Frío, tibio o caliente (2da. parte)

Regresamos mis queridos amigos para continuar con la segunda parte de este post, pero retomaremos algo de lo anterior por medio de una historia, a mi me encantan las historias, está nos la contó un pastor. «dizque en una congregación, tenían el ministerio de danza y panderos, y las jovencitas eran bastante bonitas, y que eso empezó a traer problemas, debido a que los miembros de la congregación se dedicaban a ver a las jovencitas y no prestaban atención ni a las canciones, mucho menos a alabar y adorar al creador, por lo cual para evitar males mayores y terminar con todo por lo sano, se dio por terminado el ministerio de la danza», impidiéndoles adorar con pandero y danza a Dios, luego de lo cual, yo pensé que se cometió el peor error con personas que muy probablemente en su corazón estaba adorar al creador por medio de los panderos, banderas y su danza, pero muchas veces, pastores sin discernimiento, toman desiciones no solamnte equivocadas, sino que perjudican al cuerpo de Cristo, (aunque es la respuesta más fácil, así el pastor no llega a preguntarse, ¿porqué los varones de mi congregación estan así, si algunos tienen años de estar asistiendo a la iglesia? buena pregunta, aunque quizás nunca hecha, o nunca responidida), a aquellos que verdaderamente desean tener una relación o un agradecimiento hacía Dios, ahora usted dirá o puede decir o preguntar ¿no fue la mejor desición y evitar males mayores? es la solución más rápida y quizás  diría usted que hace que todo vuelva a la normalidad, pero le hago una pregunta: ¿qué es mejor, enseñarles a los miembros de la congregación, la verdadera relación que vienen teniendo con Dios? y explicarles que aún están desnudos, o cancelar algún ministerio para tener paz en la iglesia? y sabe ¿por qué? retomemos «eres desventurado, miserable, ciego y desnudo», miren mis hermanos, antes de pecar, Adán y Eva estaban desnudos, luego del pecado, recien se dieron cuenta, sabe porqué, porque antes tenían una relación con Dios tan extrecha, que en su mente no había malicia, que recien cuando pecaron se dan cuenta de su desnudez y de su pecado, mi amigo si vivimos en el Espíritu nos hacemos inocentes, en donde la malicia, la carne, no es parte de nuestro diario vivir, pero si aún vivimos en y para la carne, significa que aún el pecado vive en nosotros, de que nos hemos alejado de Dios, de que no podemos acercarnos porque nuestras vidas no han cambiado y seguimos desnudos por nuestro pecado y ciegos a las cosas espirituales que son la vida de seguir a un Dios que nos entrega la vida eterna a quienes son sus discípulos, a aquellos que han dejado las cosas del mundo para vivir para Cristo, allí como dice la Biblia seremos como niños (que en su inocencia), no existirá ese deseo carnal de ver a toda mujer y desearla, entonces, allí empieza el trabajo del pastor, del maestro, del profeta, enseñar las verdades del evangelio, para que los verdaderos discípulos de Jesús conozcan la verdad y serán libres del pecado y aquellos que dicen y dirán «que dura es esta palabra» seguiran su camino porque son solo simpatizantes, buscadores de milagros, y nada más, pero en la verdadera iglesia de Jesucristo, empezaremos a entender que lo que se hace es para alabar a Dios y glorificar su santo nombre, pero cuando la enseñanza es superficial, tenemos miembros que no conocen la verdad y aún estamos atados a nuestros pecados.

Bueno ahora si continuemos:

«Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la verguenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amó, sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesia”. (Apocalipsis 3:18-22).

Bueno mi hermano, Dios nos muestra algo, que es lo que esta iglesia tenía que hacer para poder ser perdonada, o sea la iglesia, toda ojo por favor entiendalo bien «toda la iglesia» no estaba convertida a Dios, hacía montones de cosas, estudios bíblicos, reuniones de oración, seminarios, vigilias, etc, etc, pero jamás había aceptado a Jesús como su Señor, ojo mi hermano, hacían de todo inclusive ataban demonios, hechaban agua bendita por todas partes, tenían el aceite Mirasol para ungir, pero jamás reconocieron sus pecados ni mucho menos se arrepintieron y fueron perdonados, necesitaban algo refinado por el fuego, es el amor de Cristo, cuando por tu arrepentimiento, cuando te conviertes en discípulo, cuando caminas dentro de la voluntad de Dios, y estás haciendo su voluntad y estas construyendo tu casa sobre la roca que es Cristo, es que estas comprando oro refinado en fuego, porque nada existirá en tu vida y corazón, que te haga cambiar en tu forma de seguir al creador de la vida, muchas veces, tienes que entender, que cuando llegamos ante Dios, y ser confrontados, nos damos cuenta de que la Biblia nos muestra lo desnudos que estamos ante Cristo, podemos ver nuestros pecados, podemos darnos cuenta de que nuestra vida es vacia, esta llena de podredrumbre, y que aunque aparentamos por las obras que pudiesemos haber hecho, otra cosa, pero sabe mi hermano mientras vivamos o sigamos viviendo en el pecado, seguiremos desnudos ante Dios, por lo tanto debemos arrepentirnos para que la justicia de Cristo, nos vista de lino fino, y que la negrura de nuestro pecado al ser perdonados se transforma en vestiduras blancas que es lo que ahora debemos de tener para poder entrar a cenar con el Señor, por último Cristo nos dice que untemos nuestros ojos con colirio, porque somos ciegos, como decíamos antes, si no tenemos al Espíritu Santo, si no nos hemos convertido en discípulos de Jesucristo, no podemos encontrar la verdad que nos dá la Palabra de Dios, que no hay otro nombre bajo el cielo en donde podamos tener la salvacion, los ciegos no pueden ver el mundo espiritual, por ello, siguen viviendo en sus propias fábulas, en donde es más importante la prosperidad monetaria, la fama, el dinero, lo que yo y tu podemos hacer con la fuerza de nuestras manos, pero eres ciego a la vida espiritual que tenemos con Dios. Mi amigo y hermano, debemos de convertirnos y recibir al dador de la vida, y seguirlo, solo Jesús, mi amigo, es aquel que puede darte la salvación, no hay otro bajo los cielos, que pueda traer paz a tu vida, no hay otro que pueda llenar esa falta de amor, esa falta de paz, esa falta de alegría, esa falta de perdón, solo Jesús.

Y para terminar mi amigo, quiero que prestes mucha atención al versículoa 20, «He aquí, yo estoy a la puerta y llamó» mi amigo fijate bien, supuestamente era una iglesia que decía que se juntaban a adorar a Cristo, que enseñaban y aprendían de Cristo, que las reuniones de oración, que las vigilias, que los servicios eran para alabar, aprender, seguir a Cristo, pero mi hermano Jesús les dice: «Estoy a la puerta y llamó» o sea tenían a Jesús afuera de la congregación, no estaba adentro, estaba afuera, esperando, Dios mio que equivocados estamos a veces, creemos que tenemos a Cristo, pero nuestra realidad es que hacemos de todo, pero Jesús, al que supuestamente seguimos, lo tenemos afuera esperando, y dice «si oye mi voz y abre la puerta» entonces mi hermano es tiempo de abrir la puerta, de dejarnos de falacias y cuentos, empezar por arrepentirnos de nuestra vida, y verdaderamente empezar a seguirlo, debemos olvidar nuestras fábulas, de que seguimos orando por las cosas materiales, atamos demonios y lanzamos conjuros para alejar los malos espiritus, sin darnos cuenta que si conocemos a Dios podremos resistir al diablo y Satanás huirá de nosotros, sin necesidad de atarlo, (que hasta la fecha en medio San José atamos y los demonios el lunes de desatan, que pasó, si las cosas van peor que antes, es que las cosas suenan bien para las graderias, pero no en el mundo espiritual), mi hermano «si vencieréis», debemos y tenemos que vencer, pero para ello debemos de tener las armas del guerrero, que son espirituales, no es con fusiles, no es con piedras, ni con sogas, es con la Palabra de Dios, (pero hay que conocerla), con el apresto del evangelio, la espada de la fe, entonces mi amigo y hermano, ¿conoces y tienes las armas? si vencieréis, recien podrás sentarte con el Padre, de lo contrario estamos equivocados, el cielo no es nuestro lugar, debemos arrepentirnos y empezar a convertirnos en discípulos, ¿dispuesto? entonces te espero, vamos a empezar o continuar, depende de tí.

Bendiciones y nos vemos pronto.

Los guías espirituales

Queridos amigos, volvimos, terminando el desayuno con mi menor hijo, por su cumpleaños seguimos a un servicio online, y regresamos a subirles un pensamiento del pastor Macarthur y seguir subiendo música de nuestro servicio de alabanza de domingos anteriores, que también este y otros más pueden verlos en youtube, pero empecemos, tenemos poquito tiempo porque en un rato nos dirigiremos a nuestra congregación para el servicio de las 2 de la tarde y grabar la alabanza y adoración, bueno seguimos y nos comunicamos.

«Mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis de nosotros» (Filipenses 3:17)

Los guías espirituales son esenciales para la iglesia porque necesitamos ver, vivir el cristianismo delante de nosotros. Pablo le dijo a Timoteo: «Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza» (1 Timoteo 4:12). Un guía espiritual debe llevar una vida ejemplar porque pueden ver la perfección en Cristo y pueden leer acerca de Pablo, pero también necesitan a alguien a quien puedan observar y con quien puedan hablar. Necesitan ver la virtud, la humildad, el servicio altruista, la disposición a sufrir, la devoción a Cristo, el valor y el crecimiento espiritual en la vida de alguien cerca de ellas.

Una gran carga en mi corazón es que los pastores y ancianos de todas las iglesias sean el tipo de ejemplos que Dios les ordena que sean. Es muy importante enseñar la verdad, pero es igualmente importante que esa verdad sea apuntalada por una vida virtuosa. ¿empezamos o continuamos?. (A cambiar nuestra vida, ojo).

Por ello mi amigo dude de esos pastores que llegan a usted con la frase «No me miren a mi, que soy pecador, pongan sus ojos en Cristo» suena piadoso y hasta humildoso, pero mis amigos, Pablo aquí nos dice que los pastores deben ser ejemplos a seguir y que su vida debe ser tomado muy en cuenta, porque ellos darán cuentas de lo que enseñan a la grey. !Hay mamá! que tal responsabilidad. Bueno aquí nos quedamos, les dejo una canción de nuestro grupo de alabanza y danza, nos vemos a la noche, para seguir aprendiendo.

Nos vemos, bendiciones, y que todo siga bien, pero recuerde: su Biblia no sale de vacaciones, ni se va de viaje, debe estar siempre entre tus manos y en tu corazón.

¿El propósito de la iglesia? En Tu presencia

Seguimos mis queridos amigos, hermanos y visitantes asiduos, les traigo aquí otro pensamiento, y un nuevo video de adoración, lea detenidamente y escuche con atención, le aseguro que en ambos usted encontrará motivos para ponerse a pensar y tomar una de dos opciones, seguimos igual creyendo que nuestro cristianismo ya nos compró el boleto para el tren que va al cielo, o el otro en donde iremos a ubicarnos sobre nuestras rodillas para buscar la presencia del Señor, gritando en el silencio de la humillación «perdón porque soy un pecador», no se aleje, seguimos aún por aquí.

«A él sea gloria en la iglesia» (Efesios 3:21)

Si se fuera a entrevistar a un grupo de personas y pedirles que mencionen el propósito fundamental de la iglesia, es probable que se obtengan muchas respuestas diferentes.

Algunas pudieran sugerir que la iglesia es un lugar para hacer amistades con personas espirituales. Es donde los creyentes se fortalecen los unos a los otros en la fe y donde se cultiva y expresa el amor.

Otros pudieran sugerir que la misión de la iglesia es enseñar la Palabra, preparar a los creyentes para diversas responsabilidades e instruir a los niños y a los jóvenes con el propósito de ayudarlos a crecer en Cristo.

Aun otras pudieran decir otro propósito de la iglesia es alabar a Dios, La iglesia es una comunidad de alabanza que exalta a Dios por lo que es y por lo que ha hecho. Algunas personas sugerirían que como la alabanza es la actividad principal del cielo, debe ser la responsabilidad primordial de los que están en la tierra.

Pero tan importante como son la comunión, la enseñanza y la alabanza, el motivo principal de la iglesia es glorificar a Dios. El apóstol Pablo describió la salvación como «para alabanza de la gloria de su gracia» (Efesios 1:6)

Bueno mis amigos, quizás alguno se molesto, porque no puse de que la iglesia es donde se va a recoger todos los milagros que tiene Dios para nosotros, pero sabe como pudo usted leer, la iglesia es un lugar totalmente diferente, en donde darle la gloria a Dios es su propósito fundamental, en donde Dios es el centro de todo. Bueno les dejo una canción de adoración y nos seguimos comunicando, no se aleje mucho regresamos en un rato, bendiciones.

Como siempre digo no se aleje mucho, volvemos en unos minutos.

El ministerio de la iglesia: una opinión

Queridos amigos, hermanos y visitantes asiduos a este su blog, para que no me digan que siempre soy medio negativo y muchas veces muestro lo malo que existe, pero es que tanto ha cambiado la iglesia que dejaron los apóstoles que es necesario confrontarnos con nuestros pecados para que podamos darnos cuenta del error para poder rectificar, de lo contrario seguiremos iguales, haciendo y cometiendo los mismos errores creyendo que son de Dios, aquí les dejó un artículo de lo que debe de ser la iglesia de Jesucristo y es que le hemos metidos tantas cosas que realmente muchas veces perdemos la visión que tenemos por tantas actividades y cosas que hacemos que en algunas ocasiones nada tiene que ver con el mandato de Jesús, El nos ordenó, predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo, a formar discípulos y a enseñar la verdad del evangelio. Pero a medida que el mundo y sus pensamientos se ha introducido a la iglesia con beneplacito de los líderes de ella, pues ahora vemos clubs sociales en vez de lugares en donde proclamamos la verdad de Dios. Por ellos deseo que se siente tome su Biblia y le de una buena leída, luego con otro café una nueva lectura pero con detenimiento, para llegar a entender y comparar si lo que usted esta viviendo diariamente es lo que aquí se escribe del ministerio de la iglesia.

El ministerio de la iglesia

Vamos a estudiar algunos pasajes de tres de las epístolas del Nuevo Testamento – 1 y 2 Timoteo y Tito – porque en ellas nos dice cuál debiera ser el ministerio y la estructura organizacional de la iglesia. Timoteo y Tito eran evangelistas. En la iglesia naciente un evangelista era un líder dedicado a fundar iglesias que iba a un área donde no había cristianos, ganaba a algunos para Cristo y establecía una congregación. Por lo general solía permanecer con la congregación durante un año, o a veces algo más, hasta que les había enseñado todo lo necesario. Cuando algunos de los miembros habían madurado lo suficiente, entonces elegía ancianos para que cuidaran de la iglesia en aquella ciudad y siguieran con la enseñanza. Luego él se trasladaba a otro lugar y empezaba de nuevo la obra de fundar una iglesia.

La tarea básica de la iglesia es enseñar sana doctrina. No es la de expresar las opiniones de un pastor, recitar ilustraciones desgarradoras que juegan con las emociones, recaudar fondos, presentar programas y entretener a la gente o dar devocionales semanales. En tito 2:1 Pablo escribe: “Pero tú habla lo que está acuerdo con la sana doctrina”.

Si queremos que la iglesia de Cristo Jesús esté protegida contra la falsa doctrina, los ancianos que la dirigen deben ser fieles en enseñar sana doctrina. Otras muchas cosas son también buenas, pero no son prioritarias. Como ministro de Jesucristo, soy primero y ante todo responsable ante Dios por la pureza de la iglesia y su protección contra la falsa doctrina. Todos los ministros del evangelio tendrán que responder ante Cristo por la fidelidad con que protegieron y alimentaron al rebaño. Lamentablemente, hay muchos pastores cuyas iglesias esperan que ellos hagan cualquier cosa excepto lo que Cristo quiere: Enseñar la Palabra de Dios. Sus energías las utilizan en muchos otros deberes pero no en su principal tarea.

Estos son algunos de los pasajes que encajan la predicación bíblica:

2 Timoteo 1:13-14: “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”. La palabra forma implica que la instrucción regular en la iglesia debiera ser la enseñanza de la sana doctrina.

2 Timoteo 2:1-2: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. El pastor enseña a su congregación la sana doctrina a fin de que ellos se la puedan enseñar a otros.

2 Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. El ministerio eficaz se centra en la enseñanza de la doctrina, y la clave es el estudio diligente.

2 Timoteo 2:24-25: “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad”.

2 Timoteo 3:14-17: ” Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. Si deseamos que los cristianos lleguen a ser espiritualmente maduros, los lideres de la iglesia deben predicar de todas las Escrituras.

2 Timoteo 4:1-2: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.

Así, pues, el ministerio de la iglesia es simple: Enseñar sana doctrina. La única manera en que podemos agradar al Señor y obedecer al Espíritu es predicar sana doctrina según el modelo de los primeros evangelistas.

John Macarthur.

Nuestra tarea mi queridos amigos es formar personas,  hacer discípulos para que la Palabra de Dios sea predicada por ellos, y por cada uno de nosotros a toda la gente en todo lugar, pero es necesario formar, enseñar, y esa debe de ser nuestra prioridad, Libro por libro, capítulo a capítulo, versículo a versículo, pero toda la verdad desde el Génesis hasta Apocalipsis, entonces pastores, maestros, nuestro esfuerzo está claro: a formar gente, clases de discípulado en donde enseñemos y aprendamos la verdad. Recuerde, si queremos tener en nuestra congregación cristianos maduros y comprometidos que enseñen a otros, debemos los líderes enseñarles toda la Palabra con amor, en verdad y con el Espíritu Santo como guía. Nos vemos y bendiciones.

La iglesia de Dios

El honor más grande para todo cristiano es servir a Cristo, servir a la iglesia de Cristo, esto para usted y para mi debe ser lo más importante y todo un honor. Pero mi hermano usted debe empezar por concocer los principios bíblicos para poder hacer esa tarea, ahora para que todos podamos aprender le digo que tenga su Biblia a la mano, de pasada un papel y un lápiz para tomar sus apuntes, yo se que tiene buena memoria, y un excelente sentido de recordar todas las cosas, por lo tanto espero que recuerde donde dejo su Biblia desde el domingo pasado que la llevo a la congregación y tome asiento, tomese un  café y empecemos.

«Edificaré mi iglesia» (Mateo 16:18).

Este punto es importante, mi hermano solo Dios edificará la iglesia, Su iglesia, y nosotros no podemos competir con Dios, ni tampoco darle una ayudadita, nosotros, líderes, evangelistas, pastores y maestros hemos venido incorporando métodos y formas para hacer crecer las iglesias, desde aquellos que quieren repetir el método de tener 12 líderes para que hagan la obra y empezando a reproducirse como si la iglesia de Jesucristo fuera un vulgar y triste negocio, en donde usted tiene doce y esos doce sus doce y esos otros sus doce, y quiere sacar demonios hasta de los armarios, sin entender que lo que debemos de hacer es discípulos y predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo y que Dios traera a la iglesia a los que serán salvos, y es que muchas veces queremos meter gente a la iglesia a como de lugar, sin interesar que es de Dios y que no lo es, lo importante son los resultados y creemos que en 40 días si nos lo proponemos, podremos hacer hombres y mujeres entregadas a Dios, sin pensar que solo el Espíritu Santo tiene el poder de transformar las vidas de cada uno de nosotros.

«Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre» (Hechos 20:28).

Aqui debemos de entender que el dueño de la iglesia es el Señor y no nosotros, pero muchas veces creemos que es al revés, los pastores o líderes de las congregaciones creemos que somos los dueños de la iglesia y como tal actuamos, damos y ponemos las normas que nosotros queremos y sobre todo lo que se debe y no debe hacerse en medio de la congregación, (con la frase celebre «me lo dijó el Señor», o es que El lo ha puesto en mi corazón y me trajo una paz, sin darse cuenta de que esta en Bolivia), por lo cual debemos entender que nadie solo Jesús es el dueño de la iglesia y que para poder verdaderamente apacentar la grey, debemos conocer las normas escritas en el manual dado a nosotros por el Espíritu Santo, pero un conocimiento real, escudriñando y teniendo los oídos abiertos a la verdad, no a la nuestra, sino a la verdad de Dios para nosotros, por eso vemos que cuando cerramos nuestros oídos y no somos sensibles a escuchar la voz de Dios, tenemos congregaciones estancadas y que no solamente no crecen en número sino sus propios miembros a pesar de los años siguen tomando leche y haciendo tertulias y actividades que nada tiene  que ver con la Palabra de Dios, Parece que se predica la Palabra de Dios pero solo son placevos temporales y palabra que no nutre, y a pesar de los años siguen sin entender los principios del cristianismo. Pero la sordera se hace mas aguda cuando son los líderes quienes cierran sus oídos a la verdad.

«Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra» (Mateo 6:10)

Aquí mi hemano en la iglesia es donde Dios quiere que se haga su voluntad, ojo mi hermano en la iglesia, o sea en usted y en mi, no en el templo, sino en la vida de cada uno de aquellos que nos autoproclamamos cristianos, ¿cómo? bueno aquí empezamos con problemas, Jesús es el verdadero pastor y dejó la Palabra a sus siervos para que la cumpliesen, pero no de una forma llamemosle «como nos convenga y cuando nos convenga». No hay terminos medios o se hace o no se hace, no esto si y aquello no, es total, o la cumplimos o no, pero en nuestros tiempos han querido y algunos han logrado cambiar las cosas, y han hecho creer a muchos de que nosotros somos los que dictamos la voluntad de lo que se debe y no debe hacer, hasta tenemos la desfachatez de decirle a Dios qué tiene que hacernos nuestros milagros (tu lo prometiste, le decimos y hasta se lo sacamos en cara) por muy espirituales que estos parezcan, y algunos evangelistas hasta le cuentan a Dios para que haga nuestra voluntad. Yo soy su ayudante, yo soy su siervo y el siervo o esclavo (que en otro post hablaremos del esclavo) solo tenemos derecho a hacer lo que nuestro Señor nos manda.

«Las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16:18)

Por más de 2,000 años la iglesia ha recibido toda clase de ataques, pero mi hermano, nada ha podido vencerla ni destruirla como Satanás ha intentado en innumerables veces, pero sabe mi hermano hoy han cambiado las cosas, porque creemos que somos nosotros los que hemos hecho prevalecer la iglesia con nuestros ministerios, le voy a decir una palabra dura, a nadie le importa tu y lo repito tu o mi ministerio, si por mas de 2,000 años la iglesia verdadera de Jesucristo ha vivido sin TU o MI ministerio, lo puede hacer por miles de años más, entonces no es cuestion de levantar el minsiterio de tal o cual pastor o evangelista o cantante, es levantar la iglesia de Jesucristo, predicando la verdad del evangelio. No se si usted ha visto pero hay evangelistas, profetas maestros y pastores que oran y en medio del pulpito dice «Yo te pido, Ahoraaaa» y Dios corriendo debe hacer lo que se le pide, (¿qué es eso?) como otros le cuentan, «uno, dos, tres, que se haga» Dios mio perdónalos porque no saben lo que hacen, si mi hermano, hemos creído que ahora nosotros tenemos el control de todo y eso es idolatría y es de Satanás, si Dios es el dueño de la iglesia, sus siervos, o sea nosotros debemos de hacer primero lo que dice el amo, para ello debemos conocer sus normas escritas en Su Palabra, pero si al leerla, para nosotros solo es letra, y nos hay revelación por medio del Espíritu Santo, es cuando nos ponemos a formular credos y creencias con las cuales ganamos el favor de la gente y el aplauso de la multitud, pero hay una diferencia entre la multitud y los discípulos. ¿usted lo cree? veremos.

«Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y valuarte de la verdad» (1ra. Timoteo 3:15)

Querido hermano, tengo la tristeza de decirle que el día de hoy en muchos lugares no se proclama la verdad, se habla de un evangelio diluido, anorexico, en donde muchas veces ni del pecado se predica, en donde todo es bendición, en donde Dios te dara todo lo que le pidiereis, en donde debes ser positivo, en vez de arrepentirte de tus pecados, en donde debes orar por lo que quieres en vez de orar para que la voluntad de Dios se haga en tu vida, las verdades de Dios han sido transformadas, donde aparecen falsas doctrinas como si la risa fuera la relación que uno debe de tener con el Espíritu Santo o de que aparecen profetas de algún supuesto Dios, que ni la Biblia conocen, solo porque alguien les dijo o se autoproclamaron, pero sabe mi hermano, no vaya porque su mamá le dijó, ni hable porque su abuelito le dijó que hablase, vaya y hable porque Dios lo llamó, pero el profeta de Dios que tiene una vida entregada al servicio de su iglesia, y que es a esa iglesia a la que se debe enseñar la verdad escrita en Su Palabra.

Aqui nos quedamos por unas horas, vamos a seguir, pero mi hermano quiero dejarle una historia, a mi me encantan las historias y esta no recuerdo donde la leí o escuche:

Un hombre cansado de ver que las cosas en el mundo caminaban mal, las guerras entre países, las luchas, por una supuesta democracia, las muertes de inocentes, la crisis económica y tantas cosas que suceden todos los días, se sentó y decidió hacer algo para cambiar al mundo, y puso todo su esfuerzo en ello, conferencias, organizaciones y recorrio el mundo tratando de ayudar a que todo cambiara, pasaron los años y se dio cuenta de que era una tarea demasiado grande y decidió  enfocarse en su país, para lo cual nuevamente puso todo aquello con lo que contaba y quería asi dar ejemplo a su familia de que se podían hacer grandes cosas, paso el tiempo y la obra ni siquiera era tomada en cuenta, entones volvio a sentarse y decidió de que aún su país era muy grande y empezó por su ciudad, pasaron los años, viejo y cansado, casi abandonado por su familia a la cual descuido por luchar por cambiar al mundo, se dio cuenta de algo que cada uno de nosotros debemos llegar a entender, antes de querer convertir a la gente, antes de orar por los demás, antes de querer levantar un ministerio, este hombre dijo «Si hubiese cambiado YO, quizás por mi testimonio hubiese cambiado mi familia, y por ellos mi ciudad y por mi ciudad mi país, pero me dedique a querer cambair a otros en vez de rendirme yo a los pies de Jesucristo, hoy viejo y por entregar mi alma he perdido el tiempo, en vez de servir al Señor, y de ser feliz con mi familia. Usted y yo debemos de entregarnos verdaderamente a Cristo, no es el tiempo que me quede libre lo dedicare a Ti, es: mi vida te pertenece, cambiar nosotros, primero y después ir a la guerra, nadie construye una casa sin tomar en cuenta el costo, pero todo empieza en nosotros, oremos para que la voluntad de Dios se haga en usted y en mi y por medio de nosotros y digamosle, aquí estoy yo, yo me pongo en la brecha, yo ire, enviame a mí.

Nos vemos cambiemos nosotros, usted y yo para que otros al ver el verdadero testimonio de nuestra vida, deseen también tener lo que nosotros tenemos, pero recuerde, otros lo miraran a usted, no es esa frase celebre que dicen algunos «No me mire a mi, vea a Jesús» SI, yo lo mirare a usted porque si es un líder debe ser ejemplo a seguir, recuerda esta frase de Pablo, «no me miren a mi, vean a Jesús que vive en mi» ahí esta todo, que el Jesús que vive en usted sea al que vemos, pero en usted, ahora viene la pregunta ¿Jesús vive en usted?, nos vemos y bendiciones.

Entre a nuestra alabanza

Bueno mis amigos y hermanos en Cristo y tambien bienvenidos visitantes asiduos y/o extraviados, aqui subimos una alabanza de nuestro grupo de la iglesia «Manantial de vida» espero que pueda escucharla para poder también levantar sus manos y alabar a nuestro Dios.

Bueno mis amigos y hermanos nos vemos en un rato, bendiciones y cuidese.

Consolidando el fruto

Queridos amigos, hermanos y visitantes, hoy nos volvemos a encontrar para seguir conversando pero esta vez lo haremos de una manera informal, les contare algunas de las experiencias que he vivido en mi caminar por algunas congregaciones del área, pero esta vez, siéntese y prepárese un café, está haciendo un poco de frio por lo que abriguese, ya luego se calentará, pero por lo que viene leyendo, pero deseo que piense lo que viene leyendo y quizás algo pueda ser de beneficio para que el fruto no se pierda.

Bueno mi amigo, hace tiempo me congregaba en una iglesia en que empezamos a creer en que el fruto hay que consolidarlo, bueno usted dirá y eso ¿con qué se come?, bueno le cuento, cada día de reunión, llegaban personas a nuestra congregación, pero sabe, igual como llegaban se iban, y todos nos preguntabamos ¿por qué?, aunque no faltaba el hermanito que siempre decía, «Si es de Dios se quedarán», hasta que pensamos en que el fruto tenía que consolidarse, ¿cómo hacerlo? Bueno expliquemoslo detenidamente, muchas veces decimos que cuando la gente llegue a nuestro templo, y vean el amor que hay aquí, querrán no solo quedarse sino también tener eso que tenemos nosotros, bueno, que ese amor, esa felicidad y paz que existe en nosotros, todos querrán tenerlo, bueno hasta aqui todo bien y suena maravilloso, pero es mejor que pongamos los pies en la tierra, muchas veces cuando una persona llega a alguna congregación lo primero que experimenta es ver un ujier que es quien lo recibe que se limita a darle la mano, y hacerlo sentarse en algún lugar del templo, al final se le despide, en algunos casos se le ha pedido su nombre y dirección, se le presenta en la iglesia y si te vi no me acuerdo, (¿qué paso con el amor, dónde se quedó?) he sentido en carne propia lo que explico aqui, por ello nosotros pensabamos diferente, durante el servicio, no solamente se le presentaba, sino que varios nos acercamos a saludarlo y darle la bienvenida, para que sepa verdaderamente, que a todos nos da gusto verlo, luego, los ujieres se le acerquen a saber de el o la familia que Dios nos ha enviado, muchos vienen con problemas, algunos con momentos difíciles, pero casi todos en un momento problemático de su vida, (porque cuando todo va bien, muy pocas veces nos acercamos buscando a Dios), salvo que ya seamos cristianos y estemos buscando una iglesia en donde congregarnos, luego de tomarle los datos, el lunes, llamarlo para saber de ellos, no solamente para que se quede con nosotros, sino para preocuparnos por sus necesidades y por las situaciones que viene pasando, (queremos formar un grupo de intersesores, allí empieza el trabajo, orando por las necesidades de los recien llegados, nuestra preocupación por ellos, es parte de la muestra del amor de Cristo que hay en nosotros), cuando recibimos una llamada, un apretón de manos; nos sentimos mejores, mas aun si ese sentimiento es genuino. Esto demostrara, nuestro amor y sobre todo ese algo que debe existir en nosotros por los demás, allí es donde los recien llegados querran quedarse y tener ese algo diferente que nosotros tenemos, de lo contrario, seguiran su camino porque lo más importante, a pesar de que lo digamos, es lo que más nos falta, «el amor por los demás».

Entonces yo me pregunto, si asisto a una iglesia, en la que pasados dos o tres meses, no te llaman ni para pedirte el diezmo, donde muchas veces llegas y con las justas te saludan, en donde si vienes o no a nadie le importa, en donde si llegaste con tu familia y ya no lo haces, pues pasas de invisible, y si no fuese porque trato de asistir a todas las reuniones y meto mi cuchara donde no me llaman, entre otras cosas, jamás se darían cuenta de que estoy allí,  es que ese amor que tanto se predica no existe, es simplemente un guión que hay que seguir en la explicación de lo que deberíamos hacer, pero que no hacemos, entonces ¿cómo retenemos el fruto?, ¿cómo hacemos la expresión que dice Jesús?, predicar la Palabra a toda criatura, si no podemos recibir a aquellos que Dios nos esta enviando, entonces debemos de cambiar, debemos de pensar que nosotros somos los llamados a hacer discípulos, pero si nuestra preocupación esta puesta en otras cosas, más que en el servicio a los demás, debemos de tomar un momento y pararnos a pensar, ¿cuál es mi motivación, para tener el puesto que tengo? y además, ¿cuáles son las funciones del lugar que yo tengo? dentro de la congregación. Esto significa que necesitamos preparación, debemos de buscar en la Palabra de Dios, lo que significa retener el fruto y la forma de hacerlo, formar discípulos para poder hacer la obra de Dios.

Para finalizar, mi amigo o hermano en Cristo, cuando alguien llegue a nuestra congregación lo primero que debemos hacer es recibirlo, es hacerlo sentir la persona mas importante, porque Dios nos la ha enviado, por ello, debemos pedir a Dios de que ponga mas amor en nuevos corazones, el ser Ujier es una gran responsabilidad, porque es el ujier la primera cara que vera el recién llegado y sentirá el amor o no, con el cual es recibido, muchas veces muy pocos pastores toman o ponen interés o tienen tiempo para ese momento, por ello, debemos instruir a los ujieres en la Palabra de Dios y en la oportunidad que nos da en servir a sus hijos.

Bueno he tratado de exponer aquí, mi experiencia, pero lo más importante, es retener el fruto, no debe de perderse, porque la Palabra de Dios dice: «Y (Dios) ira añadiendo a la iglesia, todos los que serán salvos», por lo tanto a esos, debemos usted y yo, ujieres y líderes de la iglesia, recibirlos con ese amor que predicamos y que debemos sentir por todos los demás.

Nos seguimos comunicando, un consejo: mire a su alrededor este domingo y solo ponga en su corazón lo siguiente: «Así como yo quiero ser recibido en la congregación, voy a recibir a los que lleguen»

Bendiciones y prontito nos estamos viendo.

La importancia de la verdad/Verdadero servicio

LA IMPORTANCIA DE LA VERDAD

«Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros» (Efesios 4:25)

¿Por qué es tan importante decir la verdad? Porque somos miembros los unos de los otros. Cuando no decimos la verdad entre nosotros, dañamos nuestra comunión. Por ejemplo, ¿qué sucedería si el cerebro le dijera que lo frío es caliente y lo caliente es frío? Cuando se bañara, !moriría congelado o se cocería en agua hirviendo! Si su ojo decidiera enviar falsas señales a su cerebro, una peligrosa curva de la carretera parecierda ser una recta, y se estrellaría. Dependemos de la sinceridad del sistema nervioso y de cada órgano del cuerpo.

El cuerpo de Cristo no puede funcionar con menos exactitud que eso. No podemos ocultar la verdad a los demás y esperar que la iglesia funcione debidamente. ¿Cómo podemos servirnos los unos a los otros, llevar las cargas los unos de los otros, cuidarnos mutuamente, amarnos, edificarnos, enseñarnos y orar los unos por los otros si no sabemos lo que está ocurriendo en la vida de los demás? Así que sea sincero, «siguiendo la verdad en amor» (Efesios 4:15).

VERDADERO SERVICIO

«Sirviendo al Señor» (Romanos 12:11)

Todo lo que usted haga en la vida cristiana debe ser compatible con la Palabra de Dios y verdaderamente en su servicio y para su gloria. En Romanos 12:11, la palabra que Pablo empleó para describir el servicio cristiano se refiere al servicio de un esclavo, cuya única tarea era llevar a la práctica la voluntad de su amo. Así es como usted debe servir a Dios: como siervo de Jesucristo.

Pero no puede servir al Señor con sus propias fuerzas, así como no pudo ir a El por su propio poder y voluntad. El poder de servir a Cristo viene de Dios. «Para lo cual también trabajo», dijo Pablo, «luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí» (Colosenses 1:29).

 

John Macarthur – «La verdad para hoy»

Unidad en la iglesia de Jesucristo

Querios amigos y hermanos, hoy saliendo del trabajo, me dirijí a la reunión de las 2:00 pm en nuestra congregación que a partir de la fecha tiene un nuevo nombre, ya «Nueva Generación en Cristo» ha dejado paso a su nuevo nombre por la unificación de dos congregaciones, dando por resultado «Manantial de Vida», con tristeza, llegue tarde y pasada la alabanza, pero recibi un mensaje con respecto a la unidad, hoy aquí, he querido también decir algo al respecto y esperamos que nuestra conversación sea para crecimiento. Pero como siempre digo, tome entre sus manos la Biblia, corra y busque debajo del asiento del carro, ni me diga que la olvido en el templo, mucho menos que luego de años de haber aceptado al Señor aún no se ha comprado una. En fin tome asiento y empecemos.

Jesús oró pidiendo al Padre que todos los cristianos fueran uno, así como el Padre y El eran uno, a fin de que el mundo pudiera creer que El había sido enviado por el Padre. Pidió que todos nosotros fuéramos uno (Juan 17:21). Eso básicamente se refiere a la unidad de los creyentes como un resultado de la salvación, pero Jesús también quería que nosotros tuviéramos unidad en la vida y propósito de la iglesia. El apóstol Pablo les dijo a los efesios que se esforzaran en «guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz» (Efesios 4:3). No les dice que ellos generen la unidad; ya la tenían. Ellos tenían que mantener esa unidad que Dios ya les había dado.

La unidad es una parte importante de la vida de la iglesia. Esa es la razón por la que Satanás la ataca constantemente. La unidad glorifica a Dios. Honra su santo nombre. Satanás está tratando incesantemente de dividir a las iglesias. Alabo a Dios por aquellas iglesias que nunca han sufrido una división. En las iglesias hay personas que se marchan, debido a que ciertas cosas no suceden en la manera que ellos esperaban. Aun si ellos puedan estar en lo correcto, la humildad y el amor no actúan de forma que se puedan producir divisiones.

Nadie es perfecto, de manera que siempre habrá pequeñas cosas sobre las cuales las personas estarán en desacuerdo. Sin embargo, debiéramos siempre hincarnos de rodillas juntos y buscar mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz (Efesios 4:3). Ese fue el deseo de los escritores del Nuevo Testamento. Pablo les abrió su corazón a los corintios y les dijo: «Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas». No podía soportar el ver divisiones en la iglesia. Les dijo a la iglesia filipense, que siguieran «combatiendo unánimes por la fe del evangelio» (Filipenses 1:27). Sus palabras son de gran aplicación en el día de hoy. ¿Ve usted en su vida esas actitudes mencionadas? ¿Se caracteriza su vida por la obediencia? ¿Está progresando en madurez y siendo más santificado al escuchar la Palabra y aplicarla? ¿Se ve a sí mismo creciendo de tal forma que a medida que se hace mayor alcanzará la cumbre de su dedicación espiritual? ¿Tiene usted una actitud de humildad? ¿Está atendiendo a las necesidades de otros con actos de amor que proceden de un corazón humilde? ¿Busca verdaderamente hacer la paz y mantener la unidad del Espíritu? Debiéramos buscar tener todas esa cualidades en nuestra vida. Esa es la voluntad de Dios para nosotros.

Para terminar por el momento deseo dejarles unos versículos de Hechos 2:42-47, para su conocimiento y meditación.

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Mi hermano, o hermana, amigos que nos visitan, oremos por la unidad del nuestra congregación, que Dios jamás se aparte de nuestro lado y que sea siempre por la eternidad nuestro primer amor.

Bendiciones y nos seguimos comunicando, vuelva por aquí, seguramente juntos podremos seguir conociendo un poco más a nuestro creador.

A punto de tirar la toalla

Bueno queridos amigos y hermanos en Cristo, y visitantes que espero que vuelvan a darse una vuelta por aquí. Les transcribo una carta que recibio el pastor John Macarthur y que muestra muchas cosas que en nuestras iglesias se ve a menudo, seguramente usted pastor o lider de alguna congregación, estara familiarizado con este asunto, al final daremos nuestra impresión.

Una vez recibí una carta de un joven pastor que estaba pensando en dejar el ministerio, y lo que decía me rompió el corazón. Esto es lo que él esribió:

Permítame explicarle algo que me tiene preocupado y que todavía no he podido corregir, y que me esta llevando a pensar en dejar el ministerio. Quizás el Señor quiera usar sus conocmientos para darme a mi algo de luz.

Creo firmemente que el liderazgo de la iglesia debiera ser lo mejor de lo mejor, no solo en sus vidas espirituales personales, sino también en ejemplo para los que dirigen. No quiero decir que el líder tiene que ser perfecto o sobrehumano, pero sí que debiera tener una relación personal viva y creciente con nuestro Señor. Creo firmemente que si los líderes de una iglesia no presentan un estilo de vida de compromiso y dedicación con el Señor y con su iglesia, sus seguidores tampoco lo van a hacer.

El problema, pastor MacArthur, es que las dos terceras partes de nuestros líderes elegidos, solo vienen a los cultos una vez a la semana. No estoy diciendo que todos tienen que estar presentes cada vez que se abran las puertas del templo, pero sí creo que, excepto en el caso de situaciones imprevistas, enfermedades y vacaciones, los líderes de la iglesia deberan esforzarse por estar presentes en los cultos de la iglesia, sino por otra razón, al menos para animar a los santos y al pastor. Encuentro bastante difícil de creer que se pueda proveer de un buen liderazgo cuando los líderes no pasan suficiente tiempo con los creyentes para enterarse de cuáles son sus heridas y temores. En nuestras reuniones de consejo de diáconos, encuentro que la mayor parte del tiempo se pasa en asuntos que no tienen relación directa con las necesidades de las personas. Creo que es debido a eso, nuestra iglesia se encuenntra estancada, lo que equivale a que estamos retrocediento en vez de avanzar. Varias veces pedí a los líderes que pensáramos juntos sobre esto (algunos de ellos incluso no son muy fieles en asistir a las reuniones), pero sin ningún resultado.

No estoy hablando acerca hombres y mujeres que sencillamente no pueden acudir a las reuniones, sino de personas que no quieren hacerlo. Algunos de los líderes dicen que están muy ocupados, demasiado cansados al final del día, o ni siquiera se excusan. Pero esos líderes no tienen ningún reparo en recordarme que ellos son los que deciden en la iglesia. Eso sucede a menudo. He llegado a la conclusión de que si eso continúa así en el próximo año, estoy listo para dejar el pastorado. ¿Cómo es posible que un pastor pueda dirigir su iglesia, establecer los programas que se necesitan y desarrollar un liderazgo espiritual si no se puede conseguir que los demas líderes le apoyen? Estoy abierto a su consejo. Creo sinceramente que nuestra iglesia tiene grandes posibilidades pero mientras tanto que seamos tibios, el Señor no va a bendecirnos o a usarnos.

Esa carta la podían haber escrito miles de diferentes pastores (en los cuales yo mismo me incluyo, ojo yo, Victor) porque es común para las personas dar por supuesto las cosas buenas que Dios les ha dado. Yo no quiero que eso suceda en nuestra congregación, no quiero que las personas se olviden del Señor. Quiero que ellos continúen temiendo su santo nombre.

Mi hermano, quizás, usted pueda decir, al igual que yo, pero si está carta es todo aquello que me viene sucediendo, y si mi amigo, pero la cuestión es ¿qué hacemos? bueno no creo que sea aconsejable hacer bajar fuego del cielo y que los consuma, como hemos pensado muchas veces, sino empezar a formar hombres y mujeres para todos juntos poder hacer la obra de Dios. Tenga usted líder, pastor o miembro de alguna congregación, espero que los de la congregación «Nueva Generación en Cristo» en la cual hoy me congrego, también lleguen por aquí.

La iglesia es un cuerpo, y debiéramos prestarle gran atención a su anatomía. Una iglesia necesita tener una estructura adecuada (un esqueleto), sistemas internos (ciertas actitudes), músculos (diferentes funciones), y carne (la forma de los programas). Elimine algunos de estos componentes esenciales, y el cuerpo no puede sobrevivir. Hay ciertas verdades esenciales que una iglesia tiene que creer y sostener firmemente si quiere contar con una estructura sana y fuerte. Estas doctrinas son inalterables y nunca negociables; no pueden quedar comprometidas bajo ningún concepto. Si usted cede en cualquiera de estos puntos destruye a la iglesia y esta se convierte en un bulto amorfo, que no tiene forma o como decimos normalmente «no tiene ni pies ni cabeza».

Hoy la iglesia parece pensar que su meta es ayudar a las personas a sentirse mejor acerca de sí mismas. No les ofrece a las personas otra cosa qué placebos espirituales. Se enfoca en la psicología, en el amor propio, en el entreteniemiento y en otras mil diversiones para tratar de satisfacer esas necesidades.

La iglesia ha sido reducida de un organismo que hace incapié en conocer y glorificar a Dios a una organización enfocada en las necesidades humanas. No se dan cuenta de que si usted conoce a Dios y le glorifica, las necesidades de su vida quedarán satisfechas. «El temor a Jehová es el principio de la sabiduría» (Pr. 9:10) Cuando usted goza de una relación correcta con Dios, todo lo demás cae en su justo lugar. Muchos predicadores en el nombre de Dios y algunos por desconocimiento e ignorancia, otros por malicia y beneficio propio, quieren sacar a Dios de su trono y convertirlo en un siervo que tiene que hacer todo lo que ellos le pidan que haga. Las personas tienden a ser irreverentes; no saben cómo adorar a Dios. Algunas personas piensan que la adoración es todo aquello que les produce sentimientos agradables. Conocen muy poco acerca de Dios. Hay demasiadas Martas y muy pocas Marias en la iglesia (Lucas 10:38-42). Estamos tan ocupados sirviendo y tratando de que el servicio salga espectacular, que no dedicamos tiempo a sentarnos a los pies de Jesús. No temblamos ante la Palabra de Dios. No nos atrevemos a enfrentarnos a la santidad de Dios y a nuestra pecaminosidad de modo que podamos ser usados para su gloria.

Ahora mi hermano, pastor , líder, visitante de alguna iglesia, ¿qué debemos hacer? simple, empecemos a conocer a Dios, y formemos discípulos de Jesucristo, busquemos en medio de Su Palabra, su voluntad y sobre todo empecemos arrepintiendonos de nuesra vida pasada, hagamos un compromiso con Dios y empecemos a caminarr y guiar verdaderamente al pueblo de Dios, sin conocerlo jamás nos podremos autotitular, «hijos», ni mucho menos poder decir a los cuatro vientos que «El es nuestro Señor», bueno ¿empezamos?, perfecto, no deje de visitarnos e iremos estudiando lo que Dios quiere para su iglesia, para usted y para cada uno de los que por aquí nos visitan, dejeme sus comentarios para poder mejorar este blog, gracias y bendiciones.