Tan solo palabras, palabras y más palabras

Capuchino 002Nuevamente nos volvemos a encontrar pero hoy vamos a hablar algo interesante, como pienso diariamente, dejaremos la charla sobre el diezmo para la próxima, pero saben mis amigos, hoy tenemos que conversar, porque sigo caminando, arrastrando los pies por estas calles que sobre ellas ha pasado tanta gente y me doy cuenta de que entre esta gente los cristianos seguimos caminando sin verdadramente darnos cuenta del paso que hemos dado, por ello pense que era lo mejor empezar a conversar al respecto, como siempre les digo, vamonos al Starbucks por un capuchino Venti, mucha azúcar, un poquitín de canela, buscamos un Tiramizu, o un Nan o aunque sea un pan con queso, pero al horno, regresamos a casa y con la Biblia en la mano, empecemos a escudriñar al respecto, pero como siempre me gusta contarles historias, hoy voy a decirles que, nos fuimos a la fiesta que por navidad dan a todos los hijos de los trabajadores en el hotel Hyatt en donde desde hace más de 12 años trabajo (bueno esto último es un decir) por lo que nos fuimos todos, a tomar chocolate, comer pizza, pollo, galletas, palomitas, pie de manzana, café, (yo solo comí, un pastelito de chocolate), y al final terminamos almorzando en iHop, porque teníamos hambre casi todos, por lo cual, no pude como comprenderan asistir al servicio del día de hoy domingo de mi congregación, ¿de qué hablaron? ni idea, pero probablemente siguieron hablando sobre el diezmo y del honor y la integridad u obediencia. Porque como dijo el pastor hace una semana, las finanzas estan mal, vamos para los números rojos, y bueno hay que jalarle las orejas a aquellos que no aportan su diezmo, (no lo dijo tan claro, pero a buen entendedor pocas palabras) en especial los servidores, hombres y mujeres a quienes se dice que se viene pastoreando, cuidando, corrigiendo y enseñando en amor, llevándolas a pastos verdes, preparándolos, para que puedan hacer la obra para la que Dios los llamó, bueno hay que hacer el intento, yo creo que si enseñamos la verdad, Dios velara por su iglesia. En fin luego volveremos a intentar empezar el tema sobre el diezmo.

Pero comencemos, mis amigos, durante años he venido viendo de que la manera de convertirse en cristiano es lo mas fácil del mundo, tan solo repite la oración, o pasa al frente y intercessao 01oraremos por ti, reconoce que el Señor es tu Señor, inclusive algunos se atreven un poco más y quieren que seamos llenos del Espíritu Santo y hablemos en otras lenguas (ya estaremos conversando al respecto más adelante) y casi a la fuerza, debemos, tenemos o inclusive hasta nos fuerzan a que tenemos que hablar en otras lenguas para que exista un sello de haber recibido a Cristo en nuestro corazón o sea como siempre digo vivimos de experiencias, debe existir cosas espectaculares, para que podamos creer, inclusive luego de hacerte hablar en lenguas, pasas directamente a la piscina para bautizarte y dejarte limpito como niño de pecho para que entres al cielo, solo falta el talco johnson para dejarte hasta purificadito y blanco como la nieve.

Te cuento mi hermano, pero por favor leelo lentamente y mastica cada una de las palabras aquí escritas, la salvación para los pecadores le costó a Dios su propio Hijo, le costó al Hijo de Dios su vida, y a usted le costará lo mismo. La salvación no es el resultado de un ejercicio intelectual, en donde por el hecho de pasar al frente o recitar a voz en cuello y con frases entrecortadas por la emoción de que usted se ha convertido en cristiano, de que por el simple hecho de que oraron por usted, ya se encamina a recibir todas bendiciones que dicen que Dios tiene para usted. La salvación mis queridos amigos viene de una vida (ojo por favor) que se vive en obedicencia y servicio a Cristo según esta en las Escrituras. Es el fruto de acciones, no de intenciones, mire mi amigo aqui debe usted entender que si su vida no cambia, y no hablo de portarse bien, ni de ya no tomar su cervecita diaria, ni de gastarse su dinero en mujeres y fiestas pasioneales los fines de semana y llegar arrepentido el domingo para volver a empezar dificuldade6el lunes con el día del zapatero y volver a las mismas andadas, no, es que su vida desde el momento en que asegura haber recibido a Cristo, una vida de obediencia a la Biblia y de una vida en la que Jesús es su Señor y de que usted simplemente es un esclavo sumiso, que solo hace lo que Su Señor le ordena. No hay lugar para pensamientos raros ni para objetar ni preguntar ¿y porqué?, no hay momento para ser simplemente asistentes y espectadores pasivos e inoperantes, porque todos tenemos buenas intenciones, pero muy pocos, poquísimos son aquellos que las palabras las transforman en acciones, y no como aquellos que el domingo gritan y danzan, se levantan diciendo soy hijo del Rey y terminando el servicio vuelven a sus casas con el corazón lleno de orgullo y vanidad, pero que el lunes vuelven a la monotonía degradante de volver a no hacer nada de lo que se comprometieron a hacer para conocer a Cristo y expandir el evangelio. Recordará mi querido amigo si le ha dado una leída al libro de Apocalipsis (de lo contrario dese una vueltita por allí, no muerde), Juan vio en su visión del juicio un Libro de la Vida, no es un libro de palabras, ni de buenas intenciones, ni de promesas no cumplidas, ni siquiera de buenas ideas, ni mucho menos de promesas que hacemos los domingos, no es un libro de reflexiones cuando nos sentamos en nuestro lugar secreto y a solas decimos que vamos a cambiar. La vida que vivimos, si mi amigo, lo que es usted día a día y noche a noche, no las palabras que decimos por muy agradables que estas sean, es lo que determina nuestro destino eterno, como siempre digo, “de buenas intenciones esta poblado el infierno, pero de lo que eres todos los días de tu vida, es lo que te puede llevar a la vida eterna”, ¿lo cree? si usted cree que porque asiste a la iglesia y da su diezmo, asi como pertenecer a algún ministerio o inclusive es pastor o profeta o es esposa del pastor, ya se gano el cielo, pues mi amigo se equivoca, lo que es usted delante de Dios y comparado con lo que dice la Biblia, es lo que a usted le dará la corona de poder llegar al cielo, de lo contrario, estamos vendiendo unos bronceadores que son una maravilla, lo dejan oscuritos, oscuritos de la noche a la mañana y si compra en envase familiar, le regalamos otro para sus más allegados.

Usted y yo debemos acudir a Dios, reconociendo nuestra total indignidad e incapacidad, y escuchelo bien, debemos morir al orgullo y abandonar el yo, muchos dicen !pero si yo ya lo woman_9he hecho! eso se llama orgullo, te crees humilde, pero aún tu corazón esta orgulloso, por eso se llena de vanidad cuando se autonombra !humilde!, por eso le voy a hacer una preguntita ¿usted ama a Dios, más que a usted mismo? yo creo que la respuesta de la gran mayoría es un rotundo !SI!, entonces, ¿porqué en su corazón hay envidia? ¿ira, contienda?, ¿orgullo, vanidad?, porque nos creemos mejores, que el resto de personas, porqué no podemos ser como el buen Samaritano y siempre seguimos de largo y solo ayudamos a aquellos que conocemos y que nos agradan, pero a los demás, seguimos de frente, y es que nuestras acciones demuestran lo contrario a lo que decimos con palabras, ¿buscas de Dios?, ¿expandes la Palabra a toda criatura?, ¿verdaderamente si Jesús te llama, lo seguirías, sin preguntar a donde?, interesante ¿verdad?, ¿estas dispuesto o dispuesta a a dar tu vida por Cristo?, entonces porque no eres capas de juntarte con El todos los días, ya sé, estás cansado de un día de trabajo, pero en el momento de necesidad, corres a buscarlo, ¿cierto? entonces eres cristiano buscador de milagros, no de Dios. Pero no te preocupes, habemos muchos como tu, pero estamos a tiempo de arrepentirnos y buscarlo en tiempos de necesidad, de abundancia, de penas y alegrías, y El estará allí, para recibirte en sus brazos llenos de amor.

Deseo en este momento que vaya conmigo a Mateo 7:21-23 y le dé una mirada con comparación con su propia vida, esto se encuentra luego del Sermón del Monte, “ahora permíteme advertirte otra cosa: cerciórate de no engañarte a tí mismo. ¿Eres en realidad miembro del reino de los cielos?” “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, mentirassino el que hace la VOLUNDAD de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en ese día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. Por eso mis amigos a esos que les encanta hechar fuera demonios, eso no garantiza que eres cristiano, no es por el espectáculo, ni por las emociones o por las experiencias, esto se llama orgullo, yo hice esto, yo hice lo otro, mis hermanitos, si usted escucha mucho eso de que “yo hice, yo heche, yo libere”, yo aquí, yo allá”, desconfie, lo más probable es que usted este delante de una persona que en el mejor de los casos se engaña a sí mismo del poder que tiene o dice tener viene de Dios, pero sabe es orgullo y vanidad que delante de Dios son pecado, por lo tanto no les crea, compare su vida, ojo su vida, no lo que dice, sino como vive con la Palabra de Dios y luego pueda usted decidir si es o no un hombre o mujer de Dios.

Mis hermanitos amados, Jesús nos enseñó un evangelio de fuertes principios y compromiso a todos aquellos que deseen llegar al cielo, pero sabe todo se puede resumir en una palabra, si mi amigo si usted entiende su significado y lo que significa para Dios, le asegurio que no solo su vida va a cambiar, sino podrá darse cuenta de que Dios lo empieza a bendecir porque es ya un Hijo del Altísimo, la palabra es “justicia”, ¿no me cree?, bueno volvamos a nuestra Biblia, “Os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 5:20). Para ahondar un poquito más,”el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” entrará en el Reino, y ya para acabar, mi amigo, si usted y yo no vivimos una vida genuinamente recta, no importa lo que haga, ni lo que diga, mucho menos importa que usted de su diezmo o pague todas las deudas de su congregación, usted no llegará al cielo ni de panzaso, no se engañe, ni porque pone cara de angelito, lo van a dejar entrar, para mayor seguridad siga leyendo su Biblia en los versículos 21-26 y podrás praydarte cuenta de cuál es el camino por donde cada día transitas, como empece este post, caminando por esas calles en donde los cristianos creemos que nos llevan al cielo y son caminos de perdición porque nuestro estilo de vida es lo que afianza nuestro camino, ¿a dónde vas? mira por donde caminas.

Bueno los dejo, nos vemos pronto, seguimos estudiando, pero sabe luchando por cambiar, por escudriñar la Palabra y versículo a versículo, frente al espejo, mirar los resultados, no le cuento cuales son, solamente que el espejo como en el retrato de Dorian Grey no nos muestra toda nuestra realidad, tan solo el Espíritu Santo nos muestra nuestro pecado, pero seguimos, perseverando por ser algo, esperamos lograrlo, tan solo Dios juzgara, bendiciones y nos vemos pronto.

Repartiendo el trabajo entre nosotros

Queridos amigos hemos vuelto después de unos días de intenso trabajo y sobre todo de una reunión en la congregación que ha hecho que vuelva a tomar mi Biblia y vuelva a releer libros como Timoteo, Tito, entre otros buscando lo que dice Dios de, sobre y a las iglesias, a los pastores, a los ancianos, el discipulado entre otros puntos y bueno volvemos aquí a tocar esos temas, pero como siempre le digo, un café, ahora si no quiero que se me duerma, ni mucho menos se distraiga con la telénovela de la noche, ni siquiera con los resultados del partido de la Liga Española, (Gano el Barcelona) y mucho menos con la idea de que nosotros somos los que cortamos el jamón y repartimos el pastel, sino con la mente clara de que la orden es buscar gente idónea para los ministerios dados por el Espíritu Santo, por lo tanto empecemos.

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio” (Efesios 4:11-12). “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolas… enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mateo 28:19-20). El discipulado involucra llevar a las personas a Cristo y encaminarlos hacía la madurez. “enseñándoles  y que guarden TODAS, esta es la palabra importante, no la mitad, ni la tercera, ni la cuarta parte, TODAS las que os he mandado, ojo es una orden). Cristo discípulo a doce, y usted puede ver en el Libro de Hechos que ellos estaban discipulando a otros, eso es lo que debemos de hacer, “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2). Ojo mis queridos amigos, hermanos, pastores y profetas, maestros y evangelistas, “Lo que has oído de mí”, no tiene nada que ver con eso que hoy se hace,  Jesús no nos mando a entretener a la gente, lo primordial, lo primero, lo más importante, era que los pastores deben enseñar todo aquello que hemos oído de él, de la Palabra, y buscar a hombres fieles e idóneos, ni presentadores de televisión, ni organizadores de fiesta,s ni de concursos de belleza, hombre fieles a Cristo que tengan en su mano y corazón la Palabra de verdad, para que enseñen a otros, las verdades de evangelio, no de que recibe tu milagro, no de que dá (paga por) tu diezmo y recibiras las bendiciones que tu corazón desea, no, hombres que esten llenos del Espíritu Santo que puedan enseñar y poder entre todos llegar a la altura del varón perfecto.

Cada cristiano esta participando en una carrera de relevos, aunque usted no lo crea, quizás usted crea que no sabe mucho, bueno mi amigo siempre hay alguien que sabe menos, sientése con esa persona y enséñele, y luego juntese con alguien que sabe más y escuchelo, le aseguro que entre todos podemos hacer un excelente discípulado, enseñe y aprenda, abra su corazón a las personas que usted está discipulando, quieralas como a usted lo ama Cristo, y este dispuesto a dar la vida por sus hermanos, todos tenemos que meternos en el proceso, pero hay algo importante para empezar, luego de aceptar como su Salvador a Jesús, luego de arrepentirse de sus pecados, luego de darse cuenta de que usted es un esclavo del Señor, es necesario que lo conozca, de lo  contrario usted es asistente, pero jamás su discípulo, porque si no conoce al Hijo, nunca podra conocer al Padre, y tampoco podrá decir que El Señor es su Señor con total conocimiento y aceptación de lo que eso representa, muchos saben quien es, hasta el diablo sabe quien es Cristo, pero no lo acepta como Su Señor, he allí la diferencia entre un cristiano y un asistente que se ubica entre la mutitud, pero que jamás toma la determinación de seguirlo.

Debemos enseñar todo el evangelio, toda la Palabra de Dios, muchas veces nos dicen que no debemos tocar los temas sobre la corrección, inclusive hablar del pecado y el infierno en muchos lugares esta prohibido, pero sabe mi hermano, Pablo advirtió a los Corintios, discipular también es correctivo, si ustes tiene un hijo sabrá comprender, a sus hijos les advierte de las cosas que no deben de hacer, no le dá todo lo que piden, asi hagan su berrinche, o declaren o sean positivos o simplemente porque tiene que hacerlo, recuerde “por tanto velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hechos 20:31) eso se llama paciencia, Pablo conocía la importancia de la amonestación.

Discipular es una función en la que todos en la iglesia deben estar involucrados, no es opcional, tenemos y debemos de llevar a las personas al conocimiento de Cristo y luego pasar con ellos por el proceso de ayudarlos a madurar. Todos tenemos que discipular empezando por el pastor a aquellos que el Señor pone en nuestro camino. Usted probablemente va a desarrollar diferentes tipos de relaciones con las personas que discípula, pero discipular no es otra cosa que cultivar verdadera amistad con bases espirituales. No es ser amigo de alguien porque a los dos les gusta el futbol, la misma música o tienen las mismas aficiones, o trabajan en el mismo lugar. La esencia de su amistad se basa en la forma mutua a la apertura a los asuntos espirituales. Eso es lo que permite continuar con el discipulado, Muchas veces mis amigos, creemos que por estar metidos en un equipo de futbol estamos discipulando mejor o en un grupo de tejedoras a palillo, lo que nos reune debe ser la relación que tenemos con Cristo y el deseo de conocerlo mejor, de lo contrario estamos haciendo un club social en donde lo más importante es el futbol o el ganchillo y desconocemos la esencia de nuestra reunión, y no nos damos cuenta de que esta empezando nuestra ceguera espiritual y debemos lavarnos los ojos con colirio.

Mi amigo y ya para terminar, cuando usted discípula esta enseñando a vivir en forma cristiana, está enseñando respuestas bíblicas a sus dudas y preguntas, (también las suyas) un creyente, ojo mi amigo, ya sea pastor, maestro, evangelista y lealo detenidamente, un creyente es espiritualmente maduro cuando llegado el momento sus respuestas involuntarias (no rebuscadas) son espirituales y cristianas, sobre todo basadas en la Biblia y en la voluntad de Dios, esa es la manera de saber si el Espíritu de Dios está en control de la vida de alguien, cuando usted ya no escucha una oración llena de pedidos de cosas materiales, cuando ya deja de querer el último iPhone o iPad, o el novio, o el trabajo o carro nuevo, cuando entiende que el hacer la voluntad del Señor esta por encima de sus propias necesidades, cuando usted ve que su carácter se viene formano de acuerdo a la Palabra de Dios, cuando ya no existe ese afan de querer hacer todas las cosas y que nadie puede hacerlas mejor, cuando su primera necesidad es Cristo y la última, también. Al discipular a una persona se la lleva al punto en que ya no tiene que pensar en cuál es la manera correcta de reaccionar porque puede reaccionar rectamente de forma espontánea.

Bueno mi amigo, esto debe empezar en nuestra congregación, hacer discípulos, ¿está dispuesto? el domingo varias de las cosas suenan y sonarón bien, pero la pregunta sigue en pie ¿y con ese afán que sale hasta por los poros, qué hacemos?, es necesario buscar hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo para poder trabajar en los ministerios, no se habló nada acerca de las enseñanzas en casa, (llamése células o reuniones de hogar) acerca del discípulado, en cual será la forma en que empecemos a evangelizar en el área de San José, recuerdo un dicho que alguien escribió “No quiero estar en una banca comodamente sentado donde resuenan las campanas, prefiero estar en un puesto de socorro a las puertas mismas del infierno” no interea si oramos en la sala de Obama, prefiero estar en la trinchera de las calles donde ataca el enemigo (esto último lo escribo yo), les dejo un organigrama, no es: “Estas personas tengo, voy a entregarles un ministerio”, sino debo de tener estos ministerios y orare al Señor para que el Espíritu Santo me muestre a las personas idóneas para llevar ese ministerio. Y es que si pasan los años y no podemos encontrar ni contar con personas idóneas a quien poder encargar algún ministerio o responsbilidad, algo anda mal y se debe tomar las  acciones correctivas y orar al espíritu Santo para que nos muestre en donde estamos actuando equivocadamente y hacer lo correcto ante los ojos de Dios. Ojo recuerde siempre: no existe el ministerio de entretenimiento, por más que querramos justificarlo bíblicamente, el circo de tres pistas en donde en una pista aparece el presentador sacando conejos de un sombrero y regalando caramelos a los presentes, ni en la segunda pista en donde aparece el malabarista con cuatro pelotas de futbol haciendo equilibrio y en la tercera, aquel que nos hace reir por las historias que nos cuenta, no la iglesia de Jesucristo es donde usted y yo llegamos para alabar, adorar, conocer a Cristo y todo lo que está involucrado con ello, por lo tanto no nos alejemos ni permitamos que se nos aleje de la orden de Jesucristo “enseñándoles todo esto que os mando hoy”.

Bueno amigos, aún, aunque no la de Pablo, “tengo paciencia” y los sigo esperando en mi casa, me avisan el día, y la hora para ponernos de acuerdo y juntarnos a escudriñar la Palabra de Dios, cuidense y nos vemos. Y les pido perdón por si casi nunca digo Amén a sus propuestas, pero he escuchado tantas veces lo mismo y al final se sigue igual, que es necesario hacer verdaderamente la voluntad de Dios, sé positivamente que hay que, como dice la hoja de membresía, “Te comprometes a ser obediente y leal al liderazgo de la iglesia y a integrarte a la visión” Claro que estoy de acuerdo pero solo tengo una pregunta para tí ¿serán obedientes los líderes a la voluntad de Dios y a enseñar las verdades del evangelio y no serán sordos a las preguntas de los miembros, asi como a estar abiertos a reconocer que pueden estar equivocados respecto a algún punto bíblico?, buena pregunta, porque todos los hombres, incluyendo los pastores y líderes de las iglesias, tenemos una y mil formas de equivocarnos, muchas veces nos entra el carácter mesíanico que nunca nos equivocamos, total “yo soy el pastor, o maestro o profeta” o ¿todos son perfectos?, pues yo no, por lo tanto si tengo alguna duda o pregunta, la haré, pero ¿seré escuchado?, hasta la fecha no he logrado por una u otra razón reunirme con uno de los líderes de la congregación, seguire esperando, como dije, la paciencia que tengo, me hace poder sentarme y esperar, pero no me callare, nos vemos pronto.

Romanos y Martín Lutero

Queridos amigos, nos volvemos a encontrar, volvemos a tratar un tema interesante que hace unos días tocamos, el versículo uno de Romanos, pero hoy veremos que dice Martín Lutero, al respecto, por lo tanto mis queridos amigos que llegarón por aquí, preparese un buen café, aunque si quiere un Jamba Juice, porque la calor que tenemos en estos días, esta como para bañarse en hielo, pero aquellos que seguimos con nuestro Starbucks, pues adelante, bienvenidos, pero lo más importante, sea con café, agua, Coca Cola, etc., que no falte en vuestras manos su Biblia, yo utilizo la Reina Valera de 1960, me parece la mejor traducción, las últimas en donde hay adaptaciones a la forma que se habla hoy en día como que nos puede llevar a errores, la razón, dependiendo del país, la forma de hablar, la de utilizar los modismos puede llegar a confusión o a una dudosa interpretación, pero en fin seguimos, y ya le dije, olvidese de su smarthphone, sobre todo si no contesta los textos que se le envía, no creó que le llegue a manejar el lector de libros que es más complicado, como dijo la esposa del pastor el domingo, hay Biblias económicas de hasta 5.00 dolares, por lo tanto lo digo despacito: “comprese una”, empecemos.

Dice Luerto, Por mi parte, no puedo creer que las personas a quienes Pablo dirige esta carta, y a quienes titula amados de Dios, llamados, santos, hayan sido de índole tal que el apóstol se haya visto en la necesidad de intervenir a causa de la discordia que reinaba entre ellos, y de llegar a la conclusión de que todos ellos eran pecadores. No; si ellos eran cristianos, lo sabían y se daban cuenta de ello precisamente a base de su fe. Yo creo más bien que Pablo quiso aprovechar la ocasión de escribir a aquellos fieles a fin de que tuvieran el testimonio de un gran apóstol en pro de la fe que ellos profesaban y de la verdad en que habían sido instruídos, en su lucha contra contra los judíos y gentiles en Roma que aún eran incrédulos y se gloriaban de sus perfecciones humanas, rechazando y deningrando la humilde sabiduría de los creyentes. Estos creyentes por aquel entonces no tenían otra alternativa que vivir entre esa gente, y oir y decir cosas que era imposible armonizar, como lo hace notar el apóstol también en 2 Coritnios 5:12: “No os recomendamos otra vez a vosotros, sino que os damos ocasión de gloriarnos por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón”. Veamos por lo tanto el texto, hasta el pasaje donde dice: “Porque el evangelio es poder de Dios” (Romanos 1:16). Contiene enseñanzas prácticas más bien que abstractas, porque el apóstol enseña en primer término, mediante su ejemplo personal, cómo un guía espiritual debe actuar para con los que están bajo su cuidado.

Pues es propio de un ministro prudente de Dios hacer que su ministerio sea honrado y respetado por parte de aquellos entre los cuales es ejercido.

Propio de un ministro fiel es, empero,  no caer en excesos en el ejercicio de su ministerio sin abusar de él para halagar su propia vanidad, sino desempeñarlo sólo en beneficio de los que han sido confiados a su cuidado.

Un ministro de Dios debe ser un “siervo prudente y fiel” (Mateo 24:45). El que no se esfuerza por ser lo primero, es decir, un siervo prudente, llega a ser un ídolo, un perezoso, una persona indigna del honroso título de “siervo de Dios”. Así, los que con una mal entendida humildad tratan de llevarse bien con todo el mundo en todo, y aspiran a ser populares entre sus feligreses, necesariamente pierden la autoridad que como regentes debieran poseer, y la familiaridad engendrará el desprecio. !Cuán grave es el pecado que estos ministros imprudentes cometen! Las coss que son de Dios y que fueron confiadas a ellos, las exponen al riesgo de ser pisoteadas en lugar de cumplir con su cometido de hacerlas respetar y honrar en la forma debida. Por otra parte, si el ministro de Dios no se esfuerza por ser lo segundo, es decir, un siervo fiel, llega a ser un tirano que constantemente atemoriza a la gente con su poder y quiere que se lo tenga por una persona temible. En vez de afanarse porque su ministerio produzca el mayor provecho posible para los demás, se afana porque infunda el mayor miedo posible, a despecho de la advertencia del apóstol de que aquel poder le fue conferido al ministro no para destrucción sino para edificación. Pero digamos en concreto cómo se llaman estos dos males: se llaman indulgencia excesiva y rigor excesivo. Respecto a la excesiva indulgencia leemos en Zacarias 11:17 !Ay del pastor inútil que abandona el rebaño” Y acerca del excesivo rigor dice en Ezequiel 34:4: “Con dureza y con violencia los habéis gobernado”. Estos son dos males básicos de donde nacen todos los demás errores de los pastores. ¿A quién le habría de extrañar?. Pues la indulgencia excesiva se funda en los malos deseos, y el excesivo rigor, en la ira no dominada. Y de estos dos errores proceden todos los demás males, como bien se sabe. Es, por lo tanto, cosa de sumo riesgo hacerse cargo del ministerio sin que hayan sido abatidas primeramente estas dos bestias, cuya perniciosidad aumenta en la medida en que tienen acceso al poder que las capacita para causar daño. A través de todo el prólogo o preambulo de la carta, el apóstol se presenta a sí mismo como luminoso ejemplo de oposición a estos dos monstruos. En primer término describe con vivos colores la gloria de su ministerio, para evitar que sus filigreses lo vilipendien como hombre perezoso y demasiado indulgente. Y en segundo lugar, para no ser tenido por tirano y hombre violento, se conqusita el afecto de los suyos mediante toda suerte de demostraciones de su buena voluntad, con el objeto de prepararlos, con esta mezcla bien proporcionada de respeto y amor, para la recepción del evangelio y de la gracia de Dios. Por ende, siguiendo el ejemplo del apóstol, todo pastor de la iglesia debará, cual animal de pezuña hendida y limpia, discernir primeramente con ojos bien abiertos entre su propia persona y su oficio, esto es, entre la “forma de Dios” y la “forma de siervo” (Filipenses 2:6-7) y, estimándose a sí mismo siempre como el más insignificante entre todos los siervos, desempeñar su ministerio con una mezcla de temor y amor. Deberá empeñarse en hacer solamente lo que redunde en beneficio de los que son objeto de su ministerio; y, consciente de que toda la labor del pastor existe para, y tiene como meta, el crecimiento saludable de los pastoreados, no debiera titubear en renunciar a su cargo al comprobar que ese crecimiento de los pastoreados no se produce, o que su propia persona es factor que lo impide. Por cierto, este es el pecado más grande que un pastor puede cometer: si por el uno o por el otro de estos dos errrores, o por ambos, impide que su ministerio rinda su fruto; y harto difícil le resultara dar cuenta de su mayordomía.

Aquí nos quedamos, este fue un texto extraído de un libro “Lecciones sobre la Carta a los Romanos” de Martín Lutero, que fue escrito entre los años 1515 y 1516, un año antes de que publicara las 95 tesis publicadas por él el 31 de octubre de 1517, mi amigo, pronto seguiremos con lo escrito por Lutero, esperamos seguir viendonos y sobre todo seguir aprendiendo sobre nuestro creador, ahora, tome su Biblia, ore, y lea Romanos y buesque entre las líneas no escritas las palabras que el Espíritu Santo tiene para usted, cuidese y bendiciones.

Empecemos por nosotros mismos

Buenos días mis queridos hermanos, amigos, visitantes, miembros, nos juntamos nuevamente, encontre un lugar o huarique (restaurant encondido por algún lugar) en donde venden buen café, no tan bueno como Starbucks, pero se deja tomar, pero eso si pastelitos de primera, ya les dejare algunas fotos, como la presente con su donnita, bueno me puse a estudiar algo, con respecto a la reflexión del post anterior y debemos de seguir, pero esta vez la reflexión debe de ser personal, por lo tanto mi amigo, si usted es lider, pastor, maestro, profeta, se cree apóstol, ujier, líder de alabanza, o tiene cualquier función en cualquier ministerio de alguna congregación, tenemos una responsabilidad ante Dios, por lo tanto, corra por un café (ya sabe a donde) un pan dulce, pastelito o pan con queso, Biblia en mano, papel y lápiz para tomar notas y empecemos.

Para cada uno de los nombrados arriba (si, para usted también) es necesario que la obra de la gracia salvadora sea completa en tu propia alma. Cuídate no vayas a carecer de aquella gracia salvadora de Dios que ofreces a los demás, desconociendo la obra eficaz del Evangelio que predicas; y no sea que mientras proclamas al mundo la necesidad del Salvador, en tu propio corazón lo desconozcas y pierdas tu parte en El y en los beneficios de su salvación. Cuídate de morir mientras avisas a los demás contra el peligro de muerte, y de morir de hambre mientras preparas su comida. Aunque existe la promesa a efectos de que “los que enseñan la justicia a la multitud” brillarán como las estrellas (Dan. 12:3), esto presupone que ellos mismos la han aprendido primero. En términos sencillos, su propia sinceridad de fe es la condición de la promesa de mayor gloria. Muchos han exhortado a los demás a no caer al infierno a la vez que ellos mismos corrían allá; más de un predicador que clamó muchas veces a sus oyentes para que escaparan de la condenación, están ahora en el infierno. ¿Acaso resulta razonable imaginar que Dios le salvara a uno por ofrecer la salvación a los demás mientras él mismo la rechazaba; o por contar aquellas verdades a los demás que él mismo dejó de lado o de las cuales abusaba?. Más de un sastre que hace trajes caros para los demás anda vestido con harapos; y más de un cocinero apenas se lame los dedos cuando prepara platos suculentos para otros. Créanme, hermanos míos; Dios nunca salvó a nadie por ser predicador, por muy capacitado que fuera, sino por ser justificado y santificado, y por consiguiente, fiel en la obra de su Maestro. Por tanto, examina primero tu propia vida, (yo tambié lo voy a hacer) y asegúrate de que eres lo que incitas a tus oyentes a ser, y crees lo que los persuades a creer, y acoges bien al Salvador que ofreces a los demás. Aquel que te mandó amar a tu prójimo como a ti mismo quiso decir que te amaras a ti mismo, y no que te odiaras y destruyeras a ti mismo y a ellos.

Es terrible profesar la fe sin ser santificado, pero peor es el estado del ministro sin santificar. ¿No te hace temblar el abrir la Biblia, por si leyeras tu propia condena?. Cuando escribes tus sermones ¿se te ocurre que estás trazando acusaciones contra tu propia alma?. (Richard Baxter – El pastor renovado).

Mis amigos, aquí lo dejamos, seguiremos más adelante con este punto, hoy mejor vayamos a nuestro cuarto y a solas con Dios, pongámonos a cuentas con el creador de nuestra vida y empecemos a caminar y a hacer la obra, como le decía al principio, esto es para todos, no para el que se sienta al lado suyo, sino para usted y lógicamente para mi. Nos vemos pronto, bendiciones y recuerde, su vida eterna esta en juego.

Frio, tibio o caliente (1ra. parte)

Que tal mis queridos amigos y hermanos, hoy deseo que usted, corra a pedir su capuchino (por favor Starbucks, aquí nada de 7/11, si es café arabe, mejor) luego seguimos, ya solo me quedan 4 frascos, nuestra infaltable: tostadas con mermelada de durazno, y ahora si, abra su Biblia y vamos a darle una leída, pero le cuento una historia que dará base a lo que sigue, hace unos días me ofrecieron unas entradas para ir a un concierto aquí en el área de la Bahía, y me dijeron, que ya erán las últimas, que todas estaban vendidas, (solo espero que no empiece la reventa), como siempre muchos de hermanitos van a ir, (felicidades, de verdad, a mi no me gusta mucho la apretera de gente, aparte no te dejan meter tu camara de video)desde hace semanas ya estaban haciendo su línea para comprarlas, (se parecían a un servidor, que hizó su línea, por más de un día con su noche para comprarse el iPhone, y que en setiembre volvera a pararse para el nuevo iPhone5) y comentaba con un pastor, “tengo una revelación” le dije: “en el momento de entregar el ticket de entrada, entreguele una invitación para la reunión de oración para el día lunes a las 7:00 de la tarde” a lo cuál me contestó: “no creo que vengan”, yo ya lo sé, le comente, nos encantan, los congresos, los conciertos, pero buscar de Dios, como que no atrae, y como siempre digo, no esta mal ir a conciertos y congresos, pero si luego de los mismos, luego de emocionarnos hasta las lágrimas y de salir hablando de lo bueno y que Dios ha tocado el corazón de muchos, aparte de que casi todos pasaron al frente y hoy nadie sabe donde están y aún secandose las lagrimas y las narices, volvemos el lunes a tener buenos recuerdos, a volver a escuchar los CDs y ver los videos del concierto, y dé los estudios del congreso, nuestra vida vuelve a la normalidad de los otros días, a la inoperancia e inamovilidad de toda la vida, es que algo no ha cambiado en nuestro ser interior, se han movido nuestras emociones, pero solo hasta allí, (¿qué sucedió, luego del concierto o congreso anterior?, efectivamente, tu lo has gritado !nada!), no han llegado las palabras hasta nuestro corazón, ¿por qué? bueno eso es lo que vamos a estudiar ahora, y eso nos debe hacer pensar, en nuestra vida de seguir a Jesús. Y quizás, solo quizás, la próxima vez que asistas a un concierto, sea, con la voluntad de adorar y alabar a su creador y en el próximo congreso, nuestro conocimiento de Dios crezca, cambie un poco más nuestra vida, y dar gracias por todo lo que Dios ha hecho por ti y te sirva de una parada en el camino, para salir con más fuerzas a hacer la obra que Jesús te encomendó.

“Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !Ojalá fueses frío o caliente!. Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verguenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amó, sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesia”. (Apocalipsis 3:14-22).

Queridos hermanos vamos a hacer un pequeño estudio de estos versículos, que de alguna manera tienen relación con lo que hemos venido estudiando en los anteriores post sobre el discípulado, y mire mi hermano, quisiera que ponga atención, porque aquí tenemos un problema, si recuerda los anteriores post, hablamos de que si usted no sigue a Jesucristo, es que no es su discípulo, (seguir no es andar detrás, es aprender y hacer lo que el maestro dice) y si usted no es discípulo, simplemente no conoce la verdad y tampoco es libre del pecado, así de simple, pero en los versículos que hemos leído, existen iglesias completas que no tienen a Cristo como su Señor, porque le habla aquí a toda la iglesia de Laodicea, has llegado a la iglesia, te reunes, vas a estudios bíblicos, incluso predicas o enseñas, y profetizas según tú, en el nombre de Dios, pero jamás lo has aceptado como Señor y ni siquiera lo conoces, porque eres tibio, o sea mi amigo quieres hacer la obra, según tus fábulas, y quieres pisar demonios y serpientes, danzando la danza del fuego y no siguiendo Su Palabra, compras el trapito ungido y los clavos de Cristo, el agua milagrosa y el aceite de cocina para ungir y urgir a los demás, porque estás aquí y no estás aquí, porque corres detrás de los milagreros y de los artistas y sus conciertos, pero no quieres ponerte de rodillas ante tu Salvador y arrepentirte de tus pecados, por eso eres tibio y te vomitará de su boca, te sacara de su iglesia, y aunque le grites que hiciste milagros y hasta los demonios se sujetaron en Su nombre el te dirá, (o lo más tirste nos dirá) “apartaos de mí hacedores de maldad”

Pero dejare para el último la continuación de esta parte y seguimos, mucha gente dice y quizás tu también, !no tengo necesidad!, fijate a los artistas famosos y los no tan famosos, los que se creen la última chupada del mango, la última Coca Cola del desierto, ellos dicen que no tienen necesidad, que tienen de todo, fama, fortuna, mujeres, hombres, que el mundo se arrodilla ante su paso, sino fijate, Michael jackson, J.Lo, Frank Sinatra, La banda R415, y tantos otros que tienen de todo y no tienen necesidad, pero llegamos un poquito más abajo, aquel que antes de llegar a USA, tomaba agua del río y que hoy si no es filtrada no la toma, aquel que comía lo que mal podía encontrar y hoy si no es steack, no come, aquel que se vestía en la segunda, hoy no puede salir de Sears y usar Nike, o Adidas, aquel que con su dinero puede comprar todo lo que su corazón desea, aquel que ha llegado a ser supervisor y ya ni conoce a sus antiguos amigos, aquel que ya ha logrado por medio del dicho popular  “el que no tranza no avanza” ha logrado obtener un puesto en una empresa o es político y ya ve su propio bienestar y ya no de los demás y tiene dinero y ya no tiene necesidad, aquel que por empezar a tener exito se le ha subido a la cabeza y se cree dueño de todo el pastel, aquel que ya no quieren que le llamen por su nombre sino que le digan “Señor” y que gracias a tu propio esfuerzo y habilidad has llegado a no necesitar de nada ni de nadie para sentirte un triunfador, un campeón, y ojo mi hermano, no es cuestión de que Dios no quiera que usted se haga millonario, no, y no es que no quiera Dios, que usted tenga su Mercedes en la puerta y su Toyota en el garage y su casa con servicio adentro, no, lo único es que eso no te aleje de Dios, de que tu afan sea el dinero y todos los deleites que eso te puede dar, Dios conoce nuestro corazón y sabe los motivos por los cuales llegamos a la iglesia y dizque nos convertimos, y en este caso mi hermano, si no eres ni frío, ni caliente, ¿crees qué Dios abrirá las ventanas de los cielos para llenarte de bendiciones?, inclusive ¿crees que contestará tu oración?, si lo único que haces es vanagloriarte de que tienes una casa, un carro, porque das tu diezmo y que Dios tiene que responder a todos los deseos de tu corazón, no mi amigo, no es así.

Continua diciendo, pero eres un desventurado, porque a pesar de la fama y la fortuna, lo que verdaderamente necesitas es que se te acabe la soledad, que ese vació en tu corazón, no puede ser llenado, porque en ese afan de progresar, has permitido que los afanes del mundo llenen tu vida, y que si te das cuenta tus amigos los famosos, viven con uno y con otro, se casan y divorcian en menos tiempo de lo que dura una película, van de un lado para otro, porque mientras no tengamos a Cristo, seguiremos vacios, buscando y buscando con qué llenarlo, solos a pesar de que miles de personas gritan su nombre en los conciertos, llenan estadios para escucharlos cantar, pero al terminar el concierto, cuando todos se han ido, se van otra vez a llenar su soledad, en drogas, borracheras, sexo, y no se dan cuenta de que todo es ilusión, sin darnos cuenta de que solo Cristo puede llenar tu vida, solo Cristo puede cambiar tu soledad en alegría de saber que has encontrado a aquel que te perdona y te da la vida eterna. Dios te dice que eres un miserable, una persona digna de lástima, imáginate, que alguien tenga lastima de aquel que se cree dueño del mundo, de tener casas, dinero, joyas, aviones, ¿cómo llegar a entender que es digno de lástima?,  por saber hacía donde se dirigen, a vivir en el infierno, por eso son miserables, porque te dará lastima saber que todos esos, pasaran en el infierno toda la eternidad, mira aún les dice más, son pobres, ciegos y desnudos, pobres, porque todo lo que vale verdaderamente, es lo que tiene Dios para ti, el perdón de nuestros pecados y  “la vida eterna”, eres ciego, porque no sabes a donde ir, porque no puedes ver lo que Dios te tiene reservado, y no hablemos de los milagros, ni las bendiciones materiales, no, es la ceguera espiritual que tiene la gente para ver las bendiciones que tiene Dios para cada uno de nosotros al seguir a Cristo y que el poder del Espíritu Santo este en tu vida y hagas solamente la voluntad de Dios, y les dice que estas desnudo, mira hermano, debes estar revestido de Cristo, y no darte cuenta de que estas desnudo ante Dios y que el ve tu pecado, recuerdas a Adán y Eva luego de que pecaron, se dieron cuenta de que estaban desnudos, y tu estas desnudo porque a pesar de estar en la iglesia, a pesar de profetizar en su nombre, estas desnudo y él mira tu pecado, por lo tanto mi hermano, por años hemos hecho nuestras propias fábulas dentro de las congregaciones, hemos buscado los milagros y hemos tratado de justificarlos y decretarlos, encontrando pasajes bíblicos para aprobar nuestro proceder, pero mi hermano pastor, evangelista, profeta, si verdaderamente no nos arrepentimos de nuestros pecados y nos convertimos en discípulos de Jesucristo, aprendemos del maestro, hacemos su voluntad y ponemos por obra aquello que nos enseñó y nos mandó, nos vomitará de su boca.

Para ello y por ello, nos vemos en la segunda parte, no se pierda, sé que quizás no le guste lo que hemos escrito aquí, pero le voy a decir, nuestra desnudez, nosotros no podemos verla, creemos que vamos caminando de traje y sombrero, limpios en nuestra propia inmundicia, y sabe porqué, mire a su alrededor, al hermano que se encuentra al lado, a la hermanita que esta dos filas adelante, al pastor, al profeta, al maestro y pregúntese, ¿tenemos algunas diferencias entre nosotros?, allí se dará cuenta de que todos nos justificamos, todos nos parecemos y como “entre bueyes, no hay cornadas” pues nos creemos limpios y sin pecado, ahora otra preguntita final ¿hace cuánto tiempo que verdaderamente no se arrodilla ante Dios, pidiendo perdón por sus pecados?, creo que hoy es un buen tiempo para hacerlo, ¿me sigue?.

Pero sabe Dios siempre nos dá la salida a nuestra ignorancia, pero eso mi querido amigo, viene en la segunda parte.

Bendiciones y nos vemos, quizás en un rato, o lo más probable mañana por la mañana, como para empezar bien el fin de semana.

La iglesia de Dios

El honor más grande para todo cristiano es servir a Cristo, servir a la iglesia de Cristo, esto para usted y para mi debe ser lo más importante y todo un honor. Pero mi hermano usted debe empezar por concocer los principios bíblicos para poder hacer esa tarea, ahora para que todos podamos aprender le digo que tenga su Biblia a la mano, de pasada un papel y un lápiz para tomar sus apuntes, yo se que tiene buena memoria, y un excelente sentido de recordar todas las cosas, por lo tanto espero que recuerde donde dejo su Biblia desde el domingo pasado que la llevo a la congregación y tome asiento, tomese un  café y empecemos.

“Edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18).

Este punto es importante, mi hermano solo Dios edificará la iglesia, Su iglesia, y nosotros no podemos competir con Dios, ni tampoco darle una ayudadita, nosotros, líderes, evangelistas, pastores y maestros hemos venido incorporando métodos y formas para hacer crecer las iglesias, desde aquellos que quieren repetir el método de tener 12 líderes para que hagan la obra y empezando a reproducirse como si la iglesia de Jesucristo fuera un vulgar y triste negocio, en donde usted tiene doce y esos doce sus doce y esos otros sus doce, y quiere sacar demonios hasta de los armarios, sin entender que lo que debemos de hacer es discípulos y predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo y que Dios traera a la iglesia a los que serán salvos, y es que muchas veces queremos meter gente a la iglesia a como de lugar, sin interesar que es de Dios y que no lo es, lo importante son los resultados y creemos que en 40 días si nos lo proponemos, podremos hacer hombres y mujeres entregadas a Dios, sin pensar que solo el Espíritu Santo tiene el poder de transformar las vidas de cada uno de nosotros.

“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre” (Hechos 20:28).

Aqui debemos de entender que el dueño de la iglesia es el Señor y no nosotros, pero muchas veces creemos que es al revés, los pastores o líderes de las congregaciones creemos que somos los dueños de la iglesia y como tal actuamos, damos y ponemos las normas que nosotros queremos y sobre todo lo que se debe y no debe hacerse en medio de la congregación, (con la frase celebre “me lo dijó el Señor”, o es que El lo ha puesto en mi corazón y me trajo una paz, sin darse cuenta de que esta en Bolivia), por lo cual debemos entender que nadie solo Jesús es el dueño de la iglesia y que para poder verdaderamente apacentar la grey, debemos conocer las normas escritas en el manual dado a nosotros por el Espíritu Santo, pero un conocimiento real, escudriñando y teniendo los oídos abiertos a la verdad, no a la nuestra, sino a la verdad de Dios para nosotros, por eso vemos que cuando cerramos nuestros oídos y no somos sensibles a escuchar la voz de Dios, tenemos congregaciones estancadas y que no solamente no crecen en número sino sus propios miembros a pesar de los años siguen tomando leche y haciendo tertulias y actividades que nada tiene  que ver con la Palabra de Dios, Parece que se predica la Palabra de Dios pero solo son placevos temporales y palabra que no nutre, y a pesar de los años siguen sin entender los principios del cristianismo. Pero la sordera se hace mas aguda cuando son los líderes quienes cierran sus oídos a la verdad.

“Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10)

Aquí mi hemano en la iglesia es donde Dios quiere que se haga su voluntad, ojo mi hermano en la iglesia, o sea en usted y en mi, no en el templo, sino en la vida de cada uno de aquellos que nos autoproclamamos cristianos, ¿cómo? bueno aquí empezamos con problemas, Jesús es el verdadero pastor y dejó la Palabra a sus siervos para que la cumpliesen, pero no de una forma llamemosle “como nos convenga y cuando nos convenga”. No hay terminos medios o se hace o no se hace, no esto si y aquello no, es total, o la cumplimos o no, pero en nuestros tiempos han querido y algunos han logrado cambiar las cosas, y han hecho creer a muchos de que nosotros somos los que dictamos la voluntad de lo que se debe y no debe hacer, hasta tenemos la desfachatez de decirle a Dios qué tiene que hacernos nuestros milagros (tu lo prometiste, le decimos y hasta se lo sacamos en cara) por muy espirituales que estos parezcan, y algunos evangelistas hasta le cuentan a Dios para que haga nuestra voluntad. Yo soy su ayudante, yo soy su siervo y el siervo o esclavo (que en otro post hablaremos del esclavo) solo tenemos derecho a hacer lo que nuestro Señor nos manda.

“Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18)

Por más de 2,000 años la iglesia ha recibido toda clase de ataques, pero mi hermano, nada ha podido vencerla ni destruirla como Satanás ha intentado en innumerables veces, pero sabe mi hermano hoy han cambiado las cosas, porque creemos que somos nosotros los que hemos hecho prevalecer la iglesia con nuestros ministerios, le voy a decir una palabra dura, a nadie le importa tu y lo repito tu o mi ministerio, si por mas de 2,000 años la iglesia verdadera de Jesucristo ha vivido sin TU o MI ministerio, lo puede hacer por miles de años más, entonces no es cuestion de levantar el minsiterio de tal o cual pastor o evangelista o cantante, es levantar la iglesia de Jesucristo, predicando la verdad del evangelio. No se si usted ha visto pero hay evangelistas, profetas maestros y pastores que oran y en medio del pulpito dice “Yo te pido, Ahoraaaa” y Dios corriendo debe hacer lo que se le pide, (¿qué es eso?) como otros le cuentan, “uno, dos, tres, que se haga” Dios mio perdónalos porque no saben lo que hacen, si mi hermano, hemos creído que ahora nosotros tenemos el control de todo y eso es idolatría y es de Satanás, si Dios es el dueño de la iglesia, sus siervos, o sea nosotros debemos de hacer primero lo que dice el amo, para ello debemos conocer sus normas escritas en Su Palabra, pero si al leerla, para nosotros solo es letra, y nos hay revelación por medio del Espíritu Santo, es cuando nos ponemos a formular credos y creencias con las cuales ganamos el favor de la gente y el aplauso de la multitud, pero hay una diferencia entre la multitud y los discípulos. ¿usted lo cree? veremos.

“Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y valuarte de la verdad” (1ra. Timoteo 3:15)

Querido hermano, tengo la tristeza de decirle que el día de hoy en muchos lugares no se proclama la verdad, se habla de un evangelio diluido, anorexico, en donde muchas veces ni del pecado se predica, en donde todo es bendición, en donde Dios te dara todo lo que le pidiereis, en donde debes ser positivo, en vez de arrepentirte de tus pecados, en donde debes orar por lo que quieres en vez de orar para que la voluntad de Dios se haga en tu vida, las verdades de Dios han sido transformadas, donde aparecen falsas doctrinas como si la risa fuera la relación que uno debe de tener con el Espíritu Santo o de que aparecen profetas de algún supuesto Dios, que ni la Biblia conocen, solo porque alguien les dijo o se autoproclamaron, pero sabe mi hermano, no vaya porque su mamá le dijó, ni hable porque su abuelito le dijó que hablase, vaya y hable porque Dios lo llamó, pero el profeta de Dios que tiene una vida entregada al servicio de su iglesia, y que es a esa iglesia a la que se debe enseñar la verdad escrita en Su Palabra.

Aqui nos quedamos por unas horas, vamos a seguir, pero mi hermano quiero dejarle una historia, a mi me encantan las historias y esta no recuerdo donde la leí o escuche:

Un hombre cansado de ver que las cosas en el mundo caminaban mal, las guerras entre países, las luchas, por una supuesta democracia, las muertes de inocentes, la crisis económica y tantas cosas que suceden todos los días, se sentó y decidió hacer algo para cambiar al mundo, y puso todo su esfuerzo en ello, conferencias, organizaciones y recorrio el mundo tratando de ayudar a que todo cambiara, pasaron los años y se dio cuenta de que era una tarea demasiado grande y decidió  enfocarse en su país, para lo cual nuevamente puso todo aquello con lo que contaba y quería asi dar ejemplo a su familia de que se podían hacer grandes cosas, paso el tiempo y la obra ni siquiera era tomada en cuenta, entones volvio a sentarse y decidió de que aún su país era muy grande y empezó por su ciudad, pasaron los años, viejo y cansado, casi abandonado por su familia a la cual descuido por luchar por cambiar al mundo, se dio cuenta de algo que cada uno de nosotros debemos llegar a entender, antes de querer convertir a la gente, antes de orar por los demás, antes de querer levantar un ministerio, este hombre dijo “Si hubiese cambiado YO, quizás por mi testimonio hubiese cambiado mi familia, y por ellos mi ciudad y por mi ciudad mi país, pero me dedique a querer cambair a otros en vez de rendirme yo a los pies de Jesucristo, hoy viejo y por entregar mi alma he perdido el tiempo, en vez de servir al Señor, y de ser feliz con mi familia. Usted y yo debemos de entregarnos verdaderamente a Cristo, no es el tiempo que me quede libre lo dedicare a Ti, es: mi vida te pertenece, cambiar nosotros, primero y después ir a la guerra, nadie construye una casa sin tomar en cuenta el costo, pero todo empieza en nosotros, oremos para que la voluntad de Dios se haga en usted y en mi y por medio de nosotros y digamosle, aquí estoy yo, yo me pongo en la brecha, yo ire, enviame a mí.

Nos vemos cambiemos nosotros, usted y yo para que otros al ver el verdadero testimonio de nuestra vida, deseen también tener lo que nosotros tenemos, pero recuerde, otros lo miraran a usted, no es esa frase celebre que dicen algunos “No me mire a mi, vea a Jesús” SI, yo lo mirare a usted porque si es un líder debe ser ejemplo a seguir, recuerda esta frase de Pablo, “no me miren a mi, vean a Jesús que vive en mi” ahí esta todo, que el Jesús que vive en usted sea al que vemos, pero en usted, ahora viene la pregunta ¿Jesús vive en usted?, nos vemos y bendiciones.

Tres pasos a seguir para ser creyente

Cualquiera que quiera seguir a Jesús al reino de Dios, es decir, cualquiera que quiera ser creyente, tiene que enfrentarse a tres mandameintos: 1) negarse a sí mismo, 2) tomar su cruz cada día, y 3) seguirlo. Cuesta creer estas palabras. No son agradables para el consumidor ni razonables para el que busca. El cristianismo ligero no se halla en ninguna parte. Pero este no es un pasaje oscuro, ni diferente de las demás enseñanzas de Jesús. Son principios que enseño firme y repetidamente en todo su ministerio, vez tras vez en todas las diferentes ocasiones.

La idea es que si uno quiere ser discípulo de Cristo y recibir perdón y vida eterna, debe rehusar asociarse !con la persona que uno mismo es! Usted está hastiado de su ego pecaminoso y ya no quiere tener nada que ver con esa condición caída. Y tal vez no solo consigo mismo sino también con su familia.

No es una invitación amistosa, es una advertencia: Si vienes a Cristo, tal vez las cosas en tu familia serán peores, no mejores. Puede producir una división en tu familia, como nunca antes la has experimentado. Si le das tu vida a Jesucristo, habrá un golfo impasable entre tú y las personas que no entregan su vida a El.

Recuerda usted cuando Jesús dijo: “Una cosa te falta: anda vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz”. Jesús hizo que saliera a relucir la justicia propia del hombre y luego dejó al descubierto su amor al dinero. El joven quería que Jesús le enseñara cómo tener la vida eterna, pero Jesús le dijo que el precio era abandonar su ilusión de justificación propia y más bien reconocer que era un pecador indigno y miserable. Tenía que estar dispuesto a someterse al Señor Jesús, aun si ello significara dejar todas sus posesiones terrenales. Tal vez Jesús no lo pida, pero el requisito para la vida eterna es estar dispuesto a dejarlo todo si El así lo pide.

Seguir a Jesús no es un asunto que dependa de usted o de mí. Ser creyente no es cuestión de nosotros, no es custión de estima propia. Mas bien es cuestión de estar hastiados de nuestro pecado y de nuestra desesperación por el perdón. Es cuestión de ver a Cristo como el invaluable Salvador del pecado, la muerte y el infierno, para que voluntariamente dejemos a un lado lo que sea necesario, aun si nos cuesta nuestra familia, nuestro matrimonio y lo que sea que atesoremos y poseemos. No puede ser más claro que esto: Si usted trata de aferrarse a sí mismo, a su plan, a su agenda, a su triunfo, a su autoestima, pierde el perdón y el cielo.

Si quiere seguir a Cristo hasta el cielo, este es el mensaje: Niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígalo. ¿Oye esto en el evangelio contemporáneo? ¿Alguna vez oye esto en el mensaje que da algún predicador por televisión o algún evangelista? ¿Oye alguna vez que alguien se levanta de entre la multitud y dice lo siguiente?: “Si quiere usted convertirse en creyente, !renuncie a la vida! Rehúse asociarse con usted mismo, rechace todas las cosas que su ego anhela, quiere y espera. Esté dispuesto a morir por amor a Cristo, si es necesario, y mientras vive como un esclavo, sométase en obediencia a Jesucristo” !Eso no vende! No es un brillante mercadeo, pero es la verdad que usted escuchara en este blog.

Nos quedamos aquí, vuelvalo a leer, detenidamente y sobre todo preguntándose, ¿en dónde estoy yo, y a qué estoy dispuesto por llegar al reino de Dios?

Bendiciones y seguimos.

Antes de irme por el momento les dejo una alabanza para que pueda adorar al creador, es de la congregación “Nueva Generación en Cristo” si desea ver más, busquenos en YouTube, con el nombre de nuestra iglesia, y disfrute alabando y adorando a Jehová, nos vemos.

Y ellos dicen que nos están llevando al cielo

Volviendo a navegar por Youtube, encontre este video, esta un poco alterado por la musica y efectos, pero hermanos y amigos, esto es lo que mucha gente ve en las iglesias cristianas y tenemos el descaro de decir que las otras religiones son falsas, sin darnos cuenta que en nuestro patio trasero estamos llenos de basura que nos ahoga, Pero amigo, hermano, vuelvase al primer amor, a Jesús, que murio por nuestros pecados y que nuestro arrepentimiento sea genuino y volvamos a seguir el verdadero camino que la Biblia nos muetra, de lo contrario nada ni nadie nos salvara del infierno. Cuidado, y preguntese ¿a donde voy?. Si a ti te lo digo.