Nuevamente nos volvemos a encontrar pero hoy vamos a hablar algo interesante, como pienso diariamente, dejaremos la charla sobre el diezmo para la próxima, pero saben mis amigos, hoy tenemos que conversar, porque sigo caminando, arrastrando los pies por estas calles que sobre ellas ha pasado tanta gente y me doy cuenta de que entre esta gente los cristianos seguimos caminando sin verdadramente darnos cuenta del paso que hemos dado, por ello pense que era lo mejor empezar a conversar al respecto, como siempre les digo, vamonos al Starbucks por un capuchino Venti, mucha azúcar, un poquitín de canela, buscamos un Tiramizu, o un Nan o aunque sea un pan con queso, pero al horno, regresamos a casa y con la Biblia en la mano, empecemos a escudriñar al respecto, pero como siempre me gusta contarles historias, hoy voy a decirles que, nos fuimos a la fiesta que por navidad dan a todos los hijos de los trabajadores en el hotel Hyatt en donde desde hace más de 12 años trabajo (bueno esto último es un decir) por lo que nos fuimos todos, a tomar chocolate, comer pizza, pollo, galletas, palomitas, pie de manzana, café, (yo solo comí, un pastelito de chocolate), y al final terminamos almorzando en iHop, porque teníamos hambre casi todos, por lo cual, no pude como comprenderan asistir al servicio del día de hoy domingo de mi congregación, ¿de qué hablaron? ni idea, pero probablemente siguieron hablando sobre el diezmo y del honor y la integridad u obediencia. Porque como dijo el pastor hace una semana, las finanzas estan mal, vamos para los números rojos, y bueno hay que jalarle las orejas a aquellos que no aportan su diezmo, (no lo dijo tan claro, pero a buen entendedor pocas palabras) en especial los servidores, hombres y mujeres a quienes se dice que se viene pastoreando, cuidando, corrigiendo y enseñando en amor, llevándolas a pastos verdes, preparándolos, para que puedan hacer la obra para la que Dios los llamó, bueno hay que hacer el intento, yo creo que si enseñamos la verdad, Dios velara por su iglesia. En fin luego volveremos a intentar empezar el tema sobre el diezmo.
Pero comencemos, mis amigos, durante años he venido viendo de que la manera de convertirse en cristiano es lo mas fácil del mundo, tan solo repite la oración, o pasa al frente y oraremos por ti, reconoce que el Señor es tu Señor, inclusive algunos se atreven un poco más y quieren que seamos llenos del Espíritu Santo y hablemos en otras lenguas (ya estaremos conversando al respecto más adelante) y casi a la fuerza, debemos, tenemos o inclusive hasta nos fuerzan a que tenemos que hablar en otras lenguas para que exista un sello de haber recibido a Cristo en nuestro corazón o sea como siempre digo vivimos de experiencias, debe existir cosas espectaculares, para que podamos creer, inclusive luego de hacerte hablar en lenguas, pasas directamente a la piscina para bautizarte y dejarte limpito como niño de pecho para que entres al cielo, solo falta el talco johnson para dejarte hasta purificadito y blanco como la nieve.
Te cuento mi hermano, pero por favor leelo lentamente y mastica cada una de las palabras aquí escritas, la salvación para los pecadores le costó a Dios su propio Hijo, le costó al Hijo de Dios su vida, y a usted le costará lo mismo. La salvación no es el resultado de un ejercicio intelectual, en donde por el hecho de pasar al frente o recitar a voz en cuello y con frases entrecortadas por la emoción de que usted se ha convertido en cristiano, de que por el simple hecho de que oraron por usted, ya se encamina a recibir todas bendiciones que dicen que Dios tiene para usted. La salvación mis queridos amigos viene de una vida (ojo por favor) que se vive en obedicencia y servicio a Cristo según esta en las Escrituras. Es el fruto de acciones, no de intenciones, mire mi amigo aqui debe usted entender que si su vida no cambia, y no hablo de portarse bien, ni de ya no tomar su cervecita diaria, ni de gastarse su dinero en mujeres y fiestas pasioneales los fines de semana y llegar arrepentido el domingo para volver a empezar el lunes con el día del zapatero y volver a las mismas andadas, no, es que su vida desde el momento en que asegura haber recibido a Cristo, una vida de obediencia a la Biblia y de una vida en la que Jesús es su Señor y de que usted simplemente es un esclavo sumiso, que solo hace lo que Su Señor le ordena. No hay lugar para pensamientos raros ni para objetar ni preguntar ¿y porqué?, no hay momento para ser simplemente asistentes y espectadores pasivos e inoperantes, porque todos tenemos buenas intenciones, pero muy pocos, poquísimos son aquellos que las palabras las transforman en acciones, y no como aquellos que el domingo gritan y danzan, se levantan diciendo soy hijo del Rey y terminando el servicio vuelven a sus casas con el corazón lleno de orgullo y vanidad, pero que el lunes vuelven a la monotonía degradante de volver a no hacer nada de lo que se comprometieron a hacer para conocer a Cristo y expandir el evangelio. Recordará mi querido amigo si le ha dado una leída al libro de Apocalipsis (de lo contrario dese una vueltita por allí, no muerde), Juan vio en su visión del juicio un Libro de la Vida, no es un libro de palabras, ni de buenas intenciones, ni de promesas no cumplidas, ni siquiera de buenas ideas, ni mucho menos de promesas que hacemos los domingos, no es un libro de reflexiones cuando nos sentamos en nuestro lugar secreto y a solas decimos que vamos a cambiar. La vida que vivimos, si mi amigo, lo que es usted día a día y noche a noche, no las palabras que decimos por muy agradables que estas sean, es lo que determina nuestro destino eterno, como siempre digo, «de buenas intenciones esta poblado el infierno, pero de lo que eres todos los días de tu vida, es lo que te puede llevar a la vida eterna», ¿lo cree? si usted cree que porque asiste a la iglesia y da su diezmo, asi como pertenecer a algún ministerio o inclusive es pastor o profeta o es esposa del pastor, ya se gano el cielo, pues mi amigo se equivoca, lo que es usted delante de Dios y comparado con lo que dice la Biblia, es lo que a usted le dará la corona de poder llegar al cielo, de lo contrario, estamos vendiendo unos bronceadores que son una maravilla, lo dejan oscuritos, oscuritos de la noche a la mañana y si compra en envase familiar, le regalamos otro para sus más allegados.
Usted y yo debemos acudir a Dios, reconociendo nuestra total indignidad e incapacidad, y escuchelo bien, debemos morir al orgullo y abandonar el yo, muchos dicen !pero si yo ya lo he hecho! eso se llama orgullo, te crees humilde, pero aún tu corazón esta orgulloso, por eso se llena de vanidad cuando se autonombra !humilde!, por eso le voy a hacer una preguntita ¿usted ama a Dios, más que a usted mismo? yo creo que la respuesta de la gran mayoría es un rotundo !SI!, entonces, ¿porqué en su corazón hay envidia? ¿ira, contienda?, ¿orgullo, vanidad?, porque nos creemos mejores, que el resto de personas, porqué no podemos ser como el buen Samaritano y siempre seguimos de largo y solo ayudamos a aquellos que conocemos y que nos agradan, pero a los demás, seguimos de frente, y es que nuestras acciones demuestran lo contrario a lo que decimos con palabras, ¿buscas de Dios?, ¿expandes la Palabra a toda criatura?, ¿verdaderamente si Jesús te llama, lo seguirías, sin preguntar a donde?, interesante ¿verdad?, ¿estas dispuesto o dispuesta a a dar tu vida por Cristo?, entonces porque no eres capas de juntarte con El todos los días, ya sé, estás cansado de un día de trabajo, pero en el momento de necesidad, corres a buscarlo, ¿cierto? entonces eres cristiano buscador de milagros, no de Dios. Pero no te preocupes, habemos muchos como tu, pero estamos a tiempo de arrepentirnos y buscarlo en tiempos de necesidad, de abundancia, de penas y alegrías, y El estará allí, para recibirte en sus brazos llenos de amor.
Deseo en este momento que vaya conmigo a Mateo 7:21-23 y le dé una mirada con comparación con su propia vida, esto se encuentra luego del Sermón del Monte, «ahora permíteme advertirte otra cosa: cerciórate de no engañarte a tí mismo. ¿Eres en realidad miembro del reino de los cielos?» «No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la VOLUNDAD de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en ese día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad». Por eso mis amigos a esos que les encanta hechar fuera demonios, eso no garantiza que eres cristiano, no es por el espectáculo, ni por las emociones o por las experiencias, esto se llama orgullo, yo hice esto, yo hice lo otro, mis hermanitos, si usted escucha mucho eso de que «yo hice, yo heche, yo libere», yo aquí, yo allá», desconfie, lo más probable es que usted este delante de una persona que en el mejor de los casos se engaña a sí mismo del poder que tiene o dice tener viene de Dios, pero sabe es orgullo y vanidad que delante de Dios son pecado, por lo tanto no les crea, compare su vida, ojo su vida, no lo que dice, sino como vive con la Palabra de Dios y luego pueda usted decidir si es o no un hombre o mujer de Dios.
Mis hermanitos amados, Jesús nos enseñó un evangelio de fuertes principios y compromiso a todos aquellos que deseen llegar al cielo, pero sabe todo se puede resumir en una palabra, si mi amigo si usted entiende su significado y lo que significa para Dios, le asegurio que no solo su vida va a cambiar, sino podrá darse cuenta de que Dios lo empieza a bendecir porque es ya un Hijo del Altísimo, la palabra es «justicia», ¿no me cree?, bueno volvamos a nuestra Biblia, «Os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo 5:20). Para ahondar un poquito más,»el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos» entrará en el Reino, y ya para acabar, mi amigo, si usted y yo no vivimos una vida genuinamente recta, no importa lo que haga, ni lo que diga, mucho menos importa que usted de su diezmo o pague todas las deudas de su congregación, usted no llegará al cielo ni de panzaso, no se engañe, ni porque pone cara de angelito, lo van a dejar entrar, para mayor seguridad siga leyendo su Biblia en los versículos 21-26 y podrás darte cuenta de cuál es el camino por donde cada día transitas, como empece este post, caminando por esas calles en donde los cristianos creemos que nos llevan al cielo y son caminos de perdición porque nuestro estilo de vida es lo que afianza nuestro camino, ¿a dónde vas? mira por donde caminas.
Bueno los dejo, nos vemos pronto, seguimos estudiando, pero sabe luchando por cambiar, por escudriñar la Palabra y versículo a versículo, frente al espejo, mirar los resultados, no le cuento cuales son, solamente que el espejo como en el retrato de Dorian Grey no nos muestra toda nuestra realidad, tan solo el Espíritu Santo nos muestra nuestro pecado, pero seguimos, perseverando por ser algo, esperamos lograrlo, tan solo Dios juzgara, bendiciones y nos vemos pronto.
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