La historia oculta del cristianismo – ¿Por qué contar esta historia?

Por Vick-yoopino

Hace algunos años, durante el tiempo de la pandemia, realicé cerca de cien videos sobre la Biblia. Eran reflexiones que buscaban algo más que respuestas: buscaban preguntas.

Preguntas incómodas, necesarias. Preguntas que nos hicieran pensar si el camino que hemos seguido como creyentes, como iglesias, como cultura, era realmente el correcto.

Esa experiencia me dejó con un deseo más profundo: crear una serie que no fuera solo predicación o estudio bíblico tradicional, sino una especie de aula abierta. Un espacio de conversación, aprendizaje y reflexión sobre la historia del cristianismo —desde los apóstoles hasta el día de hoy.

Porque sí, se nos habla de fe, de amor, de salvación… pero ¿cuánto se dice sobre las persecuciones? ¿Sobre el rol de Constantino? ¿Sobre los Padres de la Iglesia y sus profundas diferencias teológicas? ¿Sobre las divisiones, las guerras, los concilios, el papado, la Reforma y todas las pequeñas y grandes grietas que convirtieron a una fe unificada en miles de denominaciones fragmentadas?

Y entonces aparece la gran paradoja:

Muchos líderes religiosos consideran que enseñar historia es innecesario.
Dicen que “a los hermanos no les interesa”, o incluso preguntan “¿para qué sirve?”.

Pero el resultado está a la vista:

Nuestra gente lee poco, estudia menos, y vive encerrada en un ciclo de creencias donde la única consigna es “solo la Biblia” —sin contexto, sin historia, sin contraste.
Y así, como dice el texto bíblico: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”.
Eso me llevó a abandonar la idea de enseñar en un aula. Pero no el deseo de compartir.

Así nace esta serie: La historia oculta del cristianismo.

Una serie que no pretende imponer, sino invitar.
No pretende tener todas las respuestas, pero sí provocar las preguntas correctas.
Una serie que incomoda, que indaga, que se atreve a decir lo que a veces desde los púlpitos se prefiere callar.

Costó más de lo previsto.

La vida, los tiempos, las circunstancias.
Los vecinos que vienen taladrando hasta el infierno y mi madre que desea almorzar a media noche.

Pero aquí estamos.

Y no nos detendremos, porque ya se están trabajando nuevas series que vendrán después.
Solo acompáñanos, comparte, y prepárate para mirar con otros ojos eso que creías conocer.

Vick
Conversando con una Taza de Café
-Vick-yoopino

Esto no es una clase

Hay algo que me gusta dejar en claro desde el principio:
Esto no es una clase.
No es una disertación.
Es una conversación entre amigos.

No vengo con verdades absolutas ni respuestas cerradas.
Vengo con una taza de café en la mano, con ideas, preguntas, textos, experiencias… y sobre todo, con ganas de compartir.

Aquí no se trata de enseñar.
Se trata de conversar.
De pensar juntos.
De buscar.

Cada entrada, cada serie, cada historia que comparto nace de una inquietud real.
Una duda, una lectura, una vivencia.
Y no siempre tengo la respuesta. A veces ni siquiera tengo la pregunta bien formulada. Pero avanzo. Y en ese andar, sé que no estoy solo.

Por eso este espacio existe.

Porque sé que al otro lado hay alguien como tú, que quizás también se ha preguntado lo mismo.
Que ha tenido dudas, que ha creído y ha dejado de creer, que ha vuelto a empezar.
Alguien que no quiere fórmulas, sino una conversación honesta.

Te invito a dejar tus ideas en los comentarios.
Tus experiencias.
Tus preguntas.

Este blog no busca cerrar temas.
Busca abrirlos.
Porque hay algo que he aprendido con los años:
a veces, entre todos, damos un paso más hacia la verdad.

Y si no llegamos a ella, al menos sabremos que lo intentamos con honestidad.
Con respeto.
Y con una taza de café en la mano.

Nos seguimos leyendo.
Nos seguimos escuchando.
Y sobre todo, seguimos conversando.

Vick-yoopino