo los pasos de aquel que murió por cada uno de sus discípulos.

Pero para empezar como siempre le digo, corra por su Biblia, una buena silla y una mesa en donde poder ponerse a escudrinar la Palabra de Dios, un Starbucks para que no se nos duerma y empecemos, sabe mi querido amigo, todo, absolutamente todo debe empezar por la oración, Lloyd escribio: «La oración es sin lugar a dudas la actividad suprema del alma del ser humano. El hombre llega a lo máximo cuando de rodillas se encuentra frente a frente con Dios». El único problema hoy en día es que nos han enseñado de que la oración es para ponerse en contacto con Dios y que después de hacer un acto de constricción, o sea reconocer que somos pecadores arrepentidos, como si pudieramos engañar a Dios, para luego entregarle, declararle, contarle hasta tres de que tenemos una lista de pedidos y que esperamos prontito que nos la cumpla, ya no es un tiempo de relación sino como en las huelgas, es una lista de reclamos, que está Dios obligado a cumplirnos, porque desde los pulpitos nos dijerón que Dios nos ama y que viene dispuesto a darnos lo que nuestro corazón desea. (Recuerdo a una dizque pastora que dijó: oraremos persistentemente hasta que Dios nos dé lo que le estamos pidiendo» o sea es si o si, aquí no entra a discusión la voluntad de Dios, oramos para que nos haga el milagro y punto, tremendos pastores de que junto a diez y no hago uno, que no se dan cuenta de quién es Dios, ya no oramos para que la voluntad de Dios se haga realidad en nuestras vidas, sino le ordenamos lo que tiene que hacer, perdónanos Señor, pero espero poder contarme entre aquellos que luchamos por buscarte y encontrarte). Ya se acerca navidad y aparece papa Noel, en donde como niños caprichosos le damos nuestra lista y de que si no nos la cumple, hacemos nuestro berrinche y nos vamos de la iglesia, y Dios debe cumplir hasta nuestro más mínimo deseo por temor a que nos vayamos, amigos, Dios es Dios y nosotros criaturas de su creación y que el seguirlo significa convertirnos en esclavos, siervos sin derecho a nada, solamente debemos de hacer su voluntad.

Oswald Sanders escribio tambien: «No hay ejercicio personal que sea tal mezcla de complejidad y simpleza. Es la forma mas sencilla de hablar que los labios de un bebe pueden emitir, pero es el esfuerzo mas sublime que llega al Majestuoso en los cielos. Es la exclamación de un momento y la actitud de toda una vida. Es la expresión del resto de la fe y de la lucha de la misma fe. Es una agonía y un extásis. Es sumiso y sin embargo insistente. En un momento se aferra a Dios y ata al diablo. Se puede enfocar en un solo objetivo y puede deambular por todo el mundo. Puede ser una vil confesión y una absorta adoración. Inviste al hombre insignificante con una especie de omnipotencia.

Mi amigo, muchos de los cristianos aún no sabemos nada de la oración aunque hemos vivido en las iglesias por décadas, seguimos creyendo de que es tan solo hablar con Dios para pedirle este o aquel milagro. Sin darnos cuenta de que la esencia de la oración es simplemente hablar con Dios como usted lo puede hacer con un amigo intimo, sin pretenciones ni ligerezas, sin decirle que es lo que tiene y debe de hacer para que usted este conteno. Por ello muchos creyentes tienen problemas con esta actitud hacia la oración. Debido a que la comunión con Dios es tan vital y la oración tan efectiva para el cumplimiento de plan de Dios (ojo el de Dios no el nuestro), el enemigo intenta constantemente introducir errores en nuestro entendimiento y compromiso con la oración (por ello vemos hoy de que la mayoria de oraciones esta destinada a que Dios cumpla nuestros mas mínimos deseos, de que nos de trabajo, casa, dinero, propiedades, esposa o esposo, hijos dignos de ser imitados, sin darnos cuenta de que nos venimos equivocando en nuestra manera de pedir porque pedimos mal, tan solo para nuestros deleites). Cada generación se enfrenta a la necesidad de volver a dar prioridad y purificar una percepción corrupta o confusa de la oración. Para muchos, la oración ha sido reemplazada por simplemente una acción, ¿usted no se ha dado cuenta de que la oración por los alimentos se ha convertido en algo repetitivo muchas veces, sin entender verdaderamente la razón por la cual oramos y damos gracias?. La función anula la comunión con Dios; los ajetreos desplazan la comunicación. Para otros, la oración carece de admiración y respeto. Sus esfuerzos son superficiales, irrespetuosos e irreverentes. Luego estan aquellos (le suena familiar) que creen que la oración se diseño para exigir y reclamar a Dios. Ellos intentan forzarlo a que haga lo que creen que el deberia de hacer por ellos (recuerde: ¿qué oró? hace unos momentos o el domingo o miercoles en la congregación?). Finalmente para otros la oración no es nada mas que un rito.

Usted puede que considere a la oración con el mayor respeto, pero se da cuenta de que su propia práctica carece de proposito y vitalidad, asi que no pasa tiempo con Dios como sabe que deberia de hacerlo. Aunque hay muchas razones por las cuales los cristianos batallan con la oración, mire lo que dice Martyn Lloyd-Jones: «Es la actividad más sublime del alma humana, y por lo tanto es al mismo tiempo la prueba maxima de la verdadera condición espiriual del hombre. No hay nada que diga tanto la verdad sobre nosotros como cristianos que nuestra vida de oración. En ultima instancia, por lo tanto, el hombre descubre la condición real de su vida espiritual cuando se examina en privado, cuando esta a solas con Dios. Y no sabemos todos lo que es descubrir que, de algún modo, tenemos menos que decirle a Dios cuando estamos solos que cuando estamos en la presencia de los demas?. No debería ser asi; pero lo es a menudo. Asi que cuando dejamos la esfera de las actividades y tratos externos con otras personas, y estamos a solas con Dios, es que realmente sabemos donde nos encontramos en el sentido espiritual». Ahora viene la pregunta por el millón: ¿Cuándo fue la última vez, en la que verdaderamente estubimos a solas con Dios, escuchándolo? No el estar diciendole lo que queremos escuchar, ni estar creyendo esa frase celebre que utilizamos tanto: «Dios me dijo», sino el estar sentado a sus pies, buscando su presencia.

Ahora mi amigo, por el momento aqui nos quedamos, si usted quiere verdaderamente saber orar y tener una relación con el Señor, le ruego que preste oídos al Padrenuestro, seguiremos escudriñando las Escrituras para que cuando hablemos sobre el futuro de la iglesia de Jesucristo en nuestra congregación podamos juntos dirigirnos al Padre con las palabras correctas, con la relación exacta y en una estrecha unidad para poder entender su voluntad y saber la verdadera direccion que debe de tomar su iglesia, volvemos en unos momentos  y estudiaremos un poco más, porque si no hay relación no puede existir entendimiento y si no hay entendimiento de la voluntad de Dios para nosotros, pues simplemente no podemos llamarnos sus discipulos.

Bendiciones y regresamos más rápido de lo que usted se demora en su oración.

Tu oyes mi oración

Aquí les dejo una canción del servicio de hace un par de domingos en Casa de Oración, en Guadalajara, Tu oyes mi oración, escúchela, si es posible, hagalo dos veces, una para aprendersela y la otra para empezar a adorar, lo demás, es entre usted y Dios.

Ya regresamos, pero recuerde siempre, Dios responde la oración de sus hijos, pero ojo de sus hijos, usted ¿lo es?.

Consolidando el fruto

Queridos amigos, hermanos y visitantes, hoy nos volvemos a encontrar para seguir conversando pero esta vez lo haremos de una manera informal, les contare algunas de las experiencias que he vivido en mi caminar por algunas congregaciones del área, pero esta vez, siéntese y prepárese un café, está haciendo un poco de frio por lo que abriguese, ya luego se calentará, pero por lo que viene leyendo, pero deseo que piense lo que viene leyendo y quizás algo pueda ser de beneficio para que el fruto no se pierda.

Bueno mi amigo, hace tiempo me congregaba en una iglesia en que empezamos a creer en que el fruto hay que consolidarlo, bueno usted dirá y eso ¿con qué se come?, bueno le cuento, cada día de reunión, llegaban personas a nuestra congregación, pero sabe, igual como llegaban se iban, y todos nos preguntabamos ¿por qué?, aunque no faltaba el hermanito que siempre decía, «Si es de Dios se quedarán», hasta que pensamos en que el fruto tenía que consolidarse, ¿cómo hacerlo? Bueno expliquemoslo detenidamente, muchas veces decimos que cuando la gente llegue a nuestro templo, y vean el amor que hay aquí, querrán no solo quedarse sino también tener eso que tenemos nosotros, bueno, que ese amor, esa felicidad y paz que existe en nosotros, todos querrán tenerlo, bueno hasta aqui todo bien y suena maravilloso, pero es mejor que pongamos los pies en la tierra, muchas veces cuando una persona llega a alguna congregación lo primero que experimenta es ver un ujier que es quien lo recibe que se limita a darle la mano, y hacerlo sentarse en algún lugar del templo, al final se le despide, en algunos casos se le ha pedido su nombre y dirección, se le presenta en la iglesia y si te vi no me acuerdo, (¿qué paso con el amor, dónde se quedó?) he sentido en carne propia lo que explico aqui, por ello nosotros pensabamos diferente, durante el servicio, no solamente se le presentaba, sino que varios nos acercamos a saludarlo y darle la bienvenida, para que sepa verdaderamente, que a todos nos da gusto verlo, luego, los ujieres se le acerquen a saber de el o la familia que Dios nos ha enviado, muchos vienen con problemas, algunos con momentos difíciles, pero casi todos en un momento problemático de su vida, (porque cuando todo va bien, muy pocas veces nos acercamos buscando a Dios), salvo que ya seamos cristianos y estemos buscando una iglesia en donde congregarnos, luego de tomarle los datos, el lunes, llamarlo para saber de ellos, no solamente para que se quede con nosotros, sino para preocuparnos por sus necesidades y por las situaciones que viene pasando, (queremos formar un grupo de intersesores, allí empieza el trabajo, orando por las necesidades de los recien llegados, nuestra preocupación por ellos, es parte de la muestra del amor de Cristo que hay en nosotros), cuando recibimos una llamada, un apretón de manos; nos sentimos mejores, mas aun si ese sentimiento es genuino. Esto demostrara, nuestro amor y sobre todo ese algo que debe existir en nosotros por los demás, allí es donde los recien llegados querran quedarse y tener ese algo diferente que nosotros tenemos, de lo contrario, seguiran su camino porque lo más importante, a pesar de que lo digamos, es lo que más nos falta, «el amor por los demás».

Entonces yo me pregunto, si asisto a una iglesia, en la que pasados dos o tres meses, no te llaman ni para pedirte el diezmo, donde muchas veces llegas y con las justas te saludan, en donde si vienes o no a nadie le importa, en donde si llegaste con tu familia y ya no lo haces, pues pasas de invisible, y si no fuese porque trato de asistir a todas las reuniones y meto mi cuchara donde no me llaman, entre otras cosas, jamás se darían cuenta de que estoy allí,  es que ese amor que tanto se predica no existe, es simplemente un guión que hay que seguir en la explicación de lo que deberíamos hacer, pero que no hacemos, entonces ¿cómo retenemos el fruto?, ¿cómo hacemos la expresión que dice Jesús?, predicar la Palabra a toda criatura, si no podemos recibir a aquellos que Dios nos esta enviando, entonces debemos de cambiar, debemos de pensar que nosotros somos los llamados a hacer discípulos, pero si nuestra preocupación esta puesta en otras cosas, más que en el servicio a los demás, debemos de tomar un momento y pararnos a pensar, ¿cuál es mi motivación, para tener el puesto que tengo? y además, ¿cuáles son las funciones del lugar que yo tengo? dentro de la congregación. Esto significa que necesitamos preparación, debemos de buscar en la Palabra de Dios, lo que significa retener el fruto y la forma de hacerlo, formar discípulos para poder hacer la obra de Dios.

Para finalizar, mi amigo o hermano en Cristo, cuando alguien llegue a nuestra congregación lo primero que debemos hacer es recibirlo, es hacerlo sentir la persona mas importante, porque Dios nos la ha enviado, por ello, debemos pedir a Dios de que ponga mas amor en nuevos corazones, el ser Ujier es una gran responsabilidad, porque es el ujier la primera cara que vera el recién llegado y sentirá el amor o no, con el cual es recibido, muchas veces muy pocos pastores toman o ponen interés o tienen tiempo para ese momento, por ello, debemos instruir a los ujieres en la Palabra de Dios y en la oportunidad que nos da en servir a sus hijos.

Bueno he tratado de exponer aquí, mi experiencia, pero lo más importante, es retener el fruto, no debe de perderse, porque la Palabra de Dios dice: «Y (Dios) ira añadiendo a la iglesia, todos los que serán salvos», por lo tanto a esos, debemos usted y yo, ujieres y líderes de la iglesia, recibirlos con ese amor que predicamos y que debemos sentir por todos los demás.

Nos seguimos comunicando, un consejo: mire a su alrededor este domingo y solo ponga en su corazón lo siguiente: «Así como yo quiero ser recibido en la congregación, voy a recibir a los que lleguen»

Bendiciones y prontito nos estamos viendo.

Unidad en la iglesia de Jesucristo

Querios amigos y hermanos, hoy saliendo del trabajo, me dirijí a la reunión de las 2:00 pm en nuestra congregación que a partir de la fecha tiene un nuevo nombre, ya «Nueva Generación en Cristo» ha dejado paso a su nuevo nombre por la unificación de dos congregaciones, dando por resultado «Manantial de Vida», con tristeza, llegue tarde y pasada la alabanza, pero recibi un mensaje con respecto a la unidad, hoy aquí, he querido también decir algo al respecto y esperamos que nuestra conversación sea para crecimiento. Pero como siempre digo, tome entre sus manos la Biblia, corra y busque debajo del asiento del carro, ni me diga que la olvido en el templo, mucho menos que luego de años de haber aceptado al Señor aún no se ha comprado una. En fin tome asiento y empecemos.

Jesús oró pidiendo al Padre que todos los cristianos fueran uno, así como el Padre y El eran uno, a fin de que el mundo pudiera creer que El había sido enviado por el Padre. Pidió que todos nosotros fuéramos uno (Juan 17:21). Eso básicamente se refiere a la unidad de los creyentes como un resultado de la salvación, pero Jesús también quería que nosotros tuviéramos unidad en la vida y propósito de la iglesia. El apóstol Pablo les dijo a los efesios que se esforzaran en «guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz» (Efesios 4:3). No les dice que ellos generen la unidad; ya la tenían. Ellos tenían que mantener esa unidad que Dios ya les había dado.

La unidad es una parte importante de la vida de la iglesia. Esa es la razón por la que Satanás la ataca constantemente. La unidad glorifica a Dios. Honra su santo nombre. Satanás está tratando incesantemente de dividir a las iglesias. Alabo a Dios por aquellas iglesias que nunca han sufrido una división. En las iglesias hay personas que se marchan, debido a que ciertas cosas no suceden en la manera que ellos esperaban. Aun si ellos puedan estar en lo correcto, la humildad y el amor no actúan de forma que se puedan producir divisiones.

Nadie es perfecto, de manera que siempre habrá pequeñas cosas sobre las cuales las personas estarán en desacuerdo. Sin embargo, debiéramos siempre hincarnos de rodillas juntos y buscar mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz (Efesios 4:3). Ese fue el deseo de los escritores del Nuevo Testamento. Pablo les abrió su corazón a los corintios y les dijo: «Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas». No podía soportar el ver divisiones en la iglesia. Les dijo a la iglesia filipense, que siguieran «combatiendo unánimes por la fe del evangelio» (Filipenses 1:27). Sus palabras son de gran aplicación en el día de hoy. ¿Ve usted en su vida esas actitudes mencionadas? ¿Se caracteriza su vida por la obediencia? ¿Está progresando en madurez y siendo más santificado al escuchar la Palabra y aplicarla? ¿Se ve a sí mismo creciendo de tal forma que a medida que se hace mayor alcanzará la cumbre de su dedicación espiritual? ¿Tiene usted una actitud de humildad? ¿Está atendiendo a las necesidades de otros con actos de amor que proceden de un corazón humilde? ¿Busca verdaderamente hacer la paz y mantener la unidad del Espíritu? Debiéramos buscar tener todas esa cualidades en nuestra vida. Esa es la voluntad de Dios para nosotros.

Para terminar por el momento deseo dejarles unos versículos de Hechos 2:42-47, para su conocimiento y meditación.

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Mi hermano, o hermana, amigos que nos visitan, oremos por la unidad del nuestra congregación, que Dios jamás se aparte de nuestro lado y que sea siempre por la eternidad nuestro primer amor.

Bendiciones y nos seguimos comunicando, vuelva por aquí, seguramente juntos podremos seguir conociendo un poco más a nuestro creador.

Nueva Iglesia, Alabanza y Adoración

Queridos amigos y hermanos que nos visitan por aquí, les cuento que estamos reuniendónos en una Congregación llamada «Nueva Generación en Cristo», ya desde hace poco mas de dos meses, de lo cual les traemos una de sus canciones de alabanza en donde utilizan panderos y banderas, esperamos poder seguir asistiendo y poco a poco poder volver a retomar todo aquello que nos convierte en mejores cristianos y mejores hombres de bien. Que podamos crecer en el conocimiento de la Palabra de Dios y podamos hacer su voluntad.

Pero ¿Cómo crecemos espiritualmente? El apóstol Pablo dice que debemos crecer hacia la madurez, hacia la plena estatura de Cristo mismo (Efesios 4:13) ¿Cómo ocurre eso?. Ocurre, dice Pedro, cuando deseamos la leche espiritual de la Palabra de Dios de la misma manera que un recién nacido desea la leche materna.

Para allá vamos. Bendiciones y seguimos pronto.