No crezcas

No crezcas.
Que parezca que aún las muñecas —o los carritos— siguen poblando tus juegos.
Que el ratón de los dientes aún lo esperas… aunque tengas cincuenta.

No crezcas, porque aún Alicia quiere llevarte a su mundo, a través del espejo,
aunque el último de tus hijos ya va camino a la universidad.

Arrodíllate a jugar con tu Barbie y cámbiale de nuevo el peinado, como cuando tenías cinco años.
Quítate los zapatos para correr detrás de las palomas, en una tarde de verano.

Dile al Sombrerero Loco que tú también quieres una taza de café
y regálale el tornillo que hoy te falta.
Y al Conejo, dile que tú también vienes llegando tarde.

No crezcas.
Porque tus sueños —aún en los noventas— se pueden hacer realidad,
y sigues creyendo que Papá Noel baja por la chimenea,
aunque seas tú quien compra los regalos.

No crezcas, porque si creces…
no tendré con quién jugar cuando me haga viejo
y no recuerde dónde dejé mis canicas,
porque me escondí detrás del sofá para que me encuentres.

Y aún después de tantos años,
te seguiré esperando allí,
donde siempre me escondía.

No crezcas,
porque me quedé aquí, en la vereda,
y el helado que te compré se viene derritiendo,
y el sueño de verte sonreír se me viene perdiendo.

No crezcas, por favor.
Porque se me ha olvidado tu nombre,
y solo sé que una vez te quise.

No crezcas.
Porque se me va la vida,

y ya no sé quién soy.

«Inspirado en hechos reales.. o no. Solo Tú decides»
Conversando con una Taza de Cafe
-Vick-yoopino

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